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Lección 1 II

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Lección 1 – TOMO II
CÓMO HABLAR DE CRISTO A OTROS
Uno de los primeros resultados en la vida de una persona al nacer de nuevo, es un vivo deseo de
hacerle conocer a otros lo que está experimentando en su nueva vida en Cristo. Esto es lo que la
Biblia llama "testificar", o "dar testimonio" o "ser testigos" de Cristo. Y es una de las pruebas de una
conversión genuina a Cristo. Alguien ha dicho que testificar es: "Un mendigo diciéndole a otro
mendigo dónde conseguir pan". Es el deseo de hacerle conocer a otros el gozo de haber encontrado
el Pan de Vida, Jesucristo, quien ha saciado la necesidad más profunda de nuestra alma. Es el
deseo de que otros experimenten el mismo gozo y bendición.
I. RAZONES PARA TESTIFICAR
1. ¿Cuáles fueron las 4 cosas que ordenó Jesús a sus discípulos según Mateo 28:18-20?
2. ¿Para qué hemos sido bautizados con el Espíritu Santo según Hechos 1:8?
3. Según Romanos 1:14-16
a. ¿Qué se consideraba Pablo para con todos?
b. ¿Que estaba dispuesto a hacer?
c. ¿Por qué estaba pronto a anunciar el evangelio?
4. Según Hechos 8:1,4, ¿fueron los apóstoles o los discípulos quienes anunciaron el Evangelio?
5. Testificando es una de las maneras en que respondemos al amor de Dios demostrado en Cristo:
2 Corintios 5:14-15. 1
6. Ezequiel 3:18-19 es una amonestación muy solemne con referencia al testimonio para
salvación: "Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares
... el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares
al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero
tú habrás librado tu alma."
7. Hay gozo en ganar almas para el Reino de Dios, porque las estamos arrancando de un camino
seguro a la condenación eterna y de una vida sin propósito ni esperanza (Salmo 126:5-6).

