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Trastornos del Espectro Autista (TEA)

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AUTISMO

Martha Elena Heredia Llauce

Deisi María Polo Heredia


Trastornos del Espectro Autista (TEA)

1. Introducción:

Los trastornos del espectro autista (TEA) son discapacidades del desarrollo causadas por
diferencias en el cerebro. Algunas personas con TEA tienen una diferencia conocida, como
una afección genética. Todavía no se conocen otras causas. Los científicos creen que los TEA
tienen múltiples causas que, al actuar juntas, cambian las maneras más comunes en las que las
personas se desarrollan. Todavía tenemos mucho que aprender sobre estas causas y cómo
estas afectan a las personas con TEA.

Puede que las personas con TEA se comporten, comuniquen, interactúen y aprendan de
maneras que son distintas a las de la mayoría de las personas. Muchas veces no hay nada en
su apariencia que las distinga de las demás. Las capacidades de las personas con TEA pueden
variar de manera significativa. Por ejemplo, algunas personas con TEA podrían tener
destrezas de conversación avanzadas, mientras que otras podrían no expresarse verbalmente.
Algunas personas con TEA necesitan mucha ayuda en su vida diaria; otras pueden trabajar y
vivir con poca ayuda o nada de ayuda.

Los TEA aparecen antes de los tres años de edad y pueden durar toda la vida, aunque los
síntomas podrían mejorar con el tiempo. Algunos niños muestran síntomas de TEA en los
primeros 12 meses de vida. En otros, puede que los síntomas no aparezcan hasta los 24 meses
o después. Algunos niños con TEA adquieren nuevas destrezas y alcanzan indicadores del
desarrollo hasta alrededor de los 18 a 24 meses de edad, y después dejan de adquirir nuevas
destrezas o pierden las que ya tenían.

A medida que los niños con TEA se convierten en adolescentes y adultos jóvenes, podrían
tener dificultades para formar y mantener amistades, para comunicarse con personas de la
misma edad y adultos, o para entender qué conductas se esperan de ellos en la escuela o el
trabajo. Puede que lleguen a proveedores de atención médica porque también tienen
afecciones, como ansiedad, depresión o trastorno por déficit de atención e hiperactividad, que
se presentan con más frecuencia en personas con TEA que en personas sin TEA.

2. Signos y síntomas:

Las personas con TEA con frecuencia tienen problemas con la comunicación y la interacción
sociales, y conductas o intereses restrictivos o repetitivos. Las personas con TEA también
podrían tener maneras distintas de aprender, moverse o prestar atención. Es importante
señalar que algunas personas sin TEA también podrían presentar algunos de estos síntomas.
Estas características pueden dificultar mucho la vida de las personas con TEA.
3. Factores de riesgo:

No existe una única causa de los TEA. Se han identificado muchos factores que podrían
aumentar las probabilidades de que un niño tenga un TEA, como factores ambientales,
biológicos y genéticos.

Aunque sabemos poco sobre las causas específicas, la evidencia disponible indica que lo
siguiente podría poner a los niños en mayor riesgo de presentar un TEA:

o Tener un hermano o hermana con TEA.

o Tener ciertas afecciones genéticas o cromosómicas, como síndrome del cromosoma X


frágil o esclerosis tuberosa.

o Haber tenido complicaciones al nacer.

o Haber nacido de padres mayores.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingles),
están trabajando en uno de los estudios más grandes que se hayan hecho sobre los TEA en los
Estados Unidos hasta la fecha. Este estudio, llamado Estudio para Explorar el Desarrollo
Temprano (SEED, por sus siglas en inglés), fue diseñado para investigar los factores de riesgo
y las conductas relacionadas con los TEA.

Los CDC están haciendo un estudio en el que se les hace seguimiento a los niños mayores,
que fueron inscritos en el SEED, para determinar el estado de salud, el funcionamiento y las
necesidades de las personas con TEA y otras discapacidades del desarrollo a medida que
vayan madurando.

4. Destrezas de comunicación e interacción sociales:

Las destrezas de comunicación e interacción sociales pueden ser un desafío para las personas
con TEA.

