Reclutamiento de Niños por las FARC en Colombia
Reclutamiento de Niños por las FARC en Colombia
Equipo de campo
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Equipo Jurídico
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Equipo de análisis
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Equipo de comunicaciones
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– Diseño Gráfico
Esta investigación es posible gracias al apoyo del gobierno de Estados Unidos de América a través de
su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), el Gobierno de Irlanda a través de su Programa
para el Desarrollo Internacional (Irish Aid), la Embajada de Suecia, y el Fondo Multidonante para el
Sostenimiento de la Paz en Colombia (MPTF). Sus contenidos son responsabilidad de sus autores y
no necesariamente reflejan las opiniones de USAID, el Gobierno de Estados Unidos de América, la
Embajada de Suecia, la Embajada de Irlanda, el MPTF o de la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM).
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO
FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES.
2021
CONTENIDO
CAPÍTULO 1. Reclutamiento y utilización de niños, niñas y
adolescentes por parte de las FARC en Colombia 11
Introducción 11
Aspectos Metodológicos 13
· Categorías de análisis 14
· Gráfico 1. Diseño metodológico 15
Consideraciones y recomendaciones 73
i. Institucionales 73
¿Cómo garantizarles los derechos a los Niños, Niñas y
Adolescentes vinculados a la guerra? 73
ii. A la comunidad internacional 78
iii. Sociedad civil y comunidades 78
Glosario de siglas y
acrónimos
ACR Agencia Colombiana para la Reintegración.
ARN Agencia para la Reincorporación y Normalización.
ASD Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
CDN Convención sobre los Derechos del Niño.
CIDH Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
CNG Conferencia Nacional Guerrillera.
CNMH Centro Nacional de Memoria Histórica.
CIPRUNNA Comisión Intersectorial para la Prevención del Reclutamiento y
Utilización de Niños, Niñas y Adolescentes.
COALICO Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto
armado en Colombia.
CODA Comité Operativo para la Dejación de Armas.
CPI Corte Penal Internacional.
CRIVA Consejo Regional Indígena del Vaupés.
DANE Departamento Administrativo Nacional de Estadística.
DDR Desarme, Desmovilización y Reintegración.
DIH Derecho Internacional Humanitario.
DNP Departamento Nacional de Planeación.
ELN Ejército de Liberación Nacional.
EMC Estado Mayor Central (con relación a las Farc).
ETCR Espacios Temporales de Capacitación y Reincorporación.
FARC-EP Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo.
ICBF Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
JEP Jurisdicción Especial para la Paz.
JUCO Juventud Comunista.
LTA Lugares de Transición y Atención (a los que fueron traslados los NNA
desvinculados de las Farc luego del Acuerdo de Paz).
NNA Niños, niñas y adolescentes.
OACP Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
OACNUDH Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos.
OCHA Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.
OIM Organización Internacional para las Migraciones.
OIT Organización Internacional del Trabajo.
OMC Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de
Memoria Histórica.
ONU Organización de las Naciones Unidas.
OPIAC Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonia.
ONIC Organización Nacional Indígena de Colombia.
PCDV Programa Camino Diferencial de Vida.
PC3 Partido Comunista Clandestino Colombiano.
RUV Registro Único de Víctimas.
SAT Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo.
SIVJRNR Sistema Integral de Verdad Justicia Reparación y No Repetición
SNARIV Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas.
SRPA Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente.
UARIV Unidad para la Atención y Reparación Integral a Víctimas.
UBPD Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas.
UNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
UNODC Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
USAID Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
INFANCIA RECLUTADA
CAPÍTULO 1. 11
L
as autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fundadas en 1964, llega-
ron a ser uno de los grupos armados insurgentes más grandes y organizados de América Latina e incluso
del planeta. Esta autodenominada organización político-militar, constituida como un grupo guerrillero
marxista-leninista, pasó de ser un grupo de autodefensa campesina, conformada en parte, por antiguos
combatientes de las guerrillas liberales de la llamada época de “la violencia” (1948-1958), a ser una efi-
ciente máquina de guerra al margen de la ley, con presencia en todo el territorio colombiano y cuyo objetivo
estaba centrado, como lo expresó , miembro del Secretariado de las FARC, en “conquistar el
poder político a través de la combinación de todas las formas de lucha para gobernar a Colombia (…)”1.
Para fines de la década de 1990, las FARC contaban con más de veinte mil2 hombres, mujeres, adolescen-
tes, niños y niñas en sus filas y con unas sesenta mil personas de todas las edades en sus redes de apoyo
logístico, político y militar. Tenían, además, una importante financiación soportada en economías ilegales
multimillonarias como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y la minería ilegal3. Aspectos que serán
abordados en el desarrollo del presente capítulo.
Para mantener y direccionar dicha estructura tan grande en la búsqueda de sus objetivos, las FARC evolu-
cionaron en el tiempo con un conjunto de normas internas, fundamentadas en principios comunistas, que
quedaron plasmados en estatutos organizacionales y leyes propias. Con el fin de garantizar el cumplimiento
de dichas normas, y mantener así la verticalidad y la disciplina de su ejército, contaban también con un
estricto sistema de justicia propia, el cual contenía sanciones y castigos incluyendo la pena de muerte.
A pesar de que las mencionadas normas referían, entre otras cosas, la vinculación a este grupo armado
de personas que superaran los 15 años de edad, los testimonios de muchas víctimas del reclutamiento
por parte de las FARC, evidencian que este grupo reclutó y utilizó de manera sistemática y generalizada a
1
Entrevista a Raúl Reyes en [Link] mayo de 2003
2
Echandía, Camilo. Cincuenta años de cambios en el conflicto armado en Colombia (1964-2014). Bogotá: Revista Zero Impresa Edición 33, segundo semestre de 2014,
3
[Link] (Consultado el 20 de mayo de 2021)
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
niños, niñas y adolescentes (NNA) por debajo de este “límite” etario, usándolos para cumplir con diferentes
actividades, de acuerdo a sus objetivos de guerra.
Esta práctica convirtió a las FARC en el grupo guerrillero que más víctimas ha dejado por cuenta del recluta-
12 miento y utilización de NNA en Colombia, y quizás en el mundo luego de la Segunda Guerra Mundial. Según
reportes del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), de un total de 6.958 NNA desvinculados de
la guerra, entre 1999 y 2021, el 56%, correspondiente a 3.878 NNA, provenían de las FARC, que los reclutó
y utilizó en gran parte, para cumplir sus cometidos de crecimiento y expansión con miras a la toma del poder
Según un informe de la Agencia Colombiana para la Reintegración, un 50% de los desmovilizados de FARC
fueron incorporados siendo menores de 18 años y un 40% fueron reclutados siendo menores de 15 años4.
Si bien no existe una evidencia escrita amplia sobre las directrices políticas explicitas en cuanto al reclu-
tamiento y utilización de NNA menores de 15 años dentro de las FARC, es posible concluir con base en el
análisis de información y en testimonios de ex guerrilleros obtenidos en el desarrollo de este trabajo, que
al interior de la organización se generó un sistema de incentivos y evasivas (acción y omisión) que permitió
que esta práctica se extendiera. Entre algunas de las razones que acompañaron el crecimiento de este
fenómeno se encuentran:
• El valor táctico y militar de vincular NNA para ejercer control de la población, labores de
inteligencia y utilizarlos en combate, entre otros.
• Algunos rasgos de la cultura rural colombiana en la que las personas son tratadas como adul-
tos, aun siendo menores de 18 años, insertándolos al sistema de producción agropecuario
y de subsistencia, incluso en aspectos como el matrimonio.
• El aceleramiento del ritmo del conflicto con la llegada del narcotráfico que proveyó recursos
abundantes alrededor de todos los eslabones de la cadena.
• La poca presencia institucional y capacidad del Estado para perseguir y castigar el fenóme-
no, así como de ofrecer alternativas de prevención del reclutamiento en las comunidades
con condiciones de vulnerabilidad, particularmente en zonas de expansión de la frontera
agrícola, entre otras.
Como preámbulo, vale mencionar que, a través del trabajo de campo realizado como insumo para este
informe, se evidenció que los NNA dentro del conflicto fueron tratados de forma degradante, y no se tomó
ninguna medida por parte de las estructuras de mando de las FARC para evitar, no solo su reclutamiento y
utilización, sino para sancionar los abusos en contra de los NNA.
4
Informe elaborado por la ARN y la OIM, denominado: “Caracterización y análisis de población desmovilizada durante los años 2014, 2015, y 2016, incluyendo el diseño de un análisis situacional,
documento de recomendaciones y una línea de base” del 9 de diciembre de 2016.
INFANCIA RECLUTADA
Para la realización de este informe, el Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga (ICP) confor-
mó un equipo interdisciplinario especializado que adelantó 1000 entrevistas que se realizaron a víctimas
directas, comunidad y familias de reclutamiento por parte de las FARC. Asimismo, abordó información de
fuentes primarias y secundarias, como las memorias de las conferencias de las FARC, los estatutos y regla-
mentos de dicha organización, y fuentes secundarias dee investigaciones realizadas por distintas entidades,
como el informe “Génesis” que recoge las violaciones al DIH por parte de las FARC, durante el conflicto
13
armando, este informe fue el producto de cinco años de investigación por parte de las Fuerzas Militares
en conjunto con la Fiscalía General de la Nación5, el cual cuenta con 18.380 páginas, donde se identifica
e individualiza a los máximos responsables de las FARC, y se da cuenta de las violaciones a los Derechos
Humanos ([Link].) y al Derecho Internacional Humanitario (DIH) que se cometieron por parte de esta
guerrilla, incorporando también el análisis de cifras de fuentes oficiales como el ICBF, la ARN y la Unidad
de Víctimas, entre otras.
En este sentido, el presente documento pretende hacer una aproximación al entendimiento del fenómeno
del reclutamiento forzado y utilización de menores de edad, como un insumo para el conocimiento de la
verdad, parte fundamental para el reconocimiento y la reparación de las víctimas de este delito de guerra,
como componente esencial del Sistema Integral de Verdad Justicia Reparación y No Repetición (SIVJRNR)
En un segundo aparte, se ilustra el desarrollo evolutivo de las FARC, a partir de los planteamientos expues-
tos por esta organización en sus diferentes Conferencias Nacionales Guerrilleras6; destacando su proyecto
de crecimiento, estructura y componentes normativos, orientados al mantenimiento de la disciplina al in-
terior de sus estructuras y sobre sus integrantes. En este sentido, dentro de este acápite se puede observar
que, la intención de crecimiento de esta organización posiblemente propició las condiciones para el recluta-
miento de NNA, aún en contra de la “normatividad” interna que, en el papel, restringía la incorporación de
menores de 15 años a las FARC, previsiblemente a efectos de cumplir con el DIH, en la búsqueda manifiesta
durante décadas de reconocimiento y estatus de beligerancia.
En la tercera sección, se analizan las diferentes formas de reclutamiento de NNA utilizadas por las FARC, de-
tallando en cada caso sus estrategias, reforzando el análisis con algunas de las entrevistas realizadas a las
víctimas, como referencias específicas y aportes claves para la comprensión del contexto de estas prácticas.
En cuarto lugar, se explican los diferentes roles y tareas a las cuales eran destinados los NNA reclutados,
desde un enfoque diferencial en términos de entornos rurales y urbanos, de género y pertenencia a grupos
étnicos, evidenciando la forma en la que eran instrumentalizados y expuestos a asumir riesgos al interior
del combate, inconcebibles a su edad y desarrollo psicoemocional, ya fuera en la preparación de explosivos,
o en la línea de fuego, por citar algunos ejemplos. Por último, en este documento, se comparten ciertas
reflexiones producto del análisis, a partir de la triangulación de la información, en concordancia con el
objetivo planteado por el mismo.
Aspectos Metodológicos
La presente investigación brinda elementos que contribuyen en la explicación y clarificación del fenómeno
del reclutamiento, y utilización de NNA en Colombia, específicamente por las extintas Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC), con el fin de contribuir al esclarecimiento de la verdad histórica sobre
las graves violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario ocasionadas en
razón de estas prácticas.
5
[Link] (Consultada el 6 de julio de 2021).
6
La Conferencia Nacional Guerrillera es la máxima instancia de reunión y decisión de las FARC según lo establecido en sus documentos internos de organización y lo expuesto por la misma en
espacios de público conocimiento.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
La investigación que generó el presente informe, se enmarca en el paradigma cualitativo con enfoque fe-
nomenológico de tipo Histórico – Hermenéutico, haciendo énfasis en la construcción de sentidos subjetivos
desde experiencias individuales y colectivas, basadas en fuentes de información primaria y secundaria, iden-
tificando mediante contrastación los modus operandi, técnicas y prácticas repetitivas ejecutadas por parte
14 de las FARC. Adicionalmente, se identificaron responsabilidades del reclutamiento y utilización de NNA por
parte de las FARC, en el marco del conflicto armado, a partir de la periodización de los hechos en una línea
de tiempo, delimitando ubicación de los mismos (espacio-tiempo).
Este modelo permitió realizar una triangulación de las categorías de análisis, (las cuales se desarrollarán
en el siguiente acápite) entre la información encontrada en fuentes documentales, e investigativas, junto
a la aplicación de entrevistas con personas víctimas del reclutamiento, grupos familiares y comunidades
afectadas por el fenómeno, e instituciones referentes de información.
El diseño mixto de la investigación permitió un dialogo con los enfoques jurídicos metodológicos, utilizados
en procesos de investigación, que apuntan a ampliar los fenómenos en búsqueda de la verdad y recono-
cer los responsables individuales y colectivos de los mismos. En el marco de la presente investigación se
acudió a postulados teóricos y jurídicos que configuran un modelo mixto, en donde entran a dialogar los
elementos dogmáticos-normativos y teóricos con los elementos empíricos y de campo, lo cual configura la
mixtura. Por otra parte, se permitió la mirada de las metodologías de carácter cualitativa y cuantitativa de
la investigación (enfoque multimodal). Dicho modelo mixto multimodal, posibilitó el análisis integral de la
ocurrencia de prácticas desde la lectura de cifras y su configuración en sus zonas y microzonas, partiendo
de los diversos grupos poblacionales objeto de la misma.
Categorías de análisis
Para el desarrollo de esta investigación se determinaron tres categorías de análisis, que permitieron di-
reccionar los instrumentos de recolección de información, la posterior triangulación y el contraste de la
información primaria recaudada. Dichas categorías fueron:
Es importante la focalización de las personas respecto a los municipios donde el conflicto tuvo mayo inci-
dencia, en cuanto son aquellas zonas las que arrojan índices significativos de reclutamiento, adicionalmente
son los departamentos receptores de las personas que estuvieron en los Grupos Armados Organizados, de
esta forma se delimitaron los siguientes departamentos: Meta, Caquetá, Antioquia, Cauca, Nariño, Chocó,
Cundinamarca, Valle del Cauca y Tolima, donde se aplicaron los instrumentos y herramientas de recolec-
ción de información. Es importante precisar que la información primaria recolectada se compone de 1000
entrevistas8.
7
“ZOMAC es el conjunto de municipios que sean considerados como más afectados por el Conflicto Armado - ZOMAC - definidos conforme con lo dispuesto en el numeral 6 del artículo 236 de la
Ley 1819 del 29 de diciembre de 2016 y en cuya jurisdicción aplicarán las disposiciones establecidas en los artículos 235 al 237 de la misma ley y los reglamentos que se expidan”. Artículo 1.1.4. del
Decreto 1650 de 2017.
8
En un capítulo posterior se abordarán las variables de focalización y la representatividad de la muestra de cara a la explicación del fenómeno.
INFANCIA RECLUTADA
igualmente, se ha considerado que, de manera transversal, se hará un análisis desde los enfoques dife-
renciales: Enfoque de curso de vida, étnico, de género, enmarcados en el fenómeno del reclutamiento y
utilización de NNA por las FARC.
Los testimonios que soportan el análisis fueron recolectados mediante entrevistas semiestructuras, sus-
tentadas en cuatro instrumentos, uno dirigido a personas que fueron reclutadas siendo menores de edad;
15
otro para personas que ingresaron al grupo siendo mayores de edad; adicionalmente, uno diseñado para
familiares de personas victimas de reclutamiento y por último, el de actores sociales o comunidades que tu-
vieron algun relacionamiento con los hechos de reclutamiento. Estos instrumentos se definieron como tipo
baterías de preguntas agrupadas en tres segmentos que permite contruir la periodización de los hechos;
antes, durante y después del reclutamiento, esto en perspectiva de línea de tiempo, a su vez se desarrollaron
preguntas bajo la siguientes ejes: dinámicas del conflicto e impactos a nivel personal y familiar; análisis de
normas y reglamento de la estructura militar de las FARC; instrumentalización táctica de los menores de
edad y por último, análisis de las dinámicas e impactos a nivel del territorio.
Desde esta perspectiva también se describió la dirección piramidal de las FARC, la comprensión de las
experiencias de las personas y sus núcleos cercanos víctimas del reclutamiento de NNA, con el fin de
Como una de las principales directrices desde lo metodológico, la propuesta investigativa que dio como
resultado el presente informe, se propuso lograr la máxima simplificación de los métodos empleados para
la identificación de los patrones, y que sea de acceso a diferentes sectores de la sociedad en general, con-
tribuyendo en mayor medida al esclarecimiento de la verdad histórica de cara a las víctimas.
Magnitud del
16
reclutamiento de NNA
Como punto de partida es necesario considerar la cifra reportada por el Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar (ICBF) que da cuenta de 6.9589 NNA desvinculados, de la cual asimismo, resulta relevante analizar
el fenómeno en los departamentos con mayor índice de reclutamiento en el país, constatando que en los
departamentos de Antioquia se identificaron a 833 NNA que fueron reclutados,468 en el Meta, 495 en
Caquetá, 484 en el Cauca, y 411 Nariño, una distribución territorial que plantea una conexión con las eco-
nomías ilegales, como se explicará en el desarrollo de este capítulo.
Aunque hay departamentos con mayor número de registros en cuanto al reclutamiento, es posible afirmar
que este es un delito generalizado y sistemático ejercido por actores armados en el conflicto colombiano,
desconociendo la prevalencia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes10, y que ha dejado otros
registros, como la cifra presentada por el Registro Único de Victimas (RUV), que relaciona a 8.449 víctimas
directas por parte de grupos armados organizados, incluyendo a las FARC.
Resulta importante señalar que la diferencia entre las cifras mostradas por las distintas entidades, está
directamente asociada al manejo que los actores armados han dado al reclutamiento y utilización de NNA,
intentando ocultar el fenómeno para eludir sus responsabilidades judiciales de orden nacional e internacio-
nal, e invisibilizar la oscura práctica del reclutamiento de NNA que siempre fue y ha sido la directriz central
de los grupos armados organizados al margen de la ley.
La magnitud de este delito resultaría mayor de lo que propone la cifra de las 8.449 víctimas del RUV, o las
6.958 del ICBF, pues ninguna de las dos incluye a aquellos que reclutados siendo menores salieron del GAO
siendo mayores de edad. Adicionalmente, la Ley 1448 de 2011 (Ley de Víctimas), no contempla hechos victi-
mizantes anteriores a enero de 1985, lo cual deja un amplio periodo sin documentar y una tarea importante
por desarrollar en el camino del esclarecimiento de la verdad.
En correspondencia con este escenario, para ampliar el rango de registro de este delito, la Sala de Recono-
cimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la Jurisdicción
Especial para la Paz, realizó una estimación desde 1971 hasta 2016,11 estableciendo un número de 6.230
víctimas de esta práctica en todo el país, cifra que tampoco contempla las personas reclutadas siendo me-
nores de edad que se desmovilizaron en edad adulta.
También resultan relevantes para el presente análisis y el establecimiento de la magnitud del fenómeno, los
registros suministrados por la Agencia de Reincorporación y Normalización (ARN), que a través de informes
que recopilan datos de las personas atendidas desde 2006 a marzo de 2021, reporta un total de 5.940
personas desvinculadas, de las cuales 2.31613 provenían de las FARC.
9
Periodo de información desde noviembre 16 de 1999 hasta febrero 28 de 2021.
10
Inciso 3º del artículo 44, Constitución Política.
11
Auto Nº 029 de 2019 del 1 de marzo de 2019, donde se avoca conocimiento del reclutamiento y utilización de niños y niñas en el conflicto armado, como un caso priorizado.
12
Ministerio de Defensa Nacional, Foro Internacional “Menorías de desarme y la desmovilización individual” realizado en el Hotel Tequendama, cifras del periodo 7 de agosto del 2002 al 31 de
octubre del 2017.
13
Información obtenida a través de Memorando de entendimiento entre la Agencia para la Reincorporación y la Normalización y la Fundación Instituto de Ciencia Política – Hernán Echavarría
Olózaga, suscrito el 17 de marzo de 2021.
INFANCIA RECLUTADA
Al revisar en detalle el informe de la ARN, se estableció que el 72,7% de los NNA desvinculados antes del
24 de noviembre de 2016 (fecha de la firma14 del Acuerdo de Paz) tenían edades entre el rango de 12 a 17
años, demostrando el desacato de sus propias normas por parte de las FARC, en el sentido de restringir el
reclutamiento a personas menores de 15 años. Asimismo, estas cifras refuerzan la tesis de cómo el recluta-
miento de NNA, fue uno de los factores para asegurar la presencia de las FARC en el territorio, cumplir con
sus metas de crecimiento, así como consolidar un plan estratégico al cual nos referiremos más adelante.
17
Por último, resulta importante exponer las cifras brindadas por la ACR15, recaudadas mediante un análisis
econométrico (Econometría Consultores, 2016), en las cuales la entidad afirma que el 68% de las personas
que pertenecieron a las FARC fueron reclutados siendo menores de edad, además:
Contexto jurídico
internacional y nacional del
reclutamiento y utilización de
niños, niñas y adolescentes
Los niños, niñas y adolescentes han sido víctimas directas o indirectas de las graves violaciones a los
Derechos Humanos e infracciones al DIH en los conflictos armados, dada su vinculación como “niños sol-
dados”17 por organizaciones armadas con el objetivo de cumplir sus fines estratégicos en el marco de la
confrontación. En este marco, resalta la Corte Constitucional en Sentencia C-240 de 2009, que, tanto en
el derecho nacional como internacional, se penaliza: i) que los NNA sirvan (utilización) o ii) tomen parte en
esos grupos armados (participación), independiente de las labores que desarrollen18.
Producto de los conflictos armados y de la instrumentalización de los menores de edad en acciones bélicas,
los Estados, ante las graves violaciones a los derechos humanos crearon herramientas de protección para
esta población, sin embargo, en Colombia dichos instrumentos han sido insuficientes frente a la magnitud
del reclutamiento de menores de edad.
14
[Link] (Consultado el 24 de junio 2021).
15
Informe elaborado por la ARN y la OIM, denominado: “Caracterización y análisis de población desmovilizada durante los años 2014, 2015, y 2016, incluyendo el diseño de un análisis situacional,
documento de recomendaciones y una línea de base” del 9 de diciembre de 2016.
16
Ídem.
17
Según los Principios de Ciudad del Cabo (1997), un “niño soldado” es toda persona menor de 18 años de edad que forma parte de cualquier fuerza armada regular o irregular en la capacidad
que sea, lo que comprende, entre otros, cocineros, porteadores, mensajeros o cualquiera que acompañe a dichos grupos, salvo los familiares. La definición incluye a las niñas reclutadas con fines
sexuales y para matrimonios forzados. Por consiguiente, no se refiere sólo a un niño que lleva o ha llevado armas.
18
Corte Constitucional. MP Dr. Mauricio González Cuervo. Sentencia C-240 de 2009. Disponible [Link]
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Para resaltar el avance en materia de protección, se presentará un recuento cronológico de los instrumentos
internacionales que conforman los diferentes sistemas de protección de derechos que aplican para los NNA,
posteriormente se enunciarán las medidas adoptadas internamente en Colombia, y finalmente se ilustrará
la postura de las FARC frente a ambos, de forma que permita entender que, aunque en Colombia se avan-
18 zaba en la protección de los NNA en materia normativa, las FARC indiscriminadamente implementaba el
reclutamiento de los menores de edad con el objetivo de lograr su propósito de acceder al poder por la vía
armada.
Entrando en materia, en el plano internacional, desde 1920 el Comité Internacional de la Cruz Roja venía
planteando la protección de la población civil contra los efectos de las confrontaciones bélicas, sin em-
bargo, es en 1949, tras la Segunda Guerra Mundial, que se dio un paso contundente en la protección de
las víctimas de la guerra, con la elaboración de los cuatro Convenios de Ginebra, los cuales se erigieron
como Tratados Internacionales del Derecho Internacional Humanitario, con el objeto de limitar los efectos
devastadores de la guerra, a través de normas jurídicas que regulan los conflictos armados bajo el Principio
de Humanidad.
En este sentido, el IV Convenio de Ginebra relativo a la Protección debida a las Personas Civiles en Tiempo
de Guerra, contempló en el artículo 3º una serie de disposiciones mínimas que las partes en conflicto deben
observar en el caso de conflictos no internacionales, entre las que se encuentran el respeto por las personas
civiles que no hacen parte de las hostilidades y la prohibición de los tratos crueles y tortura.
En el mismo sentido, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en línea con la búsqueda de herra-
mientas de protección para los niños en el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos
(DIDH), emitió la Declaración de los Derechos del Niño (1959) dirigida a garantizar su bienestar “(…)
considerando que el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales,
incluso la debida protección legal, tanto antes como después de su nacimiento, (…) y que la humanidad
le debe al niño lo mejor que puede darle”. Con fundamento en ello, se consagraron diez principios que
van desde el reconocimiento de sus derechos esenciales sin discriminación por razón de raza, color, sexo,
religión y otros, hasta la ratificación de la garantía de protección especial y el interés superior del niño a
la hora de la promulgación de leyes que permitan hacer efectiva dicha salvaguarda. De esta declaración
resaltamos el Principio VIII que dispone: “El niño debe, en todas circunstancias, figurar entre los primeros
que reciban protección y socorro”.
Fortaleciendo el marco de protección de los NNA en el DIDH, en 1966 se adoptó el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos, que entró en vigencia en 1976 como instrumento de salvaguarda para los
NNA, el cual en su artículo 24 estableció que los niños son sujetos de derecho sin discriminación alguna,
generando un deber de protección por parte de la familia, la sociedad y del Estado.
Como hito importante para el objetivo de este documento, en 1977 se suscribió el Protocolo II, adicional
a los Convenios de Ginebra de 1949, relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados
sin carácter internacional, vigente para Colombia desde febrero de 199619. Siendo este el primer tratado
internacional que regula exclusivamente los conflictos armados internos20, como herramienta del Derecho
Internacional Humanitario -DIH-21. En tal sentido, el artículo 4º del mencionado instrumento contempla las
“Garantías Fundamentales” y, en su numeral 3º, consagra la prohibición expresa de reclutamiento y partici-
pación en las hostilidades de los niños menores de 15 años. Igualmente, reconoce una especial protección
para los menores de 15 años que, pese a la prohibición de reclutamiento, fueron vinculados a los grupos
armados o fuerzas armadas y son capturados.
19
Aprobado a través de la Ley 171 de 1994.
20
Según el concepto aludido por la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP, el conflicto armado para el Derecho Internacional Penal contemporáneo (TPIY en TADIC): es aquel en el cual hay
violencia armada prolongada entre Estados, o entre los gobiernos y grupos armados al interior de un Estado o entre varios grupos armados. “Un conflicto armado existe cuando se acude a la fuerza
armada entre Estados o a la violencia armada prolongada entre autoridades gubernamentales y grupos armados o entre tales grupos dentro de un Estado”.
21
Corte Constitucional. MP Dr. Alejandro Martínez Caballero. Sentencia C- 225 del 18 de mayo de 1995 “El derecho humanitario en manera alguna legitima la guerra. Lo que busca es garantizar que
las partes en contienda adopten las medidas para proteger a la persona humana”.
22
Disponible [Link]
INFANCIA RECLUTADA
a todo “ser humano menor de dieciocho años de edad”. En concordancia con este estándar de edad para
la protección de los derechos humanos de los niños, en 1997 se suscribieron los Principios de Ciudad del
Cabo liderados por la UNICEF23, con el objetivo de contribuir en la prevención del reclutamiento de niños
soldados en África, recomendando a los gobiernos adoptar medidas que garantizaran que los 18 años
fueran la edad mínima de participación en las hostilidades, y de cualquier forma de reclutamiento, por parte
de las fuerzas armadas o grupos armados. De estos principios cabe resaltar que, aunque su carácter no es
19
vinculante, refuerzan el llamado a elevar el estándar del DIH de protección de los NNA contra el recluta-
miento ilícito.
Especial importancia cobra a su vez la expedición en 1998 del Estatuto de Roma (ER), el cual es considerado
un hito legal y político, que representa la culminación del proceso de internacionalización de la protección
de las personas frente a las graves violaciones de los derechos humanos e infracciones al Derecho Interna-
cional Humanitario a través de normas vinculantes. Entre otros, este instrumento constituyó a la Corte Penal
Internacional (CPI) con competencia residual frente a los tribunales nacionales para investigar y juzgar24 las
graves violaciones a los derechos humanos -[Link].- e infracciones al Derecho Internacional Humanitario
(DIH). Su relevancia es reconocida, al ser calificado como el reglamento procedimental del derecho penal
internacional actual25. Específicamente para Colombia26, la vigencia de la CPI frente a los crímenes de
Ad portas del siglo XXI, en el marco de estos trascendentales avances normativos, la Organización Interna-
cional del Trabajo (OIT) en 1999 adoptó el Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil, el cual
resalta el deber de implementar medidas inmediatas y eficaces, para prohibir y eliminar las peores formas
de trabajo infantil con carácter urgente, brindando protección a los niños, reconociendo como tal a toda
persona menor de 18 años y catalogando el reclutamiento de NNA como una forma de esclavitud infantil28,
lo cual reviste especial importancia en el marco de este documento.
Finalmente en el ámbito internacional, como aporte al DIDH la Convención de los Derechos del Niño de
1989 dio lugar a dos Protocolos Facultativos (2000), de los cuales para efectos del presente informe, resal-
taremos el relativo a la participación de niños en los conflictos armados, el cual representa un esfuerzo para
promover el respeto y garantía de los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño,
aumentando la protección de los derechos de los NNA, elevando el estándar de protección internacional29
para evitar así su participación en los conflictos armados.