II. CÓMO PRESENTAR EL EVANGELIO


Lo que sigue es sólo una orientación fundamental para ayudarte a testificar a tus familiares y
amigos, considerando que todavía no tienes mucho conocimiento de la Palabra de Dios, pero
sí mucho deseo de dar a conocer a Cristo a ellos. Posteriormente podrás llevar un estudio de
discipulado práctico para la evangelización, donde recibirás una capacitación mayor para ser
un ganador de almas, a la vez que podrás luego enseñar a otros para que hagan lo mismo.
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A. CONSIDERACIONES PREVIAS
a. Recuerda que tu responsabilidad es sólo presentar el mensaje de salvación de la mejor manera
posible. No es tu tarea o responsabilidad convertir a la gente. La salvación de una persona es
algo sobrenatural, que requiere del poder sobrenatural de Dios (Zacarías 4:6), y no depende de
la elocuencia o la capacidad humanas.
b. Aunque vas a aprender algunos principios y pautas para testificar, y aunque debes hablar del
Señor en toda oportunidad que se te presente, también debes DEPENDER DE LA DIRECCIÓN
DEL ESPÍRITU SANTO para determinar la persona, el momento apropiado y las palabras
apropiadas para que tu testimonio tenga la mayor efectividad.
c. ORA de manera definida por la obra del Espíritu Santo sobre la persona antes, durante y
después de testificarle.
d. HAZLO CON AMOR Y PACIENCIA.
e. ¡NUNCA DISCUTAS! Las discusiones nunca ayudan a ganar a las personas sino a alejarlas de
Cristo. Podrás ganar la discusión, pero habrás perdido un alma.
f. NO TE DESANIMES si algunos no aceptan tu testimonio, o no se convierten. Otros lo harán.
Sigue orando e insiste. No te están rechazando a ti, sino a Cristo. Recuerda la oración de Jesús
en favor de los que le crucificaban: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".
B. CÓMO COMENZAR
a. INTERÉSATE POR LA VIDA DE LA PERSONA a quien testificas. Quizá tengas que comenzar
hablando de temas generales o seculares.
b. INTRODUCE GRADUALMENTE EL TEMA ESPIRITUAL, de una manera natural y no forzada.
Si notas que la persona no quiere entrar en el tema, no insistas. Ora que Dios te dé otra
oportunidad.
c. DA TU TESTIMONIO PERSONAL en forma breve, recalcando los aspectos positivos, y dando
siempre el primer lugar al Señor.
C. LAS DOS PREGUNTAS DE DIAGNÓSTICO
Si no conoces a la persona, estas dos preguntas te ayudarán a descubrir con mucha probabilidad
su verdadera condición espiritual. Si la conoces y sabes que no ha nacido de nuevo, te pueden
ayudar a entrar en el tema. Puedes variar las palabras, pero manteniendo la idea principal.
a. Si murieras hoy, ¿estás seguro (o segura) de que irías al cielo? Si responde que no está seguro
o segura, puedes contarle cómo tú tampoco lo estabas, hasta que descubriste por la Biblia que
sí era posible estar seguro. Si te responde que sí está seguro, no lo contradigas. Entonces
añade la siguiente pregunta
b. Supongamos que mueres esta noche y tienes que presentarte ante Dios. Si Él te preguntara:
"¿Por qué debo permitirte entrar al cielo?", ¿qué le responderías? Si da cualquier otra razón
que no sea la fe en la obra de Cristo en la cruz, sabes que probablemente no ha nacido de
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nuevo. Es muy común que estén confiando en sus buenas obras, o en que no hacen daño a
nadie.
Sin necesidad de decirle que está equivocado, y reconociendo lo importante que es todo esto,
puedes comenzar a presentarle el plan de salvación, con todo el entusiasmo que el Espíritu Santo
ponga en tu corazón.
D. UN BOSQUEJO DEL EVANGELIO
Aprende de memoria este bosquejo, pero considéralo siempre sólo como una ayuda. Mantente
flexible para variarlo según te dirija el Espíritu Santo, y de acuerdo con el desarrollo del diálogo y a
las reacciones de la persona. Este bosquejo está desarrollado en el folleto "CÓMO OBTENER LA
VIDA ETERNA", que puedes utilizar como una ayuda para aclarar conceptos en tu propia mente, o
también para la presentación del mensaje mismo. Regálale un ejemplar al final, haya hecho o no
su decisión por Cristo. De preferencia usa la Biblia, haciendo que la persona lea los versículos por
ella misma. Trata de añadir otros versículos similares de tu propia "cosecha", los que harán tu
testimonio más auténtico, personal y variado.
EL BOSQUEJO
a. Dios ama al ser humano Juan [Link] "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a
su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna".
b. Pero el hombre es pecador Romanos [Link] "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de
la gloria de Dios".
c. Y el pecado tiene un castigo Romanos [Link] "Porque la paga del pecado es muerte, más la
dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro".
d. Pero Cristo sufrió nuestro castigo Romanos [Link] "Mas Dios muestra su amor para con nosotros,
en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".
e. Por eso nuestra salvación es gratuita Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio
de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".
f. Debemos recibir a Cristo como nuestro Salvador Juan L 12: "Mas a todos los que le recibieron
(a Cristo), a los que creen en su nombre, les dio potestad de hacerse hijos de Dios."
g. Y reconocerlo como el Señor de nuestra vida Romanos [Link] "Que, si confesares con tu boca
que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás
salvo".
E. GUIÁNDOLO A LA DECISIÓN
Este es el momento culminante de la presentación del Evangelio. Debe hacerse en oración,
pidiendo que el Espíritu Santo obre en el corazón de la persona. Las preguntas que siguen son sólo
modelos o ejemplos.
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a. La pregunta calificadora
• ¿Has entendido bien lo que Cristo ha hecho por ti?"
• ¿Te das cuenta de que Cristo quiere entrar en tu vida como tu Salvador y Señor; ¿perdonar
todos tus pecados y darte vida eterna?
Si la respuesta es afirmativa, prosigue a
b. La pregunta de decisión
• "¿Quieres confiar solamente en Cristo para el perdón de tus pecados y para tu salvación?"
• "¿Estás dispuesto a arrepentirte de tus pecados y seguir a Cristo?"
• "¿Quieres recibir a Cristo como tu Salvador y como el Señor de tu vida?"
Si la respuesta es afirmativa, pídele que repita contigo
c. La oración de decisión, con palabras como éstas
"Señor Jesús, reconozco que soy un pecador (pecadora), y que necesito tu perdón. Me
arrepiento de mis pecados. Creo que pagaste por ellos al morir en mi lugar, pero que luego
resucitaste y que vives para siempre. Te invito a entrar en mi vida como mi Salvador
personal. Te reconozco como el Señor de mi vida. Recibo la vida eterna que me ofreces.
Gracias, Señor."
Termina orando por la persona. ¡Dale confianza y reafirma la seguridad del perdón de sus
pecados y de la vida eterna, dando gracias y la gloria a Dios!
Memoriza los siguientes versículos
"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que
guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta
el fin del mundo." Mateo 28:18-20
"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para
que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable."1 Pedro 2:9

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