Resiliencia
Contexto e historia
Durante mucho tiempo, en las distintas ciencias
humanas, las predicciones de resultados negativos
hechas en función de factores de riesgo que
indicaban una alta probabilidad de daño, no se
cumplían. Es decir, la gran mayoría de los modelos
teóricos resultaron insuficientes para explicar los
fenómenos de la supervivencia humana y del
desarrollo psico-social.
La humanidad ha observado que algunos seres humanos logran superar condiciones severamente
adversas y que, inclusive, logran transformarlas en una ventaja o un estímulo para su desarrollo
bio-psico-social.
Concepto “resiliente”
Se concluyó que el adjetivo resiliente expresaba
las características mencionadas anteriormente y
que el sustantivo "resiliencia" expresaba esa
condición.
Se emplea en metalurgia e ingeniería civil para
describir la capacidad de algunos materiales de
recobrar su forma original después de ser
sometidos a una presión deformadora.
Así, el término fue adoptado para caracterizar a
aquellos sujetos que, a pesar de nacer y vivir en
condiciones de alto riesgo, se desarrollan
psicológicamente sanos y socialmente exitosos.
Conceptos de resiliencia
Habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse,
recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva
(ICCB, Institute on Child Resilience and Family, 1994).
Capacidad del ser humano para hacer frente a las
adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser
transformado por ellas (Grotberg, 1995).
La resiliencia significa una combinación de factores que
permiten a un ser humano, afrontar y superar los problemas y
adversidades de la vida, y construir sobre ellos (Suárez Ojeda,
1995).
La resiliencia
La resiliencia nunca es una característica
absoluta ni se adquiere de una vez para
siempre. Es la resultante de un proceso
dinámico y evolutivo que varía según las
circunstancias, la naturaleza del trauma, el
contexto y la etapa de la vida.
La resiliencia se sustenta en la interacción
existente entre la persona y el entorno. Por
lo tanto, no procede exclusivamente del
entorno ni es algo exclusivamente innato,
ambos niveles necesitan crecer juntos.
Desarrollo de la resiliencia
Grotberg (1995) ha creado un modelo donde es posible fortalecer las características resilientes
a través de la posesión de condiciones en el lenguaje.
“Yo tengo”
“Yo soy”
“Yo estoy”
“Yo puedo”
En todas estas verbalizaciones aparecen los distintos factores de resiliencia, como la autoestima, la
confianza en sí mismo y en el entorno, la autonomía y la competencia social. A su vez, la posesión
de estas atribuciones verbales se considera una fuente generadora de resiliencia.
Generando resiliencia
Yo TENGO:
Personas alrededor en quienes confío y quienes me
quieren incondicionalmente.
Personas que me ponen límites para que aprenda a
evitar peligros o problemas.
Personas que me muestran por medio de su conducta
la manera correcta de proceder.
Personas que quieren que aprenda a desenvolverme
solo.
Personas que me ayudan cuando estoy enfermo o en
peligro o cuando necesito aprender.
Generando resiliencia
Yo SOY:
Una persona amada por la que los
otros sienten aprecio y cariño.
Un hombre feliz cuando hago algo
bueno para los demás y les
demuestro mi afecto.
Un ser humano respetuoso de mí
mismo y del prójimo.
Único y capaz de aprender lo que los
demás me enseñan.
Un hijo de Dios que sabe amar y
perdonar.
Generando resiliencia
Yo ESTOY:
Dispuesto a responsabilizarme de mis
actos.
Lleno de esperanza en mí y en los
demás.
Trabajando para resolver mi
problema utilizando las capacidades
y habilidades que Dios me ha dado.
Rodeado de personas que me
aprecian.
Fortalecido por amor y el cariño de
mi familia y seres queridos.
Generando resiliencia
Yo PUEDO:
Hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan.
Controlarme cuando tengo ganas de hacer algo
peligroso o que no está bien.
Buscar el momento apropiado para hablar con
alguien o para actuar.
Encontrar a alguien que me ayude cuando lo
necesito.
Equivocarme sin perder el afecto de mis seres
queridos.
Conclusiones
Vivir una experiencia traumática es sin duda una situación que modifica la vida de una persona y,
sin quitar gravedad y horror de estas vivencias, no se puede olvidar que en situaciones extremas el
ser humano tiene la oportunidad de volver a construir su forma de entender el mundo y su
sistema de valores.
Todos tenemos la semilla de la
resiliencia; de cómo sea
regada dependerá su buen
crecimiento
Gracias