PRIMER PARCIAL
Unidad 1 2 y 3
Definición de filosofía:
. Definición etimológica: Se explica que "filosofía" proviene del griego "philos" (amor) y "sophia" (sabiduría),
traduciéndose como "amor a la sabiduría".
Definición científica: La filosofía se define como la ciencia que estudia todas las cosas bajo sus causas primeras o
últimas a la luz de la razón natural. Se destaca su carácter amplio y su enfoque en los fundamentos de la realidad.
Del mythos al logos:
el paso del mythos al logos marca la evolución del pensamiento humano desde las narraciones míticas y las
explicaciones basadas en la imaginación hacia un enfoque racional y crítico que busca entender el mundo a través
de la razón y el análisis sistematizar el pensamiento.
Diferencias entre filosofía y ciencias particulares
La axiología es la rama de la filosofía que estudia los valores, tanto éticos (y/o morales) como estéticos, y su
naturaleza, su origen, y significado. Se enfoca en preguntas sobre qué cosas son valiosas, por qué lo son, y cómo
se determina su valor. La axiología abarca tanto la ética (valores humanos) como la estética (valores de belleza).
Aspecto Metafísico: Este aspecto se refiere a la naturaleza ontológica del valor, es decir, a la cuestión de si los
valores existen de manera independiente en el mundo (objetivismo) o si son construcciones humanas
(subjetivismo). El debate aquí es si los valores son propiedades inherentes de los objetos o si son atribuciones
hechas por los sujetos.
Aspecto Epistemológico: Este aspecto se centra en cómo conocemos y comprendemos los valores. Examina los
métodos y criterios mediante los cuales los valores son identificados y evaluados. Pregunta si nuestro
conocimiento de los valores es empírico, racional, intuitivo o de otra naturaleza.
Aspecto Axiológico: Este aspecto se relaciona con la jerarquización y clasificación de los valores. Implica la
discusión sobre qué valores son superiores o más fundamentales que otros. Aquí se investiga la estructura y las
relaciones entre diferentes tipos de valores (por ejemplo, si los valores morales tienen prioridad sobre los valores
estéticos).
Aspecto Práctico: Este aspecto trata sobre la aplicación y la relevancia de los valores en la vida cotidiana. Implica
considerar cómo los valores influyen en nuestras decisiones y acciones, y cómo se integran en la sociedad y la
cultura. Examina cómo los valores guían el comportamiento humano y las normas sociales.
Objeto - Sujeto de la antropología filosófica:
El objeto de estudio de la antropología filosófica es el ser humano en su totalidad, mientras que el sujeto es tanto
el observador como el ser humano mismo (nosotros mismos), buscando comprender la naturaleza esencial y las
características distintivas del ser humano.
El método de la antropología filosófica, según el libro de esta materia de Pablo Etchebehere.
Expresar lo referente al método de la antropología filosófica en sus tres momentos y las dos vías de
acceso.
Tres Momentos del Método de la Antropología Filosófica, según Pablo Etchebehere.
Seguir lo escrito por Pablo Etchebehere (sacar fotocopias del libro en fotocopiadora)
La antropología teológica
Estudia al hombre desde la perspectiva de cada teología. Aunque podríamos centrarnos en la teología católica y
protestante, también se incluyen otras religiones que parten de una revelación, como el mormonismo y el islam.
Las características más relevantes de la antropología teológica católica, son semejantes a toda teología católica:
parte del “dato revelado”, primeramente de la Sagrada Escritura y de la Tradiciòn. Al Antiguo testamento se lo lee
e interpreta desde el Nuevo testamento, así por ej., textos antropológicos del Libro del Génesis, Isaías, Macabeos,
entre otros, se los lee a la luz de los Evangelios y de los demás textos del Nuevo Testamento. Preponderantemente,
se parte del hecho que el Hombre −varón o mujer− es creado y luego restaurado, liberado, redimido por el Hijo de
Dios hecho hombre y nacido de una mujer elegida y santificada para ello. Desde aquí, se considera al Hombre
como nueva creatura y llamada entre muchas otras cosas, a cooperar en la restauración universal, en vista a la
resurrección final y definitiva, donde −sin penas, ni llanto, ni dolor, ni muertes, ni nada parecido − será la plenitud
del Hombre en todo sentido y para siempre, en el amor del Dios trinitario y en el Reino de Dios definitivo.