Algunos ejemplos de características de la comunicación social y de la interacción social


relacionadas con los TEA son:

o Evitar mirar a los ojos a otra persona o no mantener el contacto visual.


o No responder cuando lo llaman por su nombre, hacia los 9 meses de edad.

o No mostrar expresiones faciales como de felicidad, tristeza, enojo y sorpresa, hacia los
9 meses de edad.

o No participar en juegos interactivos simples como dar palmaditas con las manos (pat-
a-cake), hacia los 12 meses de edad.

o Usar pocos o ningún gesto, hacia los 12 meses de edad (por ejemplo, no decir adiós
con la mano).

o No compartir intereses con otras personas, hacia los 15 meses de edad (por ejemplo,
no mostrar un objeto que le guste).

o No apuntar a algo interesante para mostrarlo, hacia los 18 meses de edad.

o No notar cuando otras personas están lastimadas o molestas, hacia los 24 meses de
edad.

o No notar a otros niños ni jugar con ellos, hacia los 36 meses de edad.

o No jugar a ser otra cosa, como un maestro o superhéroe, hacia los 48 meses de edad.

o No cantar, bailar ni actuar para usted, hacia los 60 meses de edad.

5. Conductas o intereses restrictivos o repetitivos:

Las personas con TEA tienen conductas o intereses que pueden parecer inusuales. Estas
conductas o intereses distinguen a los TEA de las afecciones que solo se definen por
problemas con la comunicación y la interacción sociales.

Los ejemplos de conductas e intereses restrictivos o repetitivos relacionados con los TEA
pueden incluir:

o Poner juguetes u otros objetos en fila y molestarse cuando se cambia el orden.

o Repetir palabras o frases una y otra vez (esto se llama ecolalia).

o Jugar con juguetes de la misma manera todo el tiempo.

o Enfocarse en partes de los objetos (por ejemplo, en las ruedas).


o Irritarse con cambios mínimos.

o Tener intereses obsesivos.

o Tener que seguir ciertas rutinas.

o Aletear las manos, mecer el cuerpo o girar en círculos.

o Reaccionar de manera inusual a la forma en que las cosas suenan, huelen, saben, se
ven o se sienten.

Otras características

La mayoría de las personas con TEA tienen otras características relacionadas. Estas podrían
incluir:

o Retraso en las destrezas del lenguaje.

o Retraso en las destrezas de movimiento.

o Retraso en las destrezas cognitivas o de aprendizaje.

o Conducta hiperactiva, impulsiva o distraída.

o Epilepsia o trastornos convulsivos.

o Hábitos de alimentación y del sueño inusuales.

o Problemas gastrointestinales (por ejemplo, estreñimiento).

o Estados de ánimo o reacciones emocionales inusuales.

o Ansiedad, estrés o preocupación excesiva.

o No tener miedo o temer más de lo normal.

Es importante señalar que es posible que los niños con TEA no tengan ninguna de las
conductas mencionadas como ejemplos o que tengan algunas.

6. Grados del autismo:

El diagnóstico del autismo se basa en una evaluación exhaustiva de las habilidades de


comunicación, interacción social y comportamiento de una persona. Los resultados de dicho
análisis pueden determinar los grados de complejidad que padece el paciente, así como el
nivel de apoyo que necesita para funcionar en la vida diaria.

A continuación, te contamos el espectro del autismo y sus tres niveles de gravedad, según la
clasificación del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5):

o Nivel 1: requiere apoyo. Las personas en este nivel tienen dificultades en la


comunicación social y en las interacciones sociales, así como en la flexibilidad del
comportamiento. Además, pueden tener intereses restringidos y patrones repetitivos de
comportamiento, pero pueden funcionar de manera independiente en la vida diaria con
un apoyo mínimo.

o Nivel 2: requiere apoyo substancial. Las personas con autismo de nivel 2 necesitan
más ayuda para comunicarse y para relacionarse con los demás. Por lo tanto, pueden
tener problemas para adaptarse a cambios en su entorno y presentar comportamientos
repetitivos y estereotipados. También requieren más apoyo para llevar a cabo
actividades de la vida diaria, como vestirse o preparar la comida.

o Nivel 3: requiere apoyo muy substancial. Las personas con autismo de nivel 3 tienen
un funcionamiento muy limitado y necesitan alto nivel de apoyo en todos los aspectos
de su vida. Además, presentan dificultades para hablar, para relacionarse con otras
personas y para hacer actividades básicas.

