RECOMENDACIONES PARA QUE TU TRATAMIENTO TENGA LOS MEJORES
RESULTADOS
1. Realizar ejercicio físico
El movimiento alivia la rigidez articular, reduce el dolor y fortalece los
músculos que rodean las articulaciones. Uno de los más valorados es la
natación, ya que los ejercicios acuáticos pueden ayudar a mantener la
flexibilidad y el rango de movimiento mientras quitan carga a las
articulaciones. Una caminata también ayudará, pero no olvidemos la
importancia de calentar y aumentar la velocidad solo cuando los músculos
y articulaciones estén preparados.
2. Mantener un peso saludable
Las articulaciones están diseñadas para aguantar una cierta cantidad de
fuerza. Si tenemos sobrepeso es probable que estemos ejerciendo más
presión sobre ellas de lo que pensamos. Cada kilo extra que ganamos
pone más tensión en nuestras [Link] pérdida de peso reduce de
manera significativa el dolor, la función y la rigidez de la rodilla asociados
con la osteoartritis de rodilla. Se calcula que perder unos cinco kilos de
peso puede mejorar la salud de las articulaciones y reducir el riesgo de
osteoartritis de rodilla en un 50%.
3. Seguir una alimentación saludable
Es importante incluir productos como pescado rico en ácidos grasos
omega 3, como el salmón frutas y verduras ricas en vitaminas
antioxidantes, así como cereales integrales. Suspende el pan, los jugos,
los alimentos ultraprocesadosLa vitamina E tiene propiedades
antiinflamatorias y los niveles saludables se han relacionado con un
menor riesgo de daño en las articulaciones y las células óseas. Podemos
encontrarla en aguacate, semillas de girasol o nueces.
4. Mantener hábitos posturales correctos
La mala postura es una de las principales causas de dolor articular.
Solemos encorvarnos sin darnos cuenta en el escritorio o caminar con los
hombros y la cabeza hacia adelante, lo que conduce a una columna
vertebral desalineada.
Esto tensiona todas las articulaciones, lo que genera una tensión adicional
en las rodillas y las caderas. Mantener la cabeza erguida, los hombros
hacia atrás y la columna recta es muy importante.
5. Mantener una buena hidratación
El agua constituye un 80% del cartílago del cuerpo. Si no nos
mantenemos bien hidratados, el cuerpo extraerá el agua del cartílago y
otras áreas, lo que sin duda perjudicará a las articulaciones. Esto quiere
decir también evitar los líquidos deshidratantes como el café, el alcohol,
etc.
6. Descansar
El descanso es fundamental porque favorece la desinflamación y ayuda en
la salud articular. Es una de las mejores formas de proteger las
articulaciones que no requiere ningún esfuerzo. Un mal descanso puede
acabar en articulaciones rígidas y doloridas.
7. Realiza tu tratamiento propuesto por el especialista que te está
atendiendo.