Protesis Total Removible Cap12
Protesis Total Removible Cap12
302 I
"Creo en la oclusión con la fe que se tiene en un amigo al que se conoce profundamente. La estudio y la analizo con la
ansiedad con que se cuida a un hijo y la controlo con la atención que merece un adversario peligroso".
H.A.C.
Introducción
Oclusión como vocablo aislado significa cierre. En odontología, la oclusión es la disciplina que estudia el ocluir de ambos
maxilares en posición estática, junto con toda la actividad cinemática y dinámica implicada en este cierre.
Durante esta actividad, el maxilar inferior realiza desplazamientos y toca el superior por intermedio de las piezas dentarias
o de los elementos protéticos interpuestos por nosotros.
La estabilidad del sistema gnático depende de que estos encuentros o contactos interoclusales se realicen dentro de
ciertos parámetros biomecánicos.
Hace ya varias décadas, Nilles Guichet definió la oclusión ideal como aquella que realiza todas sus funciones al tiempo que
mantiene la salud de todos sus componentes. Además, postuló los parámetros que, a su criterio, debía tener una oclusión
ideal:
- que las fuerzas resultantes del trabajo fueran axiales al eje mayor de las piezas dentarias;
- que las fuerzas se distribuyesen tanto en los sectores posteriores como anteriores;
- que las piezas dentarias anteriores quedaran separadas a 1/1000 de pulgada de su antagonista en el cierre;
- que la oclusión céntrica y la relación céntrica fuesen coincidentes;
- que la oclusión céntrica fuese accesible desde cualquier posición de lateralidad;
- que los movimientos de lateralidad fuesen guiados por los caninos (guías caninas);
- que existiera función de grupo en los movimientos de lateralidad en caso de no ser posible obtener la guía canina ideal;
- que existiera función de grupo anterior en los movimientos propulsivos de la mandíbula.
Ante un esquema de oclusión ideal con tantos requisitos, seguramente difíciles de encontrar en una población promedio y
muy complicados de obtener en un tratamiento, N. Guichet introdujo el concepto de oclusión fisiológica, es decir, la que se
encuentra en armonía anatómica y fisiológica con las diversas partes del sistema estomatognático, sin provocarle ninguna
patología. A su vez, definió el concepto de oclusión patológica como aquella oclusión traumática capaz de dar lugar a una
enfermedad oclusal.
Para poder entender definiciones casi obvias, como la transcripta, y parámetros tan amplios y estrictos como la separación
de 1/1000 de pulgada entre seis piezas dentarias anteriores superiores e inferiores, hay que ubicarse en la época y repasar
un poco la historia de las distintas escuelas de oclusión.
Oclusión y P.T.R.
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Historia
A fines del siglo XIX (año I858),W. G.A, Bonwíll postuló la teoría de que el triángulo equilátero era la figura geométrica
clave que gobernaba la arquitectura de los maxilares. Planteaba la existencia de una base fija y una base móvil; la base fija
consistía en un triángulo conformado por el punto más alto de las cavidades gle-noideas y el punto interincisivo superior
(unión del ángulo MI de ambos I.C.S.).
La base móvil, o triángulo de Bonwíll, es un triángulo que une los puntos Kondyllion (puntos más altos de cada cóndilo
mandibular) y el punto interincisivo inferior. Para Bonwíll, este triángulo equilátero mide 4 pulgadas, 101.6 mm. de lado.
Esta teoría fue refutada y se demostró la existencia de triángulos isósceles y escalenos en variadas proporciones.
Sobre esta teoría, en 1920 G. Monson y F.Wadsworth utilizaron este triángulo como base de un tetraedro con un vértice
craneal ubicado para algunos autores en la glabela misma, y para otros en la apófisis cristaga-lii o aún más atrás.
Finalmente, Monson tomó este vértice del tetraedro como el centro de una esfera y desarrolló la teoría esférica que se
conoce con su nombre. Sostuvo para la esfera un radio promedio de 102 mm., en concordancia con la teoría de Bonwíll
(fotos /, 2 y 3).
Fotos 1, 2 y 3. Monson intentó demostrar que una esfera con un radio ele 102 mm., centrado próximo a la glabela, contacta con la superficie articular de la
arcada inferior y la vertiente articular de los cóndilos del maxilar Un péndulo desde este centro tocaría todas las superficies.
En 1920, Rupert Hall postuló la teoría cónica, que sostenía que los movimientos laterales se realizan alrededor de un eje
ubicado en la línea medía e inclinado desde la protuberancia occipital hasta la frontal, que se encuentra por encima de ia
glabela. Así ubicado este eje, las piezas dentarias inferiores quedan ordenadas en relación a un cono virtual generado por
éste (foto 4).
Foto 4. Imagen del cono que, según Rupert Hall, generan las piezas den-
tarias inferiores al giraren el eje imaginario que una la protuberancia occipi- 12
tal con la frontal.
Oclusión y P.T.R.
304
En 1930, F.Ackerman propuso la teoría cilindrica, que postulaba que los movimientos mandibulares laterales se generan a
partir de un eje virtual, de manera que durante estos movimientos cualquier punto de la mandíbula queda comprendido en un
cilindro (foto 5).
Esta-y todas las tesis de tipo geométrico sostenidas en aquella época- si bien explican las características de algún aspecto
anatómico o cinemático no resisten ningún análisis contemporáneo.
En los 50 años que abarcan el final del siglo XIX y los comienzos del XX apareció un conjunto de especialistas europeos y
americanos-como F. H.Balkwill,Graf von Spee, George Monson, GeorgeVillan, Rupert Hall, Alfred Gysi y Rudolph Hanau, por
nombrar a los más conocidos— que fundaron la oclusología. La mayoría de ellos ha dejado su nombre grabado en
conceptos o reglas como, por ejemplo:
- el arco gótico de Gysi;
- la curva de compensación de Balkwill-Spee;
- la esfera y el centro esférico de Monson;
- las leyes de la articulación dentaria de Hanau y el pentágono de la articulación dentaria de Hanau (Articulation Quint).
Además de la búsqueda del cuerpo geométrico que ordenara la distribución dentaria y el movimiento mandibular, desde lo
enunciado en 1858 por Bonwill.W., durante todo este período se sostuvo la prevalencia y los beneficios de la oclusión
balanceada durante los movimientos excéntricos en el ser humano dentado, oclusión a la que ya Bonwill había definido en
los comienzos como necesitada de, al menos, tres puntos: dos posteriores y uno anterior.
Esta idea adquirió tal magnitud que se definió como oclusión desequilibrada o traurnatógena a la que no lograba contactos
en ambos sectores posteriores y en el sector anterior durante los movimientos excéntricos, Por otra parte la fuerza de esta
¡dea en relación con los pacientes dentados, sanos y normales, produjo la siguiente clasificación de los movimientos
extrusivos (que en aquella época se llamaban "oclusiones anteriores");
- oclusión anterior de primer tipo: cuando los dientes anteriores se ponen borde a borde y existen contactos múltiples en
los posteriores. Se consideraba el tipo ideal.
- oclusión anterior de segundo tipo: cuando los dientes anteriores están borde a borde, no hay contactos en los
premolares y primeros molares y sí se produce un contacto posterior en la zona de segundos o terceros molares. Se la
consideraba la más frecuente y con buen pronóstico.
- oclusión anterior de tercer tipo: cuando los dientes anteriores están borde a borde, los posteriores no contactan en
ningún sector. Se la consideraba desfavorable e insuficiente, ya que el esfuerzo sólo recaía en los dientes anteriores.
Oclusión y P.T.R.
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Seguramente no ha sido una simple coincidencia que la mayoría de estos autores publicaran trabajos referidos a RT.R.
concomitantes con sus teorías sobre oclusión. La RT.R. era la prótesis más requerida en ese momento y la articulación
balanceada la que más la favorecería.
De la mano de A. Gysi, en Alemania, y de R. Hanau, en EE.UU., comenzó la difusión masiva de un nuevo instrumento que
ya existía, el articulador dentario de cuya historia y evolución nos ocuparemos más adelante. De este modo, se cerró una
época que podríamos resumir como aquélla en la que nace y toma fuerza la oclusión como objeto de estudio. En las figuras
y cuerpos geométricos se buscó la explicación de la morfología esqueletal y dentaria y, también, de los movimientos
mandibulares.
El surgimiento de este cuerpo de conceptos dio lugar a la emisión de "leyes" (leyes de Villain, de Gysi y las 40 leyes de
Hanau, las más difundidas) a las que debían ajustarse (os determinantes o parámetros de la oclusión.
A mediados de siglo, autores como B.B. Me Collum, H. Stallard y Charles Stuart comenzaron un movimiento en los EE.UU.,
que concluyó con el nacimiento de la escuela gnatológica.
En esta etapa adquirió fuerza la idea de la importancia de determinar las diferencias entre la posición esqueletal de la
mandíbula (R.C.) y la relación interoclusal de las piezas dentarias inferiores con las superiores (O.C).
A su vez.se generó un fuerte cambio respecto de la oclusión balanceada, ya que se propuso exactamente lo contrario:
primero, que las piezas posteriores no tocaran en los movimientos excéntricos y, segundo, que el contacto de las piezas
dentarias posteriores no era lo deseado, fundamentalmente en el lado de no trabajo durante las lateralidades y en ambos
sectores posteriores durante la propulsión de la mandíbula. Sin embargo.se siguió sosteniendo que la posición de los
cóndilos en la cavidad glenoidea era la más posterior, alta y media (en inglés R.U.M., More Rear - More Up - More Medial).
En esta etapa surgieron los nombres de P. K.Thomas y A. D'Amico: el primero trascendió por sus técnicas de encerados
progresivos, su operatoria exquisita y su instrumental para encerados ad hoc; el segundo por sus estudios y trabajos
referidos al canino como pieza dentaria clave para realizar la desoclusión del sector posterior.
Tampoco es casual que este período coincida con la evolución protética, ya que para ese entonces ia RRR. y P.P.F. se
encontraban en franca evolución a partir, entre otros factores, del perfeccionamiento de los instrumentos de corte y
desgaste dentario de alta velocidad (turbinas), de la evolución de las técnicas de colados para reconstrucciones dentarias y
de la aparición de la técnica de cerámica fundida sobre metal.
Oclusión y P.T.R.
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3 Escuelas
Nacieron, entonces, en EE.UU., dos escuelas de oclusión que propusieron cambios importantes respecto de las teorías
sostenidas hasta entonces.Ambas insistieron fuertemente en la relación interdentaria (O.C.) y en la relación esqueletai
(R.C.) y abandonaron el concepto de oclusión balanceada.
Así, encontramos al grupo de Stallard, Me. Collum y Stuart, alineados en la escuela gnatológica o de "céntrica corta" y a
Pankey, Mann y Schuyler partidarios de la escuela de la céntrica larga.
El concepto de céntrica larga lo introdujeron LA. Pankey y A. Mann y uno de sus defensores y divulgadores más famosos
fue Peter Dawson. Más tarde, C. Schuyler, Ramfjord y Ash añadieron el término ancha (wide) para darle al paciente dos
posibilidades. Como la habitual podía estar desplazada, adelantada y iateralizada, con ei concepto de ancha cubrían
(según ellos) todas sus necesidades fisiológicas.
Este esquema oclusal se lograba realizando un escalón en la cara palatina de los dientes ántero-superiores (según
descripción de R Dawson) y el correspondiente juego oclusal en los posteriores. Para esto se propone un encuentro
cúspide-fosa en el que la punta de la cúspide toca el fondo de la fosa y la fosa debe ser amplia para permitir la libertad en
céntrica.
En este sentido, los gnatólogos opinaban que las céntricas larga y ancha no eran otra cosa que movimientos de
desplazamiento contactantes hacia adelante y hacia ambos lados, es decir, una invitación a la parafunción, aún más
peligrosos por estar en las cercanías de la relación céntrica, donde los músculos pueden desarrollar su trabajo con máxima
potencia. Además, coincidían en plantear que este esquema oclusal atentaba fundamentalmente contra la estabilidad en
céntrica.
Respecto de los contactos durante los movimientos excéntricos, la escuela de la céntrica larga proponía contacto de grupo
en el sector anterior, en los movimientos propuisivos y contacto de grupo, desde el canino hasta los molares en el lado de
trabajo durante las lateralidades. Estos contactos se realizan recién luego de abandonar el área de contacto amplio en
céntrica.
La céntrica larga, entonces, es considerada una protrusiva corta donde la meseta de deslizamiento no tiene la misma
inclinación que la trayectoria condilar (ya que existe la misma dimensión vertical para R.C. y O.C). La céntrica ancha es
considerada una "función de grupo" corta y, por lo tanto, también una invitación a la parafunción para sus detractores.
funcional.Además, brinda un beneficio importante a todo el aparato periodontal, ya que disminuye el área total de
contacto oclusal (por ser puntiforme y no en superficie) consiguiendo la misma presión masticatoria con menos fuerza
aplicada sobre el periodonto, según la ley física: Presión = F/S. En consecuencia, mejora el corte de los alimentos con
menor esfuerzo.
Para la escuela gnatológica, las piezas dentarias posteriores no deben contactar en las posiciones excéntricas, ni
siquiera en el inicio de los movimientos; esta función queda a cargo de la G.A.
A mediados de los años setenta se incorporó a la escuela ganatológica una generación importante, entre los que se
destacan W. Me Horris de Memphis, EE.UU., y Sumiya Hobo de Tokio, Japón.
Con ellos, con el invaluable aporte y la permanencia de los pioneros para ese entonces aún presentes, y con el progreso
tecnológico que caracterizó a la época, la escuela gnatológica propuso una organización oclusal que contemplaba un
equilibrio entre las A.T.M.s, los dientes anteriores y los posteriores. Promovió una posición de cierre esqueletal y dentaria
que llamó de oclusión en relación céntrica, encargando a los sectores posteriores la contención del cierre mandibular y a
las piezas dentarias anteriores la desoclusión del sector posterior en excéntricas.
En 1978, los doctores Juan Mac Hannaford, Aníbal Alonso, de Argentina, Leislie Belmont, Mariano y Manuel Flores Rubio
y Humberto Berger de Perú, y Enrique Echeverri Guzmán, Pablo Rueda y Guillermo Rubio, de Colombia, formaron el
grupo de estudio sudamericano que, un año después y ante la euforia provocada por los nuevos conocimientos, derivó en
que diez odontólogos decidiéramos fundar el Centro Gnatológico Argentino. Esta institución se constituyó con la
presidencia del doctor Juan Mac Hannaford y los doctores Aníbal Alonso, Miguel Massone, Hernán Coscolla, Rolando
Solari, Guillermo Alisio, Daniel Ostrowickz, Osear Roldan y Héctor Alvarez Cantoni.
Este movimiento había comenzado unos años antes con el doctor Carlos Ripol en México, al que nos sumamos junto con
el grupo anterior y los otros centros sudamericanos, conformando la Sección Latinoamericana de la Academia
Internacional de Gnatología, presidida desde hace muchos años por el Dr. Leslie Belmont.
En este período, caracterizado por una etapa menos geométrica y más funcional, aunque quizás con un enfoque
exageradamente mecanisista, se realizó un cambio importante sobre el concepto de la dinámica de las A.T.M.s y se
abandonó la postura de que los cóndilos funcionaban en la posición más alta, media y posterior. Finalmente, se aceptó
que en función de la topografía, la histología y la mecánica de las zonas articulares, los cóndilos funcionan en la posición
más alta, media y anterior de la cavidad glenoidea y que se apoyan sobre la apófisis transversa del cigoma con el disco
articular interpuesto durante el cierre (foto 6). Las cinco fotografías con que ilustro el recorrido anatómico del músculo
pterigoideo externo y la A.T.M. pertenecen al doctor Julio Turell (padre) y fueron presentadas en el año 1.987 en el
Encuentro Internacional de Gnatología en el Hotel Coronado Island, San Diego. Fue la primera vez que en odontología se
mostraron cortes anatómicos de cadáver fresco congelado. Recuerdo que cuando Julio Turell terminó su presentación,
los trescientos asistentes, entre los que se encontraban Ch. Stuart, RK.Thomas, Sumisha Hobo,William Me Horris, Carlos
Ripol, H.H. Wipf.Victor Lucia y Lauritzen, nos pusimos de pie y aplaudimos durante varios minutos. Esto no es común en
Estados Unidos y en el mundo académico en general, tampoco es común esa calidad de trabajo, por ello no dudé en
pedir permiso a su hijo Julio César para utilizarlas en este capítulo.
Oclusión y P.T.R.
