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2001 07 22 El Pararelismo Entre Jesús y Su Ángel. SL

El paralelismo de Jesús y su Ángel de apocalipsis 22:16

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2001 07 22 El Pararelismo Entre Jesús y Su Ángel. SL

El paralelismo de Jesús y su Ángel de apocalipsis 22:16

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EL PARALELISMO

ENTRE
JESÚS Y SU ÁNGEL
DEDICATORIA

Dedico estas conferencias inspiradas en las


Sagradas Escrituras a toda la raza humana, sean judíos,
cristianos, mahometanos, y demás grupos, a quienes amo
por igual; pues mi intención es que el Creador de los cielos
y de la tierra use estas conferencias como un instrumento
de armonía entre todos los seres humanos, para que pronto
se establezca en este planeta tierra el Reino Mesiánico; y
de esa manera salga desde Jerusalén la paz, la concordia y
la felicidad que cubrirá todos los pueblos de la tierra,
conforme a la profecía.

Dr. William Soto Santiago


PREFACIO

En esta serie de conferencias inspiradas en Las


Sagradas Escrituras, el Dr. William Soto Santiago nos
muestra los grandes misterios de Dios que se están
desarrollando y que se desarrollarán en este tiempo final.

Con toda seguridad el conocimiento de estos


misterios nos acercará más a la divinidad; y por
consiguiente nos convertiremos en instrumentos para
alcanzar la paz y la armonía que traerá el Reino
Mesiánico en este planeta, y por lo tanto en toda la
creación.

Dr. Miguel Bermúdez Marín


Editor
EL PARALELISMO ENTRE
JESÚS Y SU ÁNGEL

Dr. William Soto Santiago, Ph.D.


