UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE
MÉXICO
Profesor: Karina Domínguez Paz.
Alumno: Sergio Daniel Godínez Olvera.
Materia: Política Criminológica.
Matricula: 21258913.
Fecha de elaboración: 02/04/2024.
Temas:
Cuál es la importancia de la implementación de políticas criminales en
México.
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La reacción que surge ante la criminalidad debe tener una armonía en la
connotación social-estatal ya que para enfrentar el fenómeno de la delincuencia es
necesaria acciones armonizadas entre el Estado y la sociedad en general. La
política criminal es una estrategia de acción que de forma generalizada busca
directrices para el correcto funcionamiento del control social y combate contra la
delincuencia. por lo cual una política criminal adecuada se encuentra focalizada en
las problemáticas en materia de seguridad ciudadana con relación a las variables
geográficas, sociodemográficas y las tipologías de delitos, esto con atención a la
incidencia delictiva de un territorio y un periodo de tiempo determinado.
Ya que la estabilidad de los Estados democráticos depende de la eficacia y la
legitimidad del sistema político que lo dirige. De tal forma que la eficacia se
observa con la capacidad de actuación de los gobiernos como con el consenso de
la población en general, los actores financieros y las fuerzas armadas;
Por otra parte, la legitimación implica la capacidad del sistema para mantener la
credibilidad en las instituciones. Un Estado que garantiza seguridad para el mayor
número de habitantes, será un estado único y dentro del cual se fortalezca la
confianza en las instituciones. Por ser esta una función tan importante y con tantas
implicaciones, es necesario que los tres órdenes de gobierno se actúen de manera
coordinada para fortalecer el Estado de Derecho y garantizar el bienestar de la
mayoría. Con esto se fomenta la participación ciudadana en la formulación y
evaluación de las políticas de seguridad.
De tal manera que la finalidad principal del Estado es el bien común, por lo que los
actos que éste lleve a cabo deben estar encaminados a dirigir acciones que de
manera general cumplan con ello. Ya que los valores y actividades que se deben
de encontrar en los estratos políticamente activos y que favorecen la democracia,
estas comprenden la legitimación de las instituciones, que se conforma con la
creencia de los individuos de que un régimen político tiene que resolver los
problemas que se presentan en la sociedad, es decir se habla de la afectación en
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la creación de soluciones a las demandad de la ciudadanía, a través de la
disponibilidad para el acuerdo y el compromiso.
Ya que uno de los problemas que se asocian a los altos índices de criminalidad
que se presenta en el país, es la inexistencia de una política criminal integral que
salvaguarde la seguridad pública, la violencia generada por la criminalidad debe
ser analizada como un fenómeno social para determinar los diferentes factores
que lo generan, es común que ante la presencia de un problema multicausal como
lo es la violencia se busque cubrir una única vertiente para formular soluciones,
esto provoca que las política criminales lejos de ser integrales, tienen una visión
simplista que las vuelve ineficientes, por lo que se requieren diferentes
mecanismos de control y de prevención. (Landa, 2023)
La política criminal:
La política criminal se encuentra en el sentido estricto del concepto de seguridad
pública, su importancia radica en ser la guía para el diseño de las estrategias y
acciones que se plasman en programas concretos para solucionar la demanda de
seguridad en su vertiente estricta.
Por lo cual se conforma de cuatro caracteres:
El carácter social es el más importante, ya que, si tomamos en cuenta que los
actos de gobierno se desarrollan en una sociedad, y que la misma contiene una
gran diversidad de sujetos, pensamientos, formas y conductas, resulta
comprensible que cualquier ciencia que pretenda incidir en el complejo social,
necesita estudiar, analizar, entender el entorno donde va actuar.
Sin embargo, para lograr entender la complejidad de la sociedad en donde se va
actuar, es necesario utilizar los conocimientos de muchas ciencias
(multidisiciplina), y entrelazarlos (interdisciplina), para poder lograr un mayor
acercamiento a la realidad del entorno, que sirve de base para el adecuado diseño
de la política criminal en la vertiente estricta de la seguridad pública.
El carácter preventivo (administración de riesgo) surge de la consideración del
verdadero sentido del derecho penal. Su simbolismo, que precisamente dota de
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contenido a principios rectores de la materia punitiva como: ultimo ratio,
subsidiariedad y de la consideración de las consecuencias, entre otras.
Por último, el carácter legislativo de la política criminal, implica el nivel de ayuda
para la función legislativa que el conocimiento que se extrae en su diseño (a
través de sus caracteres sociales, multi e interdisciplinario) puede brindar, además
del sustento que toda política pública llega a necesitar en su implementación, a
través de la creación de normas que proporcionen la base necesaria para el
desarrollo de la política criminal.
Ya que, al ser cubiertos dichos caracteres señalados con anterioridad, permitirá
diseñar una política criminal más acorde a las necesidades sociales, desarrollando
una planeación real en lapsos de tiempo previamente definidos (corto, medio y
largo), dejando atrás las actuales tendencias de actuación regidas por la
emergencia en la búsqueda de mostrar eficiencia (más no eficacia) en los
resultados.
Por otro lado, el objeto de intervención está determinado por aquello que se
encuentra definido como criminal o contravencional. Si bien se entiende que la
prevención debe ser un elemento esencial de la política criminal, desde una
perspectiva institucional es necesario establecer límites con otras políticas
orientadas en concreto a la satisfacción de derechos. No es deseable que, en el
marco de un estado social de derecho, la garantía, satisfacción y restablecimiento
de derechos esté en el ámbito de la política criminal, más allá de aquellas
garantías y derechos que están intrínsecamente relacionados con su
funcionamiento. Así las cosas, la adopción de estrategias penales, penitenciarias,
post-penitenciarias y el establecimiento de sinergias con otro tipo de políticas que
tengan efectos de prevención secundaria o terciaria, frente a fenómenos
criminales, ocuparía la atención de la política criminal.
