Taller I TUMI Prof.
Ing Joves Daniel
HERRAMIENTAS
Parte 1
El hombre se ha caracterizado por construir los objetos que ha necesitado para
cubrir sus necesidades; para lograr esto, ha ideado medios que le faciliten la manera en que
hace las cosas. Estos medios son las herramientas.
En un principio, las manos eran el único medio que tenía el ser humano para
modificar los materiales que habían a su alrededor.
En la actualidad tenemos herramientas tan variadas que necesitamos saber para qué
fin han sido diseñadas.
CLASIFICACION
Las herramientas se clasifican en dos formas:
Por el tipo de trabajo que realizan
Por su estructura y funcionamiento
Las herramientas que se clasifican “por el tipo de trabajo que realizan” son de
diferentes tipos:
Montaje Unión
Sujeción Medición
Golpe Marcación
Corte
En cada grupo se encuentran dos clases de herramientas: Las manuales y las
mecánicas.
Herramientas Manuales: En las herramientas se aplica la fuerza conjunta del brazo y la
mano, es decir se requiere de la fuerza del hombre para que funcionen. Ejemplo: Un
Martillo.
Herramientas Mecánicas: En éstas herramientas se aplica la fuerza de un motor o
máquina. Estas herramientas también se conocen como de “poder”; ya que hacen su trabajo
con mayor potencia o alcance. Su diversidad se nota en lo complejo de su mecanismo.
Ejemplo: Herramientas portátiles, máquinas herramienta, máquinas controladas por
computadora y equipo electrónico (laser).
La segunda clasificación de las máquinas se refiere a la “estructura y
funcionamiento” de ellas. Es en estas partes donde se encuentran las innovaciones que
tienen como objetivo aplicar los avances de la ciencia y tecnología con el fin de hacer
mucho más fácil el trabajo. La siguiente información, de cada grupo de herramientas es con
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el propósito de reconocer para qué fueron diseñadas y las formas más comunes que se
utilizan en el entorno.
TIPOS DE HERRAMIENTAS
1. Herramientas de montaje.
2. Herramientas de sujeción
3. Herramientas de golpe
4. Herramientas de corte
5. Herramientas de unión
Subdivisión de las herramientas de montaje.
1. Destornilladores
2. Llaves fijas
3. Llaves ajustables.
4. Cortahierros
Destornilladores
Función: Consiste en apretar o aflojar tornillos
Funcionamiento: Su operación puede ser manual o mediante un motor eléctrico o
neumático, pero en ambos casos la punta del desarmador debe ajustarse a la ranura del
tornillo para evitar que se deforme. Esta herramienta puede soportar grandes esfuerzos de
torsión, dependiendo de su tamaño y de la calidad del acero con el que esté hecho. Sin
embargo debe seleccionarse
El más adecuado.
Llaves fijas
Las llaves son herramientas
manuales que se utilizan para apretar
elementos atornillados mediantes tornillos o
tuercas con cabezas hexagonales, cuadradas
o especiales. Principalmente se dividen en:
Boca fija
Boca ajustable
De par regulado (torque)
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Llaves de Boca fija: Son herramientas manuales utilizadas para realizar el esfuerzo
de torsión necesario para apretar o aflojar tornillos que posean la cabeza que corresponde
con la boca de la llave. Las llaves fijas tienen formas muy diversas.
Llave de punta Llave de tubo
Llave de corona Llave de cruz
Llave de dado Llave Allen
La llave favorita de los mecánicos es la llave “mixta”
Las llaves de estrella pueden ser hexagonales o tener 12 puntas. Una Llave de
estrella de 12 puntas resulta más versátil que la hexagonal, ya que sujeta la cabeza del
tornillo en más posiciones que esta última. Para cambiar de posición la llave de 12 puntas,
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basta girar la herramienta 30 grados, mientras que la llave hexagonal resulta más difícil de
utilizar, puesto que el giro mínimo es de 60 grados.
Llave estrella con carraca, también conocida como adaptador de estrella, se utiliza
en ocasiones especiales. Esta herramienta resulta especialmente útil cuando la tuerca esta
enroscada en un tornillo muy largo. Las llaves de estrella con carraca de alta calidad
resultan muy compactas y permiten acceder a áreas muy restringidas. Para modificar la
dirección de rotación basta girar la llave.