Domingo, 22 de julio de 2001
Veracruz, México
Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes;
es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta
ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de
compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su
Programa correspondiente a este tiempo final.
2. Para esta ocasión vamos a leer en el capítulo 4, verso 1
en adelante, y el capítulo 22, verso 6, del Apocalipsis
también, donde dice:
“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en
el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta,
hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las
cosas que sucederán después de estas.”
3. Y Apocalipsis, capítulo 22, verso 6, dice:
“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y
el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha
enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas
que deben suceder pronto.”
4. Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos
permita entenderla.
5. Nuestro tema es: “EL PARALELISMO ENTRE
JESÚS Y SU ÁNGEL.”
6. Encontramos que hay un paralelismo entre Jesús y Su
Ángel; y esto lo encontramos más marcadamente en el
libro del Apocalipsis, pues Dios envía a Su Ángel, envía al
Ángel de Jesucristo a Juan el Apóstol, con la revelación de
Jesucristo.
7. Dice Apocalipsis, capítulo 1, versos 1 al 3:
“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para
manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder
pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a
su siervo Juan.”
8. Podemos ver que la revelación de Jesucristo fue
enviada a Juan por medio del Ángel del Señor Jesucristo,
que ha dado testimonio de la Palabra de Dios; o sea, Juan
había dado testimonio:
“...enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,
que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del
testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.
Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras
de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas;
porque el tiempo está cerca.”
9. Ahora, aquí encontramos que son bienaventurados los
que leen y los que oyen las Palabras de esta profecía;
porque este libro apocalíptico es un libro profético que fue
revelado a Juan el Apóstol por el Ángel del Señor
Jesucristo, y fue revelado en símbolos, y todas estas
profecías están en símbolos.
10.Y ahora, por eso ustedes encuentran tantos
simbolismos en el libro del Apocalipsis. Es que este es un
libro profético, en donde todas esas profecías están en
símbolos; pero esos símbolos tienen que cumplirse, y tiene
que haber un pueblo al cual Cristo le envíe Su Ángel en el
Día Postrero, en carne humana, para que les abra el
misterio de estas profecías, y sobre todo las profecías
correspondientes a este tiempo final.
11.Y aun el mismo Ángel es un misterio aquí en el mismo
libro del Apocalipsis; aún los teólogos no han podido
identificar quién es ese Ángel.
12.Ahora, para tener un cuadro claro del paralelismo que
hay entre Jesús y Su Ángel, ya que esto está colocado aquí
en el libro del Apocalipsis, en el Nuevo Testamento,
tenemos que ir hasta el Antiguo Testamento para poder ver
a Jesús en el Antiguo Testamento, el cual todavía no
estaba en carne humana, pero ya estaba ministrando.
13.Y aquí este Ángel del Señor Jesucristo, en el tiempo de
Juan el Apóstol, todavía no estaba en carne humana en la
Tierra, pero está ministrándole dos mil años atrás
aproximadamente; eso fue por ahí por el año 96 (por ahí)
de la Era Cristiana, del primer siglo de la Era Cristiana.
14.Y ahora, encontramos que ese Ángel ministró estando
en Su cuerpo teofánico, cuerpo angelical.
15.Ahora, vamos a ver un poquito acerca del Ángel que
ministraba en el Antiguo Testamento, que ministró la
Palabra para el pueblo hebreo. Recuerden que la Escritura
dice en Hebreos, capítulo 1, verso 7:
“Ciertamente de los ángeles dice:
El que hace a sus ángeles espíritus,
Y a sus ministros llama de fuego.”
16.Y en el mismo capítulo 1, verso 14, dice:
“¿No son todos espíritus ministradores, enviados para
servicio a favor de los que serán herederos de la
salvación?”
17.Aquí tenemos de nuevo espíritus ministradores, ángeles
ministradores que ministran la Palabra de Dios; estos son
personajes de la sexta dimensión, cuerpos teofánicos
angelicales que son manifestados en la Tierra, y aparecen
con las dos conciencias juntas, y esos son los profetas de
Dios.
18.Por eso al Jesús venir a la Tierra en carne humana,
aparece como un profeta: el Profeta de Dios; le llaman
también: “El Profeta de Nazaret.”
19.Ahora, la Escritura nos habla que Dios le dio la Ley al
pueblo hebreo por comisión de ángeles; y el pueblo
hebreo no la guardó.
20.Y ahora, era el Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto, el
que le dio la Ley al pueblo hebreo. El Ángel de Jehová, el
Ángel del Pacto, cuando le apareció a Moisés en Éxodo,
capítulo 3, le dijo a Moisés: “Yo Soy el Dios de Abraham,
de Isaac y de Jacob.” También le dijo: “Yo soy el Dios de
tu padre (o sea, el Dios del padre de Moisés, que se
llamaba Amram).”
21.Y ahora, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y
Dios de Amram (el padre de Moisés), le aparece a Moisés
como el Ángel de Jehová.
22.¿Cuál es el misterio del Ángel de Jehová? Porque Él se
identifica como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.
Recuerden que el Ángel de Jehová es el mismo Dios en Su
cuerpo angelical, Su cuerpo teofánico.
23.El Ángel de Jehová es el cuerpo angelical teofánico de
Dios, llamado también el Verbo que era con Dios y era
Dios, el cual luego se hizo carne en medio del pueblo
hebreo (conforme a San Juan, capítulo 1, verso 1 al 18) y
habitó en medio del pueblo hebreo; y lo conocimos por el
nombre de Jesús. Así es conocido en el Nuevo
Testamento.
24.Porque ahora el Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto,
en el Nuevo Testamento, es Jesucristo. Ahora, ahí tiene el
Nombre que tenía que traer en Su manifestación en carne
humana para llevar a cabo la Obra de Redención en la
Cruz del Calvario.
25.En el Monte Sinaí fue el Ángel de Jehová, el Ángel del
Pacto, el cual es el mismo Dios en Su cuerpo angelical, el
que escribió los diez mandamientos en las tablas de
piedra.
26.Y ese mismo Ángel de Jehová, que es el mismo Dios
en Su cuerpo teofánico... Dios estando en Su cuerpo
teofánico es conocido como el Ángel de Jehová, porque es
un cuerpo angelical en el cual está Dios; y ese cuerpo
angelical está ungido con la Columna de Fuego, ese
cuerpo angelical está ungido por Dios.
27.Y ahora, en Éxodo, capítulo 23, verso 20 en adelante,
dice Dios a Moisés, y Moisés al pueblo:
“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te
guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he
preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas
rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque
mi nombre está en él.”
28.¿El Nombre de Dios dónde está? En el Ángel de
Jehová. Por eso Moisés le preguntó al Ángel de Jehová:
“¿Cuál es tu Nombre?” Eso está en Éxodo, capítulo 3,
versos 13 al 15. Y el Ángel de Jehová le dijo: “Yo SOY EL
QUE SOY. Y dirás al pueblo: YO SOY me envió a
vosotros.”
29.El YO SOY en el original son cuatro letras consonantes,
las cuales son: “Y H W H.” No tienen vocales. Luego los
teólogos le han añadido ciertas vocales (teólogos hebreos
y teólogos del cristianismo) para tratar de pronunciar el
Nombre Eterno de Dios; pero todavía no han logrado una
pronunciación correcta, porque no saben ellos cómo se
pronuncia ese Nombre; y por eso los hebreos le llaman ‘el
Nombre impronunciable de Dios.’
30.Y ahora, este Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto,
viene con el Nombre de Dios. Así como el nombre que sus
padres pensaron colocarle a usted. Recuerden que los
padres siempre que van a tener un bebé a través de su
esposa, están buscando qué nombre le van a poner al bebé:
“Si es nena le vamos a poner tal nombre, y si es varón le
vamos a poner tal nombre.”
31.Y antes de Dios colocar Su Nombre en el Ángel del
Pacto, el Ángel de Jehová, ya Dios tenía el Nombre que
iba a colocar allí: Su propio Nombre, el Nombre de
nuestro Dios. Por eso en esa lectura que hemos tenido,
dice:
“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te
guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he
preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas
rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque
mi nombre está en él (Éxodo, capítulo 23, verso 20 en
adelante).
Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que
yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los
que te afligieren.
Porque mi Ángel irá delante de ti, y te llevará a la
tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del
heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.”
32.Era el Ángel el que estaba guiando al pueblo hebreo; y
en el Ángel estaba Dios.
33.Ahora, encontramos que ese Ángel fue el que le dio al
pueblo hebreo la Ley; por eso dice la Escritura que la Ley
fue dada al pueblo hebreo por comisión de ángeles. Y
ahora, allí también hubo muchos otros ángeles, en el
Monte Sinaí.
34.Ahora, encontramos que a través de la historia bíblica
en el Antiguo Testamento, este es el Ángel que le había
aparecido a Moisés, le había aparecido también a
Abraham, a Jacob, como el Ángel de Jehová. Fue el que
bendijo a Jacob, fue el que le apareció también a Gedeón,
fue también el que le apareció a Manoa (el padre de
Sansón), y le dijo que iba a tener un niño a través de su
esposa (o sea, Manoa y su esposa iban a tener un niño); y
es el mismo Ángel que le apareció a Abraham como
Melquisedec, y bendijo a Abraham; porque éste es el
Ángel del Pacto, este es Sacerdote del Dios Altísimo,
Sumo Sacerdote y Rey de Salem (o sea, Rey de Jerusalén),
Rey de Paz y Rey de Justicia.
35.Ahora, este Ángel aparece aquí en Josué. Vamos a ver
también lo de Abraham, fue el que le apareció a Abraham
como Melquisedec. Eso fue en el capítulo 14 de Génesis.
Vamos a verificar aquí si fue el 14 para que lo tengan
claro... Fue el capítulo 14, verso 17 en adelante. Dice:
“Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de
los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a
recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey.
Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del
Dios Altísimo, sacó pan y vino;
y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios
Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;
y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus
enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de
todo.” (Capítulo 14, versos 17 al 20).
36.Y ahora, en el capítulo 18 y 19 vuelve a aparecer Dios:
le aparece en forma visible a Abraham; y viene Dios con
Sus Arcángeles Gabriel y Miguel, o Miguel y Gabriel, se
materializan, porque Dios es Creador; y creó para Sí y
para Sus Arcángeles cuerpos en los cuales aparecieron a
Abraham, y comieron con Abraham, y hablaron con
Abraham también. Y Elohim le dijo a Abraham, le
confirmó a Abraham, que le daría el hijo que Él le
prometió; y le dijo que para el próximo año por ese mismo
tiempo (por esa misma temporada) ya tendrían el hijo
prometido.
37.Abraham tenía 99 años; por lo tanto a los 100 años
Abraham sería padre de un hijo, a través de Sara su
esposa, la cual tenía 89 años; y cuando tuvieran el hijo,
Sara tendría 90 años.
38.Luego de esa ocasión fueron rejuvenecidos para poder
tener el hijo; porque no se puede esperar de una anciana
de 90 años u 89 años, que quede embarazada y tenga un
hijo; y no se puede esperar de un hombre que ya tenía 100
años, que a través de una mujer estéril y ya avanzada en
edad, vaya a tener un hijo.
39.Pero Dios los rejuveneció a ambos, y luego se mudaron
de ese lugar (luego de la destrucción de Sodoma), se
mudaron a otro lugar, y fue al territorio de Abimelec. Él
era el rey en ese territorio; y cuando aparecen allá,
Abimelec se enamora de Sara.
40.Ahora, cualquier persona entiende rápido que no era
una anciana de 89 años, porque ¿qué rey se va a fijar en
una anciana de 89 años? ¿Qué rey va a querer hacer su
esposa a una anciana de 89 años para que sea la reina? A
lo mejor el rey tenía menos de 89 años, quizás, no
sabemos, habría que buscar en la historia.
41.Ahora, Abraham sabía que Sara era una mujer muy
hermosa, muy bella, y ya le había dicho desde que salieron
de Ur de los Caldeos: “Mira, tú eres una mujer muy bella,
muy hermosa, y cuando te vean las personas de otras
naciones hacia donde nosotros vamos a ir, me van a matar
a mí para quedarse contigo; por lo tanto tú dirás siempre
que tú eres mi hermana (aunque eran hermanos también).
Ahora, tú dirás siempre que eres mi hermana (para ese
tiempo fue permitido).”
42.Ahora, encontramos que siempre, para defender a
Abraham que no lo fueran a matar, ella decía así; era un
acuerdo entre ellos dos. Así sucedió cuando fueron a
Egipto, luego ahora cuando van al territorio de Abimelec...
(¿Eso fue Siquem, Miguel?) En Gerar. Capítulo 20, verso