En segundo lugar, los medios, tales como lo plantea la Corte Constitucional y la
Comisión Asesora para la Política Criminal, pueden involucrar respuestas de la
más variada índole. Dentro de estas respuestas está contemplada la sanción
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penal, pero también procesos de justicia restaurativa, medidas alternativas y los
programas de prevención, a modo de ejemplo.
Finalmente, los fines que se persiguen se encuentran determinados, al igual que
los medios, por unos criterios políticos y axiológicos, que determinan cuál es el
resultado que se busca lograr con la intervención. Dentro de los fines se pueden
encontrar también muchas alternativas, las cuales no necesariamente se excluyen
entre sí. Entre otros, son fines la retribución, la inclusión social, la prevención, la
resolución de conflicto, la reconstrucción del tejido social, la reintegración social
del condenado, la administración del crimen y de la venganza, etc.
Ya que desde la perspectiva analítica y operativa que debe desempeñar el
Observatorio de Política Criminal, se ha llegado al consenso de que la definición
de los problemas debe darse en función del elemento criminal. Esto quiere decir
que, en el proceso de criminalización primaria, el Estado propone la adopción de
una u otra estrategia para atender los conflictos sociales, y en este proceso se
define el campo de la política criminal. Desde esta perspectiva, existirían tres
subconjuntos de la política que podría resultar relevantes para la aproximación: 1)
la política penal, 2) la política de administración de justicia penal y 3) las políticas
penitenciarias o de ejecución de las sanciones.
De esta manera, el ámbito de análisis, seguimiento y evaluación de la política
criminal comprendería:
Los comportamientos que han sido criminalizados, no como un dato natural,
sino como un fenómeno en constante transformación y que ha sido definido
desde el Estado.
La política criminal también debe ocuparse por estudiar aquellos hechos
que no se encuentran criminalizados, pero que tienen relevancia en el
contexto criminal o deberían ser integrados a éste.
Por último, la política criminal debe tener especial interés en desarrollar un
análisis de la política, para comprender cómo el funcionamiento de esta
tiene incidencias sobre los fenómenos y sobre el contexto social. (Cubillos,
2017)
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Por lo cual, no se podría dejar de lado que este proceso de análisis, seguimiento y
evaluación estaría atravesado por los procesos: los niveles de criminalización
(primaria, secundaria y terciaria) que mencionamos previamente y el ciclo de
política (diagnóstico, definición del problema, búsqueda de la respuesta adecuada,
implementación, seguimiento y evaluación), procesos que coinciden entre sí. La
aproximación a estos procesos permitirá que este concepto de política criminal se
entienda en constante movimiento.
Y para concluir, la política criminal es una especie de las políticas públicas que
tiene como objetito aquellos comportamientos criminalizados (delitos y
contravenciones), frente a los cuales puede proponer un amplio catálogo de
medidas y de fines que corresponden a consideraciones éticas (sobre la justicia y
el reproche) y políticas (sobre la conveniencia, pertinencia y legitimidad). Esta
política criminal deberá ser entendida como una política de carácter prescripto,
cuyo objeto podrá cariar de acuerdo a distintas condiciones sociales.
Conclusión:
El delito, viene siendo uno de los principales problemas de la sociedad actual, es
por ello que el Estado debe crear distintas estrategias para su combate,
pretendiendo que baje el índice delictivo. Por lo cual es importante señalar que
una sociedad sin delitos sería una atopia, pero la realidad es que sólo podemos
aspirar a una disminución y control de la violencia criminal que se vive en el
mundo. Y es por esto que la política criminal se encuentra íntimamente
relacionada con el Derecho Penal; ya que la pena no es la única y mejor forma de
suprimir el delito, solo en aquellas circunstancias sumamente graves por ejemplo
el homicidio, delitos sexuales y trata de personas.
De tal manera que su objetivo principal es la implementación de medidas
empleadas por los órganos de gobierno para enfrentar la criminalidad que afecta a
un Estado, con la intención de encontrar soluciones pertinentes para disminuir los
niveles de delincuencia. Así como la utilización de medidas alternativas como la
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prisión preventiva, que constituye una de las principales recomendaciones de la
Comisión de Derechos Humanos.
Por lo cual esto indica que vivimos en una sociedad en la que los conflictos cada
día son mayores y que es necesario explorar nuevos paradigmas respecto de la
respuesta del Estado, la víctima u ofendido, el inculpado y la comunidad de frente
al conflicto en el área penal, pues solo de esta manera podremos encontrar
alternativas se solución con la participación de todos los sectores de la sociedad
encaminados al bien común.
Referencias
Cubillos, M. A. (09 de 03 de 2017). politicacriminal. Recuperado el 03 de 04 de
2024, de politicacriminal:
[Link]
[Link]
Galindo, J. J. (2001). tribunalmmm. Recuperado el 03 de 04 de 2024, de
tribunalmmm:
[Link]
~:text=La%20pol%C3%ADtica%20criminal%20se%20encuentra,en%20su
%20vertiente%20estricta6.
Landa, L. L. (01 de 03 de 2023). uv. Recuperado el 03 de 04 de 2024, de uv:
[Link]