Ahora bien, la evolución normativa internacional del Sistema de Protección de los derechos de los NNA,
conllevó a la incorporación de estos instrumentos en la legislación nacional, con el objetivo de reforzar su
marco de salvaguarda. A continuación, y como parte de un contexto necesario, se señalan los principales
tratados ratificados por Colombia en esta materia:
23
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
24
Corte Constitucional, MP Mauricio González Cuervo. Sentencia C-240 del 1º de abril de 2009, 4.3.6 “(...) su competencia (CPI) en estas materias es residual. Por consiguiente, únicamente puede
actuar en los casos en que las jurisdicciones nacionales se hayan abstenido por cualquier causa, de perseguir estos delitos o no hayan podido hacerlo por cualquier razón”.
25
ENRICO, Amati, Matteo Costi y Emanuela Fronza. “Introducción”, en YEZID VIVEROS (ed.). Introducción al Derecho Penal Internacional (Bogotá D. C.: Universidad Libre, 2009), p.48.
26
Ley 742 de 2002.
27
Artículo 124. Disposición de transición.
28
A través de la Ley 704 de 2001 se aprobó en Colombia.
29
“1. Los Estados Partes elevarán la edad mínima, contada en años, para el reclutamiento voluntario de personas en sus fuerzas armadas nacionales por encima de la fijada en el párrafo 3 del
artículo 38 de la Convención sobre los Derechos del Niño1, teniendo en cuenta los principios formulados en dicho artículo, y reconociendo que en virtud de esa Convención los menores de 18 años
tienen derecho a una protección especial (…)”.
30
Entró en vigor en marzo de 1976. Disponible: [Link]
31
Colombia, al ratificar la Convención sobre Derechos del Niño de 1989, (el 28 de enero de 1991 mediante la Ley 12), hizo una reserva, considerando que la edad mínima fuese de 18 años, adelantando
así la restricción de mayor protección del Protocolo.
32
“Por medio de la cual se aprueba el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, hecho en Roma, el día diecisiete (17) de julio de mil novecientos noventa y ocho (1998)”.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
• Ley 833 de 2003, que entró en vigor el 25 de junio de 200533 con plena fuerza vinculante, ratifica y
aprueba para Colombia el Protocolo Facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos
armados.
20 En línea con el espíritu de protección internacional de los niños y niñas, la Constitución Política de Colombia
en 1991 consagró en el artículo 44, el interés superior del niño, declarando sus derechos como fundamen-
tales, derivando el deber de protección y garantía en favor de los menores de edad a cargo del Estado, la
sociedad y la familia.
No obstante, haberse reforzado a través de diversos instrumentos el marco de protección de los NNA, en
Colombia la vinculación de los menores de edad en el escenario del conflicto armado ha sido una realidad
constante. Esta situación conllevó a incluir el reclutamiento ilícito, como delito autónomo en la Ley 418
de 199734, la cual en su artículo 14 dispone que: “Quien reclute a menores de edad para integrar grupos
insurgentes o grupos de autodefensa, o los induzca a integrarlos, o los admita en ellos, o quienes con tal fin
les proporcione entrenamiento militar, será sancionado con prisión de tres a cinco años (…)”.
Cabe mencionar que antes de 1997, la conducta de retención de menores para ser incorporados en los gru-
pos armados, se encuadraba dentro del delito de Secuestro agravado35 o constreñimiento para delinquir36;
al representar una limitación arbitraria del ejercicio del derecho a la libertad y la vinculación a un grupo
armado ilegal, según lo señala el Informe Nacional de Reclutamiento y Utilización de Niños, Niñas y Ado-
lescentes en el Conflicto Armado Colombiano del Centro de Memoria Histórica, “Una Guerra sin Edad”37.
Para el año 2000, el Código Penal Colombiano (Ley 599 de 2000), en el artículo 162, consagró el delito de
reclutamiento ilícito, estipulándolo por primera vez dentro de un título especial de delitos contra persona y
bienes protegidos por el Derecho Internacional Humanitario, de la siguiente manera:
“El que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, reclute menores de dieciocho (18) años o
los obligue a participar directa o indirectamente en las hostilidades o en acciones armadas, incurrirá
en prisión de seis (6) a diez (10) años y multa de seiscientos (600) a mil (1000) salarios mínimos
legales mensuales vigentes”38.
En 2009 mediante Sentencia C-240 y con respecto a la edad que brinda protección contra el reclutamiento
de NNA, la Corte Constitucional41 advirtió la diferencia del estándar de protección contenido en el Estatuto de
Roma, relativo a la prohibición del reclutamiento de menores de 15 años y el contemplado en la legislación
interna, que amplía el espectro de salvaguarda a los menores de 18 años en función del contexto del país.
Por último, en el marco de los beneficios jurídicos previstos en el Acuerdo Final de Paz, la Corte Constitu-
cional en Sentencia C-007 de 201842 realizó un análisis de la Ley 1820 de 201643 (a través de la cual se
33
Decreto 3966 de 2005.
34
“Por la cual se consagran unos instrumentos para la búsqueda de la convivencia, la eficacia de la justicia y se dictan otras disposiciones”. La Ley 418 fue prorrogada en lo sucesivo por las Leyes
548 de 1999; 782 de 2002; 1106 de 2006; 1421 de 2010; 1738 de 2014; modificada por la 1779 de 2016 y prorrogada por hasta 2022 por la Ley 1941 de 2018.
35
Decreto Ley 100 de 1980 “Por el cual se expide el nuevo Código Penal” Título X Delitos contra la Libertad Individual y otras garantías. Capítulo I Del Secuestro.
36
“Artículo 277. Constreñimiento para delinquir. El que constriña a otro a cometer un delito, siempre que el hecho no se haya previsto como delito sancionado con pena mayor, incurrirá en prisión
de uno (1) a tres (3) años”
37
Página 560. Disponible [Link]
38
Posteriormente, la Ley 890 de 2004 incorporó un aumento punitivo en las conductas descritas en la Ley 599 de 2000.
39
Corte Constitucional, MP Dr. Manuel José Cepeda, Sentencia C- 203 del 08 de marzo de 2005, numeral 5.4. Disponible: [Link]
40
“Por medio de la cual se prorroga la vigencia de la Ley 418 de 1997, prorrogada y modificada por la Ley 548 de 1999 y se modifican algunas de sus disposiciones”.
41
Corte Constitucional, MP Dr. Mauricio González Cuervo, Sentencia C- 240 del 1º de abril de 2009, numeral: 7.3.2
42
Revisión automática de la Ley 1820 de 2016 “Por medio de la cual se dictan disposiciones sobre amnistía, indulto y tratamientos especiales y otras disposiciones”. Disponible: [Link]
[Link]/relatoria/2018/[Link]
43
Por medio de la cual se dictan disposiciones sobre amnistía, indulto y tratamientos penales especiales y otras disposiciones.
INFANCIA RECLUTADA
brindan beneficios jurídicos de amnistía e indulto), concluyendo que el estándar de protección de los NNA
frente al reclutamiento por parte de grupos armados, no se ha mantenido inamovible en el tiempo, por el
contrario, el margen de protección de 15 años de edad establecido se amplió a 18 años tras la vigencia del
Protocolo Facultativo sobre la Convención de los Derechos del Niño; relativo a la participación de NNA en
el conflicto armado y que para Colombia obra específicamente a partir del 25 de junio de 200544. 21
Expuesto lo anterior, se plantea a continuación la postura de las FARC a lo largo del conflicto frente a la
vinculación de los niños y niñas a sus filas. Al respecto y como punto de partida conviene resaltar que la
Fiscalía General de la Nación en su Informe No. 04 “Vinculación y Utilización de NNA por parte de las FARC-
EP” (2018), señaló que la VII Conferencia reorientó el accionar de las FARC autodenominándose Ejército
del Pueblo -EP., creando un Plan Estratégico para la toma del poder, que implicó un cambio del modelo de
lucha, incorporando en sus estatutos de manera explícita la vinculación de jóvenes a partir de los 15 años,
aparentemente en línea con el Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra (1977), artículo 4º numeral
3º literal c45, lo cual se mantuvo hasta su proceso de dejación de armas (2016), trasgrediendo así la legisla-
ción colombiana46, la Convención sobre los Derechos del Niño y su posterior Protocolo Facultativo relativo
a la participación de niños en el conflicto, que prohíbe la vinculación de menores de 18 años.
“Los jóvenes de 10 años en adelante juegan labor en tareas propias de su edad, como la organiza-
ción de la juventud revolucionaria. Un muchacho educado en la escuela de las luchas armadas re-
volucionarias es casi seguramente un buen guerrillero. Aquí en Marquetalia hay muchos guerrilleros
que son peposos que no temen en nada a los chulos y dominan la táctica guerrillera a la maravilla.
Desde niños han peleado contra nuestro enemigo”47.
Así pues, esta organización armada identificaba en la comunidad su más fuerte fortín de lucha, en esta
línea en 1973, el Pleno del Estado Mayor Central48 orientó de manera expresa la expansión y crecimiento
en número de combatientes, al exigir metas de incorporación de personas en armas49. Ya en 1974 la V
Conferencia Nacional Guerrillera50 dentro de su política de expansión aprobó el “Plan de Organización
del Partido y Masas” para implementarlo dentro del área rural o urbana de influencia de la organización.
En esta misma década, las FARC en la VI Conferencia (1978), resaltó la importancia de la incorporación de
personas para el cumplimiento de su “nuevo modo de operar” buscando activamente la confrontación51.
Pero nada se estipuló frente a evitar el reclutamiento de menores.
Para 1982, las FARC con el propósito de convertirse en una guerrilla ofensiva, definió en la VII Conferencia la incor-
poración de hombres y mujeres entre los 15 y 30 años de edad, como política expresa de reclutamiento, con el obje-
tivo de cumplir con la orden de desdoblamiento de las estructuras guerrilleras para tener más presencia territorial52.
44
“(…) puede afirmarse que, por lo menos, al momento de entrada en vigor del referido instrumento para Colombia (25 de junio de 2005), la prohibición del reclutamiento de menores de 18 años,
como un crimen internacional, forma parte del derecho consuetudinario y su comisión acarrea responsabilidad penal individual”.
45
Artículo 4º que contempla las “Garantías Fundamentales”, numeral 3º. Se proporcionarán a los niños los cuidados y la ayuda que necesiten y, en particular: c) los niños menores de quince años
no serán reclutados en las fuerzas o grupos armados y no se permitirá que participen en las hostilidades.
46
Código Civil, artículo 34: “Llámese infante o niño, todo el que no ha cumplido siete años; impúber, el que no ha cumplido catorce años; mayor de edad o simplemente mayor, el que ha cumplido
dieciocho años, y menor de edad, o simplemente menor, el que no ha llegado a cumplirlos”.
47
Disponible en; [Link] página 42 (consulta realizada el 25 de mayo de 2021).
48
El Pleno del Estado Mayor Central es la reunión que se desarrollaba entre una y otra Conferencias, con el objetivo de: i) evaluar el avance de los planes y determinaciones adoptadas en las
Conferencias, ii) aprobar el re direccionamiento de los mismos o iii) tomar nuevas decisiones frente a situaciones coyunturales de la organización.
49
Se imponen como metas de crecimiento a ser cumplidas por las columnas durante el año.
50
La Conferencia Nacional Guerrillera es el máximo evento de dirección de la organización armada, en donde se adoptan las decisiones estratégicas, cuyo cumplimiento es obligatorio. Los asistentes
eran los miembros del Estado Mayor Central (EMC) y los delegados de los frentes.
51
Centro de Memoria Histórica. Informe “Guerrilla y Población Civil” 2013. Disponible [Link]
52
Ibídem.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
No obstante, esta postura presuntamente desconocedora del DIH por parte de las FARC, a partir de la su
VII Conferencia realizada en 1982, incorporó una política expresa de vinculación “voluntaria” de mayo-
res de 15 años, en línea con el Protocolo II Adicional a los Convenios de Ginebra. Margen de edad que
posteriormente ratificó el Estatuto de Roma. Precisamente, , alias “Pacho Chino”, ex
22 comandante del Bloque Occidental de las FARC, admitió en su versión voluntaria53 ante la JEP, que el DIH
era observado dentro de las discusiones que se realizaban en las Conferencias, siendo uno de los aspectos
considerados para establecer la edad de 15 años para la vinculación a las filas.
En este sentido, se pudo entrevistar54 a una mujer reclutada en Mutatá, Antioquia, en 1984 a los 14 años
por el Frente 34, quien dio lo siguientes detalles que evidencian el carácter generalizado de la práctica de
reclutamiento de NNA en la época en que fue reclutada, ello en los siguientes términos:
“mire por favor no se lo lleven pero y el niñito empeñado en que se iba y en que se iba, pues a mí
me tocó vivir esas cosas y pongo pues de ejemplo porque en realidad ellos, eso pasó y así pues por
lo regular porque es que de la gente antigua que pueda haber o adulta, que pueda ver ahora en
ese entonces, casi todos los que ingresaban eran menores, o sea, era gente que estábamos en la
locura de esa de esa adolescencia (…). Pues donde ya se empezaron a regir normas de que la per-
sona tenía que ser, tenía que ser mayor de edad para que fuera consciente realmente del paso que
va a dar, pero aun todavía eso tampoco era como tampoco era suficiente porque siempre seguían
entrando menores”.
Posteriormente, en el Pleno de 1985, las FARC se trazaron como objetivos cercar a Bogotá y controlar las
zonas aledañas a través de un proceso por fases, en el que estaba prevista la instalación de un gobierno
provisional y lograr reconocimiento internacional de cara a la obtención de estatus de beligerancia55, lo
que los haría sujeto de derecho internacional, y por ende, destinatarios y beneficiarios de la regulación56.
En virtud de lo anterior, podría afirmarse que el proceso de crecimiento y desdoblamiento de las estructuras
de las FARC en el marco de su Plan Estratégico, no fue una circunstancia accidental, sino que obedeció a
un proceso estructurado, calculado y organizado, el cual quedó consignado en documentos estratégicos de
esta organización. Asimismo, podría entenderse que esta política de expansión tenía implícita una orden
de aumento del pie de fuerza a través de la incorporación masiva de personal, frente a lo cual el ser menor
de edad no impedía ser incorporado a las filas. Si bien, de manera expresa, los estatutos de esta organiza-
ción contemplaron el ingreso “voluntario” de jóvenes mayores de 15 años, de los testimonios y consulta
de informes de fuentes oficiales como los de la Defensoría del Pueblo, se desprende que, en la práctica,
los comandantes de Frentes reclutaban a menores de 15 años para cumplir con las cuotas de crecimiento
definidas57.
En esta misma línea y de acuerdo al Informe de la Fiscalía General de la Nación, denominado “Génesis”,
las FARC contemplaron la expedición de la “Ley 005” en el año 2000, la cual reglamentaría lo relativo al
reclutamiento58, resaltando el carácter voluntario de la vinculación a la organización armada, salvo “extre-
ma necesidad patriótica”, lo que de alguna manera viabiliza el reclutamiento a través del uso de la fuerza.
Un aspecto que no se puede pasar por alto y que refuerza la hipótesis que al interior de las FARC el recluta-
miento y utilización de personas menores de 15 años, es un hecho cierto y reconocido por sus comandantes,
es la expedición del Comunicado 70 (mayo de 2016) , denominado: “Acuerdo sobre la salida de menores de
53
Versión Voluntaria EDGAR LOPEZ ante la JEP, del 20 de agosto de 2020, consultada en el marco del acuerdo de entendimiento con la CEV.
54
Código de la entrevista A075.
55
Ejúsdem. Páginas 18 y 19.
56
Vargas P. Sandra P, Jaramillo H. Juliana, Ríos S. Melissa. (2013). Tratamiento normativo al status de beligerancia y terrorismo dentro del conflicto armado en Colombia. Inciso, Vol. (15), 9-26
57
“(…) El modelo de guerra de las FARC fue concebido en su VII conferencia realizada en 1982 y es conocido con dos nombres ‘Plan estratégico’ y ‘Campaña Bolivariana para una nueva Colombia’. Esa
estrategia fue complementada o reajustada en diversos plenos del Estado Mayor pero nunca fue variada de manera sustancial, por lo menos hasta muy recientemente. (…) De llegarse a consolidar
el despliegue estratégico en su centro, con una eficaz generalización de la guerra de guerrillas en el resto del país, las redes urbanas de las FARC debían entrar en acción promoviendo la insurrección
general en Bogotá y en otras ciudades, lo que llevaría a la instalación de un gobierno provisional que entraría prontamente a dictar las primeras ‘leyes revolucionarias’. (…)”. En: Aguilera, M. (2013).
Las FARC: Auge y quiebre del modelo de guerra. Análisis Político (77). Recuperado de: [Link]
58
Este documento haría parte de la incautación efectuada en desarrollo de la operación militar “Sodoma”, el 22 de septiembre de 2010.
59
Informe de Rendición de Cuentas de la Construcción de Paz. Noviembre de 2016 a mayo de 2018.
60
El 55% de los casos entregados corresponden a mujeres, el 27% se auto reconocieron como miembros de comunidades indígenas o afro descendientes.
INFANCIA RECLUTADA
15 años de los campamentos de las FARC-EP y compromiso con la elaboración de una hoja de ruta para la
salida de todos los demás menores de edad y un programa integral especial para su atención”.
Precisamente, en el marco del Comunicado No. 70, según cifras del ICBF59, las FARC facilitaron la salida de
sus filas a 124 menores de edad60 entre septiembre de 2016 y agosto de 2017, quienes ingresaron al Pro-
grama Camino Diferencial de Vida61 (PCDV). El 8% de este grupo eran adolescentes de 15 años y el 74 %,
23
estaban entre 16 y 17 años, sin embargo, Posteriormente se logró constatar que 21 de los desvinculados62
eran mayores de edad al momento de su salida.
Sin embargo, no obstante al acuerdo de salida de NNA vinculados a las FARC, el Informe Anual del Alto Co-
misionado de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Colombia presentado en
Marzo de 2018, afirmó de manera contundente que, hasta ese momento, no se había respetado el principio
del interés superior del niño, lo cual soportó en hechos como la desvinculación informal de niños en los
departamentos del Cauca, Caquetá y Meta, por lo cual, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (OACP)
en el marco del Acuerdo Final emitió resoluciones, entre 2017 y 2020, para la acreditación de nuevos
desvinculados, en función de las cuales en 2017 se acreditaron 20 personas y en las resoluciones del año
2020 se certificaron a otras 263 como menores de edad. Según la ARN63, 226 de estos menores habían sido
Dentro de este mismo aspecto, resulta relevante recapitular lo afirmado por el negociador
, en la entrevista rendida el 7 de julio de 2021 en el marco de la presente investigación, al respecto
de la pregunta sobre cuales fueron los factores para que no se entregaran todos los menores de edad por
parte de las FARC al momento de la desmovilización, donde uno de los argumentos planteados por el
entrevistado fue:
“(…) tampoco quiero colocarlo como un elemento central de esto que estoy diciendo, pero de
alguna manera yo creo que insidian elementos de carácter militar, me parece que buena parte de
estos menores eran el grueso de los combatientes, porque dijéramos los más experimentados y de
más edad, bueno como sucede por obra de la naturaleza, pues era una pirámide, de tal forma que
liberar súbitamente, sobre todo a partir de nuestra edad de 18 años, significaría para ellos un me-
noscabo militar importante, pero en esto quiero ser muy cuidadoso en el sentido de que, ese no fue
el meollo de la discusión pero había, dijéramos expresiones sueltas en ese sentido y uno intuía que
realmente, además de todas estas discusiones que he mencionado, sin duda había un interés mi-
litar en demorar la salida de menores, seguramente buscando que progresaran las conversaciones
y que se generaran más márgenes de confianza, la idea de que realmente íbamos a tener éxito. Mi
recuerdo me indica que al final lo que ocurrió es que ya con el acuerdo, con la concentración de la
guerrilla, pues entonces dijéramos la idea de menores reclutados por las Farc se diluyó en la medida
en que la guerrilla comenzó a agruparse, muchas veces con sus familias, etcétera. Entonces yo diría,
también quisiera precisar un poco más adelante, que se fue diluyendo esa noción en sencillamente
personas que dejaron las armas, estaban en proceso de reincorporación, que se reencontraron con
sus familias y que los menores reclutados seguramente también regresaron a sus hogares. Esa parte
si la tendría que sencillamente precisar más, pero en todo caso, el tema al final de la firma del acuer-
do terminó subsumiendo esta que había sido una discusión extraordinariamente angustiosa y larga
durante todo el tiempo de las negociaciones, estuvimos siempre haciendo intentos permanentes de
búsqueda, de anticipar soluciones de esta naturaleza, dijéramos que este puede ser el primer aporte
que yo haga, quedo pendiente de más preguntas y siempre en el entendido, repito, de que puede
suceder que en algún momento yo necesite verificar algunos datos específicos”.
61
Programa aprobado por el Consejo Nacional de Reincorporación, cuyo objetivo es “Garantizar que todos los menores de 18 años que salgan de las FARC-EP cuenten con las herramientas necesarias
para la reconstrucción y consolidación de sus proyectos de vida en el marco del restablecimiento pleno de sus derechos, la reparación integral, la reincorporación y su inclusión social, mediante
la articulación institucional y la participación activa de estos, sus familias, comunidades y organizaciones sociales de sus comunidades de origen”. Informe de avance sobre el Programa Camino
Diferencial de Vida para los niños, niñas y adolescentes que han salido de los campamentos de las FARC-EP. Procuraduría General de la Nación. Diciembre 2016 a diciembre de 2019.
62
Idem.
63
Oficio del 18 de mayo de 2021, en respuesta a solicitud de información efectuada en el marco del Proyecto.
64
Proceso regular de atención a excombatientes desmovilizados individual o colectivamente.
65
Decreto 128 de 2003. “Por el cual se reglamenta la Ley 418 de 1997, prorrogada y modificada por la Ley 548 de 1999 y la Ley 782 de 2002 en materia de reincorporación a la sociedad civil”. Según el
artículo 22 Los desvinculados son las personas menores de edad que salen de las organizaciones armadas al margen de la ley.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
A pesar de que el recuento normativo de carácter internacional y nacional demuestra un movimiento pro-
gresivo, en búsqueda de herramientas eficaces de protección de los NNA frente al fenómeno de su reclu-
tamiento y utilización en los conflictos armados, los actores armados como las FARC parecían tener su
postura frente al DIH. alias “Timoleón Jiménez”, máximo comandante y firmante del
24 Acuerdo Final de Paz, reconoció en su versión voluntaria ante JEP (2020) que el DIH era considerado como
un “instrumento de los poderosos para joderlos (sic) (…)” y por ello, “(…) no se tuvo en cuenta los temas
de responsabilidad por ser procesados en la justicia, porque tenían un proyecto para cambiar el Estado, era
cambiar todo, la justicia y los instrumentos para hacer un Estado completamente distinto”66.
Finalmente, es importante resaltar que, en el marco del Acuerdo de Paz los ex comandantes comparecientes
ante la JEP han aceptado la incorporación de niños y niñas menores de 15 años de edad a sus filas, aunque
siempre resaltando su carácter excepcional67, y describiéndolo como un error68 que contrariaba lo dispuesto
en los estatutos de la organización. Incluso han justificado los casos presentados por tratarse de menores
supuestamente desamparados o huérfanos que pedían su protección, asimismo, se han escudado en haber
sido engañados en muchos casos, puesto que según sus versiones las FARC no verificaban documentos de
identidad para la incorporación de personal. A pesar de esto, hay amplia evidencia, incluyendo testimonios
de las víctimas, que evidencia que el reclutamiento de menores de 15 años por parte de las FARC era siste-
mático y recurrente a lo largo de su existencia como grupo armado al margen de la ley.
“(…) Por ello, esta organización se limita a un crecimiento puramente vegetativo, reflejado en un
lentísimo reclutamiento de nuevos miembros y una escasa expansión geográfica. Los recursos eco-
nómicos con los cuales cuentan las FARC en esta época son muy limitados y su poder de fuego se
basa ante todo en las armas que pueden recuperar en el campo de batalla. Al cabo de cuatro años
y tras dos nuevas conferencias (Guayabero, 1968, y El Pato, 1970) apenas cuentan con 780 miem-
bros. Ocho años más tarde, tras dos nuevas conferencias (Meta, 1974, y Río Duda, 1978) alcanzan
a duras penas la cifra de mil hombres (…)”69.
Para 1982, en el marco de la Séptima Conferencia se genera un punto de inflexión en las FARC en su creci-
miento y organización, sintetizado por quien retoma en su análisis los trabajos realizados por
en el Observatorio para la Paz de la Presidencia de la República, explicando como “(…)
la decisión de las FARC en 1982 de multiplicar el número de sus ‘frentes’ y de sus combatientes se cumple
poco a poco sobre el terreno. De 15 frentes en 1982, las FARC pasan a 40 en 1990 y a más de 60 en 2000
y 1990 sus efectivos pasan a 8000 a 17.000 en 2000. (…)”70. Es así, como la estructura de las FARC esta-
blece una escala de crecimiento de casi 20 mil integrantes en armas71; organizados en más de 60 frentes.
Las FARC emprendieron un proceso evolutivo a partir de la formulación e implementación de un plan y estra-
tegia político-militar, que surgió de las Conferencias Nacionales Guerrilleras (CNG) y Plenos del Estado Mayor
Central (EMC), los cuales evidencian una línea de mando definida en torno a las siguientes orientaciones:
66
Versión Voluntaria Rodrigo Londoño Echeverri ante la JEP, del 08 de septiembre de 2020, consultada en el marco del acuerdo de entendimiento con la CEV. Primer audio, record 37:08.
67
Versión Voluntaria Rodrigo Londoño Echeverri ante la JEP, del 08 de septiembre de 2020, consultada en el marco del acuerdo de entendimiento con la CEV. Primer audio, record 43:47.
68
Versión Voluntaria MARTIN CRUZ ante la JEP, del 26 de agosto de 2020, consultada en el marco del acuerdo de entendimiento con la CEV. Primer audio, record 43:47.
69
Pizarro Leongómez, E. (2006). IV Las FARC-EP: ¿repliegue estratégico, debilitamiento o punto de inflexión? en M.A. Wills & G. Sánchez Gómez (Ed.), Nuestra guerra sin nombre, transformaciones
del conflicto en Colombia (pág. 171–207). Grupo Editorial Norma.
70
Pécaut, D. (2008). Las FARC: fuentes de su longevidad y de la conservación de su cohesión. Recuperado de: [Link]
71
Informe del Woodrow Wilson International Center for Scholars denominado: “Los procesos de paz en Colombia: Múltiples negociaciones, múltiples actores”. [Link]
default/files/media/documents/publication/LAP_PDF.[Link] (Consultado el 10 de julio de 2021)
INFANCIA RECLUTADA
“(…) una de carácter político, la cual define los planes políticos y militares, resuelve problemas
disciplinarios y discute tesis propuestas por el Secretariado; otra de dirección político-militar, de
carácter colegiado que implica orientación y mando, además de suponer la participación colectiva
en la toma de decisiones y, por último, la netamente militar, distribuida de forma estratégica por
todo el país (…)”72. 25
Estas directrices condujeron a la conformación de una estructura armada jerárquica y disciplinada, que cre-
ció a partir de la expansión en territorios estratégicos, bien por sus recursos económicos o aprovechando la
presencia precaria del Estado. Dicha estructura militar, es descrita por de la siguiente forma:
“(…) La escuadra es la unidad básica y consta de doce (12) hombres, dos escuadras forman una
guerrilla, dos guerrillas una Compañía, dos compañías una Columna y dos o más columnas un
Frente. Cada estructura con su red de complejidad de mandos. La designación de los mandos en el
estatuto ha establecido que: Los Estados Mayores de Frente son designados por el Estado Mayor
Central. En la Columna, Compañía o Guerrilla donde no exista Estado Mayor de Frente, sus respecti-
vos comandos de dirección están formados por los comandantes que designe el Estado Mayor Cen-
tral. Donde exista Estado Mayor de Frente, los Comandos de Columna, Compañía o Guerrilla, son
A nivel de mandos superiores, Medina74 también resalta que, a medida que las FARC evolucionaron y se ex-
tendieron sobre el territorio, su estructura se complejizó para mantener la disciplina y control, en ese orden
de ideas surgen los Bloques de Frentes, integrados por cinco o más frentes, los cuales, bajo la dirección del
Estado Mayor Central de las FARC o su Secretariado, coordinan y unifican la actividad de los Frentes en una
zona específica del país en desarrollo del Plan Estratégico de las FARC.
La dirección de los Bloques de Frentes está a cargo de los llamados Estados Mayores de Bloque que tie-
nen funciones de coordinación organizativa, trabajo político y actividad militar, a la vez que se ocupan de
aspectos pertinentes a la dinámica de la vida guerrillera y del cumplimiento de su disciplina. Estos Estados
Mayores de Bloques están subordinados al Secretariado que determina el comportamiento y la movilidad
de sus mandos, esta es la instancia superior encargada de tomar decisiones y de asumir responsabilidades
frente a a las acciones situaciones como las ejecuciones.
Ahora bien, el Estado Mayor Central (EMC) es el organismo superior de dirección y mando de las FARC,
en todos sus niveles. Sus acuerdos, órdenes y determinaciones obligan a todo el movimiento y a todos sus
integrantes. El EMC lo coordina su Secretariado, este último creado en el Pleno del Estado Mayor de 1973,
con la responsabilidad de concretar en “planes estratégicos” las iniciativas políticas y militares que surjan
en las Conferencias guerrilleras (máximos eventos de dirección de las FARC)75.
Adicional a estas estructuras, el Centro Nacional de Memoria Histórica76 documentó como las FARC, a partir
de 1989, organizaron y subordinaron bajo su mando una serie de estructuras de apoyo a la organización
armada, así como de trabajo político y de masas clandestino, especialmente en las ciudades, a saber:
• En el Pleno del EMC de 1989 se proyecta crear un nuevo movimiento político de tipo encubierto: la
“Reunión Bolivariana del Pueblo”, que pretendía apoyarse en la conformación de “Núcleos Bolivaria-
nos” y que puede considerase como el antecedente del Movimiento Bolivariano. Así mismo se ordena
intensificar la construcción de “Milicias Bolivarianas” que servirían como aparatos de autodefensa
diferentes a los cuerpos guerrilleros.