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Para esta escuela, con esta organización ociusal es imprescindible que las piezas posteriores no se toquen durante las
excursiones laterales, de modo que acepta como interferencias a todos los contactos posteriores en excéntricas.
Clasifica, además, la agresividad de estos contactos de manera creciente, ordenándolos en:
- interferencia en propulsiva +
- interferencia en el lado de trabajo ++
- interferencia en el lado de no trabajo +++
Durante el cierre los sectores posteriores dan la contención y para esta contención se describe una estabilidad de
conjunto y una estabilidad individual.
La estabilidad de conjunto se puede observar en el plano frontal y en el plano sagital. En al plano frontal se logra
cuando el plano de oclusión es paralelo al E.T.R.. Cuando éste está inclinado respecto del E.T.R., las posibilidades de
inestabilidad son mayores. Este fenómeno es muy común de ver y fácil de resolver en RT.R. (foto 7).
Oclusión y P.T.R.
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En el plano sagital la mayor estabilidad se consigue en los casos en que la tangente al arco de cierre es perpendicular al
plano oclusal (ver fotos 9, 10 y 11 del capítulo 8) y nuevamente es un defecto común en P.T.R. no tan fácil de resolver,
porque hay posiciones funcionales que se contraponen con los valores estéticos. En el dentado generalmente hay que
aceptar el plano oclusal existente, pero es preciso ser cuidadosos en no alterarlo si se realizan restauraciones de P.RF.
Asimismo, plantea que los contactos interoclusales en relación céntrica sean pequeños, uniformes y bilaterales entre las
superficies convexas de las caras oclusales de premolares y molares antagónicos, por lo que las cúspides no tocan el
fondo de las fosas alojándose en las depresiones del antagonista con contactos tripódi-cos entre superficies convexas.
Para la estabilidad individual de las piezas dentarias posteriores divide los contactos en 2 grupos: los que estabilizan las
piezas dentarias posteriores en el plano sagital y los que lo hacen en el frontal. En el plano sagital, hay dos tipos de
contactos: los topes de cierre y los equilibradotes. Se definen como topes de cierre todos los contactos ubicados en las
vertientes que miran a mesial en los inferiores y todos los que miran a distal en los superiores (fots 8). Son equilibradores
todos los contactos ubicados en las vertientes que miran a distal en
dos los que miran a mesial en los superiores (foto 8). los inferiores y to-
Esta fuerza debe ser resistida y equilibrada por las piezas dentarias superiores, por su periodonto, por el hueso maxilar y
por la competencia de los músculos de la cincha labial. Cuando esto no sucede se genera la migración y dispersión de las
piezas dentarias superiores.
También puede ocurrir que las estructuras superiores sean compatibles con el esfuerzo y soporten las fuerzas recibidas.
Como consecuencia de una reacción mecánica, la movilización dentaria se producirá en las piezas inferiores y la
componente anterior de las fuerzas entonces puede generar el apiñamiento de las piezas anteriores inferiores.
La clásica dispersión de los superiores se ve favorecida por una disfunción deglutoria, conocida como "deglución atípica",
que consiste en el apoyo lingual a nivel dentario durante el acto deglutorio. Recordemos que por décadas se ha culpado a
los terceros molares inferiores retenidos de ser responsables de este fenómeno físico, producto sólo de la actividad
muscular y de la descomposición de fuerzas no equilibradas.
En el plano frontal, en una normo oclusión existe una sola posibilidad de contacto entre las cúspides fundamentales o
estampadoras y las no fundamentales, como podemos ver en la figura (foto 9).
Oclusión y P.T.R.
310
n
g
ua
Esta escuela denomina a estos contactos A, B y C: para los contactos A y C ¡a dirección de las fuerzas es de abajo arriba y
hacia vestibular; para B, es hacia palatino. Por ello es imprescindible que se contrapongan al menos un B con un A o con un C.
De esta manera resulta que: A+B+C = fuerza equilibrada en sentido vestíbulo-palatino (foto 10a) A+B = fuerza equilibrada (foto
!0b) B+C = fuerza equilibrada (foto iOc).
A+C = fuerza desequilibrada que puede provocar inestabilidad dentaria (foto ÍOd). La migración entonces se puede dar por
vestibulización de los superiores y linguaüzación de los inferiores.
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contactos A, B y C y las consecuencias de distri-
bución de fuerzas.
Oclusión y P.T.R.
311
En las primeras décadas del siglo XX, durante el auge de la oclusión balanceada, para obtener las relaciones oclusales o
relaciones articulares (como se las denominaba) en los movimientos excéntricos, se realizaban desgastes selectivos y
tratamientos protéticos con el fin de conseguir el balance oclusaí (articular) bilateral. Con el cambio de ideas acerca de la
desoclusión posterior, los tratamientos protéticos y el desgaste selectivo de las piezas dentarias posteriores se indicaron
para conseguir el no contacto de los posteriores (exactamente a la inversa que en la etapa anterior).
Finalmente, siguiendo una línea de pensamiento más racional y biológica, se entendió que antes de realizar desgastes
para obtener desoclusión, era mucho más conveniente realizar agregados en la guía anterior. Por otra parte, el
advenimiento de los materiales compuestos adhesivos facilitó muchísimo esta posibilidad. Aunque hoy, a la distancia, esta
progresión conceptual resulte difícil de creer, finalmente se comprendió que existe un alto porcentaje de pacientes con
normoclase esqueletal y que a los otros, que presentan discrepancia esqueletal, no es posible ajustarles la oclusión con
tratamientos dentarios, ni siquiera ortodóncicos. En consecuencia, deberían recibir un tratamiento ortognático de tipo
ortopédico interceptivo durante el desarrollo, o quirúrgico, una vez superada esta edad.
De la misma manera, es imposible recomponer el equilibrio oclusal con operatoria dental y prótesis cuando el paciente se
encuentra alejado de los parámetros de normoclusión a causa de una mala posición dentaria: en este caso lo
imprescindible es el tratamiento ortodóncico.
En síntesis, la escuela gnatológica postula una oclusión mutuamente protegida, en la que el papel de las piezas
posteriores consiste fundamentalmente en la contención del cierre y el de las piezas dentarias anteriores en favorecer la
desoclusión de las posteriores. Además, determina que esto es relevante para la función y fundamental para disminuir el
daño durante la parafunción.
En períodos posteriores surgieron otras escuelas de oclusión que no alcanzaron peso ni prevalecieron, entre ellas
podemos mencionar las siguientes:
Oclusión Miocéntrica
Esta escuela de oclusión fue difundida por Jankelson. En ella, la posición de máxima intercuspidación está determinada
por la fisiología neuromuscular. Para R. Jankelson, la oclusión verdadera es siempre anterior a la oclusión en relación
céntrica. Considera que la deglución no se efectúa en relación céntrica, sino en relación miocéntrica, lo cual coincide con la
oclusión miocéntrica. Para detectar la relación miocéntrica aconseja el uso de un instrumento, llamado "Miotronic",
Finalmente, para cerrar esta introducción nos parece importante que los protesistas entendamos que todo
elemento protético posee una forma externa y una interfase entre el artificio y los tejidos naturales, volú
menes y relaciones que pueden contribuir a la inestabilidad del sistema, en primera instancia, y de la próte
sis, luego. 12
Oclusión y P.T.R.
312
Esto significa que una restauración periférica total (corona) con su morfología externa puede contribuir a alterar la función
oclusal (interferencia en cierre o interferencia en movimientos excéntricos) y que, a su vez, la acción mecánica de la
mandíbula actúa sobre la estabilidad de la P.P.F., provocando daño en el material de la restauración (desgaste y rotura) o
en la resistencia de la interfase restauración/diente (desprendimiento) (Jomo I, capítulo 5).
Esto empeora en una RRR., cuya interfase (base/mucosa) no se encuentra cementada y "el anclaje" depende de
retenedores generalmente escasos y mal distribuidos.
El tema se complica de manera delicada en P.T.R., en la que la única relación entre la prótesis y el paciente es la interfase
base/mucosa, que adolece de anclaje en la casi totalidad de los casos clínicos y que, por ello, es el ente protético
odontológico menos estable.
En este capítulo, justamente, analizamos los determinantes de la oclusión que más influyen en las RT.R.s, los instrumentos
que mejor permiten reproducir estos determinantes y describimos un alineamiento oclusal que se adecué a estos
determinantes y contribuya a dar más estabilidad a la inestable interfase base/mucosa. Paradójicamente, los pacientes que
necesitan P.T.R. requieren estudios y registros intermaxilares muy precisos para disminuir esta inestabilidad, pero ofrecen
grandes dificultades para la realización de los registros que capturen las determinantes oclusales, así como para registrar
la posición esqueletal intermaxilar que determina la posición final de cierre de los maxilares y de las RT.R.s. Esta posición
es clave, pues en ella el individuo concluye el cierre, pasa de la cinemática a la estática, siempre que las formas protéticas
lo permitan, es decir, sean estables en esta posición.
Esta dificultad para registrar la posición y la actividad cinemática se debe a que los registros se toman con bases y rodetes
tan inestables como las mismas RT.R.s y esto genera una alta posibilidad de registros de posiciones y de movimientos
falsos.
En un análisis biofísico, estudiaremos la actividad oclusal del sistema gnático en estática (cierre mandibular) y en
cinemática (movimientos mandibulares), independientemente de las fuerzas que lo provocan. Luego evaluaremos algunos
conceptos básicos de la dinámica, disciplina que estudia los movimientos en función de las fuerzas que lo producen.
Oclusión y P.T.R,
313
Estructuras anatómicas
Al solo efecto de poder expresar mejor la síntesis de los recursos protéticos técnicos y clínicos que aseguren una mejor
oclusión y, por ello, mejor estabilidad a nuestras P.T.R.s, haremos un repaso anatomotopográ-fico de los componentes del
sistema gnático que se relacionan directamente con la oclusión:
Foto I 1. En estos dos esquemas frontal y lateral del esqueleto humano se observan los puntos antropométricos que más usaremos en oclusión y RT.R.
Oclusión y P.T.R.
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En el humano, homo erectus, es imprescindible establecer un plano horizontal de referencia, dado que su estabilidad
postural y locomotiva esta íntimamente relacionada con el horizonte y la postura de la cabeza respecto de esa
horizontalidad.
En antropología se entiende que la cabeza ofrece una postura correctamente relacionada con el horizonte cuando el plano
de Camper, para algunas autores, o el de Frankfort, para otros, es paralelo al horizonte. Si deseamos ubicar el paralelismo
desde una vista frontal y separadamente desde una vista lateral, podemos usar como referencia la línea bipupilar en la
vista frontal o las líneas nasoauriculares o la oculoauricular, en los planos laterales.
- Línea bipupilar: línea horizontal que une ambas pupilas oculares (foto 12).
- Línea óculo-auricular: línea horizontal que une el punto porion con el punto orbitario en cada lateral facial (foto 13).
- Línea naso-auricular: línea horizontal que une el punto naso-espinal con el punto porion.
- Plano de Frankfort: plano que pasa por ambos puntos porion y por ambos puntos orbitarios (también denominado plano
óculo-auricular) (fotos 13, 14 y 16).
- Plano de Camper: plano que pasa por ambos puntos porion y por el punto nasoespinal (también llamado plano
nasoauricular) (fotos 13, 14 y 16).
• Plano vertical medio o sagital: divide el cráneo en dos partes ideales simétricas.
• Plano frontal o coronal: corta perpendicularmente al horizontal y al plano vertical sagital o medio. Ubicados los otros dos
planos, el frontal se ubica discrecionalmente en cualquier punto y debe ser perpendicular a los otros dos.
Foto I 5. Punto posterior más bajo para determinar un plano de Camper Foto 16. Esquema que gráfica la diferencia del plano de Camper y el de
AE
empinado.
A continuación, se especifica el nombre de las distintas posiciones de las estructuras anatómicas cuando se las relaciona
recíprocamente y, también, para indicar la dirección o el sentido de los movimientos articulares.
• Craneal: posición más superior del cuerpo o movimiento dirigido hacia ella.
• Caudal: posición más inferior del cuerpo o movimiento dirigido hacia ella.
• Dorsal: posición más posterior del cuerpo o movimiento en ese sentido. •Ventral:
posición más anterior del cuerpo o movimiento en ese sentido.
• Medial: posición en el plano medio sagital o movimiento dirigido hacia ella.
• Lateral: posición más alejada del plano medio o movimiento dirigido hacia ella.
De esta terminología se deduce, por ejemplo, que un movimiento ventral será aquel que se realice hacia la parte ventral o
anterior del cuerpo. Pero esta nomenclatura no coincide con la que se utiliza hace décadas en oclusión, en la que, para
referirnos a los movimientos mandibulares, usamos el término trusión derivado del verbo latino trudo, que significa
empujar, echar, al que se le anteponen los prefijos que determinan la dirección del movimiento:
• Protrusión: hacia delante.
• Retrusión: hacia atrás.
• Mediotrusión: hacia la línea media.
• Laterotrusión: hacia el lateral.
• Intrusión: hacia adentro.
• Extrusión: hacia fuera.
• Detrusión: hacia abajo.
• Surtrusión: hacia arriba.
Esqueleto
La estructura ósea porta las piezas dentarias ancladas por su periodonto. El desdentado no las posee y a diferencia de
ello ofrece un reborde residual, generalmente exiguo, que se atrofia con el devenir del tiempo y el uso de las P.T.R.s. En
el capítulo 1 ya se analizaron las características anatómicas de este reborde en relación con las prótesis.
Como en el resto de la economía humana, el esqueleto porta los órganos, se moviliza poco o mucho en función del tipo
de articulación que posea a partir de la acción muscular y sus movimientos son limitados en función de los ligamentos y
de las formas articulares.
4.3 Músculos
Los músculos que se insertan en el maxilar superior son primordialmente músculos superficiales, músculos de la mímica:
su inserción fija se da en el hueso y la móvil es externa y es la responsable de la mímica facial. Estos músculos son
responsables directos de la estabilidad de las P.T.R.s.
Los músculos que se insertan en el maxilar inferior son de tres categorías: los superficiales, de ¡guales características
que en el maxilar superior, también dislocadores de las P.T.R.s inferiores; ios músculos que conforman el piso de boca y
la base de la lengua, que también provocan con su elevación la inestabilidad protética y los músculos masticatorios, de
dos tipos: elevadores y depresores, que con una inserción fija en el cráneo y otra en el maxilar inferior, son los
responsables de los movimientos mandibulares y, por ello, responsables indirectos de la inestabilidad de ambas P.T.R.s.
Hablamos de responsabilidad directa de la inestabilidad ya que aquellos músculos actúan durante su contracción
contactando los flancos protéticos, en directa relación con su diseño favorable o desfavorable. Los masticatorios, en
cambio, desestabilizan las P.T.R.s de forma indirecta, porque mueven la P.T.R. inferior durante las excursivas y ambas
RT.R.s en el momento del cierre final, situación que, sin duda, empeora con la interposición de alimentos en una relación
proporcional a su tamaño y dureza.
Los músculos que movilizan la mandíbula pueden dividirse en dos grupos: principales y accesorios. Los músculos
principales, a su vez, pueden dividirse en músculos de los movimientos de apertura—los suprahioideos
Oclusión y P.T.R.
I 317
(el digástrico, el estilohioideo, el milohioideo y el genihioídeo), de cierre (el masetero, el pterigoideo interno, el temporal -
fibras anteriores y medias-, el haz superior del pterigoideo externo, este último fundamentalmente en el cierre contra una
resistencia) y de lateralidad (el haz inferior del pterigoideo externo). Los músculos de apertura, en realidad, son responsables
de los movimientos verticales. Los responsables de los movimientos laterales son el haz inferior del pterigoideo externo y las
fibras horizontales del temporal, que actúan en el retorno de los cóndilos a la cavidad glenoidea.
Los músculos accesorios son de dos tipos: los infrahioideos, que fijan al hioides para permitir actuar a los músculos
suprahioideos y los estabilizadores de la cabeza, que fijan la cabeza del individuo para permitirle la masticación (cervicales
superficiales y profundos).
4.3.1 Maseteros
Son músculos fuertes, cortos, bilaterales, de forma rectangular, que están formados por dos haces de fibras musculares, uno
superficial y uno profundo.
Ambos haces se insertan arriba en la porción malar y temporal del arco cigomático y se extienden hacia abajo para
insertarse en la cara externa de la rama montante, en la que con su acción generan pequeñas crestas óseas.
El fascículo superficial se inserta en la cara externa de la rama, en el ángulo mandibular, en su parte posterior y en la inferior;
el profundo lo hace en la zona central y superior.