1 en adelante [Génesis]:
“De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y
acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en
Gerar.
Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y
Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara.
Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le
dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has
tomado, la cual es casada con marido.
Mas Abimelec no se había llegado a ella...”
43.Recuerden, los reyes separaban a la joven que querían
hacer su esposa, la separaban y la estaban entrenando para
que supiera cómo comportarse después como reina.
44.Y la tenían, pues, separada; y le estaban, de seguro,
enseñando todas las cosas que una reina debe tener,
porque el rey la había tomado con buenas intenciones; así
que estaba como si fuera la novia de ese rey para casarse
en algún momento. Y parece que eso tomó cierta cantidad
de tiempo. No sabemos cuántos meses o años tomó eso...
fue el mismo año, en el mismo año en que llegaron. Dice:
13
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
“Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo:
Señor, ¿matarás también al inocente?
¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es
mi hermano? Con sencillez de mi corazón y con limpieza
de mis manos he hecho esto.
Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con
integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te
detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la
tocases (porque delante de Dios, un hombre tomar una
mujer casada es pecado; vean, y el rey hubiera pecado si
Dios no lo detiene).
Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es
profeta, y orará por ti, y vivirás.”
45.O sea, que no podía ir de mala gana a donde Abraham
y decirle: “Toma tu mujer.” No. “Aquí está tu esposa, no
sabía que era tu esposa. Discúlpame, y ora por mí a Dios,
para que Dios tenga misericordia de mí.” Pues ya estaba
cayendo el juicio sobre Abimelec y sobre su familia y
sobre el reino, pero todavía Dios no lo había matado. Pero
le dijo: “Devuélvela; si no, eres hombre muerto.”
46.Ahora, vean ustedes cómo... y desde el principio, desde
que tuvo el sueño, desde el comienzo del sueño, le dice:
“Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo:
He aquí muerto eres.”
47.Ahora, vean ustedes... Ahora, le dice:
“Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque
es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres,
sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos (o sea, que
no era que si quería o no quería devolverla, era una orden
de parte de Dios).
Entonces Abimelec se levantó de mañana y llamó a
todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos
de ellos; y temieron los hombres en gran manera.
Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué
14
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has
atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo
que no debiste hacer has hecho conmigo.
Dijo también Abimelec a Abraham: ¿Qué pensabas,
para que hicieses esto?
Y Abraham respondió: Porque dije para mí:
Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me
matarán por causa de mi mujer.
Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre,
mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer.
Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi
padre, yo le dije: Esta es la merced que tú harás conmigo,
que en todos los lugares adonde lleguemos, digas de mí:
Mi hermano es.
Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y
siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvió a Sara su
mujer.
Y dijo Abimelec: He aquí mi tierra está delante de ti;
habita donde bien te parezca.”
48.¿Ven? Lo está tratando con cariño, con amor y con
respeto; teniendo respeto del profeta de Dios para ese
tiempo, que era un profeta dispensacional, la clase de
profeta más grande que Dios envía a los seres humanos,
en medio de la raza humana.
“Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata
a tu hermano; mira que él te es como un velo para los
ojos de todos los que están contigo, y para con todos; así
fue vindicada.
Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec
y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.”
49.O sea, que Dios ya había parado la procreación en
medio de ese reino, porque Abimelec tenía la esposa de
Abraham; pero ahora Dios abre la matriz de nuevo, luego
que Abraham ora a Dios. El único que podía hacer algo
15
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
por el rey y por ese reino era Abraham, aunque Abraham
era el que había cometido el error; pero miren, era el
Profeta de Dios, y profeta dispensacional. Así que el único
que podía hablar con Dios era Abraham.
50.Dios le podía hablar al rey, pero el rey no tenía el
ministerio para interceder por él mismo.
51.Recuerden que Abraham siendo un profeta
dispensacional y siendo un patriarca, la cabeza de toda su
casa, era el rey. El patriarca, pues, era el rey y era también
el juez, el que juzgaba cualquier cosa en su tribu, su
familia, y era también el sacerdote.
52.Por eso usted encuentra a Abraham sacrificando a Dios
animalitos. Los patriarcas eran sacerdote, rey y juez en la
tribu que tenían, y era el que tenía la bendición de Dios; y
Abraham tenía la Bendición de la Primogenitura.
53.Ahora, continuemos aquí. Dice:
“Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a
Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos.
Porque Jehová había cerrado completamente toda
matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de
Abraham.”
54.Ahora, podemos ver aquí lo que es un Profeta
dispensacional. Dios puede destruir una nación o un reino
completo, si tratan mal a un Profeta dispensacional que
Dios ha enviado.
55.Trataron mal a Moisés, cuando fue a Egipto, y al
pueblo que Moisés tenía; y los juicios divinos cayeron
sobre los egipcios. Trataron mal a Noé, y no creyeron el
Mensaje de Noé; y Dios destruyó la humanidad de aquel
tiempo, excepto Noé y su familia.
56.Y así por el estilo ustedes encontrarán que cuando Dios
envía un Profeta dispensacional a la Tierra, las cosas
delante de Dios llegan a un nivel muy importante, más que
como estaban las cosas en edades pasadas, donde Dios
16
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
envió Mensajeros de edades.
57.Hay más Mensajeros de edades que Mensajeros
dispensacionales, hay más Profetas de edades que Profetas
de dispensaciones.
58.Dios solamente tiene, ¿cuántos Profetas
dispensacionales? Solamente siete Profetas
dispensacionales. ¿Por qué? Porque Dios tiene solamente
siete dispensaciones que Él llevaría a cabo, en donde Él
tendría un trato con Su pueblo.
59.Y ahora, las siete dispensaciones y los siete Mensajeros
con sus siete Mensajes, son:
60.• ADÁN, el Profeta de la Dispensación de la
Inocencia, con el Mensaje de la Inocencia.
61.• La segunda dispensación es la Dispensación de la
Conciencia. Y el Profeta de esa dispensación es SET, con
el Mensaje de la Conciencia.
62.• Y la tercera dispensación es la Dispensación del
Gobierno Humano. Y el Profeta dispensacional es NOÉ,
con el Mensaje que Dios le dio.
63.• Luego la cuarta dispensación es la Dispensación de
la Promesa. Y su Mensajero es el Profeta ABRAHAM,
del cual hemos estado leyendo, el cual es llamado
también: “El Padre de la Fe.” Él vino con el Mensaje de la
Promesa.
64.• Y ahora, la quinta dispensación es la Dispensación de
la Ley. Y el Profeta de esa Dispensación de la Ley, el
Profeta dispensacional, es MOISÉS, y su Mensaje es el
Mensaje de la Ley; ese es el Mensaje dispensacional de la
Ley, es un Mensaje dispensacional.
65.• El sexto Profeta dispensacional es JESÚS, para la
dispensación sexta, la Dispensación de la Gracia. El
Mensaje para la Dispensación de la Gracia es el Mensaje
de la Gracia, el Mensaje del Evangelio de la Gracia.
66.• Y la séptima dispensación es la Dispensación del
17
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
Reino. Y Su Mensajero es el ÁNGEL DEL SEÑOR
JESUCRISTO, séptimo Profeta dispensacional, y Su
Mensaje es el Evangelio del Reino.
67.¿Vieron lo sencillo que es todo? Solamente siete
dispensaciones con siete Mensajes dispensacionales, con
siete Mensajeros dispensacionales.
68.El último Profeta dispensacional que Dios enviaría
sería el Profeta séptimo de la séptima dispensación, con el
séptimo Mensaje dispensacional, que es el Mensaje del
Evangelio del Reino. Luego no tiene más Profetas
dispensacionales, con ése llegan a su final los Profetas.
69.Ahora, podemos ver que nosotros nos encontramos en
un tiempo muy, pero que muy, importante, porque este es
el tiempo para que se entrelace la Dispensación del Reino
con la Dispensación de la Gracia, así como se entrelazó la
Dispensación de la Gracia con la Dispensación de la Ley.
70.Siempre que llega un Profeta dispensacional, con un
Mensaje dispensacional, hay un entrelace dispensacional.
71.Y ahora, el Ángel de Jehová o Ángel del Pacto, que le
había aparecido a Moisés en diferentes ocasiones en la
forma de un hombre, pero de otra dimensión; el que
estuvo comiendo con Abraham, y estuvieron allí los
Arcángeles Gabriel y Miguel, el día antes de la
destrucción de Sodoma y Gomorra... esto fue en el
capítulo 18 del Génesis; y luego en el capítulo 19 todavía
Dios estaba con Abraham, aunque ya no estaban en la casa
de Abraham.
72.La casa de Abraham era una carpa, una tienda, una
carpa; vivían allá en esos lugares donde no tenían como en
la actualidad, Abraham y su familia, una casa de madera o
de concreto, como hacemos en la actualidad.
73.Ahora, cuando terminan su comida, que Abraham les
había preparado, lo cual fue una ternera o un ternero, con
todo lo que conlleva esa buena comida, luego se
18
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
levantaron y caminaron con Abraham; Abraham iba con
ellos acompañándolos; como hacen las personas cuando
los visitan: que uno los acompaña hasta el auto, y ahí
también se despiden.
74.Abraham continúo con ellos caminando hasta cierto
lugar, Dios estuvo con Abraham hablando, le dijo:
“¿Encubriré Yo a Abraham lo que voy a hacer? No, yo sé
que él mandará a Sus hijos que guarden los mandamientos
de Dios, para que se cumpla lo que Jehová le ha prometido
a él.” Y comenzó a decirle: “El clamor de Sodoma y
Gomorra ha venido delante de mí, y he descendido para
ver si es así o no.”
75.Descendió en la forma de hombre, y los Arcángeles
Gabriel y Miguel también. Dice el Rvdo. William
Branham que Dios y los Arcángeles vinieron en cuerpos
físicos, creados por Dios del polvo de la Tierra; por
consiguiente eso es tipo y figura de lo que estará
sucediendo en este tiempo final.
76.Ahora, eso es lo que Cristo enseñó cuando dijo que
sería como en los días de Lot. Como en los días de Lot fue
la visita de Elohim con Sus Arcángeles Gabriel y Miguel.
Y Cristo dijo: “Como fue en los días de Lot, que comían,
bebían y se casaban, así como fue también en los días de
Noé (dice), será el día en que el Hijo del Hombre se
manifestará, se revelará.” En otros lugares dice: “Así será
la Venida del Hijo del Hombre.” Eso es San Mateo,
capítulo 24, versos 34 al 39, y San Lucas, capítulo 17.
77.Y en San Lucas, capítulo 21, del 25 al 36, nos habla
también de la Venida del Hijo del Hombre, y en Mateo 24,
verso 30 en adelante. Y nos dice que el Hijo del Hombre
vendrá con Sus Angeles, y dice que enviará Sus Angeles
con Gran Voz de Trompeta, y juntarán a Sus escogidos.
78.Y ahora, en San Mateo, capítulo 16, versos 26 al 28,
Cristo dice: “¿De qué le vale al hombre si ganare todo el
19
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
mundo y perdiere su alma? Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su padre.” Vamos a leerlo directo
aquí:
“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno
conforme a sus obras.”
79.O sea, que viene para dar el pago, la recompensa, a
cada persona; por lo tanto, la recompensa para los
creyentes en Cristo es una recompensa de bendición; la
recompensa para los incrédulos es la gran tribulación.
“De cierto os digo que hay algunos de los que están
aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al
Hijo del Hombre viniendo en su reino.”
80.Y de los que estaban allí, de todos los discípulos de
Jesucristo, hubo algunos (que fueron Pedro, Jacobo y
Juan) que fueron llevados con Cristo al Monte de la
Transfiguración, y Cristo se transfiguró delante de ellos:
Su rostro resplandeció como el sol, Sus vestidos se
hicieron resplandecientes como la luz, y aparecieron
Moisés y Elías (uno a cada lado del Señor).
81.Ese es el Orden de la Venida del Hijo del Hombre en el
Reino de Su Padre, ese es el Orden de la Venida del Reino
de Dios, para el séptimo milenio de Adán hacia acá, que
también es el tercer milenio de Cristo hacia acá; estarán
aquí en la Tierra esos ministerios siendo manifestados.
82.Ahora, en San Lucas, nos dice en el capítulo 21, versos
34 en adelante, dice:
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros
corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de