• En la VIII Conferencia de 1993, las FARC ordenan un ensanchamiento de las redes urbanas y la confor-
mación de milicias, ambas estructuras configuradas como extensión de cada Frente.
72
Vargas, Astrid 2008, “Una mirada a la agrupación originalmente revolucionaria que se transformó en terrorista”, Revista Criminalidad, núm. 1, págs. 403-416.
73
Medina, C. (2010). FARC-EP y ELN, una historia política comparada (1958-2006) [Tesis de doctorado, Universidad Nacional de Colombia]. Repositorio institucional – Universidad Nacional de Colombia.
74
Ídem pág. 382-383.
75
Centro Nacional de Memoria Histórica. Guerrilla y población civil. Trayectoria de las FARC
1949-2013. Pág. 80. Tercera edición. Bogotá: CNMH, 2014.
76
Ídem pág. 138-245.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
• En 1997, en el marco de un Pleno del EMC, las FARC dan impulso al Movimiento Bolivariano por la
Nueva Colombia, lanzado oficialmente en abril de 2000, el cual se concibe como policlasista, abierto y
amplio; su forma organizativa se define como “nuclear”, diferente a la organización celular del PC3 y
26 bajo liderazgo de un integrante del Secretariado, en su momento hasta 2008 fue alias “Alfonso Cano”,
a partir de entonces su jefatura recayó en alias “Pablo Catatumbo”.
• En el Pleno del EMC del 2000 las FARC formalizan el Partido Comunista Clandestino Colombiano
(PC3), como un acumulado emanado de la VIII Conferencia, con la proyección de una escuela de
formación en cuatro niveles: en los dos primeros se abordaría la historia de las FARC, los estatutos
del PC3, los planteamientos programáticos y estratégicos, y los elementos de análisis para un trabajo
político en las regiones. Dicho PC3 debía expandirse en zonas donde operaban los Frentes guerrilleros,
convirtiéndose en la extensión política de ellos. La máxima instancia de dirección política del PC3 fue el
Estado Mayor Central y su Secretariado; las instancias intermedias son los Estados Mayores de Frente
y de Bloque guerrillero, y las Direcciones Regionales del PC3.
A continuación y como parte de un necesario contexto, se presenta un recuento de los hechos, cifras, datos
e hitos que ilustran el crecimiento de las FARC en todo el territorio nacional, el cual se construye a partir de
la información obtenida en gran medida del análisis del informe “Génesis” sobre las FARC, elaborado por
las Fuerzas Militares en colaboración con la Fiscalía General de la Nación, que consta de 50 tomos confor-
mados por 18.380 páginas, que describe de forma detallada el accionar de esta guerrilla y los componentes
de su estructura.
De forma inicial, es necesario considerar que, para el cumplimiento de sus propósitos y para controlar una
estructura con presencia en gran parte del territorio colombiano, las FARC se organizaron en un estricto es-
quema de mando, control y disciplina, donde las determinaciones y orientaciones emitidas por la cúpula no
daban lugar a cuestionamiento o disidencia77 y estaban enfocadas principalmente en lograr el crecimiento
del número de combatientes78; para lo cual fue fundamental el reclutamiento masivo de NNA, tal y como
se desprende tanto de lo expresado en las cifras citadas al inicio de este capítulo, como de la realización
de cruces de información que permiten por lo menos mencionar, de forma específica, la procedencia de
menores desvinculados de algunos de los bloques con los que contaban las FARC, al momento de su des-
movilización en 2016, como se describe a continuación:
1. Bloque Oriental: Con base en el número de desvinculaciones de las FARC reportado por el ICBF, 908
personas que llegaron al mencionado instituto para el proceso de restablecimiento de sus derechos
provenían de esta estructura, la cual tenía injerencia en Arauca, Boyacá, Casanare, Meta, Vichada,
Guainía, Vaupés, Guaviare y Cundinamarca. A esta estructura se le asigna como objetivo principal
cercar, bloquear y ejercer dominio sobre la ciudad de Bogotá.
2. Bloque Sur: Según datos de la misma fuente, se desvincularon 817 NNA de esta estructura, a la cual
se le asignó como objetivo principal ejercer dominio sobre los departamentos del Putumayo y Caquetá.
3. Bloque Noroccidental: 566 NNA fueron desvinculados de dicha estructura ubicada en Antioquia,
Chocó, Risaralda y Córdoba, a la que se le asignó como objetivo principal ejercer dominio y control
77
“(…) Su cohesión no es menos sorprendente…. La organización jerárquica se ha mantenido. Su legendario jefe, Manuel Marulanda Vélez, posee desde el principio un ascendiente incontrovertido.
La conservación de esta cohesión es aún más sorprendente si tenemos en cuenta que las FARC han extendido de manera permanente su presencia territorial, han multiplicado los frentes locales,
han manejado recursos financieros considerables y han recurrido a prácticas de guerra que muchas veces han estado muy próximas del terror y del bandidismo. Todas estas circunstancias hubieran
podido favorecer su fragmentación. Pero nada de eso ha ocurrido. (…) Los propios comandantes y cuadros de las FARC provienen ampliamente de ese mismo universo social. Manuel Marulanda es
evidentemente la mejor ilustración y su aura proviene en parte de su «estilo campesino», que él cuidadosamente pone en escena. El Secretariado, instancia superior de las FARC, comprendía en
2007 otros seis miembros: el «Mono Jojoy» no tiene formación escolar y no parece haber salido jamás del mundo rural; algunos de ellos hicieron estudios superiores en Colombia (Alfonso Cano,
Iván Márquez e Iván Ríos); otros, como Timoleón Jiménez, hicieron cursos en la Unión Soviética…”. En: Pécaut, D. (2008). “Las FARC: fuentes de su longevidad y de la conservación de su cohesión”.
Análisis Político (63). Págs. 22-50.
78
“(…) En la Séptima Conferencia se planteó, fundamentalmente, y como parte de un plan estratégico, el crecimiento y la expansión de la organización, con la Cordillera Oriental como eje de acción.
La idea era, mediante el crecimiento y el desplazamiento, desdoblar frentes por las otras dos cordilleras, con el fin de penetrar en las principales ciudades. Para ello se planteó un crecimiento de
15 mil hombres, lo que sólo sería posible articulando la organización al trabajo con la población. Los frentes tendrían que adquirir la capacidad para fomentar y ampliar el trabajo con las masas,
con miras a consolidar una gran red de apoyos y de bases. Las FARC planteaban que solamente de esta forma se podría asegurar el crecimiento de la organización y, por consiguiente, acercarse a
una revolución. (…)”. En: Moreno, A. (2006). “Transformaciones internas de las FARC a partir de los cambios políticos por los que atraviesa el Estado colombiano”. Papel Político (11). Recuperado de:
[Link]
INFANCIA RECLUTADA
sobre la zona metropolitana de Medellín; y como objetivo secundario, el dominio político y militar
sobre la zona de Urabá.
Como se aprecia a partir de los datos del ICBF y su asocio con la estructura de las FARC, de los bloques
Oriental, Sur y Noroccidental, no solo se evidencia la procedencia de menores de edad desvinculados, sino
que además existe una correspondencia entre el despliegue geográfico de los mismos, y la presencia de
27
cultivos de uso ilícito en el país, lo cual, si bien no es una afirmación absoluta, si supone por lo menos una
asociación entre la existencia de economías ilegales y el poder de reclutamiento.
Cabe resaltar que, muy a pesar de que las FARC tenían un aparato sancionatorio capaz de castigar la
práctica del reclutamiento de NNA menores de 15 años, formalmente prohibido para su organización, esta
regulación parece haberse pasado por alto y en los años 90 este grupo incrementó79 sus filas a toda costa80,
aumentando el número de NNA reclutados con la finalidad de cumplir las órdenes dictadas en los Plenos,
que asignaban metas de crecimiento y cuyo logro otorgaba cierto estatus a los comandantes y frentes. A
esto se suman las versiones voluntarias dadas por tres ex comandantes de las FARC ante la JEP en el marco
del caso 007, las cuales se relacionan a continuación, donde aceptan la existencia de planes de crecimiento
y la sistematicidad de conductas como el registro de hojas de vida de los integrantes de las FARC81.
De acuerdo con dichos planes de crecimiento consistían en que todas las unidades lograran tener
frentes consolidados e incursionar en municipios y áreas donde no se había llegado, hacer penetración de
áreas y en ese relacionamiento solicitar ingresos (reclutamiento), e información. El objetivo era fortalecer la
organización con más personal. El compareciente afirmó que esa tarea les correspondía a unas “comisiones
de organización”, encargadas de levantar listas de potenciales “candidatos” para ingresar a las FARC, los
cuales debían ser personas sanas y mayores de 15 años.
Por su parte, , alias “Joaquín Gómez”, vinculado a las FARC desde 1985,
integrante del EMC desde 1990, comandante del Bloque Sur por 24 años e integrante del Secretariado
desde marzo de 2008, ante la JEP, reconoce que la autonomía en las FARC no llegaba al punto de modificar
las reglas generales de la organización, aceptando la existencia de comisiones de reclutamiento en cada
Frente con la finalidad de aumentar la cantidad de combatientes saliendo a “encontrar muchachos”, en el
marco del mandato de las FARC de reclutar entre los 15 y los 30 años y la organización de estos ingresos
en hojas de vida. Así mismo, reconoce que el reclutamiento obedecía a planes de crecimiento sobre los que
él tenía incidencia y la ausencia de sanciones o llamados de atención por infringir las políticas de recluta-
miento de las FARC:
“(…) En estos planes de crecimiento, particularmente digamos en un documento del Pleno del Blo-
que Sur de 1993 que estableció aumentar en 763 unidades y conseguir 278 armas largas, crear 80
Células del partido clandestino y 96 Milicias, o en el documento de 1995 que se reportó solamente
un crecimiento de 125 unidades (…). Es posible, digo es posible porque en una organización tan
grande como la nuestra, sería uno muy iluso pensar que esos casos no se dieron (…)”82.
79
Informe Procesos de Paz en Colombia. Recuperado de: [Link] (Consultado el 11 de Julio de 2021).
80
“(…) Sobre el crecimiento de las FARC, los autores señalan que los cambios se reflejan en la Octava Conferencia, con la creación de bloques y comandos conjuntos, dada la necesidad de regionalizar
la organización, en aras del crecimiento y del avance en el control territorial, y, adicionalmente, en una nueva plataforma política con un criterio “pluralista, patriótico y democrático”, como parte
del plan estratégico. Ferro y Uribe intentan evaluar las teorías de la “economía política” y de la “elección racional”; plantean que el crecimiento actual de las FARC y su mayor capacidad militar
son el resultado de las diversas modalidades financieras. Los autores encuentran que el crecimiento de las FARC no sólo se debe a su relación con los cultivos ilícitos, sino que hay otros factores
de igual o mayor importancia, como la sólida estructura organizativa y la adecuación de la misma a la expansión territorial, y los mecanismos de control político, militar y de financiero. (…)”. En:
Moreno, A. (2006). “Transformaciones internas de las FARC a partir de los cambios políticos por los que atraviesa el Estado colombiano”. Papel Político (11). Recuperado de: [Link]
co/pdf/papel/v11n2/[Link]
81
Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga (2021). Análisis de matrices de información de versiones voluntarias, por parte de cabecillas de las FARC-EP, en el caso 007 de la JEP.
82
Consultado con las versiones voluntarias que reposan en los archivos de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad CEV (2021).
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Finalmente, , alias “Rubín Morro”, quien ingresó en 1977 a las FARC, fundador y coman-
dante de los Frentes 17, 25, e integrante del EMC y del Estado Mayor del Bloque Norocci-
dental de las FARC, en su versión ante la JEP, afirma que a partir de la VIII Conferencia hubo un incremento
en el reclutamiento, señalando que hubo un plan de crecimiento donde se dio la orden de crecer en tropas
28 para desarrollar el Plan Estratégico y junto con los Bloques dar viabilidad a esa nueva estructura, aunque en
la VII Conferencia se dio la orden de reclutar personas en un rango de edad entre los 15 a los 30 años. De
igual forma admitió la existencia de campañas de reclutamiento, el levantamiento de censos de población y
asumió la responsabilidad de los jefes de Frente como una de las actividades la planeación del crecimiento,
la misión o reclutamiento, la vinculación de menores de edad que denominó como “errores”.
A partir de ese momento, las FARC desarrollan una serie de planes y estrategias enmarcados en los Plenos
de su Estado Mayor y las subsiguientes Conferencias Nacionales Guerrilleras, en las que se realizaban
balances y ajustes periódicos en función de sus objetivos84. Desde 1966, hasta su desmovilización en
2016, las FARC realizaron 10 Conferencias Nacionales Guerrilleras, en las cuales se mostró como política
transversal su expectativa de crecimiento enfatizando que esta se lograría con la implementación de una
“audaz política de masas que permita fortalecer el movimiento de jóvenes campesinos del medio de las
organizaciones revolucionarias y de clase en el campo”85.
Como hito importante en los mencionados planes, según la documentación analizada, para 1969 las FARC
celebraron su Tercera Conferencia y en su balance dan cuenta de alrededor de 400 hombres en armas,
asimismo, se fijan como objetivo una reorganización del personal, la cual incluye la formación de redes
clandestinas86 y otras acciones, entre las que se destaca la prioridad de reclutamiento de nuevos integran-
tes ordenada por el Estado Mayor, así como la creación de una “Escuela de formación político militar”.
Adicionalmente, llegan a acuerdos sobre el trabajo de la Juventud Comunista (JUCO)87, dirigido al sector
estudiantil, con el fin de darle más agilidad a la actividad política y a la labor clandestina.
En la vía de revisar y reajustar sus planes y estructura, hay que destacar el Pleno Ampliado del Estado Mayor
Central de las FARC (EMC) en 1970, momento para el cual esta organización contaba con 650 integrantes
y en el que el énfasis estuvo en la disciplina interna, dando cuenta de la aprobación del reglamento de
régimen de comando, anexo al régimen interno de las FARC, en el que se exige a toda la comandancia y
al personal guerrillero, sin excepción, el acatamiento a dichos documentos que establecen los métodos de
organización militar88.
Un año después, en 1971 con 650 hombres en armas, la organización realizó su Cuarta Conferencia, en
la cual se insistió en la necesidad de crecer para desdoblarse y crear nuevas estructuras (Columnas), que
83
Mojica, M. (2011). Las FARC-EP, ¿Degradación de la lucha? El Ágora USB (11), Recuperado de: [Link]
84
“(…) La guerrilla actúa con planes estratégicos y operacionales discutidos y aprobados en las conferencias guerrilleras cuya preparación se desarrolla con la presentación de documentos y de
las tesis del Secretariado. Cada estructura (columna, compañía, guerrilla, etc.) de la guerrilla elige sus delegados, que se reúnen con los miembros del Estado Mayor Central y los miembros de
Secretariado. El evento elabora o reajusta el proyecto estratégico y los planes operacionales, y culmina con la expedición de unas cortas y panorámicas conclusiones dirigidas hacia afuera de
la organización. Lo aprobado es evaluado en periódicas reuniones del Estado Mayor Central. (…)”. En: Aguilera, M. (2013). “Las FARC: Auge y quiebre del modelo de guerra”. Análisis Político (77).
Recuperado de: [Link]
85
Ídem.
86
Centro de Memoria Histórica. Informe “Guerrilla y Población Civil” (2013). P.84. Disponible [Link]
[Link]
87
Ídem.
88
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo II, 1970, Pág. 83, Conclusiones de Organización del Segundo Pleno Ampliado del EM de las FARC, reunido en los días 16 al 20 de febrero de
1970. N.C 765206000180201101794.
INFANCIA RECLUTADA
permitieran dar golpes de mayor contundencia en los centros nerviosos del país (economía, transporte,
comunicaciones y Fuerzas Armadas)89.
Luego de la Cuarta Conferencia, en 1973, se reunió un nuevo Pleno en el cual se concertó el crecimiento
de la organización, pasando de 650 a 1000 integrantes armados, y el cual resalta como el primer evento
de dirección de las FARC donde hay registro expreso de unas metas concretas de reclutamiento para cada
29
una de sus estructuras que, a su vez, dejan de denominarse como “Destacamentos”, para ser denominadas
como “Columnas”, con las siguientes directrices:
• “Columna Central: incorporar 50 nuevos integrantes, conformar 20 nuevas células de partido, 10 nue-
vas organizaciones de masas y, en asocio con los secretarios regionales de área, organizar las redes
urbanas y rurales clandestinas de apoyo.
• Columna del Caquetá: incorporar 25 nuevos integrantes a la columna, crear 10 nuevas células de par-
tido, 7 nuevas organizaciones de masas y, en asocio con los secretarios regionales, organizar las redes
urbanas y rurales clandestinas de apoyo.
• Columna Quinta: incorporar 20 nuevos integrantes a la columna, crear 8 nuevas células de partido,
6 nuevas organizaciones de masas y en asocio con el partido organizar las redes urbanas y rurales
En 1974, las FARC realizaron su Quinta Conferencia, momento para el cual contaban con 700 integran-
tes armados. En esta ocasión dispusieron el incremento de su pie de fuerza, con el fin de avanzar en su
objetivo de estructurarse como una organización militar disciplinada de alcance nacional, destacándose la
transformación de sus “Columnas” a “Frentes”, ubicados en Caquetá, Huila, Tolima, Cauca, Santander y
norte de Antioquia con la finalidad de ocupar zonas estratégicas del territorio nacional, asimismo, en esta
conferencia se enfatizó un proyecto político comunista alineado con la tendencia geopolítica de la época, y
con la finalidad de derrocar el orden constitucional y legal establecido en Colombia91.
Entre 1966 y 1978, el Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) del Centro Nacional de Memoria His-
tórica (CNMH)92, identificó registros de casos de reclutamiento en zonas donde las guerrillas tuvieron pre-
sencia inicial como el Ariari Guayabero, sur del Tolima, norte del Cauca, oriente antioqueño y Catatumbo.
Identificando 104 casos de menores de dieciocho años reclutados, información que corresponde al periodo
de 1978, de lo cual se puede estimar que el 12% de los integrantes de las FARC fueron reclutados siendo
NNA, cifras que coinciden con las directrices establecidas en la Sexta Conferencia (1978).
Cuatro años después en 197893, se realizó la Sexta Conferencia Nacional Guerrillera de las FARC, en la
cual se planteó la conformación de un “Ejército Revolucionario”, destacando la creación de la jefatura de
personal, como evento directamente asociado al reclutamiento, toda vez que en este momento histórico
las FARC efectivamente se convirtieron en una guerrilla de nivel nacional, pasando de 700 hombres a
850 integrantes. En esta ocasión, también se aprobó el Estatuto de las FARC, el Reglamento de Régimen
Disciplinario y las Normas de Comando. Por último, de esta Conferencia también se destaca la orden de
crear escuelas de capacitación político-militar y la necesidad del desdoblamiento de frentes, proyectando
la creación de uno por cada departamento, junto a la creación de redes de apoyos urbanas y campesinas.
Frente a esta Conferencia, el estudio del CMH sobre reclutamiento de NNA concluyó que:
“(…) Estos acumulados explican que en la VI conferencia (1978) las FARC tuvieran una política
de reclutamiento más clara y como muestra de una apuesta decidida para la toma del poder y la
consiguiente necesidad de incrementar su pie armado, que se hace manifiesta con el primer registro
de reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en Magdalena Medio. Es por ello por lo que se con-
sidera que la VI Conferencia moldeó la estructura organizacional fariana del presente y, contrario a
89
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo II, 1971, Pág. 91, Resistencia Conclusiones Político - Militares de la Cuarta Conferencia Nacional Guerrillera de las Fuerzas Armadas Revolucio-
narias de Colombia. N.C. 1100160000972011000008.
90
Tomado del informe Génesis tomo II.
91
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo II, Pág. 103, Conclusiones Político Militares de la Quinta Conferencia de las FARC. 4 al 10 de septiembre de 1974. N.C. 1100160000972011000008.
92
Centro Nacional de Memoria Histórica (2017). Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombiano.
CNMH, Bogotá. Pág. 63-65.
93
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo II, Pág. 111, Conclusiones Político-Militares de la Sexta Conferencia Nacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, 18 al
25 de enero de 1978. N.C. 520016000485201380120.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
lo que se suele creer, la VII confirmó estas directrices. No por azar la calificó como la
más pródiga y rica Conferencia realizada (…)”94.
Hasta este momento se podría señalar que el crecimiento del número de combatientes de las FARC se en-
30 contraba lejos de la meta planteada, sin embargo, según lo consignado en el Informe Génesis, en 1982 para
la VII Conferencia las FARC pasaron de 850 a algo más de 1.300 combatientes y en segundo lugar, la orga-
nización guerrillera se planteó el desarrollo de un Plan Militar a 6 años, denominado “Plan Estratégico”95,
cuyo objetivo principal era la toma del poder, contemplando tres fases fundamentales: Ofensiva, gobierno y
defensa de la revolución. Realizando especial énfasis en los aspectos ofensivos. Este plan incluía una serie
de tareas para aumentar el despliegue armado, estableciendo la creación de comisiones de reclutamiento
en los Frentes, que debían vincular hombres y mujeres entre los 15 y 30 años de edad, estableciendo una
meta de crecimiento de 200 unidades de combate por frente/año y el desdoblamiento de las estructuras
con la finalidad de ampliar el despliegue a nivel nacional, mediante la creación de 48 frentes guerrilleros
que deberían sumar 28 mil hombres.
Cinco años después, las FARC realizaron un balance de las órdenes emitidas en la Séptima Conferencia,
efectuando dos Plenos: en los meses de febrero y diciembre de 198796. En este período, se destaca como
la organización experimenta un crecimiento en personal que fue sostenido hasta finales del siglo XX. Para
estos Plenos pasan de 1.300 a 3.640 integrantes.
Para el año 1989 las FARC registraron un gran aumento de hombres en armas, pasando de 3.640 hombres en
1987, a 5.80097 para la fecha en la que se realizó el Pleno, en el cual el principal aspecto a resaltar fue el re-
ajuste al Plan Estratégico y la estructura interna para acelerar el cumplimiento del mismo, destacándose entre
sus principales decisiones: El nombramiento en firme de la Jefatura de Personal y su cuerpo de ayudantías; y
la revisión del Plan Estratégico de 8 años, denominado “Campaña Bolivariana por la Nueva Colombia”, con el
diseño de cuatro fases, de dos años cada una, para implementar en el periodo de 1990 a 1998.
“(…) Según la inteligencia militar, las FARC no dejaron de crecer durante la tregua: pasaron de
tener 1.500 integrantes en 1983, a duplicarse en 1985, alcanzando los 3050 efectivos; cifra que
logra incrementar al año siguiente, hasta llegar a 3640 hombres, los cuales, en 1987, aparecían
repartidos en 33 Frentes. Un salto significativo, considerando que, para la Séptima Conferencia,
realizada cinco años atrás, habían completado 16 Frentes. De este modo, cuatro años después, en
1991, esa guerrilla estaba compuesta por 5.800 guerrilleros, disgregados en 48 Frentes. (…)”.98
Es claro hasta este punto que las FARC logran un crecimiento, asociado a facilitar la implementación de
sus planes de expansión, lo cual seguramente ameritó también tener más recursos para su sostenimiento,
posiblemente obtenidos a través de su participación en economías ilegales como el negocio del narco-
tráfico99, o a través de la imposición de tributos y secuestros, entre otros, lo que proporcionó los medios
necesarios para incrementar el número de combatientes100. Dicha hipótesis, es ratificada por el Woodrow
94
Centro Nacional de Memoria Histórica (2017). Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombiano.
CNMH, Bogotá. Pág. 71.
95
El modelo de guerra de las FARC fue concebido en su VII conferencia realizada en 1982 y es conocido con dos nombres “Plan estratégico” y “Campaña Bolivariana para una nueva Colombia”.
Esa estrategia fue complementada o reajustada en diversos plenos del Estado Mayor pero nunca fue variada de manera sustancial, por lo menos hasta muy recientemente, en: “Las FARC, Auge y
quiebre del modelo de guerra”, Mario Aguilera Peña, Análisis Político, N°77, Bogotá enero-abril 2013, pág. 85-11, Recuperado de: [Link]
96
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo II. Pág. 323-394. Pleno del Estado Mayor de las FARC- Ep (17-20 febrero 1987) y Pleno Ampliado del Estado Mayor de las FARC (25-29 diciembre
1987).
97
Centro Nacional de Memoria Histórica (2017). Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombiano. CNMH,
Bogotá. Pág. 71
98
Aguilar, M. (2010). “La guerra de las FARC en los ochenta”. En M. Aguilera Peña (Ed.), Las FARC: La guerrilla campesina, 1949-2010 ¿ideas circulares en un mundo cambiante? (Pág. 94). ARFO Editores
e Impresores Ltda.
99
Informe del Woodrow Wilson International Center for Scholars denominado “Los procesos de paz en Colombia: Múltiples negociaciones, múltiples actores” [Link]
default/files/media/documents/publication/LAP_PDF.[Link] (Consultado el 10 de julio de 2021).
100
Mantilla, Silvia (2012). “Economía y conflicto armado en Colombia: lo efectos de la globalización en la trasformación de la guerra”. En: Latino América 55 (febrero 2012): 61-62.
INFANCIA RECLUTADA
Wilson Center en el análisis titulado “Las FARC y el tráfico ilegal de drogas en Colombia” de noviembre de
2014, al afirmar que:
“Para financiar una enorme expansión de sus fuerzas, la dirección de las FARC finalmente cambió
de táctica en 1982 y comenzó a cobrar impuestos a los productores y contrabandistas de drogas.
Bajo la nueva política, las FARC comenzaron imponer un impuesto del 10 por ciento por kilogramo
31
sobre la base de coca, una forma cruda de cocaína producida a partir de la coca hojas y químicos
que luego se transforman en cocaína en polvo en los laboratorios de la selva. En otras áreas, las
FARC cobraron impuestos a los cultivadores de marihuana y agricultores que cosechaban látex de
opio de amapolas que se utiliza para fabricar heroína. Los rebeldes también cobraron tarifas por
cada vuelo de drogas en áreas controladas. (…)”101.
Considerando lo anterior, la investigación del CMH concluye que las FARC se desplegaron en zonas del país
como Putumayo, Caquetá, Meta y Guaviare donde aprovecharon el vacío del Estado y la economía ilegal en
torno a la coca para acompañar e impulsar procesos de colonización, supliendo precariedades en materia
de servicios, justicia, vías, entre otros. Dicho despliegue generó, según el CNMH102, un incremento en las
posibilidades de reclutamiento, incluyendo a niños, niñas y adolescentes, registrando para la época ocho
• , “El Abuelo”, comandante político de los Frentes 14 y 15: “(…) le exigí a mi papá que
me tenía que dejar asistir a las reuniones y él me dijo que no podía, (…), que yo sí podía militar, pero
en la juventud y que como en la región (Guayabero) no estaba todavía organizada la JUCO, tenía que
esperar (…) fue cuando (…) pedía militancia en la célula y entonces todos dijeron que sí, que podía
militar. (…)”.
• , “el Loco Iván”, uno de los jefes del Bloque Oriental, que entró a la guerrilla como
raspachín en San José del Guaviare, siendo aún niño: “Me encontré a un profesor que había sido
profesor mío (…). Siendo él guerrillero me explicó y me gustó lo que me dijo que era luchar contra la
pobreza, contra el hambre, la miseria, entonces decidí irme”.
El crecimiento militar de las FARC continúa su escalada y es así que para el año 1993 en el que se realizó la
VIII Conferencia, la organización guerrillera contaba con 9.500 integrantes. Al igual que en las conferencias
anteriores, en esta se actualizaron los documentos rectores de la organización y se emitieron normas para
el funcionamiento de los Estados Mayores y para la Jefatura de Personal a la que se adjudican, entre otras
responsabilidades, elaborar y mantener actualizadas las hojas de vida del personal, incluyendo datos de la
edad de los integrantes y presentar balances de crecimiento y control de reclutamiento, siendo esta una
herramienta con la que los comandantes podrían haber controlado el límite de edad de las personas, al
momento de su ingreso103.
Para el año 1997, durante otro de los Plenos del EMC104, la organización guerrillera ya sumaba alrededor
de 11.300 integrantes armados105. A finales del siglo XX, en el marco de las negociaciones de paz con
el gobierno del presidente (1998-2002), las FARC realizaron el Pleno del año 2000106,
contando para ese entonces con 16.900 [Link] dicho Pleno, se destaca la decisión de designar
a , alias “Timoleón Jiménez”, como encargado de la jefatura de personal o
Comisión Nacional de Personal cargo que ocupó hasta el año 2011 cuando asume la comandancia de las
FARC en reemplazo de en compañía de “Pacho Arenas” y “Rafael Malagón” del Bloque José
101
Woodrow Wilson Center (2014). a. Pág. 3.
102
Centro Nacional de Memoria Histórica (2017). Una guerra sin edad. Informe nacional de
reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombiano.
CNMH, Bogotá. Pág. 89-90.
103
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo III. Pág. 59-193. Octava Conferencia Nacional Guerrillera (11-18 de abril de 1993).
104
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo III. Pág. 221-248. Pleno del Estado Mayor Central (18 de noviembre 1997).
105
“(…) Los registros permiten identificar un crecimiento constante a lo largo del período 1979–2002 y un incremento notorio de sus hombres en armas entre 1995 al 2002, que correspondería a los
períodos presidenciales de Ernesto Samper, –cuando se vivió una importante crisis institucional al tener que enfrentar las acusaciones por el ingreso de dineros calientes a su campaña presiden-
cial– y del gobierno de Andrés Pastrana que iniciaría un proceso de paz en 1999, el cual fue precedido por una destacada escalada militar por parte de esa guerrilla. (…)”. En: Aguilera, M. (2013). “Las
FARC: Auge y quiebre del modelo de guerra”. Análisis Político (77). Recuperado de: [Link]
106
Documentos Rectores FARC-Ep, Informe Génesis Tomo III. Pág. 249-314. Pleno del Estado Mayor Central (21-25 marzo 2000).
