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Guía Diagnóstica de Rodilla

diagnostico diferencial de rodilla en fisioterapia

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DIAGNÓSTICO

DIFERENCIAL
RODILLA

UNA GUÍA DE REFERENCIA DIAGNÓSTICA


EN 30 PATOLOGÌAS
Escrito por Josué E. Escalante Vera
CEO de JEFISIOTERAPIA
INDICE
Introducción………………………………………………………………………………………………………..01
Diagnóstico diferencial…………………………………………………………………………01
Razonamiento no analítico…………………………………………………………………02
Razonamiento analítico……………………………………………………………………….03
Sesgos cognitivos diagnósticos………………………………………………………..04
Introducción al diagnóstico diferencial en rodilla…………………………………..06
Factores psicosociales………………………………………………………………………….07
Diagnóstico diferencial en rodilla……………………………………………………..07
Dolor anterior…………………………………………………………………………………………………….08
Bursitis prepatelar…………………………………………………………………………………09
Tendinopatía rotuliana………………………………………………………………………….10
Enfermedad de Osgood Slachtter……………………………………………………..13
Síndrome de dolor patelofemoral………………………………………………………15
Enfermedad de Sinding Larsen Johansson…………………………………….17
Enfermedad de Hoffa…………………………………………………………………………….19
Tendinopatía cuadricipital………………………………………………………………….20
Síndrome de la plica sinovial……………………………………………………………….21
Rótula bipartita……………………………………………………………………………………….24
Lesión de ligamento cruzado anterior…………………………………………….25
Dolor medial……………………………………………………………………………………………………….29
Tendinopatía de la pata de ganso…………………………………………………….30
Lesión de ligamento colateral…………………………………………………………….31
Lesión de menisco medial…………………………………………………………………..33
Bursitis anserina……………………………………………………………………………………..36
Dolor lateral…………………………………………………………………………………………………………37
Lesión de ligamento colateral lateral……………………………………………….38
Tendinopatía del poplíteo…………………………………………………………………….41
Lesión del menisco lateral……………………………………………………………………42
Síndrome de la banda iliotibial………………………………………………..…………43
Dolor posterior……………………………………………………………………………………………………47
Quiste de Baker………………………………………………………………………………………47
Lesión del ligamento cruzado posterior………………………………………….49
Tendinopatía del semimembranoso………………………………………………..51
Otras patologías………………………………………………………………………………………………..53
Tumores…………………………………………………………………………………………………….54
Fracturas……………………………………………………………………………………………………55
Osteocondritis disecante…………………………………………………………………….55
Síndrome compartimental………………………………………………………………….57
Trombosis venosa profunda……………………………………………………………….58
Dislocación recurrente…………………………………………………………………………58
Compromiso neurovascular……………………………………………………………….59
Neuropatía safeno…………………………………………………………………………………59
Neuropatía peroneo común……………………………………………………………….60
Referencias………………………………………………………………………………………………………….61
1

INTRODUCCION

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Todos los días en consulta generamos múltiple cantidad de hipótesis
diagnósticas con respecto a la presentación clínica que tiene nuestro
paciente, estas presentaciones clínicas vienen en conjunto,
comúnmente hacemos caso a los síntomas, signos, localización, edad,
sexo, comorbilidades, historia clínica, raza, test e incluso pruebas de
imagen. En general, cuando un paciente nos llega con todo ese
conjunto de variables se nos presenta un problema, el cuál es lograr el
diagnóstico correcto. La mayoría de las ocasiones nunca sabremos con
certeza cuál es la enfermedad por la que está cursando el paciente, sin
embargo, desde el primer momento en el que el paciente comienza a
relatar su historia ya van llegando posibles patologías a nuestra mente,
estas hipótesis prematuras están basadas en nuestro conocimiento y
experiencia. Por ejemplo, en un paciente con un dolor anterior de
rodilla tal vez lo primero que pensemos es en una tendinopatía
rotuliana, sin embargo, hay otras patologías que pueden cursar con las
mismas características clínicas y al final, tu paciente va a tener lo que
tú sabes, esto es que si tú no conoces muchas patologías no podrás
diagnosticar esas patologías, por el simple hecho de que no sabes que
existen si quiera.

Una gran ventaja con respecto al diagnóstico diferencial es que


mediante las pruebas que respaldan la presencia o ausencia de
enfermedad, nos permiten excluir o considerar patologías que puedan
estar relacionadas con el cuadro clínico del paciente. Si bien el
diagnóstico biomédico y pato-anatómico no debe ser visto como un
sustituto al diagnóstico funcional en fisioterapia, sí que debe ser visto
como un complemento que puede facilitarnos el guiar nuestras
intervenciones de mejor forma y obtener mejores resultados. Por
ejemplo, en un dolor de rodilla anterior podemos pensar en muchas
2

patologías, desde una apofisitis (síndrome de Osgood Schlatter) hasta


una neuropatía del nervio safeno, sin embargo, no debemos actuar de
la misma forma en cada una de ellas, ya que ambas presentan un
mecanismo fisiopatológico distinto. Las precauciones,
contraindicaciones, abordajes y estrategias de intervención pueden
variar mucho de una patología a otra.

Un claro ejemplo del párrafo anterior es el cantante Kriss Kifferson, el


cual debido a la pérdida de memoria fue diagnosticado de Alzheimer e
intervenido de tal forma durante mucho tiempo sin mejoras
significativas. Tiempo después un médico sospechó de la enfermedad
de Lyme, se le aplicó tratamiento para dicha enfermedad y en 3
semanas el paciente tuvo mejoras importantes. El diagnóstico pato
anatómico y biomédico es un excelente complemento al diagnóstico
funcional del fisioterapeuta.
A la hora de realizar un diagnóstico debemos pasar por un proceso
multidimensional que implican procesos cognitivos analíticos y no
analíticos. (2)

RAZONAMIENTO NO ANALITICO

El razonamiento no analítico es subconsciente, automático e


impulsado por encuentros pasados con pacientes y también por el
conocimiento y las experiencias previas. Este proceso depende del
reconocimiento de patrones clínicos, suele ser muy subjetivo y es muy
propenso a cometer errores a la hora de ejecutar el diagnóstico. (1)

Este tipo de razonamiento depende del conocimiento tácito (aquel


que se obtiene de la experiencia). Un ejemplo de esto es la
identificación de una patología por medio de encuentros repetitivos
ante la misma patología, es decir, con la historia clínica y los hallazgos
en clínica ya se puede generar un diagnóstico, porque ya hemos visto
muchas veces ese patrón clínico y los relacionamos ya con una
patología (1). Una forma más fácil de entenderlo es mediante el
3

siguiente ejemplo: paciente masculino de 35 años el cual practicaba


fútbol de manera profesional hace 5 años, recién regresa a la práctica
deportiva sin una progresión gradual en las cargas, unos días después
del regreso a la actividad se le presenta un dolor en la cara anterior de
la rodilla, justo en el tendón rotuliano. Seguramente conforme ibas
leyendo el caso clínico ya se te venía a la mente “tendinopatía rotuliana
reactiva” y esto es porque tus experiencias y conocimientos previos ya
te permiten generar un diagnóstico que está basado en eso mismo, la
experiencia.