Llaves de boca ajustable: Son herramientas manuales diseñadas para apretar
y aflojar tornillos, con la particularidad de que puedan variar la apertura de sus
quijadas en función del tamaño de la tuerca. Hay varios tipos de llave ajustables:
Partes principales
Normas de uso de las llaves fijas
Deberá utilizarse la llave que ajuste exactamente a la tuerca.
Las tuercas deberán apretarse sólo lo necesario, sin alargar el brazo de la llave
con un tubo para aumentar la fuerza de apriete.
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Se utilizarán preferentemente llaves fijas en vez de boca ajustable, porque
ofrecen mejores garantías de apriete.
El material que compone todo tipo de herramientas suele ser una aleación de acero
templado.
Concretamente, las llaves son una aleación de “acero con cromo y vanadio”.
Existen juegos de estas llaves que normalmente van desde una boca de 6 milímetros hasta
una boca de 24 milímetros.
Usar correctamente las herramientas
Procurar que su tamaño del tornillo se ajuste al tamaño del tornillo, o sea, que no se
intente apretar un tornillo pequeño con una llave muy grande porque se puede
descabezar
Llave dinamométrica
Consisten en una llave de vaso con la que podemos regular el par de apriete, de
forma que si se intenta apretar más, salta un mecanismo que lo impide.
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Cuidados
Evitar golpes de la herramienta
Guardar en un lugar libre de humedad y polvo
Nunca se debe reapretar a mano un tornillo que antes haya sido apretado al par
adecuado.
Las pistolas neumáticas de apriete no son llaves dinamométricas aunque lo parecen,
porque pueden desajustarse con facilidad.
Herramientas de Sujeción
Morsas o Tornillos de Banco
La correcta sujeción de piezas de trabajo de cualquier material que deben cortarse,
perforarse, limarse o mecanizarse de alguna manera requiere de herramientas manuales
especiales para garantizar no sólo una operación precisa y de alta calidad, sino también la
máxima comodidad y seguridad para el usuario.
Unas de esas herramientas de sujeción indispensables en todo taller, ya sea
mecánico, de herrería, carpintería, plomería, cerrajería y hasta relojería y afines, son
las morsas, también conocidas como tornillos de banco o mordazas de taller.
Básicamente, una morsa es una herramienta de gran robustez, de tamaño variable,
de un peso que puede oscilar ampliamente entre 200 g y 30 kg, y que consta de:
Un par de mordazas para sostener firmemente la pieza de trabajo evitando cualquier
deslizamiento.
Un husillo o manivela que se hace girar manualmente para abrir o cerrar las
mordazas.
Una base de apoyo.
La figura de abajo esquematiza uno de los modelos de morsas más simples y más
usados, con sus partes principales.
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La base de la morsa se monta en un banco o mesa de trabajo mediante diversos
métodos, dependiendo del diseño de la herramienta, y puede ser fija o giratoria.
Las bocas o mandíbulas son dos: una fija y otra móvil; la boca móvil se desplaza a
través de un eje enroscado en una tuerca alojada en el interior de la boca fija; en un extremo,
el eje está provisto de una manivela. Sobre las bocas se atornillan
sendas mordazas estriadas intercambiables y de perfiles diversos, que son las que sujetan la
pieza de trabajo. Al mover la manivela en sentido horario las bocas se cierran, permitiendo
que las mordazas aprisionen la pieza interpuesta entre ambas. Si la manivela se mueve en
sentido contrario, las bocas se abren y las mordazas liberan la pieza.
La apertura de las bocas puede producirse de dos maneras, lo que ha lugar a dos
grandes grupos de morsas:
Morsas paralelas: son las más usadas porque las mordazas se mantienen siempre
paralelas en cualquier apertura, sujetando piezas de diversos tamaños de forma adecuada a
ese tamaño y sin necesidad de ejercer demasiada presión sobre ellas. Estas morsas se
construyen de hierro colado o de acero fundido, este último más costoso pero más resistente.
Más abajo veremos las morsas paralelas en detalle.
Morsas de herrero o de pie: se construyen de acero forjado y son muy resistentes.