7. Factores que determinan los grados de autismo:

El autismo podría ser consecuencia de la interrupción del desarrollo normal del cerebro en
una etapa temprana del desenvolvimiento fetal. Este podría ser causado por defectos en los
genes que controlan el crecimiento del cerebro y que regulan el modo en que las neuronas se
comunican entre ellas.

Algunos de los factores que pueden influir en la gravedad del autismo incluyen:

o La edad de diagnóstico. Un diagnóstico temprano puede permitir que se implementen


intervenciones tempranas, lo que puede mejorar el pronóstico.

o La presencia de discapacidades intelectuales o problemas de conducta. Las personas


con autismo y discapacidades intelectuales o problemas de conducta pueden requerir
más apoyo que aquellas que no tienen estas condiciones.
o La capacidad de comunicación. Las personas con autismo que tienen dificultades para
comunicarse necesitan más herramientas para expresarse y para entender a los demás.

o La presencia de otros trastornos o condiciones médicas. En este nivel, las personas


requieren atención constante y tratamientos especializados en su día a día.

8. Pruebas y diagnóstico de los trastornos del espectro autista (TEA):

Diagnosticar los trastornos del espectro autista (TEA) puede ser difícil porque no existe una
prueba médica, como un análisis de sangre, para diagnosticarlos. Para dar un diagnóstico, los
médicos evalúan el desarrollo del niño y su conducta.

A veces, un TEA se puede detectar a los 18 meses de edad o antes. Hacia los 2 años, el
diagnóstico que haga un profesional con experiencia se puede considerar confiable. Sin
embargo, muchos niños no reciben un diagnóstico definitivo hasta que tienen más edad.
Algunas personas no reciben un diagnóstico hasta que son adolescentes o adultas. Este retraso
significa que hay personas con TEA que podrían no recibir la ayuda temprana que necesitan.

Diagnosticar un TEA tan pronto como sea posible es importante para asegurarse de que los
niños reciban los servicios y el apoyo que necesitan para alcanzar su potencial máximo. Hay
varios pasos en este proceso.
9. Monitoreo del desarrollo:

Es el proceso activo y continuo de observar el crecimiento de un niño y de fomentar las


conversaciones entre los padres y los proveedores acerca de las destrezas y capacidades del
niño. El monitoreo del desarrollo implica observar la manera en que el niño crece y si está
alcanzando los indicadores del desarrollo típicos, o las destrezas que la mayoría de los niños
alcanzan a cierta edad, al jugar, aprender, hablar, comportarse y moverse.

Los padres, abuelos, proveedores de educación en la primera infancia y otros cuidadores


pueden participar en el monitoreo del desarrollo. El programa de los CDC ha elaborado
materiales gratuitos, como la aplicación de los CDC Sigamos el Desarrollo, para ayudar a los
padres y proveedores a trabajar juntos en el monitoreo del desarrollo del niño, y para que
sepan cuándo podría haber una preocupación y si es necesario hacer más pruebas. Se puede
usar una breve lista de verificación de los indicadores del desarrollo para ver cómo se está
desarrollando su hijo. Si nota que el niño no está alcanzando esos indicadores, se habla con el
médico o con alguien del personal de enfermería acerca de sus inquietudes y se pide que le
hagan pruebas del desarrollo.

Cuando se lleva al niño a una visita médica de rutina, el médico o el enfermero también hacen
un monitoreo del desarrollo. El médico o el enfermero podrían hacer preguntas acerca del
desarrollo del niño, o hablarán y jugarán con el niño para ver si se está desarrollando y
alcanzando los indicadores.

El médico o el enfermero también podrían preguntar por los antecedentes familiares del niño.
Asegurando de decirle al médico o al enfermero todas las afecciones que los miembros de la
familia del niño tengan, incluso los TEA, los trastornos del aprendizaje, los casos de
discapacidad intelectual o de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

