ORIENTACION II
UNIDAD # 2 FUNDAMENTOS DE LA ORIENTACION
YENIFER ROSARIO MORA
SM-2022-00157
Fundamento de la orientación escolar
La orientación educativa procura la enseñanza de las técnicas para el desenvolvimiento
de aptitudes de comunicación interpersonal con las que el estudiante pueda resolver sus
problemas psicológicos presentes y futuros. Asimismo, intenta desarrollar habilidades
para mejorar la convivencia social en un marco educativo. Enmarca su acción en tres ejes
fundamentales: el académico, el profesional y el personal.
La orientación escolar o académica es el proceso de ayuda a un estu- diante para que sea
capaz de resolver los problemas que su vida académi- ca le plantea, especialmente el de
elegir los contenidos y técnicas de estu- dio más adecuados a sus posibilidades. Se
fundamenta esencialmente en la intervención continua de principios de prevención,
desarrollo e intervención social, a través de la educación.
Salud mental del educando y la orientación
La salud mental del alumnado ocupa una parte importante del trabajo de un orientador/a
en un centro educativo. La OMS define salud mental como “un estado de bienestar en el
cual el individuo es consciente de sus propias capacidades puede afrontar las tensiones
normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer
una contribución a su comunidad”.
Quiere decir que todas las personas tienen el derecho de acceder a la atención en salud
mental, en igualdad y sin ser discriminadas, en forma adecuada a sus necesidades, en un
lugar cercano, con servicios de calidad y en un tiempo razonable.
En primer lugar, hay que decir que el profesorado constituye un grupo muy heterogéneo.
Con todo, sí hay algunas notas comunes a todo el colectivo, entre las que salta a la vista
el trato con personas.
Aun cuando la relación con los alumnos es uno de los aspectos potencialmente más
gratificantes, lo cierto es que en un número significativo de casos esta comunicación está
presidida por la tensión, ya sea por indisciplina de los escolares, ya porque el docente
carece de habilidades sociales, etc.
Por otra parte, la actividad educativa está saturada de responsabilidades. Es frecuente que
el profesor se mantenga hipervigilante durante varias horas al día y que asuma funciones
policiales y parentales que le abocan al agotamiento profesional. La sobrecarga de tareas
unida a las frustraciones, insatisfacciones y a la falta de entendimiento con otros
miembros de la comunidad educativa (colegas, padres y alumnos) puede desencadenar en
los profesores alteraciones como: fatiga, descenso de la concentración y del rendimiento,
ansiedad, insomnio, trastornos digestivos, etc.
Los profesores que padecen este problema pueden experimentar cambios a nivel
cognitivo (dificultad para mantener la atención, ideas de que son atacados por compañeros
o alumnos, etc.), en el plano emocional (tristeza profunda, irritabilidad...) y en la conducta
(consumo de tóxicos, abandono del trabajo, etc.).
Las condiciones laborales de los profesores centran, en la actualidad, la atención de la
comunidad educativa y de los profesionales de la salud mental. Incluso en la sociedad hay
cierta inquietud por el estado psicológico de los docentes, acaso provocada por algunos
lamentables sucesos recogidos por los medios de comunicación.
En el ámbito escolar se han extendido los problemas de estrés, ansiedad y depresión que
se traducen frecuentemente en bajas laborales. Estos trastornos no son exclusivos de los
profesores. La prisa, la competitividad y los cambios vertiginosos amenazan el equilibrio
de muchos trabajadores.
Etimológicamente el término ‘trabajo’ se deriva del latín tripalium (tres palos), un
instrumento de tortura constituido por tres maderos cruzados a los que era atado el reo
para azotarlo. La raíz de la palabra nos recuerda la presencia en el trabajo de un
componente de esfuerzo y dolor, que necesariamente nos lleva a reflexionar si el
sufrimiento es la vertiente dominante en la labor educadora actual.
Causas de la necesidad del orientador en la escuela
Su papel pasa por detectar a tiempo cualquier problemática educativa o personal en los
alumnos, asesorar al profesorado y a las familias. Además de detectar y tratar los
problemas del aprendizaje, también determinan la escolarización en los diferentes
programas existentes.
La orientación educativa permite guiar las acciones en función de la formación integral y
armónica de la personalidad del estudiante, en función del encargo social que asume la
educación y en correspondencia con las necesidades e intereses de nuestros tiempos.
Teorías en que se fundamenta la orientación
La orientación se fundamenta en teorías psicológicas y humanistas del comportamiento
humano, enfocándose en las teorías de la personalidad y del aprendizaje, ya que permite
conocer todo el proceso de desarrollo del ser humano, lo que hace enfrentarse a
situaciones presentes en el ámbito educativo en estos tiempos.
Los diversos modelos teóricos en orientación educativa pueden agruparse en tres
categorías (Sanchiz, 2008): teorías del counseling, teorías del desarrollo y teorías
emergentes. La orientación es un sistema que centra sus acciones en la liberación de
capacidades y talentos, donde se forman personas activas para la autonomía la
responsabilidad, la independencia y la participación, capaces de liberar pensamientos
críticos y autónomos en cualquier contexto de su vida. Así mismo, el crecimiento
profesional que marque trascendencia en el desarrollo y evolución de la sociedad del siglo
XXI.