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
María Córdova, estableciendo como plazo el mes de diciembre de 2000, para que los Estados Mayores de
los Bloques remitieran todas las hojas de vida de sus combatientes al jefe de personal de la organización.
Cada Bloque debía integrar un equipo y contar con un auxiliar que, bajo la dirección del jefe de personal,
garantizara la elaboración y correcta sistematización de las hojas de vida.
32
Conferencia
Nacional Guerrillera
Estructura Jerárquica Comisión Internacional
Estado Mayor Inteligencia
COMANDANTE DE ESTADO MAYOR CENTRAL Central Farc
REEMPLAZANTE DE ESTADO MATOR CENTRAL Militar
COMANDANTE DE BLOQUE (5 o más Frentes.)
COMANDANTE DE FRENTE (más de una columna.) Secretariado Salud
REEMPLAZANTE DE FRENTE
COMANDANTE DE COLUMNA (110 h.)
Nacional Personal
REEMPLAZANTE DE COLUMNA Logística
COMANDANTE DE COMPAÍA (54 h.)
REEMPLAZANTE DE COMPAÑÍA Política
COMANDANTE DE GUERRILLA (26 h.)
REEMPLAZANTE DE GUERRILLA
COMANDANTE DE ESCUADRA (12 h.)
REEMPLAZANTE DE ESCUARA
ARMADO PC3 MB
Bloque de Frente o Bloque Móvil CONFERENCIA NAL FARC-EP Director Nacional
Cdo. Conjunto ESTADO MAYOR CENTRAL Coordinador Regional
E.M.B. Coordinador Coordinador
Frente Urbano Frente Rural Columna Cp. Móvil Zonal Zonal
Móvil E.M.F. o Comando de Unidad
Estado Mayor Frente Secretariado Núcleo Núcleo
Comisiones Dirección Regional (DR) Coordinador Coordinador
Columna Milicias Bolivariana Milicias Populares GEZ GEZ GEZ Núclero Núclero
Base Base
Compañía
GER GER GER
Guerrilla
C C C C C C
Escuadra
UTC
La expansión de las FARC obedeció a lógicas militares y económicas desde zonas de colonización hacia zo-
nas ganaderas, como el Meta, Caquetá, Magdalena Medio y Córdoba; agrícolas comerciales, como la zona
bananera de Urabá, partes de Santander y sur del Cesar; zonas de explotación petrolera, como Magdalena
En este mismo sentido Aguilera (2013)109 reseña el peso del narcotráfico, al observar cómo, los Bloques
Oriental y Sur de las FARC, no solo soportaron el mayor peso del despliegue estratégico, sino que, a su vez,
eran los más ricos en recursos, dada su ubicación en zonas con importantes cultivos de coca, especialmente
en los departamentos de Putumayo y Guaviare. De las zonas cocaleras de estos dos Bloques, dado el ca-
rácter centralizado de las FARC, salieron los recursos para los Bloques débiles e incluso, armas y hombres,
a través de los corredores de movilidad. No en vano, estos dos Bloques, son los que reportan un mayor
número de NNA reclutados.
Según cifras de la Junta Central de Inteligencia de la República de Colombia, citadas por Aguilera (2013,
94), para 2003, los ingresos de las FARC por narcotráfico oscilaron entre 378 y 612 millones de dólares,
lo cual, sobre una base aproximada de 20.000 hombres en armas, y la tasa de cambio promedio para este
año (Col$2.875/ U$1), supone un ingreso per cápita de $54.337.500, en el escenario de menor ingreso;
una cifra equivalente a 9 veces al valor del PIB per cápita en Colombia para el mismo año, estimado en
aproximadamente $6’560.000. Visto lo anterior, es entendible el alto flujo de dinero110 de las FARC, lo que
proporcionó mayores medios que redundaron en el aumento en este periodo de tiempo de las prácticas de
reclutamiento, incluyendo a los NNA. Otros autores como Ríos (2012)111 resaltan que, solo por narcotráfico,
se estimaron unos ingresos promedio anuales, superiores a los 500 millones de dólares para las FARC, en
2003.
La variabilidad de estas cifras, de acuerdo al Woodrow Wilson Center112, obedece a la dificultad de medir
economías subterráneas como el narcotráfico, generándose desacuerdos en torno a una cifra definitiva.
Citando fuentes del MinDefensa, la Fiscalía y la Policía, el centro de pensamiento estadounidense afirma
que el Estado colombiano estima entre los $1.000 y los $3.500 millones de dólares anuales los ingresos de
los FARC en 2012 y 2013 por vía del narcotráfico.
El Woodrow Wilson Center constata estas cifras con los estimados de centros de pensamiento colombianos,
como el Centro de Estudios de Seguridad y Drogas, quien estimó que para 2013 las FARC ganaron menos
107
Echandía, C. (1998). El conflicto armado y las manifestaciones de violencia en las regiones de Colombia. En: Presidencia de la Republica de Colombia - Oficina del Alto Comisionado para la Paz -
Observatorio de la Violencia (Ed.), Biblioteca para la paz, serie aportes para la paz (Tomo I). Imprenta Nacional.
107
Ídem. Pág. 39-42.
108
Vélez, M. (2001). “FARC-ELN: evolución y expansión territorial”. Desarrollo y Sociedad (47). Recuperado de: [Link]
109
Aguilera, M. (2013). “Las FARC: Auge y quiebre del modelo de guerra”. Análisis Político (77). Recuperado de: [Link]
110
Informe del Woodrow Wilson International Center for Scholars denominado “Los procesos de paz en Colombia: Múltiples negociaciones, múltiples actores” [Link]
default/files/media/documents/publication/LAP_PDF.[Link]
111
Ríos, J. (2012). “La narcotización del activismo guerrillero de las FARC y el ELN 1998-2012”. Revista UNISCI (41). Recuperado de: [Link]
112
Woodrow Wilson Center (2014). The FARC and Colombia’s Illegal Drug Trade. Pág. 8-10.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
de $1.000 millones de dólares al año, dada la reducción de cultivos ilícitos que impacto en la producción
de 600 toneladas en 2007 a 290 toneladas en 2013 según la Oficina de las Naciones Unidas contra la
Droga y el Delito (UNODC). Por último, el análisis hace referencia a un cálculo de hecho en 2013 por Insight
Crime de mucho menos de mil millones de dólares, basado en una producción anual de 300 toneladas y
34 la creencia de que las FARC controlaban para ese entonces alrededor del 60% de los cultivos de coca y de
180 toneladas de cocaína, ganarían para ese momento alrededor de $200 millones de dólares anuales.
Adicional al narcotráfico, las FARC acudieron al secuestro como fuente de financiación “(…) Según cifras
establecidas por el Centro Nacional de Memoria Histórica, las FARC realizaron 8.644 secuestros entre los
años 1991 y 2007, de los cuales 5.336 ocurrieron entre 1998 y 2002. Para el 2003 se calcula que los in-
gresos de las FARC por este concepto fueron de 24.8 millones de dólares. (…)”113. Para soportar la logística
necesaria que demandaba una “actividad” tan rentable como esta, tenían que aumentar el número de
integrantes, incluyendo a las personas dedicadas al cuidado y atención de secuestrados que, en muchos
casos eran tareas que cumplían los NNA, como se ha podido evidenciar en algunas entrevistas realizadas
en el marco de este documento.
Sin embargo, en medio de su constante crecimiento, las FARC no contemplaron la puesta en marcha del
Plan Colombia durante el gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) y el posterior establecimiento de la
Política de Seguridad Democrática durante la administración de Álvaro Uribe (2002-2010), apuestas ins-
titucionales con las cuales se alcanzaron evidentes mejoras en la capacidad aérea de las Fuerzas Militares
y la modernización de su pie de fuerza, lo que permitió al Estado obtener una ventaja militar, inclinando a
su favor la balanza del conflicto y lanzando una contundente ofensiva militar que, en menos de dos años,
obligó a las FARC a retroceder hacia sus áreas de retaguardia. Tal y como lo corrobora Zambrano114,
“La columna vertebral de esta política –la de Seguridad Democrática– fue el Plan Patriota, diseñado
para recuperar los territorios de los departamentos de Caquetá, Meta, Guaviare y Putumayo, todos
ellos regiones importantes por ser retaguardia guerrillera y fuente de la mayor parte de los recursos
provenientes del narcotráfico”.
A partir de estos hechos, Lozano & González (2018), evidencian como las FARC experimentaron un declive
progresivo de su influencia territorial e integrantes armados115, en tanto que,
En este contexto, bajo los resultados de la implementación del Plan Colombia, las FARC realizó su IX Confe-
rencia, en el año 2007, reportando un retroceso al registrar algo más de 10 mil integrantes. La Conferencia
se propuso reversar la crisis, centrándose en un retorno a la guerra de guerrillas, junto al repliegue a la
retaguardia estratégica y el énfasis en reformular el reclutamiento.
Hasta este apartado se logra un recorrido histórico en el que es posible identificar que las FARC, en 50 años
de historia, cumplieron con un plan que les permitió alcanzar cifras que pasaron, de 400 hombres en 1966,
con un crecimiento exponencial a principios de los años 80, dispersos por todo el país como se evidencia
113
Lozano, M. & González, D. (2017). Análisis de la evolución histórica de la estructura económica de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como factor principal de la perpetuación
del conflicto armado colombiano. Revista Internacional de Ciencias Sociales (6). Recuperado de: [Link]
114
Zambrano, L. (2018). Reflexiones sobre el uso de la violencia revolucionaria: el caso de las FARC-EP. Política y Sociedad (55). Recuperado de: [Link]
view/56529
115
“A partir del 2002 (época en que se posesiona en la presidencia Álvaro Uribe Vélez) se observa un cambio en las estrategias y los movimientos tácticos de las guerrillas, al estar el ejército más
capacitado militarmente, hay una mayor extensión y presencia de éste, en todo el territorio colombiano; la guerrilla, de estar a la ofensiva pasa a la defensiva y su objetivo será ya no, expandirse
sobre un vasto porcentaje del territorio colombiano, sino captar zonas estratégicas para su protección, transporte de drogas etc. Esto se debe, a que Uribe continúa el proceso de modernización y
fortalecimiento de las [Link]., éste y su plan de seguridad democrática buscan un debilitamiento y exterminio de la guerrilla a través de un mayor esfuerzo militar sobre las estructuras armadas”.
En: Mojica, M. (2011). “Las FARC-EP ¿Degradación de la lucha?”. El Ágora USB (11). Recuperado de: [Link]
116
Lozano, M. & González, D. (2017). Análisis de la evolución histórica de la estructura económica de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como factor principal de la perpetuación
del conflicto armado colombiano. Revista Internacional de Ciencias Sociales (6). Recuperado de: [Link]
INFANCIA RECLUTADA
en el Mapa 1. También es cierto que lograron desarrollar una compleja estructura organizacional junto a los
recursos suficientes para financiar su expansión, que les aseguraba el control de los acontecimientos y el
cumplimiento de las órdenes, tal y como se muestra en el gráfico 6 presentado a continuación.
35
Gráfico 3. Estimado del crecimiento en integrantes de
las FARC (1960-2015)
Año 1960 1966 1970 1974 1978 1982 1986 1990 1994 1998 2000 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
Número
Integrantes 48 400 650 700 850 1300 3650 8200 9500 11300 11300 16900 20766 18990 14840 13970 11783 10179 8777 8268 9779 9075 7873 6938 6672
B. Magdalena
B. Noroccidental Medio
B. Comando
Conjunto Central B. Oriental
B. Occidental
B. Sur
* La gráfica nos muestra como las FARC llegaron a tener una estructura cercana a los 20.000 hombres en armas, repartidos en 7 bloques estratégicos con una serie de unidades en todo el país. Así
mismo, a raíz de las operaciones militares, sufrieron un declive significativo que los llevó a decrecer en más del 60% de sus hombres y estructuras. Fuente: Informe Génesis.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
En este contexto, el sistema disciplinario interno de Consejos Revolucionarios de Guerra era tan estricto
que se castigaba con fusilamiento delitos tan diversos como quedarse dormido en la guardia o robarse una
panela, lo que evidencia que, cuando las FARC querían hacer cumplir una orden o una norma, lo lograban.
Justo por esta razón llama la atención el hecho de que no se conozcan ejemplos de Consejos Revolucio-
narios adelantados por el delito de reclutamiento de menores de 15 años. Sobre este sistema, una joven
entrevistada y que fue reclutada a los 17 años en el Departamento de Cundinamarca reclutada por el Frente
40 de las FARC, expresó:
“Era un niño, tenía 14 años, el niño se desertó o sea se voló, se quiso ir, y lo capturaron lo cogieron, en-
tonces el niño llevaba una mala conducta, si, era indisciplinado, era grosero, no hacía caso, se sentaba en
la guardia se dormía en la guardia o sea ya tenía mala conducta dentro, si, entonces eso no le ayudó, la
gente no lo quería, y le hicieron consejo de guerra y todo el mundo votó fusilamiento, solo una persona
votó que lo sancionaran (...) todo el mundo [tenía que votar en el consejo], ya era militante, ya era militante
y tenía que decidir si o no, tuviera conocimiento o no tuviera el conocimiento puede haber un niño ahí de
20 días de ingresado y si él dice fusílenlo sin tener el conocimiento pues el voto de él cuenta así no tenga
conocimiento, allá le llaman a eso democracia”.
A su vez, las rederencias al respecto del reglamento régimen disciplinario quedan más claras en el testimo-
nio de una de las personas entrevistadas en la presente investigación, que actualmente tiene 50 años y fue
reclutado a los 17 años en 1989, en Solano Caquetá por el Bloque Sur y quien refiere:
“en el reglamento del régimen disciplinario está lo que son faltas graves de primera y segunda
instancia, y algunos delitos que también lo pueden llevar a uno a un fusilamiento, por ejemplo, esta
un delito como por ejemplo robar a la población civil, robar internamente, colaborar por ejemplo
con el otro bando contrario, todo eso son delitos, de pronto asesinar a un compañero es un delito,
así sea una persona de 16, 17 años, 30 años, y si es para fusilamiento, lo fusilan también, entonces
en el reglamento ahí no se habla de menor ni mayor de edad, todo era igual (…). Después de la
octava conferencia, que por ejemplo el frente informaba al comandante del bloque y el comandante
del bloque ya informaba al secretariado, ellos ya decían, claro, fusílelo o no lo fusilen, entonces el
117
Acosta, C. (2020). Férrea pero consciente: disciplina y lazo identitario en las organizaciones clandestinas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).
Izquierdas (49). Recuperado de: [Link]
118
Arenas, J. (1985). Cese el fuego: Una historia política de las FARC. Pág. 39. Editorial Oveja Negra.
INFANCIA RECLUTADA
conocimiento, como se dice de toda la dirección de las Farc es responsable o conocen todos esos
casos de fusilamiento de la gente, menores, no menores, sino que mucho, lo digo porque nosotros
por ejemplo hacíamos parte de algunos consejos de guerra, como ya por el tiempo y la plancha que
nombraban, pero nosotros tomábamos esos datos, sacábamos copia y le pasábamos al comandante
del frente, esos papeles con el tiempo yo no creo que se tomaran todos esos apuntes como para
archivar todo eso en las hojas de vida, yo no creo”. 119
37
Este sistema disciplinario además de contribuir a mantener las victimas de reclutamiento dentro de la es-
tructura, también se generaron impactos en las poblaciones, lo que inclusive explica parte del subregistro
de los NNA que fueron reclutados y de quienes no se tiene conocimiento, como igualmente lo relata la
persona anteriormente citada:
“(…) antes de la VIII conferencia no se hacía consejo de guerra, muchos consejos de guerra no se
hicieron y le decían a uno ‘alístese que vamos a traer yuca y por allá lo mataban y lo dejaban ente-
rrado’. Después de la octava conferencia, quedó entre los documentos que tocaba hacer el consejo
de guerra así fuera el peor enemigo que fuera, pero antes de los consejos, del 93, de la octava
conferencia, y después que se fusilaba una persona, o que se fusilaron, nunca fue conocimiento
En base a estos testimonios, resulta relevante para el aporte al entendimiento del sistema disciplinario de
las FARC el siguiente esquema, construido con base en información contenida en el Informe Génesis, así
como en diferentes documentos de manejo público, tales como los estatutos de las FARC, el cual permite
ahondar en cómo eran ejercidas las formas de castigo que se les aplicaban a todos sus miembros, incluyen-
do los NNA reclutados.
119
A164 código de la entrevista.
120
A164 Código de la entrevista.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Fuente: Construcción propia a partir del Informe Génesis y análisis de documentos internos de las FARC accesibles en medios de acceso público.
La información expuesta en este esquema se complementó con las entrevistas realizadas a personas que
actualmente adelantan su proceso de reintegración, o reincorporación, con la ARN y que rindieron entrevis-
ta al equipo de campo de esta investigación, quienes mencionaron de manera reiterada, cómo el régimen
de castigos era desproporcionado ante las faltas mismas. Por ejemplo: fumar, ingerir alcohol, quedarse
dormido en la guardia, eran causales de castigo e incluso, expresar ciertas emociones eran considerados
como causales de castigo, por estar en contra de la estabilidad de la organización.
A manera de ilustración, en las entrevistas realizadas por el equipo se encuentra el testimonio de una per-
sona reclutada en Vistahermosa (Meta), por el Frente 27 de las FARC (Bloque Oriental), quien respecto al
rigor de los Consejos de Guerra indicó:
“Consumir alcohol da para consejo de guerra, consumir cigarrillo a las horas no indicadas da para
consejo de guerra, violentar, difamar, tratar a un compañero de paramilitar, de infiltrado, da para
un consejo de guerra. También en el sur le hacen consejo de guerra a un guerrillero por fumarse
un cigarrillo, en el sur, usted cree como es de delicado, por fumar cigarrillo dentro del movimiento,
ahora imagínese usted, no ve que los sureños venían acá al oriente y eso parecían chimeneas, esos
manes un alivio, acá no nos matan por eso (…)121”.
En otro testimonio brindado por una persona reclutada a los 14 años, en zona rural de Antioquia por el
Bloque Noroccidental, al referirse a los motivos por los cuales eran castigados, se mencionó:
“No, no era libre pues porque una persona cuando manifestaba de pronto que estaba aburrido,
que mostraba que estaba desmoralizado, o sea, estaba mal y de igual manera pues eso no se lo
permitían (…) si, igual es que el reglamento se lo aplicaban igual para todo el mundo, ahí no había
excepción de nada, cuando se hacía un consejo de guerra eso pues era para cualquier persona”.122
En el marco de su férrea disciplina, las FARC calificaron como de extrema gravedad y causales de fusila-
miento la traición, el asesinato y la deserción. Este último comportamiento fue particularmente sancionado
en el caso de los NNA reclutados, con lo cual, al reclutamiento en sí mismo por parte de esta organización,
habría que agregar una vulneración y violación del derecho fundamental a la vida, en función de sus méto-
dos de imponer disciplina; como se pudo evidenciar en el diálogo sostenido con una persona reclutada, a
los 15 años en Ituango (Antioquia), por el Bloque Noroccidental, quien relató:
“Sí era un delito que se pagaba con un consejo de guerra, porque usted con desmoralización, a
usted le clavaban ‘grupismo’ si usted se ponía a contarle a otro, o sea, el ´grupismo´ es que yo esté
desmoralizado ¿cierto?, entonces yo hago un grupo y empiezo a contarles: ´hermano esto no es
vida´, ´vea estamos aburridos volémonos´, ¿cierto?, entonces lo catalogan ´grupismo´ y lo pueden
estar fusilando ¿cierto? Entonces allá usted si usted pensó, o sea, piense solo.”123
Este y otros testimonios, junto a la expedición de las Normas de Comando Interno y el Régimen Disci-
plinario, dan cuenta de una estructura muy organizada, vertical y que apelaba a diversas herramientas
121
A007 código del entrevistado.
122
A076 Código del entrevistado.
123
A078 código de la entrevista.
INFANCIA RECLUTADA
de control124 como comunicaciones, reuniones e informes, en los que cada unidad militar debía reportar
diariamente al organismo superior, una relación y balance del acontecer en las estructuras inferiores a los
Frentes, en aspectos como evaluación del trabajo diario, errores y faltas cometidas, a su vez, las direcciones
de Frente se reunían cada tres a seis meses y, las direcciones de los Bloques, al menos cada año para, entre
otros aspectos, revisar cambios en el personal y aplicación del sistema disciplinario, si era el caso.125 39
Para efectos de la instancia de decisión, en el Capítulo I del mencionado reglamento de las FARC (seis artícu-
los), se establecieron las faltas leves: sin intención de causar daño y sancionadas, generalmente, por las células
de partido; y graves, que fueron divididas en “graves de primera instancia” y “graves de segunda instancia”,
sobre cuya sanción debería ser decidida por la estructura político-militar de mayor nivel jerárquico.
Asimismo, dentro del reglamento interno de las FARC, se estipularon diecisiete “delitos” que no solo regu-
laron la conducta interna, sino que también reglamentaron el comportamiento hacia las comunidades, tales
como: homicidio, deserción, desmoralización, delación, grupismos y fraccionalismos, insubordinación, aban-
dono de la guardia, sabotaje, violación sexual, consumo de estupefacientes, cualquier actividad en contra
del prestigio de las FARC, intento de homicidio a compañeros o personas de comunidades, y “chismografía”
que atentara contra el orden de la cotidianidad y “fraternidad” fariana. Las sanciones para dichos delitos
Doce de los diecisiete delitos estipulados convocaban un “Consejo Revolucionario de Guerra”, que podía
desembocar en un fusilamiento. Este Consejo se componía por un presidente, un secretario, cinco jurados
de conciencia y un fiscal, seleccionados de la misma tropa, y elegidos por la Asamblea General de Guerri-
lleros que se reunía como mínimo una vez al año. El acusado (o acusados) tenía el derecho de elegir a un
compañero, para que actuara como defensor y apelará la sanción. El Estado Mayor Central y el Secretariado
eran las instancias facultadas para revocar las sanciones, si las consideraba injustas o desproporcionadas.
Por último, en el Capítulo II del reglamento de las FARC, se declaró que la responsabilidad de una orden
recaía sobre el comandante, y que ésta era de obligatorio cumplimiento para el subordinado, también en el
Capítulo IV, se decretó que el “Reglamento” era de obligatorio cumplimiento para todos los combatientes y
su reforma solo podía hacerse en las Conferencias Guerrilleras. De esta forma este principio de obligatorie-
dad no dejó ningún espacio para la crítica, aspecto que provenía de la férrea disciplina y marcado respeto
jerárquico dentro de la organización126.
Ahora bien, en relación con la vinculación de NNA a las filas guerrilleras, la violación de normas de reclu-
tamiento era teóricamente una de las faltas graves de primera instancia, no obstante, en la relación de
conductas sancionadas por el Estado Mayor Central, es evidente la ausencia de sanciones a dicha falta,
como se evidencia en el gráfico 4, construido a partir de las conductas sancionadas por los mandos de las
FARC en los Plenos del EMC de acuerdo a la información consignada en Génesis.
El carácter generalizado de la conducta se hace más evidente, partiendo del referente de las entrevistas
realizadas por el equipo de campo de esta investigación, donde se nota que el 64% de los NNA fueron
reclutados cuando no tenían 15 años cumplidos. Para las FARC al parecer no constituyó una prioridad
revisar las conductas relacionadas con el reclutamiento y utilización de NNA. Igual situación se observó
en el aparte de delitos contra la disciplina, donde la prioridad de los mandos fue controlar conductas que
afectaran las finanzas de la organización y la deserción.
En este orden, mención especial merece el “Consejo Revolucionario de Guerra”, en el cual las garantías
para el “procesado” no pasaban de ser una formalidad, debido a que los integrantes del cuerpo de mando,
que eran quienes lo conformaban, tenían las directrices de asumir una posición dura orientada a defender la
disciplina de la organización, por lo cual desde muchos puntos de vista adoptaban una posición draconiana
e inflexible.
124
Auto No. 019 de 2021: “Determinar los Hechos y Conductas atribuibles a los antiguos miembros del Secretariado de las FARC-EP por toma de rehenes y otras privaciones graves de la libertad, y
ponerlos a su disposición”.
125
Ídem 97.
126
Ídem.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
TIPO DE PORCENTAJE DE
CONDUCTA DESCRIPCIÓN DE LA CONDUCTA CONDUCTAS MÁS
RECURRENTES
Violación del Régimen Interno General y Particular, o planes de
marcha o campamento. 38%
Fuente: Construcción propia a partir del Informe Génesis y análisis de documentos internos de las FARC accesibles en medios de acceso público.
Considerando lo anterior, se puede por lo menos plantear que a pesar de tener la plena capacidad para
hacer respetar sus normas, las FARC no se esforzaron por evitar la vinculación de NNA, o por aplicar al-
guna sanción al jefe de personal de los Estados Mayores de los Frentes, en referencia a irregularidades en
el proceso de reclutamiento, como lo sería alistar a menores de 15 años edad. Por el contrario, el sistema
disciplinario estuvo en función de mantener la cohesión y las capacidades de mando y control, a través de
métodos fundados en el miedo -como el fusilamiento- y sin ningún distingo de edad al momento de ser
aplicados, soportando este tratamiento en el concepto de igualdad acogido por la organización.
También se destaca que la disciplina que se tenía dentro de las filas, siendo tan férrea, hacía improbable
pasar por alto el reclutamiento de personas menores de 15 años y por ende que también los malos tratos
INFANCIA RECLUTADA
que se derivaban quedaron impunes. Así, desde la construcción indiciaria, esto se torna un hecho indicador
que advierte la aprobación general al interior de las FARC de dicha práctica orientada a reclutar y utilizar
menores de 15 años en el marco del conflicto.
De forma específica podría decirse que, frente al reclutamiento y utilización de los NNA, hubo responsabi-
lidad por parte de las FARC en todos sus niveles, tanto por omisión frente a la posibilidad de emprender
41
acciones para garantizar los derechos mínimos a la determinación, al desarrollo de una vida plena y el res-
peto a su vulnerabilidad, como por acción, al tratarlos con desconocimiento de su condición, sometiéndolos
a tratos degradantes e imponiendo el miedo como factor de persuasión para obligar su permanencia en
el conflicto, entre otros muchos abusos que se evidencian, por ejemplo, en testimonios recolectados en las
entrevistas realizadas por el equipo de campo y de los cuales algunos han sido citados en apartes de este
documento.
Como otra posible conclusión de este apartado, se destaca que el reclutamiento y la utilización de menores
de edad no fue una práctica aislada en las FARC. Esta manera de sumar personas a sus filas no sucedió por
iniciativa de mandos con bajo nivel en esta organización, pues bajo el estricto sistema disciplinario que te-
nían, nada estaba oculto del control de los altos mandos. Tampoco se trata de que el reclutamiento de NNA
“Aunque las FARC lograron erigirse en una fuerza político-militar de carácter nacional, su mayor
desarrollo fue precisamente en el suroriente del país, en las extensas llanuras de los antiguos terri-
torios nacionales, siendo los ingresos a filas provenientes de estas zonas, el componente mayorita-
riamente cuantitativo del ejército guerrillero”.128
Otros autores, en cambio, explican esta presencia y expansión en función de variables más económicas que
sociales (Echandía 2001129, Vélez, 2000130), asociadas precisamente a la necesidad que tenían las FARC de
127
Proclamado el 20 de Julio de 1.964 en el fragor de la lucha armada de Marquetalia, corregido y ampliado por la OCTAVA CONFERENCIA NACIONAL de las FARC-EP, abril 2 de 1.993. recuperado de
[Link]
128
Toloza, F. J, (2008). “De la combinación a la interacción: replanteamientos en la tesis de la combinación de todas las formas de lucha en el PCC y las FARC”. Universidad Nacional De Colombia.
Facultad de Ciencias Humanas. Maestría en Sociología. Bogotá
129
Echandía, C. (2001). “El conflicto Armado Colombiano en los años noventa: cambios en las estrategias y efectos económicos”. Revista Colombia internacional. Centro de Estudios Internacionales
de la Universidad de los Andes. No.49-50Bogotá 2001.
130
Vélez, M. (2000). “Evolución y Expansión de las FARC y el ELN”. Documento CEDE 2000-08 junio.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
generar recursos para la consolidación de sus planes, acercándose más a un concepto de “economía de
guerra” que en palabras de Bottía,
“se refiere a los recursos económicos que se utilizan por parte de los protagonistas del conflicto
42 para poder seguir llevando a cabo sus objetivos. En el caso colombiano, las FARC encuentran en
los municipios riquezas para su financiación, principalmente en el cultivo de coca y amapola, el
petróleo y el carbón”131.
Las dos formas de explicar el fenómeno de expansión parecieran resolverse expeditamente al observar
que las zonas de mayor crecimiento y consolidación de las FARC, son precisamente aquellas con la mayor
presencia histórica de cultivos ilícitos, además de explotación petrolera, como el Putumayo, Nariño y Cauca
(con influencia del Bloque Sur), o los Llanos orientales (con influencia del Bloque Oriental), sin desconocer
ni descontar las demás zonas y actividades de dimensiones nacionales como extorsión y secuestro, pero
referenciando estás dos regiones como aquellas con mayor concentración de combatientes y de las cuales
provino el mayor número de menores de edad reclutados según la información de fuentes antes citadas
como la del ICBF132.
El interés económico es un factor explicativo en dos vías. Por una parte, está la abundante circulación de
dinero que facilita la captación de rentas ilegales para este grupo armado y que permite la financiación de
estructuras menos “rentables” y necesarias en sus planes, y también está la persuasión a los habitantes de
que, con su vinculación al grupo como una oportunidad económica de surgimiento, entre otros beneficios,
Otra situación ligada a la presencia de cultivos ilícitos o minería (legal e ilegal), como actividad ampliamen-
te rentable para las FARC, es que este escenario se convierte en un primer punto de enganche de futuros
combatientes, especialmente NNA, que son iniciados como “raspachines” y que, luego, retornan como gue-
rrilleros a prestar seguridad en cultivos y laboratorios, o que buscan avanzar en las estructuras guerrilleras
para llegar a tener un manejo directo sobre los recursos del narcotráfico, con los “privilegios” que esto les
trae y que son visibles de forma constante y cotidiana.133
En este sentido, tal vez, la pobreza y la falta de presencia del Estado se constituyen en una disculpa conve-
niente que impulsa un discurso político, pero, posiblemente es la economía de guerra uno de los intereses
que motivó a las FARC y en función de este objetivo, la población ubicada en las zonas de interés de las
rentas ilegales fue la que puso la mayor cuota para engrosar las filas de combatientes, lo que garantizó el
dominio de este grupo armado sobre las mismas. Este sería un botín a bajo costo, ya que, para el comba-
tiente, era el miedo propio o el temor por su familia el factor principal de “arraigo” al grupo y pocas veces
se quedaron en las filas con una expectativa real de mejoramiento de su calidad de vida.
