ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LOS
MUSEOS
MG. Rocío Villaverde Retamozo
Arequipa, abril, 2023
El origen de los museos se halla en el coleccionismo,
entendiendo por colección aquél conjunto de objetos que
se encuentra sujeto a una protección especial con la
finalidad de ser expuesto a la mirada de los hombres.
Objetos que han sido reunidos por respeto al pasado, el
instinto de propiedad, el amor al arte, el prestigio social
(unido en ocasiones al mecenazgo artístico), el afán de
perpetuarse en la memoria y el puro coleccionismo. Los
impulsores de la creación de museos configuraron desde la
Antigüedad una élite que detentaba el saber y, como
consecuencia, el poder
En la Antigüedad
Babilonia:
El palacio del rey Nabucodonosor II (605-562 a. C.) fue
llamado “gabinete de maravillas de la humanidad”,
producto de los botines de guerra.
Egipto:
Se reunieron en las pirámides los objetos
cotidianos de los faraones para facilitar
su supervivencia en el más allá. En la
ciudad de Alejandría estuvo el primer
“museo” organizado por Ptolomeo I Soter
(h. 367-283 a. C.) y su hijo Ptolomeo II
Filadelfo (308-246 a. C.), unido a la
célebre Biblioteca, hoy reconstruida,
creada por iniciativa del Estado para
constituirse en servicio al ciudadano. Era
lugar de encuentro de poetas, artistas,
sabios, en torno a salas de reunión,
laboratorio, observatorio, jardines
zoológico y botánico, al modo de las
escuelas atenienses, como la Academia
de Platón o el Liceo de Aristóteles.
Grecia:
En los peristilos y pórticos de los templos se
exponían conjuntos de obras de arte que
comenzaron a denominarse con la
palabra mouseion, por su consagración a las
Musas, que eran las protectoras de las Artes y de
las Ciencias (Pinacoteca de los Propileos con
paneles de Polignoto, Acrópolis de Atenas, siglo V
a. C.). También se construyeron cerca de estos
templos monumentos o thesaurus donde se
recibían los exvotos de los fieles (Tesoro de los
Atenienses, Delfos, en la misma época). Los
sacerdotes eran sus guardianes y quienes los
inventariaban. Por tanto, los museos de los
templos griegos fueron los primeros museos
públicos, accesibles a cualquier ciudadano.
Roma:
Se formaron colecciones privadas producto del botín
de guerra, como las del cónsul Lúculo (h. 106-57 a. C.)
o el emperador Adriano (76-138 a. C., nacido en Itálica,
Hispania), que decoraban sus palacios y jardines,
aunque terminaron por exponerse al público. Roma
era un “museo al aire libre”, con mercado de arte,
falsificaciones y restauraciones incluidas. Vitrubio
(siglo I) da unas orientaciones para el emplazamiento
en la casa romana: la pinacoteca estaría orientada al
norte, la biblioteca al este[15]. Plinio El Viejo (23-79)
colecciona objetos y seres vivos de la naturaleza para
su estudio (Historia Natural).
Surgen entonces nuevos conceptos:
La colección artística como inversión de
capital; la idea de que prestigio político y
coleccionismo deben ir unidos; la protección
pública de las obras de arte: por consejo del
militar y político Marco Agripa (63-12 a. C.), el
emperador Octavio Augusto (63 a.C.-14 d.C.)
reagrupa colecciones particulares para el
disfrute público y dicta leyes para la protección
del Patrimonio); y la difusión cultural mediante
exposiciones itinerantes con pinturas de las
hazañas de los grandes estrategas.
EN LA EDAD MEDIA
La expansión del Cristianismo
Lleva a emplear el arte con una intención
pedagógica y moral, para la formación de los
fieles: los templos vienen a ser museos
públicos (aunque dotados de una cámara
del tesoro para las piezas más valiosas); los
monasterios, archivos del conocimiento y la
cultura. Son objeto principal de colección los
relicarios, los elementos de uso litúrgico, los
manuscritos miniados e incluso el Patrimonio
natural (plantas medicinales cultivadas en
el hortus, precedente del jardín botánico).
Las Cruzadas
Las Cruzadas an a generar importantes tesoros
profanos –en San Marcos de Venecia y Sainte
Chapelle de París por ejemplo- obtenidos por
medio de saqueos (Constantinopla, 1204). Objetos
a los que se da un valor material y simbólico más
que cultural, que a menudo son donados por los
reyes a la Iglesia para asegurar la salvación de su
alma.