El haz superficial está formado por fibras que descienden ligeramente hacia atrás; el haz profundo desciende en forma
vertical desde su inserción superior. La contracción de ambos haces eleva el maxilar con fuerza y poca velocidad.
Es un músculo de reacción lenta, que responde en el paciente dentado al estímulo de los propioceptores de los molares y
premolares.
4.3.2 Temporal
Son también músculos bilaterales. Su inserción alta y fija la realizan en la fosa temporal por debajo de la línea temporal
inferior, sin abarcar la zona del hueso malar. Este músculo se inserta en la cara profunda de la aponeurosis temporal.Tiene
forma de abanico, con tres direcciones de fibras musculares: las verticales o anteriores, las medias u oblicuas, de atrás hacia
delante, y las posteriores, que son de alineación casi horizontal. Ellas se unen en su trayecto hacia abajo para formar un
tendón que se inserta en la apófisis coronoides y en el borde anterior de la rama ascendente.
La contracción de estos músculos es más rápida y más débil que la de los maseteros y responde,fundamentalmente en el
dentado, a los estímulos de los propioceptores de las piezas dentarias anteriores. En conjunto, la distinta dirección de las
fibras cumple con la función de elevar y poner en contacto las piezas dentarias antagónicas. Cuando se contraen las fibras
anteriores, la mandíbula se eleva verticalmente; la contracción de las fibras de la porción media produce la elevación y
retracción de la mandíbula, en tanto que la contracción del haz posterior está aún hoy en discusión (se acepta que al
contraerse retornan al maxilar inferior luego de los movimientos excéntricos).
Es el músculo masticatorio más desarrollado en los felinos que, por sus características de carnívoros y cazadores, necesitan
velocidad de cierre asociada con un gran entrecruzamíento canino para obtener su presa.
Cuando e! pterigoideo interno se contrae unilateralmente contribuye a la medioprotrusión mandibular contralateral. Los
pterígoideos internos están también ligeramente activos durante la protrusión.
Pterigoideo Externo
Son músculos bilaterales. Están formados por dos haces de fibras bien definidas, a tal punto que para algunos autores,
como Me Ñamara, deben considerarse dos músculos absolutamente independientes: el pterigoideo externo superior y el
pterigoideo externo inferior.
El pterigoideo externo inferior tiene su origen en la base del cráneo, básicamente en la cara externa del ala externa de
la apófisis pterigoides y se extiende hacia atrás, hacia arriba y hacia afuera, hasta insertarse en el cuello del cóndilo del
maxilar inferior (foto 18).
Cuando los pterígoideos externos inferiores se contraen simultáneamente, los cóndilos son traccionados desde las
eminencias articulares hacia abajo y se produce la protrusión de la mandíbula. La contracción unilateral produce una
lateropropulsión de la mandíbula hacia el lado contrarío. Cuando este músculo actúa en conjunto con los depresores
mandibulares, la mandíbula desciende y los cóndilos se trasladan hacía adelante y hacia abajo sobre las eminencias
articulares.
Los pterígoideos externos superiores son más pequeños que los inferiores, con su inserción fija que se origina en la
superficie infratemporal del ala mayor del esfenoides y, de allí, se dirigen hacia atrás y hacia afuera casi horízontalmente,
hasta insertarse en la cápsula articular, en el disco y en el cóndilo. Este haz se mantiene inactivo durante la apertura
bucal y entra en acción en conjunto con los músculos elevadores para mantener los discos en contacto con la eminencia
articular {vertiente posterior del tubérculo cigomático) durante la acción de morder con fuerza.
La Escuela Gnatológica de oclusión que, a partir de estudios miográficos, acuerda con la postura de que los pterígoideos
externos son dos músculos distintos, sostiene que durante el cierre mandibular los pterígoideos externos inferiores se
relajan para permitir volver al maxilar inferior, en tanto que los pteriogoideos externos superiores se contraen para adosar
el disco sobre la vertiente posterior del tubérculo cigomático, merced a su inserción en el borde anterior del mismo y, de
esta manera, permitir al cóndilo apoyarse sobre el disco y obtener su posición estable en el movimiento de cierre y
máxima potencia muscular. Según esta teoría, cuando el músculo inferior se contrae para propulsar o lateralizar la
mandíbula, el superior se relaja para liberar el disco y permitir el adelantamiento del cóndilo.
Los músculos de apertura trabajan conjuntamente con la relajación de los de cierre.se insertan en el maxilar inferior en la
base del cráneo y en el hueso hioides, y son:
Oclusión y P.T.R.
1319
Digástrico
Es el músculo más importante de este grupo.
Es también un músculo bilateral, que tiene dos porciones: el vientre posterior y el vientre anterior. El primero se inserta en
la escotadura mastoidea del hueso temporal. A continuación se dirige hacia adelante y hacia abajo hasta insertarse en el
tendón intermedio del digástrico, en su extremo dorsal, que corre como una cuerda fibrosa, unida al cuerpo y al asta del
hueso hioides por una vaina sinovial. El vientre anterior se origina en la fosa digástrica en la base de la mandíbula, cerca
de la línea media, y sus fibras transcurren hacia abajo y hacia atrás hasta insertarse también en el tendón intermedio del
digástrico, en su extremo ventral.
Cuando se contraen ambos digástricos y el hueso hioides está fijo por la acción de los músculos infrahioi-deos, la
mandíbula desciende y es traccionada hacia atrás, separándose los dientes.
Cuando la mandíbula está estable con contacto interoclusal y la lengua toma apoyo en la zona anterior del paladar duro,
los músculos digástricos junto con los demás músculos suprahioideos elevan el hueso hioides para la deglución.
Los otros músculos suprahioideos -genihioideos, milohioideos y estilohioideos - también se extienden desde la mandíbula
al hueso hioides y actúan como depresores mandibulares y durante la deglución.
Infrahioideos
Estos músculos se extienden desde el hueso hioides hacia inserciones inferiores como la clavícula y el esternón y permiten
fijar el hueso hioides cuando se contraen los suprahioideos.
Articulación temporomandibular
Las A.T.M.s son dos articulaciones bilaterales y simétricas ubicadas en la base del cráneo (porción fija) que articula con el
maxilar inferior (porción móvil).
Desde el punto de vista de la clasificación articular, son del tipo diartrosis-bicondílea. Es decir, cada A.T.M. es una
articulación con dos cóndilos o eminencias articulares enfrentadas (bicondílea) con la interposición de un disco firmemente
unido a la vertiente mesial del cóndilo del maxilar inferior que la separa en dos compartimientos articulares bien definidos
(diartrosis).
Estos compartimentos son el infradiscal, situado entre el disco y el cóndilo maxilar y el supradiscal, situado entre el disco y
la base de cráneo o superficie articular temporal.Todo este sistema está recubierto por dos sinoviales que producen el
líquido sinovial que las lubrica y un aparato ligamentoso que une ambas partes firmemente.
Como explicaremos luego, cada compartimiento es responsable de, y permite, determinada actividad cinemática (foto ! 9).
El área articular fija, situada en la base del cráneo, está formada por el cóndilo del temporal y por la cavidad glenoidea.
El cóndilo del temporal o raíz transversa del cigoma, que parte del tubérculo cigomático y se dirige hacia abajo, hacia atrás
y hacia adentro, es netamente convexo en sus cortes sagitales y cóncavo (foto 20) en los frontales. La convexidad, que se
continúa con la cara anterior de la cavidad glenoidea, es la responsable de la
12
Oclusión y P.T.R.
320
"trayectoria condílea", es decir, del ángulo y de la curvatura de la trayectoria que, en definitiva, realiza el cóndilo móvil del
maxilar inferior en sus excursiones o movimientos excéntricos (foto 20). La concavidad en el sentido frontal y el descenso
hacia la parte medial son los responsables de que, como veremos luego, el cóndilo orbitante descienda más en las
excursiones laterales que en las propulsivas (foto 20).
Hacia atrás, la cavidad glenoidea es una fosa profunda de forma elipsoide, que también se dirige de afuera hacia adentro
y de adelante hacia atrás.
La cavidad glenoidea tiene, por límite anterior, el tubérculo o raíz transversa del cigoma; por límite externo, su raíz
longitudinal; por detrás, ¡a pared anterior del conducto auditivo externo y por dentro, la espina del esfenoides. La cisura
de Glasser la cruza de afuera hacia adentro, dividiéndola en dos porciones: la anterior, articufar, y la posterior, que es
retroarticular.
La porción articular móvil es el cóndilo del maxilar inferior, que se une por su cuello con la apófisis condílar de su rama
ascendente. Este es de forma oblonda, alargada y convexa, tanto en sentido sagital como frontal (fotos ¡9, 20 y 21),
aunque esta convexidad es más marcada en el plano sagital.
Su dirección concuerda con la cavidad glenoidea y trasciende de afuera hacia adentro y de adelante hacia atrás. De manera
que si prolongamos los ejes mayores de ambos cóndilos, éstos se unen en la zona anterior del agujero occipital.
De todas estas estructuras óseas, las que tienen actividad articular funcional y por ello están recubiertas por el fibrocartilago
característico de las superficies articulares son la vertiente distal del tubérculo cigomático o cóndilo del temporal y la cara
antera-superior del cóndilo del maxilar inferior.
La porción distal de la cavidad glenoidea es una zona ocupada por el ligamento retrodiscal o capa bilaminar. Como toda
articulación móvil, posee un aparato ligamentoso que es el encargado de unir las partes que conforman la articulación y
limitar sus movimientos. En el caso de las A.T.M.s, hay dos factores más que son limitadores de los movimientos: uno es la
forma oblonda de los cóndilos maxilares, que se alojan dentro de cavidades de forma semejante (lo que les resta mucha
libertad), y el otro es la bilateralidad de las articulaciones que las convierte en interdependientes.
El aparato ligamentoso está conformado por dos grupos: los ligamentos intrínsecos y los extrínsecos. La articulación posee
una cápsula fibrosa que se inserta como un manguito articular en la base del cráneo, en los límites de la superficie articular
fija descripta; por debajo, lo hace en el cuello del cóndilo; por delante, en los laterales externo e interno y y por detrás a 5
mm. por debajo de la unión de la vertiente mesial articular y la distal no articular.
Dentro de esta cápsula existen tres ligamentos muy específicos, que se fijan por un extremo al disco y por el otro a
estructuras óseas: uno es medial y fija el polo interno del disco al polo interno del cóndilo del maxilar; el otro es lateral y fija el
polo externo discal al cóndilo; el tercero es retrodiscal y se lo denomina zona bilaminar por estar conformado por dos
porciones: una superior y otra inferior. Ésta posee fibras que limitan la excursión discal en los movimientos propulsivos y
lateropropulsivos.También se encuentran fibras de elastina, proteína que actúa en el retorno del disco luego de su
adelantamiento.
La cápsula presenta dos refuerzos o bandeletas ligamentosas externas bien marcadas, que son el ligamento lateral externo y
el interno. Colaboran en la fijación del sistema tres ligamentos accesorios y extrínsecos que son:
1. el ligamento estilomaxilar (o estiloangular). Se inserta en la apófisis estiloídes y en la zona angular interna del maxilar
inferior;
2. el ligamento esfenomaxilar (o interespinoso). Se inserta en la base de la espina esfenoidal y en el otro extremo en la
espina de Spix en la cara interna del maxilar inferior;
3. el ligamento pterigomaxilar (o aponeurosis buccínatofaríngea).Se inserta en la base del cráneo, en el gancho del ala
interna de la apófisis pterigoidea y en el maxilar lo hace en la zona del trígono retromolar (foto 22).
Oclusión y P.T.R.
322
Foto 22. Estas dos vistas internas muestran las inserciones y la dirección de los tres ligamentos anexos extrínsecos
Este último es el ligamento que, en su desarrollo, cuando su inserción alta es anterior y llega casi al surco ha-mular,
puede alterar la estabilidad de la RT.R. superior durante los movimientos laterales y de apertura y de la RT.R. inferior,
cuando su inserción inferior se encuentra por debajo de la papila piriforme y ésta fue abarcada por la prótesis.
Oclusión y P.T.R.
323
5 Movimientos mandibulares
Introducción
Los cuerpos tienen dos posibilidades de movimiento: rotación o traslación.
- Movimiento de rotación: un cuerpo rota cuando todos sus puntos describen arcos de circunferencia que tienen su
centro en una misma línea recta, denominada eje de rotación, y en él todos los puntos están inmóviles (foto 23).
- Movimiento de traslación: un cuerpo se traslada cuando las trayectorias de cada uno de sus puntos son de la
misma longitud y paralelas. En este tipo de movimiento cualquier recta A-B que una dos puntos del cuerpo será
paralela a sí misma durante todo el trayecto (foto 24).
Los cuerpos pueden realizar movimientos combinados de rotación y traslación, a los que se denomina ro-
totraslación.
La mandíbula, la porción esqueletal que más nos interesa para el estudio de la oclusión, puede rotar, trasladarse y
rototrasladarse.
Sus características anatómicas articulares le permiten realizar determinado rango de movimientos, limitados en
función de las formas articulares y los ligamentos. Estas formas obedecen a la evolución de la especie humana,
caracterizada por su alimentación omnívora, que precisa un conjunto de movimientos de apertura, cierre y
circunducción para realizar la preparación (corte y molienda) de los alimentos antes de la deglución para su digestión
final. 121
Oclusión y P.T.R.
324
Todas las especies muestran características anatómicas acordes a su dieta y a la posibilidad de obtención del alimento.Así,
por ejemplo, los carnívoros poseen articulaciones con una anatomía que favorece notoriamente la apertura y el cierre,
pero los movimientos laterales están casi totalmente limitados. En coincidencia, presentan una apófisis coronoides muy
amplia, con gran desarrollo, en la que se inserta un músculo temporal proporcionalmente mayor al del ser humano. Éste,
responsable del cierre rápido de la mandíbula, y la presencia de fuertes caninos con importantes entrecruzamientos,
permite que estos animales carnívoros cacen, maten y desgarren a sus presas.
Este tipo de aparato masticatorio se acompaña de una rápida deglución en trozos muy grandes, que requieren una fuerte
digestión química en el estómago.
También podemos inferir que la evolución de la apófisis coronoides es incompatible con cualquier movimiento lateral, dada
la cercanía del arco cigomático.
Los roedores presentan articulaciones que evolucionaron en relación con una dieta que requiere el descascaramiento y la
molienda de tegumentos vegetales duros. Para esto se precisa un movimiento ántero-posterior con ligera apertura,sin
lateralidades, que se realiza en A.T.M.s con cóndilos cilindricos, aplanados, con cavidades glenoideas alargadas en el
sentido ántero-posterior y un grupo dentario incisivo encargado de roer que, para compensar el gran desgaste coronario,
posee un crecimiento radicular apical continuo (rata). Los rumiantes, vegetarianos, que se caracterizan por un rumen de
varios estómagos con un tránsito digestivo distinto, presentan una A.T.M. que favorece un movimiento de apertura y cierre
con amplias lateralida-des. Los bovinos como la vaca, poseen un listón dentario ántero-inferior que articula contra un fuerte
rodete fibrocartilaginoso no dentado en el maxilar superior.
Si volvemos al ser humano, encontramos que el tipo ovoide alargado de sus A.T.M.s le impide tener movimientos de
rotación pura en la mayoría de sus ejes. Los movimientos alrededor del eje horizontal perpendicular al plano frontal o
coronal son absolutamente limitados, dada la firme inserción de los mangos articulares a la base del cráneo (foto 25).
Una rotación pura sobre un eje vertical perpendicular al plano horizontal tampoco es factible, porque además de ser
alargadas en el sentido horizontal, como se trata de dos A.T.M.s, se limitan recíprocamente en cuanto a la posibilidad de
un movimiento amplio y, más aún, de rotación pura (foto 26).
Foto 25. Eje de rotación puro y teórico de la A.TM. perpendicular al plano Foto 26. Eje de rotación puro y teórico de la ATM. derecha perpendicular
frontal imposible de realizar al plano horizontal. Este eje permite más movilidad que el anterior.
Oclusión y P.T.R.
I 325
Sólo puede realizar un movimiento de "rotación" en el cóndilo del lado hacia el que se mueve y de traslación respecto del
plano medio sagital con el cóndilo del otro lado.
Históricamente se interpretaba con un eje de rotación que se ubica en promedio por detrás del borde posterior mandibular y se
inclina hacia adentro, hacia fuera, hacia delante o hacia atrás (foto 27). En realidad lo que se genera es una rototraslación en
función de la anatomía articular, combinación de movimientos que más adelante explicaremos corno laterosurtrusión,
laterodetrusión, lateroretrusión y latero-protrusión.