Evidenciamos entonces como el engaño y la intimidación siempre se dieron más fácilmente en medio del
dinero ilegal, el mismo que seduce y el mismo que permite crecer y mantener una fuerza contra la que es
poco probable protestar, resistirse o desertarse. La pobreza y la falta de oportunidades, si bien existen y son
innegables, no son precisamente factores que por sí mismos expliquen una disposición de la población a
vincularse en su momento a las FARC, sino que son tal vez un agravante y un factor que favorece y que, en
todo caso, puso a los NNA en el camino de un grupo que supo aprovecharse de sus sueños, limitaciones y
expectativas, que además les quitó la posibilidad de decidir, incluso haciéndoles pagar con su vida. En el ir
y venir de cifras, justificaciones y ausencia, el Estado tampoco ha respondido por ellos.
No se deben desconocer por supuesto otro cúmulo de factores, como la pobreza y falta de presencia insti-
tucional que, de una u otra manera, propician que los NNA hayan sido una población altamente vulnerable
al reclutamiento y utilización en el conflicto en algunas regiones del país, donde su escalonamiento fue
significativo, lo cual se corresponde con la presencia de las FARC en los departamentos que conforman
131
Bottía, M. (2003). “En la presencia y expansión municipal de las FARC es avaricia y contagio, más que ausencia estatal”. Documento cede. 2003-03 ISSN 1657-7191 (edición electrónica) febrero de 2003.
132
Programa de Atención Especializado para el Restablecimiento de Derechos a Niños, Niñas Y Adolescentes Víctimas de Reclutamiento Ilícito que se Desvinculan De Grupos Armados Organizados
al Margen de la Ley, periodo 1999-2021.
133
“(…) En el departamento de Bolívar, en la ciudad de Cartagena, fueron reclutados 100 adolescentes y jóvenes entre los 14 y 24 años por un grupo ilegal, con el objetivo de que se vincularan a
dicho grupo. También se denunciaron reclutamientos en los departamentos de Sucre, en el sector de Montes de María, Valle del Cauca, Arauca y Chocó, en los que los grupos armados ilegales han
ofrecido dinero a cambio de que los menores realicen labores de inteligencia, logísticas, o como “raspachines” (…)”. En: Montoya, A. (2008). “Niños y jóvenes en la guerra en Colombia, aproximación
a su reclutamiento y vinculación”. Opinión Jurídica (13). Recuperado de: [Link]
INFANCIA RECLUTADA
las ZOMAC134, que incluyen municipios en 28, de los 32 departamentos del país. De estas zonas, las FARC
tuvieron presencia en: Antioquia, Meta, Caquetá, Guaviare, Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Huila, Chocó,
Caldas, regiones donde la población de NNA compartía similitudes, ante las carencias para la satisfacción
de las necesidades básicas. Estos aspectos forman parte de los criterios de ubicación de las personas con
las que se adelantaron las entrevistas para esta investigación, quienes en sus discursos constataron que
vivieron muchas de estas condiciones de reclutamiento y utilización y bajo estas situaciones explicaban sus
43
causas.
Igualmente, desde el contexto económico y político, de acuerdo a Vélez (2001)135, al analizar 974 municipios
en Colombia, caracterizados por sus altos índices de población en condiciones de pobreza, condiciones de
colonización, carencia de infraestructura vial y servicios, baja productividad agrícola, nula integración nacio-
nal y regional y precaria presencia del Estado, se determinó la lógica expansionista de las FARC, calculando
una probabilidad de presencia del grupo guerrillero de 152%, en comparación a un municipio que fuera un
centro administrativo importante, lo cual concuerda con lo afirmado por Echandía (1999)136, quien señala
que la guerrilla se sitúa en municipios económicamente estratégicos donde, a su vez, el mismo dinamismo
económico ha causado conflictos sociales y profundos desequilibrios en la distribución de la riqueza, siendo
estos factores caldo de cultivo para el reclutamiento de NNA ubicados en zonas con dichas afectaciones137.
En este mismo sentido, manifiesta la Defensoría del Pueblo en su informe del 2020, en referencia al acceso
a salud y recreación, cuando señala que la oferta en la zona rural es bastante limitada, asimismo, que el
55% de los niños que han sido reclutados tienen un nivel escolar de quinto de primaria, el 4% eran analfa-
betas y solo el 8% se encontraban en un nivel del bachillerato139, situaciones directamente relacionadas con
sus regiones de origen, su procedencia urbana o rural y, por supuesto, los niveles de ingreso de sus familias,
convirtiéndolos en población con alto índice de vulnerabilidad social y económica. Otra variable, según la
Defensoría, es la falta de entornos protectores y redes de apoyo familiares, sociales e institucionales, que
son precariamente articulados desde el Estado por Entidades como el ICBF, con una limitada capacidad para
implementar mecanismos de prevención, ante esta práctica.140
En este sentido resulta imperativo fortalecer y revitalizar estas redes, así como también las redes de niños
y niñas, las redes de jóvenes y articularlas con el Sistema Nacional de Bienestar Familiar y las entidades
que lo componen, para que sean capaces de cerrar el paso a quienes amenazan o vulneran los derechos
de los niños, las niñas, los adolescentes y los jóvenes, incluido el reclutamiento y utilización por los Grupos
Armados Organizados al Margen de la Ley.
134
“ZOMAC es el conjunto de municipios que sean considerados como más afectados por el Conflicto Armado - ZOMAC - definidos conforme con lo dispuesto en el numeral 6 del artículo 236 de la
Ley 1819 del 29 de diciembre de 2016 y en cuya jurisdicción aplicarán las disposiciones establecidas en los artículos 235 al 237 de la misma ley y los reglamentos que se expidan”. Artículo 1.1.4. del
Decreto 1650 de 2017.
135
Vélez, M.A. (2001). “FARC-ELN: Evolución y expansión territorial”, Desarrollo y Sociedad, marzo de 2001.
136
Echandía, C. (2001). “El conflicto Armado Colombiano en los años noventa: cambios en las estrategias y efectos económicos”. Revista Colombia internacional. Centro de Estudios Internacionales
de la Universidad de los Andes. No.49-50Bogotá 2001
137
Ibidem
138
COALICO (2019). En estos treinta años “me llevo un poco de aburrimiento” “porque hasta ahora la conozco señorita convención”. Pág. 22.
139
Defensoría del Pueblo (2020). Dinámica del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes en Colombia Retos de la política pública de prevención. Bogotá D.C.: Defensoría del Pueblo.
Pág. 50.
140
Comisión intersectorial para la prevención del reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes por los grupos organizados al margen de la ley (2008). “Segundo Informe de gestión de
la Secretaría Técnica. Diciembre. Pág. 9.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Rutas o tipologías de
44 reclutamiento de NNA que
utilizaban las FARC
En línea con el apartado anterior, para explicar las diferentes rutas o tipologías de reclutamiento que prac-
ticaban las FARC, es necesario retomar algunas de las condiciones que hicieron vulnerables a los NNA ante
el reclutamiento.
Sobre este punto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señala que existen muchos
factores que contribuyen al reclutamiento de NNA. Algunos buscan enrolarse voluntariamente para escapar
de una familia violenta o abusiva, otros son enrolados a la fuerza141. Así mismo, se identifican como moti-
vaciones para ingresar a los grupos amados: la ausencia de oportunidades, la búsqueda de protección o de
una familia, al igual que la sensación de poder y el sentimiento de venganza142.
Valdría la pena revisar estos planteamientos a la luz de las cifras reportadas por el ICBF frente a los NNA
desvinculados en el territorio nacional, para establecer así en qué departamentos se tuvo mayor número
de víctimas de reclutamiento, teniendo en cuenta que, en Colombia, desde 1999 hasta febrero de 2021, se
habían reportado 5.762 NNA reclutados, sin contar con aquellos que pudieron haber sido provenientes de
países fronterizos, como se detalla en la siguiente tabla:
141
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2013). Verdad, Justicia y Reparación. Organización de los Estados Americanos. Pág. 277.
142
Naciones Unidas (1996). Asamblea General, Informe de Graça Machel.
INFANCIA RECLUTADA
Los datos anteriormente mostrados, fueron contrastados con los datos descriptivos obtenidos de esta in-
vestigación, arrojando que, de la población entrevistada reclutada entre 1996 a 2016, el Bloque Oriental
fue el responsable del 30,25% (98) de los casos; seguido del Bloque sur con el 23,77% (77) y el Bloque
Occidental con el 14,20% (46); estructuras que operaron principalmente en departamentos como Meta,
Arauca, Caquetá, Putumayo, Cauca y Nariño. En todo caso se debe aclarar que, todas las cifras presentadas
Estas aclaraciones también se soportan en la hipótesis de que existe un subregistro de la práctica del re-
clutamiento en NNA, dado que la sistematización de violaciones de derechos humanos trae consigo una
serie de complicaciones entre las que se encuentran: la falta de recursos para sistematizar la información
por parte de organizaciones estatales y no estatales, el temor de las víctimas a denunciar y proporcionar
información, y las metodologías que varían entre la forma como se registran los datos143. Por ejemplo, no
hay mayor claridad sobre quién cuenta a las víctimas de reclutamiento desaparecidas que estuvieron en los
grupos armados ilegales, que no tuvieron contacto institucional, porque terminaron muertos en combates
o dejaron las filas sin ser reportados ante ninguna institución. En este sentido La Unidad de Búsqueda de
Personas Desaparecidas al responder una acción de tutela interpuesta en el marco de esta investigación,
ha dado un primer y escabroso paso al evidenciar denuncias que comprometen la desaparición de por lo
menos 67 menores, de cuya desaparición los denunciantes responsabilizan a las FARC144.
Con esta explicación y a partir de la información incluida en el Informe Génesis, en el marco de las prácticas
de reclutamiento ejercidas por las FARC, se identifica que este grupo guerrillero desarrolló una estrategia
definida en tres fases: 1) Estudio del área; 2) Análisis de vulnerabilidades y causas; y 3) Despliegue de prác-
ticas de reclutamiento, que facilitaban la comisión de los modus operandi (bajo amenaza, fuerza, intimida-
ción), ofrecimiento de dinero, cuota de guerra o cuota familiar, cuota generacional familiar, enamoramiento,
y proselitismo escolar, entre otros. A continuación, se explican los métodos con mayor detalle:
143
Auto 019 del 26 de enero de 2021 de la JEP, donde el Grupo de Análisis de la Información (GRAI) efectúo precisiones sobre los aspectos asociados al subregistro en macro-casos asociados a
violaciones de Derechos Humanos. Véase citado por el GRAI M., & Ball, P. Using Statistics to Assess Lethal Violence in Civil and Inter-State War. Annual Review of Statistics and Its Application, 6(1),
marzo de 2019. 63-84. Disponible en: [Link]
144
Respuesta Rad UBPD No. 2130-2-202101124, mayo 26 de 2021
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Estudio del área: Las FARC hacían un análisis de los lugares en los que iban a operar, de acuerdo con las
actividades que eran vitales para mantener su organización. Se fijaban en dónde podían establecer campa-
mentos, dónde podían encontrar recursos y dónde podían combatir. De acuerdo con los estudios sobre este
tema, esta guerrilla operaba en distintos territorios, entre los cuales se encuentran: “a) zonas donde ésta
46 ejerce influencia sobre la población; b) zonas de refugio; c) áreas de captación de recursos; y d) áreas de
confrontación armada”145. Las zonas de influencia eran las que les permitían transitar libremente debido a
la cercanía con la población146. Las zonas de refugio contaban con características geográficas que les daban
seguridad a sus campamentos. Las áreas de captación de recursos eran aquellas donde por medio de la ex-
torsión o por donación voluntaria recolectaban dinero. Por último, las áreas de confrontación armada eran
donde buscaban atacar a sus enemigos147. Asimismo, como se describe a continuación, existía una cierta
categorización de las zonas en función de la relación con la guerrilla:
a. Zonas afectas para la organización: Las más importantes porque en ellas los grupos contaban
con áreas relativamente seguras, pues estaban ubicadas en lugares apartados de los cascos urbanos
y la gran mayoría de sus integrantes eran de la zona, contando en algunos casos con redes de apoyo
conformadas por familiares (padres, hermanos, etc.) de los guerrilleros, lo que supone un alto nivel de
connivencia. Son regiones abandonadas por el Estado y, por ende, donde el grupo armado ejercía la
autoridad, gobierno, y control del territorio. Eran ellos quienes solucionaban los problemas inmediatos
(peleas, definición de linderos, etc.), tenían el control de las escuelas y esto les facilitaba hablar con
los NNA y con la comunidad, así como distribuir cartillas con sus principios políticos e ideológicos con
fines proselitistas y de adoctrinamiento.
b. Zonas desafectas para la organización: Contrario a lo que sucede en la zona anterior, estas regio-
nes o áreas se convertían en un obstáculo para el reclutamiento de NNA y el proselitismo, razón por la
cual apelaban a acciones violentas contra la comunidad, forzándola al desplazamiento y al impuesto
o pago voluntario por proteger a sus niños de ser reclutados.
c. Zonas apartadas de los cascos urbanos: Estas zonas, por ser lejanas a los cascos urbanos, se
convirtieron en centros estratégicos de reclutamiento y utilización de NNA. Son zonas sin presencia
del Estado, o de otro grupo armado organizado, donde las FARC asumieron la iniciativa de controlar el
territorio, e imponer su voluntad sobre la población.
d. Realización de censo poblacional: Una de las técnicas utilizadas por la organización subversiva
era la de establecer con qué población contaban en el área y en qué condiciones vivían para adelantar
su plan de reclutamiento. El censo poblacional, les permitía conocer cuántos NNA tenía cada familia
y, así, obligar a entregar una cuota para la guerra, o cumplir con la mal llamada “cuota familiar”148.
“Un Informe de la organización Watchlist, de abril de 2012, (…) las tácticas de reclutamiento de
las FARC (que habrían intensificado sus campañas de reclutamiento por la presión que tienen de
reponer rápidamente sus tropas después que el gobierno ha aumentado sus campañas de contra-
insurgencia) incluyen la utilización de niños para ‘atraer’ a sus compañeros a sumarse a sus filas y
efectuar encuestas en las aldeas para identificar a niños que más tarde serán reclutados, además
de incentivos económicos y de trabajo. Indican que aquellos que intentan negarse o que tratan de
escapar, corren el riesgo de ser mutilados, torturados o asesinados”149.
145
Reyes, A., & Bejarano, A. (1988). “Conflictos agrarios y luchas armadas en la Colombia contemporánea: una visión geográfica”. Revista Análisis Político (5). Recuperado de: [Link]
[Link]/[Link]/anpol/article/view/74121/66986
146
Ídem.
147
Ídem.
148
Corporación Vínculos (2011). Niños, niñas y jóvenes en riesgo, entre políticas de reclutamiento de los grupos armados y estrategias de prevención y resistencia de las comunidades. Bogotá D.C.:
Ediciones Antropos. Pág. 140.
149
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2013). Verdad, Justicia y Reparación. Organización de los Estados Americanos. Pág. 281.
INFANCIA RECLUTADA
Hasta aquí se han presentado los diferentes factores, variables y en parte métodos que constituyeron el
escenario propicio para que el reclutamiento de NNA fuese considerado por parte de las FARC, como una
herramienta esencial para alcanzar los objetivos trazados en términos del incremento de personal de sus
filas, vulnerándoles sus derechos y oportunidades de desarrollar su proyecto de vida. A continuación, en-
riqueciendo el análisis con base en los testimonios de algunas víctimas de reclutamiento, se describen las
prácticas que, de manera generalizada, fueron empleadas por las FARC para lograr la vinculación de los
47
menores a sus estructuras:
a. Bajo amenaza (fuerza, intimidación): Los NNA eran sometidos a reclutamiento forzoso y, para
garantizar su permanencia, los intimidaban con la amenaza de tomar represalias contra sus familiares
si iban a buscarlos, o “ajusticiarlos”, si intentaban fugarse150.
“Pues yo estudiaba en la vereda de San José que era un colegio, habíamos hartos compañeros
y ellos también comenzaban a hablar con ellos, y ellos le decían instrucciones, lo mismo que me
decían a mí, que ellos pagaban bien plata, que podían salir cuando ellos querían y era pura mentira,
cuando nosotros ya llegamos allá al grupo ya no lo dejaban salir a uno.153”
c. Cuota de guerra o cuota familiar: Dependiendo del número de hijos que tuviera el hogar, exigían
a las familias la entrega de un hijo para la causa, sin importar edad o sexo, era una obligación de la
comunidad154.
d. Cuota generacional familiar: Esta práctica obedece a la “tradición familiar” que existe dentro de la
organización, de convencer a un familiar que entre, y se establezca un legado dentro del grupo familiar.
“Nos enseñaban a generar masas, o sea, convencer a los otros pelaos...Por ejemplo, yo soy bonita y
después de todo este entrenamiento de los tres meses elegían a ciertos pelaos a ciertos grupitos, a
mí me decían entonces ‘Daniela, hoy usted sale con nosotros’, entonces iban y sacaban los mejores
uniformes, yo ya tenía uniforme para esa época, entonces nos dotaban de uniformes nuevos, bo-
ticas, maquillaje, nos ponían bonitas y así mismo a los muchachos, los ponían, los arreglaban bien
bacano y salíamos con ellos, y yo tenía era que aludir con mi belleza y convencerlos a que usted nos
puede servir a nuestra organización para ayudar a nuestro pueblo”155.
150
“(…) Hay niños, niñas y adolescentes que participan en las hostilidades del conflicto porque han sido obligados y forzados física y psicológicamente. Algunos han sido entregados por sus madres
o padres en contra de su voluntad, al sentirse presionados y amenazados por parte de uno u otro grupo armado. (…)”. En: Romero, Y. & Chávez, Y. (2008). “El juego de la guerra, niños, niñas y
adolescentes en el conflicto armado en Colombia”. Tabula Rasa (8). Recuperado de: [Link]
151
“(…) se incorporan a las guerrillas de manera voluntaria lo hacen porque piensan que así obtienen reconocimiento social y poder con las armas, o quieren salir de la pobreza modificando su
situación social, o quieren vengar la muerte de un pariente, o están buscando protección de otro grupo armado, o sienten simpatía ideológica por algún grupo, o se sienten presionados por sus
progenitores o, en algunos casos, por decepciones amorosas (…)”. En: Romero, Y. & Chávez, Y. (2008). “El juego de la guerra, niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado en Colombia”. Tabula
Rasa (8). Recuperado de: [Link]
152
Hernández, E. (2001). “Los niños y las niñas frente al conflicto armado colombiano y las alternativas de futuro”. Reflexión Política (6). Recuperado de: [Link]
reflexion/article/view/827/796
153
A120 Código de la entrevista
154
“(…) Otros ingresan porque en algunas regiones del país es obligación aportar un miembro por familia al grupo armado del área de influencia. (…)”. En: Romero, Y. & Chávez, Y. (2008). “El juego
de la guerra, niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado en Colombia”. Tabula Rasa (8). Recuperado de: [Link]
155
A113 Código de la entrevista
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
f. Proselitismo en las escuelas: Los guerrilleros visitaban las escuelas ubicadas en los territorios
que eran de su interés, no solo las rurales sino también las ubicadas en cascos urbanos, para ejercer
acciones de adoctrinamiento repartiendo cartillas alusivas a la organización. Incluso, esta práctica
llego al ámbito universitario, en el que el objetivo eran los jóvenes cercanos a la mayoría de edad, o
48 ya mayores. También se ha sabido que, en algunas situaciones, especialmente en el ámbito rural, las
FARC ocupaba los cargos de los profesores faltantes de la vereda, facilitando el adoctrinamiento de
los niños mediante discursos que promovían su ideología, valiéndose de la ausencia del Estado para
instigar la rebelión. En este caso, el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, expresó
su preocupación por las denuncias reiteradas de que los grupos armados ilegales “utilizan escuelas
para reclutar a niños, así como de que se ha ejecutado a los maestros que han intentado evitarlo.
(…)”156. Como evidencia de lo anterior, en los relatos de los entrevistados se observó que el 6% de
las personas afirmaron haber sido reclutadas en el entorno escolar. Las víctimas son enfáticas en que
los contactaron por medio de compañeros, así como por contacto directo con miembros de la FARC
en las cercanías a su escuela e incluso, por charlas dictadas en sus lugares de estudio, donde se les
intentaba persuadir sobre las ventajas de ingresar al grupo armado. Esto se confirma en el testimonio
de una de las víctimas, nacido en 1999 en Tumaco Nariño, reclutado a los 12 años por el Frente 53 de
las FARC y quien manifiestó:
“(…) pues al principio ellos nos llegaban con charlas, digamos en los colegios algunos inclusive
amigos no, que era bueno, que esto es bueno. A los colegios inclusive, al pueblo, empezaban a dar-
nos charlas que era bueno, que sí que nos iban a enseñar sobre armas, que aparte de eso había si,
digamos era más que todo jóvenes que iban o muchachos, y pues digamos lo veían a uno que uno
se la pasaba por ahí digamos en el pueblito”157.
Otra modalidad de reclutamiento en los colegios y escuelas se daba a través de los profesores reclutadores,
quienes a medida que avanzaba el calendario escolar, observaban los rasgos de personalidad de los NNA
para irlos pre “seleccionando” con discreción y compartimentación. Este proceso se adelantaba de forma
individual, tanto era el sigilo, que los reclutados nunca se conocían entre sí, para garantizar en mayor me-
dida, que esta práctica se mantuviera reservada (compartimentación). El siguiente testimonio, de un joven
reclutado a los 14 años en la ciudad de Bogotá, por el Bloque Magdalena Medio dice al respecto:
“Entrevistador: En ese proceso de la invitación que te hizo ese docente, ¿fueron también otras personas del
mismo colegio incitados a que perteneciera al grupo?, cuéntame. Entrevistado: Hasta donde yo sé, pues él
era muy cuidadoso y lo hacía individual, en algún momento llegué a sospechar de otras dos personas, pero
no supe, porque si digamos bueno dentro de la forma de reclutamiento también pues está que en un espa-
cio tan cerrado, y tan controlado como un colegio, lo ideal es hacerlo individual para que no se conozcan
entre si las personas que pues son reclutadas.”158
Con lo registrado hasta este momento, parecerían innegables las prácticas de reclutamiento ejercidas por
las FARC en los territorios, podría afirmarse tal vez con tantos métodos aplicados por ellos para alcanzar su
cometido, muchos NNA y sus familias solo encontraban una posibilidad para escapar de ello, sumándose a
la cifra de desplazamiento forzado que en Colombia hoy asciende a 8 millones de personas159.
En este sentido, como referente de la dimensión del impacto de este fenómeno y de la mirada indolente
de las FARC frente al mismo, en 2010 hubo un pronunciamiento en el que el Comité de los Derechos del
Niño160, “lamenta profundamente” que, a pesar de haberse comprometido a no reclutar niños menores de
15 años, las FARC siguió cometiendo este grave crimen de guerra. En sus términos afirman que:
“Preocupa profundamente al Comité que los niños que se niegan a ser reclutados sean víctimas de
asesinatos o de desplazamientos forzados y que los niños afrocolombianos y los niños indígenas
sean especialmente vulnerables, ya que sus comunidades se ven afectadas a menudo por el con-
flicto armado”161.
156
Convención sobre los Derechos del Niño, 54 Periodo de Sesiones 25 de mayo a 11 de junio de 2010, 21 de junio de 2010, 19 de febrero de 2009.
157
Entrevista A008 del 6 de abril de 2021.
158
A052 Código de la entrevista.
159
[Link]
del%20Desplazamiento,31%20de%20diciembre%20de%2020 [Link] el 28 de mayo de 2021)
160
Convención sobre los Derechos del Niño, 54 Periodo de Sesiones 25 de mayo a 11 de junio de 2010, 21 de junio de 2010, 19 de febrero de 2009.
161
Ídem.
INFANCIA RECLUTADA
En este orden, al momento de la fundación de las FARC (1966), la composición urbano-rural de la pobla-
ción colombiana era de un 52% en zonas urbanas y un 48% en zonas rurales, para el momento de la VII
Conferencia Nacional Guerrillera (1982) la composición de la población del país era de un 67% urbano y
un 33% rural162, dicho contexto influyó en la formulación del Plan Estratégico, que contempló la toma del
poder a partir de una insurrección general en las principales ciudades, como centros de mayor población y
poder político - económico.
Así pues, esta forma de relacionamiento generaba vínculos con las poblaciones, lo que facilitada a su vez el
acceso a entornos como: escuelas rurales, consejos comunitarios, la administración pública, caseríos, entre
otros, que permitían el despliegue de estrategias dirigidas al adoctrinamiento en ideologías marxistas-leni-
nistas, la lucha armada y en general a generar adeptos.
Otra de las formas de reclutamiento en lo rural, fue mediante el rol de control que ejercían las FARC ante
conductas disruptivas de algunos integrantes de la comunidad, en las que llegaba a verse el reclutamiento
de jóvenes “problemáticos” como fórmula de solución a los conflictos; suplantando la figura de autoridad
de los grupos familiares y también, el papel de la institucionalidad. A continuación, se ilustra un de estas
prácticas relacionadas con las víctimas de reclutamiento en entornos rurales, en el caso de un reclutado en
la Vereda Las Minas de Villagarzón (Putumayo), a la edad de 10 años, por el Bloque Sur, en el año 2008:
“incluso compañeros que salieron del colegio donde yo estudié cuando pequeño, hasta familiares
también tenía involucrados ahí, por eso siempre lo pintaban como que, pues era un grupo que, pues
en vez de hacerle un mal a la comunidad ayudaba a la comunidad, sí, no se veían las cosas terrorí-
ficas sino más bien le presentaban a uno era la otra cara, sí, la cara buena.”163
Considerando que en el territorio rural están presentes la mayoría de comunidades indígenas y que estas
no fueron ajenas a las dinámicas propias del conflicto armado164, ampliaremos el análisis específico a este
grupo poblacional en un próximo capítulo, pero es importante dejar claro desde este momento, que exis-
tieron mecanismos de reclutamiento que afectaron las dinámicas, la cosmología y la cosmovisión de las
comunidades étnicas.
En este sentido, en los aspectos abordados con las personas entrevistadas pertenecientes a comunidades
indígenas, se identificó que en las prácticas utilizadas por las FARC no existía diferencia en los métodos de
reclutamiento con estas poblaciones, en comparación con los empleados con otras comunidades no étni-
cas. En este orden de ideas, se observó cómo al igual que en las comunidades campesinas, también hacían
análisis de las condiciones de la población para establecer puntos de vulnerabilidad, con la finalidad de
presentar supuestas alternativas ante las carencias económicas, de restricción al acceso de oferta educativa
y de salud, entre otras.
162
Ciudad, espacio y población: El proceso de urbanización en Colombia. En: [Link]
[Link]
163
A015 código de la entrevista.
164
ONU Consejo de Seguridad (2012). Informe del Secretario General sobre los niños y los conflictos armados en Colombia. S/2012/171, 21 de marzo. Párrafo 16-17.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Con el propósito de sumar elementos a este análisis, se indagó a los entrevistados por su auto reconoci-
miento étnico, a partir de este aspecto se orientó el diálogo para establecer cómo se daban estas prácticas
de reclutamiento en las comunidades.
50 En dicho proceso se encontró que, el 19,75% (64) de los reclutados que fueron entrevistados por este equi-
po, se identifican como indígenas. Gracias a este acercamiento, se analizaron las versiones brindadas por
las personas directamente afectadas, llegando a algunas conclusiones que además se complementaron con
las disertaciones de un grupo focal, el cual contó con la participación de integrantes de las comunidades
indígenas presentes en zonas de Antioquia y Chocó (Embera Chamí, Embera Katío y Embera Dodida). Entre
las principales conclusiones se pueden resaltar los siguientes aspectos:
· Identificación de las condiciones y vulnerabilidades particulares de los NNA pertenecientes a las comu-
nidades étnicas, generando falsas expectativas de solución a sus problemáticas.
· Capitalización de la falta de respuesta del sistema educativo a las necesidades de los NNA de las
comunidades indígenas.
· Adoctrinamiento y acercamiento con las armas e ideas de participación en contextos de guerra.
· Aprovechamiento de las condiciones psicológicas propias del ciclo vital de los NNA.
· Generación de expectativas de mejores condiciones económicas.
· Relacionamiento con líderes de las comunidades y vínculos afectivos con integrantes de la comunidad.
· Uso del enamoramiento (seducción) como práctica recurrente en el territorio.
Entre los relatos que ejemplifican estos factores de riesgo, por ejemplo, se encuentra el de una mujer, nacida
en San Vicente del Caguán, Caquetá, reclutada a los 12 años, por el Frente 15, perteneciente al Bloque Sur,
quien mencionó como:
“Por ejemplo, allá en ese lado del Caquetá, hay una comunidad que se llama Embera Chamí, de
esa comunidad habían muchos niños, jóvenes, ya adultos que se volvieron adultos allá (…) Pues
tomaban la decisión de decir, ingreso, porque nunca, nunca se llevan a nadie obligado, nunca le
ponen a uno una pistola en la cabeza y es que nos vamos, eso no pasa, no lo pueden hacer, nunca
lo hacen”.165
Como síntesis de lo planteado, se evidencia que los mecanismos de reclutamiento respecto a comunidades
étnicas y comunidades campesinas en el contexto rural, no tuvieron variaciones considerables, dado que
los métodos utilizados por las FARC fueron eficaces, independientes del contexto y redundaban en el re-
conocimiento de los entornos, generación de confianza, persuasión y engaño, promesas económicas y de
mejoramiento de vida, entre otros.