Aspectos destacables
En esta época son que se interrumpe la exposición pública del
patrimonio en recintos civiles; se desestima el mouseion, con todo
lo que comporta para el avance de las ciencias y las letras; y
permanece dormido el placer de formar colecciones privadas, lo
que retrasa la formación del museo como institución
CON EL HUMANISMO
RENACENTISTA
La idea de atesorar
El reconocer únicamente el valor económico de
los objetos va sustituyéndose a partir del siglo XV
por su valoración histórica, artística y
documental. De este modo procede con su
colección el francés Duque de Berry (1340-1416),
al que Von Schlosser califica de “primer
coleccionista moderno” por superar la mera
ostentación y la curiosidad, interesándose por
documentar sus variadas colecciones
Valor científico y pedagógico
Se añade un valor científico y pedagógico a las
colecciones, reunidas por la aristocracia cortesana (los
Gonzaga, Borghese, Ludovici, Farnesio, Medici), la
Iglesia (Papas Sixto IV y Julio II) y la burguesía culta, que
buscan el deleite de lo bello y lo pintoresco.
Los mecenazgos potencian la producción artística: la
figura del mecenas es encarnada mejor que nadie en
Florencia por Cosme de Médici el Bello (1389-1464).
Surgimiento de factores
Surgen los críticos de arte, los catálogos de colecciones, las
primeras guías e historias del arte, de tal manera que el
coleccionista será a partir de ahora una persona bien informada,
que se servirá del coleccionismo para relacionarse en ambientes
cultivados
Otros factores
• Se distinguen las colecciones naturalia de
las artificialia (obras realizadas por el
hombre). Dentro de éstas se sitúan las
galerías de retratos.
• Vasari proyecta el primer edificio
concebido para albergar un museo, el
Palazzo Uffizi de Florencia.
• Primeras medidas contra la exportación
ilegal de bienes.
Impulso de colecciones
• El descubrimiento de América impulsa las colecciones
zoológicas y etnológicas.
• Primeras excavaciones en Roma (ss. XV-XVI).
• Desarrollo de la egiptología.
• 1520: el obispo humanista italiano Paolo Giovio (1483-
1552) emplea la palabra museo para calificar un recinto
con entidad museológica y museográfica propia (studiolo),
donde exponía sus colecciones de retratos, armas y libros
en el castillo lombardo de Como.
LA EDAD MODERNA:
En este siglo surgen nuevas tipologías:
El jardín arqueológico:
Se inicia en Italia y tiene sus antecedentes en la
antigua Roma. Uno de los primeros es el de los
Médicis en la plaza de San Marcos de Florencia,
encargado por Lorenzo al pintor Bertoldo. Marten
van Heeemskerck diseña de modo decorativo el
modelo de jardín privado (Palazzo della Valle, Roma).
El jardín botánico
O de ciencias naturales sigue dos alternativas: una
como espacio para impulsar el estudio de las
especies vegetales (evolución del jardín de plantas
medicinales medieval) y la otra como jardín de
curiosidades naturales con o sin incorporación de
animales vivos. Ambos modelos se enriquecen con
especies exóticas llegadas de América. Entre los
primeros está el del rey de Francia Luis XIII (1626).
La galería artística
De escultura como de pintura, surge en los palacios
franceses, pero su impulso se registra en Italia, gracias a
los Papas Sixto IV (Capitolio de Roma, 1471) y Julio II
(recinto del Vaticano, proyecto de Bramante) en lo que
concierne al primer modelo, que instalaba las esculturas
en nichos y en recorridos lineales. Uno de los más
espectaculares, dotado con biblioteca, fue el de Alberto V
de Baviera, en su palacio de Munich (1571). La galería de
pintura sigue el esquema de presentación lineal y su
modelo se extenderá en el siglo XVIII
El museo de reproducciones artísticas
Aparece en Italia con fines didácticos. Uno de los
primeros (h. 1490) es el del obispo. Ludovico
Gonzaga (Palazzo Gazzulo, Mantua). En el del
escultor Leone Leoni (1509-1590) figuraban
vaciados en yeso de gran tamaño, que incluían
modelos clásicos.
En el siglo XVI
Se forman las colecciones reales, embrión de los
futuros museos estatales europeos: las de
Rodolfo II de Praga y archiduque de Austria, de
Alberto V y Guillermo V –Duques de Munich- etc.,
surgiendo entonces, en el Centro de Europa,
el Wunder-Kammer o Chambre des
Merveilles (cámara de maravillas con
objetos artificialia), el Schatzkammer (gabinete
de curiosidades de la naturaleza) o
la Kunstkammer (gabiente de arte), donde las
obras se exponían con profusión. La gama de
objetos coleccionables se amplía y las colecciones
se especializan (armaduras, relojes, ingenios
mecánicos etc.).