El esquema (foto 27) tomado del libro "Estudio Mecánico del Aparato Dentario" de Camani Altube ' , muestra con claridad el
ensayo geométrico con el que en aquella época se manejaban los ejes de los movimientos mandibulares. Por ejemplo, este
eje vertical se ubicaba virtualmente por detrás y afuera de la rama ascendente de la mandíbula y se le asignaba una
inclinación ventral, mesial, distal o lateral.
Foto 27. Ubicaciones probables del eje vertical teórico de la A.TM. izquierda
(modificado de Camani Altube).
12H
1
En, Durante Avellanal, Tratado de Odontología ( volumen XII), 1952, Editorial Ecfiar S,A.
Oclusión y P.T.R.
326
El movimiento de rotación del eje horizontal perpendicular al plano sagital es el único factible (foto 28), pues en este
plano y con este eje las formas anatómicas permiten, en apertura y cierre, una rotación pura o casi pura (algunos autores
cuestionan la existencia de la rotación pura, sin embargo, en nuestra opinión se trata de un cuestionamiento irrelevante,
puesto que este grado de pureza se verifica en un porcentaje alto de pacientes).
Este movimiento de rotación se realiza en la porción baja o compartimiento infradiscal de las A.T.M.s (ver foto 19) y
ocurre en el trayecto final del cierre o en el comienzo de la apertura, por ello se lo conoce como "eje terminal de rotación"
(E.T.R.).
Para algunos autores, la rotación será "pura" en aperturas promedio no mayores a 1,5 cm. de distancia medida entre el
punto de acoplamiento entre los incisivos superiores y el borde incisa! de los inferiores. Luego de ello, la mandíbula se
propulsa comenzando un movimiento de traslación que, a su vez, al trasladarse el eje de rotación, permite generar
nuevos movimientos de rotación a partir de ejes de rotación trasladados. Estos se llaman "ejes de rotación instantáneos".
El movimiento de traslación mandibular se efectúa a expensas del compartimiento supradiscal, que permite que los
cóndilos se deslicen sobre la base del cráneo (ver foto 19).
En este plano medio sagital, rotando y trasladándose a partir del eje horizontal, la mandíbula puede desarrollar sus
movimientos más amplios. Una manera más fácil de entenderlo es recurrir al esquema de Posselt, que muestra los
movimientos bordeantes de la mandíbula en el plano sagital, como veremos más adelante.
________________________________________________________________________________Oclusión y P.T.R.
1327
Para poder entender mejor la dinámica y la cinemática de los movimientos mandibulares, en la medida de las posibilidades
los grafícaremos en los 3 planos del espacio. De esta manera, resultará más sencillo comprender las técnicas de registros
de los movimientos mandibulares que se explican más adelante. Para hacerlo, grafícaremos los movimientos del maxilar
inferior respecto del cráneo, utilizando la técnica de la pantogra-fía. En odontología moderna se han utilizado dos
pantógrafos clásicos, el de Stuart y el de Denar, que presentan seis platinas para registro y seis púas inscriptoras
distribuidas de la siguiente manera: dos horizontales en el sector anterior, dos horizontales en el sector posterior y dos
verticales en el sector posterior. Para evitar confusiones al alumno, recordamos nuevamente que la forma de los grafos se
debe a una deformación del arco gótico y dependerá de que el movimiento lo realice la púa o la platina, lo cual es importan-
te porque, como ya vimos, invierte el gráfico.
Como podemos observar en el esquema (foto 29) los seis gráficos del Stuart son el producto de que en el sector anterior se
mueven las dos platinas y que en el sector posterior se mueven las cuatro púas inscriptoras. En resumen, el arco inferior
solidario al maxilar inferior, único que puede moverse, tiene fijas las platinas a él en el sector anterior y las púas inscriptoras
en el sector posterior (foto 30).
El pantógrafo Denar, para simplificar, evita el cruce lateral de las barras que presenta el Stuart y presenta las seis platinas
solidarias a la rama inferior. Por ello las dos platinas anteriores presentan un gráfico semejante al de Stuart y las cuatro
posteriores presentan un gráfico invertido (fotos 31 y 32). En adelante utilizaremos los gráficos del Denar.
Fotos 29 y 30. Esquema y fotografía de cómo se generan los gráficos en el pantógrafo Stuart instrumento en el que al moverse las platinas anteriores y
¡as púas posteriores solidarias al maxilar inferior las dos puntas de flecha deformadas del sector anterior apuntan hacia ventral y las cuatro puntas de
fecha deformadas del sector posteriores apuntan hada dorsal.
La fotografía del pantógrafo montado en su respectivo articulador es gentileza del Dr. Aníbal Alonso.
12B
Oclusión y P.T.R.
328
Fotos 3 I y 32. Esquema y fotografía de cómo se generan los gráficos en el Denan instrumento en el que al moverse todas las piatinas solidarias al maxilar
inferior las puntas de flecha deformadas (los seis gráficos) apuntan hacia ventral
Comenzaremos con el movimiento de apertura que se realiza a partir de la relajación de los músculos de cierre y de la
acción de los músculos de apertura suprahioideos, junto con la posterior contracción del haz inferior de ambos pterigoideos
externos.
La mandíbula comienza a separarse del maxilar superior con un movimiento de rotación, luego continúa propulsándose
sobre la apófisis transversa del cigoma y rotando en lo que ya describimos como los ejes de rotación instantáneos.
La apertura y el cierre, en su etapa de rotación pura, se realizan a expensas del compartimiento infradiscal de las A.T.M.s,
para luego trasladarse a expensas del compartimiento superior y realizar la apertura máxima. La primera etapa de la
apertura puede considerarse rotación pura, para luego trasformarse en una rototras-lación.
El movimiento de apertura, dado que los maxilares se separan, no es detectable en los gráficos registrados en las platinas
horizontales. En las platinas posteriores verticales se puede observar un punto durante la rotación pura (primeros 15-20
milímetros de la apertura) (foto 33) y luego una línea curva ascendente que gráfica la forma de la trayectoria condílea y, por
ser un movimiento de rototraslación, se realiza también a expensas del compartimiento superior o supradiscal. Por ello,
coincide con el movimiento de propulsión registrado en el plano sagital (foto 33).
Cuando los músculos de cierre tienen un tono basal, sólo el suficiente para compensar la fuerza de gravedad que requiere
la mandíbula hacia abajo, se obtiene una posición de relajación o descanso, llamada posición de ¡noclusión fisiológica
estática o de reposo.
Foto 33. Platina vertical del Denar . Punto de rotación pura. 2. Trayecto
marcado durante la apertura máxima que coincide con la propulsiva.
El cierre, por el contrario, comienza con la relajación de los músculos de apertura y la contracción del temporal, la cincha
masetero-pterigoideo interna y la contracción del haz superior del pterigoideo externo. La propulsión es,
fundamentalmente, producto de la contracción bilateral del haz inferior de ambos pteri-
Oclusión y P.T.R.
329
goideos externas. Este movimiento se produce por la contracción asincrónica de los haces inferiores de los pterigoideos
externos. Por eso, si la observamos en cámara lenta o en un registro gráfico de buena calidad, se observa un trazo o un
movimiento ligeramente zigzagueante.
Este movimiento, al igual que el de apertura máxima, se produce hasta el enfrentamiento del cóndilo maxilar con el cóndilo
de la base del cráneo, aunque en pacientes con hiperlaxitud o con juego articular por daño de los ligamentos, el cóndilo
mandibular puede sobrepasar el cóndilo de la base del cráneo. En algunos pacientes este sobrepaso puede provocarles una
luxación permanente que debe ser resuelta por el profesional (maniobra de Nelaton).
Este movimiento se gráfica en las platinas verticales posteriores con el mismo recorrido que el trayecto traslativo de apertura
máxima. En realidad, es el trayecto grabado por el cóndilo maxilar guiado por la inclinación y la curvatura del cóndilo del
temporal, realizado, como ya dijimos, a expensas de la cavidad articular supradiscal (foto 33).
La propulsión también se registra claramente en las 4 platinas horizontales como un trazo recto, con algunas ligeras
sinuosidades, de manera paralela al plano sagital (fotos 31 y 40).
La retropulsión de la mandíbula se realiza por la relajación del haz inferior del pterigoideo y la contracción de las fibras
horizontales del temporal y, en alguna medida, por los músculos suprahíoideos. La intrusión es producto del apretamiento
poscierre, que intruye las piezas dentarias contactantes en función de la depresibilidad periodontal: esto le permite un
mínimo movimiento a la mandíbula, que prácticamente no puede percibirse en ningún gráfico, ya que los pantógrafos se
hacen sin contacto dentario (se utiliza un apoyo central ). Si quisiéramos registrar el gráfico y anuláramos idealmente el
apoyo central, el movimiento mínimo de intrusión periodontal, solo se podría ver en las platinas verticales, ¡as que por estar
ubicadas en la zona del E.T.R. marcarían el cambio del eje por depresión del disco, lo que enmascararía el mini movimiento
periodontal.
El retorno de este movimiento o extrusión se produce por la relajación de los músculos de cierre que, en máxima potencia,
generan ei movimiento de intrusión.
Cuando este movimiento es voluntario y en función masticatoria, es normal. Cuando deja de ser una actividad funcional
(deglución, masticación) y pasa a ser no funcional, se convierte en una actividad parafuncional o de apretamiento de origen
emocional.
Una vez que se avanzó con el análisis cinemático y dinámico de los movimientos mandibulares, se puede colocar una púa
inscriptora en el punto interincisal inferior y describir el esquema de Posselt para mostrar los movimientos bordeantes.
Así, desde una posición de cierre se observa el movimiento del punto interincisal inferior, cómo abre en rotación pura
primero, para luego concluir la apertura con un movimiento de rototraslación. Después de este punto de apertura máxima, se
ve cómo se cierra con un arco de cierre distinto al de apertura, que concluye en el punto de inicio del movimiento. Desde el
punto de inicio de los movimientos, en propulsión, podemos ver el recorrido por la cara palatina del incisivo superior hasta la
posición de borde a borde, continuando con un movimiento propulsivo no funcional, punto final desde el cual también puede
descender a la máxima apertura (fotos 34, 35 y 36).
Foto 34. Esquema sagital de Posselt (modificado de HOBO). Foto 35. Gráfico que muestra la mecánica de! esquema sagital de PosseH:
(modificado de HOBO). Nótese el arco de rotación puro y el arco de roto-
traslación en la apertura.
Oclusión y P.T.R,
330
Lateralidad izquierda y derecha. Este es el movimiento articular más complejo de las A.T.M.s y, junto con el de apertura y
cierre, conforman la casi totalidad del ciclo masticatorio (Tomo í, capítulo 5). El movimiento de lateralidad se desarrolla en los
tres planos (el horizontal y los dos verticales). En otras palabras, la mandíbula se mueve describiendo un recorrido de
descenso fácilmente graficable en los planos verticales y un movimiento lateral de fácil lectura en el plano horizontal.
Al movimiento del hemimaxilar que se desliza hacia la línea media se lo denomina mediotrusión (movimiento hacia el medio)
(foto 37), al movimiento de la otra hemimandíbula hacia el lateral, laterotrusión.
Cuando el maxilar se lateraliza, un cóndilo rota y el otro se traslada. El cóndilo que rota se llama de rotación, aunque en
realidad, su forma le impide rotar y lo que hace es rototrasladarse. El otro cóndilo, el que se trasladare llama orbitante
(porque trata de orbitar respecto del otro cóndilo con un movimiento hacia adelante, hacia adentro y hacia abajo).
Oclusión y P.T.R.
T331
Este movimiento está guiado por la inclinación de la cara interna de la cavidad glenoidea respecto del plano medio sagital y
por la pendiente de la porción interna de la trayectoria sagital del cóndilo respecto del plano horizontal.
El movimiento de mediotrusión se gráfica muy bien en el plano horizontal posterior de ese mismo lado y en la platina
anterior de ambos lados, como se observa en la foto 38.
PH
">
PS
PF
Foto 38. Esquemas que muestran cómo se desliza abajo, adelante y adentro el cóndilo orbitante o de no trabajo y ¡os trazos que se marcan en la platina anterior.
Si antes de comenzar su recorrido hacia adelante, adentro y abajo, ese cóndilo orbitante pueden moverse en el sentido
látero-lateral.se dice que realizan un movimiento de transtrusión, es decir un movimiento transversal de lado a lado (foto
39). Este movimiento se gráfica muy bien en el plano horizontal y en el plano frontal, pero no es posible observarlo en el
plano sagital. Este movimiento, es netamente transversal y se conoce como Bennett inmediato.
PF PH
PS
Al continuar el movimiento de descenso y adelantamiento del cóndilo orbitante, siguiendo la inclinación de la cara interna
de la cavidad glenoidea respecto del plano medio sagital, se produce el movimiento de Bennett progresivo. Ambos
movimientos de Bennett se observan claramente en el piano horizontal (foto 40a,
El ángulo de Bennett, el movimiento inmediato y el movimiento progresivo han sido tema de mucha confusión, por lo que
repasaremos algunos conceptos.
Como ya dijimos, mientras esto ocurre en el lado del cóndilo orbitante, la otra hemimandíbula se está trasladando hacia un
lateral (lateralidad derecha en un movimiento a la derecha o viceversa) y a este movimiento se lo llama de laterotrusión
(movimiento hacia el lateral). En este movimiento, el cóndilo del lado de la lateralidad o el cóndilo de trabajo rota en un eje
vertical. Pero ésta no es una rotación pura pues, en relación con la anatomía de la cavidad glenoidea y de la del cóndilo de
rotación, realiza una rototraslación que puede ser hacia atrás o hacia adelante y que se denomina, respectivamente,
lateroretrusión o lateropro-tusión. Cuando se realiza hacia arriba o abajo se denomina, respectivamente,
laterosurtrusión o latero-detrusión (fotos 41 y 42).
Oclusión y P.T.R.
1333
Una cavidad glenoidea con un labio externo pronunciado, vista en un corte frontal, provoca la detrusión. Una cavidad
glenoidea sin labio externo bajo en un corte frontal, por el contrario, provoca la surtrusión (foto 43).
I-laterodetrusión 2-laterosurtrusión
vista frontal
r
Foto 43. P\eg¡si Q santográfico y esquema condilar durante la laterodetrusión (I) y la laterosurtrusión (2).
Oclusión y P.T.R.
334
Una cavidad glenoidea con una pared posterior con un borde sobresaliente hacia delante, vista en un corte horizontal,
provoca la lateroprotrusión. Una pared posterior sin borde o labio externo provoca la laterore-trusión (foto 44).
3-lateroprotrusión 4-lateroretrusión
vista horizontal
Foto 44. Se observa por separado el regislro pantografíco y el esquema condilar durante la lateroprotrusión (3) y laterocetrusión (4).
Estos pequeños movimientos traslativos del cóndilo no orbitante se registran del siguiente modo: en el plano horizontal,
los de lateroretrusión y protrusión y en el plano vertical sagital de ese lado, los de detrusión y surtrusión -son los pequeños
e irregulares gráficos que se encuentran en las platinas posteriores por adelante del punto de inicio de todos los
movimientos.
Al cóndilo que se rototraslada o no orbitante se lo llama también cóndilo del lado de trabajo, porque cuando la mandíbula
viene hacia ese lado lo hace con la función de trabajar o masticar. Siguiendo ese criterio, al otro cóndilo, el orbitante, se lo
[fama cóndilo del lado de no trabajo (foto 45).
cóndilo de cóndilo
rototraslación de traslación
En P.T.R. al cóndilo del lado de no trabajo también se le dice cóndilo del lado de balance, pues generalmente, cuando se
articulan los dientes posteriores del lado de no trabajo se debe balancear la articulación dentaria para que en los
movimientos de lateralidad derecha toque también del lado izquierdo y viceversa. Como ya dijimos, esto no es lo que se
espera en la actualidad en el caso de los dientes naturales. Finalmente, la dinámica del movimiento de lateralidad se
realiza por la contracción contralateral del haz inferior del pterigoideo externo y de algunas fibras musculares suprahioideas
también contralaterales. Es decir, para que la mandíbula vaya a la derecha, se contrae la musculatura del lado izquierdo.
Como ya dijimos, este movimiento de lateralidad, complementando al de apertura, genera el ciclo masticatorio funcional.
Cuando en lateralidad se contraen fuerte e involuntariamente los músculos de cierre, estamos frente a una parafunción de
frotamiento, apretamiento o bruxismo, muy dañina para todas las estructuras del sistema. El movimiento de retorno de la
lateralidad se produce por la relajación de los pterigoideos actuantes, la contracción del milohioideo de ese lado y de las
fibras horizontales del temporal del lado opuesto.
