UNIVERSIDAD TÉCNICA PARTICULAR DE LOJA
LA PENA
Art. 51 del COIP. – La pena es una restricción a la libertad y a los
derechos de las personas, como consecuencia jurídica de sus acciones u
omisiones punibles. Se basa en una disposición legal e impuesta por una
sentencia condenatoria ejecutoriada.
Cabanellas (2002), Para el tratadista la pena es una sanción previamente
establecida por la ley, para quien comete un delito o falta, también
especificados. El mismo Cabanellas, dice que etimológicamente pena procede
del latín poena, derivado a su vez del griego poine o penan, donde significa
dolor, trabajo, fatiga, sufrimiento.
CARACTERISTICAS DE LA PENA
Para que el juzgador pueda imponer una pena, es necesario que esta cumpla
con las siguientes características.
LEGAL
Debe provenir de una norma legal, previamente debe existir la ley que le da
existencia. Adicionalmente, la pena debe especificar claramente el tiempo,
duración, así lo determina el Art. 53 del COIP.
Por lo tanto, la pena debe nacer de la ley que es dictada por la Función
Legislativa a fin de que no se cometan arbitrariedades o injusticias.
INDIVIDUAL
El Art. 54 del COIP. – La o el juzgador debe individualizar la pena para cada
persona, incluso si son varios responsables en una misma infracción,
observando lo siguiente:
1. Las circunstancias del hecho punible, atenuantes y agravantes.
2. Las necesidades y condiciones especiales o particulares de la victima y
la gravedad de la lesión a sus derechos.
3. El grado de participación y todas las circunstancias que limiten toda la
responsabilidad penal.
DETERMINADA
Esta característica en nuestro sistema penal, al igual que en la mayoría de los
países, tenemos varias penas dependiendo de la infracción cometida, por lo
tanto, es indispensable que tanto la infracción como la pena estén claramente
determinadas con todas sus características a fin de que no se cometan errores
en su aplicación y el juzgador tenga la seguridad de imponer la pena
correspondiente a la infracción cometida.
El tratadista Bentham (1838) argumentó que, lo que justifica la pena es su
utilidad, o mejor todavía, su necesidad. La pena es necesaria porque es el
arma de que se vale el Estado para combatir la criminalidad; y para que el
castigo sea justo, es condición necesaria y suficiente que el fin perseguido sea
útil. Si la sociedad emplea la reacción penal contrariando los intereses
colectivos, el castigo será injusto; pero si lo emplea para proteger el derecho
contra las ilícitas agresiones de los delincuentes, entonces el castigo es justo.
IMPUESTA EN SENTENCIA
Para que una persona sea penada, es necesario que se dicte en su contra una
sentencia ejecutoriada, misma que se dictará luego de haberse probado los
hechos y establecido la responsabilidad del procesado, todo esto se hará
observando las garantías del debido proceso contempladas en la Constitución
de la Republica.
Por otra parte, el tratadista Cuello Calón (1971), dice que se puede concebir
que “la pena es la justa retribución del mal de delito proporcionado a la
culpabilidad del reo, esta es su esencia intima”. Es decir, que la sociedad exige
el castigo del delincuente por haber causado el mal y su actuar violento contra
el ordenamiento jurídico previamente establecido, lo que compartimos, pero lo
que no podemos aceptar es que la sociedad en su afán de venganza, se olvide
del sufrimiento o angustia de la víctima.
IGUAL PARA TODOS
Todos somos iguales, según el mandato constitucional, por tanto, la autoridad
que contravenga lo ordenado en la Ley Suprema deberá ser sancionada y la
orden dada por dicha autoridad no deberá ser ejecutada.
La pena, aunque es individualizada, no debe ser diferenciada, es decir, se debe
establecer la pena tipificada en la ley penal, sin discriminaciones o privilegio
alguno.
PROPORCIONADA
Establece que la pena debe ser justa y necesaria, esto trata que de acuerdo al
delito cometido se impondrá la pena correspondiente, pena que previamente
esta determinada en la ley penal; recordemos que la pena busca rehabilitar al
delincuente y esto no podrá lograrse si la pena es exagerada y no atiende al
principio de proporcionalidad.
Otros como Jeschkeck, (2002). Opinan que la pena, en su modalidad como
privativa de libertad “se ha de limitar tanto cuanto se pueda, porque la prisión
ejerce sobre el condenado un influjo desfavorable por muchos esfuerzos que
se hagan para modificar la ejecución de la pena. El tratadista incluso manifiesta
que en un establecimiento penitenciario ideal regirá también la ley psicológica
de que la labor educativa de los funcionarios sobre los presos es de una
eficacia inferior a la que ejerce la subcultura de los presos mismos”.
BIBLIOGRAFÍAS:
Cabanellas, G. (2002). Diccionario Jurídico Elemental. Heliasta.
Erazo, S. (2019). Guía Didáctica. Derecho Penal: Parte General.
EDILOJA Cía. Ltda.
Erazo, S. (2015). Texto Básico. Nociones Fundamentales Sobre La
Filosofía Del Derecho Penal. CED
Bentham, J. (1838). Teoría de las Penas y las Recompensas. Imprenta
de Manuel Sauri. https://bit.ly/3c9fYn1
Cuello Calón, E. (1971). Derecho Penal. Bosch Casa Editorial S.A.
https://bit.ly/3CacLOx
Jeschkeck, H. (2002). Tratado de Derecho Penal Parte General.
Tipográfica Editora Argentina S.A. https://bit.ly/3CfPOcR