ADMINISTRACION
INTEGRANTES: JOSSELYN QUIÑONES CORRALES
JULIANA PADILLA TALAVERA
DOCENETE: LIC. JENNY CASTRO
MATERIA: COMERCIO INTERNACIONAL Y ADM. ADUANERA
AÑO: 2023
SANTA CRUZ-BOLIVIA
PROCESO DE DIRECCION
¿Qué es la dirección administrativa?
La dirección administrativa es una labor complicada y de alta responsabilidad, que
generalmente llevan a cabo gerentes y otras figuras de liderazgo y autoridad dentro de
las organizaciones, y que tiene como objetivo garantizar que los objetivos trazados de
antemano se cumplan, lo cual significa lidiar con imprevistos, corregir sobre la marcha el
funcionamiento de la organización y a menudo tomar decisiones estratégicas.
Etapas de la dirección administrativa
Toma de decisiones. Ante algún tipo de imprevisto, situación retadora o evaluación de la
organización, se impone la necesidad de una toma eficiente de decisiones, lo cual pasa a su
vez por determinadas etapas:
Definir el problema. Es decir, comprender la situación, los retos surgidos y/o los
objetivos que se persiguen y que nos brindarán la orientación inicial respecto a cómo
abordar el problema.
Evaluar las alternativas. Todo problema puede abordarse desde distintos puntos de vista
y puede resolverse o enfrentarse de modos distintos, más agresivos, más pacientes, más
sagaces, etc. Antes de decidirse por alguno se deben revisar todas las opciones.
Tomar una decisión. Finalmente deberemos decantarnos por alguna opción y aplicarla
de manera específica, teniendo en cuenta un panorama de consecuencias posible y
algún tipo de previsiones anticipadas.
Integración. Esta etapa implica la disposición de los elementos y recursos necesarios para
ejecutar la decisión previamente tomada, a través también de diversas estrategias, como
son:
Reclutamiento. Agrandamiento o reemplazo del capital humano con el personal
necesario para llevar a cabo las labores que acarrea la decisión.
Capacitación. Brindar al personal ya existente las herramientas teóricas, conceptuales o
prácticas para poder llevar a cabo las labores que acarrea la decisión.
Renovación. Adquisición de nuevos materiales, nuevos equipos, nuevas herramientas,
etc., para poder llevar a cabo la decisión.
Motivación. El espíritu empresarial y la moral de equipo son también fundamentales
para conseguir los objetivos y materializar el plan decidido, así que la dirección deberá
llevar a cabo una revisión de las dinámicas motivacionales de la organización y emplear
nuevas, reforzar las existentes o eliminar las contraproducentes.
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Comunicación. Muy emparentada con la motivación, la
comunicación tanto a lo interno como a lo externo debe ir siempre en
concordancia con las decisiones iniciales que se tomaron, de modo
que cada segmento de la organización tenga claro lo que se espera de
ella y que cada cliente sepa qué cambios esperar de la organización.
Liderazgo y supervisión. No sólo se debe tomar decisiones y velar por que se
implementen correctamente, sino que se debe mantener abierto un canal de
retroalimentación y control que permita percibir la eficacia de los cambios introducidos,
que identifique complicaciones, que perciba amenazas y oportunidades derivadas del
cambio, en fin, que suministre a la dirección la información necesaria para poder volver a
tomar decisiones y mantener así el circuito andando.
Tipos de dirección administrativa
Dirección autocrática. Aquella en que la autoridad impone sus normas, criterios y
decisiones sin consultar en absoluto a sus subordinados, por lo que suele generar ambientes
de trabajo tensos y dictatoriales, en los que la disciplina y la inseguridad pueden ir de la
mano.
Dirección paternalista. Se trata de una flexibilización de la dirección autocrática, en la
que los cargos jerárquicos se involucran en la labor de sus subordinados e incluso en sus
vidas personales, pero siempre desde una posición de poder y de autoridad, como si fueran
una suerte de tutor. Suele aplicarse para organizaciones con personal muy joven o en
formación.
Dirección Laissez-faire (“dejar hacer”). Un modelo de dirección que interviene muy
poco en el desempeño de sus subordinados, permitiéndoles un altísimo grado
de autonomía y decisión, lo cual puede hacer de ellos empleados con alta iniciativa, o
puede conducir al desconcierto y al desorden.
Dirección democrática. Se inspira en los principios de la igualdad de oportunidades y de
la consulta masiva para tomar decisiones, sin sacrificar por ello la estructura jerárquica de
la organización. Suele ser la que mejores resultados arroja en una organización diversa o
amplia.
Principios de la dirección administrativa
Coordinación de intereses. Dado que una organización implica un conjunto organizado
de seres humanos trabajando en torno a un objetivo común, la dirección debe hacer que
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el foco se mantenga en este último, haciendo converger los objetivos individuales o
sectoriales en un macroproyecto común.
Impersonalidad del mando. Las organizaciones tienen estructuras y jerarquías que no
deben depender de quién las ejerce, sino que deben ser impersonales, objetivas, es
decir, no dependen de simpatías y consideraciones, sino de la lógica interna de la
organización.
Supervisión directa e indirecta. La dirección puede ser ejercida, al mismo tiempo, en
comunicación estrecha con los subordinados, o sea, brindándoles las directrices y la
información que requieren para estar motivados y productivos; y en comunicación
jerárquica, a través de una estructura jerárquica o burocrática que permita el uso
eficiente de la información y la toma oportuna de decisiones, sin que absolutamente
todo deba llegar hasta la gerencia para aprobarse.
Aprovechamiento y resolución de los conflictos. La dirección de toda organización
enfrentará situaciones conflictivas a las que debe poder dar solución o, mejor aún, que
deberá reconvertir en situaciones ventajosas o provechosas, a través de una gestión del
cambio y de la variabilidad, en lugar de un apego excesivo a la norma.
Importancia de la dirección administrativa
La dirección es vital para el correcto funcionamiento administrativo. Ella se ocupa de
ejecutar los lineamientos proyectados en fases previas (planeación y organización) para
obtener de la estructura organizacional el mejor desempeño posible.
Control en administración
es una función del proceso administrativo que consiste en la evaluación del rendimiento, o
sea, en el cotejo de los resultados obtenidos durante el proceso y las expectativas que de
ello se tenían. Esto implica la medición (y el diseño o la selección de estrategias de
medición) de las variables, el levantamiento de información pertinente, la investigación
interna y externa, entre otras metodologías similares.
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