15 de mayo de 2024
Acta de Asesoramiento a los docentes
Temas a tratar
Accidentes escolares
Políticas de Cuidado.
Situaciones de Riesgos
Enmarcados en la normativa vigente, resolución 587/11 Régimen Académico, Manual de
procedimientos secundaria, Marco General de las políticas educativas para la secundaria y
decreto 2299/11, capitulo 2 art 39, como parte del marco general del trabajo y la tarea
docente, que establece cuales son los momentos de obligación de cuidado, se establece
como acuerdo institucional para cumplimentar por ustedes desde el cargo que ha sido
designado, en relación a un posible accidente escolar, lo siguiente:
En caso de acontecer un accidente, se indica dar efectivo cumplimiento a lo prescripto por
la normativa jurisdiccional habiéndose consignado las acciones de prevención, intervención
y monitoreo.
Accidentes escolares
Cuando se habla de accidentes, a menudo, se dice que “son una fatalidad”. Sin embargo, si
analizamos los momentos, las situaciones y los lugares en que se producen, podemos
advertir que la mayoría de los accidentes se producen por causas que pueden prevenirse.
Algunas cuestiones a considerar son:
- la manera en que se organizan las actividades diarias.
- las características del entorno (si los espacios son adecuados).
- la existencia de situaciones de riesgo o de seguridad en el entorno cotidiano.
- la planificación institucional, frente a la contingencia.
En el momento de trabajar en prevención de accidentes es necesario considerar la
diversidad de causas para poder definir estrategias eficaces y viables. Es indispensable
trabajar con los alumnos en el análisis y la comprensión del contexto y de las prácticas
individuales que pueden generar accidentes con el fin de construir estrategias de
prevención entre todos.
Mientras los menores se encuentran en la escuela, su vigilancia y cuidado están a cargo de
los adultos de la institución. Por eso, el accionar preventivo en la escuela requiere claridad
en las acciones, no se trata de derivar conflictos (conducirlos de una instancia a otra) sino
de contener dentro del marco institucional, tomando decisiones adecuadas.
La institución escolar vincula el riesgo con la acción preventiva. Es así que deviene como
necesario la planificación de acciones de prevención, con el fin de evitar accidentes y/o
situaciones de riesgo. Esta anticipación, para disponer lo necesario y evitar riesgos, sólo es
posible si aborda entre todos quienes conforman la escuela. Requiere que cada uno adopte
una conducta lógica frente al conflicto.
El accionar preventivo necesita que un accidente escolar no se derive en conflictos y que se
oriente dentro del marco institucional. Si bien muchas situaciones de accidentes escolares
resultan imprevisibles e inevitables, en ocasiones podrían serlo.
Es necesario llevar a cabo acciones preventivas, tales como las que se presentan a
continuación.
- Establecer los factores de riesgo que hay en los espacios escolares. Lugares que ofrecen
situaciones probables de riesgo para alumnos y/o personal: toma corriente, llaves de
gas, baños, escenarios, mástiles, rejillas, barandas, ventanas de pisos superiores,
etcétera.
- Confeccionar un mapa de riesgo como una herramienta que ayuda a leer los riesgos
edilicios.
- Organizar un cronograma para la atención y el cuidado de los sectores del edificio que
presumen riesgo.
- Realizar reuniones con los adultos responsables de los menores para dialogar y
reflexionar sobre la responsabilidad que le cabe a la familia y/o adultos responsables
de los menores, sobre el ingreso y el retiro de los mismos de la escuela.
- Mantener actualizada la ficha de datos del alumno: con información sobre domicilio,
teléfono, domicilio de trabajo de sus padres, teléfono, vacunas recibidas, alergias a
medicamentos, enfermedades padecidas, etc.
Las acciones preventivas propician un accionar institucional seguro y consecuente, no
obstante, ello, los accidentes pueden ocurrir. Ocurrido el hecho, en la toma de decisiones
debe prevalecer el criterio y el sentido común.
Procedimiento ante accidente de un estudiante
Frente al hecho ocurrido, en la toma de decisiones debe prevalecer el criterio y el sentido
común, ejecutando las siguientes acciones primarias, con la simultaneidad que la situación
lo permita:
- Atención inmediata del accidentado
- Aviso a los padres
- Llamar a la emergencia médica, para la posterior consulta a un profesional, quien
indicará la magnitud o la importancia del hecho.
- Realización de acta en libro de Registro de accidentes escolares.
Por ninguna razón, se enviará al alumno solo a su domicilio con una nota explicativa. La
notificación al adulto responsable del menor se hará en forma personal, dado que el hecho
acaeció cuando la guarda del mismo era competencia de la escuela.