La creación del hombre (ser humano).
Genesis 1,26-28.
26 Dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; que manden en los peces
del mar, en las aves del cielo, en las bestias, en todas las alimañas terrestres, y en todo animal que se arrastra sobre
la tierra.
27 Y creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó.
28 Despuès, los bendijo Dios, con estas palabras: sean fecundos y multiplíquense; llenen la tierra, y sométanla,
manden en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Todo el relato de la creación de Gn 1, aparece organizado en siete días: el número 7 subraya la perfección, por
tanto la armonía, el cosmos, la belleza, la bondad de todo lo que ha sido creado por Dios.
El verbo crear (barà) es una acción exclusivamente divina; sólo Dios es el sujeto de este verbo en toda la
Escritura. Se usará también barà para expresar la acción salvadora de Dios en la historia del pueblo de Israel.
El ser humano aparece en el vértice de la pirámide de la Creación; y aparece como imagen de Dios y como varón –
mujer (ish – isha). La vida es un don, una llamada, un regalo, una tarea. La vida del Hombre no viene del absurdo,
o del vacío y no camina hacia la nada: viene de Dios y tiende a Él. El ser humano es creatura, es decir, no se ha
dado la vida a sí mismo, esta dimensión creatural es puesta de manifiesto con el tema del “comer”': “les doy como
alimento (…)” (Gen 1,30). Este tema manifiesta que el Hombre no tiene la vida en sí mismo, pues si deja de comer
se muere: para vivir depende de algo que no es él (el alimento).
Ser Imagen de Dios significa, entre otras cosas que:
- El Hombre es “capaz de Dios”, por su similitud, es capaz de conocerlo, de establecer una relación con Él, de
amarlo, de buscarlo. El hombre tiene el deseo de Dios y por esta imagen y semejanza puede tratarlo de “corazón a
corazón”.
- En el “rostro del Hombre” resplandece “el rostro de Dios”; en el Hombre hay una huella divina.
- Así, Dios podría habitar en el Hombre. El ser humano llegaría a ser santuario de Dios.
- El ser humano participa de la esencia de Dios, en manera humana: Dios es Amor, que es la lógica del don de sí y
amar es entregarse, el hombre puede hacer lo mismo a modo humano. Dios no está determinado: haciéndonos a su
imagen Dios nos ha hecho libres y, por tanto, responsables. “La libertad se realiza en el don de sí mismo”.
- Por ser imagen y semejanza de Dios, Él ha establecido con el Hombre un vínculo particular y único con el resto
de las creaturas. Existe un vínculo íntimo entre cada ser humano y Dios, sea de distinto grado captado por los
hombres.
- Si es imagen de Dios, entonces, no es sólo algo, una cosa, un simple objeto; sino alguien: sujeto, individuo,
persona. Todo ser humano es original e irrepetible. El concepto de imagen de Dios garantizaría, la unidad, la
igualdad, la dignidad, esencial de todos los seres humanos.
Genesis 2,18-25.
18 Y dijo Yahvé Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda adecuada. 19 Yahvé Dios formó, pues,
de la tierra todos los animales del campo, y todas las aves del cielo, y las trajo a Adán (al hombre) para ver cómo
los llamaba; y y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre (Adán) le diera. 20 Y el hombre puso
nombre a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo; mas para el hombre no
encontró una ayuda adecuada. 21 Entonces Yahvé Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, y mientras
este dormía, tomó una de sus costillas, y rellenó el vacío con carne. 22 Y de la costilla que Yahvé Dios tomó del
hombre, formó una mujer, y la llevó ante el hombre. 23 Entonces el hombre exclamó: Esta vez sí, que es hueso de
mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada mujer (varona), porque del hombre (varón) fue tomada. 24 Por
eso, deja el hombre a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y se hacen una sola carne. 25 Estaban ambos
desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro.
Este relato en Gn 2, está centrado en el ser humano, como centro de la creación; caracterizado por ser ‘A dam’
(sacado de la tierra) y animado por el hálito divino, un soplo como, sinónimo de espíritu. El hombre pone nombre
a todos los animales mostrando así su superioridad sobre ellos. La creación de la muer es exclusiva de la acción de
Dios, sacada de ·una costilla” del varón, esto pude significar de su misma naturaleza humana y como su
complemento o asociada para una ayuda “adecuada”. De ello, el varón deja a su padre y a su madre (se desarrolla,
madura humanamente y se autonomiza)y se une a su mujer (a su otra parte, que se supone: lo acepta, a su vez,
como su otra parte) haciéndose una sola carne, sin que sientan vergüenza el uno del otro. Esta unión supone una
entrega mutua, uno con una, de forma estable, en libertad y en una afectividad de donación en amor recíproco,
entre otras cosas.
“Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz un hálito de vida, y el hombre
se convirtió en un ser viviente” (Gen 2,7). En este capítulo 2, el ser humano aparece creado el mismo día que los
animales, recibe el mismo alimento que ellos, y, en parte, pero muy diferente, semejante bendición ( cf. Gen 1,21-
27). En el hombre convive lo material y lo espiritual, ser animal y ser imagen de Dios.
El ser humano es la unidad de ‘ser material y ser espiritual’, Cuerpo – Alma. Por lo primero es individuo de la
especie, por lo segundo es un ser único, original, irrepetible, poseedor de dignidad especial.
El ser humano comparte la misma naturaleza del mundo animal y, a la vez, la supera porque es imagen de Dios. El
Hombre vive con esta tensión de ir más lejos a superar cada vez más, a trascenderlo todo. Si bien, ha sido creado
el mismo día que los animales; creerse igual a ellos resolviendo todo en sus instintos animales sería un grave error,
porque es imagen de Dios.
El ser humano es limitado y finito y, al mismo tiempo, posee ansias de infinitud: todas sus realizaciones son
limitadas y, por ello, todo le deja, en última instancia, insatisfecho. Por su parte material perece pero por su parte
espiritual es eterno como su Creador.
CREACIONISMO Y EVOLUCIONISMO; CREACIÓN Y EVOLUCIÓN, según R. Pascual:
Creacionismo
El creacionismo, que no hay que confundir con la teoría de la creación, como a veces hacen los
adversarios de la teoría de la creación y de la ideología del creacionismo, de modo semejante a
como se confunde la teoría de la evolución con el evolucionismo. Es cierto que, de hecho,
existe un paralelismo entre evolución y evolucionismo, por una parte, y entre creación y
creacionismo por otra. Pero, el creacionismo tiene un carácter ideológico semejante al que
tiene, en el polo opuesto, el evolucionismo. Como el evolucionismo, el creacionismo consiste
en una especie de ideología, basada a menudo en una teología deficiente, en su modo de
entender e interpretar la Sagrada Escritura (la Biblia), pecando de literalismo y reduccionismo
bíblico. De cara a la cuestión de los seres vivos, el creacionismo sostiene el “fijismo”, es decir,
la teoría según la cual todos los seres vivos han sido creados inmediatamente y desde el inicio,
por Dios, a partir de una interpretación literalista de los primeros dos capítulos del libro del
Génesis. Para los creacionistas, en consecuencia, no hay lugar para ningún tipo de evolución; a
lo más se estará dispuesto a admitir quizá la microevolución, es decir, los cambios que pueden
darse entre los individuos dentro de una misma especie, pero nada más.
Según los creacionistas, la Biblia contiene verdades y enseñanzas también de carácter y valor
científico, que hay que respetar y seguir ciegamente. Sólo a partir de estas verdades científicas
se puede desarrollar una ciencia de la creación (según ellos), la cual obviamente se encuentra
en conflicto con las teorías de la evolución, que las consideran (de atemano) como pseudo-
científicas, y por ello de por sí falsas. Es evidente que no hay modo de alcanzar ningún acuerdo
entre creacionismo y evolucionismo y a teoría de la evoluciòn. Para los creacionistas sólo la
ciencia de la creación es válida; toda teoría de la evolución es necesariamente ideológica y
materialista, por tanto, evolucionismoy teoría de la evolución para ellos es casi lo mismo y la
creación sería más que una teoría, sino una ciencia, por tanto, entendida así, no habría teoría,
interpretada desde la fe, sobre la creación.