los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros
aquel día.
Porque como un lazo vendrá sobre todos los que
habitan sobre la faz de toda la tierra.
Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos
20
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y
de estar en pie delante del Hijo del Hombre.”
83.¿Cómo podemos estar en pie delante del Hijo del
Hombre? Estando dentro del Nuevo Pacto, cubiertos con
la Sangre del Nuevo Pacto, estamos en pie delante del
Hijo del Hombre en Su manifestación final.
84.Y ahora, esto que está prometido aquí por Jesús, fue ya
representado en la visita que hizo Elohim con Sus
Arcángeles a Abraham; y luego visitó Gabriel y Miguel a
Lot, el sobrino de Abraham.
85.Ahora, podemos ver que el juicio para Sodoma y
Gomorra, que vendría, tipifica el juicio divino de la gran
tribulación que vendrá sobre el reino de los gentiles, el
cual se encuentra en este tiempo en los pies de hierro y de
barro cocido. Ahora, podemos ver el paralelismo de aquel
tiempo con nuestro tiempo.
86.Y ahora, en la forma en que apareció Elohim con Sus
Arcángeles está señalada la Venida del Hijo del Hombre
con Sus Angeles.
87.Y ahora, Cristo hablando acerca de cuando Abraham
recibió la visita de Elohim con Sus Arcángeles, hace
referencia a eso cuando en San Juan, capítulo 8, versos 56
en adelante, está hablando allí o contestándole a unos
judíos que estaban hablando con Él. Vean cómo trataron a
Jesús. Vamos a leer desde el capítulo 8, verso 47 en
adelante; dice:
“El que es de Dios, las palabras de Dios oye.”
88.Por eso no se puede obligar a ninguna persona. Uno
hace llegar a las personas la Palabra, el Mensaje: en la
Biblia, en los folletos, en los videos, y así por el estilo; y
las personas tienen la responsabilidad de leer, de escuchar;
y bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de
esta profecía, y las guardan, las creen con toda su alma y
las ponen por obra.
21
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
89.Así se identifica cada persona que ha venido de Dios,
de la séptima dimensión. Cristo también dijo: “Mis ovejas
oyen mi Voz y me siguen.”
90.Ahora, ¿cómo sabemos si hay o no hay en una ciudad,
o en una comunidad, o en un país, ovejas de Dios, ovejas
de Cristo, hijos e hijas de Dios, personas de Dios? Pues
llevándoles el Mensaje, llevándoles la Palabra de Dios, la
Voz de Dios para el tiempo correspondiente al que uno
está viviendo.
91.No puede ir con el Mensaje de Noé, diciéndoles: “Dios
va a destruir la raza humana; por lo tanto viene un diluvio
de agua, va a llover tanto que va a inundar la Tierra; por lo
tanto vamos a construir un arca.” Ese Mensaje es un
Mensaje de Dios, pero para el tiempo de Noé; y ya han
transcurrido muchos siglos y milenios de ese tiempo para
el cual ese Mensaje era efectivo.
92.Hay que dar el Mensaje correspondiente al tiempo que
uno vive, para que sea efectivo en las personas, y puedan
ahí oír la Voz de Dios hablándole en tiempo presente, lo
que Dios tiene que decirle en el tiempo presente a las
personas. Y ahora, continuemos aquí leyendo:
“El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto
no las oís vosotros, porque no sois de Dios.”
93.Esa es una Palabra dura: decirle a ellos que no eran de
Dios, y por eso no escuchaban Su Mensaje (el Mensaje de
Jesús). Ellos tenían la Biblia del Antiguo Testamento, ellos
eran religiosos, tenían un templo, tenían sus sacerdotes,
tenían el sumo sacerdote, ellos efectuaban todas las cosas
señaladas por la Ley de Moisés; sin embargo Cristo les
dice que no son de Dios. Y en otra ocasión les dice:
“Vosotros de vuestro padre el diablo sois.”
94.En el capítulo 10, verso 22 en adelante, dice:
“Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación.
Era invierno,
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.
Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo
nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo
abiertamente.”
95.Muchas personas quieren que los Mensajeros de Dios
les digan que son Profetas de Dios, que son el Profeta
correspondiente a ese tiempo; pero no para creer, sino para
criticarlos, para decirles: “Tú eres un falso Profeta.”
96.Ahora vean: “Si tú eres el Cristo, dínoslo
abiertamente.
Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las
obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan
testimonio de mí;
pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas,
como os he dicho (ya se lo había dicho antes también).”
97.Vean, en el capítulo 8 que habíamos leído, también se
los había dicho, les había dicho esto:
“El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto
no las oís vosotros, porque no sois de Dios.” Capítulo 8,
verso 47 de San Juan.
98.Sigue diciendo, en Juan 10:
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me
siguen,
y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni
nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie
las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Yo y el Padre uno somos.”
99.Y ahora, vean ustedes la identificación de los que no
son de Dios y la identificación de los que son de Dios: El
que no es de Dios, pues no oye la Palabra de Dios; el que
es de Dios, oye la Palabra de Dios; el que es de Cristo, el
Buen Pastor, oye la Voz del Buen Pastor llamándolo en la
edad y dispensación que le toca vivir; y ese llamado viene
23
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
por medio del Mensaje de esa edad y de esa dispensación.
100.Y ahora, continuamos leyendo aquí en el capítulo 8:
“Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No
decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que
tienes demonio?”
101. Ahora vean, no les gustó lo que Jesús les dijo. Les
había dicho: “El que es de Dios, las Palabras de Dios oye,
por esto no la oís vosotros, porque no sois de Dios.”
102. Y ahora, se molestaron. Vean que la verdad no
siempre le agrada a la gente, la verdad no siempre es
dulce, la verdad algunas veces se siente amarga; y aquí la
sintieron bien amarga, que Jesús le estuviera diciendo a
ellos que no son de Dios, porque no lo escuchaban a Él; y
ellos decían: “También nosotros creemos a Moisés,
nosotros somos discípulos de Moisés, tenemos un Profeta
grande: Moisés.” Y ahora a Jesús le dicen:
“¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y
que tienes demonio?”
103. Recuerden que los judíos y los samaritanos no se
trataban; así que lo están tratando como un samaritano.
Quizás le llegaron las noticias de que Jesús había
predicado en Samaria, y allá habían creído en Él; pero
vean ustedes, Él no era de Samaria, Él había nacido en
Belén de Judea, era descendiente del Rey David, era
Heredero al Trono, era un Príncipe; y se había criado en
Nazaret.
104. Pero ahora vean, cuando quieren criticar a una
persona, tratan de decir que es de la ciudad o el barrio o el
país que tenga una mala reputación; y Samaria, pues tenía
mala reputación.
105. Los samaritanos eran una mezcla de judíos y
gentiles, porque ahí se habían mezclado, y ahí en Samaria
fue que habían colocado también un becerro de oro; o sea,
que era un sitio que había tenido muchos problemas; pero
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
con todo y eso tenía hijos e hijas de Dios allí, porque
escucharon la Voz de Cristo, que es la Voz de Dios:
“Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a
mi Padre; y vosotros me deshonráis.
Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y
juzga.
De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi
palabra, nunca verá muerte (o sea, no será condenado y
echado al lago de fuego).”
106. Ahora, cualquier persona podía decir: “Está
diciendo que nunca verá muerte, y sin embargo creyentes
en Él se van a morir cuando les llegue la edad de ancianos
o por accidente (y murieron todos los apóstoles en el
tiempo correspondiente).”
107. Podían decir los críticos: “Vean, ¿dijo que el que
creía en Él, no vería muerte? Miren, se murieron los
apóstoles, se murieron los creyentes de Jesús que le
siguieron, se murió hasta la virgen María; por lo tanto lo
que Jesús dijo: que no verían muerte, no era verdad.”
108. Pero es que ellos no comprenden el Programa de
Redención, no comprenden el Programa de la
Restauración a la Vida Eterna, en donde somos
restaurados primeramente espiritualmente, en donde
obtenemos el cuerpo angelical teofánico y eterno, para
luego en el Día Postrero recibir el cuerpo eterno, físico y
glorificado, igual al cuerpo glorificado de nuestro amado
Señor Jesucristo.
109. Ahora, Cristo en otra ocasión, en San Juan,
capítulo 11, verso 21 en adelante, dice: “Y Marta dijo a
Jesús...” Esto fue cuando Lázaro su hermano murió
(hermano de Marta y María):
“Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí,
mi hermano no habría muerto (esto es porque Jesús lo
sanaría).
25
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios,
Dios te lo dará.”
110. O sea, que con esa fe que tenía, Cristo podía obrar;
aunque ella no se dio cuenta del alcance de la fe que ella
tenía y del alcance de las Palabras que ella estaba
hablando; pero con esa confesión Cristo le dice: “Jesús le
dijo: Tu hermano resucitará.”
111. Y Cristo le está hablando que va a resucitar en ese
momento; pero Marta, como tenía conocimiento de la
enseñanza de Jesús, de San Juan, capítulo 6, versos 39 al
40, donde dice Jesús:
“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que
de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo
resucite en el día postrero.
Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo
aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo
le resucitaré en el día postrero.”
112. Aquí promete dos veces que a los creyentes en Él,
Él los resucitará en el Día Postrero. Él dice que los
creyentes en Él recibirán vida eterna; por lo tanto Cristo
establece aquí para cuándo es que Él los resucitará.
113. Ahora, a esos judíos enemigos Él no tenía que
explicarles para qué tiempo. Él dijo que los que creían en
Él, no verían muerte, dijo: “De cierto os digo...” Ya voy al
verso 51 del capítulo 8:
“De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi
palabra, nunca verá muerte.”
114. Ahora, Lázaro murió, y murieron los creyentes de
la Iglesia primitiva, cada uno en su tiempo; pero miren, la
explicación está aquí en San Juan, capítulo 11. Marta tenía
esa enseñanza allá. Dice: “Marta le dijo...” Capítulo 11,
verso 24 ahora:
“Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección,
en el día postrero.”
26
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
115. Todavía hay miles o millones de cristianos en
diferentes agrupaciones religiosas del cristianismo, que no
saben que la resurrección de los muertos en Cristo es para
el Día Postrero, y que el Día Postrero es el séptimo
milenio de Adán hacia acá, o tercer milenio de Cristo
hacia acá, y que los Días Postreros son los milenios
quinto, sexto y séptimo. Para Dios solamente son tres días;
“porque un Día delante de Dios es como mil años, y mil
años como un Día,” dice el Profeta Moisés en el Salmo
90, verso 4, y San Pedro en Segunda de Pedro, capítulo 3,
verso 8. Ahora, continuemos:
“Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección,
en el día postrero.
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que
cree en mí, aunque esté muerto, vivirá (o sea, aunque su
cuerpo físico muera, va a vivir, va a ser resucitado).”
116. Y ahora, Cristo va a mostrar que lo que Él le está
diciendo es la verdad, y que Él va a resucitar a todos los
creyentes en Él, que morirían en las diferentes etapas de la
Iglesia cuando les llegara el tiempo de morir físicamente;
porque el cuerpo físico que tenemos es mortal, es
corruptible y temporal, para que pasemos una temporada
aquí en la Tierra, y no de vacaciones, sino para hacer
contacto con la vida eterna y confirmar nuestro lugar en la
vida eterna.
117. El que no confirma su lugar en la vida eterna
estando aquí en la Tierra, no puede esperar entrar a la vida
eterna en el Reino de Cristo; hay que confirmar su lugar
aquí en la Tierra, tiene que tener el boleto, el pasaje al
Cielo, tiene que tener su boleto al Reino de Cristo.
118. Y ahora, una persona que no confirma su lugar en
la vida eterna, recibiendo a Cristo como su Salvador,
lavando sus pecados en la Sangre de Cristo, siendo
bautizado en su Nombre y recibiendo Su Espíritu Santo,
27
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
pues no puede esperar que Cristo le diga: “Buen siervo y
fiel; en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré; entra
en el gozo de tu Señor.” Más bien las palabras de Cristo
son: “Mal siervo, inútil.” Y lo echará en las tinieblas de
afuera.
119. Ahora, una persona puede decir: “Yo voy a viajar a
otra nación: voy para Europa, o para Norteamérica, o para
Suramérica; voy a volar, voy en un vuelo aéreo para ese
país.” Pero no se preocupa en sacar su boleto, en tener su
nombre escrito ahí en la computadora de esa línea aérea, y
tenerlo escrito en su boleto, porque tiene que tener escrito
