LA ORACIÓN CRISTIANA
(Parte 4 Catecismo)
CLASE 2: CAPÍTULO PRIMERO
LA REVELACIÓN DE LA ORACIÓN
NOTA: Material elaborado por la Vicaría para la Educación de San Bernardo,
como parte del material de apoyo al Diplomado en Catequesis Parroquial.
Se ruega mantenerlo en este contexto.
ANTES DE INICIAR EL ESTUDIO NO OLVIDAR LA
ORACIÓN…
SALMO 23(22)
"[Link] de David El Señor es mi pastor, nada me falta:
2. en verdes praderas me hace reposar,
me conduce hacia las aguas del remanso
3. y conforta mi alma; me guía por los senderos de justicia,
por amor a su nombre;
[Link] vaya por un valle tenebroso, no tengo miedo a nada,
porque tú estás conmigo, tu voz y tu cayado me sostienen.
[Link] preparas una mesa ante mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza y me llenas la copa a rebosar.
[Link] y dicha me acompañan todos los días de mi vida;
habitaré en la casa del Señor por siempre jamás."
ACTIVANDO CONOCIMIENTOS
En las imágenes aparecen 4
importantes personajes del Antiguo
Testamento, luego de identificarlos
pensemos…¿cómo rezaba cada uno
de ellos?
OBJETIVOS DE LA CLASE
- Descubrir cómo Dios se revela al ser humano y entabla relación
con él.
- Descubrir y analizar la revelación de la oración en diferentes
personajes de la historia de la salvación en el Antiguo
Testamento.
TRABAJO PERSONAL
1. Lea detenidamente los números 2568 - 2597 del
Catecismo de la Iglesia Católica. Anote ideas
centrales y dudas que se le presenten.
2. Ingrese el lunes a las 19:00 hrs. (sede San Bernardo)
o el martes a las 18:00 hrs. (sede Buin), a la clase
online con apoyo de las siguientes diapositivas del
PPT, donde se presentan algunos aspectos esenciales
del tema. (Clave de ingreso se enviará vía correo electrónico
en el momento).
CLASE
ON LINE
ARTÍCULO 1: EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
• 2568 La revelación de la oración en el Antiguo
Testamento se encuadra entre la caída y la elevación
del hombre, entre la llamada dolorosa de Dios a sus
primeros hijos: “¿Dónde estás? ¿Por qué lo has
hecho?” (Gn 3, 9. 13) y la respuesta del Hijo único al
entrar en el mundo: “He aquí que vengo a hacer, oh
Dios, tu voluntad” (Hb 10, 7; cf. Hb 10, 5-7).
• De este modo, la oración está ligada con la historia
El Pecado Original y la Expulsión de los hombres; es la relación con Dios en los
del Paraíso. Capilla Sixtina. acontecimientos de la historia humana.
La creación, fuente de la oración
• 2569 La oración se vive primeramente a partir de las
realidades de la creación.
• Los nueve primeros capítulos del Génesis describen esta
relación con Dios como ofrenda por Abel de los
primogénitos de su rebaño (cf Gn 4, 4), como invocación del
nombre divino por Enós (cf Gn 4, 26)…
• La ofrenda de Noé es “agradable” a Dios que le bendice y, a
través de él, bendice a toda la creación (cf Gn 8, 20-9, 17),
porque su corazón es justo e íntegro.
• En su alianza indefectible con todos los seres vivientes (cf Gn
9, 8-16), Dios llama siempre a los hombres a orar.
• Pero, en el Antiguo Testamento, la oración se revela sobre Entrada de los animales en el
todo a partir de nuestro padre Abraham. Arca, BASSANO, JACOPO.
Museo del Prado.
La Promesa y la oración de la fe
• 2570 Cuando Dios lo llama, Abraham se pone en
camino “como se lo había dicho el Señor” (Gn 12, 4): todo
su corazón “se somete a la Palabra” y obedece.
• La escucha del corazón a Dios que llama es esencial a
la oración, las palabras tienen un valor relativo. Por
eso, la oración de Abraham se expresa primeramente
con hechos: hombre de silencio, en cada etapa
construye un altar al Señor. Solamente más tarde
aparece su primera oración con palabras: una queja
velada recordando a Dios sus promesas que no
parecen cumplirse (cf Gn 15, 2-3).
• 2571 Habiendo creído en Dios (cf Gn 15, 6), marchando
en su presencia y en alianza con él (cf Gn 17, 2), el
patriarca está dispuesto a acoger en su tienda al
Huésped misterioso: es la admirable hospitalidad de
Mambré, preludio a la anunciación del verdadero
Hijo de la promesa (cf Gn 18, 1-15; Lc 1, 26-38).
• Desde entonces, habiéndole confiado Dios su plan,
el corazón de Abraham está en consonancia con la
compasión de su Señor hacia los hombres y se
atreve a interceder por ellos con una audaz
confianza (cf Gn 18, 16-33).