10. Pruebas del desarrollo:

Las pruebas del desarrollo observan más de cerca cómo se está desarrollando el niño. Estas
pruebas son más formales que el monitoreo del desarrollo. Son parte habitual de algunas
visitas médicas de rutina de los niños, incluso si no hay una preocupación conocida.
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda
hacerles pruebas del desarrollo y de conducta a todos los niños durante los chequeos médicos
de rutina a estas edades:

o 9 meses
o 18 meses
o 30 meses

Además, la AAP recomienda que a todos los niños se les hagan pruebas específicamente para
detectar TEA durante las visitas médicas de rutina a estas edades:

o 18 meses
o 24 meses

Los cuestionarios de las pruebas del desarrollo y las listas de verificación se basan en
investigaciones que comparan al niño con otros de la misma edad. Las preguntas podrían ser
acerca de las destrezas de lenguaje, de movimiento y de pensamiento, así como de conductas
y emociones. Las pruebas del desarrollo pueden ser realizadas por un médico o un miembro
del personal de enfermería, o por otros profesionales en entornos comunitarios, escolares o de
atención médica. El médico podría pedirle que complete un cuestionario como parte del
proceso de pruebas del desarrollo. Si el familiar o el médico tienen alguna preocupación,
también se deberían hacer pruebas del desarrollo a edades distintas a las recomendadas.

También se deberían hacer pruebas adicionales si el niño tiene un riesgo alto de TEA (p. ej.,
si una hermana, hermano u otro familiar tiene un TEA) o si presenta conductas que a veces se
asocian a los TEA. Si el proveedor de atención médica del niño no le realiza periódicamente
una prueba del desarrollo, se puede pedir que se la hagan.

[Link]óstico relacionado con el desarrollo:

Una prueba breve que utiliza una herramienta de detección no provee un diagnóstico, pero
puede indicar si el niño está bien encaminado en cuanto a su desarrollo o si un especialista
debería examinarlo más detenidamente. Si la herramienta de detección identifica un área de
preocupación, podría ser necesario hacer una evaluación del desarrollo formal.

Esta evaluación formal es un análisis más profundo del desarrollo del niño y generalmente la
realiza un especialista capacitado, como un pediatra especializado en desarrollo, un sicólogo
infantil, un patólogo del habla y del lenguaje, un terapeuta ocupacional u otro especialista.
Puede que el especialista observe al niño, le haga una prueba estructurada, les haga preguntas
a los padres o cuidadores, o les pida que llenen cuestionarios. Los resultados de esta
evaluación formal destacan las fortalezas del niño y los desafíos que enfrenta, y pueden decir
si el niño cumple con los criterios para un diagnóstico relacionado con el desarrollo.

En la actualidad, el diagnóstico de los TEA incluye varias afecciones que antes solían
diagnosticarse por separado: trastorno autístico, trastorno generalizado del desarrollo no
especificado de otra manera y síndrome de Asperger. El médico u otro proveedor de atención
médica puede ayudarlo a entender y a enfrentar el proceso de diagnóstico.

Los resultados de una evaluación del desarrollo formal también pueden decir si el niño
necesita servicios de intervención temprana. En algunos casos, el especialista podría
recomendar consejería y pruebas genéticas para el niño.

12. Tratamiento y servicios de intervención para el trastorno del espectro


autista (TEA):

Los tratamientos actuales para el trastorno del espectro autista (TEA) buscan reducir los
síntomas que interfieren en el funcionamiento diario y la calidad de vida.1 El TEA afecta a
cada persona de manera distinta, lo que significa que las personas con TEA tienen fortalezas y
desafíos únicos y distintas necesidades de tratamiento.1 Por lo tanto, los planes de tratamiento
generalmente incluyen varios profesionales y son adaptados a la persona.

Los tratamientos se pueden dar en entornos de educación, de salud, de la comunidad, en el


hogar, o en una combinación de entornos. Es importante que los proveedores se comuniquen
entre ellos, y con la persona con TEA y su familia para garantizar que las metas y el progreso
del tratamiento estén cumpliendo con las expectativas.

A medida que las personas con TEA salen de la escuela secundaria superior y se van haciendo
adultas, recibir servicios adicionales puede ayudarlas a mejorar su salud y funcionamiento
diario, y facilitar su participación social y comunitaria. Algunas podrían necesitar ayuda para
continuar con su educación, completar capacitación laboral, encontrar empleo y conseguir
vivienda y transporte.

Hay muchos tipos de tratamiento disponibles. Estos tratamientos generalmente se pueden


dividir en las siguientes categorías, aunque algunos impliquen la aplicación de más de un
enfoque:

a) Enfoques conductuales

Los enfoques conductuales se centran en cambiar los comportamientos al entender lo que


pasa antes y después del comportamiento. Los enfoques conductuales cuentan con la
mayor cantidad de evidencia para el tratamiento de los síntomas del TEA. Han sido
ampliamente aceptados entre los educadores y profesionales de atención médica y se usan
en muchas escuelas y centros de tratamiento.