El problema con este tipo de razonamiento es obvio, la falta de


experiencia y conocimiento limita mucho a los fisioterapeutas noveles
a poder identificar patrones clínicos que desconozcan. ¿Cómo podrás
diagnosticar un “Síndrome de Hoffa” sin el conocimiento de su
presentación clínica o el simple hecho de saber que existe? Aunque el
reconocimiento de patrones clínicos sea un proceso relativamente
sencillo hay que mencionar que no todos los pacientes podrán encajar
en un patrón común, lo recomendable en esos casos es usar otro tipo
de razonamiento.

RAZONAMIENTO ANALITICO

Al contrario que el anterior razonamiento, este consta de un proceso


consciente, analítico y activo, se basa en procesos complejos de
pensamiento crítico, como la lógica, el análisis objetivo y la reflexión.
Este tipo de razonamiento comienza con la generación de diferentes
diagnósticos diferenciales, seguido a ello va la recopilación de datos,
tanto de manera subjetiva como objetiva, esto con la intención de
revelar información adicional que confirme o refute los diferentes
diagnósticos generados previamente. En este tipo de razonamiento,
los clínicos obtienen información mientras escuchan y observan al
paciente, en medio de ese proceso el clínico se hace preguntas más
específicas las cuales aclaren el problema del paciente. Al final los
juicios clínicos que culminan en diagnósticos diferenciales se hacen
4

durante y después de la recopilación de datos, de esta forma el clínico


busca descartar los diferentes diagnósticos diferenciales, contrario al
razonamiento no analítico que busca generar un diagnóstico con la
obtención de datos. (2)

El reconocimiento de patrones y el amplio conocimiento en patologías


es imprescindible y necesario para poder formular diagnósticos
diferenciales que nos ayuden a efectuar mejores estrategias de
intervención en nuestra práctica clínica.

Existen muchos errores que se pueden cometer a la hora de generar


un diagnóstico, el más común de ellos es creer que el principio de la
navaja de Occam es ley. El principio de la navaja de Occam nos dice
que “para explicar un fenómeno en el cuál tenemos dos o más
hipótesis, lo más razonable es aceptar la hipótesis más simple”, esta
navaja es una herramienta diagnóstica muy usada en las ciencias de la
salud, sin embargo, usarla como ley es caer dentro de un sesgo
diagnóstico común, el “anclaje”. Este sesgo ocurre cuando nos
quedamos con un solo diagnóstico y no buscamos más allá de la
primera hipótesis, para este sesgo tenemos herramientas correctivas
que se basan en la formulación de preguntas a nosotros mismos: ¿Qué
más puede ser esto?, ¿Hay otra explicación para estos datos?, ¿Podrían
dos patologías estar coexistiendo al mismo tiempo? El cuestionarnos
comúnmente en la formulación de un diagnóstico es una estrategia
eficaz para reducir los sesgos. Al igual que con el anclaje, tenemos
otros sesgos cognitivos con sus respectivas herramientas de
corrección.

SESGOS COGNITIVOS DIAGNOSTICOS (2)

Los sesgos cognitivos diagnósticos son muy comunes en la práctica


clínica, casi siempre los cometemos de forma inconsciente, sin
embargo, el que sea inconsciente no quiere decir que no debamos de
trabajar en tratar de eliminar el mayor número de sesgos posibles.
5

A continuación, te presento los sesgos diagnósticos más comunes y


añado también las propuestas para evitarlos.

Sesgo Descripción Estrategias de


corrección
Sesgo de Estereotipar a un paciente • ¿Estoy
atribución estereotipando a
esta persona?
• ¿Me estoy
dejando guiar
por la apariencia
del paciente?
Sesgo de Familiarizarse con una • ¿Cuál es la
disponibilidad patología probabilidad del
diagnóstico?
• ¿Cuál es la
prevalencia de
este
diagnóstico?
Sesgo de Tendencia a encontrar signos y • ¿Qué otros
confirmación síntomas que confirmen diagnósticos
nuestra hipótesis preferida diferenciales
pueden estar
relacionados con
mis hallazgos?
Sesgo de Una vez diagnosticado un • ¿Realicé una
impulso paciente se le adjuntan esa historia clínica y
diagnóstico etiqueta para siempre un examen físico
completo?
• ¿Debería
considerar dar
un poco más de
tiempo para
ejecutar un
diagnóstico?
Sesgo de Disposición ante elementos • ¿Cuáles podrían
enmarque que apoyen un diagnóstico ser otras causas?
• Si el paciente no
hubiera hecho
“esto” ¿entonces
cual sería mi
diagnóstico?
Sesgo de cierre No buscar información • ¿Qué otra
prematuro adicional después de llegar a información
un diagnóstico necesito?
• ¿Qué otros
diagnósticos
diferenciales
pueden ser esto?
6

• ¿Debería
apoyarme en la
opinión de otro
colega?
Sesgo de Quedarse con solo un • ¿Qué más puede
anclaje diagnóstico ser esto?
• ¿Hay otra
explicación para
estos hallazgos?
• ¿Podrían ser dos
patologías al
mismo tiempo?

INTRODUCCIÓN AL DIAGNOSTICO DIFERENCIAL EN


RODILLA

Las patologías de rodilla son muy comunes de encontrar en clínica y


también son unas de las más difíciles de abordar. Aunque ahora mismo
sabemos que la lesión y el grado de esta no es el único condicionante
del dolor y de la funcionalidad, sí que puede condicionar la forma en
que abordamos al paciente.

Los problemas puramente estructurales no son el único elemento


importante a considerar dentro de una patología, el entendimiento de
las patologías debe ser visto dentro de un marco biopsicosocial en
lugar de un marco puramente biomédico y estructural, de hecho, hay
muchas condiciones en donde lo más importante de abordar serán los
factores más psicosociales del paciente.