Provienen de las épocas en que se preparaban las herraduras para los caballos y se utilizan
para sostener una pieza que debe golpearse con un martillo pesado, lo que las hace ideales
para trabajos de herrería y forja. Se sujetan a un banco de trabajo robusto o de la pared, y la
pata larga se asegura en una base sólida en el piso. No son apropiadas para trabajos de ajuste
mecánico porque sus mordazas no se conservan paralelas al abrirse y, por lo tanto, las piezas
no quedan sujetas adecuadamente o se deforman si se aprieta demasiado.
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Tipos de morsas paralelas
En razón de su uso más difundido, las morsas paralelas presentan una gran
variedad de modelos, e incluso algunas están destinadas a trabajos muy específicos, como
las morsas para soldar en escuadra o las que se utilizan con máquinas determinadas, por
ejemplo, tornos o taladradoras.
Los tipos más comunes de morsas paralelas.
a) Morsas de banco
Sin duda la clase de morsa más usada, también se conocen en algunos países
como tornillo de banco (o de bancada) para maquinistas. Se emplean para sujetar objetos
grandes y pesados, y la base se atornilla firmemente a un banco de trabajo. Dependiendo del
fabricante, estas morsas se ofrecen en tres modelos, combinados o no. Estos son:
Morsas con base fija: las más comunes y económicas, disponibles en una gran
variedades de tamaños.
Morsas con base giratoria: esta base permite desplazar la morsa en un ángulo de
180º para una óptima posición de trabajo.
Morsas con yunque: adosado a la boca fija (es decir, a la parte posterior) de la
herramienta, el yunque es útil para realizar operaciones ligeras de martillado a fin de
aplanar y/o dar la forma adecuada a la pieza.
La figura de abajo muestra ejemplos de estos tipos de morsas de banco.
b) Morsas de mesa
Son morsas de banco ligeras y
portátiles. Se montan a una mesa o banco
de trabajo mediante
una abrazadera ubicada en la parte
inferior. Tienen mordazas estriadas para
sujetar la pieza y algunos modelos
incluyen una base giratoria. Se utilizan
para sujetar materiales livianos o en áreas
donde no se dispone de morsas más
robustas.
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c) Morsas para caños o tubos
Están especialmente diseñadas para sujetar piezas redondas y son manuales,
portátiles y sumamente resistentes. Tienen mordazas en “V” que permiten ubicar la pieza y
bloquearla en posición. Generalmente se montan en un banco de trabajo, aunque también se
dispone de modelos para montar en trípode o en estantes. Se emplean para sujetar tubos de
1/8 pulgada a 8 pulgadas de diámetro que deben someterse a corte o roscado.
Las morsas para caños pueden ser de dos tipos:
Morsas a bisagra: están compuestas por una mordaza superior basculante y una
inferior fija, ambas intercambiables y construidas en acero fundido endurecido. La
horquilla, la base y la manivela son de fundición y el tornillo o eje es de acero.
Morsas a cadena: constan de dos mordazas fijas fresadas, intercambiables y
construidas en fundición sobre las cuales se apoya el caño, que se sujeta firmemente
mediante la cadena, construida en acero templado y revenido. La base es de fundición y
la manivela es de acero fundido.
d) Morsas planas
También son de diseño especial para atornillarse a una taladradora, un torno o un
banco de trabajo. La base puede ser fija o giratoria, y vienen de dos tamaños: uno con
mordazas de 105 mm de ancho y 105 mm de apertura máxima, y el otro con mordazas de
150 mm de ancho y 180 mm de apertura máxima, aunque estas medidas varían según el
fabricante. Se utilizan para sujetar trozos pequeños de madera o metal para el mecanizado u
operaciones de perforación.
e) Morsas combinadas
Como lo indica su nombre, combinan la función de morsa de banco con morsa
para caños o tubos y pueden tener base fija o giratoria. Se atornillan a un banco o mesa de
trabajo y se usan para sujetar objetos pesados, caños para el corte y roscado, y para dar
forma a metales.
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Consejos para el uso y mantenimiento de las morsas
Las morsas son máquinas sencillas que no emplean corriente eléctrica y, por lo
tanto, su mantenimiento no comprende grandes requisitos.