Oclusión y P.T.R.
335
Ahora es posible completar el esquema de Posselt aplicando la púa inscriptora en dirección al plano horizontal. El registro,
luego de realizar los movimientos de propulsión, lateraiidad derecha e izquierda, dará la conocida punta de flecha o arco
gótico de Gysi. Si desde la propulsiva volvemos en un movimiento no funcional a los extremos de las lateralidades, se
obtiene un rombo en el plano horizontal (foto 46). Por última, y para completar los movimientos bordeantes
tridimensionalmente, podemos descender en apertura desde los extremos de las lateralidades y así configurar un cuerpo
llamado bicuspídeo de Posselt, que representa los movimientos extremos de la mandíbula en los 3 planos del espacio (foto
47).
Foto 46. Se observa cómo se forma el techo de! bicuspídeo de Posselt Foto 47. Al completar los movimientos bor-
cuando se completan los movimientos bordeantes en el plano horizontal. deantes desde los extremos dei registro horizon-
tal se completa el bicuspídeo, que observamos
graficado en 3D,
Este gráfico permite comprender las diferentes posturas de las distintas escuelas en relación con la posición oclusal de cierre
(foto 48).
La circunducción es e! movimiento producto de la combinación de todos los movimientos antes mencionados dentro de un
rango fisiológico. Por ello no debe confundirse con los movimientos extremos o bordeantes claramente descriptos y
graficados en el esquema tridimensional de Posselt, ya que este esquema muestra sólo las posiciones y los movimientos
bordeantes, muchos de los cuales están fuera del rango funcional.
Oclusión y P.T.R.
336
7 Determinantes anatómicos
de los movimientos mandibulares
Los valores anatómicos que participan activamente en los movimientos mandibulares se denominan determinantes o
responsables directos del movimiento mandibular. Se trata de los determinantes posteriores o A.T.M. y el determinante
anterior o guía anterior.
Los determinantes indirectos constituyen las características anatómicas que no guían los movimientos pero los permiten o
dificultan.
Foto 49. En este gráfico se observan los esquemas del doble comando
mandibular anterior y posterior
i Comando posterior
El comando o control posterior de los movimientos mandibulares es ejercido por las A.TM.s, que con sus inclinaciones, sus
curvaturas y su morfología en general, permiten un determinado recorrido mandibular. Así, en el movimiento de propulsión,
el descenso de la mandíbula está dado por la inclinación del cóndilo de la base del cráneo en su porción media y externa y
el movimiento de mediotrusión por la angulación de la porción interna del cóndilo craneal.
La inclinación de la cara interna de la cavidad glenoidea guía el movimiento de mediotrusión, generando un ángulo
respecto del plano medio o sagital, al que ya definimos como ángulo de Bennett.
Oclusión y P.T.R.
337
Por último, la anatomía de la pared posterior en la zona externa permitirá la lateroprotrusión o la laterore-truslón y la porción
externa de la pared superior la laterodetrusión o la laterosurtrusión. Estos valores se pueden registrar con distintas técnicas y
esta información se debe transferir al articulador o simulador de los movimientos mandibulares, que luego describiremos.
72 Comando anterior
El paciente dentado normal tiene, además, un control dentario anterior, es decir, los individuos que poseen una adecuada
armonía esqueletal y dentaria, presentan un ligero resalte entre sus dientes superiores e inferiores, así como también un
ligero entrecruzamiento, anteriormente denominados overjet y overbite (del inglés sobreresalte y sobremordida). En la
actualidad, este encuentro o alineamiento dentario se conoce con el nombre de guía anterior {guía anterior de los
movimientos mandibulares). En la guía anterior, podemos encontrar tres parámetros: el punto de acoplamiento; el ángulo
de desoclusión y la altura funcional.
Punto de acoplamiento: es el punto en el que el borde incisal de los inferiores se aproxima sin contactar con la cara
palatina de los superiores (foto 50). Cuando no hay punto de acoplamiento, durante el recorrido de la mandíbula y hasta
lograrlo, la guía anterior no trabaja y seguramente aparecen interferencias posteriores.
Ángulo de desoclusión: es el ángulo que la cara palatina de los superiores anteriores ofrece para el deslizamiento de los
inferiores. Se mide en grados respecto del plano horizontal de Frankfort o Camper. Luego, ese plano estará representado
en el articulador por la rama superior (foto 51).
La altura funcional: se mide entre el punto de acoplamiento y el borde incisal de los superiores, depende de
cuánto se entrecrucen los dientes y es vital, con el ángulo de desoclusión, para el descenso anterior del maxilar
inferior (foto 52).
un ¡i
Foto 52. Esquema sagital de la guía anterior que
muestra ia altura funcional.
La falta de altura funcional elimina toda la posibilidad de que el sector dentario o guía anterior ejerza el con-
trol del movimiento mandibular. La falta de angulación genera una intervención menor de la guía anterior en
el movimiento mandibular. El exceso de angulación genera una guía anterior restrictiva, es decir, que limita un
deslizamiento fluido de los anteriores inferiores sobre los superiores, con lo que se impide o restringe el mo-
vimiento de la mandíbula.
La falta de acoplamiento (una mordida abierta) elimina toda actividad de control por parte de las piezas den-
tarias anteriores, al menos hasta que la traslación de la mandíbula permita el encuentro: recién allí comienza el
descenso anterior mandibular. Esto en general está acompañado por contactos dentarios posteriores, que son
llamados interferencias posteriores en los movimientos extrusívos.
La influencia de ambos comandos, el anterior y el posterior, tiene mayor incidencia en las cercanías de su
área.Así, los determinantes posteriores tendrán mayor influencia en molares que en premolares y la guía an-
terior, por el contrario, afectará más a los premolares que a los molares (foto 53).
Como factor indirecto, la mayor altura cuspídea funcional genera menor alejamiento de las piezas dentarias posteriores
en los movimientos excéntricos en pacientes normoclase, ya que en realidad estamos ante un mayor entrecruzamiento
cuspídeo.
La profundidad permite, obviamente, una mayor separación de los antagonistas durante ¡os movimientos excéntricos en
una normoclase. La dirección es importante para que las cúspides y rebordes pasen entre sus homónimas antagonistas
sin tocarse. Por lo tanto, de la dirección también depende el mayor o menor acercamiento de los posteriores durante las
excéntricas. El problema es que, cuando se analiza este parámetro, no es posible definirlo diciendo, sencillamente, que
determinada altura o ángulo separa más o menos las piezas antagonistas. En realidad, hay que hablar de la coincidencia
de los arcos de rotación de la mandíbula con la dirección de los surcos de premolares y molares.
La secuencia que presentamos a continuación permite explicar sintética y rápidamente este fenómeno, considerado
complicado y descripto por muchos autores desde hace años:
Oclusión y P.T.R.
342
Foto 60
Foto 61
Hemos descripto así la dirección de los surcos inferiores generados con el movimiento de lateralidad derecha. Si
retomamos la ¡dea de surcos de trabajo en un lado y de no trabajo en el otro lado, e invertimos el movimiento de la
mandíbula, el ejercicio puede repetirse para los surcos del maxilar inferior que se generan con el movimiento de
lateralidad izquierda.
El ejercicio puede no terminar ahí, ya que también podemos invertir la imagen de abajo para arriba y ver entonces, qué
sucede cuando la inscripción o recorrido lo realiza la cúspide inferior alojada en una depresión superior durante los
mismos movimientos. Para ello iniciamos otra secuencia, en la que:
121
Oclusión y P.T.R.
344
Foto 62
Podemos ver que, del mismo modo que los inferiores, son
arcos de circunferencia concéntricos con el mismo eje de
rotación vertical ubicado en el lado del cóndilo de rotación o
trabajo.
Los tres surcos superiores han formado un arco gótico o
punta de flecha deformada que apunta hacia el interior de
la boca y los tres surcos inferiores, por el contrario, forman
una punta de flecha también deformada que apunta hacia
adelante y hacia afuera de la cavidad bucal.
Oclusión y P.T.R.
346 í
La aplicación de manera independiente de estos conceptos cinemáticos a cada maxilar permite advertir que el movimiento
de excursión lateral derecho o izquierdo es uno solo para ambos maxilares y que, por lo tanto, la punta trazadora superior
(cúspides fundamentales palatinas) y Sa punta trazadora inferior (cúspides fundamentales vestibulares) marcan o transitan
por los surcos antagonistas al mismo tiempo. En lateralidad derecha, se generan al mismo tiempo:
- dos surcos de trabajo derechos, uno inferior lingual y el otro superior vestibular;
- dos surcos de no trabajo izquierdos, uno inferior vestibular y otro superior lingual o palatino;
- los cuatro surcos son todos concéntricos con el eje vertical del cóndilo de rotación (foto 67).
Foto 67. Esquema que sintetiza la formación de los surcos de trabajo superior e inferior y los de no trabajo superior e inferior durante el movimiento lateral
derecho y el movimiento lateral izquierdo de la mandíbula.
Luego de este resumen de la geometría de los surcos oclusales funcionales podemos decir que cuando los surcos se
encuentran dentro de la curvatura del arco de rotación de la mandíbula, las caras oclusales antagonistas están más
separadas. Si esto no sucede, contactarán en las excéntricas (efecto deseado por algunas escuelas -articulación
balanceada- y no deseado por otras -se los considera contactos interferentes en los movimientos excursivos-).
A los determinantes directos e indirectos de los movimientos mandibulares podemos agregar sus interrela-ciones, es decir,
sus influencias mutuas y cómo el cambio en los valores de uno permite el aumento o la disminución del otro.
En principio, es preciso precisar que la morfología de las A.T.M.s es inmodificable, salvo por cirugías no recomendables
para este fin. En cambio, el otro componente directo de los movimientos mandibulares, la guía anterior, y los indirectos, son
modificables en mayor o en menor medida con diversos procedimientos odontológicos, que podemos enunciar según su
orden decreciente de agresión al sistema:
Oclusión y P.T.R
347
- ortodoncia
- operatoria dental
- desgaste selectivo
- PRE
- cirugía ortognática
Para entender la interrelación de estos factores, además, es preciso separar su observación en dos momentos bien
diferentes de la clínica: la etapa diagnóstica y la etapa de tratamiento.
En la etapa diagnóstica podemos observar cómo interactúan y, de esta manera, reconocer las características de cada
caso.Así comprobaremos el tipo de interrelación oclusal durante los movimientos y si ella se debe a los determinantes
posteriores, anteriores o a los indirectos. Además, este análisis debe ser complementado por el esquema de organización
oclusal o por el tipo de oclusión que consideramos adecuado. Recién en ese momento es posible emitir un pronóstico y
preparar un plan de tratamiento.
En la etapa de tratamiento existen grandes diferencias respecto de las posibilidades de variar los determinantes oclusales
que cada paciente ofrece, en el siguiente orden creciente:
' Coman! Altube, Estudia Mecánico del Aparato Dentario, volumen XII delJrataéo de Odontología, dirigido por el Dr. Ciro Durante Avellanal, Buenas Aires, 1952, Editorial Ediar S.A.,"
MM
Trascendencia de la coordinación de los factores que condicionan ios re/aciones ¡ntercdusales", paginas 472-473.
Oclusión y P.T.R.
348
La articulación témporomaxüar queda fuera del campo de acción habitual del odontólogo, y por tanto el factor
representado por la angulación de la guía condílea debe ser considerado, a los fines de la clínica, como no
modificable. No ocurre así con los factores restantes, pertenecientes a las superficies oclusales. En el individuo
totalmente dentado las superficies oclusales son susceptibles, en cierta medida, de procesos de desgaste o de
reedificación, que permiten variar la magnitud de los factores que les son propios, modificándose así las
características arquitectónicas de dichas superficies.
En el paciente parcial o totalmente desdentado el protesista dispone de recursos que le permiten condicionar,
dentro de ciertos límites, la magnitud de ¡os factores ya mencionados.
Quiere decir, por tanto, que ei odontólogo, manejando los factores que condicionan la configuración de las
superficies oclusales, puede modificar el carácter de las relaciones que se establecen entre las mismas, mejorando
su coordinación morfológica y funcional. La trascendencia de este proceso de reajuste arquitectónico queda
expresada con sólo decir que el mismo pone al alcance del odontólogo, los medios para procurar el equilibrio de
las relaciones de oclusión y de articulamiento dentario, mediante la oclusión balanceada y el ar-ticulamiento
balanceado".
En la revisión bibliográfica que se me impuso al escribir sobre este tema, luego de tantos años de estudios
dedicados a él, me reencontré con un autor y un libro que desearía reivindicar para la historia de nuestra
odontología. Me refiero al ya mencionado texto del Dr. Camani Altube, profesor honorario que en 1.952 explicó
con una profundidad sorprendente la anatomía y la fisiodinámica de la oclusión. Me sorprende y entristece
profundamente que, aunque existía un tratado de esa calidad conceptual, basado en una bibliografía internacional
amplísima, en la Argentina de los años 60 y 70, cuando nuestra generación quiso saber y entender de oclusión,
debió viajar a EE.UU. y a Europa para poder obtener un conocimiento básico. Si bien esto permitió formar un
grupo de estudio que, a posteriori, fue el que inequívocamente enseñó oclusión en Argentina (el Centro
Gnatológico Argentino), por alguna razón que desconozco, nadie en aquella época mencionó o citó al profesor
Camani Altube.
Otro punto que llama francamente la atención es que no se hayan encontrado referencias a este autor en
prácticamente ningún trabajo o libro de oclusión o materias afines publicado en nuestro país. Es tan amplio y
explícito el desarrollo de la oclusión en este tratado, que creo que podría ser bibliografía de consulta en la
actualidad, sobre todo si se recurre a él entendiendo las posibilidades tecnológicas de la época y del medio local
en que fue escrito y si, además, se tiene la grandeza de imaginar adonde se podría haber llegado si se seguía este
texto y se le agregaba la tecnología del medio siglo transcurrido. Para concluir con el análisis de las
determinantes directas e indirectas, podemos agregar que todos los determinantes de los movimientos
mandibulares ¡nteractúan en función directa con los planos en que se produce el movimiento.
Así, podemos observar que los valores verticales y los horizontales de las A.T.M.s tendrán influencia en las
formas dentarías que se involucran con este desplazamiento. De esta forma, la inclinación sagital de la trayectoria
condílea permite cúspides más altas sin interferencia en propulsión.
En lateropropulsión.el nivel de descenso vertical de la trayectoria del cóndilo orbitante también permite cúspides
más o menos altas del lado de no trabajo.
La existencia de un borde externo en la cavidad glenoidea del cóndilo de rotación provoca la laterodetru-sión que,
al descender la mandíbula en el lado de trabajo, permite cúspides más altas de ese lado. Por el contrario, la
laterosurtrusión favorece las interferencias posteriores e impide cúspides altas. Los valores en el plano horizontal
de las A.T.M.s influyen sobre la concavidad mesio-distal de los dientes anteriores superiores y sobre la dirección
de los surcos de molares y premolares.Así, la angulación de la pared interna de la cavidad glenoidea respecto del
plano medio actúa sobre la dirección de los surcos de no trabajo.
La distancia intercondílea también influye en la dirección de los surcos: a mayor distancia más distalamiento de
los surcos de no trabajo inferiores (foto 68) y mesialización de los de no trabajo superiores . El ancho de los
maxilares, que es también una variable horizontal, también influye en la dirección de surcos, ya que aleja o acerca
las piezas dentarias de los centros de rotación, con lo que cambia la dirección de los surcos.
Oclusión y P.T.R.
349
Foto 6B. Eíquema que muestra la dirección de los surcos de trabajo y de no trabajo en función de las distancias ¡ntercondíleas.
Los valores del control posterior tienen mayor influencia en los sectores posteriores, decayendo hacia delante donde
predomina, como ya explicamos, la injerencia del comando anterior o guía anterior. El plano de oclusión tiene la posibilidad
de tener una angulación importante respecto de Frankfort o Camper. Cuanto mayor sea la inclinación, mayor será la
dificultad para separar las piezas dentarias posteriores (lo que favorece el balance en P.T.R.).
Cuanto menos ángulo tenga.es decir, cuanto más paralelo sea al plano horizontal, más fácil se separarán los sectores
posteriores en las excursiones (lo que favorece la disclusión de los posteriores en los dentados) y dificulta el balance en
P.T.R.
La altura cuspídea influye directamente en la separación de los posteriores: a mayor altura cuspídea, menor separación o,
lo que es lo mismo, mayores posibilidades de interferencias durante las excéntricas. La dirección de los surcos permite el
pasaje de las cúspides antagonistas en las lateralidades y está influenciada por los componentes horizontales de ambos
comandos, el posterior y el anterior, con predominio del posterior.