Al igual que el grado de lesión, tipo de lesión, tejido diana, y los


mecanismos fisiopatológicos, los aspectos psicosociales son
condicionantes directos en el nivel de intensidad de dolor percibida, el
significado que le da al paciente al dolor y también las estrategias de
intervención. (2)
7

FACTORES PSICOSOCIALES

Los factores psicosociales juegan un papel importante en la


experiencia subjetiva del dolor y la funcionalidad, por ejemplo, la
depresión ha demostrado ser un predictor importante en el nivel de
salud de las personas, o incluso la ansiedad que ha demostrado ser un
factor de riesgo importante en el desarrollo del dolor crónico. Existen
varios factores psicosociales a tener en cuenta al momento de realizar
una valoración completa a nuestro paciente, los más comunes que
tienen relevancia directa con los resultados en los pacientes son:
depresión, ansiedad, kinesiofobia, miedo al dolor, catastrofismo,
emociones negativas, distrés, salud mental, mala calidad del sueño,
expectativas erróneas y por último preocupaciones. (3)

En este recurso literario no se aborda de manera extensa la relevancia


de estos factores psicosociales ya que está más enfocado en
proporcionar conocimiento relacionado al reconocimiento de patrones
patológicos en diferentes condiciones biomédicas. Sin embargo, es de
importancia aclarar que no porque este e-Book no se extienda en este
tema quiere decir que no deben ser tomados en cuenta.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL EN RODILLA

Ya que se ha dado una pequeña introducción al tema, podemos


empezar a describir las diferentes patologías. Este e-Book presentará
las patologías en un orden plasmado específicamente en cinco
categorías distintas: dolor anterior, medial, lateral, posterior de rodilla
y otras patologías, en cada categoría se nombran las diferentes
patologías que podrían estar contribuyendo a la generación de dolor
como una fuente nociceptiva, esto se hace con el objetivo de poder
sintetizar y hacer más didáctico la información presentada en este e-
Book. De igual forma el orden presentado anteriormente es el orden
que se seguirá con el avance del contenido.
8
9

DOLOR ANTERIOR DE RODILLA

Este dolor hace referencia al dolor que se presenta en la cara anterior


y central de la rodilla, existen múltiples condiciones que pueden
originar o exacerbar este dolor.

En esta sección y en este e-Book se abordarán específicamente 10


condiciones:

1. Bursitis patelar
2. Tendinopatía rotuliana
3. Enfermedad de Osgood Slachtter (apofisitis)
4. Síndrome de dolor patelo-femoral
5. Enfermedad de Sinding Larsen Johansson
6. Enfermedad de Hoffa
7. Tendinopatía cuadricipital
8. Síndrome de la plica sinovial
9. Rótula bipartita
10. Lesión del ligamento cruzado anterior

BURSITIS PREPATELAR

Las bursitis pueden ser sépticas o no sépticas, son fuentes nociceptivas


muy comunes, no solo en la rodilla, sino también en el talón, la cadera
e incluso el codo. Diferenciar entre una bursitis séptica o no séptica
suele ser complicado, la historia clínica, examen físico y pruebas
complementarias son necesarias para su diagnóstico. (4)

PRESENTACION CLINICA

Diferenciar entre una bursitis séptica a una no séptica suele ser un


desafío en la clínica, los hallazgos físicos en ambas suelen ser los
mismos: hinchazón en la zona de la bursa, enrojecimiento, aumento de
la temperatura en la piel y sensibilidad aumentada en la zona, sin
embargo, se ha visto que las bursitis sépticas siempre vienen
acompañadas de temperatura >37.7º C. La temperatura corporal sería
10

el principal indicativo que estamos frente a una bursitis de tipo


infecciosa. (4)

DIAGNOSTICO

El diagnóstico con respecto a esta patología se realiza mediante los


datos arrojados por el paciente, así como también de los hallazgos
encontrados en la exploración física, además de todos los
mencionados en la presentación clínica, otro indicativo claro es dolor a
la flexión máxima de la articulación, si este hallazgo se acompaña de
microtraumatismos en la zona o posiciones mantenidas en flexión
máxima de la rodilla (por ejemplo, mantenerse arrodillado o hincado)
podríamos pensar en una bursitis prepatelar. (5)

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL:

Dentro del diagnóstico diferencial encontramos patologías como:


tendinopatía rotuliana, síndrome de dolor patelofemoral, síndrome de
Sinding Larsen Johansson, síndrome de Osgood Schlatter y
enfermedad de Hoffa

TENDINOPATIA ROTULIANA

La tendinopatía rotuliana es una condición clínica relacionada con un


aumento o exceso de actividad física, el dolor suele darse en el polo
distal de la rótula, más proximal al tendón. Los síntomas pueden ser
fuertes y pueden condicionar al paciente a disminuir su funcionalidad,
los más afectados en esta patología son los deportistas, sin embargo,
es común también encontrar pacientes no deportistas con esta
patología.

EPIDEMIOLOGIA

Históricamente se ha demostrado que la tendinopatía rotuliana está


relacionada con las actividades de salto, de ahí el nombre coloquial que
recibe “rodilla del saltador”. Existe una prevalencia mayor al 45% en
deportistas que practican voleibol y un 32% en deportistas dedicados
11

al baloncesto. Sin embargo, aunque esta patología esté relacionado a


saltos repetitivos, también se asocia a mecanismos repetitivos de
extensión de rodilla, como, por ejemplo, el fútbol, en donde
deportistas amateurs o profesionales son propensos a padecer esta
tendinopatía por los gestos deportivos (6).

HISTORIA CLÍNICA Y EXAMEN FÍSICO

La tendinopatía rotuliana se presenta como un dolor anterior de rodilla


que está relacionado con la actividad, el punto doloroso que refieren
los pacientes suele encontrarse en el polo distal de la rótula, en el
extremo más proximal del tendón rotuliano.

El dolor suele ser insidioso y puede exacerbarse después de una


actividad física intensa o un aumento de esta misma. El dolor incluso
puede presentarse en reposo absoluto del paciente, ahí estaríamos
hablando de una tendinopatía reactiva mucho más avanzada.

Al igual que con el resto de tendinopatías, en esta no solo tenemos la


fase reactiva (la cual es la fase que presenta dolor), sino también
tenemos la fase “degenerativa”, esta fase está caracterizada por
ausencia de dolor, pero una degeneración en el tejido tendinoso (7).

En la tendinopatía reactiva el diagnóstico suele ser totalmente clínico.


Comúnmente en la historia clínica encontramos datos de aumentos en
la actividad física o deportiva, dolor que se agrava después de una
actividad que involucre el mecanismo extensor, también encontramos
datos como el típico “calentamiento del tendón”, el término hace
referencia a que un dolor de tipo tendinoso suele desparecer en medio
de la actividad física, sin embargo, como hemos comentado antes, el
dolor regresa o incluso se exacerba después de la actividad (7).