ABRAHAM Y LOS TRES ANGELES -
Autor: MURILLO
• 2572 Como última purificación de su fe, se le pide al
“que había recibido las promesas” (Hb 11, 17) que
sacrifique al hijo que Dios le ha dado. Su fe no
vacila: “Dios proveerá el cordero para el holocausto”
(Gn 22, 8), “pensaba que poderoso era Dios aun para
resucitar a los muertos” (Hb 11, 19).
• Así, el padre de los creyentes se hace semejante al
Padre que no perdonará a su propio Hijo, sino que lo
entregará por todos nosotros (cf Rm 8, 32).
Rembrandt - El Sacrificio de
Isaac.
• 2573 Dios renueva su promesa a Jacob,
cabeza de las doce tribus de Israel (cf Gn 28, 10-
22).
• Antes de enfrentarse con su hermano Esaú,
lucha una noche entera con “alguien”
misterioso que rehúsa revelar su nombre
pero que le bendice antes de dejarle, al
alba. La tradición espiritual de la Iglesia ha
tomado de este relato el símbolo de la
oración como un combate de la fe y una
victoria de la perseverancia (cf Gn 32, 25-31; Lc 18,
1-8).
“LA LUCHA CON EL ÁNGEL”, DELACROIX.
Moisés y la oración del mediador.
• 2574 Cuando comienza a realizarse la promesa (Pascua, Éxodo,
entrega de la Ley y conclusión de la Alianza), la oración de Moisés
es la figura conmovedora de la oración de intercesión que tiene su
cumplimiento en “el único Mediador entre Dios y los hombres,
Cristo-Jesús, hombre también” (1 Tm 2, 5).
• 2575 También aquí, Dios interviene, el primero. Llama a Moisés
desde la zarza ardiendo (cf Ex 3, 1-10). … En efecto, si “el Dios de
Abraham, de Isaac y de Jacob” llama a su servidor Moisés.
REMBRANDT, Moisés • Él se revela y llama a Moisés para enviarlo, …y Moisés, después de
rompiendo las Tablas debatirse, acomodará su voluntad a la de Dios salvador.
de la Ley.
• Pero en este diálogo en el que Dios se confía, Moisés aprende
también a orar: rehúye, objeta, y sobre todo interroga; en
respuesta a su petición, el Señor le confía su Nombre inefable.
• 2576 Pues bien, “Dios hablaba con Moisés cara a cara,
como habla un hombre con su amigo” (Ex 33, 11).
• La oración de Moisés es modelo de la oración
contemplativa gracias a la cual el servidor de Dios es fiel
a su misión. Moisés “conversa” con Dios frecuentemente
y durante largo rato, subiendo a la montaña para
escucharle e implorarle, bajando hacia el pueblo para
transmitirle las palabras de su Dios y guiarlo.
• “Él es de toda confianza en mi casa; boca a boca hablo
con él, abiertamente” (Nm 12, 7-8), porque “Moisés era un
hombre humilde más que hombre alguno sobre la haz de
la tierra” (Nm 12, 3).
• 2577 De esta intimidad con el Dios fiel, lento a la ira y rico
en amor (cf Ex 34, 6), Moisés ha sacado la fuerza y la
tenacidad de su intercesión. No pide por él, sino por el
pueblo que Dios ha reunido. …Pero es sobre todo después
de la apostasía del pueblo cuando “se mantiene en la
brecha” ante Dios (Sal 106, 23) para salvar al pueblo (cf Ex 32, 1-
34, 9).
• Los argumentos de su oración (la intercesión es también un
combate misterioso) inspirarán la audacia de los grandes
orantes tanto del pueblo judío como de la Iglesia. Dios es
amor, por tanto es justo y fiel; no puede contradecirse,
debe acordarse de sus acciones maravillosas, su gloria está
en juego, no puede abandonar al pueblo que lleva su
Nombre.
David y la oración del rey
• 2578 La oración del pueblo de Dios se desarrolla a la sombra de la morada de Dios, el
Arca de la Alianza y más tarde el Templo.
• Los guías del pueblo —pastores y profetas— son los primeros que le enseñan a orar.
• El niño Samuel aprendió de su madre Ana cómo “estar ante el Señor” (cf 1 S 1, 9-18) y del
sacerdote Elí cómo escuchar su Palabra: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (cf 1 S 3, 9-10).
La vocación de Samuel.
• 2579 David es, por excelencia, el rey “según el
corazón de Dios” (Hch.13,22), el pastor que ruega
por su pueblo y en su nombre, aquel cuya
sumisión a la voluntad de Dios, cuya alabanza y
arrepentimiento serán modelo de la oración del
pueblo.
• En los Salmos, David, inspirado por el Espíritu
Rey David y su arpa. Santo, es el primer profeta de la oración judía y
cristiana.
• 2580 El Templo de Jerusalén, la casa de oración que
David quería construir, será la obra de su hijo, Salomón.