En la secuencia didáctica que nos hemos propuesto ahora es preciso desarrollar los métodos para obtener los valores de
los determinantes posteriores, para luego transferirlos al articulador dentario, de manera que este instrumento, cargado con
esta información, pueda realizar los movimientos mandibulares analógicamente al paciente.
Oclusión y P.T.R.
350
Foto 69. Fenómeno de Luce que muestra la separación del maxilar inferior del lado de no trabajo por el descenso del cóndilo.
Esta separación se registra con una material en estado plástico (de allí el nombre de registro plástico). Las sustancias
pueden ser ceras especiales (Cooper Wax) o los materiales para registros en base a elastómeros, que son más exactos,
más limpios y más estables.
Con estos registros plásticos, luego de montados los dos modelos en el articulador semiajustable, se puede orientar la
inclinación de la trayectoria condilea respecto del plano horizontal y el ángulo de la cara interna de la cavidad glenoidea
respecto del plano medio sagital. La técnica es simple, se coloca el registro de propulsión y se afloja la regulación de las
trayectorias sagitales de los cóndilos, se desciende suavemente el techo de ambas hasta que contacten con los cóndilos
del articulador y así quedan ajustadas las trayectorias condíleas derecha e izquierda.
Luego se coloca el registro lateropropulsivo derecho y se ajusta la pared interna de la cavidad izquierda y viceversa. Es un
método simple y económico que permite ajustar sólo trayectorias rectas de las caras internas de ambas cajas articulares y
de las trayectorias sagitales de ambos cóndilos del articulador.
Oclusión y P.T.R.
351
Los registradores pantográficos clásicos (palabra tomada del pantógrafo que significa "copiar" o "reproducir grafos")
permiten realizar un "grafo" o "gráfico" del movimiento mandibular en dos planos del espacio, el sagital y el horizontal.
Estos gráficos se registran extrabucalmente y se realizan estratégicamente en las zonas que magnifican los trazos y que
hacen posible una mejor lectura del grafo.
Así como dijimos que los movimientos mandibulares tienen determinantes verticales y horizontales que los generan, con el
pantógrafo debemos registrar movimientos en ambas dimensiones, que permitan
go el articulador totalmente ajustable. ajustar lue-
':?
Oclusión y P.T.R.
352
Registro anterior
En la platina horizontal anterior derecha se observa (foto 72):
- el punto de partida de todos los movimientos, la relación céntrica;
- un trazo oblicuo a la línea media que representa el surco de no trabajo cuando el maxilar fue a la izquierda;
- un trazo perpendicular a la línea media que representa el surco de trabajo cuando el maxilar fue a la derecha;
- un trazo paralelo a la línea media que representa el movimiento propulsivo cuando el maxilar fue hacia delante.
Registro posterior
Son dos platinas (fotos 73 y 74): la horizontal y la vertical. La platina horizontal posterior (foto 73) nos muestra:
- un punto de partida de los tres trazos que es la posición de inicio de los tres movimientos (R..C);
- un trazo largo y paralelo a la línea media que es el registro de propulsiva;
- un trazo ¡argo ubicado por fuera del propulsivo y que se separa hacia atrás, que es el movimiento del cóndilo orbitante
durante el movimiento de mediotrusión;
- por último, se observa un pequeño trazo que va del punto de R.C. hacia ventral, que representa la pequeña traslación
del cóndilo de trabajo registrado a la altura de las articulaciones, que puede representar late-roprotrusiones o
lateroretrusiones.
Con cada uno de estos gráficos o porciones de gráfico se ajustan luego determinados valores de las cajas condilares del
articulador totalmente ajustable, técnica que describiremos al desarrollar el tema de articula-
121
dores.
Oclusión y P.T.R.
354
s Registros estereográficos
En el año l.927,A.Paterson y colaboradores recomendaron el uso de un sistema de registros en el que utilizaban rodetes
abrasivos (una mezcla de yeso y carborundum). Luego de muchos movimientos excursivos bordeantes, los rodetes se
autoconformaban siguiendo curvas que respondían a las características de las A.T.M.s Ellos proponían estos planos
curvos como planos de orientación de las piezas dentarias de las P.T.R.s. En el año 1.970, los doctores H.H.Wipf y
Swanson desarrollaron un sistema más avanzado que consistía en un registrador estereográfico, un localizador del eje de
bisagra cinemático de precisión y un articulador preparado para programarse con la información del estereógrafo.AI
articulador y por ampliación al sistema se lo conoce con el nombre deTMJ (que son las iniciales en inglés deTemporo
Mandibular Joint, A.T.M.). El localizador del eje de bisagra es similar a otros y está compuesto por dos partes: una fija y
una móvil. La fija se usa solidaria al cráneo (fofos 75 y 76), tiene un diseño similar a un anteojo, ya que se apoya en el
puente nasal y se cuelga de la orejas. De la parte similar a las patillas penden dos platinas en las que se adhiere una
etiqueta autoadhesiva con un gráfico rnilimetrado que favorece la futura localization del eje de bisagra.
Fotos 75 y 76. Vista frontal y lateral de la porción fija del autógrafo del TMJ. porción que se apoya en nariz y orejas.
La móvil (foto 77), que es el axiógrafo o localizador p.p.d., consta de una barra transversal y dos laterales. La barra
transversal se fija al maxilar inferior por medio de una horquilla (fotos 78, 79 y 80) y las barras laterales se fijan en la barra
transversal, de manera que la punta localizadora del eje de bisagra quede ubicada a cada lado en la zona promedio de
dicho eje de rotación (I I mm. por delante del tragus en la línea oculoauricular) (fotos 8! y 82).
12
Oclusión y P.T.R.
356
Para localizar el E.T.R. se comienzan a realizar pequeñas rotaciones guiadas de la mandíbula (foto 83), con movimientos
de apertura no mayores a 1.5 cm. Se observa de cada lado qué tipo de arco de circunferencia inscribe la púa del
registrador o axiógrafo (foto 84). Los arcos de circunferencia guían hacia el centro de rotación, es decir, un arco grande
indica que estamos lejos del punto, un arco chico que estamos cerca. Si el arco es de concavidad anterior se debe correr el
axiógrafo hacia ventral, si es de concavidad inferior hacia caudal, y así sucesivamente (foto 85).
Foto 83. Se ordenan movimientos de pequeños arcos de rotación. Foto 84. La púa marca pequeños arcos de cierre.
Foto 85- Los arcos pueden ser de concavidad inferior, posterior, superior o
anterior En el centro de esos arcos está el E.T.R.,
Cuando en ambos lados, derecho e izquierdo, el registrador marca un punto al rotar la mandíbula, éste representa la
exteriorización en la platina del eje de bisagra y hay que tatuarlo. Generalmente se hace un tatuaje permanente en piel (foto
86) con tinta china y se lo fija con alcohol: ésta será la exteriorización del eje de bisagra en piel.
Foto 86. Vista lateral que muestra la nnarca y tatuaje en piel del E.T.R.
Oclusión y RXF-l
357
El registro de las determinantes posteriores se realiza con el estereógrafo que consiste en una plataforma superior
metálica que se adapta por su parte posterior con resina acrílica al maxilar superior. En esta plataforma se colocan cuatro
púas inscriptoras pequeñas, de forma piramidal, distribuidas simétricamente (dos en el sector anterior y dos en el
posterior) y un disco metálico plano (fotos 87 y 88).
Foto 87 °úas estereoorafcadoras del TMJ. Foto 88. Platina con las púas y el plato del apoyo central colocados en la
horquilla,
Se coloca acrílico de autocurado alrededor del disco y en la parte no activa de las púas, para retenerlos (foto 89). Luego
se termina de agregar acrílico hasta cubrir toda la plataforma y se rebasa con acrílico en un modelo del paciente o
directamente en ia boca, para conseguir anclar, después, el sistema en posición correcta y solidariamente con las piezas
dentarias superiores (fotos 90 y 91).
Foto 89. 5e comienza colocando aerifico de Foto 90. Porción superior del estereógrafo con Foto 91. La misma parte del estereógrafo de la
autocurado en la base de las púas y alrededor del las cuatro púas inscriptoras que graban, y el área foto anterior vista por detrás, donde presenta las
disco, central metálica que permite el apoyo central marcas de los dientes superiores que permiten
único del tornillo inferior. su anclaje o retención en boca,
Foto 92. La parte inferior de este estereógrafo vista por detrás. Se muestra
la parte de retención dentaria y la cabeza del tornillo central y único, desde
la cual se registra la separación de ambas partes,
Oclusión y P.T.R.
358 I
Con ambos sistemas registradores, el superior y el inferior preparados y separados de la horquilla en la que se conformante
carga resina de autocurado de polimerización lenta (especialmente provista por el fabricante) en las zonas deprimidas del
registrador inferior y se le pide al paciente que realice los típicos movimientos de lateralidad y propulsión. De esta manera,
las púas generan una forma estereográfica que se asemeja al arco gótico, pero en tres dimensiones (foto 93).
Luego de polimerízado el acrílico con que se hicieron los cuatro registros simultáneamente, éstos deben ser montados en el
articulador TMJ (foto 94), instrumento totalmente ajustable cuyas cajas condilares sólo se pueden programar con registros
estereográficos.
Foto 93. Porción inferior del estereógrafo con el tornillo central único de Foto 94. Una vista ,a:eral del articulador totalmente ajustable TMJ.
apoyo y las cuatro estereografías realizadas. Con este registro 3D del arco
gótico de Gisy se programa e¡ articulador:
Para montarlo, se procede a utilizar la misma horquilla con que fue construido el sistema, que calza en las púas registradoras
(fotos 95 y 96) y se fija al arco facial para transferir ambas partes del registrador al articulador (fotos 97,98 y 99). El montaje
se puede realizar simplemente con yeso para montaje tomado de la zona de acrílico que se retuvo en los dientes superiores
e inferiores.
Fotos 95 y 96. Se ponan ambas partes, la superior-/ la inferior en la platina con horquilla con la que se la fabricó.
Oclusión y P.T.R.
359
Fotos 97 y 98. La platina con horquilla se coloca en boca y se trasporta la estereografía obtenida al articulador con el axiógrafo utilizado como arco estático.
Con ambas partes del registrador montadas se debe proceder a traspasar la información del registro estereográfico a las
cajas condilares del articuladorTMJ.
Las cajas articulares delTMJ son de acríüco de forma estándar (fotos 100 y 101), también preparadas para recibir acríüco
de autocurado de lenta polimerización.
Foto 100. Caja condilar plástica personificaba por estereografía. Foto 101. Caja condilar ubicada en el articulador. 12
Oclusión y P.T.R.
360
Se coloca el acrílico en las dos cajas (derecha e izquierda), se espera que comience a tener consistencia y se mueve el
articulador según las estereografías inscriptas por las cuatro púas. De esta manera se modelan las cajas o cavidades
glenoideas (fotos 102 y ¡03). Éstas, personalizadas y confeccionadas estereográficamente, podrán luego reproducir en el
articulador los movimientos de la mandíbula registrados en boca.Además, son intercambiables, de modo que es posible
utilizar el articulador para varios casos clínicos a la vez (foto 104).
Fotos 102 y I 03. La forma 3D de la caja se consigue moviendo el articulador por los trazados estereográficos, mientras polimeriza lentamente el acrílico de
autocurado de las cajas.
Cuando se terminó de individualizar ambas cajas condilares, se retiran las dos partes del estereografo fijadas a ambas
ramas del articulador.
Luego se procede a montar con el arco facial estático el modelo de trabajo superior, para lo cual se utiliza el punto de
emergencia del eje terminal de rotación tatuado en piel. Finalmente, con un registro convencional de R.C. se monta ei
modelo de trabajo inferior (fotos 105 y ¡06).
Oclusión y P.T.R.
361
Fotos I 05 y I 06 Se observa el arttculador a " boca abierta y cerrada" luego de montado el modelo superior con el axtágrafo y e. inferior con el registro de R.C,
El sistema estereográfico es un registro factible de utilizar en P.T.R. ya que ia estereografía se realiza con un apoyo
central único que permite una buena estabilidad a las cubetas/rodetes para registro.
Foto I 07.Vista del Pantronic de Denar y del articulador Denar D5A. Foto 108. El Pantronic instalado en la paciente.
Se trata de una platina triple, bilateral y simétrica (foto 108) que recibe un vastago perpendicular a cada plano (foto ¡09).
Estos vastagos tienen un bobinado (foto I ¡0) a su alrededor que genera campos electromagnéticos en función del
movimiento realizado.
12
Oclusión y P.T.R.
362.
Foto 109. Conjunto de tres púas ¡nscriptoras posteriores. Foto I 10. De:,i..e ce; bobinado metálico que ecorrido (campos
electromagnéticos) de cada púa.
La variación de este campo magnético informa a la computadora que emite un informe con los valores angulares y los radios
de curvatura de los movimientos, con el que luego se carga el articulador (fotos Illy I 12). Como es de suponer, este primer
instrumento fue superado y existen muchos de distinto origen en la actualidad. Uno de los más difundidos en el mercado es
el Cóndilo Com de KAVO.
RORB 47 DEG.
LORB 44 DEG.
RPRO 41 DEG.
LPRG 30 DEG.
RSWI FLfiT
LSWI FLfiT
RPRO'' -44- DEG.
LPRCT 3Q DEC.
RWHI ST
LtlWI ST
RRW 10 DEGF
L 10 DEGF
LRWL
RTWL 10 DEGU
LTÍ4L 28 DEGU
Foto I 12.Tira con la información del caso
Foto III, Computadora del Parrtronic. clínico.
Oclusión v P.I.R.
1363
Foto 1 13. Parte superior del ecógrafo que se sostiene con un apoyo frontal Foto I 14. Parte inferior del ecógrafo que provee tres sensores distribuidos
y dos pequeños soportes occipitales. triangularmente.
Esta computadora también emite un ticket o información completa de los datos del paciente para archivar o remitir al
laboratorista.
El Arcus Digma esta preparado para dar información al articulador PKOTAR de KAVO en sus versiones 7 y 9, articulador
que hemos mencionado y utilizado en el desarrollo de varios capítulos.
Oclusión y P.T.R.
364!
Articulador dentario
9.1 Introducción
Si repasamos lo dicho en fundamentos de oclusión, podemos resumir que el dentista que desee rehabilitar un sistema
estomatognático con un buen diagnóstico primero y con un tratamiento correcto, luego, necesita un simulador del
sistema, un instrumento con la mayor analogía posible con las estructuras anátomotopo-gráficas de los maxilares, que
posicione los maxilares según planos antropométricos establecidos, que reproduzca exactamente la relación espacial
entre ambos y los movimientos del maxilar inferior respecto del macizo cráneo-facial y el E.T.R.
Este instrumento es, sin dudas, el denominado articulador dentario, que permite montar los modelos que reproducen
ambos maxilares en una relación intermaxilar determinada y que, además, se puede "ajustar" o programar con los valores
de los determinantes posteriores de los movimientos mandibulares, de modo de reproducir los movimientos mandibulares
del paciente.
El articulador dentario es, quizás, el instrumento más detractado y rechazado por la profesión dental, a tal extremo que el
simple oclusor lo reemplaza en un alto porcentaje de las prácticas protéticas que se realizan en nuestro país y,
probablemente, en el mundo.
Para nosotros, el articulador es un instrumento necesario para un buen diagnóstico y para todo trabajo pro-tético que
pretenda ser preciso, ya que reproduce la situación bucal tridimensional estática y cinemáticamente. Consideramos
imprescindible este procedimiento si queremos ser precisos, como hemos demostrado a lo largo de todo este texto.
¿Por qué razón no se ha difundido en la práctica odontológica y, en general, ha quedado limitado a especialistas, que
muchas veces lo usan solamente en tratamientos muy importantes?
Creemos que las razones son variadas y que las respuestas que se proporcionen están relacionadas con la historia de su
uso.
la posición esqueletal y dentaria de R.C.y O.H. El articufador de Hanau (foto I 16) es un clásico representante de este tipo de
aparatos.