Un test diagnóstico que puede ayudarnos a diagnosticar esta patología


es la “prueba de declive”, en la que una sola pierna realiza una sentadilla
a 30º mientras que la otra se mantiene extendida. Esta prueba produce
una carga en el tendón rotuliano, causando en algunos pacientes la
12

reproducción de su dolor. Se pueden aplicar también otros test de


carga improvisados por el fisioterapeuta que dependen en gran
medida de la creatividad del profesional, por ejemplo, test's de carga
progresivos que van desde los isométricos hasta el almacenamiento y
liberación de energía. No hay que olvidar que las tendinopatías
también pueden originarse de un traumatismo directo (6).

Es importante evaluar articulaciones y musculatura adyacente que


pueden presentar déficits y puedan estar solicitando más al tendón.

Las pruebas de imagen en esta patología no suelen ser de mucha


utilidad, sin embargo, pueden mostrar el grado de degeneración del
tejido, aunque el nivel de degeneración no está relacionado ni con el
dolor, ni con la funcionalidad (7).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

El diagnóstico diferencial más importante con respecto a esta


patología es el síndrome de dolor femoropatelar, aunque suele ser fácil
de distinguir entre uno u otro por los datos clínicos subjetivos y
objetivos, aun así, es importante tomarlo en cuenta ya que estas dos
patologías podrían estar coexistiendo al mismo tiempo. Otras
patologías interesantes a descartar en el diagnóstico diferencial son:
Síndrome de Hoffa, lesiones de cartílago, lesiones meniscales y dolor
referidos (6).

Clasificación según Blazina y Colaboradores (paper aca)


Stage I Dolor después de la actividad física
Stage II Dolor al inicio de la actividad física,
que remite al “calentarse” el tendón
y regresa terminando la actividad
Stage III Dolor incluso en reposo
Stage IV Ruptura total del tendón
13

ENFERMEDAD DE OSGOOD – SLACHTTER

El síndrome de Osgood Slachtter refiere a una tracción de la


tuberosidad tibial debido a una tensión repetitiva, esta tensión
repetitiva provoca una avulsión crónica causando una osificación
secundaria. Una vez que el hueso o el cartílago se retira este continúa
creciendo, osificándose y agrandándose, el área intermedia entre la
avulsión y el hueso puede volverse fibrosa causando una
pseudoartrosis, o por el contrario puede volverse una consolidación
ósea completa resultando una tuberosidad tibial agrandada (8).

La teoría de la apofisitis por tracción es una de las más validadas y


estudiadas hasta ahora. Ehrenborg y Lagergen describieron cuatro
etapas radiológicas en la maduración de la apófisis tibial.

• Estadio cartilaginoso (0-11 años)


• Estadio apofisiario (11-14 años)
• Etapa epifisiaria (14-18 años)
• Etapa ósea (mayores de 18 años)

Según los hallazgos clínicos, el síndrome de Osgood Slachtter sucede


más frecuentemente en la etapa apofisiaria (8).

PRESENTACION CLINICA

La patología es casi exclusiva de la población pediátrica, los niños y


niñas presentan síntomas en diferentes años de la vida, los niños con
más prevalencia entre los 12 y 15 años, en cambio las niñas entre los 8
y 12 años, otro factor de riesgo para padecer esta patología es ser un
niño activo, se cree que el 21% de los niños deportistas padecerán esta
patología, contrario al 4.5% de los niños que no practican alguna
actividad deportiva. La bilateralidad en este tipo de patologías no es
muy común, sin embargo, se cree que entre un 20 y 30% de los
pacientes lo van a presentar (9).
14

El dolor se presenta de manera vaga, principalmente con un dolor que


se presenta de forma gradual al igual que la hinchazón en la
tuberosidad tibial. En las fases agudas el dolor suele ser muy intenso
en los pacientes y se agrava en actividades deportivas que involucren
saltos repetitivos o patrones extensores de rodilla continuos.

En la exploración física encontramos una alta sensibilidad a la


palpación, este dolor a la palpación se acompaña de hinchazón y una
prominencia muy sensible al tacto en la tuberosidad tibial. Otro
hallazgo común es dolor a la extensión de rodilla resistida. Si hablamos
de test ortopédicos, el “Test de Elys” es el más usado y muestra una
alta sensibilidad.

Aunque suele ser una patología que puede retirar al paciente de sus
actividades deportivas, se ha visto que en la mayoría de los pacientes
(90%) su resolución es espontánea en cuanto a los síntomas, sin
embargo, los cambios morfológicos en la tuberosidad tibial se
mantienen durante toda la vida. El 10% de los pacientes restantes
pueden mantenerse con síntomas incluso hasta la edad adulta, aún y
con tratamiento conservador (8).

El diagnóstico e identificación de esta patología suele ser


completamente clínico, sin embargo, las pruebas de imagen como las
radiografías pueden ayudarnos a medir el alcance de la avulsión.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

Las principales patologías a tener en cuenta en el diagnóstico


diferencial son:

• Fractura de la tuberosidad tibial


• Síndrome de la plica
• Síndrome de la grasa de Hoffa
• Síndrome de Sinding Larsen Johansson
15

SINDROME DE DOLOR PATELOFEMORAL

Si bien no hay un significado definido para esta patología,


actualmente es el término que se utiliza para el dolor que se
origina de la articulación patelofemoral o de los tejidos blandos.

El síndrome de dolor patelofemoral puede originarse tras un


traumatismo, sin embargo, es más común que el origen sea
multifactorial, entre ellas están el uso excesivo de la articulación,
biomecánicas ineficientes, debilidades musculares o incluso parece ser
que la alineación de la articulación en algunos pacientes suele ser un
factor contribuyente, aunque esto está en controversia (11).

PREVALENCIA

El dolor patelofemoral ocurre a lo largo de toda la vida, desde


poblaciones deportistas hasta personas completamente sedentarias.
Con respecto a la prevalencia hay evidencia científica la cual indica que
las poblaciones que más lo padecen son los jóvenes, sin embargo,
también tenemos evidencia indicando que las poblaciones más
afectadas son las personas entre los 50 y 59 años de edad, estas
variabilidades en los datos pueden deberse a la diferencia en los
contextos del estudio, si bien unos usan poblaciones deportistas, otros
utilizan poblaciones más sedentarias (11).

PRESENTACION CLÍNICA

El inicio del dolor suele ser insidioso y no se encuentra muy bien


localizado por los pacientes, describen un dolor en la región
retropatelar o incluso en la región peripatelar, sin embargo, los
pacientes no logran señalar el dolor a punta de dedo. El dolor suele
empeorar con carga en las extremidades inferiores (sentado, en
cuclillas, subir, bajar escaleras, saltar o correr). Anteriormente se creía
que las alteraciones en el cartílago de la rótula estaban relacionadas
con el dolor, este pensamiento ha cambiado en los últimos años, dando
16

como resultado que los cambios en el cartílago no se relacionan con el


dolor ni la intensidad de este (11).