en el boleto su nombre; y no se ocupa de eso. Y la persona
ha dicho: “En tal fecha es el vuelo para ese país”; y no
compra el boleto, y no quiere comprar boleto, sino que
quiere que lo lleven de gratis: Se queda esperando allí, y
nunca puede ser embarcado para llegar al país que quería.
120. Toda persona quiere ir al Cielo para vivir con
Cristo en Su Reino por toda la eternidad; pero hay un
boleto, y ya está pagado por Cristo; y tiene que ser
reclamado, y tiene que confirmar que sí quiere viajar,
quiere volar a la vida eterna con Cristo para estar en Su
Reino por toda la eternidad, y así confirmar su lugar en la
vida eterna, y confirmar su nombre en la vida eterna, para
que en el llamado de Cristo, el nombre de la persona
aparezca.
121. Ahora, toda persona quiere ir al Cielo, y eso es un
buen deseo; y hay una forma para ir al Cielo, para ir a
vivir con Cristo en Su Reino, y vivir por toda la eternidad.
Ahora, Cristo dice:
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí,
aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá
eternamente.”
122. O sea, al decir: “No morirá eternamente,” es que
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
su cuerpo físico puede morir, pero Cristo lo resucitará en
un cuerpo glorificado, y vivirá eternamente.
123. Ahora, esa es la parte física. En la parte espiritual,
aunque el cuerpo físico muera, la persona sigue viviendo
en su cuerpo angelical, su cuerpo teofánico, sigue
viviendo en el Paraíso, donde están los santos de las
edades pasadas. Así que no hay problemas para los
creyentes en Cristo.
124. Ahora, esta promesa: “Y todo aquel que vive y
cree en mí, no morirá eternamente.” Solamente Cristo
podía decir estas palabras, y podía decir: “Yo soy la
resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté
muerto, vivirá.”
125. Y aunque esté muerto físicamente, vive en el
Paraíso; y aunque muera físicamente, volverá a vivir
físicamente en un cuerpo glorificado, eterno, inmortal,
incorruptible, igual al cuerpo glorificado de nuestro amado
Señor Jesucristo.
126. Y ahora, continuamos leyendo en San Juan,
capítulo 8. Todavía no hemos podido salir de ese capítulo
8. Es que lo que Cristo habla aquí, también lo
encontramos en otros lugares. Esto que habla aquí, está
relacionado a lo que Él ha hablado en otros lugares. Luego
Él dice:
“De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi
palabra, nunca verá muerte (esto es el verso 51 de San
Juan, capítulo 8).
Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que
tienes demonio.”
127. ¿Ven? En la misma forma que más adelante, en el
capítulo 10, le van a hablar también. Vean ustedes, todo el
tiempo le estaban diciendo que era un loco, que tenía
demonios.
128. El mismo Cristo en una ocasión dice: “Vino Juan
29
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
el Bautista que ni comía, ni bebía...” Pero Juan comía y
bebía. ¿Pero cómo se puede entender esto? No comía ni
bebía como las demás personas, que llegan a su casa, le
sirven un buen plato de comida... si es por acá: un buen
plato de arroz con frijoles y chiles, y algún pedacito de
carne y algunas otras cosas, y agua o jugo, o leche, o lo
que le guste. Pues Juan no hacia así, Juan comía langostas
(o sea, saltamontes) y miel. La comida eran las langostas,
y el postre la miel; miel y agua de río (probablemente)
cuando tenía sed, o de algún lugarcito que encontrara
agua. O sea, que no comía como las demás personas, era
raro hasta comiendo. Y vestido de una piel ¿de qué era,
Miguel; de camello? Piel de camello. O sea, que no usaba
ropa así como nosotros, sino una piel de camello, se veía
bastante como salvaje; pero era el Profeta de Dios,
precursor de la Primera Venida de Cristo. A tal grado que
Cristo dijo: “De los nacidos de mujer no se ha levantado
ninguno mayor que Juan.” Pero el más pequeño del Reino
de los Cielos es mayor que Juan.
129. ¿Y cómo vamos a entender eso: que el más
pequeño del Reino de los Cielos es mayor que Juan? El
Reino de los Cielos es la Iglesia del Señor Jesucristo; y
Juan pertenece al pueblo de los siervos, el pueblo hebreo,
el cual estaba bajo la Ley; y no ha pasado a la
Dispensación de la Gracia, porque no han creído en
Cristo.
130. Y ahora, el más pequeño del Reino de los Cielos,
siendo que el Reino de los Cielos es la Iglesia del Señor
Jesucristo, ese es el pueblo de los hijos e hijas de Dios.
131. Y en la casa de Abraham, ¿quién era más grande:
Eliezer el siervo, el mayordomo de Abraham, que era un
esclavo nacido en la casa de Abraham, o Isaac? Acabando
de nacer en ese día, Isaac era mayor, aunque era un bebé,
era mayor que Eliezer el siervo administrador de
30
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
Abraham. ¿Por qué? Porque era un siervo, un esclavo.
132. Y ahora, en la Casa de Dios, ¿quién o quiénes son
mayores: los siervos o los hijos? Los hijos de Dios, que
son los miembros de la Iglesia de Jesucristo, del Israel
Celestial, son mayores que los siervos de Dios del pueblo
hebreo, del Israel terrenal; por eso el más pequeño es
mayor que Juan. ¿Ven lo sencillo que es? Todo Dios lo
hace sencillo para que lo podamos entender.
133. Y ahora, continuamos aquí leyendo, dice:
“Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que
tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices:
El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte.”
134. ¿Ven? Están ellos diciendo: “Murieron todas estas
personas, y ahora tú dices que los que guardan Tu Palabra
no se van a morir.” Pero Jesús no les dijo: “No se van a
morir físicamente, estando en ese cuerpo,” sino que “no
verán muerte:” la segunda muerte no los quitará de la vida
eterna, ellos vivirán eternamente. Y ahora:
“¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el
cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a
ti mismo?”
135. O sea, que aquí le están diciendo a Jesús: “Tú te
estás haciendo un profeta, tú te estás haciendo un gran
hombre, tú te estás haciendo el Hijo de Dios. No eres ni el
Hijo de Dios, ni eres profeta, ni nada, sino que tú te estás
haciendo eso. Tú estás diciendo de ti mismo que tú eres
eso, pero tú no eres nada de eso. ¿Quién te haces a ti
mismo?”
“Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi
gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que
vosotros decís que es vuestro Dios.
Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si
dijere que no le conozco, sería mentiroso como
vosotros...”
31
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
136. Les dijo que eran mentirosos ellos, aun con todas
las reclamaciones que hacían: que decían que tenían a
Abraham por padre y que tenían a Moisés como su
profeta, su maestro.
“...pero le conozco, y guardo su palabra.
Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi
día; y lo vio, y se gozó (recuerden que esto es como una
lucha que hay ahí, una pelea, una discusión).
Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta
años, ¿y has visto a Abraham?”
137. O sea: “Tú como que no conoces la historia de
nuestro pueblo; o sea, ¿a qué Abraham tú te refieres; a
algún Abraham por ahí? Porque el Abraham del que te
hablamos nosotros vivió hace miles de años, y tú lo que
tienes son 50 años; por lo tanto tú no has visto a
Abraham.”
“Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que
Abraham fuese, yo soy.”
138. “Antes que Abraham fuese, Yo Soy.” ¡Que
revelación tremenda! Diciéndoles que antes que Abraham
fuese, Él era. Se está identificando como el “Yo Soy,” el
Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto; porque el Ángel de
Jehová, el Ángel del Pacto, es Jesucristo, el cual se hizo
hombre, se hizo carne, se vistió de un cuerpo de carne
creado en el vientre de María por Dios, y nació en Belén
de Judea; y en ese cuerpo vivió el Ángel de Jehová, el
Ángel del Pacto.
“Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero
Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en
medio de ellos, se fue.”
139. Ahora, con esa revelación tan grande que les da, en
donde les muestra que Él es aquel Ángel de Jehová, el
Ángel del Pacto, aquel que estuvo con Abraham, con el
cual Abraham comió, aquel que deseaba ver Abraham, y
32
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
lo vio y vio Su día y se gozó; y ahora cuando les da esa
buena noticia, toman piedras para arrojárselas y matarlo.
140. Quisieron apedrearlo en esa ocasión y en otras
muchas ocasiones. Aun en Nazaret, donde se había criado.
En el capítulo 4 de San Lucas, cuando leyó el pasaje de
Isaías, capítulo 61, donde dice:
“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha
ungido el Señor...”
141. Y comienza a decir para qué cosas había sido
ungido, y al final les dice: “Hoy se ha cumplido esta
Escritura delante de vosotros.” Se llenaron de ira todos en
la sinagoga. Él les predicó un poquito más, les dijo: “En
los días de Elías... ¿y no hubo muchas viudas? Pero Dios
solamente envió a Elías a una viuda, la cual fue
alimentada. ¿Y no hubo en Israel muchos leprosos en los
días de Eliseo? Y solamente uno fue limpiado.” Un gentil,
Naamán, un general Sirio, no un hebreo.
142. Y con un ministerio tan grande como el de Eliseo,
y vean ustedes, Cristo les dice: “Uno fue limpiado.” Un
hebreo, más bien lo que le sucedió fue que por hacer algo
que no debió hacer, agarró la lepra de Naamán; y ese fue,
Giezi, el siervo de Eliseo, el cual cuando Naamán quiso
ofrecerle a Eliseo presente, dinero, por cuanto había sido
sanado, Eliseo no lo aceptó; porque el don de Dios no se
compra con dinero.
143. La persona no puede venir a decir: “Bueno, me
sanó, así que le voy a pagar.” No puede hacer como se
hace con los médicos: Los médicos cobran por su trabajo,
pero Eliseo no cobraba porque ése no era trabajo de
Eliseo, sino de Dios; y el don de Dios no se compra con
dinero. “Lo que de gracia habéis recibido, dadlo de
gracia.”
144. Y ahora, la persona no tenía que pagar ni un sólo
centavo a Eliseo, sino darle gracias a Dios, y glorificar a
33
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
Dios y dar testimonio de la Misericordia de Dios
manifestada en su favor.
145. Ahora, cuando Jesús les dice esas palabras luego
de leer Isaías 61, se enojaron, se llenaron de ira, se
levantaron, o sea, suspendieron el culto; y era un sábado.
146. Vean, decían: “No se puede hacer nada el sábado.”
Y ahora se levantan enojados y quieren cometer un
crimen, quieren matar a Jesús. Entonces, no se puede
sanar a un enfermo en sábado; y pueden matar una
persona en sábado. ¿No se puede hacer un bien en sábado;
y se puede cometer un crimen en sábado? ¿Cómo es eso?
Se levantan, lo sacan de la sinagoga, y eso que fue en
donde Él se crió, que lo conocían bien.
147. O sea: “¿qué se creerá este jovencito, si lo
conocemos desde niño? Y ahora va a venir a decir que es
el Ungido de Dios, presentándose como el Mesías,
diciendo que en Él se está cumpliendo esta Escritura? Y
esta Escritura es mesiánica, se cumple en el Mesías.”
148. No sabían que el Mesías lo tenían en medio de
ellos, no sabían que se había criado en medio de ellos, que
era un obrero de la construcción.
149. ¿Quién se iba a imaginar que la Primera Venida de
Cristo sería tan sencilla, que aparecería como un obrero de
la construcción al estar ya grande?
150. Ahora, Dios es tan grande que para revelarse a la
raza humana se hace sencillo, para que todos los sencillos
lo puedan entender y recibir. Pero los que siempre están
mirando que Dios es grande y que Dios tiene que
manifestarse, revelarse, en forma grande, se les pasa por
encima, se cumple lo que Dios prometió, y se quedan
esperando todavía que venga ese grande; y cuando viene
ese grande, pues vino en la forma sencilla, porque Dios se
hace humilde, se hace sencillo, se vela y se revela en
forma sencilla, en un hombre sencillo. Y ese Hombre es
34
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
Jesús, nuestro Salvador, el velo de carne del Ángel de
Jehová.
151. Y ahora, podemos ver la lucha que tuvo Jesús. Si
decía, si revelaba, todo lo que Él era, porque ellos querían
que les revelara: “Bueno, si tú eres el Cristo dilo ya.” Y
cuando lo decía: “Tiene demonio.” ¿Ven para lo que
querían ellos que Jesús dijera que Él era el Cristo, el
Mesías, el Hijo de Dios?
152. Ahora, lo mismo el sumo sacerdote, cuando le dijo
en el capítulo 26, verso 63 al 68 de San Mateo (Eso fue
cuando estaba siendo juzgado por el sumo sacerdote y el
concilio del sanedrín, compuesto por setenta sabios (el
concilio del sanedrín), setenta teólogos, o sea, el concilio
de la religión hebrea estaba compuesto por setenta sabios
o teólogos; y lo encabezaba (ese concilio) el presidente de
ese concilio, que era el sumo sacerdote), dice:
“Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le
dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres
tú el Cristo, el Hijo de Dios.
Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que
desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la
diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del