Esta tarea implicó para las FARC saltar desde su nicho rural a los sectores urbanos, de ahí que, una parte
fundamental en su proceso de crecimiento en integrantes y de control territorial, se deba a la conforma-
ción de estructuras urbanas, concretamente las milicias populares y bolivarianas. Entre las estructuras que
tuvieron un protagonismo a nivel urbano, se encontraban el Partido Comunista Clandestino Colombiano
165
A023 Código de la entrevista.
166
Fundación Ideas para la Paz (2015). Hoy y ayer del Bloque Oriental de las Farc Áreas de Dinámicas del Conflicto y Negociación de Paz. Bogotá D.C.: Fundación Ideas para la Paz, Pág. 2.
INFANCIA RECLUTADA
(PC3) y el Movimiento Bolivariano, definidos como “(…) organismos políticos subsidiaros y clandestinos
cuyo centro de acción se daría fundamentalmente en los principales centros urbanos de Colombia (…)”167.
Los reclutamientos en la zona urbana fueron realizados por las redes de Milicias Bolivarianas y especialmen-
te, por las Milicias Populares designadas para tal fin. Estas estructuras tenían como objetivo reclutar NNA en
las escuelas, colegios y en los barrios periféricos con condiciones de precariedad económica y social, donde
51
las FARC contaban con redes organizadas que debían ampliarse constantemente.
Las potenciales víctimas se encontraban en las escuelas y colegios de las comunas, donde las milicias te-
nían el control de algunos de los profesores y alumnos de los cursos más avanzados, los cuales ya habían
pasado por el adoctrinamiento. Cuando tenían parte del control educacional desarrollaban las siguientes
actividades: charlas ideológicas a los alumnos de los primeros grados, distribución de cartillas, pequeñas
formaciones, reuniones periódicas con padres de familia, control de profesores y controles del vecindario
del establecimiento. Estas prácticas se pudieron constatar a través de diferentes personas que, en sus expe-
riencias, relataron hechos relacionados con estas actividades. Este es el caso de un joven, reclutado en zona
urbana de Arauquita (Arauca) en 2009 a sus 11 años:
Además de las versiones de las personas entrevistadas en esta investigación estas maneras de reclutamien-
to se contrastaron con otras fuentes de investigaciones y artículos, como lo enunciado por Román Ortiz, en
su artículo: “Las FARC EP después de Marulanda: ¿Extinción estratégica o transformación organizativa?”169
en el que se afirma que el Movimiento Bolivariano creó, organizó y direccionó organizaciones estudiantiles,
desde el bachillerato hasta la universidad, involucrando en actividades político militares a población entre
los 12 y 23 años, para lo cual se promovían actividades de propaganda, confrontación con el ESMAD, utili-
zando artefactos explosivos y estrategia militar, orientadas y enseñadas desde la parte armada de las FARC
y transmitidas por la cadena de mando de forma vertical.
Asimismo, de acuerdo con Acosta (2020) , el sistema de reclutamiento a nivel urbano, conllevaba a la
implantación de un régimen disciplinario incluso más fuerte que el de la estructura guerrillera en el campo:
“(…) Esta rigidez del sistema jerárquico ocluyó el cuestionamiento a las tareas encomendadas
por la cúpula guerrillera; esto podía, en efecto, ser entendido como indisciplina y peligro para la
agrupación clandestina misma. De lo anterior se puede inferir que, en el proceso revolucionario
impulsado por parte de las organizaciones milicianas de las FARC, la unidad y la homogeneidad
interna primaban sobre la opinión o creencia que pudiera tener cada miliciano”.
167
Acosta, C. (2020). “Férrea pero consciente: disciplina y lazo identitario en las organizaciones clandestinas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP)”,
Izquierdas, 49. Recuperado de: [Link]
168
A115 Código de la entrevista.
169
El crecimiento de la influencia política de las FARC entre los estudiantes y otros sectores sociales fue uno de los factores que empujó a la organización a crear el Movimiento Bolivariano para la
Nueva Colombia (MBNC), en 2000, como una estructura destinada a estimular movilizaciones sociales acordes con sus intereses. Una tarea entonces encomendada a Alfonso Cano. El incidente de la
Universidad Distrital demostró el trabajo del MBNC y su rama juvenil, las Juventudes Bolivarianas, para conquistar adeptos en los centros de enseñanza superior. A mediados de 2008 se calculaba
que había presencia del grupo armado en una veintena de universidades en cerca de una docena y media de ciudades. El crecimiento de la presencia de la guerrilla en las universidades amenaza
con convertirse en un desafío político y estratégico clave. La penetración entre sectores estudiantiles podría resolver las dos barreras principales que han frenado a la guerrilla en sus intentos de
proyectarse hacia las ciudades. Para empezar, incluso teniendo en cuenta que la influencia de las FARC se limitada a sectores muy reducidos del estudiantado, la captación de esta exigua minoría
puede ser suficiente para conseguir el pequeño número de militantes con perfiles urbanos y una fuerte ideologización necesarios para alimentar sus comandos urbanos. La posibilidad de que la
guerrilla consolide su presencia en algunos centros de educación superior amenaza con crear “santuarios” de las FARC en el centro de algunas ciudades. Como en la mayoría de los países demo-
cráticos, la capacidad del Estado para intervenir en las universidades está restringida por ciertos factores políticos. Las universidades colombianas tienen una profunda tradición de autonomía que
estimula un rechazo generalizado de docentes y estudiantes a la presencia de agentes de seguridad en los recintos educativos. Al mismo tiempo, al menos un sector de la comunidad universitaria
vería como un atentado contra la libertad de pensamiento cualquier medida legal contra los sectores radicales que promueven el mensaje político de la guerrilla. Como consecuencia, una acción
del Gobierno en este sentido terminaría provocando una radicalización del clima político que paradójicamente favorecería a la guerrilla. En consecuencia, las posibilidades del Estado para frenar la
infiltración de la guerrilla en los centros universitarios son limitadas y están cuajadas de delicados dilemas políticos.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Asimismo, de acuerdo con Acosta (2020)170, el sistema de reclutamiento a nivel urbano, conllevaba a la
implantación de un régimen disciplinario incluso más fuerte que el de la estructura guerrillera en el campo:
“(…) Esta rigidez del sistema jerárquico ocluyó el cuestionamiento a las tareas encomendadas
52 por la cúpula guerrillera; esto podía, en efecto, ser entendido como indisciplina y peligro para la
agrupación clandestina misma. De lo anterior se puede inferir que, en el proceso revolucionario
impulsado por parte de las organizaciones milicianas d e las FARC, la unidad y la homogeneidad
interna primaban sobre la opinión o creencia que pudiera tener cada miliciano”.
Formas de entrenamiento y
utilización de los niños, niñas y
adolescentes vinculados a las
FARC en el conflicto
El reclutamiento y utilización de NNA, en muchos conflictos a nivel mundial, resultó de elevado valor para
el incremento de integrantes en las estructuras en confrontación dada la facilidad de persuasión, haciendo
uso de toda forma de intimidación psicológica que repercute en un fácil adoctrinamiento171, su permanencia
en el grupo y la adhesión al régimen establecido.
Ya se ha hecho un amplio recorrido sobre los planes de crecimiento y objetivos de las FARC, sobre cómo
los NNA fueron reclutados por el grupo para cumplir con estos planes y objetivos, sobre las condiciones
que facilitaron ese reclutamiento y sobre las maneras empleadas para su vinculación a las filas; es pues el
momento de hablar de las tareas que les ponían a cumplir, es decir, la utilización que la guerrilla de las FARC
hacía de los NNA una vez estaban cautivos en sus filas.
A manera de contexto, desde el planteamiento que hace la Corte Constitucional172 se entiende que no
es admitida ninguna forma de participación de las víctimas de reclutamiento en actividades propias de
los grupos armados organizados, especialmente por la condición que los señala como sujetos de especial
protección, por tanto, la “utilización” de personas menores de 18 años, se entenderá como un delito que
incluye toda actividad que los niños, niñas y adolescentes desarrollen con ocasión a su vinculación, partici-
pación o colaboración al grupo armado organizado.
Así las cosas, como “utilización” se entiende que estos grupos dispongan de los NNA para que sirvan a uno
o varios propósitos designados por la organización, independientemente del tipo de actividades que desem-
peñen. Esto aplica así participen directamente en las hostilidades, o sirvan de correo, mensajero, cocinero,
en actividades domésticas, de cargadores, entre otras173, que violan sus derechos174.
170
Acosta, C. (2020). Férrea pero consciente: disciplina y lazo identitario en las organizaciones clandestinas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).
Izquierdas (49). Recuperado de: [Link]
171
Algunos comandantes afirman la conveniencia de utilizarla porque son “más obedientes, no cuestionan las órdenes y son más fáciles de manipular que los soldados adultos”. En: Informe de
Graça Machel ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Informe A/51/306-26 de agosto de 1996, párrafo 34.
172
Sentencia 240 de 2009.
173
Ídem.
174
Ídem.
INFANCIA RECLUTADA
Según el informe de dicha entidad, las formas de vinculación de los NNA a la guerra son para actividades
militares y/o de combate; actividades de vigilancia, como informantes o campaneros; actividades de apoyo
logístico: cocina, lavado de ropa, etc.; tráfico o microtráfico de sustancias ilícitas; transporte de sustancias
ilícitas o de apoyo para el grupo Ilegal; inducción al reclutamiento y utilización a otros NNA; mensajería o
transporte de suministros, armas o artefactos de cualquier índole; extorsión, hurtos y sicariato.
De forma puntual, en el caso de las FARC podría afirmarse que el valor estratégico176 del reclutamiento y
en consecuencia de la utilización de los NNA, era muy alto, dada su utilización por ejemplo en labores de
inteligencia donde existían bases militares o de patrullaje, para ubicar los lugares de desplazamiento, las
Esta investigación también identificó que la utilización que se les daba en el campo armado o “militar” a los
NNA los hacía más atractivos, dado que eran considerados particularmente audaces, más agiles y aprendían
rápido las técnicas de entrenamiento (por ejemplo, la del arrastre bajo). Por su contextura física se movían
fácilmente sin ser detectados y se camuflaban mejor en el terreno177.
Otro aspecto que lamentablemente favorecía el reclutamiento de los NNA y la utilización que de ellos
hacían los comandantes de las estructuras guerrilleras, era el “bajo costo” económico asociado a su re-
clutamiento, pues ellos requerían menos alimentación y menos medicina durante su formación178. De lo
anterior, da constancia el testimonio de una persona reclutada cuando tenía 9 años, por parte del Frente 32
del Bloque Sur de las FARC, en el municipio de Villagarzón (Putumayo):
“(…) La mayoría de veces sí, era como la carnada más bien y siempre nos mandaban adelante (…) un niño
imagínate no vale nada, no vale nada allá (…) simplemente como un objeto, que era como que lo utilizaban
a usted, bueno, usted se va adelante y bueno, si hay una emboscada usted es el primero que se lo cargan…,
pero mentiras simplemente era una carnada, carne de cañón como le dicen (…)”179.
175
Defensoría del Pueblo (2014) Informe Defensorial Prevención del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes, análisis de la política pública con enfoque étnico. Recuperado de: [Link]
[Link]/public/pdf/[Link]
176
“(…) Transformar a un menor en un combatiente, de víctima a victimario, no es un proceso complicado. Este suele constar de cuatro fases: reclutamiento —secuestros en orfanatos u escuelas,
reclutamiento forzado en mercados, entre otros—, adoctrinamiento —generalmente comienza obligándoles lo antes posible a tomar parte en un asesinato—, entrenamiento y, finalmente, empleo.
A la mayoría no se les paga un salario y se les puede dar menos alimento. La coerción y la intimidación podemos encontrarlas en todo el proceso incentivado con el suministro de alcohol y drogas
para estimular la falta de temor, lo que dificulta enormemente su futura reinserción. Las fases de adiestramiento comienzan con un proceso de deshumanización en el que se busca su indiferencia
a la hora de cometer actos violentos. Se trata de una fase que persigue el endurecimiento emocional ante la rutina de la violencia. Es posible que esta deshumanización y despersonalización de
los niños impida, en algunos casos, la resocialización de los mismos. (…)”. En: Instituto Español de Estudios Estratégicos (2015). El creciente uso de los niños soldados. Recuperado de: [Link]
[Link]/temas/mujer-infancia-genero-y-conflicto/2015/[Link]
177
Video Colombia: 6.210 niños muertos en combate armados FARC, Programa Primer Impacto.
178
Informe Génesis Tomo II.
179
A115 Código de entrevistado.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Al respecto Karvala (2012)180 plantea una crítica al comunismo, por el rol de poblaciones como las mu-
jeres en los regímenes marxistas más destacados de la historia: la Unión Soviética, la China de Mao y la
Revolución Cubana. En el caso Soviético, destaca la persecución y encierro de mujeres en los campos de
concentración, su explotación en fábricas y minas, y la condecoración a las mujeres que más procreaban. En
54 China, la revolución no significó un cambio en los patrones culturales de subordinación de la mujer dentro
de la sociedad, sino en su utilización e incorporación como mano de obra a los planes de industrialización
de Mao; en Cuba, el machismo siguió siendo la norma, incluso con poblaciones como la LGBTIQ+, enviados
por su orientación sexual a campos de concentración al inicio de la revolución.
Lo anterior, se trae a colación, dado que las guerrillas latinoamericanas, como las FARC y el ELN, surgieron
teniendo como fuentes de inspiración los proyectos políticos soviéticos y cubanos respectivamente, donde la
liberación de las mujeres, en un sentido feminista, no era prioridad, más aún tratándose de organizaciones
compuestas y dirigidas, en gran mayoría, por hombres.
En este mismo sentido se identifica una intención marcada de las FARC frente al concepto de “igualdad”,
que se refleja tanto en los fundamentos ideológicos, como en las prácticas guerreristas, apelando a que
todos eventualmente, pudieran cumplir cualquier función, ceñidos a una distribución de roles desde este-
reotipos, que disimulaban la primacía del poder masculino adulto. Según, Castaño, [Link]. (2020),
“esta preeminencia del bien común sobre los intereses individuales se fundamenta en el discurso
de igualdad promulgado dentro del grupo armado y en la organización militar se traduce en que
los derechos y deberes son iguales para todos y todas, así como los límites y sanciones se imponen
al colectivo en general”181.
Sin embargo, contrario al concepto de igualdad, se evidenció que los hombres evitaban tareas tales como
las de enfermero, secretario, radista, entre otras, roles que fueron desempeñados por las mujeres, ratifican-
do las preconcepciones heteropatriarcales182, dado que como lo explica Castaño, [Link]. (2020), “todo indica
que las niñas y adolescentes que ingresan a las FARC, lo hacen en su mayoría buscando emancipación
y reconocimiento, y que adentro se estrellan con una realidad que las relega a un papel secundario, sin
opciones de llegar a los escaños más altos de poder, a pesar de ser el 40 % de la fuerza en armas”183. Esta
situación, también es notable en el hecho que, a pesar de durar más de cinco décadas, las FARC nunca
contó con una sola mujer en el Secretariado de la organización.
Así entonces, si se mira el concepto de igualdad bajo la lupa de la etapa de desarrollo en la que se encon-
traban los menores de edad que fueron víctimas de reclutamiento, se concluye que lo que se produjo fue
un incremento de las violaciones a los derechos humanos de las víctimas de reclutamiento, al someterlos
al reclutamiento y adicionalmente exponerlos a un contexto de guerra irregular; lo cual desembocó en un
inaceptable trato igualitario de sanciones disciplinarias, y de asignación de actividades que superaban sus
condiciones físicas y psicológicas, desencadenando además en la ocurrencia de tratos crueles, inhumanos y
degradantes, como lo relata la viviencia de un joven nacido en Arauquita (Arauca), en 1997, reclutado a los
10 años, por el Bloque Oriental, en 2009184:
“Yo tenía 10, él tenía por ahí 9 años, 8 años, él se intentó volar y lo cogieron, lo cogieron los pisa
suaves (…) el comandante me dijo: `bueno, usted que es el hermano, usted mismo ocúpese de él
(…)´. La verdad yo mirando a mi hermano que era más pequeño que yo, que tenía que matarlo y
eso, pues me dolía mucho y me temblaba mucho, y dijo el comandante: `Si no lo mata usted, los
matamos a los dos´, y pues yo en ese momento lo único que pensé fue bueno, yo quiero vivir, no
razonaba como ahora que digo, bueno, pues que nos hubieran matado a los dos ¿no? pero no en
ese momento simplemente pensé en sobrevivir yo y solo pensé en mí.”
Esta misma situación se constató en la presente investigación en la que el 25.31% (82) de las personas refi-
rieron haber sido víctimas de castigos y tratos crueles en la organización. En la misma línea de la conclusión
planteada, se entiende que el concepto de igualdad, además de aplicar para la asignación de tareas, sirvió
180
Karvala, D. (2012). ‘Machismo-leninismo’, ‘micromachismo’ y marxismo. Recuperado de: [Link]
181
[Link] (Revisado el 28 de mayo de 2021).
182
Castrillón Pulido, G. Y. (2014). ¿Víctimas o victimarias? El rol de las mujeres en las FARC. Una aproximación desde la teoría de género. opera, 16, pp. 77-95. DOI: 10.18601/16578651.n16.06
183
Ídem.
184
A015 Código de la entrevista.
INFANCIA RECLUTADA
también dentro de las FARC como una forma de homogenización de las personas, que desatendía las iden-
tidades y diferencias propias de los que pertenecían a comunidades étnicas, grupos raciales185, diferentes
religiones, además de un claro desconocimiento del género como enfoque, situación que a la larga provocó
más problemas al momento de la reintegración y reincorporación de estos NNA, cuando ya eran jóvenes,
como se analiza en el segundo capítulo de este informe. 55
Entrenamiento masivo y
sistemático de NNA reclutados
por las FARC
De acuerdo con el análisis de las entrevistas realizadas, varias versiones confirman la existencia de las
dichas escuelas y la exigencia por parte de los comandantes, para que los reclutados asistieran a estos
espacios, como lo afirma uno de los entrevistados, reclutado en 2009, en zona rural de Barbacoas (Nariño),
cuando tenía 9 años, por el Frente 19, del Bloque Occidental, quien finalmente llegó a ser comandante de
Escuadra: “Ellos me entrenaron, estuve en aproximadamente cuatro cursos, estuve en dos cursos políticos
y tuve dos cursos de fuerzas especiales”186.
También, se menciona en las entrevistas que en los cursos establecidos se encontraban casi todas personas
que ingresaban a las filas, independiente del mecanismo por el cual llegaban. Asimismo, lo particular de
estos entrenamientos no solo era que fueran obligatorios, sino que implicaban superar pruebas físicas y
de habilidad, las cuales representaban un riesgo tan alto que no todos los que ingresaban a los cursos los
terminaban.
Adicionalmente en los relatos se advierte en lo relativo a las escuelas, y del cual poco se ha hablado en
la literatura, una función invisible que tenían estos espacios, ya que los entrenamientos no se daban en la
misma región donde eran reclutados, lo que permitía que, si las víctimas de reclutamiento querían huir del
campamento, no contaran con un reconocimiento de la zona y tampoco tuvieran una red de apoyo donde
llegar. Se trataba de una práctica cruel, pues explotaba el desamparo en el cual quedaban los menores, a
cientos de kilómetros de casa.
En una entrevista con una joven reclutada a los 10 años, en una zona urbana, en el año 2011, por el Blo-
que Occidental, quién compartió diferentes experiencias de vida durante su permanencia en el grupo, al
momento de abordar las formas de entrenamiento refirió:
“Me mandaron 8 meses para una frontera... como Ecuador, 8 meses me mandaron para allá a en-
trenamiento (...) duraba 8 meses a 1 año, era muy duro porque tenía uno que subir lomas, aprender
armar fusiles, armar en tanto tiempo y así, y los que no pasaban allá, allá mismo los fusilaban, yo
creo que yo lo pasé y de ahí cuando ya lo pasé pues, que me vieron bien me mandaron para Chilbil
ya a vigilar.”187
185
Ídem.
186
A067. Código de la entrevista.
187
A001 Código de la entrevista.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Escuela Nacional de Cuadros Hernando González Acosta: Nace por orden de la VI Conferencia. El Secre-
tariado es responsable de sus contenidos, forma comandantes y especialistas en: trabajo de masas, comu-
56 nicaciones, cooperativismo, propaganda, inteligencia de combate, pensamiento bolivariano, enfermería o
primeros auxilios de combate y explosivos. Los cuadros de esta Escuela serían los que, en sus Bloques de
Frentes, debían impartir las instrucciones de las especialidades.
• Escuela de mandos: Tiene como tarea formar los mandos que comandarán las estructuras guerri-
lleras del correspondiente Bloque, es decir, escuadras, guerrillas y compañías. Además de manejar los
recursos y finanzas de la organización, son estos mandos los que velarán por el cumplimiento de la
vida interna y de la formación de los guerrilleros, así como de orientar milicias a su cargo, asegurar el
desarrollo de la vida partidaria en la tropa y de orientar el trabajo de masas de la organización.
• Escuelas básicas: Donde se estudian los documentos reglamentarios de la organización como Esta-
tutos, Normas y Reglamentos.
“(en) las labores asociadas a acciones bélicas y a participación directa en las hostilidades, se hallaron
diferencias entre grupos de autodefensas y organizaciones guerrilleras en lo concerniente a `hacer y
poner explosivos´, toda vez que, mientras en las AUC y en las ACC, estos porcentajes son del 35,1% y
del 30,9%, respectivamente; en las FARC y en el ELN son del 51,2% y del 57% cada uno”189.
Las FARC, desde su nacimiento se configuraron como una fuerza de combate de carácter irregular, por ello
siempre buscó retardar el avance de las Fuerzas Militares regulares, para ello pidieron asesoría a grupos
extremistas extranjeros e introdujeron técnicas de fabricación de artefactos explosivos artesanales e impro-
visados. Estas fábricas fueron creadas en sus áreas de retaguardia, especialmente en zonas de influencia
de los Bloques Occidental, Sur y Oriental. Asimismo, después de varios intentos fallidos para adquirir misiles
tierra-aire (necesarios para derribar aeronaves), a través de traficantes internacionales de armas, decidieron
apostarle de lleno a la fabricación de armamento y artefactos explosivos improvisados, para ello, los NNA
recién reclutados recibían instrucción de parte de explosivistas con larga trayectoria, seleccionando los
niños más diestros para que formaran parte de estas compañías e incluso llegando a instrumentalizarlos190.
188
García Pacanchique, H. S. (2020) De ollita a ollita: El proyecto insurgente educativo de las FARC-EP en el Bloque Magdalena Medio (1993-2007) [Tesis de Maestría, Universidad Distrital Francisco José
de Caldas]. Recuperado de: [Link]
189
Unicef y Defensoría del Pueblo (2005). La niñez y sus derechos, Informe Defensorial (Bogotá D.C.: Unicef y Defensoría del Pueblo, 2006), Pág. 35.
190
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2009). Informe anual de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la
situación de los derechos humanos en Colombia. Documento de Naciones Unidas A/HRC/10/032. Párrafo 29.
INFANCIA RECLUTADA
Esta situación se hace explícita en los relatos de las personas con las que Human Rights Watch pudo dialo-
gar (Entrevista de Human Rights Watch con “Marcos”, Bogotá, 2 de junio de 2002):
“Tenían tareas especiales tales como transportar suministros y facilitar información, actuar como
vigías de avanzada o incluso llevar explosivos. Al cumplir los 13 años, la mayoría de los niños reclu-
tas han sido entrenados en el uso de armas automáticas, granadas, morteros y explosivos. En las
57
fuerzas guerrilleras, los niños aprenden a ensamblar y lanzar bombas de cilindros de gas. Entonces
allí pasamos seis meses y de allí entré en la clandestinidad. Lo que me entrenaron específicamente
fue para disparar a 500, 600, 700 metros, con una especie de fusil, pero con mira telescópica”191.
En la presente investigación se obtuvo que, el 53.09% (172) de los NNA reclutados recibió entrenamiento
militar y de este porcentaje, el 31.40% (54) desarrolló actividades relacionadas con el desempeño como
explosivista y manifestó haber sido víctima de esta práctica.
Algunos NNA muestran una “fascinación” por las armas, en tanto que ellos creen que mediante estas
acceden al poder, lo que les permite asumir una postura desde esta lógica, compensando así una serie de
carencias propias de sus entornos familiares y sociales. Asociado a los factores psicológicos, también se
encuentra: “La idealización del arma -y del poder que ésta impone- que los seduce como posibilidad de
futuro. La identidad se recrea desde la posición que otorga la guerra; es decir, la identidad de guerrero”192.
Esa “fascinación” esta soportada en testimonios, como el de una persona vinculada a los 9 años, a estruc-
turas del Bloque Sur, quien compartió:
“(…) me gustaban mucho las armas, y las miraba, y siempre pues como que me gustaban ¿no?
Ellos siempre me llamaban y me decían: ‘¡mira, esto es así’!, me daban cosas, como mi familia no
mantenía pendiente de mí, pues siempre ellos eran los que mantenían ahí conmigo y se acercaban
hacía mí, siempre me daban cosas y así fue que empecé haciéndole favores a ellos. (…).”193
Este es un fenómeno que no es exclusivo de Colombia, por ejemplo, en Sierra Leona, los niños se jactaban
del número de enemigos que habían asesinado, dada la supresión de su individualidad, causada por el
adoctrinamiento ideológico que según Machel (1996) es “particularmente peligrosa en los jóvenes adoles-
centes, que están desarrollando su identidad personal y tratan de encontrar un significado social a la vida”.
En otros países en conflicto, como el Líbano y Sri Lanka, se han valido de la inmadurez de muchos NNA para
reclutarlos y entrenarlos, con el objetivo de perpetrar ataques como bombas humanas. 194 En la historia se
reconoce que los NNA, por su capacidad de enfrentar riesgos han mostrado especial valor, en gran medida
por la poca comprensión que tienen del peligro, riñendo esto con la visión de un adulto promedio: “muchos
de ellos se creen que se hacen invisibles, que las balas no los tocan, que los enemigos no van a disparar
sobre ellos y que además, la muerte es para los adultos”.195 Volviendo al caso colombiano, autores como
Lugo (2018), en la literatura académica reseñan este comportamiento por parte de grupos como las FARC:
190
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2009). Informe anual de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la
situación de los derechos humanos en Colombia. Documento de Naciones Unidas A/HRC/10/032. Párrafo 29.
191
Human Rights Watch (2004). Aprender a no llorar: Niños Combatientes en Colombia (New York: Human Rights Watch, 2004), Pág. 48.
192
Corporación Vínculos (2009). Acompañamiento psicosocial en contextos de violencia sociopolítica. Bogotá D.C.: Corporación Vínculos, Pág. 29.
193
A115 Código de entrevistado.
194
Children: The Invisible Soldiers”, Ginebra, Oficina Cuáquera ante las Naciones Unidas y Oficina Internacional Católica de la Infancia, abril de 1996, pág. 31.
195
Pachón, X. (2009). La infancia perdida en Colombia: Los menores en la Guerra. Bogotá D.C.: George Town University Center For Latin American Studies, Pág. 9.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
“(…) Para los grupos armados, los niños son pérdidas menores, porque menor ha sido la inversión
en su entrenamiento y la trayectoria al interior de la organización. Así lo confirmó un joven excom-
batiente en su testimonio: ‘Un niño para la guerrilla, no significa nada. Un niño es una carnada
para ellos. El niño es el que cubre a los grandes, o sea, el niño es el que está al frente de todos los
58 combates… y uno, uno, por ejemplo, cuando mataron a mi compañero del colegio, le dije al coman-
dante: ‘mataron a J’., [y él respondió] ‘ah, tranquilo que reclutamos más’” (Tomado de Cifuentes,
2012, p. 144) (…)”196.
Incluso, un integrante del Ejército Nacional de Colombia contó, cómo, en combates que sostuvieron con las
FARC, se evidenció la presencia de niños, niñas y adolescentes, menores de 15 años:
“Cuando entramos en combate con los grupos irregulares, específicamente con las guerrillas de las
FARC, estos tienen la modalidad de emplear niños para el combate, muchos de ellos en el fragor del
combate inician a gritar por orden de sus jefes como engaño, porque saben que si los Soldados los
escuchan, estos dejan de disparar, lo segundo es que cuando los Soldados ven en primera línea a
los niños tampoco disparan y estas técnicas son aprovechadas por los guerrilleros para hacer otras
maniobras ofensivas o defensivas, deben utilizar otra clase de técnicas con los niños, me imagino
que muy parecidas a los de los pisa suave (…) contra el Frente Décimo de las FARC”.197
Argumentos como estos permiten evidenciar como las FARC no fueron ajenas a la identificación de estas
características, natas de los seres humanos en edades tempranas, que resultan indispensables para algunas
tácticas bélicas, tanto así, que tomaron la determinación de conformar fuerzas especiales de élite denomi-
nados por la literatura como: “Pisa suave”.
“(…) La gran mayoría de operaciones militares, de golpes de mano de las FARC se han realizado
con las denominadas compañías ‘pisa suaves’ o ‘pisa huevos’. Según el comandante de las Fuerzas
Militares, Edgar Cely, `(…) la guerra de guerrillas vuelve a jugar otra vez con dos o tres grupos
que se mueven, buscan la manera de golpear y ya. Cuando están uniformados lo hacen con unos
grupos que los llaman los ‘pisa suaves’. Van descalzos y llevan solamente las granadas con que van
a golpear’”198.
“No es porque el primero que llegó ¡venga y coja esto!, no. Es porque ya se sabe que el niño tiene
una habilidad. Por ejemplo, los pisa suave (grupo de combatientes que a nivel militar llevan a cabo
acciones basadas en el camuflaje y arrastre en el campo), que los ejecuta las FARC de la zona,
196
Lugo, V. (2018). Niños y jóvenes excombatientes en Colombia: ¿por qué se vinculan y separan de la guerra? Athenea Digital (18). Recuperado de: [Link]
lugo/1933-pdf-es
197
Oficial Comandante de Compañía Batallón Ejército Nacional experto en combates irregulares.
198
En: Valencia, L. & Ávila, A. (2011). La nueva realidad de las FARC. Corporación Nuevo Arco Iris. Recuperado de: [Link]
199
Ídem.