FACTORES DE RIESGO

• Peso, altura y porcentaje graso no son factores de riesgo


• Angulo Q, valgo de rodilla estático y el valgo de rodilla dinámico
tampoco fueron factores predictivos
• Disminución de la flexibilidad del músculo cuádriceps, baja
fuerza isométrica, menor tiempo de respuesta del vasto medial,
reducción de la altura del salto vertical y una movilidad patelar
mayor a la media sí son factores de riesgo (11).

SIGNOS CLINICOS

Cook y colaboradores sugieren el uso de un criterio diagnóstico para el


síndrome de dolor patelofemoral.

• Dolor a la contracción muscular


• Dolor al ponerse en cuclillas
• Dolor a la palpación y al arrodillarse (11).

EXPLORACIÓN FÍSICA Y TEST ORTOPEDICOS

Dentro de la exploración física podemos encontrar varios test o


pruebas validadas por la evidencia científica, a continuación, se
describen:

• Patelar tilt test


• Compression test
• Patellar Grind test
• Lateral Step down test
• Eccentric step down test
• Dolor al hacer sentadillas
• Dolor al subir escaleras
17

El diagnóstico del síndrome de dolor patelofemoral es un desafío


debido a que las pruebas de diagnóstico tienen muy baja precisión. Las
mejores pruebas diagnósticas en esta patología no son los test
ortopédicos, sino más bien las actividades funcionales que resulten
dolorosas (cargar la articulación), como, por ejemplo, el movimiento de
sentadilla doloroso resulta ser la mejor prueba diagnóstica del
momento (11).

Una revisión sistemática que examinó la precisión de las pruebas


diagnósticas para esta patología informó que esta condición debe
diagnosticarse por método de descarte, es decir, otras patologías
parecidas deben descartarse primero para poder llegar a este
diagnóstico, esto porque la patología es muy inespecífica (11).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Las siguientes patologías se han descrito como diagnóstico diferencial


de esta patología: tendinopatía rotuliana, luxación rotuliana, apofisitis
tibial (Lesión de Osgood – Slachtter) y apofisitis rotuliana (Enfermedad
de Sinding Larsen Johansson)

ENFERMEDAD DE SINDING LARSEN JOHANSSON

La enfermedad de Sinding Larsen Johansson forma parte del grupo de


las osteocondrosis. Se denomina osteocondrosis a los trastornos de la
osificación de una apófisis o epífisis. La enfermedad de SLJ constituye
una causa frecuente de aparición de dolor e impotencia funcional de la
rodilla en deportistas adolescentes en edad de crecimiento rápido (12).

Es una lesión causada por uso excesivo más que por una causa
traumática, este uso excesivo genera una inflamación del hueso en la
parte inferior de la rótula producido por una tracción repetida del
tendón rotuliano (12).
18

La tracción repetida en el polo distal de la rótula producto de un uso


continuo del cuádriceps crea una sincondrosis en la punta de la rótula,
esto puede ocasionar una calcificación y osificación crónica.

EPIDEMIOLOGIA

El SLJ suele afectar a adolescentes y niños entre los 10 y 15 años de


edad, aunque no se excluye su presencia en poblaciones más grandes
que practiquen deporte también (13).

CARACTERISTICAS CLINICAS

En la exploración subjetiva el paciente suele referir dolor, hinchazón y


un aumento de la sensibilidad en la rodilla, con mayor presencia en el
polo inferior de la rótula. Actividades como caminar, arrodillarse, saltar,
subir escaleras puede reproducir dolor, sin embargo, una alta
sensibilidad al tacto y un bulto sensible en la zona infrapatelar pueden
aumentar nuestra sospecha de esta patología ya que son signos
comunes. Al ser una patología bastante difícil de distinguir por su
similitud clínica con otras patologías se recomienda el uso de pruebas
de imagen en donde se pueda observar la fragmentación ósea en el
polo distal de la rótula (12).

HISTORIA NATURAL

Si bien los síntomas pueden durar meses, al igual que la enfermedad


Osgood Schlatter, esta patología es autolimitada, suelen recuperarse
al completo los pacientes cuando la placa de crecimiento de la rótula
se cierra (12).

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

• Fractura por estrés de la rótula


• Tendinopatía rotuliana
• Enfermedad de Osgood Schlatter
19

ENFERMEDAD DE HOFFA

La grasa infrapatelar, también conocida como grasa de Hoffa es una


estructura intracapsular y extrasinovial que llena el compartimiento
anterior de la rodilla, es una de las estructuras de rodilla más inervadas
y vascularizadas, hay varios estudios que afirman que la grasa de Hoffa
es la estructura con mayor capacidad para generar nocicepción.

Inflamaciones y fibrosis causadas por traumas o cirugías pueden


conducir a muchas lesiones artrofibróticas como la enfermedad de
Hoffa (15).

GRASA DE HOFFA COMO GENERADORA DE DOLOR

El principal hallazgo que indica a la grasa de Hoffa como productora de


dolor es el hecho de que se han encontrado fibras nerviosas
nociceptivas en todo este tejido, acompañado con altos niveles de
sustancia P, esta sustancia es un neuropéptido relacionado a las
transmisiones nociceptivas, al igual que se ha demostrado que juega
un papel importante en la inflamación y vasodilatación, ya que ante un
daño suele liberar sustancias pro-inflamatorias.

Se sabe poco sobre el desarrollo de una patología en la grasa de Hoffa,


sin embargo, se cree que dada su ubicación anatómica se expone
demasiado a cargas mecánicas, especialmente en mecanismos de
extensión o extensión forzada, por ejemplo, al bajar una cima. Si este
tejido se lesiona y no se recupera de manera correcta puede provocar
fibrosis y osificación, alterando así la biomecánica de la rodilla (15).

HISTORIA CLINICA Y EXAMEN FISICO (15)

Los pacientes con patología en la grasa de Hoffa suelen referir un dolor


anterior de rodilla “ardiente”, doloroso y profundo en ambos lados del
tendón rotuliano, cerca del polo inferior de la rótula. Este tipo de dolor
suele reproducirse cuando hay una extensión completa de la rodilla.
20

Existe una prueba que busca reproducir el dolor del paciente para
tratar de identificar la enfermedad de Hoffa, esta es la prueba de Hoffa,
si al momento de realizar la prueba hay dolor se da como positiva la
prueba. El dolor no solo puede reproducirse por medio de esta prueba,
sino también con maniobras de extensión completa de rodilla y una
contracción isométrica del cuádriceps en extensión completa.