Con el advenimiento de la etapa de las grandes disputas sobre ¡as posiciones mandibulares en el cierre, se produjo un nuevo
cambio fundamental en los articuladores. El cóndilo se construyó solidario al maxilar inferior y la cavidad articular del aparato
solidaria a la rama superior. De este modo se imitaba la topografía natural del hombre y nacieron los denominados
articuladores ARCON (nombre que proviene del acróstico Articulation Condyles). Este instrumento, con cajas articulares
parecidas a las A.T.M.s del paciente, moviendo la rama superior logra movimientos precisos y muy parecidos a los reales. AI
tener el cóndilo libre, permiten montar en R.C. y poder disponer de la O.H.Al comienzo resultaron difíciles de manipular, ya
que ios operadores, acostumbrados a los cóndilos prisioneros, cometían el error de soltar una rama con lo que se provocaba
la caída de una parte del instrumento y se lo dañaba. Esto se resolvió con el agregado de trabas de céntrica, aditamentos
indispensables en un articuiador moderno.
Este instrumento básico, que apareció en los años 70, se fue modificando para obtener los distintos tipos de articuladores
modernos semiajustables y totalmente ajustables que hemos descripto con anterioridad y los que faltan describir.
Clasificación
De la cantidad de información que puedan recibir y de la mayor analogía de movimientos que puedan realizar depende la
clasificación de los articuladores a los que laA.DA. clasificó en 1.976 en:
En la descripción que realizamos a continuación seguimos la clásica clasificación de: articuiador no ajustable, articuiador
parcialmente ajustable y articuiador totalmente ajustable.
Articuiador no ajustable
Los articuladores no ajustables son también llamados oclusores o bisagras y adolecen de la ausencia de todas las
características con que definimos a un articuiador en secciones anteriores, pues sólo permiten montar los modelos en la
posición de cierre final (oclusión habitual u oclusión en relación céntrica). A continuación nombraremos algunas de sus
desventajas:
Oclusión y P.T.R.
368
• No relacionan los maxilares con la posición de laA.T.M.y por elfo no ofrecen la información correcta del arco de cierre
final (foto í I 7).
Foto I 17. En esta comparación esquemática entre e! articulador y el odusor, nótese la gran diferencia del arco de cierre cíe uno y de otro.
Cualquier elemento protético que se ajuste oclusalmente con un arco de cierre final tan disímil, aún si la relación
¡ntermaxiiar estática es correcta, terminará ocluyendo en la posición de cierre correcta, pero antes de ocluir interferirá en el
cierre (foto ! 18).
Fota I 18. Esquematizarían aproximada de la marcada diferencia del E.T.R. en que funcionan nuestras prótesis en el momento del cierre en el odusor
respecto del paciente (articulador).
Oclusión y P.T.R.
¡369
Cuando el elemento protético está corectamente ajustado en cierre y recorre el arco correcto de cierre, la dinámica previa
al cierre y la estática del cierre p.p.d. son correctas (foto 119).
• No relacionan los modelos con ningún punto, plano, ni referencia antropométrica alguna, con lo que es imposible
orientarse en el diagnóstico y en el tratamiento con los demás parámetros del paciente (plano de Frankfort, plano de
Camper, línea bipupilar, ángulo de la trayectoria condílea, ángulo de Bennett, etc.).
• No poseen mecanismos que imiten a las A.T.M.s, por lo tanto no permiten realizar ningún movimiento que no sea el de
apertura y el de cierre sólo en bisagra, con un arco de cierre totalmente alejado de la realidad, como señalamos más arriba.
• No permiten montar y remontar modelos con el sistema de platinas de montaje, por lo que no pueden usarse
simultáneamente en varios casos clínicos.
• La baja prestación de estos instrumentos no se compensa por su bajo costo, pues ofrecen muy poco y son generalmente
imprecisos y de mala construcción. Por ello la relación costo/beneficio es muy mala.
- La mayoría de los articuiadores semiajustables (Whip Mix, Denar, Gnatus, etc.) ofrecen la posibilidad de ajus-tar la
distancia intercondílea en las medidas grande, mediana y pequeña. Esta medición se registra anatómicamente entre los
conductos auditivos externos. Para su ajuste, los articuiadores ofrecen tres posiciones que se corresponden con G, M y P.
Otros tienen la distancia intercondílea fija.
- La caja condílea permite ajustar la inclinación sagital de la trayectoria condílea y el ángulo de la pared interna (ángulo de
Bennett) (foto 120).
Todas estas medidas angulares son exactas en el inicio y en el final de cada movimiento; en general, estos modelos de
articuiadores no permiten reproducir el trayecto real de los cóndilos, que es curvo. Algunos articuiadores como el Panadent y
Mark II de Denar ofrecen accesorios para reproducir un trayecto curvilíneo promedio.
Algunos modelos de semiajustables permiten incorporar eí movimiento de Bennett, medido en milímetros (fotos 121 y 122)
.Es decir, tienen la pared interna de la caja, que puede moverse hacia la línea media y permitir así un movimiento de Bennett
inmediato, que luego continuará como el movimiento progresivo de Bennett, que en estos articuiadores es recto con la
angulación con que se haya ajustado la pared interna (ángulo de Bennett).Tal como ocurre en el individuo, el movimiento de
desplazamiento se medirá en milímetros y el ángulo del movimiento en grados.
Fotos 121 y 122. Podemos ver la caja condilar en un artículador Whip Mix semiajustada, la trayectoria condñea sagital con un recorrido curvo promedio (flecha)
y el movimiento de Bennett inmediato que se obtiene desplazando la pared interna hacia medial.
Los modelos modernos tienen traba de céntrica, con lo que se facilita el manipuleo, al mantener las ramas unidas en
apertura y cierre. La traba también otorga precisión durante el montaje del modelo en la posición intermaxilar, pues impide la
movilización de los cóndilos de la correcta posición que deben tener en las cajas durante la expansión de fraguado del yeso
para montaje (capítulo 7, apartado 2.!) (fotos 123, ¡24, ¡25, ¡26 y 127).
Oclusión y P.T.R.
371
Fotos 1 24 y 125, Traba sin ajustar y ajustada del artículador Protar de Kavo.
Foto 126. Traba de céntrica del artículador Denar D5A totalmente Foto 127. Traba de céntrica del artículador TMJ, Este instrumento ofrece
ajustabíe. Es una traba ubicada en la línea media, de fácil apertura y de poca una traba elástica y suave en la línea media y dos trabas laterales, ajustables,
resistencia. una en cada cóndilo.
Oclusión y P.T.R.
372
Si los articuladores no ofrecen traba de céntrica (es decir un elemento que sostiene ambas ramas juntas), se deben utilizar
gomas gruesas colocadas (fata ! ! del capítulo 7, apartado 2.1.). Su acción no es perfecta, pero minimiza uno de los
errores más comunes de montaje, que se produce por la variación dimensional del yeso al fraguar.
Todos tienen un vastago o "pin" incisal ajustable, lo que permite separar o juntar las ramas del articulador girando en
rotación pura en el eje de bisagra del articulador (capítulo 7 apartado 2.1).
Recordemos que para que la dimensión vertical modificada en el articulador en más o en menos no altere la relación
intermaxilar con que se montaron los modelos en el articulador, el eje de bisagra debería registrarse y transferirse al
articulador con precisión absoluta.
Para ello es necesario que el eje de bisagra se haya registrado con un arco facial cinemático o de precisión (como el que
ofrecen el pantógrafo de Denar, de Stuart o deITMJ) o algún arco facial que se ofrece a este sólo efecto,como el de
Almore.Así ya hemos visto el axiógrafo deITMJ en la foto 70 y el del Denar en la foto 77.
Sin embargo, como también veremos luego, el arco facial promedio y anatómico que caracteriza a estos articuladores
semiajustables aproxima bastante bien el eje real del paciente y hoy se acepta que hacer ligeros cambios de dimensión
vertical altera muy poco los resultados protéticos, y menos aún en P.T.R., donde la inestabilidad del conjunto es grande y,
por ende, la precisión es menor.
Este vastago incisal forma un perfecto ángulo recto con la rama superior del articulador y se apoya en una platina incisal
metálica o de plástico duro. Algunos articuladores, como las primeras series del Whip Mix y todos sus clones, traían una
depresión en la platina que daba calce a la punta del pin o vastago incisal al cerrarlo.
Cuando el operador, que casi siempre monta con las ramas paralelas y el pin dentro de la depresión, abre o cierra algún
milímetro la dimensión vertical, el pin ya no cae dentro de la depresión y esto genera inestabilidad, pues el pin termina
cayendo en la ladera de la depresión. Para evitar esto, se deben usar platinas ¡nasales totalmente planas, como las que se
fabrican actualmente o rellenarlas con resina de autocurado y volverlas planas y lisas.
La Denar Corporation introdujo hace 30 años en todos sus articuladores semi y totalmente ajustables un pin incisal (foto
¡28) que se desliza en un arco de circunferencia, con centro en el eje de bisagra del articulador. De esta manera, el vastago
siempre termina apoyando en ¡a misma área de la platina, aunque se modifique la apertura de las ramas. Si bien se trata
de un procedimiento más prolijo, no aporta cambios de relevancia.
Foto 128. El vastago de los articuladores Denar al ascender y descender rota en un suave arco de circunferencia concéntrico con el E.T.R..
Oclusión y P.T.R.
373
Todos los articuladores semiajustables permiten utilizar platinas de montaje que se instalan y retiran con facilidad. Esto
les da más versatilidad, pues permite utilizar un instrumento para muchos casos clínicos a la vez. Un ejemplo muy claro
son los modelos de estudio.Todo consultorio organizado monta sus modelos de estudio en un solo articulador, que nunca
es enviado al laboratorio y que siempre es utilizado para diagnósticos y tiene uno o varios articuladores en el laboratorio,
para la realización de las reconstrucciones protétí-cas. No hay que olvidar que cada vez que el laboratorio envía un
trabajo para prueba, debe hacerlo con el articulador en el que se construyó. Esto inevitablemente genera problemas
cuando se realizan varios trabajos a la vez, por lo que es aconsejable tener varios articuladores o, en su defecto, usar un
articulador como el Protar de Kavo, que ofrece un kit simple construido analógicamente respecto del articulador, que
permite trabajar en el laboratorio con un articulador y en el consultorio recolocar los trabajos en el otro.
El mecanismo para ajustar un articulador totalmente ajustable depende de qué tipo de información esté preparado para
recibir: vimos, por ejemplo, cómo el T.M.J. podría ajustarse con un registro estereográfico. Volcar la información del
sistema ecográfico computado del Arcus Dygma de Kavo es de una sencillez poco común y estos sistemas ofrecen
seguramente la solución que requiere la odontología actual. Simplemente hay que leer la pantalla y graduar las cajas
condilares.
A pesar de la simpleza de estos sistemas computados, vamos a explicar cómo se programa un articulador totalmente
ajustable Denar (D5A) con el registro pantográfico. Lo hacemos porque estamos convencidos de que la pantografía,
realizada con asiduidad, fue la que nos permitió comprender los movimientos mandibulares y sus consecuencias. Hoy,
este sistema ha sido superado por la simplicidad de los registros asistidos por computadora, pero ningún otro muestra y
graba en la memoria del alumno la cinemática mandibular como lo hace una pantografía.
Oclusión y P.T.R.
374
3. Una vez firmemente retenidas las ramas del pantógrafo al articulador, se liberan las fijaciones de yeso y se protegen
los gráficos de ias seis platinas con una etiqueta autoadhesiva transparente (esto se realiza para que no se alteren o
borren los grafismos registrados) (foto 130), ya que se hará transitar las púas inscriptoras por sobre los gráficos,
ajustando las cajas condilares hasta que realicen los mismos recorridos que en el paciente. El ajuste del articulador se
hace utilizando cada grafismo para programar la determinante en la que más participa.
Para programar las cajas condilares del articulador se dispone de cinco tornillos "tipo alien" para los que se utiliza un
destornillador de 2,35 de sección hexagonal, y dos pequeños que utilizan un destornillador también hexagonal de 1,25
mm. de distancia entre caras.
A los tornillos grandes los numeraremos del I al 5 y sirven para cambiar las inclinaciones; y los pequeños, que
llamaremos A y B, sirven para cambiar insertos plásticos. A todos los iremos nombrando en cada foto.
Oclusión y P.T.R.
375
Foto 131 .Vemos en la foto de la izquierda, en la parte posterior del articulados cómo se ajusta la distancia intercondílea. El tomillo superior (flecha roja) ajusta la
caja y el inferior (flecha amarilla) ajusta los cóndilos. En la foto de la derecha vemos cómo se puede ajustar el cóndilo del lado izquierdo con el surco de no
trabajo de la platina horizontal anterior derecha y viceversa (color rojo).
Foto 132. En la foto de la izquierda observamos el tornillo que llamamos (I) permite variar la inclinación de la trayectoria condile; ' escc-™ ce c =— - — -zontal.
En la foto de la derecha vemos la platina vertical posterior que permite ajustar con el registro largo más bajo (color a-na:: :: :- T :: ~ :.: :=-_ :: -: : del mismo lado
sobre la pared superior en propulsión pura.
Oclusión y P.T.R.
376
Para poder obtener el radio de curvatura el sistema ofrece la posibilidad de cambiar el inserto plástico (fotos 133, 134 y 135)
que se presentan en 5 tamaños estándar o se los puede individualizar desgastándolos.
Fotos i 33 y 134. Distintos insertos de radio de curvatura: el F es piaría y los marcados como 3/4,5/8, I ¡1 y 3/8 representan ei radio de circunferencia de cada cur-
vatura medido en pulgadas.
Foto I 35. Se aflo.a un pequeño tomillo (A) y se cambia el inserto por otro de
diferente curvatura.
El trazo largo más alto de la platina vertical corresponde al descenso del cóndilo del iado de no trabajo durante la
mediotrusión.
Este movimiento es, en la gran mayoría de casos, más alto que el de propulsión dado que el tubérculo cigo-mático es más
empinado en su extremo interno. A la diferencia entre ambas trayectorias se las denominó "ángulo de Fisher".
Puede ser un ángulo positivo o negativo y se lo llama convenclonalmente positivo cuando es más alto el registro de
mediotrusión que el de propulsión. Proporciona conocimiento sobre la diferencia entre estos dos valores y permite entender
que el paciente descenderá más su mandíbula y, junto con ella, sus caras oclusa-les, cuando realice la mediotrusión que
cuando la propulse. Esto es favorable si se quieren evitar en el dentado los contactos posteriores, fundamentalmente en el
lado de no trabajo (mediotrusión).
Oclusión y P.T.R.
377
Para este ajuste se utiliza el registro largo y externo de la platina horizontal posterior (ver foto 13) (foto i36)
horizontal
2 1^/
I3
Foto I 36. En la foto de la izquierda se observa el tornillo del medio (3) que permite ajustar la inclinación de la cara interna de la caja condilar en grados. En la
foto de 1a derecha vemos que para este ajuste se utiliza el registro largo y externo de la platina horizontal posterior (color rojo).
|uilla se o. .
ores. SurgL
^
Oclusión y P.T.R.
378 1
Foto 139. Con el tornillo postenor (4) de cada cabeza condiiar se ajusta la Foto I 40. Vista Interna de la pared posterior metálica que se puede regular en
pared posterior de la caja condiiar Esta pared permite la lateroprotrusión y la angulación pero no se puede personalizar ya que es metálica.
lateroretrusión,
Foto 141. E! tornillo posterior (5) de la caja permite cambiar la inclinación dei
techo de la caja condiiar
Cuando el articulador prograi el :iíe que las púas inscriptoras transiten por las mismas líneas que en
paciente en todas las platr jgramación ha concluido.
Seguramente lograrlo será t todo c siempre se podrán ajustar con detalle todos los movimientos, sobre cortos de las
los que se realizan en entenderá y platinas posteriores. Pero, sin duda, el que lo practique ¿mática mandibular.
no olvidará jamás
Oclusión y P.T.R.
379
Registros
Los dos registros que se utilizan en odontología para montar los modelos en el articulador son el registro máxilo-craneal (arco
facial) y el registro intermaxilar.
12
Oclusión y P.T.R. 380
1
En relación con cuál sea el punto anterior que el arco facial registre, relaciona con dos planos diferentes del paciente, el plano
de Frankfort y el plano de Camper.
- Si el punto elegido es el orbitario (punto más bajo de la órbita) nos está relacionando con el plano de Frankfort.
- Si el punto elegido es el nasoespinal (NE) o el borde externo del ala de la nariz, nos está relacionando con el plano de
Camper.
Algunos arcos faciales pueden relacionar con ambos planos, como el Protar de Kavo o el estático de Denar. En el pasado, el
plano de Camper era más utilizado por los protesistas y el de Franfort por los ortodoncls-tas.
Los dos puntos posteriores, junto con el anterior, determinan el plano antropométrico elegido para transferir al articulador, para
lo que se utilizan los puntos de emergencia en piel del eje terminal de rotación.