Obviamente existen diversas variantes de creacionismo, más radicales o más moderadas. Los
creacionistas se encuentran no sólo entre miembros de las iglesias de la reforma luterana, y
evangélicos en general, sino también en algunos grupos de pensadores católicos, tanto en los
Estados Unidos como en Europa, pero no son avalados por el Magisterio de la Iglesia
Catòlica). También se encuentran ideas semejantes en algunos círculos de estudiosos judíos y
musulmanes. Como veremos en nuestro estudio, si bien, aunque creacionismo y evolucionismo
son de por sí incompatibles, no lo son necesariamente creación y evolución, pues puede haber
cierta armonía entre la teoría de la creación y la teoría de la evolución En la Iglesia católica se
enseña que se aceptan muchos postulados de la teoría de la evolución que de alguna manera ya
estarían coomo contenidos en los datos revelados. No habrìa que oponer creaciòn a la
evolución sino armonizarlas. La Iglesia, en línea de principio, no ve que haya conflicto entre la
teoría científica de la evolución - entendida correctamente, es decir, precisamente como teoría
científica, y no como ideología o concepción filosófica que pretenda negar la causalidad divina
o el finalismo, o pretenda sostener el materialismo- y la doctrina de la creación.
Evolucionismo
Cuando hablamos de evolucionismo, aunque a veces se usa este término como sinónimo de la teoría científica de
la evolución, nos referimos a una extrapolación o interpretación de carácter más bien filosófico e ideológico de la
teoría de la evolución, llevada a cabo por algunos autores en el siglo XIX, y en la actualidad. En esta posición se
suelen tomar ideas de tipo naturalístico y materialístico, que revelan precisamente su carácter filosófico, pues tal
evolucionismo no es sostenible ni como verdad científica, ni como consecuencia necesaria de la teoría científica de
la evolución, como algunos sostienen. En consecuencia, el evolucionismo niega cualquier tipo de finalismo en la
naturaleza, y sostiene que todo el proceso evolutivo se debe al azar y a la necesidad. Por otra parte, habría que
distinguir entre teoría (o teorías) de la evolución, y darwinismo, y además, dentro del mismo darwinismo, entre sus
elementos de carácter científico y los de tipo filosófico o ideológico. En efecto, no hay que confundir la ciencia
con el cientificismo, como por desgracia algunos hacen, de modo involuntario o a propósito.
Doctrinas de la creación.
El tercer término es el de creación. Aquí lo entendemos en sentido teológico, como uno de los atributos de Dios, el
único que puede llamarse Creador, propia y plenamente. En efecto, sólo Dios puede crear, es decir, dar el ser,
producir algo de la nada. Se trata de la causalidad propia de quien es causa primera de todo lo que existe, por lo
que las cosas dependen en su existencia de Dios en todo momento. La causalidad propia de las cosas creadas, que
suele llamarse causa segunda supone la precedente; es una causalidad participada, que propiamente no crea, sino
sólo transforma lo que ya de hecho existe de uno u otro modo.
Existe una rica tradición teológica sobre el tema y la doctrina de la creación, que sería muy amplio tratar aquí. Sin
embargo, creo que conviene hacer notar un aspecto que viene al caso para el tema que nos ocupa: la verdad de la
creación no es sólo una verdad de fe, es decir, de carácter sobrenatural, sino también de razón, es decir, accesible a
nuestra mente en su ejercicio natural. Tal verdad no es evidente de modo inmediato, por lo que requiere de una
demostración, pero ésta es posible, al menos en línea de principio, aunque de hecho muchas veces no se alcance,
por la defectibilidad y el oscurecimiento de nuestra razón como una de las consecuencias del pecado original y del
estado de naturaleza caída. Estamos hablando aquí, ciertamente, en un contexto teológico, pero nos parece bastante
evidente el hecho de la precariedad y falibilidad del entendimiento, sin caer en un derrotismo o falibilismo
extremo, que no sería admisible.
La doctrina de la creación es, por tanto, una verdad no sólo religiosa (sostenida por las tres grandes religiones
monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islamismo), sino también racional, aunque no de carácter científico,
sino más bien filosófico. La verdad de la creación es accesible también a la razón natural, sin necesidad de una
revelación sobrenatural. En efecto, se da una revelación natural de Dios a través del mundo, como se afirma tanto
en el Antiguo como en el Nuevo Testamento: De la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a
contemplar a su Autor (Sab 13,5). Lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a
través de sus obras: su poder eterno y su divinidad (Rm 1,20). Esta afirmación, se sostiene explícitamente en el
Magisterio de la Iglesia católica: «La misma Santa Madre Iglesia sostiene y enseña que Dios, principio y fin de
todas las cosas, puede ser conocido con certeza a partir de las cosas creadas con la luz natural de la razón humana:
"porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de lo creado" (Rm
1,20)».7.