Un tratamiento conductual notable para las personas con TEA se llama análisis
conductual aplicado (ABA, por sus siglas en ingles). Este tratamiento alienta los
comportamientos deseados y desalienta los no deseados con el fin de mejorar una
variedad de destrezas. Se mide y hace seguimiento del progreso.

Dos estilos de enseñanza que usan el ABA son la enseñanza de tareas discriminadas
(DTT, por sus siglas en inglés) y el tratamiento de respuesta fundamental (PRT, por sus
siglas en inglés).

La enseñanza de tareas discriminadas se basa en instrucciones paso a paso para la


enseñanza de un comportamiento deseado. Las lecciones se dividen en sus partes más
simples, y se recompensan las respuestas y los comportamientos deseados. Las respuestas
y los comportamientos no deseados se ignoran.

El tratamiento de respuesta fundamental se hace en un entorno natural en lugar de uno de


atención médica. Su meta es mejorar algunas “destrezas fundamentales” que ayudarán a
la persona a aprender muchas otras destrezas. Un ejemplo de una destreza fundamental es
iniciar la comunicación con otras personas.

b) Enfoques del desarrollo:

Los enfoques del desarrollo se centran en mejorar determinadas destrezas que tienen que
ver con el desarrollo, como las destrezas lingüísticas o físicas, o una variedad más amplia
de destrezas del desarrollo interconectadas. Estos enfoques suelen combinarse con los
enfoques conductuales.

La terapia del desarrollo más común en las personas con TEA es la terapia del habla y el
lenguaje. La terapia del habla y el lenguaje ayuda a mejorar la compresión y el uso de la
lengua y el habla de la persona. Algunas personas con TEA se comunican verbalmente.
Otras pueden comunicarse usando señas, gestos, imágenes o un dispositivo de
comunicación electrónico.

La terapia ocupacional enseña destrezas que ayudan a la persona a vivir de la manera más
independiente posible. Estas destrezas incluyen vestirse, comer, bañarse y relacionarse
con las personas. La terapia ocupacional también puede incluir:

o Terapia de integración sensorial, para ayudar a mejorar la respuesta a los


estímulos sensoriales que puedan ser restrictivos o abrumadores.
o Fisioterapia, que puede ayudar a mejorar las destrezas físicas, como los
movimientos finos de los dedos o los movimientos gruesos del tronco y el cuerpo.

El Modelo Denver de Inicio Temprano (ESDM, por sus siglas en inglés) es un enfoque
amplio del desarrollo que se basa en los principios del análisis conductual aplicado. Se
usa con los niños de 12 a 48 meses de edad. Los padres y terapeutas usan el juego, los
intercambios sociales y la atención compartida en entornos naturales para mejorar las
destrezas lingüísticas, sociales y de aprendizaje.

c) Enfoques educacionales:

Los tratamientos educacionales se dan en el salón de clases. Un tipo de enfoque


educacional es el de tratamiento y enseñanza de niños con autismo y problemas
relacionados con la comunicación (TEACCH, por sus siglas en inglés). El enfoque
TEACCH se basa en la idea de que las personas con autismo llegan a su máximo
potencial con la consistencia y el aprendizaje visual. Provee a los maestros formas de
adaptar la estructura del aula y mejorar los resultados académicos y otros resultados. Por
ejemplo, las rutinas diarias se pueden escribir o dibujar y colocar a la vista. Se pueden
establecer límites alrededor de las estaciones de aprendizaje. Se pueden complementar las
instrucciones verbales con instrucciones visuales o demostraciones físicas.

d) Enfoques socio-relacionales:

Los tratamientos socio-relacionales se enfocan en mejorar las destrezas sociales y en crear


vínculos emocionales. Algunos de estos enfoques involucran a los padres o a mentores de
la misma edad.

El modelo basado en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones (también


llamado “Floortime”) anima a los padres y terapeutas a seguir los intereses de la persona
a fin de ampliar las oportunidades para la comunicación.