Es importante mencionar que la grasa de Hoffa también puede resultar


dañada como un efecto secundario de otra lesión, por ejemplo, se ha
visto que en lesiones de meniscos o ligamento cruzado anterior esta
grasa se encuentra inflamada y también puede ser una fuente
nociceptiva que esté agravando la experiencia dolorosa del paciente.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Entre las patologías comunes que pueden ser diagnósticos


diferenciales tenemos una especial, y es que Dragoo y colaboradores
(15) declaran que suele confundirse mucho con una tendinopatía
rotuliana y suele haber muchos diagnósticos erróneos por esta
confusión y falta de conocimiento de la grasa de Hoffa. Otras
patologías que nos sirven como diagnóstico diferencial son: las
lesiones en meniscos y la lesión del ligamento cruzado anterior.

TENDINOPATIA CUADRICIPITAL

La tendinopatía cuadricipital es una causa importante de dolor anterior


de rodilla, está a contrario de la tendinopatía rotuliana se ve más en
deportistas y suele generarse por cambios repentinos en la carga,
traumatismos o estrés repetitivo en el tendón. Comúnmente coexiste
con la tendinopatía rotuliana, pero esto es ignorado por los clínicos ya
que se cree que “la rodilla del saltador” refiere únicamente a la
tendinopatía rotuliana cuando no es así, de hecho, no solo los clínicos
han ignorado a la tendinopatía cuadricipital, sino también el área de
investigación se ha centrado más en investigar la rotuliana. Es tiempo
de distinguir y separar a estas dos patologías, ya que, si bien en la
21

mayoría de los casos coexisten en el paciente, en otros pueden


presentarse manera aislada al principio de los síntomas (16).

Si bien la historia clínica, el examen físico, los pronósticos e incluso los


diagnósticos diferenciales suelen ser parecidos, hay datos que pueden
ayudarnos a distinguir entre una tendinopatía rotuliana o una
cuadricipital, aunque como repito, es muy común que estas dos
coexistan al mismo tiempo y que nuestras estrategias de intervención
sean muy parecidas por su similitud biomecánica (17).

Mientras que el dolor en la tendinopatía rotuliana se presenta debajo


de la rótula, en la tendinopatía cuadricipital se presenta justo por
encima de la rótula, en donde se inserta el tendón rotuliano y contrario
a la tendinopatía rotuliana, esta tendinopatía suele reproducir los
síntomas en posiciones de flexión de rodilla muy profundas (16).

Ante la falta de evidencia científica con respecto a la patología,


entender la biomecánica y anatomía de la articulación puede
ayudarnos diagnosticar, valorar y examinar este tejido que ha sido
descuidado por la evidencia científica.

SINDROME DE LA PLICA SINOVIAL

El síndrome de la plica sinovial abarca una amplia colección de


síntomas que afectan generalmente a ambos sexos en la primera a la
tercera década de vida. Existe una amplia variación de prevalencia en
el SPS que va del 3% al 30%, aunque los estudios normalmente citan el
10%. De acuerdo a su ubicación, la plica sinovial se clasifica de la
siguiente forma: suprapatelar, mediopatelar, infrapatelar o lateral, sin
embargo, la plica medial es la que suele dar mayores síntomas (18).

Las plicas se vuelven patológicas cuando las cualidades del tejido


cambian a raíz de un proceso inflamatorio que altera las propiedades
del tejido sinovial. Una plica que ha pasado por un proceso
inflamatorio, puede volverse una plica inelástica, tensa, engrosada y
22

fibrótica, incluso a veces hialinizada, estos cambios pueden


condicionar a que exista un pinzamiento entre la rótula y el fémur en la
extensión de rodilla (18).

SINTOMAS

La mayoría de los casos de SPS son idiopáticos y los síntomas se estima


que en el 60% de los casos son bilaterales, sin embargo, pueden no
manifestarse de manera simultánea. Los pacientes suelen referir
exacerbación de los síntomas en actividades que involucren
movimientos de flexo-extensión de rodilla.

Los hallazgos en los síntomas podrían hacernos pensar en otras


patologías un poco más comunes ya que la clínica de esta patología es
muy similar a otras patologías de patrón capsular o no capsular,
entonces ¿cómo se diagnóstica? (19)

DIAGNOSTICO

Uno de los puntos más importantes en el diagnóstico de la SPS es


realizar una correcta historia clínica a nuestros pacientes. El
diagnóstico suele darse por información, historia clínica e
imagenología. Debe sospecharse en cualquier persona, aunque es muy
poco común entre niños menores de 10 años. Algunos pacientes
informarán de traumatismo o lesiones por torsión que vienen
acompañadas de un derrame articular. Otros datos recogidos en la
historia clínica son importantes a la hora de realizar el diagnóstico:

• Dolor anterior de rodilla después de trabajo físico o actividad


deportiva
• Dolor que se reproduce en movimientos de flexo-extensión de
rodilla
• Actividades como subir, bajar escaleras o ponerse en cuclillas son
hallazgos de sospecha de SPS
• El dolor suele ser intermitente y sordo
23

• Los pacientes suelen sentir una rodilla inestable (19).

EXAMEN FISICO

Al examinar la rodilla es importante asegurarse de que el paciente esté


relajado y en decúbito supino, en esta posición trataremos de ubicar la
plica y palparla para ver de qué forma se reproduce el dolor, algunos
pacientes pueden referir dolor a la palpación muy leve y otros no tanto,
es importante evaluar la respuesta con el lado contralateral y también
tener muy en cuenta que la palpación no es un método diagnóstico
muy fiable ya que esa sensación dolorosa puede no venir de la plica,
sino más bien de otro tejido sensibilizado.

El “Hughston plica test” y el “Stutter test” son dos pruebas que podrían
ayudarnos a pensar más en este síndrome.

Es común encontrar derramos e hinchazón en la rodilla, así como


también una rodilla rígida. Así como en cualquier otro diagnóstico es
importante tener en cuenta a otras patologías que podrían ser la causa
principal del problema (20).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

• Patología de meniscos
• Enfermedad de Hoffa
• Artrosis de rodilla (en este caso, es probable que ambas
patologías coexistan)
• Lesiones ligamentosas como LCA
• Tendinopatía rotuliana

ROTULA BIPARTITA

Una rótula bipartita es una afección congénita causada por la falla de


la rótula para fusionarse, en la inmensa mayoría de los casos suele ser
asintomática y su prevalencia es muy bajita, se estima que tan sólo el
2% de la población mundial tiene rotula bipartita y la mayoría de ellos
ni siquiera lo saben. La más común es la tipo III que es en la región
24

superolateral y también es muy común que se encuentre de forma


bilateral, la estadística nos habla de que es un 50% de probabilidad (21).