Por tanto, la verdad de la creación es accesible a la razón humana: puede ser probada o demostrada racionalmente.
Desde luego, no se trata de una verdad científica, ya que no es de carácter empírico ni experimental; sin embargo,
es una verdad filosófica, que fue alcanzada incluso por algunos de los más grandes filósofos paganos, como Platón
o Aristóteles. Ciertamente, la noción de creación de tales filósofos no es del todo idéntica con la de los creyentes
(judíos, cristianos o musulmanes); sin embargo, no deja de estar presente de algún modo.
Teorías científicas sobre la evolución.
Cuando hablamos de evolución, refiriéndonos concretamente a la evolución biológica, nos referimos a una teoría
científica, basada en algunos datos (fósiles, distribución geográfica de los vivientes, semejanzas y diferencias entre
ellos, códigos genéticos, etc.) y en algunas otras ciencias (estratigrafía, embriología, anatomía comparada, etc.),
según las cuales todos los seres vivos proceden de ancestros comunes; existe un nexo genético entre todos ellos, y
hay un proceso sucesivo de aparición entre las especies, a partir de algunas pocas formas primitivas y elementales,
hacia una abundante variedad de formas más complejas, desarrolladas y perfeccionadas, a través de un amplio
período de tiempo.
La evolución entendida, como teoría científica, es decir, basada en datos empíricos, parece estar bastante bien
afirmada, aunque no es verdad que no haya nada que añadir o completar, sobre todo en cuanto a los mecanismos
que la regulan. Tampoco es verdad que haya un total acuerdo en el modo de concebirla, por lo que no existe una
sola, sino varias teorías de la evolución.
Por otra parte, existen todavía muchas cuestiones abiertas, como el origen de la vida, el origen del hombre, el
influjo del ambiente, la cuestión de los caracteres adquiridos, la "macroevolución", las discontinuidades en los
registros fósiles, las "explosiones biológicas", etc.
Movimientos al final de la modernidad:
Idealismo, irracionalismo, positivismo
IDEALISMO:
El Idealismo es una corriente filosófica que sostiene que la realidad, en su esencia, es de naturaleza mental o
espiritual. Este movimiento se contrapone a las visiones materialistas, que consideran que la realidad está
compuesta fundamentalmente por materia. En el contexto de la antropología filosófica, el Idealismo influye
profundamente en la manera en que se entiende la naturaleza humana, la conciencia y la relación del ser humano
con el mundo.
Características:
1. Primacía de la Conciencia:
Centralidad del Sujeto: El sujeto pensante es fundamental para comprender la realidad.
Realidad como Construcción Mental: La realidad externa es una representación de la mente.
2. Relación entre Sujeto y Objeto:
Interdependencia: El sujeto y el objeto están interrelacionados; la existencia del objeto depende de la percepción
del sujeto.
Conocimiento como Acto Creativo: El sujeto activa y configura la realidad a través de sus procesos mentales.
3. Énfasis en lo Espiritual y lo Moral:
Valores Espirituales: La realidad tiene una dimensión espiritual y moral, más allá de lo material.
Desarrollo Ético: El crecimiento personal y ético es una parte crucial de la existencia humana.
Antropología: Definición y Relación con Otras Ciencias
Definición:
La antropología estudia al ser humano en su totalidad, incluyendo su evolución biológica, cultural y social.
Relación con Otras Ciencias:
1. Sociología: Estudian la sociedad; la antropología abarca también culturas antiguas.
2. Historia: Ambas investigan el desarrollo humano a través del tiempo.
3. Biología: La antropología biológica estudia la evolución y variabilidad humana.
4. Arqueología: Una rama de la antropología que estudia culturas a través de restos materiales.
5. Psicología: La antropología se centra en aspectos culturales y sociales; la psicología en procesos mentales y
comportamientos individuales.
Clasificación de las Antropologías
1. Antropología Física/Biológica: Estudia la evolución y adaptación biológica humana.
2. Antropología Cultural/Social: Analiza las culturas y sus cambios.
3. Antropología Lingüística: Investiga la relación entre lenguaje y cultura.
4. Arqueología: Estudia culturas humanas a través de artefactos.
Relación entre Antropología y Psicología Moderna
Intersecciones:
1. Estudio del Comportamiento:
- Antropología: Enfocada en la influencia cultural.
- Psicología: Enfocada en procesos mentales individuales.