Para realizar los trabajos de forma apropiada y evitar posturas incómodas del
operario, es condición indispensable que la morsa se encuentre montada a la altura
adecuada. Dicha altura se logra cuando el operario es capaz de tocar con el codo la parte
superior de las mordazas de la morsa, tal como muestra la figura siguiente.
De lo contrario, el banco de trabajo deberá elevarse o bien deberá disponerse una
tarima en el piso para que el operario pueda subirse a ella.
Las operaciones de mecanizado deben efectuarse de modo de no afectar las
mordazas. Para ello, la pieza montada en una morsa debe sujetarse a una altura adecuada,
esto es, a aproximadamente 1 cm de las mordazas. Cuando la morsa no se usa, se
recomienda proteger las mordazas desplazándolas hasta que se toquen ligeramente y
dejando la manivela en posición vertical. Nunca se debe golpear una morsa con un objeto
pesado ni sujetar piezas grandes en una morsa pequeña.
En todo momento las morsas deben mantenerse bien engrasadas y limpias. No se
deben acumular virutas, especialmente en las guías por las que se desplazan la boca móvil,
la tuerca y el eje. A tal fin, se deben limpiar con un trapo después de cada uso y aplicar una
ligera capa de aceite. Sin embargo, debe evitarse aplicar aceite en la base giratoria o la junta
giratoria, ya que esto disminuye la fuerza de sujeción de la herramienta.
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Herramientas de corte
Cortahierros
Es una herramienta cortante de acero. Tiene forma ortogonal, rectangular o
cilíndrica y una punta de filo cortante a doble bisel.
Clasificación de los cortahierros de acuerdo a su punta
Hay distintos tipos de cortahierros, pero los más usados son los de punta plana,
de punta redonda y el de punta de diamante.
El cortahierro de punta plana
Es el más común, a menudo se le llama cincel, aunque este nombre es el que se
aplica a la herramienta cortante que se usa para tallar piedra o metal, se usa para
cortar alambres, remaches, chapa y planchuelas finas de metal, cortar tuercas, rebajar
superficies rústicas, etcétera.
El cortahierro de punta redonda. : Se usa para trabajar superficies cóncavas.
El cortahierro de punta de diamante. Se usa para cortar acanaladuras en "V".
Medidas de seguridad, uso y conservación del cortahierro.
El cortahierro debe seleccionarse de acuerdo con el trabajo que se vaya a realizar.
La cabeza debe mantenerse rectificada para evitar que falle el golpe del martillo y
salten fragmentos que puedan provocar accidentes.
Si se emplea el cortahierro para trabajar una pieza pequeña, esta debe estar
fuertemente sujeta en el tornillo de banco, los golpes deben darse en dirección a la
quijada fija del tornillo.
Cuando un cortahierro tiene buen filo realiza mejor trabajo. Esto se logra afilándolo
con la lima o con la esmeriladora eléctrica.
Sujetarlo firmemente con todos los dedos de la mano, de manera que al efectuar el
golpe no escape la herramienta.
Dirigir la vista hacia la superficie que se trabaja.
Efectuar algunos golpes de prueba y golpear la cabeza del cortahierro con golpes
firmes.
No utilizar cortahierros con rebabas en la cabeza.
Dar la inclinación adecuada al cortahierro, atendiendo a su ángulo de corte.
No utilizar martillos con cabezas desajustados del mango, así como seleccionarlos
por su peso.
No separar las virutas de la pieza con la mano, ni soplarlas; utilizar una brocha u otro
medio.
Usar lentes protectores si se cortan metales frágiles, puntillas, resortes, etcétera.
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Herramientas de golpe
Martillo
Función: Consiste en golpear, remachar, conformar, estirar, doblar, enderezar, etc.
Funcionamiento: Los martillos pueden ser manuales o neumáticos, pero, en
cualquier caso, se seleccionan de acuerdo al trabajo que desempeñan y su peso. Cuando
martillees una pieza, ésta no debe quedar martillada por los golpes. Esto se consigue
haciendo caer la cara del martillo de manera paralela a la pieza. Para montar y desmontar
elementos mecánicos, eléctricos, hidráulicos, neumáticos, etc., y para evitar que se rompan
o desjarles marcas, se recomienda usar un martillo suave, ya sea éste de plástico, de madera
o de corcho.
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