1EL DON DE LA SABIDURÍA
Es el don de entender lo que favorece y lo que perjudica al
proyecto de Dios. Él fortalece nuestra caridad y nos prepara para una
visión plena de Dios.
El Papa Francisco expresa referente a este don: “El Espíritu Santo,
entonces, hace sabio al cristiano. Esto, sin embargo, no en el sentido de
que tiene una respuesta para cada cosa, que lo sabe todo, sino en el
sentido de que sabe de Dios, sabe cómo actúa Dios, conoce cuándo una
cosa es de Dios y cuándo no es de Dios; tiene esta sabiduría que Dios da a
nuestro corazón”.
2EL DON DEL ENTENDIMIENTO
Es el don divino que nos ilumina para aceptar las verdades reveladas por
Dios. Mediante este don, el Espíritu Santo nos permite escrutar las
profundidades de Dios, comunicando a nuestro corazón una
particular participación en el conocimiento divino, en los secretos del
mundo y en la intimidad del mismo Dios.
El Papa Francisco expresa referente a este don: “Es una gracia que solo el
Espíritu Santo puede infundir y que suscita en el cristiano la capacidad de
ir más allá del especto externo de la realidad y escrutar las profundidades
del pensamiento de Dios y de su diseño de salvación”.
3EL DE CONSEJO
Es el don de saber discernir los caminos y las opciones, de saber
orientar y escuchar. Es la luz que el Espíritu nos da para distinguir lo
correcto e incorrecto, lo verdadero y falso.
El Papa Francisco expresa referente a este don: El Señor no nos habla solo
en la intimidad del corazón, sino que nos habla también a través de la voz
y el testimonio de los hermanos. Es verdaderamente un don grande poder
encontrar hombres y mujeres de fe que, sobre todo en los momentos más
complicados e importantes de nuestra vida, nos ayudan a iluminar
nuestro corazón y a reconocer la voluntad del Señor”.
4EL DE CIENCIA
Es el don de la ciencia de Dios y no la ciencia del mundo. Por este don el
Espíritu Santo nos revela interiormente el pensamiento de Dios
sobre nosotros, pues “nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu
de Dios”
El Papa Francisco expresa referente a este don: “La ciencia que viene del
Espíritu Santo, sin embargo, no se limita al conocimiento humano: es un
don especial, que nos lleva a captar, a través de la creación, la grandeza y
el amor de Dios y su relación profunda con cada creatura”.
5EL DON DE PIEDAD
Es el don que el Espíritu Santo nos da para estar siempre abiertos a la
voluntad de Dios, buscando siempre actuar como Jesús actuaría.
Si Dios vive su alianza con el hombre de manera tan envolvente, el
hombre, a su vez, se siente también invitado a ser piadoso con todos.
El Papa Francisco expresa referente a este don: “Este don no se identifica
con el tener compasión de alguien, tener piedad del prójimo, sino que
indica nuestra pertenencia a Dios y nuestro vínculo profundo con Él, un
vínculo que da sentido a toda nuestra vida y que nos mantiene firmes, en
comunión con Él, incluso en los momentos más difíciles y tormentosos”.
6EL DE FORTALEZA
Este es el don que nos vuelve valientes para enfrentar las dificultades del
día a día de la vida cristiana. Vuelve fuerte y heroica la fe. Recordemos el
valor de los mártires. Nos da perseverancia y firmeza en las decisiones.
Los que tienen ese don no se amedrentan frente a las amenazas y
persecuciones, pues confían incondicionalmente en el Padre.
El Papa Francisco expresa referente a este don: “Él viene siempre a
sostenernos en nuestra debilidad y esto lo hace con un don especial: el
don de la fortaleza”.
7EL DON DEL TEMOR DE DIOS
Este don nos mantiene en el debido respeto frente a Dios y en la sumisión
a su voluntad, apartándonos de todo lo que le pueda desagradar.
El Papa Francisco expresa referente a este don: “El temor de Dios, en
cambio, es el don del Espíritu que nos recuerda cuán pequeños somos
ante Dios y su amor, y que nuestro bien está en abandonarnos con
humildad, con respeto y confianza en sus manos, Esto es el temor de Dios:
el abandono en la bondad de nuestro Padre que nos quiere mucho”.