El modelo de intervención para el desarrollo de las relaciones (RDI, por sus siglas en
inglés) involucra actividades que aumentan la motivación, el interés y la capacidad para
participar en interacciones sociales compartidas.

Las historias sociales proveen descripciones simples de qué esperar en una situación
social. Los grupos de destrezas sociales proveen oportunidades para que las personas con
TEA practiquen destrezas sociales en un entorno estructurado.

e) Enfoques farmacológicos:

No hay ningún medicamento que trate los síntomas principales del TEA. Algunos
medicamentos que pueden ayudar a las personas con TEA a funcionar mejor tratan los
síntomas concurrentes. Por ejemplo, podrían ayudar a manejar los altos niveles de
energía, la incapacidad para concentrarse o los comportamientos de auto-daño, como
golpearse la cabeza o morderse la mano.
Los medicamentos también pueden ayudar a manejar las afecciones sicológicas
concurrentes, como la ansiedad o la depresión, además de las afecciones médicas, como
las convulsiones, los problemas para dormir, o los problemas estomacales o
gastrointestinales.

Es importante trabajar con un médico que tenga experiencia en el tratamiento de personas


con TEA al considerar el uso de medicamentos. Esto se aplica tanto a los medicamentos
recetados como a los que se venden sin receta médica. Las personas, las familias y los
médicos deben trabajar juntos para monitorear el progreso y las reacciones, a fin de
asegurarse de que los efectos secundarios negativos de un medicamento no superen sus
beneficios.

f) Enfoques sicológicos:

Los enfoques sicológicos pueden ayudar a las personas con TEA a sobrellevar la
ansiedad, la depresión y otros problemas de salud mental. La terapia cognitivo-conductual
(TCC, por sus siglas en inglés) es un enfoque sicológico que se enfoca en aprender las
conexiones entre los pensamientos, los sentimientos y los comportamientos. Durante este
tipo de terapia, el terapeuta y la persona trabajan juntos para determinar las metas y luego
para cambiar la forma en que la persona piensa acerca de una situación a fin de cambiar
su forma de reaccionar a ella.

g) Tratamientos complementarios y alternativos:

Algunas personas y algunos padres usan tratamientos que no encajan dentro de ninguna
de las otras categorías. Estos se conocen como tratamientos complementarios y
alternativos. Los tratamientos complementarios y alternativos a menudo se usan para
suplementar los enfoques más tradicionales.

Podrían incluir una alimentación especial, suplementos a base de hierbas, atención


quiropráctica, terapia con animales, terapia artística, conciencia plena o terapias de
relajación. Las personas y las familias deberían siempre hablar con el médico antes de
comenzar un tratamiento complementario y alternativo.
[Link] para realizar actividades para niños con autismo:

La gran dificultad que se encuentran profesionales e investigadores que trabajan con personas
con TEA es la gran diversidad de comportamientos que manifiesta esta población. Además de
presentar varios síntomas, el autismo también puede mostrarse en diferentes niveles de
severidad. Esto quiere decir que no todas las actividades pedagógicas pueden ayudar
completamente a las personas que padecen este trastorno. Por eso, es imprescindible la
individualización de los procesos de enseñanza y los programas de intervención según las
necesidades de cada niño.

A partir de esto se pueden establecer diferentes actividades para trabajar ciertas áreas que
requieren más apoyo en un niño con autismo. A continuación, una lista de alguna de ellas:

a) Desarrollo lingüístico:

Según la edad del niño que tiene autismo y de la etapa de desarrollo en la que esté, puedes
practicar, junto con el especialista, actividades que despierten la necesidad de comunicación
del niño. Por ejemplo, canciones, bailes, juegos de repetición o pictogramas.

Si el pequeño ya pide cosas verbalmente, ahora puedes ayudarle a nutrir su vocabulario


leyéndole cuentos para después enseñarle a crear frases uniendo palabras.

b) Actividades de imitación y reconocimiento:

Cuando se quiere hablar o interactuar con el niño, el adulto debe invitar al pequeño a que le
mire a los ojos. Los juegos de imitación y las actividades espejo son una buena herramienta
para ayudar al niño a que mantenga contacto visual con los demás.