2. Métodos de Investigación:
- Antropología: Observación participante y estudios de campo.
- Psicología: Experimentos y estudios clínicos.
Colaboración:
1. Salud Mental: Integrar conocimientos culturales en tratamientos psicológicos.
2. Desarrollo Humano: Entender influencias culturales y biológicas en el desarrollo.
La filosofía y la antropología filosófica, en el mundo actual.
Aborda problemas éticos, epistemológicos y existenciales.
Antropología Filosófica: Explora la naturaleza y la existencia humana. Examina la identidad, libertad, moralidad y
trascendencia.
I. Aspectos Positivos:
Avances Tecnológicos:Comunicación global y mejoras médicas.
Conciencia y Acción Social:Derechos humanos y sostenibilidad ambiental.
Diversidad Cultural: Celebración y promoción del pluralismo.
Educación y Conocimiento:Mayor acceso a la educación e información.
II. Aspectos Negativos:
Desigualdad Económica:Disparidades en la distribución de riqueza.
Crisis Ambientales:Efectos del cambio climático.
Conflictos y Polarización:Aumento de tensiones políticas y sociales.
Desafíos Éticos:Problemas éticos relacionados con la tecnología.
Conclusión
La filosofía y la antropología filosófica son cruciales para entender y responder a los desafíos actuales,
equilibrando los aspectos positivos y negativos de nuestro tiempo.
El lugar de la antropología filosófica en la filosofía.
Período Antiguo: En el Período antiguo, el estudio del ser humano se remonta a pensadores griegos. Se destaca la
influencia de Aristóteles en el pensamiento cristiano, especialmente a partir del siglo XIII con Santo Tomás de
Aquino.
Período Medieval o de la Edad Media: En esta etapa, los filósofos se vieron influenciados por la llegada de
Jesucristo al mundo. Se comparan con el milagro de Jesús en las Bodas de Caná, donde el agua representa la razón
y el vino la fe. Los pensadores se convirtieron en teólogos, transformando el pensamiento filosófico con un nuevo
sentido impregnado de Evangelio.
Hipócrates: Hipócrates fue un médico griego que lanzó la teoría de que el medio ambiente influye en los
caracteres físicos del ser humano. Se le atribuye el famoso ‘’Juramento Hipocrático’’; y su obra es recopilada en
el‘’Corpus Hipocraticus’’
Heráclito: Heráclito fue un filósofo presocrático que destacó la importancia del cambio constante en el universo.
Su famosa frase ‘’Nadie se baña dos veces en el mismo río’’ refleja su concepción del devenir y la impermanencia
de todas las cosas.
Protágoras: Protágoras fue un sofista griego conocido por su afirmación de que’’;el hombre es la medida de
todas las cosas’’. Su pensamiento relativista influyó en la concepción de la verdad y el conocimiento en la antigua
Grecia.
Sócrates: Sócrates fue un filósofo griego que se destacó por su método de enseñanza basado en el diálogo y la
búsqueda de la verdad a través del cuestionamiento. Su lema; conócete a ti mismo ,refleja su énfasis en el
autoconocimiento y la reflexión personal.[6].
Platón: Platón fue discípulo de Sócrates y fundador de la Academia de Atenas. Su obra filosófica se caracteriza
por la utilización de diálogos para exponer sus ideas, como en ‘’La República y Fedro’’. Platón abordó temas
como la justicia, la realidad y la naturaleza del hombre.[4].
Aristóteles: Aristóteles fue discípulo de Platón y posteriormente maestro de Alejandro Magno. Su enfoque
filosófico se centra en la lógica, la ética, la política y la metafísica. Su teoría hilemórfica y su concepción del alma
como forma del cuerpo son aspectos destacados de su pensamiento.
Período Renacentista: En el Renacimiento, se destaca la importancia de la representación de la perfección del
hombre en obras pictóricas y escultóricas, donde el hombre se convierte en el centro de atención. Se observa un
énfasis en la expresión de los sentimientos humanos, en contraste con la Ilustración que resalta la claridad en las
ideas y el futuro.
Período Moderno: En la Modernidad, se produce un cansancio frente a la diversidad de fuentes y surge un
escepticismo que lleva a la valoración de la razón como fundamento principal. La Reforma protestante trae
consigo un giro humanista que destaca la capacidad del hombre para tomar decisiones importantes separadas de
Dios, lo que influye en la antropología cristiana y la soteriología