• La oración de la Dedicación del Templo (cf 1 R 8, 10-61) se
apoya en la Promesa de Dios y su Alianza, la presencia
activa de su Nombre entre su Pueblo y el recuerdo de
los grandes hechos del Éxodo.
• El rey eleva entonces las manos al cielo y ruega al
Señor por él, por todo el pueblo, por las generaciones
futuras, por el perdón de sus pecados y sus
necesidades diarias, para que todas las naciones sepan
que Dios es el único Dios y que el corazón del pueblo le
pertenece por entero a Él.
Elías, los profetas y la conversión del corazón
• 2581 Para el pueblo de Dios, el Templo debía ser el
lugar donde aprender a orar: las peregrinaciones, las
fiestas, los sacrificios, la ofrenda de la tarde, el
incienso, los panes de “la proposición”, todos estos
signos de la santidad y de la gloria de Dios, Altísimo
pero muy cercano, eran llamamientos y caminos para
la oración.
• Sin embargo, el ritualismo arrastraba al pueblo con
frecuencia hacia un culto demasiado exterior. Era
necesaria la educación de la fe, la conversión del
corazón. Esta fue la misión de los profetas, antes y
después del destierro
• 2582 Elías es el padre de los profetas, de la raza de los que
buscan a Dios, de los que van tras su rostro (cf Sal 24, 6). Su
nombre, “El Señor es mi Dios”, anuncia el grito del pueblo en
respuesta a su oración sobre el monte Carmelo (cf 1 R 18, 39).
• 2583 Después de haber aprendido la misericordia en su
retirada al torrente de Kérit, Elías enseña a la viuda de Sarepta
la fe en la palabra de Dios, fe que confirma con su oración
insistente: Dios devuelve la vida al hijo de la viuda (cf 1 R 17, 7-24).
• Finalmente, volviendo a andar el camino del desierto hacia el lugar donde el Dios vivo y
verdadero se reveló a su pueblo, Elías se recoge como Moisés “en la hendidura de la
roca” hasta que “pasa” la presencia misteriosa de Dios (cf 1 R 19, 1-14; Ex 33, 19-23).
• 2584 A solas con Dios, los profetas extraen luz y fuerza para su misión. Su oración no es
una huida del mundo infiel, sino una escucha de la palabra de Dios, es, a veces, un
debatirse o una queja, y siempre una intercesión que espera y prepara la intervención
del Dios salvador, Señor de la historia (cf Am 7, 2. 5; Is 6, 5. 8. 11; Jr 1, 6; 15, 15-18; 20, 7-18).
Los Salmos, oración de la asamblea
• 2585 Desde David hasta la venida del Mesías, las
sagradas Escrituras contienen textos de oración
que atestiguan el sentido profundo de la oración
por sí mismo y por los demás (cf Esd 9, 6-15; Ne 1, 4-11;
Salmo 18: el canto de David después Jon 2, 3-10; Tb 3, 11-16; Jdt 9, 2-14).
de salvarle Dios de Saúl • Los salmos fueron reunidos poco a poco en un
conjunto de cinco libros: los Salmos (o
“alabanzas”), son la obra maestra de la oración en
el Antiguo Testamento.
Salmo 51: David recibe al profeta Natán
y pide perdón por su pecado.
• 2586 Los Salmos alimentan y expresan la oración del
pueblo de Dios como asamblea, con ocasión de las grandes
fiestas en Jerusalén y los sábados en las sinagogas.
• Esta oración es indisociablemente individual y comunitaria;
concierne a los que oran y a todos los hombres; brota de la
Tierra santa y de las comunidades de la Diáspora, pero
abarca a toda la creación; recuerda los acontecimientos
salvadores del pasado y se extiende hasta la consumación
de la historia; hace memoria de las promesas de Dios ya
realizadas y espera al Mesías que les dará cumplimiento
definitivo. Los Salmos, recitados por Cristo en su oración y
que en Él encuentran su cumplimiento, continúan siendo
esenciales en la oración de su Iglesia (cf Institución general de la
Liturgia de las Horas, 100-109).
• 2596 Los Salmos constituyen la obra
maestra de la oración en el Antiguo
Testamento. Presentan dos componentes
inseparables: personal y comunitario. Y
cuando conmemoran las promesas de Dios
ya cumplidas y esperan la venida del
Mesías, abarcan todas las dimensiones de
la historia.
• 2597 Rezándolos en referencia a Cristo y
viendo su cumplimiento en Él, los Salmos
son elemento esencial y permanente de la
oración de su Iglesia. Se adaptan a los
hombres de toda condición y de todo
tiempo.
AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Qué elementos importantes o ejemplos de oración podemos
identificar en:
• Noé
• Abraham
• Moisés
• David
2. ¿Por qué los Salmos son tan importantes en la vida de oración
personal y comunitaria?.
Lecturas recomendadas
Libro de los Salmos