En caso de accidente, el docente, preceptor avisarán a Dirección y/o al docente de mayor
puntaje a cargo para requerir el servicio de emergencia y se ubicará a la familia. Los
docentes y/o adultos que presenciaron el accidente deben labrar un acta detallando lo
ocurrido en esa circunstancia. - (recurrir a Libro de Registro de accidentes escolares).
Todo alumno que manifieste dolor, molestia o golpe ocasionado por cualquier incidente
debe ser atendido por el docente, el servicio de emergencia (en caso de no contar con
Emergencia Médica llamar al Hospital de Morón - SAME Morón), y debe ser notificada
la familia. Los docentes no estamos capacitados, ni podemos presumir la gravedad o no
de una lesión, siendo los médicos los encargados de realizar los diagnósticos.
El Equipo de conducción (de ser necesario) será responsable de avisar inmediatamente a
la vía jerárquica correspondiente. Se supervisará la continuidad y valoración de lo hecho,
acontecido en los mismos y la reorganización, toma de decisiones puntuales
institucionales con el objeto de reducir en todo lo que se pueda un hecho accidental en el
ámbito escolar.
Aunque el accidente parezca sin importancia, los docentes no pueden realizar un
diagnóstico. En todos los casos, se debe realizar la consulta con un profesional médico. Se
sugiere que el docente siempre se ofrezca a acompañar al estudiante junto con sus padres
a la atención con el profesional médico cuando se produce el hecho. Si los padres no
quieren que el docente los acompañe, o lo creen innecesario, se deberá registrar en un
acta breve. Se dejará constancia que la escuela procederá a realizar las acciones necesarias
para tomar conocimiento de la evolución del menor accidentado.
La DGCyE cuenta con la cobertura de dos seguros: seguro por responsabilidad civil y
seguro escolar por accidentes. Producido el accidente y ejecutadas las acciones básicas
corresponde efectuar las siguientes acciones.
- De ser necesario, Informar al inspector del área y/o de otros niveles o modalidades que
correspondan.
- Labrar acta de entrevista con los padres en la que conste toda la información referida al
hecho ocurrido y acciones realizadas. También constará lo expuesto por los padres. Se
asesorará sobre la tramitación de seguro escolar, realizando el ofrecimiento
correspondiente.
Accidentes durante la realización de lecciones paseo
La responsabilidad por la que responde el propietario del establecimiento (DGCyE) cuando
un alumno sufre un daño hallándose en la escuela, se extiende también a las salidas
programadas por el colegio. Por este motivo, se debe cumplimentar la documentación
correspondiente al procedimiento de lecciones paseo.
En caso de producirse un accidente durante la realización de una salida, se procederá de
igual manera a la descripta en este procedimiento.
Registro de accidentes escolares
El registro de accidentes escolares sirve para compartir la información y brindar al familiar
que se acerque el testimonio de las acciones realizadas y la contención frente a la situación.
Mediante este registro se asentará el seguimiento, el acompañamiento y la evolución del
niño accidentado y el contacto con la familia y con los profesionales que los atienden. A
partir de dichos aspectos se determinará si corresponde orientación para que el niño reciba
atención de escuela domiciliaria.
Se debe prever la confección de este registro con el aporte de todos. En este debe constar:
- Fecha
- nombre del alumno accidentado.
- acciones llevadas a cabo por la institución y personal actuante.
- acciones a seguir, como tratamiento, medicación, etcétera.
- notificación del responsable del niño.
- aceptación o no de lo actuado por la institución por parte del responsable del niño.
Por último, y en función de lo antes expuesto, y enmarcado en la normativa vigente,
decreto 2299/11, art, 39, 40 y 72, como parte del marco general del trabajo y la tarea
docente, que establece cuales son los momentos de obligación de cuidado, les pedimos
tengan a bien respetar los horarios de entrada y salida a la institución, así como los
tiempos de inicio y finalización de recreos, clases y de otras actividades institucionales,
entendiendo la corresponsabilidad que conlleva el cuidado de los estudiantes por parte
de todo el cuerpo docente. Es de vital importancia respetar los horarios de ingreso,
principalmente en el inicio de los turnos, mañana, tarde y vespertino, donde el flujo de
estudiantes que ingresa es significado. Es importante entender que estos tiempos y espacios
son momentos de extrema vulnerabilidad donde pueden ocurrir situaciones conflictivas sin
la supervisión de un adulto, lo cual puede derivar en un posible accidente.
En el marco de la política de cuidado que nos compete, es necesario fortalecer la comunicación y la
capacidad de escucha atenta de los jóvenes en base al vínculo construido entre los adolescentes y el
docente. Muchas situaciones de riesgo pedagógico vincular pueden prevenirse si se escucha a el/la
joven atentamente y se da la importancia a cada planteo. Contamos como siempre con su
colaboración y comprensión, y ante cualquier inquietud estamos a disposición para asesorarlos y
acompañarlos muchas gracias.
Equipo Directivo E.E.S. Nº 9