INFANCIA RECLUTADA
esos son intrépidos, ellos les llaman desordenados, son terribles, incómodos en el colegio y son
muchachos de esos y generalmente y los docentes no saben qué hacer con ellos (CNMH, hombre,
contratista CNMH-DAV, entrevista, Montería, 14 de noviembre de 2015)”200.
De acuerdo con uno de los testimonios encontrados en el marco de esta investigación, de una persona
reclutada en 2009, a los 12 años, en Cartagena del Chaira, por el Frente 63 del Bloque Sur, los “pisa suave”
59
eran entrenados por personas que venían de otros países:
“(…) la mejor estrategia del movimiento armado que sacó fue hacer el curso de pisa suave para
así mismo meterse en cualquier campamento del ejército y así mismo muchas veces pa matarlos
degollados, o muchas veces matarlos ahí mismo bombardeados, porque también llevan muchas
granadas ellos, y muchas veces lo utilizan para inteligencia para así mismo se meten en el campa-
mento (…) para así mismo llegarle todo el grupo, y así mismo meterle una emboscada y así mismo
joder al ejército. Esos manes que nos entrenaban a nosotros, esos manes venían de por allá como
de otros países, ellos no eran de por acá del país, sino de otros países (…) me metí como pisa suave
porque sabía que donde ellos estaban durmiendo ahí, les tenían armada una bomba, y entonces yo
me fui así como de pisa suave solamente a reparar la bomba y todo eso (…)”.201
“Pues los pisa suaves era un grupo no, que ellos, ellos tenían, precisamente era como especializa-
do, ellos tenían un entrenamiento muy diferente sí, al que nosotros teníamos, a eso sacaban a un
grupo de muchachos y pues los entrenabas, sé que pues era un grupo que precisamente lo dice
pisa suaves sí, eran operaciones en que ellos iban y traían información de donde estaba el ejército,
en que parte y si tenían para dar de baja alguno pues, daban de baja y traían también el arma, el
armamento”202.
Estas formas de utilización ratifican cómo, las condiciones físicas y la facilidad de persuasión por la corta
etapa de desarrollo psicológico de los NNA, los convertía en material humano ideal y por ende atractivo,
para ser reclutados y utilizados. Queda también la certeza de su importancia táctica para ejecutar golpes
focalizados y contundentes a la Fuerza Pública. La instrumentalización para este tipo de acciones, se re-
fuerza con el testimonio de una persona reclutada por el Bloque Oriental, Frente 63, en zona rural de La
Uribe (Meta), a la edad de 12 años:
“(...) En esas estrategias militares digamos ya, entonces cuando estaba planeado, fue le cuento así
de otra vez que tuvimos que, poner unas bombas, o sea era la carretera (...) Si señora pues cargamos
los cilindros. Pues yo creo que porque pues, éramos más agiles en partes, porque digamos en cierto
momento de correr éramos más livianos, y supongo creo yo porque sí, porque pues lo veían a uno
que era joven, enérgico (…)”. 203
Conviene plantear entonces, por último, que las víctimas de reclutamiento fueron utilizadas para ejecutar
labores de riesgo dentro de la lógica de guerra de las FARC, y que no fueron relevados, mucho menos desa-
provechados, para ejecutar cierto tipo de tareas, las cuales han sido reseñadas por medios de comunicación
nacionales, pero sobre todo internacionales como uno de los peores usos de los menores en la guerra.
200
Centro Nacional de Memoria histórica (2017). Una Guerra Sin Edad. Bogotá D.C: Centro Nacional de Memoria histórica. Pág. 243.
201
A0105 Código de entrevistado.
202
A115 Código de entrevistado.
203
A008 Código de la entrevista.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
población civil, “asentados en el territorio de presencia del actor armado [que] siguen una vida cotidiana [;]
además cumplen tareas militares de inteligencia, encuadramiento militar de la población y hostigamiento
ligero a unidades militares enemigas”204.
60 Como se mencionó anteriormente, en el Pleno de 1997, las FARC abordaron temas cruciales del Bloque
Oriental y Sur, aprobándose la creación del Movimiento Bolivariano, destinándose un presupuesto de 120
millones de pesos al año para su financiación, con la finalidad de como lo cita el CNMH (2014),
“hablar con las regionales para que dispongan de 3 cuadros con formación política en calidad de
profesionales para incorporarlos a las FARC, por dos años, prepararlos en base a normas y docu-
mentos existentes, para desarrollar una ofensiva política a nivel de los Bloques y crearles las bases
al Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia”. FARC-EP, Pleno del Estado Mayor Central,
noviembre de 1997)”.
El Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, realmente, empezó a funcionar en abril de 2000, pero la
idea de su creación fue concebida en la Octava Conferencia, realizada en 1993. En el caso de los NNA, estos
vendrían a ser una población potencial para la conformación de estas estructuras clandestinas, para: “(…)
Actividades de apoyo táctico a los combatientes: (…) incluyen hacer guardia, participar en jornadas de
entrenamiento militar, servir de mensajeros, realizar labores de investigación (…)”205. Coincidencialmente,
el reclutamiento con estos fines, se acentúo a partir de la muerte de Manuel Marulanda Vélez, y la llegada
de alias “Alfonso Cano” a la comandancia de las FARC, tal como lo analiza Mario Aguilera Peña:
“(…) Desde mediados de la década pasada las FARC volvieron a reconectarse con lo social estable-
ciendo diferencias entre el trabajo “legal” o abierto (en “partidos, sindicatos, acciones comunales,
etc.”) y el trabajo semilegal (en “comités, movimientos cívicos, etc.”). Del mismo modo, en desarro-
llo de esas tareas se ha pretendido que sus militantes diferencien esas acciones de las clandestinas
ligadas al Movimiento Bolivariano -a través de Núcleos Bolivarianos-, de las del PC3 y de las mili-
cias; estas últimas más orgánicamente ligadas a la actividad de la guerrilla. (…)”206.
“ (..) entonces, nos íbamos a marchas estudiantiles, estaba el tema de la confrontación con la
policía, el tema de las papas bomba, el tema pues de distintos tipos de químicos que se usaban en
este tipo de confrontaciones, entonces, digamos que en la medida en que tú vas entrando y te van
conociendo pues te van perfilando para diferentes cosas, entonces, esta como el que se forma para
más el tema político o el que forman más para la parte militar o el que forma para la parte digamos
ya más como universitaria sí”207.
204
Acosta, C. (2020). Férrea pero consciente: disciplina y lazo identitario en las organizaciones clandestinas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).
Izquierdas (49). Recuperado de: [Link]
205
Ortiz, W. (2017). “Reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes: de víctimas a victimarios”. Encuentros (15). Recuperado de: [Link]
206
Aguilera, M. (2013). Las FARC: Auge y quiebre del modelo de guerra. Análisis Político (77). Recuperado de: [Link]
207
A052 Código de la entrevista.
208
Defensoria del pueblo (2020). Dinámica del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes en Colombia Retos de la política pública de prevención. Pág. 46. [Link]
co/public/pdf/Dinamica-reclutamiento-forzado-ni%C3%B1os-ni%C3%B1as-%[Link]?g_show_in_browser=1
INFANCIA RECLUTADA
Una de las personas entrevistadas, nacida en Cali, reclutada por el Frente 6 en el Bloque Occidental, cuando
tenía 11 años, en el año 2000, contó que ingresó haciéndole “favores” a un comandante, incluso, le cam-
biaron el nombre sin él darse cuenta:
Las principales actividades que las víctimas de reclutamiento realizaban para las FARC en este aspecto, eran
llevar y traer información, dinero, armamento y municiones. Algunos de ellos recibían al comienzo de su
vinculación una recompensa económica, luego, cuando ya habían pasado algún tiempo en estas tareas la
mayoría eran vinculados como guerrilleros rasos. En las entrevistas, se encontraron testimonios como el de
un joven que ingresó a los 9 años, como miliciano, quien explicó: “(…) Pues ellos a veces me decían al pue-
blo ven, ve y compra esto o esto y yo iba y pues a mí no me iban a requisar porque en los pueblos siempre
“Las FARC, por ejemplo, encontraron un nuevo combustible para su economía de guerra, a través de la
imposición de tributos sobre un 80% de las actividades relacionadas con la producción y exportación de
cocaína (…) las FARC habían obtenido a su vez los mayores triunfos militares de su historia”.211
Este contexto económico cobra especial importancia al momento de leer las cifras que fueron reportadas
por entidades como el ICBF212 y la ARN213 sobre NNA víctimas del reclutamiento desde 1996 a 2016, las
cuales muestran un incremento que se entiende con mayor claridad al revisar la función que tenían ellos
para el grupo armado organizado, en relación con la economía ilegal alrededor del cultivo de hoja de coca.
A partir de las entrevistas realizadas, se evidenció la utilización de NNA en tareas de cobros de extorsiones
y vacunas, roles que eran perfilados por las FARC de acuerdo a las características físicas y habilidades que
identificaban en esta población.
Cobro de extorsiones
Diversos estudios académicos y la investigación de campo para la elaboración de este documento, evi-
dencian que efectivamente algunos NNA reclutados por las FARC fueron utilizados en muchos casos para
extorsionar a la población civil. Al respecto se reseña el testimonio de una persona reclutada en 2013, a la
edad de 12 años, por la columna Daniel Aldana, Bloque Occidental de las FARC, en Tumaco (Nariño):
“(…) Bueno pues a veces era venderles droga, también vacunar, como usted mismo lo decía, tam-
bién a veces cogía lo ajeno, robaba así a gente, y de dar mensajes pues, dar información de quién
entraba quién no entraba. (…)”.214
209
A002 Código de la entrevista.
210
A115 Código de entrevistado.
211
Mantilla, S. (2012). “Economía y sociedad Economía y conflicto armado en Colombia: los efectos de la globalización en la transformación de la guerra”. En: Estudios latinoamericanos. versión
On-line (diciembre 2012): Pág. 54.
212
Informe de Rendición de Cuentas de la Construcción de Paz. Noviembre de 2016 a mayo de 2018. [Link]
Informe-de-Rendici%C3%B3n-de-Cuentas-Construcci%C3%[Link]
213
Oficio del 18 de mayo de 2021, en respuesta a solicitud de información efectuada en el marco del Proyecto.
214
Entrevista A065.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Otro testimonio relevante es el de una persona reclutada en el 2001, a los 17 años, por el Frente 29 del Blo-
que Occidental de las FARC, en Policarpa (Nariño), quien detalla sus funciones en el cobro de extorsiones:
“(…) hay veces recaudar los impuestos, la plata que mandaban así que no que vaya y recoja esta
62 plata de tal lado, por medio de digamos así que en los locales que había por allá era nosotros
reportábamos la plata del impuesto. (…) Ese recaudo de impuestos lo hacíamos allá, pero no eso
fue en las veredas ya, en las veredas Policarpa, en Sidón, Sánchez, todas esas veredas nosotros las
tuvimos. (…)”.215
Adicional a lo anterior, llama la atención como las víctimas de reclutamiento no solo participaban de extor-
siones en las estructuras armadas como guerrilleros, sino también como milicianos, tal como lo atestigua
una persona reclutada como miliciano, del Frente 27 del Bloque Oriental, a la edad de 15 años, en La
Macarena (Meta), en el año 2015:
“(…) entonces ¿usted como miliciano que es?, usted es un civil con un arma, con plata de vez en
cuando, entonces le dan a usted la opción de ser miliciano, entonces es ser parte del grupo, pero
desde la parte de afuera, lo rural, dentro del campesinado por decirlo así, en las zonas haciendo
presencia por ahí a veces, cuando lo dejan nombrado ante las comunidades, y pues de cierta ma-
nera cobrándose los impuestos que generan ellos, las tales vacunas, y pues generándole a usted la
opción de andar cerca donde hay armas, hay dinero, y pues afuera usted goza, eso es lo que uno
cree es algo diferente (…)”.216
Por último, está el testimonio de una persona reclutada en 2009, a sus 11 años, por el Frente 10 del Bloque
Oriental de las FARC, en Arauquita (Arauca), que cuenta como los NNA estaban subordinados a una perso-
na mayor para realizar las extorsiones, e incluso tráfico de armas:
“(…) Bueno, pues a ver, a nosotros nunca nos mandaban solos no, siempre había una persona
mayor, un duro ahí que estaba pendiente de nosotros, nosotros pues lo que teníamos que hacer era
andar pa´ arriba y pa´ abajo por toda la orilla del rio, viendo a las personas que pasaban bastante
comercio, habían varia gente de ahí del pueblo que pues llevaba bastante comida y pues por eso
se le pedía que colaborara con un dinero, pues precisamente para la finanza de la organización sí,
como también se pasaba pues armamento por vía fluvial pero dentro de los sacos de arroz, enton-
ces uno estaba siempre era pendiente a la orden (…)”217.
Con base en lo anterior se podría concluir que, la extorsión, además de ser aceptada e incentivada por las
FARC desde sus orígenes, con el paso del tiempo se masificó ante la necesidad de la organización de crecer.
Asimismo, que se hizo uso estratégico de NNA para dinamizar este delito de forma generalizada en todo
el territorio nacional.
F. Vigilancia de secuestrados
Como se señaló al comienzo de este capítulo, y lo reafirma la JEP en el marco del caso 001, una de las con-
ductas delictivas más atroces y que más ejercieron las FARC a lo largo de su existencia fue el secuestro. Esta
conducta es de amplio conocimiento, dada su magnitud y sistematicidad, al igual que por la amplia difusión
en los medios de comunicación. Según datos de la JEP218, el número total de secuestros perpetrados por
las FARC, en el periodo 1990 a 2016, fue de 21.396, reconociendo esta autoridad judicial que existe un
importante subregistro que no permite determinar con precisión la magnitud real de este flagelo.
Según los datos proporcionados por la misma JEP219, respecto a la edad y sexo de las víctimas de secuestros,
el 79% eran hombres y el 21% mujeres, encontrándose principalmente entre los 35 y los 44 años de edad,
215
Entrevista A066.
216
Entrevista A007.
217
Entrevista A015.
218
Auto 019 del 26 de enero de 2021, Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de Hechos y Conductas de la Jurisdicción Especial para la Paz.
219
Ídem.
INFANCIA RECLUTADA
sin embargo, cuando los secuestrados eran menores de edad, el porcentaje cambia, pues el 47% de las
víctimas fueron mujeres. Respecto a las motivaciones de los secuestros, se cuenta principalmente la necesi-
dad de financiación de las operaciones de las FARC, a través del cobro de dinero a cambio de la liberación
de ciertas personas220. Dicha práctica, en su aplicación, fue ejecutada de forma indiscriminada, es decir, se
victimizó a todo tipo de personas, incluso llegando a asesinar o desaparecer forzadamente a personas que
no pagaron por el rescate221.
63
Consecuentemente, el secuestro de civiles o de miembros de la Fuerza Pública supone una necesaria acti-
vidad de vigilancia y custodia, la cual fue una actividad también asignada a las víctimas de reclutamiento,
dado que como se describió al mencionar las condiciones de igualdad al interior de las FARC, este era un
rol que cumplían todos los combatientes sin distinción alguna222. Dentro del informe de Human Rights
Watch223, se estableció que, en los campamentos construidos por las FARC, se asignaban turnos, de dos a
tres horas, para vigilar a los secuestrados, teniendo como arma un fusil de asalto AK-47224.
Dentro de los análisis realizados de la información suministrada por los entrevistados, se identificó como
una de las tipologías de la utilización de NNA, la responsabilidad de prestar guardia en los campamentos
donde se mantenían los secuestrados. Así lo refiere una persona entrevistada, reclutada en el 2013, a los
“(…) a mí me trasladaron hasta cuidar prisioneros, yo cuidé prisioneros claro, yo los cuide en el
2007 hasta el 2012 hasta cuando los entregamos, (…) porque la verdad uno que va hacer con un
amarrado, yo siempre peleé con ellos, o sea, con los policías no, si no, con mis compañeros porque
yo decía: ‘usted porque maltrata un amarrado’”225.
Otros relatos dan cuenta de, cómo las FARC, también utilizaba a los NNA en las operaciones para llevar a
cabo los secuestros. Esta tarea es notoria en el diálogo sostenido con una persona, reclutada a los 12 años,
en zona rural de La Uribe (Meta), por el Bloque Oriental, quien refiere que:
“A parte de eso, ya fue cuando una vez tuvimos que hacer ciertos secuestros, secuestramos una finca de un
señor que no quería pagar unas vacunas, nos mandaban”226.
Finalmente, a manera de conclusión de esta sección, se puede señalar que las tareas que les eran asignadas
a los NNA dentro de las FARC, no distaban de las que hacían los adultos, apelando al concepto de igualdad
explicado anteriormente y ratificando cómo, los niños, niñas y adolescentes fueron revictimizados al ser
usados para trabajos peligrosos e incluso, esclavizados, a la luz de los tratados internacionales.
220
Ídem.
221
Ídem.
222
Human Rights Watch (2004). Aprenderás a no llorar: Niños Combatientes en Colombia. New York: Human Rights Watch. Pág. 74.
223
Ídem.
224
Ídem.
225
A025 código del entrevistado.
226
A008 Código de la entrevista.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
64
CAPÍTULO 2.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO
FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES en colombia
De la Repetición a la
No Repetición
Yo pregunto sobre su tumba cavada en la montaña:
¿no habrá manera de que Colombia, en vez de matar a sus hijos, los haga dignos
de vivir? Si Colombia no puede responder a esta pregunta, entonces profetizo una
desgracia: Desquite resucitará, y la tierra se volverá a regar de sangre, dolor y lágrimas.
Elegía a “Desquite”
D
espués de conocer el impacto del reclutamiento de NNA por parte de las FARC, y de entender cómo fue
implementada esta práctica para lograr el objetivo que esta guerrilla tenía, el cual era principalmente
crecer hasta tomarse el poder en el país, en este capítulo, mostraremos cómo este fenómeno se ha
replicado por parte de grupos armados ilegales en Colombia, analizando los casos puntuales de las extintas
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y el caso de las FARC, bajo una mirada si se quiere comparativa,
enfocada en los procesos de negociación y desmovilización de ambos grupos.
Para este capítulo también se tomaron como referencia los análisis y testimonios aportados por las 1000
entrevistas que el Equipo de Campo realizó a personas que fueron víctimas del reclutamiento. Adicional-
mente, también consultamos con voces de expertos y con cinco personas que participaron en los proce-
sos de negociación y desmovilización con ambos grupos. También se revisaron informes de entidades del
Gobierno Nacional y de organismos y entidades internacionales, además, las cifras relacionadas con este
ejercicio comparativo. Una vez más es la inexactitud del ejercicio cuantitavo y de los registros, la que queda
como conclusión a la hora de establecer el número de NNA víctimas de esta práctica.
INFANCIA RECLUTADA
En este ejercicio comparativo se plantea la pregunta sobre el rol que tuvo la población de NNA en ambos
procesos de negociación, cómo se pactó su entrega y, si finalmente, si los responsables cumplieron, o no, lo
pactado. Finalmente, y haciendo eco al nombre de este capítulo de la no repetición, se formulará una serie
de recomendaciones particulares frente a eventuales procesos de negociación con otros grupos organiza-
dos, en clave de la atención y prevención que se debe implementar frente a la conducta de reclutamiento
y utilización de NNA.
65
¿A quiénes y a cuántos buscamos?
¿Alguna vez usted ha buscado a alguien sin saber quién es y con pocas pistas de dónde podría estar?
¿Alguna vez usted ha buscado un dígito que hace parte de un número que aún no se ha terminado de
contar? Estas preguntas, que más parecen un acertijo, son el resultado de la invisibilidad que tienen en la
agenda pública colombiana los miles y miles de casos de niños, niñas y adolescentes que fueron reclutados
y utilizados para la guerra.
Podría decirse que hoy es un acertijo el número -no hecho- de NNA que terminaron en las filas de los
Contar los niños, niñas y adolescentes en el conflicto es un trabajo complejo, pero a lo que no puede re-
nunciar un país, es a recuperarlos, a restablecerles sus derechos y a garantizárselos, como es el mandato de
la Convención Internacional de los Derechos del Niño. En el escenario más doloroso, si no regresan vivos a
la vida civil, al menos es necesario aclarar a sus padres y sus familias, qué pasó con ellos y que el país los
incluya en su memoria con la garantía de no repetir este hecho.
Como antecedente al caso que nos ocupa, es importante mencionar que en el país se han registrado va-
rios procesos de negociación con grupos armados ilegales al margen de la ley. Entre ellos, se destacan, el
adelantado con la guerrilla del M-19, que se firmó en marzo de 1990. Los delitos de rebelión, sedición y
asonada para los integrantes del M-19 se negociaron a partir de un indulto, que fue avalado por el entonces
presidente, Virgilio Barco.
En la negociación con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que antecedió a su desmovilización en
el 2003, una vez se suscribió el denominado “Pacto de Santafé de Ralito”, se pactó que los nombres de los
niños, niñas y adolescentes se relacionarían en unas listas que se entregarían a los delegados del proceso.
Sin embargo, estas listas no tuvieron un proceso previo de verificación y, al final, la entrega de los NNA
terminó en un hecho que oficializó la salida de 130 NNA, a pesar de que fuentes oficiales hacen referencia
a más de 3.000 niños vinculados a las AUC.
Como veremos a continuación, tanto en el proceso de las AUC, como con las FARC, la entrega y reintegra-
ción de los NNA, como una población con necesidades diferenciales, no fue un aspecto a considerar. A la
invisibilización de los niños, la falta de claridad con relación a su existencia, la falta de claridad estadística,
son aspectos que vulneraron los derechos de esta población.
227
Las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP llegaron a un “Acuerdo sobre la salida de menores de 15 años de los campamentos de las FARC-EP y compromiso con la elaboración de
una hoja de ruta para la salida de todos los demás menores de edad y un programa integral especial para su atención” [Link]
228
Human Rights Watch (2005). “Colombia - Grupos armados envían niños a la guerra,” 22 de febrero; UNICEF, Panorama: Colombia, [Link]
mados-envian-ninos-la-guerra.
229
UNICEF (2005). Informe Estado Mundial de la Infancia.
230
Pachón, X. (2009). La infancia perdida en Colombia: Los menores en la Guerra. Bogotá D.C.: George Town University Center For Latin American Studies, Pág. 4.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Una vez más las cifras no concordaban, pero el interés más allá de completar un número, se centró, por
parte del equipo que se dedicó a investigar en dónde podían estar estos NNA, en saber qué había pasado
con sus vidas después de la desmovilización de las FARC, y en apoyarlos con una ruta para restablecer sus
derechos.
Estos hechos se asemejan a lo que ocurrió con las AUC, quienes, en su desmovilización, en el 2003 entre-
garon 130 NNA. Según la información publicada en el momento de la negociación con este grupo armado,
en los medios de comunicación que se dedicaron a seguirle la pista a los NNA que no fueron entregados
por las AUC, lo que habrían hecho los comandantes, fue sacar a los NNA de las listas y, la gran mayoría de
ellos, habrían sido devueltos a sus casas antes de oficializar la desmovilización. Así lo registró El Tiempo en
una de sus publicaciones este hecho:
“(…) Los delegados de la OEA fueron testigos por esos mismos días de que a tres menores los
separaron del sitio de la concentración en una camioneta que salió de la zona. La orden, de acuerdo
con las averiguaciones que se hicieron, la dio el mismo Salvatore Mancuso. A cada uno de ellos le
dieron dos millones de pesos y la voz de que ‘se perdiera’ de la región. La gente de Mancuso tam-
bién despachó a sus combatientes adolescentes al otro lado del país, en Sucre y Córdoba. Allí fueron
el asesinado jefe ‘para’ Jairo Angarita y el recién capturado ‘08’ los que repartieron directamente
la plata para despedir a los niños de la guerra. En el Bajo Cauca antioqueño, según investigaciones
de las ONG que trabajan por los derechos de los niños, hubo purga para no hacer visibles en las
desmovilizaciones a varias niñas de no más de 14 años que estaban embarazadas. Y en veredas
del Urabá antioqueño y Córdoba hay ‘combos’ enteros de muchachos que fueron AUC pero que no
pasaron nunca por el Programa de Reinserción”.231
Un grupo de voluntarios que acompañó procesos de reconciliación en la cárcel “La Picota” con algunos ex
comandantes de la AUC, y que pidió reserva sobre su identidad, manifestó que algunos de los comandan-
tes que participaron en estos espacios, relataron cómo a muchos de los NNA que estaban en las filas, los
asesinaron para no asumir la responsabilidad ante la Corte Penal Internacional, de reclutarlos y utilizarlos
para la guerra.
Al igual que en el proceso de desmovilización de las FARC, en el proceso con las AUC, no se discutió de
manera integral y, tampoco fue tema central, la situación de los NNA. Toda la atención se concentró en las
armas, en los bienes, en la entrega de dinero y no hubo, en el caso de los NNA que estaban en las AUC, un
espacio para determinar cómo sería su entrega y cómo les restituirían sus derechos.
Según Frank Pearl, quien en el 2009 dirigía la Alta Consejería para la Reintegración (ACR), para luego ser
el Alto Comisionado para la Paz, las AUC habrían sacado deliberadamente a los NNA de las listas que
entregaron al gobierno,
“Nosotros nos dimos cuenta en conversaciones con algunos de los ex combatientes, que realmente
lo que había sucedido es que los ex comandantes paramilitares, en plata de ese momento, estamos
hablando hace 15 años, le habían ofrecido cinco millones de pesos y le habían dado cinco millones
231
EL Tiempo (2008). “Paramilitares escondieron a los niños que tenían en sus filas” Archivo 12 de Julio. [Link]
INFANCIA RECLUTADA
de pesos, a cada uno de los menores de edad que hacían parte de los grupos paramilitares, para
que se fueran a sus casas y no reportaran que habían hecho parte de los grupos, para que no se
desmovilizaran con ellos”232.
Sobre la entrega de los NNA por parte de las AUC, , director de Acuerdos para la Verdad
del Centro Nacional de Memoria Histórica en el año 2016, en declaraciones entregadas a medios de co-
67
municación, señaló que en la desmovilización de las AUC dejaron las armas 913 menores de 18 años, de
los cuales 130 serían menores de 15 años, pero se cree que estos sólo representaban un 10% del total de
niños en las filas paramilitares,
“Hay apreciaciones que indican que podrían ser tres mil o cuatro mil, pero la cifra exacta nunca se
podrá saber en tanto que no se legalizaron, no se registraron listados, no se identificaron a tiempo
y tampoco se hizo un censo aproximado con los jefes paramilitares, mucho menos se tomaron
datos antropomórficos que permitieran determinar la edad real de quienes dejaron los grupos en
su momento”.233
Esta diferencia en las cifras, y la inquietud de ante la incertidumbre frente a los NNA, llevó a que
Del grupo de 260 personas identificadas, 257 jóvenes se vincularon al proyecto y manifestaron su interés
y compromiso con una ruta de reintegración. Algunos de estos jóvenes reportaron situaciones de riesgo de
reclutamiento en sus regiones, principalmente, en el Urabá antioqueño y chocoano, Medellín, Meta y Cór-
doba. También, en el informe final de esta estrategia, se cuenta cómo, durante la ejecución del proyecto, se
presentaron dos casos de situaciones de seguridad, en los que fue necesario que las personas se trasladaran
de municipio.234
Teniendo en cuenta estos hechos, una conclusión temprana de este análisis tiene que ver con que las AUC
no cumplieron con los compromisos que quedaron consignados en la Ley de Justicia y Paz, la cual en su
artículo 10, en el punto, 10.3 establece que la entrega de los menores es un requisito para que el grupo
paramilitar pudiera acceder a los beneficios de rebaja de pena, decretando: “Que el grupo ponga a dispo-
sición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar la totalidad de los menores de edad reclutados”235.
Aunque los encargados de esta desmovilización y los ex jefes paramilitares pasaron por alto este compromi-
so, ninguno fue o ha sido sancionado ni expulsado del proceso de Justicia y Paz, por haber incumplido esta
obligación. Esta omisión quedó confirmada cuando la ACR logró ubicar a los 260 jóvenes con el programa
“Buscando a Nemo”.
Con el ánimo de apoyar este proceso, algunos programas financiados por la cooperación internacional,
en su mayoría con recursos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID),
realizaron actividades de atención psicosocial y de fortalecimiento de redes y entornos protectores para los
jóvenes que habían estado en las AUC, que por el limbo en el que quedaron al no ser incluidos en las listas
de desmovilización, no fueron certificados. Estos procesos tampoco avanzaron mucho, precisamente por la
falta de acreditación por parte de alguna entidad que los catalogara como víctimas. En Necoclí (Antioquia)
se realizaron muchas de estas actividades, pero ni siquiera, las personas que lideraron estos procesos, se
atreven a confirmar cuántos eran los NNA que salieron por la puerta de atrás de las AUC.
232
Así lo señaló el ex funcionario en su entrevista realizada por el equipo de investigación de este informe el 19 de junio de 2021.
233
Desvinculación de niños combatientes: errores para no repetir (2016),
[Link]
234
Octubre de 2010. Informe final Proyecto de búsqueda de los niños, niñas y adolescentes que presuntamente no fueron desvinculados por las Autodefensas Unidas de Colombia en las desmovi-
lizaciones realizadas entre los años 2003 y 2006.
235
Ley de 975 de 2005, Diario Oficial No. 45.980 de 25 de julio de 2005.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
Hacer invisibles a los NNA desde el comienzo de la negociación con las AUC, le impidió a esta población
acceder a los beneficios de reintegración, a que se les repararan sus derechos y, además, los dejó expuestos
para volver a ser reclutados por parte de otras bandas criminales.
68
El aprendizaje no fue suficiente
Los hechos con las FARC no fueron muy diferentes a los ocurridos con las AUC. En el proceso de negociación
con el grupo guerrillero, se planteó el cumplimiento de los compromisos anunciados en el Comunicado Con-
junto Número 70, en el que las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC, anunciaron haber llegado
a un “Acuerdo sobre la salida de menores de 15 años de los campamentos de las FARC-EP y compromiso
con la elaboración de una hoja de ruta para la salida de todos los demás menores de edad y un programa
integral especial para su atención”. En este Comunicado, que luego quedó refrendado en el Punto 3 del
Acuerdo Final, se señaló que:
En el proceso de negociación con las FARC se estableció una hoja de ruta para la entrega de todos los NNA
que estaban en sus filas. En esta ruta participaron el ICBF, la Cruz Roja Internacional, UNICEF, la Organiza-
ción Internacional para las Migraciones (OIM), la Defensoría del Pueblo, entre otras entidades e institucio-
nes. Los encargados de recibir a los NNA serían siempre los representantes de la Cruz Roja Internacional.