CLASIFICACIÒN

Clasificación Saupe (21)


Tipo Incidencia Ubicación
Tipo I 5% Polo inferior
Tipo II 20% Margen lateral
Tipo III 75% Polo superolateral

ROTULA BIPARTITA DOLOROSA

La rótula bipartita puede resultar dolorosa posterior a una lesión


indirecta o directa, este dolor puede darse por una ruptura de la zona
fibrocartilaginosa entre la rótula y el fragmento accesorio. Esta unión
fibrocartilaginosa puede tardar en curar y suele dar dolores
persistentes.

Tan sólo el 2% de los pacientes se vuelven sintomáticos, sin embargo,


como dije anteriormente, suelen ser pacientes con dolores
persistentes (21).

EXAMEN FISICO

En el examen físico podemos encontrar: sensibilidad localizada sobre


el fragmento accesorio (comúnmente rotula superolateral), también
podemos encontrar un hematoma, una prominencia inusual en la
rótula o un “defecto” palpable y por último, una rotula más grande de
lo normal (21).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Las patologías en el diagnóstico diferencial de esta condición son muy


pocas ya que la clínica suele ser bastante exclusiva, sin embargo,
puede confundirse con una fractura de rotula y con una “gonartrosis”.
25

LESIÓN LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

En Estados Unidos las lesiones de ligamento cruzado anterior son muy


comunes, se cree que aproximadamente ocurren 120,000 cada año,
principalmente durante los años escolares (secundaria y universidad),
aún y cuando el número ya es bastante grande, la incidencia de estas
lesiones sigue en aumento, especialmente en las mujeres.

El diagnóstico de estas lesiones en estadios agudos es un desafío para


el fisioterapeuta ya que debido a la hinchazón y al aumento de tono en
los músculos no se puede realizar una correcta valoración. Una buena
historia clínica y un examen físico adecuado son herramientas
indispensables para un buen diagnóstico de lesión en el ligamento
cruzado anterior. Las pruebas de imagen han mostrado ser buenos
coadyuvantes en el diagnóstico, sin embargo, la prueba de imagen por
excelente para esta lesión es la resonancia magnética (22).

EPIDEMIOLOGIA

Es complicado poder evaluar el riesgo anual de lesiones en el


ligamento cruzado anterior, sin embargo, Gornitzky y colaboradores
realizaron una revisión sistemática con metaanálisis y encontraron que
la incidencia general en mujeres es de 0.081 lesiones por cada 1000
exposiciones al deporte. Los deportes de mayor riesgo para ellas
fueron el futbol y el baloncesto.

En poblaciones masculinas, la incidencia global fue de 0.05 por 1000


exposiciones al deporte y los deportes de mayor riesgo para ellos fue
el futbol y el lacrosse.

Anteriormente se creía que estas lesiones ocurrían por mecanismos


“non-contact”, esto es sin contacto, sin embargo, estos resultados se
han desafiado en los últimos años. En un estudio del 2007, Joseph y
colaboradores demostraron que entre el 2007 y 2012, el 58% de las
lesiones de este tipo fueron resultado de un mecanismo de contacto.
26

Independientemente de cual fuera el mecanismo, tanto las lesiones


por contacto y las lesiones sin contacto son muy frecuentes.

Existen 2 datos importantes a mencionar con respecto a las lesiones de


ligamento cruzado anterior y su epidemiologia.

1. En los primeros 2 años después de la cirugía, los pacientes tienen


un riesgo similar de lesionar el LCA contralateral o incluso de
romper el injerto.
2. Uno de los factores de riesgo más importantes para una rotura
del ligamento cruzado anterior es que previamente ya hayas
pasado por una lesión de este tipo (23).

MECANISMO DE LESIÓN Y FACTORES DE RIESGO

Maniobras de aterrizaje o mecanismos que implican


aceleración/desaceleración en combinación con un valgo de rodilla
forzado. Se han descrito también mecanismos de rotación como
contribuyentes a la lesión.

Existen varios factores de riesgo, los comúnmente descritos son una


flexión de rodilla y cadera reducida durante el aterrizaje, se cree que
son factores de riesgo ya que estas posiciones ejercen una mayor carga
sobre los componentes pasivos de la articulación, en lugar de transferir
esa carga a los componentes más dinámicos. Otro factor de riesgo
importante parece ser la rotación interna de la cadera junto con una
rotación interna de la tibia, esta combinación puede contribuir a un
valgo de rodilla forzado. Si bien el valgo de rodilla no tiene por qué ser
un factor de riesgo importante dadas las grandes variabilidades
motoras de persona a persona, es importante tener en cuenta la carga
que está recibiendo ese patrón de movimiento, a largo plazo puede
resultar en una lesión por acumulación de carga.

Entonces una lesión de ligamento cruzado anterior sin contacto


ocurriría en el contexto en el que un atleta aterriza de un salto con la
cadera relativamente extendida y en rotación interna, mientras que la
27

rodilla se encuentra casi en una extensión completa al mismo tiempo


que la tibia se encuentra en una rotación y el pie plantado en el piso
(22).

HISTORIA CLINICA Y EXAMEN FISICO (22)

El diagnóstico de la patología consiste en combinar la historia clínica


del paciente, el examen físico y si es necesario hacer uso de pruebas
de imagen. Es común y muy frecuente que las lesiones de ligamento
cruzado anterior ocurran concomitantemente con lesiones en otros
tejidos como meniscos, cartílagos o ligamentos. Es importante que
durante nuestra valoración tengamos especial atención en considerar
otro tipo de lesiones.

En la historia clínica hay datos que debemos prestar atención,


especialmente son tres los que nos describe la literatura científica:

1. Un mecanismo de lesión que incluya aceleración o


desaceleración o un mecanismo de lesión parecido a los
mencionados anteriormente. Es relevante mencionar que
pueden existir otros mecanismos de lesión.
2. El paciente puede sentir o escuchar un “pop” en la articulación
3. Si fue una lesión de ligamento cruzado anterior es frecuenta que
haya una hemartrosis 2 horas después de la lesión.