cielo.
Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras,
diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos
de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su
blasfemia.”
153. Una verdad divina tan grande como la que estaba
diciendo Jesús, ahora el sumo sacerdote dice que está
blasfemando, que es una blasfemia.
154. El sumo sacerdote aquí rompió un mandamiento
divino que el sumo sacerdote tenía ordenado de parte de
Dios, porque las vestiduras del sumo sacerdote no podían
ser rasgadas, y él las rasgó; o sea, el que estaba
35
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
blasfemando y estaba actuando mal era el sumo sacerdote,
juzgando al Mesías. Levítico 21, verso 10, vamos a ver lo
que nos dice ahí:
“Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya
cabeza fue derramado el aceite de la unción, y que fue
consagrado para llevar las vestiduras, no descubrirá su
cabeza, ni rasgará sus vestidos.”
155. Como que a él se le había olvidado ese verso,
¿verdad? Y el sumo sacerdote rompió, rasgó, sus
vestiduras. Ahora, cuando rasga sus vestiduras, dice:
“Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras,
diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos
de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su
blasfemia.
¿Qué os parece? Y respondiendo ellos (el concilio del
sanedrín, que son setenta sabios, príncipes, ancianos del
pueblo hebreo, teólogos)...”
156. Aunque no todos estuvieron de acuerdo:
Nicodemo, José de Arimatea, y otro más... Gamaliel, y
quizás alguno más, no estuvieron de acuerdo con esa
sentencia y con que Jesús había blasfemado; pero la
mayoría estuvo de acuerdo que había blasfemado, estuvo
de acuerdo con el sumo sacerdote; quizás, y alguno que
estaba medio indeciso, por tener de su parte al sumo
sacerdote, y ganar crédito con el sumo sacerdote, pues de
seguro muchos también estuvieron de acuerdo con el
sumo sacerdote, los que estaban medio indecisos.
157. Ahora, él les pregunta:
“¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es
reo de muerte!”
158. Y ahí lo condenaron. Sirvió para mucho ese
concilio del sanedrín con el sumo sacerdote: para
condenar al Príncipe de Vida, para condenar al Mesías.
“Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
puñetazos, y otros le abofeteaban,
diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te
golpeó...”
159. ¡Oye! ¿Y todo eso lo permitía el sumo sacerdote, y
los miembros del concilio? ¿Y cuántos de los miembros
del concilio serían los que hicieron eso, y también los de
la guardia? No lo mataron porque no era permitido que los
mismos judíos efectuaran una sentencia de muerte; no
podían matar - juzgar y matar a una persona; o sea, que la
pena de muerte no la podía ejercer el pueblo hebreo, sino
que tenían que pedirle al gobierno romano, del cual Pilato
era el gobernador, el que estaba a cargo allí de todo ese
gobierno romano, tenían que ir donde él y pedirle que la
sentencia de muerte que ellos habían dictado la ejecutara
el imperio romano.
160. Pilato no encontraba causa de muerte, pero por
complacer a los judíos, que no le fueran a llevar un
informe en contra de él al César, entonces aceptó y
entregó a Jesús a la muerte.
161. Ahora, podemos ver la lucha que tuvo Jesucristo,
el Hijo de Dios, el cual era nada menos que el Ángel de
Jehová, el Ángel del Pacto del Antiguo Testamento, el cual
se hizo carne; el Verbo se hizo carne, la Teofanía, el
cuerpo angelical, se hizo carne y habitó entre los seres
humanos, y fue conocido por el nombre de Jesús.
162. Por eso Él podía decir: “Antes que Abraham fuese,
Yo soy. Abraham deseó ver mi día; lo vio, y se gozó.”
Porque había visto al Ángel de Jehová, al Ángel del Pacto,
en diferentes ocasiones, cuando le había aparecido a
Abraham; y sobre todo cuando comió con Abraham, en
donde estuvieron también presentes los Arcángeles
Gabriel y Miguel.
163. Ahora, hemos visto: EL MISTERIO DE CRISTO.
El misterio de Cristo es el misterio de Dios manifestado en
37
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
carne humana en Su Ángel, el Ángel del Pacto, el Ángel
de Jehová, el Ángel del Pacto.
164. Y por eso el mismo Ángel del Pacto que le dio el
Pacto al pueblo hebreo en el Antiguo Testamento, ahora
viene en carne humana para establecer un Nuevo Pacto; y
es dado al pueblo por Pacto: Cristo, Jesús, y con Su
Sangre Él cubre a los creyentes en Él, y quedan bajo la
Sangre del Nuevo Pacto, quedan dentro de la Sangre del
Nuevo Pacto los creyentes en Él.
165. No tenemos que entrar al Pacto antiguo del
Antiguo Testamento, porque ya ese Pacto cesó; la Ley y
los Profetas llegaron ¿hasta dónde? Hasta Juan. De ahí en
adelante Dios estableció un Nuevo Pacto; y ahora no se
requiere la sangre de animalitos, sino la Sangre de Cristo,
esa es la Sangre del Nuevo Pacto.
166. Entramos al Nuevo Pacto establecido por Cristo,
creyendo en Jesucristo como nuestro Salvador, lavando
nuestros pecados en Su Sangre, siendo bautizados en Su
Nombre y recibiendo Su Espíritu Santo. Su Espíritu Santo
en nuestra alma tiene la Sangre de Cristo aplicada en
nuestra alma, porque el Espíritu Santo es la Vida de la
Sangre.
167. Y ahora, hemos visto quién es nuestro amado
Señor Jesucristo: es el Ángel del Pacto del Antiguo
Testamento. En el Nuevo Testamento el Ángel del Pacto
es nuestro amado Señor Jesucristo, el cual se hizo carne y
habitó entre los seres humanos.
168. Estaba profetizado que el Ángel del Pacto vendría
en carne humana, pero que enviaría primero a un
Mensajero, el cual le prepararía el camino; el cual fue
¿quién? Juan el Bautista; y después vendría a Su templo el
Señor, el Ángel del Pacto. Vean, eso está en Malaquías,
capítulo 3, verso 1, donde dice:
“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo
el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a
quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de
los ejércitos.”
169. ¿Quién vendría? El Señor, el Ángel del Pacto.
¿Cómo vendría? En carne humana. Y antes de Él
presentarse como el Mesías, vendría el Mensajero que le
estaría preparando el camino, el cual fue Juan el Bautista.
Dos grandes hombres estarían presentes para el
cumplimiento de esta profecía; y así Dios vindicaría,
confirmaría, esta profecía ¿cómo? Cumpliendo esa
profecía.
170. La primera parte se cumplió en Juan el Bautista
como el Mensajero preparándole el camino, y la segunda
parte se cumplió en Jesús. En esta misma profecía
tenemos la Segunda Venida de Cristo también.
171. Y ahora, hemos visto la forma sencilla en que Dios
cumplió una promesa tan grande; la cumplió en forma
sencilla, en simplicidad, por medio de dos hombres
sencillos: Juan el Bautista y Jesús de Nazaret. Todo esto
para la presentación en la Tierra del Ángel del Pacto, para
establecer un Nuevo Pacto con Su pueblo.
172. Y bajo ese Nuevo Pacto es que tienen que entrar
hebreos y gentiles, para venir a ser parte del Cuerpo
Místico de Cristo, para estar en un Cuerpo Místico de
creyentes.
173. De ambos pueblos Dios está haciendo un sólo
pueblo, que es la Iglesia del Señor Jesucristo, compuesta
por hebreos y gentiles; comenzó con hebreos, continuó
con gentiles, y en este tiempo finalizará con los gentiles y
comenzará con hebreos. Y ahora, hemos visto el misterio
de Jesucristo nuestro Salvador.
174. Así como el ser humano es cuerpo, espíritu y alma,
por cuanto Dios creó al ser humano a Su imagen;
39
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
encontramos que Dios dijo: “Hagamos al hombre a
nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza.” Por lo
tanto, para poder comprender quién es Dios y cómo es
Dios, tenemos que estudiar al ser humano.
175. Y ahora, Dios entonces tiene que tener cuerpo,
espíritu y alma. ¿Y dónde lo vamos a ver y cómo lo vamos
a ver? Pues sencillo: cuando Dios se hizo hombre, lo
encontramos con el Nombre Jesús. Por eso Jesús podía
decir: “El Padre y Yo una cosa somos, el que me ha visto a
mí, ha visto al Padre.”
176. Y ahora, vamos a ver cuerpo, espíritu y alma de
Dios. El cuerpo físico de Dios: Jesús. El cuerpo teofánico,
el Espíritu, cuerpo teofánico, cuerpo espiritual: el Ángel
del Pacto, el Ángel de Jehová. Y alma: pues Dios. Ahí
tienen a Dios en Cuerpo, Espíritu y Alma. Y Cristo decía:
“El Padre es mayor que Yo.”
177. Y cada uno de ustedes tiene que entender que su
alma, el alma suya, es mayor que su cuerpo físico, y es
mayor que su cuerpo espiritual; porque el alma es lo más
grande, es lo que en realidad usted es. Por eso es mayor el
Padre que Jesús, el cuerpo físico; y que Jesús, el cuerpo
teofánico.
178. Ahora, hemos visto este misterio de Dios, y
todavía en el misterio de Dios hay cosas que están por ser
reveladas, que son muy grandes, muy importantes, en
donde Dios nos dará tanta luz, que será como colocar el
sol tan cerca aquí, que a algunos los podrá cegar.
179. Hay cosas muy grandes en el misterio de Dios;
pero la promesa es que el misterio de Dios va a ser
revelado. Fue revelado el misterio de Dios en las siete
edades, fue revelado el misterio de Dios en diferentes
ángulos, pero todavía hay más del misterio de Dios que
tiene que ser revelado; y será revelado todo el misterio de
Dios.
40
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
180. Vean, el misterio de Dios en Cristo ha sido
revelado: Dios estaba en Cristo reconciliando consigo
mismo al mundo. Era el mismo Dios en un cuerpo de
carne, en el cual estaba en toda Su plenitud, el cual fue
creado por Dios.
181. Y ahora, era nada menos que Primera de Timoteo,
capítulo 3, versos 15 y 16, donde nos dice:
“Sin contradicción, grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne.”
182. Se hizo hombre y habitó en medio de la raza
humana, igual que cada uno de nosotros: hemos sido
manifestados ¿cómo? En carne, estamos manifestados
aquí en carne; y si nos quitan el cuerpo de carne donde
estamos manifestados, ¿qué sucede? Desaparecemos de la
existencia terrenal, vamos a existir o continuamos
existiendo en otra dimensión; pero en cuanto a la
existencia terrenal tiene que ser en el cuerpo de carne.
183. Y Dios vino a existencia en esta dimensión
terrenal, se hizo presente en un cuerpo de carne llamado
Jesús: ese es el misterio grande de Dios, revelado,
manifestado, en Jesucristo nuestro Salvador, para llevar a
cabo la Obra de Redención y reconciliarnos con Dios.
Vino para salvar lo que se había perdido, vino a buscar y a
salvar lo que se había perdido.
184. Ahora, hemos visto: EL MISTERIO DEL ÁNGEL DE
JEHOVÁ, que es nuestro amado Señor Jesucristo; y todavía
nos falta ver EL MISTERIO DEL ANGEL DEL SEÑOR
JESUCRISTO, ver el paralelismo que hay entre el Angel de
Jehová y el Angel del Señor Jesucristo, o sea, ver el
paralelismo que hay entre Jesucristo y Su Angel.
185. Ya hemos visto que Jesucristo es el Angel del
Pacto del Antiguo Testamento, el cual Dios envió para la
liberación del pueblo hebreo, fue el Ángel que estuvo
desde el Génesis, el que habló con Adán también, porque
41
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
Dios estaba en Su Ángel, manifestado. Ahí estaba el
Nombre de Dios.
186. Y fue por medio de Su Ángel que Dios creó el
Universo completo. Para llevar a cabo (Dios) Su Obra
tuvo que estar en Su Ángel.
187. Ahora, hay un paralelismo en el Nuevo Testamento
con el Antiguo Testamento. Ustedes pueden ver que hay
un paralelismo en todo:
188. En el Antiguo Testamento tenían el cordero
pascual, en el Nuevo Testamento tenemos a Jesucristo, el
Cordero Pascual.
189. En el Antiguo Testamento tenían la circuncisión en
la carne, en el Nuevo Testamento tenemos la circuncisión
¿dónde? En el corazón.
190. En el Antiguo Testamento tenían el sábado para
guardarlo, y en el Nuevo Testamento tenemos a Cristo,
que es nuestro Sábado. El Espíritu Santo en nuestra alma,
ése es nuestro descanso, nuestro reposo.
191. Tenían las tablas de la Ley en piedras, colocadas
en el lugar santísimo, dentro del arca del pacto, y en el
Nuevo Testamento tenemos la Ley Divina, la Ley de
Cristo, escrita en las tablas de nuestro corazón, de nuestra
alma. ¿Dónde? En el lugar santísimo de nosotros, que es
nuestra alma.
192. ¿Ven? Y así por el estilo encontramos un paralelo o
paralelismo entre el Nuevo y el Antiguo Testamento, entre
el Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento.
193. Y ahora, tenemos para el Nuevo Testamento el
paralelismo entre el Ángel de Jesucristo y el Ángel de
Jehová. Y el Ángel de Jehová se hizo carne y habitó en
medio del pueblo hebreo, en medio del Israel terrenal; y
vino por la tribu de Judá. En medio del Israel Celestial,
que es la Iglesia del Señor Jesucristo, y que está
representada en la tribu de Efraín, y por consiguiente es la
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
que tiene la Bendición de la Primogenitura, la cual pasó a
José. Y cuando de Jacob pasó a José, fue cuando Jacob
bendijo a Efraín y a Manasés. Y cuando los bendijo, la
bendición grande cayó sobre Efraín, que fue el primero
que bendijo Jacob, y el cual formaría multitud de