Sin tener un censo o una cifra clara establecida con anterioridad, las FARC entregaron, en una primera jor-
nada, a 124 NNA que fueron recibidos por comisiones de las entidades que participaban en este proceso,
bajo los protocolos más estrictos y en la más alta confidencialidad. Luego de pasar unos días en hogares de
transición, estos NNA se embarcaron en una ruta que se llamó “Camino Diferencia de Vida” y, al cumplir
sus 18 años, tendrían la posibilidad de unirse a la ruta de reincorporación de la Agencia Nacional para la
Reincorporación (ARN). En el proceso de verificación de estos NNA, se encontró que 21 de ellos, ya habían
cumplido la mayoría de edad al momento de su entrega.
Meses después, las FARC reconocieron que había 272 NNA que fueron registrados como como adultos al
momento de entregar las listas de las personas que ingresaron a los Espacios Temporales de Capacitación y
Reincorporación (ETCR). Finalmente, frente a la entrega de NNA a la ARN, terminó por reportar un número
de 386 menores acreditados como desvinculados de las filas de las FARC, en el marco de la negociación y
con verificaciones y búsquedas posteriores realizadas por el Estado colombiano.
En las entrevistas que realizó el equipo de terreno para este informe se pudo constatar, en varios testimo-
nios de personas que fueron desvinculadas de las FARC, que en los bloques en los que ellos estaban, habría
231
EL Tiempo (2008). “Paramilitares escondieron a los niños que tenían en sus filas” Archivo 12 de Julio. [Link]
INFANCIA RECLUTADA
NNA menores de 15 años. Uno de los testimonios que hace referencia a este hecho, es el de una joven que
fue reclutada por las FARC y que cuenta cómo, en Tumaco, había con ella varios niños y niñas en el grupo:
“Había por ahí 2 o 3 que eran mayores de edad por ahí de 30, de 20 años, ya los otros eran de
15. En este el grupo que yo estaba había por ahí unos 25, de 40 que éramos, había 25 menores,
estábamos entre los 17 y 9 años. Sí, conocí niños de 9 años dentro de la organización. Nos daban
69
instrucciones, el jefe, por decir, de los 40 cogía 10, tanto menores como mayor de edad y los man-
daba así para El Morro. El Morro es una playa que hay en Tumaco, como haya hay mucho turista,
muchos soldados, los mandan por allá a ‘pistear’”.236
En la búsqueda de más datos para confirmar la presencia de NNA menores de 15 años en las filas de las
FARC, se recurrió a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), revelando que
“hasta el momento no se ha localizado ninguna de dichas personas dadas por desaparecidas”237, quienes
además entregaron datos con respecto al número de víctimas y datos estadísticos sobre NNA víctimas de
reclutamiento por parte de las FARC, los cuales fueron reportados como desaparecidos:
“Una vez consultado el Registro de Solicitudes de Búsqueda a corte del 18 de mayo del 2021 se
Para el ejercicio de reconocimiento hacia las víctimas de este delito, no basta con calcular el número de
NNA que estarían en las filas de las FARC al momento de su desmovilización, o los que fueron entregados,
sino que es necesario, en aras de contribuir a la verdad y a la memoria como una garantía de no repetición,
sumar a los desaparecidos. Los incumplimientos de los compromisos frente a los NNA en ambas desmovi-
lizaciones (la de las AUC y la de las FARC), son similares. La historia se repite.
En las entrevistas realizadas a los NNA desvinculados que hoy son mayores de edad, varios de ellos ma-
nifestaron como, muchos de sus compañeros en las filas, fueron apartados antes de que las FARC se des-
plazaran a las zonas de pre agrupamiento para, una vez más y como ocurrió con la desmovilización de las
AUC, dejarlos a su suerte y no incluirlos en el proceso de entrega al Estado colombiano y a la cooperación
internacional que ha servido como garante en ambos procesos.
Una de las personas que entregó su testimonio para esta investigación, señala en su relato, frente a las
personas que no quisieron entrar en la negociación que: “(…) algunos llegaban y que no, yo no voy a
entrar en negociación, lo normal, hubo mucha gente que, menor de edad, mayores de edad que no”239. Al
peguntarle a este mismo entrevistado si las personas menores de edad fueron entregadas en un 100 por
ciento, manifestó: “No, pues bastante entregados si hubieron(sic) menores de edad, pero como te digo es
pues todos no”240.
236
Entrevista A001.
237
Idem 229.
238
Respuesta de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). 26 de mayo de 2021. Rad UBPD No. 2130-2-202101124.
239
A007 código del entrevistado.
240
Ídem 5.
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
conversaciones, por petición de las fuentes, servirán solo para el contexto de este capítulo, y no serán cita-
das de manera textual.
Según las fuentes consultadas, muchas veces se vivieron fuertes tensiones protagonizadas por quienes
70 reclamaban acérrimamente la entrega de la totalidad de los NNA para avanzar en la negociación y, otras
veces, los NNA estuvieron en el centro de la mesa, para asegurarse de que su presencia en las listas no fuera
un argumento que pusiera el proceso, o a las FARC, en evidencia ante la Corte Penal Internacional (CPI),
que rechaza y condena el reclutamiento, uso y utilización de niños, niñas y adolescentes como un delito de
lesa humanidad y contra el Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Se puede decir que los NNA estuvieron en el centro de la negociación sin estarlo. El tema se discutió, pero
quizás no en la magnitud como se esperaba, en función del reconocimiento que necesitaba una práctica
de este tipo. Muchos de los desvinculados manifestaron, al ingresar al “Camino Diferencial de Vida”, que
no entendían por qué estaban allí y que, en las FARC, les dijeron que debían ingresar al programa porque
ese era el trato dentro del Acuerdo. Ellos, al no conocer otra manera de vivir y de relacionarse, siguieron su
proceso de desvinculación como una instrucción, o una orden más, como era costumbre en las filas.
, jefe del equipo negociador por parte del Gobierno Nacional, quien fue entrevistado
para este informe el 6 de julio de 2021, contó cómo, entre las partes, siempre hubo una distancia enorme
en lo relacionado con la entrega de los NNA,
“Lo primero que quiero narrar es la enorme distancia que había entre la posición nuestra como
Gobierno y la de las FARC, incluso desde el punto de vista conceptual, es algo que podría ser sor-
prendente porque dijéramos en la sociedad Colombiana había unanimidad en el sentido de que el
reclutamiento de menores era injustificado y que, las FARC, debía proceder de manera inmediata
a su libertad, eso que sonaba prácticamente indiscutible… es como si nosotros habitáramos en la
tierra y la delegación de las FARC en marte, porque eran concepciones muy distantes de algo que
parecía tan elemental”.
Para , quien también fue integrante del equipo negociador, la salida de los niños, niñas y adoles-
centes que debían ser entregados por las FARC siempre fue un “tema serio”,
“Tuvimos una reunión específicamente como equipo en la que yo estuve, aunque yo no le puedo
garantizar que fue la primera sobre el tema de los menores y ese tema lo tocaba, lo lideraba por
parte de ellos Carlos Antonio Lozada, yo me acuerdo que estábamos en una mesa redonda, en un
espacio chiquito, y le preguntamos cuántos menores de edad hay en las FARC y nos dijo que 13.
Yo me acuerdo la indignación que causó eso, o sea, yo tuve una discusión con él muy fuerte sobre
ese tema en ese momento, el mensaje que nosotros como equipo siempre le pasamos fue, ‘este
es un tema serio’, cada vida de cada menor de edad y la dignidad de cada uno de ellos tiene que
ser absolutamente respetada y si estamos haciendo un acuerdo es para que ustedes cumplan a
cabalidad y nosotros también”.
Según estas declaraciones los esfuerzos se hicieron, pero no fueron suficientes. Al igual que en el proceso
con las AUC, los niños, niñas y adolescentes salieron por la puerta de atrás y muchos se quedaron sin ser
contados en las listas, acreditados por el Estado como víctimas y, por consecuencia, sin la oportunidad de
recibir atención y de que se les restablecieran sus derechos. De La Calle también planteó como las FARC
armaron todo un juego, que él llama “de espejos”, para poner el escenario del reclutamiento a su favor,
“El primer problema que se presentó es el de la edad, la tesis que nosotros esgrimimos ante las
FARC es: menores son, los menores de 18, ciñéndonos en eso al protocolo adicional y a las normas
colombianas. Las FARC replicaron diciendo que no era así, que esa edad no la aceptaban, primero
que ellos no aceptaban la legalidad colombiana, que ellos eran un movimiento rebelde y que, por
INFANCIA RECLUTADA
lo tanto, si nosotros intentábamos acudir a la ley ellos podrían igualmente acudir a sus reglamentos
internos… o sea, prohibían el reclutamiento de menores de 15 años… quedaban en una circuns-
tancia que les permitía, sin justificación humana, ni de ninguna otra naturaleza, ni ética, pero en
un desenvolvimiento lógico, un eslabonamiento en virtud igual. Nosotros refinamos nuestra argu-
mentación y acudimos ya de manera más clara, expresa y única al protocolo adicional, a lo cual las
FARC respondieron de nuevo, señalando que en el estatuto de Roma, la condena al reclutamiento
71
de menores está limitada a los que tengan edades por debajo de los 15 años, o sea, que en este
juego de discusiones ellos nuevamente regresan a sus 15 años pero esta vez ya basándose también
en un instrumento internacional, entonces fíjense ustedes el juego de espejos de las lógicas: cuando
acudíamos nosotros a lo internacional, ellos se desplazaban y buscaban nacedero en su postura en
las normas del estatuto de Roma que, además dicho sea de paso, son prohibitivas no son permisivas
pero, de alguna manera, era un hito de edad que ellos utilizaban a su favor. Esa fue dijéramos una
primera manifestación muy difícil de superar, es como un perro que se muerde la cola, eran lógicas
muy paralelas”.
Respecto a la entrega y a los compromisos de las FARC con los NNA, en el marco de la negociación y del
Acuerdo, compartió que no estaba actualizado en la cifra,
A pesar de los errores, comparado con lo que pasó en el 2003 con los NNA que salieron de las AUC, la
población desvinculada de las FARC sí contó con una ruta de atención que, a través del “Camino Diferencial
de Vida”, les permitió acceder a unos beneficios. Su salida fue planeada y coordinada por un equipo que
se dedicó a trabajar en ello, se contó con una veeduría que fue realizada por entidades de cooperación
internacional, de participación ciudadana e institucional como la Coalición contra la vinculación de niños,
niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO), entre otros, quienes intentaron labrar el mejor
camino y blindar con garantías el retorno de esta población a la vida civil.
Para Paula Gaviria quien fuera Alta Consejera para los Derechos Humanos en el momento de la firma del
Acuerdo de Paz con las FARC, y que también dirigió la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Vícti-
mas (UARIV), entre el 2012 y el 2016, en su entrevista para este informe, el 21 de junio de 2021, la cifra de
los NNA que fueron entregados por las FARC sigue siendo un dilema, pero puede calcularse frente a unas
tendencias que ella manejó en su función como Alta Consejera,
“En las cifras que nos daban según la tendencia en las FARC, era que del 10 al 15 por ciento
podrían ser menores de edad. Lo que se calculaba en ese momento, es que las FARC tenían entre
4.500 y 6.000 hombres y mujeres, entonces el cálculo era que podría haber entre 450 y 600 meno-
res de 18 años. No me sé las cifras exactas, eso lo tenía el Alto Comisionado, creo que como un poco
más de 5.000, 5.700 personas, entonces uno podría pensar que las cifras serían el diez por ciento,
podrían ser 570, digamos, no más de 600 digámoslo así. Estos eran todos cálculos que nosotros
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
íbamos haciendo y mirando para entender un poco y estar preparados para cuál iba a ser el número
de menores de edad que efectivamente iban a entregar las FARC. Partíamos entonces como de unos
supuestos, digámoslo así”.
72 Para la ex funcionaria del gobierno del presidente , es muy claro, y se lee en informes
como el de “Una guerra sin edad” del Centro Nacional de Memoria Histórica, que el reclutamiento de me-
nores de edad sí existía, pero es clave analizar las tendencias de las cifras de crecimiento y el mencionado
porcentaje del 10%, para hacerse a una idea de cuántos niños y niñas debían ser entregados, concluyó:
“Es clarísimo y yo tuve un conversatorio en la Comisión y no sé si ahí creo que había alguno de las
FARC, es clarísimo que era una práctica, que era una estrategia militar. Todo eso ya está súper claro
y ellos lo reconocían en sus reuniones de secretariado, no sé cómo se comunicaban o se pronuncia-
ban, pero también es importante ver, pues las tendencias, la información oficial y todo eso, como
para uno no estar en ese terreno de la probabilidad”.
“En Buenaventura, según datos suministrados por una autoridad civil de este municipio, durante el
año 2013 se presentaron 35 casos de amenazas por reclutamiento, de los cuales 7 correspondieron
a personas menores de edad. Se identificó como estrategia de vinculación, entre otras, la confor-
mación de equipos de fútbol donde un integrante del grupo armado hace las veces de director
técnico o entrenador. Se conoció que los niños son sometidos diariamente a intensas jornadas de
entrenamiento físico y que muchos de ellos acuden a los entrenamientos sin haberse alimentado
adecuadamente debiendo desarrollar la rutina programada. Adicionalmente, los actores armados
organizan campeonatos deportivos de fútbol donde establecen apuestas. Es decir, que además de
ser una estrategia de enrolamiento de los niños, estos también están siendo usados como medio de
diversión por parte de los grupos armados no estatales”242.
Esta práctica es constante y, los mecanismos de reclutamiento, son replicados en las regiones donde la
presencia del conflicto armado y de economías ilegales, como la minería y el narcotráfico, están latentes.
Constitucionalmente, es un hecho comprobado que los niños, niñas y adolescentes no se vinculan a los
grupos armados ilegales por voluntad propia, pues ellos, a su edad, no cuentan con el criterio y la capacidad
de decidir en completa libertad si ingresan o no, a estos grupos armados ilegales.
Argumentar que los NNA entran a los grupos armados por pobreza o por falta de oportunidades, resulta
en este punto injustificable, luego de haber desarrollado, en el primer capítulo de este informe, las prácticas
con las que eran y son reclutados. Los NNA no pueden medir el impacto de esta decisión y tampoco son
conscientes de que al ingresar a estos grupos van a perder todos sus derechos, su libertad y se exponen a
ser utilizados para las tareas más crueles y peligrosas que les imponen.
A manera de conclusión de este capítulo, y recogiendo los aportes tanto de las voces de expertos
consultados como de las voces de las fuentes primarias de este informe, que son las personas desvinculadas
que accedieron a ser entrevistados, se puede decir que, en el caso del reclutamiento y utilización de NNA
241
Defensoría del Pueblo. 2014. Informe Defensorial, Prevención del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes – Análisis de la política pública con enfoque étnico. Pág. 37.
242
Defensoría del Pueblo (2014). Informe Defensorial, Prevención del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes – Análisis de la política pública con enfoque étnico. Pág. 31.
INFANCIA RECLUTADA
para la guerra por parte de las FARC, lo que importa no es el número de personas que con esta condición de
no superar la mayoría de edad fueron reclutadas, sino el hecho como tal que se convierte en un delito que
resulta dos veces victimizante: en el momento del reclutamiento y a la hora de padecer la consecuencias del
mismo, ya sea por la utilización, por los abusos o por la misma muerte o desaparición. Tal y como ocurrió
en el proceso con las AUC, con el proceso de las FARC, quedaron muchos vacíos que deben ser tenidos en
cuenta en la eventualidad de nuevos escenarios de negociación con los grupos armados ilegales responsa-
73
bles de este delito en la actualidad.
En aras de contribuir al reto que tiene el país para reconstruir la verdad, como una garantía de no repetición
y para no redundar en los mismos errores, se comparten a continuación una serie de recomendaciones en
el acápite final de este informe. Como cierre de este apartado también, resulta necesario señalar, la impor-
tancia que tiene el reconocimiento de la práctica del reclutamiento, en tres aspectos: el de la dignidad de
la persona afectada, el reconocimiento por parte de los responsables (incluyendo una reparación integral)
y el reconocimiento por parte de la sociedad. No son solo cifras, es el delito como tal el que debe ocupar
al Estado y a la sociedad.
Luego de cinco años de la firma del Acuerdo Final de Paz, el panorama de afectaciones a los NNA no ha
variado sustancialmente, la violencia se sigue reproduciendo, generando afectaciones físicas, psicológicas
a los menores y sus familias, dejando una huella profunda en las comunidades por las generaciones que le
ha robado el conflicto armado a Colombia.
En la actualidad el mapa de actores armados ilegales se ha atomizado, pero se mantiene el uso de la vio-
lencia y el aprovechamiento de los factores de vulnerabilidad y debilidad institucional a los que apelaron las
FARC, y otros grupos armados ilegales, para vincular a NNA a sus filas, por ende, los espacios han sido coop-
tados, multiplicándose la vulneración de los derechos de los niños, niñas y adolescentes -NNA-. Por ello,
con el objeto de contribuir a la adopción de medidas y generación de instrumentos que permitan fortalecer
la Política de Prevención y Protección de los niños y niñas, presentamos las siguientes recomendaciones:
i. Institucionales
¿Cómo garantizarles los derechos a los Niños, Niñas y
Adolescentes vinculados a la guerra?
A continuación, y en aras de realizar un aporte a futuros procesos de negociación con grupos armados
ilegales, compartimos algunas recomendaciones en clave de garantizarles sus derechos y la restitución de
los mismos, a los niños, niñas y adolescentes vinculados a la guerra:
ANÁLISIS DE LA PRÁCTICA DEL RECLUTAMIENTO FORZADO Y UTILIZACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
1. Poner como inamovible de cualquier negociación incluir a los NNA en las listas: Elaborar
un censo y cotejar las cifras que se conocen por investigaciones de las entidades del Gobierno, por los
informes de inteligencia, por la academia, la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes
al conflicto armado en Colombia (COALICO) y demás entidades que puedan sumar a esta veeduría. En
74 ningún caso aceptar listas entregadas de manera unilateral por parte del grupo armado ilegal y, a la
luz del Estatuto de Roma, que sustenta el trabajo de la Corte Penal Internacional, tener como presente,
siempre que el reclutamiento o enlistamiento de menores de 15 años es catalogado como un crimen
de guerra. Escuchar y tener en cuenta versiones entregadas por personas que se hayan desmovilizado
de los grupos, resulta también útil a la hora de establecer que tan verídicas pueden ser las listas. En
ningún caso se debe pasar por alto que se omitan niños, niñas y adolescentes de ellas.
3. Trabajar con las familias que han reportado NNA reclutados por los grupos armados ile-
gales para ubicarlos dentro de sus filas y para apoyarlos en el proceso de DDR: Escuchar
a las familias de los niños, niñas y adolescentes que han reportado su reclutamiento, uso y utilización
por parte de grupos armados ilegales, resulta indispensable no solo para verificar censos y listados,
sino también para apoyar el proceso que deben de hacer las familias, como redes de apoyo (si es que
existen) en torno al retorno de los NNA a sus hogares, luego de pasar por los paso de su ruta de res-
tablecimiento de derechos y de recibir los beneficios de los que sean sujeto.
4. Tener siempre presente que los NNA en la guerra son víctimas y no victimarios: De acuer-
do con la Ley de Víctimas se reconoce que todos los niños menores de 18 años que se desvinculen
de los grupos armados deben ser tratados como víctimas del conflicto. Bajo este argumento se deben
sentar las bases para la negociación. Los NNA deben ser vistos desde el comienzo de cualquier pro-
ceso con un grupo armado ilegal, como sujetos de derechos, los cuales deben restituirles a la menor
brevedad, una vez sean entregados.
5. Entender que para la mayoría de ellos es difícil cortar los vínculos con el grupo armado:
En el caso de los NNA desvinculados de las FARC, a su llegada a los Lugares de Transición y Atención
(LTA), se presentaron situaciones en donde muchos de ellos no querían alejarse de las personas que
estaban con ellos en el grupo armado ilegal. Incluso, había adolescentes que tenían su pareja sen-
timental en las FARC y, por la diferencia de edad terminaron unos de un lado y otros del otro y esto
generó malestar, reacciones negativas al proceso y, muchos de ellos plantearon que ellos no querían
estar allí, ya que simplemente habían seguido una orden. Entonces, esta transición debería ser mane-
jada de acuerdo a la situación individual de cada NNA, teniendo en cuenta su historia de vida y, por
supuesto, sus primeras expectativas a la hora de dejar el grupo.
6. Invertir el orden a la hora de negociar, verificar primero y a la luz de la ley, las listas
entregadas en el caso de los NNA: Esta es una recomendación puntual que sale del aporte de
Frank Pearl a este informe. En función de la lección aprendida en los procesos de paz anteriores, el
INFANCIA RECLUTADA
experto dice que hay que invertir el orden de las cosas, primero hay que verificar que los miembros
representantes cumplan con lo que diga la Ley 418 y sucesivas, antes de poner en marcha un acuerdo
de paz. “Porque aquí lo que está en juego es pues la dignidad y las condiciones vulnerables de jóvenes
que hacen parte de unas estructuras que los convierten en máquinas de guerra, máquinas de violencia
donde ellos simplemente son utilizados de una manera que no tiene ninguna justificación”, entonces
hay que tener la plena certeza de quiénes y cuántos son, antes de firmar. Para esto, Pearl propone que
75
el Estado despliegue equipos de inteligencia que verifiquen las listas de manera previa.
7. El Estado tiene que prepararse con unas respuestas contundentes y articuladas: La oferta
del Estado para los NNA que salgan desvinculados en eventuales procesos de negocia-
ción, debe ser real, articulada y transparente. La falta de articulación de entidades del estado,
terminó por afectar una ruta que era integral, como lo fue el caso del Camino Diferencial de Vida. Al
ICBF no se le ha dado la importancia que tiene como institución, sino que los billones de pesos que
tiene como presupuesto se van la mayoría en corrupción. “El ICBF tiene personas y profesionales muy
capaces que trabajan con mucha mística, que tiene la verdadera vocación de servicio, pero para nadie
es un secreto que el ICBF es una entidad que está capturada por las mafias políticas regionales… Lo
primero que hay que hacer es tomar decisiones serias sobre el ICBF y en segundo lugar el tema de
1. En articulación con la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y las instituciones que con-
forman la Comisión Intersectorial para la Prevención del Reclutamiento, el Uso y la Utilización de Ni-
ños, Niñas y Adolescentes -CIPRUNNA- , se recomienda el fortalecimiento de la Política de Prevención
del Reclutamiento de NNA, a través de la articulación de las estrategias y herramientas que se diseñan
a nivel nacional, con las necesidades del territorio, manteniendo una constante comunicación y línea
para robustecer las capacidades de las regiones, tanto en recursos financieros, como económicos.
2. Es importante, que la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos ejerza un liderazgo proactivo
y decisivo en la implementación de la Política pública de Prevención del Reclutamiento de NNA, a tra-
vés del acompañamiento y monitoreo de las entidades con responsabilidades en materia de protección
de NNA y prevención de afectaciones, de orden nacional, departamental y municipal, que permitan la
evaluación del impacto de las acciones desplegadas, así como la adopción de medidas de contingencia
que faciliten la consecución de los objetivos trazados.
3. Se recomienda realizar acciones que permitan: i) sensibilizar y socializar a los funcionarios de las
entidades territoriales y las comunidades, los instrumentos de protección a los NNA, y ii) capacitar
en el diseño de las rutas de atención en casos de reclutamiento, a efectos de adoptar medidas que
salvaguarden la seguridad de los NNA, eviten la vinculación de los menores a los grupos armados y
permitan a las entidades reaccionar ante la ocurrencia de casos.
2. El ICBF en coordinación con las Gobernaciones y Alcaldías competentes, articular la oferta disponi-
ble para la implementación de entornos protectores que favorezcan el desarrollo y seguridad de los
NNA en sus comunidades, garantizando que esta oferta de servicios sea de carácter permanente y se
propenda por la entrega de capacidad instalada, a partir de la capacitación y fortalecimiento de la
autonomía de las comunidades.
3. Es importante que el ICBF como entidad de orden nacional con presencial regional, logre identificar
actores en territorio que contribuyan al liderazgo de campañas en contra del Reclutamiento de NNA,
para que, a través de su experiencia, puedan capacitarlos y sensibilizarlos frente a la importancia del
cuidado, protección y el deber de garantía del respeto de los derechos de los niños y a su vez sean ellos
multiplicadores de información.
1. La educación permite no solo la adquisición de conocimientos, sino es una herramienta que genera
empoderamiento de los NNA, para asumir su rol como actores sociales, agentes de transformación. Por
ello, se convierte en un entorno protector, como instrumento contra las causas generadoras de vulnera-
bilidad, como la pobreza. En ese entendido, se recomienda al Ministerio de Educación Nacional desde
sus competencias, liderar el proceso de fortalecimiento de la oferta educativa, específicamente en las
zonas de mayor riesgo, en armonía con las Secretarías Departamentales y municipales de Educación,
bajo el apoyo de las Gobernaciones y Alcaldías competentes, para asignar los recursos financieros, ad-
ministrativos y técnicos, que garanticen el acceso a la educación, especialmente bajo las circunstancias
actuales producidas por la pandemia del COVID-19.
2. Al SENA en conjunto con las entidades antes mencionadas, se le recomienda continuar con el fortale-
cimiento de su oferta en las zonas de riesgo, para la generación de entornos protectores, a través del
aumento de programas de formación técnica y tecnológica que garantice el acceso a la educación por
parte de los jóvenes.
3. A las entidades con competencia en materia educativa en los territorios, se recomienda aunar sus
esfuerzos para garantizar los recursos financieros, técnicos y administrativos que permitan el acceso a
programas educativos de calidad para los NNA, priorizando aquellos casos de mayor vulnerabilidad,
para que se doten las instalaciones educativas de herramientas tecnológicas que faciliten la prestación
de un servicio educativo de calidad, tanto en lo rural como en lo urbano.
4. Se requiere tener una política integral que posibilite la generación de ingresos para jóvenes incentivan-
do la empleabilidad y el emprendimiento en zonas rurales y urbanas. Esta política también debe incluir
procesos de acompañamiento social teniendo en cuenta que las vulnerabilidades continúan presentes
de acuerdo a los contextos sociales.
5. Es importante que las entidades de orden local y nacional contemplen en sus planes de acción meca-
nismos de participación de los jóvenes donde se construyan propuestas desde el interés y ajustadas a
INFANCIA RECLUTADA
sus particularidades que redunden en inversión para actividades de orden deportivo, recreativo y lúdico
como instrumentos para el buen uso del tiempo libre.
6. Se recomienda el diseño de programas para la atención al grupo familiar brindando orientación frente
a herramientas para la resolución de conflictos, estrategias de comunicación y procesos que fortalez-
can al grupo familiar como un factor protector y garante de los menores de edad, mitigando el riesgo
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que los NNA vean en los GAO su única red de apoyo y alternativa a problemáticas de índole social.
1. Las comunidades étnicas y afrocolombianas, no han sido ajenas a las afectaciones generadas por los
grupos armados ilegales en materia de Reclutamiento y Utilización los NNA, por ello, las acciones
que se diseñen e implementen, se recomiendan recojan los intereses, visiones y necesidades de las
comunidades afectadas, para que su impacto sea mayor y permitan generar entornos de protección
de los NNA.
1. El factor de seguridad, es sin lugar a dudas uno de los aspectos neurálgicos para garantizar el goce
de los derechos fundamentales a los ciudadanos, incluyendo a los NNA. Sin embargo, es evidente que
solo la presencia militar no es la respuesta para las complejidades sociales que se presentan en los
territorios. Por ello, se recomienda que con observancia del DIH y de los DDHH se realicen las labores
propias, en contra de los actores armados ilegales y aquellos que se lucran de las economías ilegales,
principales reclutadores de NNA en la actualidad.
2. Estas acciones, en coordinación con las entidades de orden nacional y territorial, pueden permitir la
presencia estatal en las regionales más apartadas del país, a través de planes y programas de atención
social, educativa y económica que contrarreste el control social y territorial que vienen ejerciendo los
Grupos Armados Organizados -GAO- y los Grupos Delincuenciales Organizados -GDO-.
3. En coordinación con las entidades encargadas de la Política de Prevención del Reclutamiento, desarro-
llar capacitaciones y campañas de prevención en esta materia.
1. En el marco de sus funciones constitucionales y legales, realizar acompañamiento a los entes naciona-
les y territoriales que permitan de un lado el conocimiento de los canales institucionales para denun-
ciar casos de vulneraciones de los derechos de los NNA, en materia de Reclutamiento y Utilización por
parte de los actores armados, así como de los derechos y herramientas que protegen a esta población
como sujetos de derechos.
2. Desde las organizaciones sociales promover proyectos orientados a fomentar el desarrollo de compe-
tencias sociales y psicoactivas en los NNA, que aborden los impactos producto de las brechas sociales
presentes en los sectores más vulnerables, generando espacios protectores desde las comunidades y
contextos cercanos a los menores susceptibles del reclutamiento.
3. Articular acciones con los consejos comunitarios, casas de justicia, comisarías de familia e inspecciones
de policía, como primeras instancias a las cuales se acude para pedir protección inmediata en caso de
violencia, maltrato o agresión o para evitar que esta se realice cuando fuere inminente.
4. Incentivar desde las organizaciones civiles la articulación con programas del Estado que tienen com-
petencia en trabajo de acompañamiento comunitario y psicosocial a los núcleos familiares y contextos
donde se genere y/o fortalezca acciones para prevenir la violencia sexual en medio familiar y disminu-
yendo la ocurrencia de factores expulsores de los NNA hacia los GAO.
5. Como parte de los mecanismos de resistencia que pueden impulsar las organizaciones civiles mediante
el desarrollo de actividades que identifiquen acciones de instrumentalización de los niños, niñas y
adolescentes, en especial en los territorios donde se desarrollan acciones económicas ilícitas (cultivos
ilícitos, explotación ilícita de minerales, corredores estratégicos donde existe presencia de GAO.