Los no anatómicos no utilizan ningún reparo anatómico para sostenerse o fijarse a la cabeza (fotos ¡42 y 143). Se fijan al
maxilar superior por su horquilla y ofrecen una púa indicadora anterior que se regula en relación al punto orbitario o al NE
y dos púas para marcar y transferir las dos referencias posteriores una a cada lado.
Foto 142.Vista lateral del arco facial estático no anatómico del axiógrafo de Foto 143. Vista frontal del arco facial estático no anatómico de la Denar
la Denar Corporation. Corporation.
Foto 144. Vista anterior del arco facial de Whip Foto 145. Vista lateral del arco facial Whip Mix que muestra que en este paciente el posicionador fron-
Mlx que muestra el posicionador frontonasal. tonasal, con una distancia promedio, registra un plano más alto que el de Frankfort.
Como se puede observar a simple vista, es más preciso para obtener este punto de referencia anterior, del plano
horizontal, cualquier arco facial que tenga púa registradora móvil del punto anterior, de esta manera, se registrará con
precisión y no por promedio.
:
Foto 146. El arco facial Slidematic autocentrante a partir de una cremallera Foto 147. E¡ arco facial Slidematic de Denar anatómico en e sector poste-
anterior y con un indicador móvil para registrar el punto anterior: nor y no anatómico en el anterior.
En el mismo arco, para simplificar el montaje, se utiliza una distancia promedio de 4,1 cm. entre los bordes incisales
superiores y el punto orbitario (foto 148) en lugar de colgar el arco del articulador, se utiliza la conexión entre la horquilla
(foto 149) y el arco, a la cual, luego de tomado el registro, se la separa del arco y se la calza en un soporte (foto ¡50) que se
introduce en el lugar de la tabla incisal (fotos ¡5 ¡y 152). Este soporte mantiene constante la separación del borde incisal
con el punto orbitario y evita colgar el arco facial del articulador, con lo que se evita el envío del arco facial al laboratorio. La
ventaja es que, como el arco facial tiene tres soportes y tres conexiones, se puede usar para tres casos clínicos a la vez.
Oclusión y P.T.R.
383
Foto 148. Regla que marca los 4,1 cm, desde el borde ¡nasal del I.LS. donde se aplicará. s¡ se desea, el
registrador de! punto anterior
Foto 149, Vastago de función doble que conecta el arco con la horquilla y Foto 150. Soporte que recibe al vastago y se inserta en la rama inferior
separado del arco se usa para montar en el articulador
Foto 151. Rama inferior que en el ugar de la platina inferior recibe al Foto 152. Horquilla en posición lista para montar el maxilar superior
soporte de la horquilla.
12
Oclusión y P.T.R.
384
Los arcos faciales promedio generan errores de alguna magnitud pero superan muchísimo la imprecisión absoluta del
montaje arbitrario que propone la ubicación manual de los modelos en un oclusor. Este error se minimiza aún más en
P.T.R., dada la inestable relación de las cubetas / rodetes o cualquier otro sistema que se quiera emplear para los
registros.
En los años 70, se trató de usar el axiógrafo en los desdentados totales, algo que resultó imposible ya que la placa de
registro inferior es absolutamente incapaz de sostenerlo y se mueve desvirtuando totalmente el registro. Para intentar
fijarlo, la firma Almore presentó un instrumento para retener o fijar su axiógrafo al maxilar inferior de los desdentados
totales (foto 153): este instrumento toma los rodetes por oclusal y los ajusta contra los bordes de las ramas horizontales del
maxilar inferior por fuera de la boca.
RELACIÓN CÉNTRICA (R.C.): es una posición articular intermaxilar centrada, bordeante, estable, sin participación de las
piezas dentarias. En la actualidad se acepta como la posición alta y media que permite a ios cóndilos del maxilar a! cerrar,
adelantarse y con el disco debidamente interpuesto, apoyarse sobre el cóndilo del temporal.
OCLUSIÓN EN RELACIÓN CÉNTRICA (O.R.C.): es cualquier posición de contacto interdentario cuando los cóndilos se
encuentran en la posición esqueletal de R.C.
Como posición terapéutica se la conoce como la máxima intercuspidación en relación céntrica, posición que es llamada
O.R.C.
Oclusión y P.T.R.
385
Sin entrar en la discusión de qué posición se debe utilizar, podernos adelantar que registrar la R.C. y conocer, además, la
O.H., da más información para el diagnóstico y más posibilidades durante el tratamiento. Esto es posible ya que en los
articuladores modernos de tipo ARCON, los cóndilos son libres, por lo tanto, si transferimos la relación céntrica
correctamente, bastará luego con que el operador manualmente enfrente los modelos en la posición de máxima
intercuspidación. Si en este momento observa los cóndilos del articulados estos estarán descentrados de su posición en las
cajas condilares (fotos 154 y i55). Cuando los cóndilos estén centrados, los dientes no podrán cerrar en oclusión habitual
(fotos 156 y 157). Por supuesto que para lograr la posición de oclusión habitual, los modelos tienen que tener una cantidad
de dientes con una distribución tal que permita su correcto y estable ensamble.
s
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Foto I 54. Modelos ocluidos en O.H. Foto 155. Cóndilos del articulador fuera de la R.C. (ánguio triedro de la caja
condilar), cuando los modelos están en O.H.
Foto 156. Modelos con un contacto oclusal cuando los cóndilos están en Foto 157. Cóndiío del articulador localizado en el ángulo triedro posterior
R.C. Es la O.R.C, con un primer contacto oclusal. superior e interno de la caja condilar, lugar que representa la posición articu-
lar de R.C.
121
Oclusión y P. IR.
386 I
La amplitud de información es el motivo fundamental por el cual nosotros aconsejamos montar en R.C, ya que así
lograremos ambas posibilidades. Sin embargo coincidimos con los autores que aseveran que más de un 95% de
pacientes tienen discrepancias entre esta relación ¡ntermaxilar de R.C. y la máxima intercuspida-ción u O.H. Lo que nos
lleva a pensar que es compatible, en estado de salud, la convivencia de una ligera relación ¡ntermaxilar excéntrica
respecto a la O.H.
Las técnicas para tomar el registro de la posición intermaxilar en el paciente dentado son muchas y se pueden clasificar y
dividir en dos grandes categorías, según se registra la posición con contacto o sin contacto interdentario.
Es decir que podemos intentar registrar una posición esqueletal (el maxilar inferior respecto del cráneo) o podemos
registrar una posición interdentaria. En ambos casos para obtener la posición usamos un registro interdentario.
Las dos posiciones que generalmente se desean obtener son la posición esqueletal de R.C. y la posición dentaria de O.H.
l_a condición principal para óütener una posición esquéietái es que en éi material para registro no aparezca
ninguna perforación producto del contacto interoclusal. Los registros con contacto dentario siempre muestran la marca o
perforación que producen los dientes al tocarse.
La posición interdentaria más requerida es la de O.H. que, paradójicamente, en un alto porcentaje de casos no es
necesario registrar con ningún material porque, si los modelos están bien confeccionados y tienen piezas dentarias
suficientes, se calzan manualmente con facilidad en esta posición.
Por otra parte, es mejor lograr la O.H. de esta manera, porque cuando el paciente ocluye y contacta puede desviar la
mandíbula, con lo cual no se obtiene la posición interdentaria buscada. Esto se observa claramente en el material para
registros, que se ve arrastrado en sentido lateroprotrusivo.
Ambas posiciones, la de R.C. y la de O.H., son dinámicas, es decir, cambian con el tiempo. La O.H. lo hace por desgaste,
migración dentaria y por remodelación articular; la R.C. cambia sólo por remodelación articular, ya que es una posición
esqueletal.
Un factor de cambio importantísimo somos los operatorístas dentales que con nuestros tratamientos podemos producir
grandes modificaciones en fa O.H.e indirectamente en la R.C.
- el operador no puede controlar el cierre y, generalmente "ayudado" por el paciente que —sin desearlo-"muerde",
consigue contactos interdentarios que desvirtúan la posición esquelatal deseada;
- las distintas técnicas propuestas provocan posiciones articulares ligeramente más altas, más retrusivas o más bajas que
la del verdadero E.T.K.
A pesar de todas estas limitaciones, las técnicas inducidas manualmente son mejores que el cierre autoeje-
cutado por la mayoría de los pacientes.
Las técnicas de inducción manual más difundidas son:
- la del pulgar aplicado en la cara vestibular de los incisivos inferiores, o en el mentón, por fuera de la boca,
aplicando en ambas el dedo índice por debajo del mentón (fotos ¡58 y !59). Estas técnicas generalmente pro
ducen un eje más retrusivo que el E.T.R.;
Fotos 158 y 159. La técnica manual con pulgar por dentro y por fuera de la boca, e índice por debajo.
- la técnica bimanual de Peter Dawson (foto 160), en la que el operador, ubicado detrás del paciente, aplica los pulgares a
cada lado del mentón y los demás dedos de cada mano en el borde inferior de la rama horizontal del maxilar inferior. Esta
técnica da una resultante de fuerzas que coloca al E.T.R. en una posición án-tero- superior con respecto del E.T.R.
correcto;
- la técnica del punto mentoniano o chin point, que consiste en aplicar únicamente el dedo pulgar en el mentón y hacer
fuerza hacia abajo, mientras se pide al paciente que cierre. Esta técnica genera también una posición antera-superior del
cóndilo respecto del E.T.R. (foto 161).
Foto 160.Técnica bimanual de Peter Dawson. Foto 161.Técnica del punto mentoniano o chin point.
12B
Oclusión y P.T.R.
388
Para cumplir con todos o con algunos de estos objetivos, diferentes autores han propuesto distintos tipos de
desprogramadores aplicables al sector anterior:
El jig de Lucia
Víctor Lucia diseñó el jig que lleva su nombre. Consiste en un plano inclinado aplicado a la cara palatina de los incisivos
centrales superiores y retenidos por vestibular de dichas piezas dentarias {foto 162). Se lo construye en acrilico de
autocurado y se lo ajusta con papel para articular. Algunos especialistas, cuando han logrado la posición deseada de la
mandíbula, guiada por el jig de Lucia y el borde incisal de los incisivos centrales inferiores, tallan o producen una pequeña
marca o depresión en la cara activa del jlg para que el paciente lo reconozca, lo encuentre y reproduzca esta posición. El
jig de Lucia es, quizás, el desprogramador más "distalizador" dada la orientación del plano inclinado y la rigidez de su
superficie.
Oclusión y P.T.R.
389
Son menos rígidas y se pueden agregar progresivamente. Esto acelera y facilita la tarea de centrar la mandíbula pues se
agregan de a una hasta lograr que los cóndilos se centren por acción de los músculos, al evitar los contactos
interdentarios en los cuadrantes posteriores.Algunos autores, como W. Me Horris, manteniendo al paciente en oclusión
anterior sólo con las laminillas, provocan la fatiga de los músculos, fundamentalmente los de propulsión. Por un fenómeno
opuesto, y luego de pasar por un período de dolor, los músculos se relajen (haz inferior de los pterigoideos externos) y
permiten a los cóndilos volver a su posición alta y media sí es que estaban protruidos y fuera de ella.
El plato frontal
Es un desprogramador con igual diseño que el jig de Lucia, con la única diferencia de que en lugar de un plano inclinado
ofrece una pequeña plataforma para el contacto con los incisivos inferiores. La idea es evitar el contacto posterior y
reubicar los cóndilos en su posición alta y centrada, sin que lo impidan las piezas posteriores, y que el intermediario
aplicado no los fuerce hacia atrás. Es el programador rígido que menos distala los cóndilos.
Oclusión y P.T.R.
390~
Todos estos sistemas de desprogramación son fijados a los dientes anteriores.También se han diseñado placas removibles
parecidas a las de Hawley (placas utilizadas en ortopedia funcional de los maxilares), preparadas con una plataforma que
ofrece apoyo anterior a los incisivos inferiores y libera ios sectores posteriores para permitir el mismo mecanismo que los
desprogramadotes fijos).
Con cualquiera de estos mecanismos que evitan el contacto interoclusal posterior y que permiten "desprogramar", "reubicar"
o "reprogramar" la posición mandibular y con la única condición de que todos los componentes articulares estén sanos, se
toma el registro intermaxilar de relación céntrica.
Los materiales que hoy se pueden utilizar son: cera o silicona para registros.
En materia de cera, nos inclinamos por la cera Beauty Pink extra-dura de Moyco cortada en pequeños trozos de I cm. por 4
cm. de largo y con el mínimo espesor que permita el contacto diente - cera - diente. Si la cera se perfora o se deforma porque
es "arrastrada" al cerrar, el registro queda invalidado. En el primer caso, porque la perforación implica contacto interdentario y
éste, propiocepción periodontal y acción muscular unilateral desequilibradora.
En el segundo caso, la cera arrastrada conlleva un cierre desde un arco incorrecto y, quizás, en una posición lateralizada.
La temperatura ideal para procesar esta cera es 57 grados centígrados y e¡ procesamiento debe ser realizado en agua
durante 3 minutos. De esta manera, se consigue la mejor plasticidad del material y una buena calidad de copia. La cera es
un material que copia aceptablemente bien, que alcanza una rigidez aceptable pero, por tratarse de un material
sobreenfriado, acumula tensiones que luego puede liberar y también se puede deformar al calzar los modelos.
E! material para registros en base a siliconas debe ser de rápido endurecimiento y con alta carga de relleno para que, luego
de fluir y copiar, ofrezca rigidez. Este material fluye y copia muy bien, no acumula tensiones y ofrece una rigidez relativa
debido a que se trata de un material elástico por lo que puede ceder a una presión incorrecta al colocar el modelo inferior
sobre él para el montaje.
Con este pequeño resumen de los registros intermaxilares de relación céntrica en el dentado, podemos introducirnos en el
desarrollo del tema en el desdentado total.
A. La falta absoluta de formas oclusales del rodete para registros permite que, al ocluir, el desdentado total
realice un deslizamiento sin ningún elemento que lo contenga y esta posición tiene muy poca posibilidad de
ser controlada por el operador.
B. El inevitable desprendimiento de las placas para registro de su asentamiento mucoso, al primer contacto
interrodetes del lado opuesto.
10.3.2.2.2.2 BOPAYACU
Hace muchos años, cuando trabajábamos a diario con el pantógrafo, advertimos que el conformador de clutches de Denar
era excelente para ser utilizado en RT.R. Con el tiempo le introdujimos ligeras modificaciones y lo usamos como el único
mecanismo de registro en el desdentado total.
Ya hemos explicado su técnica de construcción y cómo usarlo en clínica en los capítulos 5 y 6 de este to-mo.Aquí daremos
algunas de sus ventajas e indicaciones.
2. Mantiene estable las interfases mucosa/cubeta-rodete. El apoyo central único instalado a la altura de los premolares
distribuye las fuerzas dentro del baricentro de ambas P.T.R.s, esto además se ve favorecido por la excelente adaptación que
les brinda la silicona para impresiones ya polimerizada (recordemos que tomamos el registro con las cubetas/rodetes y la
impresión definitiva tomada, capítulos 3 y 5).
3. Evita el manipuleo de la mandíbula durante el registro y la consecuente movilización e inestabilidad de la placa de registro
inferior. Es una técnica para registro guiada mecánicamente por el plano inclinado de la bóveda palatina y autoejecutada por
al paciente, previo entrenamiento.
4. Permite realizar rápidos y sencillos cambios para ajustar la dimensión vertical definitiva elegida. Esto de logra merced al
tornillo o apoyo central único que es regulable. Recordemos que cada cuarto de vuelta de tornillo corresponde a 250
micrones en la dimensión vertical en ese punto.
5. Es un registro repetible. Para ello, procedemos a pintar la bóveda palatina con pintura detectora de contactos (Accufilm
IV) y, al paciente ya entrenado, le hacemos repetir los movimientos de protrusión y latera-lidades hasta comprobar que repite
los trayectos y la posición final o punta de flecha. Que repita el trayecto de los movimientos, no es lo más importante ya que
puede alcanzar la misma posición final recorriendo caminos bordeantes o subbordeantes. Lo más frecuente es que al cabo
de varios movimientos y, si hay salud articular, el paciente realice un recorrido que concluya en forma de punta de flecha con
trazos bastante nítidos. Lo importante es que repita la punta de la flecha u O.R.C. Con esta punta nítidamente marcada
existe la alternativa de realizar una pequeña depresión en ese nivel, con una piedra de diamante redonda de 2 mm. de
diámetro que le permita al paciente sentir que "cae "en ella y de esta manera poder reconocer y repetir la misma posición,
fundamentalmente en el momento de la toma del registro.