naciones; pero Manasés formaría una nación.
194. Manasés representa al pueblo hebreo, y Efraín
representa a la Iglesia del Señor Jesucristo. Ahí tenemos:
Manasés, el Israel terrenal; y Efraín, el Israel Celestial. Y
la Bendición de la Primogenitura está en Efraín, para
formar multitud de naciones.
195. Y ahora, está formando la multitud de naciones
celestiales, de edad en edad; los Mensajeros son Príncipes
de esas naciones celestiales, que serán instaladas en la
Tierra en el Reino Milenial y en la eternidad. Por eso esos
príncipes: los ángeles mensajeros y también los apóstoles
tendrán una posición muy grande en el Reino de Cristo.
Por eso Cristo prometió a Sus apóstoles sentarlos sobre
doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Eso es
así para el Reino Teocrático que Cristo tendrá, el cual será
el glorioso Reino Milenial de Cristo, del Hijo de David.
196. Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo tiene
también los siete ángeles mensajeros de las siete edades; y
con esos ángeles mensajeros están los creyentes de la edad
en la cual Dios envió esos Mensajeros.
197. Así como Dios por medio de los patriarcas trajo a
existencia el pueblo que compuso las tribus (cada tribu),
así también el pueblo que compone esas naciones
celestiales, que serán instaladas en la Tierra en el Reino
Milenial, son los creyentes de cada edad con el Mensajero
de cada edad; por eso ellos tendrán un lugar muy
importante en el Reino de Cristo, ellos vendrán a ser la
representación del grupo de su edad; por lo tanto ellos
serán el rey de su grupo.
43
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
198. Es como un Gran Reino, un Imperio, porque el
Reino de Cristo es un Imperio. Y un imperio teniendo
muchas naciones bajo su gobierno, bajo su monarquía,
cada nación tiene su rey, pero hay un Rey que está sobre
todos los demás reyes. Y tenemos esos Mensajeros de
diferentes etapas como Príncipes, como Reyes, pero sobre
todos ellos estará el Rey de reyes y Señor de señores, que
es nuestro amado Señor Jesucristo, el cual estará sentado
sobre el Trono de David en la tierra de Israel; porque
Jerusalén será la Capital del mundo del Reino Milenial, en
el Reino Milenial; y el Trono que gobernará sobre todas
las naciones será el Trono de David, donde se sentará
Cristo, nuestro Salvador.
199. Ahora, Cristo ha prometido en Apocalipsis,
capítulo 3, versos 20 al 21, algo grande para un Vencedor.
Dice:
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye
mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él
conmigo.
Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi
trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi
Padre en su trono.
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
iglesias.”
200. Aquí Cristo, el cual es el Heredero al Trono de
David, está prometiendo al Vencedor sentarlo en Su
Trono; no en el Trono Celestial del Padre, sino en Su
Trono, que es el Trono de David, ese es el Trono de
Jesucristo. Pero Cristo está sentado en el Trono del Padre
en el Cielo, por lo cual recibió todo Poder y Autoridad y
Potestad en el Cielo y en la Tierra; porque el que tiene
potestad y autoridad es el que está en el Trono, es
colocado ahí como Rey.
201. Por eso Cristo es Rey de reyes y Señor de señores.
44
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
Rey en la séptima dimensión: Rey-Dios; Rey en la sexta
dimensión: Rey-Teofanía; y Rey en el Reino Milenial para
gobernar sobre Israel y sobre todas las naciones.
202. Y ahora, es en este Trono de David, al cual Cristo
es Heredero, del cual habló también el Arcángel Gabriel a
la virgen María, cuando dijo en el capítulo 1, verso 31 en
adelante:
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un
hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y
el Señor Dios le dará el trono de David su padre;
y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su
reino no tendrá fin.”
203. Ahora, hemos visto quién es el Heredero al Trono
de David, por lo tanto Él puede prometer al Vencedor
sentarlo con Él en Su Trono. Dice:
“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi
trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi
Padre en su trono.”
204. En la misma forma en que Cristo venció y se sentó
en el Trono del Padre Celestial en el Cielo, y recibió
potestad, autoridad, sobre los Cielos y la Tierra... Él dijo:
“Toda potestad me es dada en el Cielo y en la Tierra.” Eso
está en San Mateo, capítulo 28.
205. Y ahora, en esa misma forma Cristo promete al
Vencedor sentarlo en Su Trono, y le va a dar Autoridad
sobre las naciones, aquí en el planeta Tierra, en
cumplimiento a lo que Él prometió en Apocalipsis,
capítulo 2, versos 26 al 27, donde dice:
“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo
le daré autoridad sobre las naciones,
y las regirá (o sea, las gobernará) con vara de hierro, y
serán quebrantadas como vaso de alfarero; como yo
también la he recibido de mi Padre.”
45
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
206. ¿Ven? En la misma forma que Él recibió esa
Autoridad del Padre cuando se sentó en el Trono de Dios,
ahora sentará en Su Trono, el Trono de David, con Él al
Vencedor, y le dará Autoridad sobre las naciones, y las
regirá con vara de hierro.
207. Por lo tanto, este Vencedor estará con Cristo
sentado en Su Trono, por lo tanto será el segundo en el
Reino de Cristo, por lo tanto será el Virrey del Reino de
Cristo.
208. Y ahora, podemos ver el paralelismo que hay entre
el Ángel de Jehová y éste que se va a sentar con Cristo en
Su Trono.
209. Y miren ustedes: también el Padre le dio a Cristo
un Nombre que es sobre todo nombre.
210. Ahora vamos a ver lo que Cristo va a hacer con el
Vencedor: Capítulo 3, verso 12 del Apocalipsis, dice:
“Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de
mi Dios (el Templo de Dios, o sea, la Iglesia del Señor
Jesucristo), y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre
él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi
Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de
mi Dios, y mi nombre nuevo.”
211. Cristo promete escribir sobre el Vencedor el
Nombre de nuestro Dios, o sea, el Nombre Eterno de
Dios, Nombre de la Ciudad de nuestro Dios, que es el
mismo Nombre de Dios y Nombre Nuevo Suyo; ese fue el
Nombre Nuevo que Él recibió cuando ascendió al Cielo
victorioso y se sentó en el Trono de Dios.
212. Y ahora, para sentar en Su Trono al Vencedor, Él
escribirá sobre el Vencedor el Nombre de nuestro Dios,
Nombre de la Ciudad de nuestro Dios y Su Nombre
Nuevo.
213. Ahora, podemos ver que hay un paralelismo entre
Jesucristo, el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, en el
46
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
cual estaba el Nombre de Dios; y ahora Cristo va a
escribir sobre el Vencedor Su Nombre Nuevo, que es el
Nombre Eterno de Dios y Nombre de la Ciudad de nuestro
Dios.
214. ¿Y quién será este Vencedor que obtendrá esa
bendición? Pues no hay otro Mensajero enviado para la
Iglesia de Jesucristo para el Día Postrero, sino el Ángel
del Señor Jesucristo; el mismo Ángel que le dio a Juan el
Apóstol la revelación del Apocalipsis. De ese Ángel dice,
el Rvdo. William Branham, que es un profeta.
215. Ahora, vamos a ver aquí en el libro de “Los
Sellos,” página 301 y 302, dice el Rvdo. William
Branham:
“Noten bien: En el tiempo cuando Dios iba a librar al
mundo antes del diluvio, Él mandó un águila (o sea, un
profeta). Cuando decidió librar a Israel, también mandó
un águila (o sea, un profeta, ese fue Moisés. Antes del
diluvio, pues mandó un profeta que fue Noé. Ahora, está
mencionando aquí profetas dispensacionales). ¿No cree
Ud. que cuando Juan estaba en la Isla de Patmos, este
mensaje era tan perfecto que aun no podía ser confiado a
un Ángel? Ahora, un ángel es un mensajero, pero ¿sabía
Ud. que aquel mensajero era un profeta?”
216. Este Ángel de Jesucristo que le dio la revelación a
Juan el Apóstol es un profeta, un profeta en su cuerpo
teofánico, su cuerpo angelical, antes de venir a la Tierra en
carne humana. Recuerden que esta revelación se la está
dando cerca de dos mil años atrás. Dice ahora:
“¿Lo creen? Vamos a probarlo. Veamos Apocalipsis
22:9 para ver si no fue un águila. Él era un ángel, un
mensajero, pero era un profeta, el cual reveló a Juan
completamente este libro de Apocalipsis. Ahora veamos lo
que Juan vio:
‘Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y
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EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
después que hube oído y visto, me postré para adorar
delante de los pies del ángel que me mostraba estas
cosas.
Y él (el ángel) me dijo: Mira que no lo hagas (ningún
verdadero profeta recibiría adoración, o mensajero
alguno): porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos
los profetas, y con los que guardan las palabras de este
libro. Adora a Dios.’ (Apocalipsis 22:8-9).
Ahora, el Libro era tan importante, y es la Palabra de
Dios. ¡Cuidado! Cuando la Palabra de Dios es revelada,
tiene que ser traída por el profeta porque solamente a él
llega la Palabra de Dios.”
217. Y ahora, podemos ver que para ser traída la
Palabra de Dios a Juan el Apóstol, tuvo Dios que enviar a
un profeta, llamado ‘el Ángel del Señor Jesucristo.’
218. Así como cuando Dios libertó al pueblo hebreo,
tuvo que enviar a un Ángel, el Ángel de Jehová; y a través
de ese Ángel, manifestándose en Moisés, libertar al pueblo
hebreo; y colocando esa Palabra Creadora de Dios en el
corazón y la boca de Moisés, para hablar esa Palabra, esos
pensamientos divinos que eran colocados en el corazón y
la mente de Moisés, hablarlos, y ser la Palabra Creadora
de Dios hablada, y materializarse esa Palabra.
219. Ese es el resultado de las plagas, es el resultado del
éxodo (la liberación del pueblo hebreo), es el resultado de
todas las victorias que tuvo el pueblo hebreo, es el
resultado de la entrada del pueblo hebreo a la tierra
prometida.
220. Y ahora, hemos visto que Dios coloca Sus
pensamientos en el corazón y la mente del Profeta
Mensajero que Él envía.
221. Y ahora, estos son los pensamientos divinos que
fueron revelados a Juan el Apóstol por el Ángel del Señor
Jesucristo, a quien fueron dados para revelarlos a Juan en
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
esta forma simbólica.
222. Y ahora, el Rvdo. William Branham dice que ése
es un espíritu de profeta. Un espíritu de profeta es un
cuerpo teofánico angelical de la sexta dimensión, de
profeta; y si es un espíritu de profeta, tiene que llegar el
tiempo en que Dios lo envíe en carne humana en medio de
Su Iglesia.
223. Ese Ángel, vean ustedes, estaba en el tiempo de
Juan el Apóstol. ¿Y dónde estaba? Pues en medio de la
Iglesia, porque le está hablando a Juan el Apóstol, que es
el último de los apóstoles de la Iglesia del Señor de aquel
tiempo.
224. Este Ángel en el Día Postrero tiene que aparecer
en carne humana en medio de la Iglesia del Señor
Jesucristo, así como los otros ángeles mensajeros de las
siete edades aparecieron en carne humana, cada uno en la
edad que les tocó vivir. Ellos fueron las siete lámparas de
fuego que están delante de la Presencia de Dios alrededor
del Trono, y son los siete espíritus de Dios. Y se
materializaron en la Tierra en medio de la Iglesia de
Jesucristo, cuando Cristo envió a cada ángel mensajero,
cada uno de esos espíritus de profetas en carne humana, en
la edad que les tocó vivir; fueron ángeles ministradores
enviados a los herederos de salvación, para traer la Palabra
revelada de su edad. Esos son los ángeles ministradores
que ministran la Palabra de Dios para la edad en que Dios
los envía.
225. Y para este tiempo final, Cristo dice en Apocalipsis
22, verso 16: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros
testimonio de estas cosas en las iglesias.”
226. Ese es el último espíritu ministrador de profeta que
Dios enviará a la Tierra, en medio de la Iglesia del Señor
Jesucristo, y después en medio del pueblo hebreo. Es un
Espíritu de Profeta Ministrador, Dispensacional, con un
49
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
Mensaje dispensacional, estará ministrando un Mensaje
dispensacional, con el cual estará dando a conocer todas
estas cosas que deben suceder pronto, las cuales Cristo
prometió revelar a Su Iglesia, a los que subirían a donde
Él estaría en este tiempo final.
227. Cristo ha estado en Espíritu Santo, de edad en
edad, en la edad correspondiente a ese tiempo, y ha estado
en el Mensajero de cada edad velado y revelado
hablándole a Su pueblo y llamando a Sus ovejas.
228. Y ahora, subimos a la Edad de la Piedra Angular
donde Cristo en Espíritu Santo estará velado y revelado en
Su Ángel Mensajero, para darnos a conocer, Cristo por
medio de Su Ángel, todas estas cosas que deben suceder
pronto.
229. Y ahora, lo que Cristo dijo que daría a conocer,
cuando dijo: “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que
deben - que han de suceder pronto, que deben suceder