En el siglo XVII
Se consolidan las colecciones reales, orientadas por
consejeros artísticos, y el crecimiento de la burguesía
potencia el comercio de obras de arte, formándose
centros artísticos como Amberes y Ámsterdam, donde
surgen casas de subastas con sus peritos tasadores e
intermediarios. Esto potencia el coleccionismo privado
en manos de banqueros (como el francés Jabach cuya
colección de dibujos pasará al Louvre), incluso políticos
(como el cardenal Mazarino). El rey de Francia Felipe IV
se erige en protector de las artes y las letras.
• Se abre el Ashmolean Museum (Oxford, 1683), a partir de las colecciones de John Tradescant y de
Elias Ashmole, que se constituirá en el primer museo universitario de la historia -el de la Universidad
de Oxford- orientado a la educación y la investigación.
El siglo XVIII
Se caracteriza, además, por la creación de las Academias de
Bellas Artes (donde se gestan colecciones artísticas con la
obra de sus alumnos) y las sociedades científicas, el
coleccionismo en manos de la burguesía (principalmente
de objetos arqueológicos tras las excavaciones de
Herculano en 1738 y Pompeya en 1748) y por la
popularización final de las colecciones con las
Revoluciones, merced al creciente papel docente de los
Estados. Fruto de estas circunstancias es la apertura de los
museos Británico (Londres, 1759) –que será el primer
museo público-, Ermitage (San Petersburgo, 1764), y
Vaticano (Roma, 1782).
En París, el ministro de finanzas de Luis XIV de Francia, Juan
Bautista Colbert (1619-1683), distribuye la pinacoteca del rey por
los palacios del Louvre (1681), Tullerías y Versalles. Ésta, junto con
los bienes decomisados a las Órdenes Religiosas y a la Nobleza
durante la Revolución Francesa (1789), unidos al interés de los
ilustrados por la Ciencia y la Educación, posibilitan la creación del
Museo del Louvre el 10 de agosto de 1793, como Museo de la
República y Museo Central de las Artes, que fueron sus primeras
denominaciones.
Se consolidan tres tipologías museísticas: el museo de arte, el
museo de ciencias naturales y el museo arqueológico. Las
colecciones se reordenan conceptualmente y se construyen
nuevas edificaciones con fines exclusivamente museísticos,
orientadas al disfrute público.
ÉPOCA CONTEMPORÁNEA:
En Los Estados Unidos
• Desde 1880 se suman al mercado internacional los
estadounidenses, preocupados en proporcionar a su joven país un
patrimonio del que carece, para formar un gran pueblo. Surgen
museos privados vinculados a universidades (gabinete de
curiosidades de Harvard, 1750), como centros vivos y presididos
por un afán pedagógico característico.
• En 1870 se funda el Museo Metropolitano de Nueva York, modelo
de eclecticismo en la variedad y procedencia de sus colecciones.
Metodológicamente, los museos americanos siguen el modelo
francés de museo educador.
• Coleccionistas, mecenas y filántropos crean sus propios museos,
amparándose en las importantes desgravaciones fiscales
existentes: J. M. Smithson y Salomon Guggenheim (Washington),
Paul Gethy (Los Ángeles, California) etc.
En Europa
• El avance de la democracia lleva a la utilización de nuevos
recursos, como el museo móvil o ambulante, por ejemplo
el de Liverpool en 1884, que se hallaba subvencionado
para difundir el conocimiento del patrimonio por las
escuelas.
• Nuevos logros de esta época fueron las Exposiciones
Universales (la de Londres en 1851 sería la primera), fruto
de la revolución industrial, que permitieron el intercambio
tecnológico y comercial y sirvieron de plataforma de
proyección de los artistas, además de marcar el futuro de
la arquitectura y de la museografía
Se extiende la denominación de museo nacional,
idea que busca recuperar el pasado histórico de un
país y consolidar su identidad cultural, como
consecuencia del avance del sentimiento
nacionalista y del espíritu romántico.
De la misma forma surge el museo de etnología (el
primero es el de la ciudad holandesa de Leiden,
1837), para recuperar, estudiar, mostrar y dignificar
la cultura autóctona.
Los Países Nórdicos los orientan como museos al
aire libre.
Siglo XX
Durante el siglo XX se mantendrán sin apenas
variaciones los modelos museológicos del siglo XIX,
pero crecerán su dimensión sociocultural, la
investigación de los fondos en reserva y el
aprovechamiento de los avances tecnológicos para
el desarrollo de su función educativa
principalmente (a la manera del museo-
mediateca Centro Georges Pompidou de París).
Muchas
Gracias