Así mismo, enseñarle dibujos, fotos o vídeos que reflejan estados de ánimo, le ayudará a
interpretar qué emociones está experimentando él y las demás personas.

c) Pictogramas para fomentar su autonomía:

El aprendizaje de hábitos y la creación de rutinas en los niños con autismo es muy


favorecedor para que aprendan a ser independientes. Para lograr esto, es muy importante
enseñar al niño la pauta detallada de la serie de acciones que debe hacer si quiere alcanzar
una meta. Una buena forma de ayudarle es colocarle instrucciones en forma de pictogramas
para que ejecute ese tipo de tareas.

También, se puede entrenar su motricidad fina pintando objetos pequeños, y la motricidad


gruesa jugando a la pelota.

d) Ejercicios para manejar la ansiedad:

Algo que no se puede dejar pasar es la gestión de la ansiedad en los niños con autismo. Para
ello, el profesor o encargado debe mostrarle cómo pensar en situaciones estresantes seguido
de ejercicios de respiración guiados para entrar en calma. También, es importante establecer
actividades para niños con autismo en las que intervenga su físico para descargar toda la
energía antes de la exposición al estímulo estresante.

e) Rompecabezas para la motricidad fina:

Dependiendo de la edad del niño se pueden usar rompecabezas o puzzles en los que se
trabajará la expresión y compresión de cada imagen. Una vez se tengan montadas todas las
piezas, puedes enseñarle a localizar ciertos objetos para que desarrolle la atención o el conteo.
Además, con ambos juegos se puede trabajar la motricidad fina y la curiosidad.

14. Estrategias Para El Autismo En El Aula:

Cada estudiante con autismo es único, por lo tanto, cada estudiante tendrá necesidades únicas
en el aula. Sin embargo, hay muchas estrategias y principios básicos de instrucción eficaz que
pueden aplicarse a los alumnos con autismo dentro del aula. Muchas de estas estrategias
proporcionan estructura y enseñan una variedad de habilidades a través de las áreas de
contenido del entorno natural y tradicional del aula. Entre ellas se encuentran:

o Estrategias para el éxito

o Formas en que el autismo influye en el aprendizaje

o Estrategias para la configuración del aula de autismo


o Actividades sensoriales para el autismo en el aula

a) El Autismo En El Aula: Estrategias Para El Éxito:

Los estudiantes con autismo pueden prosperar en el aula con algunas estrategias para el éxito.
Una de ellas es el cuaderno de tareas. Un cuaderno de tareas es una manera fácil de tener una
visión para que los estudiantes sean capaces de saber y entender lo que se espera de ellos y lo
que viene a continuación en la clase.

Otra estrategia es a través de una rutina. Una rutina es una gran estrategia para el éxito del
autismo en el aula. Las rutinas son necesarias para todos los estudiantes, pero especialmente
para los que tienen autismo. Una rutina permite la consistencia y que el estudiante sepa lo que
viene después. Los cambios son inevitables en la escuela de vez en cuando, con profesores
sustitutos, simulacros de incendio, etc. El cambio puede ser difícil y una barrera en el aula
para los estudiantes con autismo, por lo que mantener las cosas iguales la mayor parte del
tiempo conducirá al éxito en el entorno del aula.

El propio entorno del aula es también una estrategia de éxito para los alumnos con autismo.
La estructura y la previsibilidad facilitan la comprensión del entorno por parte del alumno, lo
que puede ayudar a disminuir la preocupación o la agitación que pueda tener el alumno. Esto
es realmente importante para los estudiantes con autismo que tienden a reaccionar
negativamente o que realmente tienen dificultades con los cambios y la incertidumbre no
enviada en su entorno. Este tipo de alumnos suelen verse abrumados por los estímulos
sensoriales. Por lo tanto, una sobrecarga sensorial a la vez puede ser muy estresante y causar
una reacción negativa dentro del aula. Limitando los ruidos fuertes, ciertas frecuencias de luz,
las texturas y el control de la temperatura, el aula puede convertirse en un gran lugar para que
un alumno con autismo aprenda y tenga éxito.
La última clave de las estrategias para el éxito del autismo en el aula es comunicación. Al
igual que con las rutinas, la comunicación clara es importante para todos los alumnos, pero
una necesidad significativa para los alumnos con autismo. Las instrucciones claras y sencillas
evitan cualquier confusión y permiten que los alumnos con autismo procesen las
instrucciones con facilidad. Los alumnos con autismo a menudo no entienden las frases
comunes o el lenguaje figurado, por lo que comunicarse de forma directa con tareas cortas
permite al alumno procesar y completar la tarea a tiempo.