pronto, las cosas que han de suceder después de éstas,
después de las siete edades; ahora, sube acá y yo te las
mostraré,” cumple esa promesa por medio de Su Ángel
Mensajero en Apocalipsis 22, verso 6, donde dice:
“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y
el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha
enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas
que deben suceder pronto.”
230. ¿Cómo es que le mostrará Cristo a Su Iglesia todas
estas cosas que deben suceder pronto? Por medio de Su
Ángel Mensajero.
231. Y ahora, hemos visto el paralelismo que hay en
Jesucristo y Su Ángel. Jesucristo es el Ángel del Pacto en
el Antiguo Testamento, el cual vino para establecer el
Nuevo Pacto; y el Ángel del Señor Jesucristo es el
Mensajero de Jesucristo para Su Iglesia en este tiempo
final, el mismo que le dio a Juan la revelación del
50
DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
Apocalipsis.
232. Ese Ángel ha estado todo el tiempo, desde aquellos
tiempos que le dio la revelación a Juan, vean ustedes, ya
estaba. Ese Ángel tiene historia en la trayectoria de la
Iglesia del Señor Jesucristo, así como tiene historia el
Ángel de Jehová en la trayectoria del pueblo hebreo bajo
el Antiguo Testamento: es el mismo Ángel de Jehová o
Ángel del Pacto que estuvo con Adán, con Set, con Noé,
con Abraham y con Moisés, y luego se hizo carne.
233. Ahora, Dios obró por medio de Su Ángel en el
Antiguo Testamento, y Jesucristo en el Nuevo Testamento
lo encontramos obrando por medio de Su Ángel, dándole a
conocer a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder
pronto, y enviándole a Juan Su Ángel para que le dé a
Juan el Apóstol esta revelación apocalíptica; o sea,
Jesucristo en Espíritu Santo obrando por medio de Su
Ángel.
234. Por eso encontramos a Cristo en Su Ángel
hablando en primera persona, y en otras ocasiones en
segunda persona, o encontramos también al Ángel de
Jesucristo hablando en primera persona y en otras
ocasiones hablando en segunda persona; por eso también
encontramos a Jesús en Su Ministerio terrenal hablando en
primera persona, y en otras ocasiones hablando en
segunda persona. Pero era en Jesucristo el mismo Dios el
que estaba hablando.
235. Encontramos en el Antiguo Testamento también al
Ángel de Jehová hablando en primera persona, y en otras
ocasiones hablando en segunda persona.
236. Ahora, podemos ver que hay un paralelismo entre
el Ángel de Jehová y el Ángel de Jesucristo, hay un
paralelismo entre Jesucristo y Su Ángel. Por lo tanto, para
el Día Postrero cuando el Ángel de Jesucristo esté en
medio de la Iglesia de Jesucristo en carne humana,
51
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
dándole a conocer todas estas cosas que deben suceder
pronto, estaremos viendo ese paralelismo entre el Ángel
del Señor Jesucristo en carne humana, y el Ángel de
Jehová del Antiguo Testamento en carne humana en la
persona de Jesús.
237. Habrá un paralelismo, el cual Juan, cuando lo vio
quiso adorar al Ángel del Señor Jesucristo. Pero tenemos
que saber hacer la separación, la diferencia, entre el Ángel
de Jehová, que es Jesucristo, y el Ángel del Señor
Jesucristo, que es el séptimo profeta dispensacional para la
Dispensación del Reino, con el Mensaje dispensacional
del Evangelio del Reino. Por eso cuando Juan quiso
adorarlo, el Ángel no le aceptó esa adoración, y le dijo:
“No lo hagas. Adora a Dios.”
238. Así como Cristo también es el Príncipe que se
sentará sobre el Trono de David, también los ángeles
mensajeros son Príncipes, los apóstoles son Príncipes
también, y este Ángel es un Príncipe, y es el Príncipe que
se sentará sobre el Trono de David.
239. Y por cuanto Jesucristo vino por la tribu de Judá,
por consiguiente vino en el reino del Sur, que corresponde
a las dos tribus: la tribu de Judá y la tribu de Benjamín.
Pero por cuanto el reino que David tenía consolidado, y
también Salomón, luego fue dividido en dos reinos: el
Reino del Sur con la tribu de Judá y la tribu de Benjamín,
y luego el reino del Norte con la tribu de Efraín a la
cabeza, y las otras tribus; por lo tanto, la Bendición de la
Primogenitura correspondiente a José, la cual pasó a
Efraín, vean ustedes, está ahí en el Reino del Norte.
240. Y ahora, en Ezequiel, capítulo 38, verso 15 en
adelante, Dios le dice al Profeta Ezequiel: “Toma dos
palos y escribe en ellos: Palo de José, en la mano de
Efraín.” Dice:
“Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
Hijo de hombre, toma ahora un palo, y escribe en él:
Para Judá, y para los hijos de Israel sus compañeros.
Toma después otro palo, y escribe en él: Para José, palo
de Efraín, y para toda la casa de Israel sus compañeros.
Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno
solo, y serán uno solo en tu mano.
Y cuando te pregunten los hijos de tu pueblo, diciendo:
¿No nos enseñarás qué te propones con eso?,
diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo
el palo de José que está en la mano de Efraín, y a las
tribus de Israel sus compañeros (o sea, las diez tribus del
Norte, que están encabezadas por la tribu de José)...”
241. Y el palo está en la mano de Efraín; lo del reino
del Norte corresponde a Efraín, el Trono corresponde a
Efraín; aunque haya estado algún rey de otra tribu, pero el
trono corresponde a Efraín en la tribu del Norte, en las
diez tribus del Norte.
“...y los pondré con el palo de Judá, y los haré un solo
palo, y serán uno en mi mano.”
242. Ahora vean, primero toma un palo y escribe: “Para
Judá.” Ya eso sucedió en la Primera Venida de Cristo: vino
por la tribu de Judá; por lo tanto, Él es el Heredero al
Trono de David. Pero ahora falta el Palo de José en la
mano de Efraín.
243. Recuerden que son dos reinos, fue dividido el
reino de Israel en dos reinos: el Reino del Norte y el Reino
del Sur. Y ahora Dios va a tomar esos dos palos y los va a
unir. Dice:
“He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano
de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los
pondré con el palo de Judá, y los haré un solo palo, y
serán uno en mi mano (o sea, que serán un sólo reino: el
Reino del Mesías).”
244. Ahora, usted ve ahí una dualidad, un paralelismo
53
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
entre el Palo de Judá y el Palo de José en la mano de
Efraín; por lo tanto, hay ahí dos tronos, porque el Reino
del Norte tenía un trono, donde se sentaba el rey de las
diez tribus, y el Reino del Sur tenía un trono, que es el
Trono de David.
245. Pero ahora Cristo va a tomar esos dos palos, que
son los dos reinos con los dos tronos, que corresponde: el
del Sur a Judá y el del Norte a Efraín; corresponde a José
por - en la mano de Efraín, que fue el que recibió la
bendición primera de Jacob, para formar multitud de
naciones; y esa bendición le corresponde a la Iglesia del
Señor Jesucristo.
246. Y ahora, Cristo, el Ángel de Jehová, el Ángel del
Pacto, vino por el Palo de Judá, vino en medio del pueblo
hebreo. Pero ahora el Ángel del Señor Jesucristo viene por
el Palo de José en la mano de Efraín, en la mano de
Efraín, y Efraín representa a la Iglesia del Señor
Jesucristo.
247. Vean por dónde viene el que se sentará con Cristo
en Su Trono; por lo tanto tiene que ser un Príncipe. Y va a
estar con Cristo en Su Trono, porque Cristo va a juntar los
dos reinos; y si va a juntar los dos reinos, vamos a estar
viendo ahí dos Reyes: uno, el Heredero al Trono de David,
y el otro: el que se sentará con Cristo en el Trono de
David; tiene que ser porque sea el Príncipe y Rey del Palo
de José en la mano de Efraín.
248. Ahora, podemos ver que todo esto gira alrededor...
todo este misterio gira alrededor del Ángel de Jehová del
Antiguo Testamento y del Ángel del Señor Jesucristo del
Nuevo Testamento: gira alrededor del Ángel de Jehová
que se hizo carne en medio del pueblo hebreo, y fue
conocido por el nombre de Jesús; y del Ángel de
Jesucristo que estará en carne humana en medio de la
Iglesia de Jesucristo, dándonos el Mensaje con el cual
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
todas estas cosas serán dadas a conocer, todas estas cosas
que deben suceder pronto.
249. Y ahí vemos EL PARALELISMO ENTRE
JESUCRISTO Y SU ÁNGEL. Jesucristo es el Ángel del
Pacto, y Su Ángel es el último profeta dispensacional de la
Dispensación del Reino, la séptima dispensación, que Él
envía en carne humana a Su Iglesia en este tiempo final.
250. Por eso es que Cristo escribirá sobre él el Nombre
de Su Dios, el Nombre de la Ciudad de Su Dios y Su
Nombre Nuevo.
251. Todavía hay más misterios ahí, con relación al
Ángel de Jesucristo, así como hay más misterio con
relación al Ángel de Jehová, que es Jesucristo.
252. Ahora, yo creo que ya con lo que hemos hablado
es suficiente para saber bastante del paralelismo entre el
Ángel de Jehová (que es Jesucristo) y el Ángel del Señor
Jesucristo (que es el Profeta de la Dispensación del
Reino).
253. En ese paralelismo y su cumplimiento somos
beneficiados todos nosotros en medio de la Iglesia de
Jesucristo, en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo. Por
eso es que para este tiempo final las bendiciones de
Jesucristo estarán ¿dónde? En el Occidente: la América
Latina y el Caribe, y llegarán a Norteamérica, a Europa y
a la tierra de Israel.
254. Ahora, podemos ver que hay grandes bendiciones
ahí, dentro del Programa que Cristo tiene con Su Ángel y
Su Iglesia para este tiempo final, así como hubo grandes
bendiciones en el Programa que Dios tenía con Su Ángel,
el Ángel de Jehová, y su materialización en carne humana
en medio del pueblo hebreo, en donde Él apareció.
255. Vean, Su manifestación en carne, del Ángel de
Jehová, fue en el Este, en el Medio Oriente, allá en la
Tierra de Israel; la manifestación en carne humana del
55
EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL
Ángel del Señor Jesucristo tiene que ser en el Oeste, pero
después irá al Este, porque allí Cristo lo usará para llamar
y juntar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, y Cristo lo
llamará también en el Reino Milenial para sentarse con Él
en Su Trono.
256. Ahora, vamos a dejar eso quietecito ahí por el
momento, porque si comenzamos a explicar el misterio
del Reino Milenial de Cristo, y en la forma de gobierno,
ya saldríamos quizás como a las 7:00 de la noche u 8:00
de la noche; y esa es una buena hora para salir, pero para
salir en un culto de la noche, no en un culto de la mañana.
257. Ahora, hemos visto, con lo que ya hemos hablado,
un porciento alto del misterio del paralelismo entre Jesús y
Su Ángel.
258. “EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU
ÁNGEL.”
259. Todavía hay más para todos nosotros, pero vamos
a hacer una pausa, y en otros Mensajes ustedes podrán
encontrar más revelación divina con relación a Jesucristo
y a Su Ángel.
260. Hay un Mensaje que se habla de los dos palos, que
fue predicado... No recuerdo dónde, ¿Miguel? En
Cartagena, Colombia, donde se habla de los dos palos que
mencionamos aquí; si lo juntan, entonces tienen un
poquito más de información, y luego en otros Mensajes
obtendrán más información.
261. “EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU
ÁNGEL.”
262. Pero él, el Ángel de Jesús, no es el Señor
Jesucristo, es solamente Su Mensajero, Su Profeta
Mensajero dispensacional que Él envía a Su Iglesia; y es
la primera vez que Él enviaría un profeta dispensacional a
Su Iglesia, con el cual estará dando a conocer todas estas
cosas que deben suceder pronto; y después lo llevará al
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DR. WILLIAM SOTO SANTIAGO
pueblo hebreo, porque no tiene más Profetas para enviar;
ése es el último Profeta que Dios tiene, y es un profeta
dispensacional.
263. Ha sido para mí una bendición grande estar con
ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de: “EL
PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU ÁNGEL.”
264. Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del
Pacto, sean con todos ustedes y conmigo también; y que
pronto se complete todo el Programa de Cristo en medio
de Su Iglesia, complete Su Cuerpo Místico de creyentes,
llame hasta el último de los escogidos y lo coloque en Su
Cuerpo Místico de creyentes, y se levante del Trono del
Padre, tome el Título de Propiedad, lo abra en el Cielo,
lo traiga a la Tierra, y resucite a los muertos creyentes
en Él, y nos transforme a nosotros los que vivimos, y nos
lleve con Él a la Cena de las Bodas del Cordero en el
Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén
y amén.
265. Que Dios les continúe bendiciendo a todos, y dejo
nuevamente con ustedes a nuestro amigo y hermano
Miguel Bermúdez Marín, para finalizar nuestra parte en
esta ocasión, mientras cantamos el cántico que nos habla
del Hombre que nos transformó, el cual es nuestro amado
Señor Jesucristo. Todos pueden cantar con regocijo de
corazón, con alegría y agradecimiento a Jesucristo,
nuestro Salvador.
“EL PARALELISMO ENTRE JESÚS Y SU
ÁNGEL.”

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