b) Formas En Que El Autismo Afecta Al Aprendizaje En El Aula:

El autismo afecta al aprendizaje de muchas maneras. Los alumnos con autismo tienen
dificultades para adaptar su comportamiento a diferentes situaciones. Cuando se produce un
cambio en su rutina habitual o algo se sale de lo normal, puede resultarles muy estresante.
También tienen dificultades para interactuar socialmente con los demás. En los primeros
cursos de primaria, a menudo aprenden jugando con otros alumnos. Esto puede ser un
obstáculo para los alumnos con autismo. Algunos alumnos con autismo necesitan moverse
para aprender. Esto puede plantear un problema en el aula de educación general debido a las
limitaciones de espacio, así como la posibilidad de distraer a otros estudiantes.
c) Estrategias Para La Configuración Del Aula De Autismo:

Una de las principales estrategias para la configuración del aula para alumnos con autismo es
etiquetar los materiales y los espacios. Organizar el aula de una manera determinada puede
aumentar la capacidad de un alumno con autismo para tener éxito en el entorno del aula.
Podemos ayudar a los alumnos a entender las expectativas y, en general, a dar sentido a todo
su entorno. Los investigadores han definido el apoyo ambiental como "aspectos del entorno,
distintos de las interacciones con las personas, que afectan al aprendizaje que se produce".

La previsibilidad y la uniformidad son factores importantes en la vida cotidiana de los


alumnos. Una forma de abordar estos elementos en el aula es con "Apoyos Ambientales".

Ejemplos de Apoyo Ambientales:

o Etiquetas

o Configuración de los límites

o Horarios visuales

o Herramientas educativas basadas en el comportamiento

o Señales de finalización de la actividad

o Tablas de selección

Los alumnos con autismo pueden agobiarse fácilmente o sobre-estimularse. Tenga un área
designada para calmarse. Cuando se dan estos casos, es más fácil para todos si hay un área
designada para que el estudiante vaya a ayudar a su autorregulación. El espacio debe ser
tranquilo e incluir artículos que puedan utilizar para ayudar a calmarse y reenfocarse.

Todas estas estrategias de apoyo ambiental son una forma sencilla pero eficaz de ayudar a un
alumno a responder adecuadamente en sus actividades cotidianas a lo largo de su jornada
escolar. El apoyo ambiental puede utilizarse eficazmente en todos los entornos y ambientes
para ayudar a las personas con TEA. Además, se ha demostrado que el apoyo ambiental
aumenta la independencia del alumno y ayuda a estimular el lenguaje.

d) Estrategias De Actividades Sensoriales Para Alumnos Con Autismo Que


Ayudan A Concentrarse En El Aula
Las estrategias de actividades sensoriales para alumnos con autismo pueden ayudar a
minimizar la sensación de sobreestimulación. Sin embargo, hay actividades dentro del
entorno del aula que pueden ayudar a los alumnos a seguir experimentando la sensorialidad y
a aprender mientras lo hacen. Las actividades sensoriales específicas pueden ayudar a un
alumno con autismo en el aula a mantenerse conectado a tierra y concentrado, así como a
satisfacer su necesidad de movimiento.

Algunas Actividades Sensoriales Pueden Ser:

o Estampación en papel

o Juego con babas

o Juguetes de manipulación

o Utilizar la crema de afeitar para las letras o las matemáticas

o Instrumentos rítmicos

o Pintar con los dedos

o Plastilina

Los alumnos con autismo pueden tener dificultades con este tipo de juegos. El objetivo es
averiguar las necesidades únicas de cada alumno con autismo. Algunos tipos de experiencias
sensoriales son calmantes y exitosas para un estudiante, pero pueden ser extremadamente
sobre-estimulantes para otro. Sin embargo, una vez que se encuentra el mejor juego sensorial
para un estudiante, éste puede realmente abrir la puerta y disminuir algunos de los desafíos
para el aprendizaje. Las actividades sensoriales pueden mejorar las habilidades sociales, la
coordinación mano-ojo y la motricidad fina. También pueden ayudar a desafiar el cerebro de
un estudiante que normalmente no utilizan y ser una clave para tener éxito en el entorno del
aula.

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