En cuanto a los test ortopédicos, tenemos una gran variedad, sin


embargo, así como en otras patologías o regiones corporales no todos
cuentan con suficiente evidencia científica que los avale. En esta
patología contamos con algunos que han demostrado tener una alta
sensibilidad y especificidad:

• Lachman test es el más preciso con una sensibilidad del 85% y


una especificidad del 94%
• El cajón anterior de rodilla tiene una sensibilidad del 92% y 91%
de especificidad, esto en lesiones crónicas, sin embargo, en
lesiones más agudas la estadística disminuye.
28

• La prueba de deslizamiento de pivote cuenta con un 98% de


sensibilidad, es una buena prueba para indicar una ruptura del
ligamento cruzado anterior, sin embargo, un negativo en esta
prueba no es suficiente para descartar la patología ya que tiene
tan solo un 24% de especificidad (22).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL Y LESIONES CONCOMITANTES

Después de una lesión traumática en la rodilla es importante seguir las


reglas de Ottawa en rodilla para descartar alguna fractura. Las reglas
de Ottawa tienen una muy alta sensibilidad (98.5%), sin embargo, la
especificidad es baja (48.5%).

Preguntas de Ottawa en rodilla:

1. ¿El paciente es mayor a 55 años de edad?


2. ¿Hay sensibilidad aislada en la rótula?
3. ¿Hay sensibilidad en la zona de la cabeza del peroné?
4. ¿El paciente no logra realizar una flexión de rodilla de 90º?
5. ¿El paciente no puede caminar más de 4 pasos soportando su
propio peso corporal?

Pacientes que hayan contestado “sí” como mínimo una de estas 5


preguntas, deberían ser considerados a aplicar una radiografía para
descartar una fractura.

Como dijimos anteriormente, las lesiones de ligamento cruzado


anterior suelen venir acompañadas de lesiones en otros tejidos, como,
por ejemplo, lesiones en otros ligamentos, daño a meniscos, cartílago
articular, medula ósea o incluso fracturas intra-articulares. La
probabilidad de lesión concomitante del ligamento colateral y del
ligamento cruzado posterior son pocas, sin embargo, cuando
hablamos del ligamento colateral medial y lesión en meniscos la
estadística sube (23).
29
30

DOLOR MEDIAL DE RODILLA

En esta sección se abordarán 4 patologías que pueden desencadenar


dolor en la zona medial de la rodilla. Las patologías son las siguientes:

1. Tendinopatía de la pata de ganso


2. Lesión de ligamento colateral
3. Lesión de menisco medial
4. Bursitis anserina

TENDINOPATIA DE LA PATA DE GANSO

Esta tendinopatía se asocia a cambios en la carga a la que se ve


sometido el tendón, también a un sobreuso del complejo músculo
tendinoso o incluso a veces son consecuencia de una bursitis. Esta
patología ha sido descrita en deportes que exigen movimientos
bruscos y repetidos, desplazamientos laterales, balancear o pivotear
sobre las rodillas, por ejemplo, deportes como basquetbol, futbol o
deportes de raqueta (25).

Es de destacar que este padecimiento es más frecuente en mujeres de


mediana edad con pelvis ancha y rodillas en valgo, la hipótesis detrás
de esto es que las fuerzas de fricción entre los tendones y la
prominencia del cóndilo medial de la rodilla es muy frecuente (25).

La tendinopatía de la pata de ganso se caracteriza por dolor en la


inserción de los músculos semimembranoso, semitendinoso, recto
interno y sartorio, este dolor se puede presentar al correr, subir y bajar
escaleras o pendientes, levantarse cuando estamos en cuclillas o en un
asiento bajo. Se ha descrito que el dolor puede ser incluso
incapacitante en algunos pacientes, esto en etapas un poco más
graves y reactivas (25).
31

EXPLORACION FISICA

En cuanto a la exploración física en la literatura han descrito muy pocos


test a tener en cuenta, sin embargo, como en las demás patologías con
falta de evidencia científica, el conocimiento anatómico, biomecánico
y fisiopatológico puede ayudarnos a crear nuestras propias
herramientas diagnosticas o de valoración. La contracción resistida de
los isquiotibiales combinado con una contracción resistida a la
aducción puede ser una herramienta útil para su valoración objetiva.
En la literatura se describe el bostezo forzado de valgo de rodilla, sin
embargo, esta prueba es poco fiable por las muchas otras patologías
que podrían dar un falso positivo (26).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Hay que hacer un correcto diagnóstico diferencial en la patología ya


que se ha visto que tanto la tendinopatía de la pata de ganso como la
bursitis pueden imitar muy bien los síntomas de otras entidades
clínicas, entre las principales tenemos:

• Lesión del menisco medial


• Lesión de ligamento colateral medial
• Bursitis anserina
• Radiculopatías

LESION DE LIGAMENTO COLATERAL MEDIAL

Así como en las demás lesiones ligamentosas, las lesiones en los


ligamentos colaterales de rodilla pueden definirse en tres grados de
lesión:

• Grado I: Sensibilidad localizada sin laxitud aparente


• Grado II: Hay más sensibilidad y se denota una laxitud clara. La
ruptura de fibras es casi completa y hay signos de inflamación
muy evidentes
• Grado III: La rotura de las fibras es completa.
32

EPIDEMIOLOGIA

Las lesiones del ligamento colateral medial son las más comunes en
cuanto a lesiones ligamentosas refiere, se estima que la lesión de estas
estructuras ocurre en 0.24 por cada 1000 personas en los Estados
Unidos, sin embargo, suele ser más común en hombres (0.36) que en
mujeres (0.18). El ligamento suele lesionarse con fuerza de valgo en la
rodilla y las lesiones más frecuentes están dadas por lesiones de
contacto practicando algún deporte. Es común que esta lesión ocurra
de manera aislada, sin embargo, no podemos perder de vista el hecho
de que otras estructuras también pudieron ser dañadas dado el
mecanismo de lesión (27).

SINTOMAS

El dolor de rodilla medial es el síntoma más común en una lesión del


ligamento colateral de la rodilla. Las lesiones de grado I y II suelen
causar más dolor que las lesiones de grado III. El dolor suele ir
acompañado de una sensación de bloqueo en la rodilla, además los
pacientes suelen referir escuchar un sonido de “pop” al momento de la
lesión, aunque esto sea más característico de una lesión de ligamento
cruzado anterior. Los pacientes con lesiones de mayor grado suelen
referir una sensación de inestabilidad. En algunos pacientes en donde
la lesión ha comprometido otros tejidos, también se pueden sentir
síntomas neurovasculares como perdida de sensibilidad en alguna
zona o falta de fuerza muscular (27).

EXAMEN FISICO

El examen físico consiste en la palpación, observación y aplicación de


algunas pruebas para valorar el ligamento. En cuanto a la palpación, lo
importante es encontrar sensibilidad en la zona, así como también
posibles zonas de edematización. En cuanto a la observación, es
interesante encontrar signos claros de una inflamación o incluso en
lesiones de grado alto puede haber una alineación “anómala” de la
33

articulación, es importante evaluar estos detalles y comparar con el


lado contralateral.

En cuanto a los test ortopédicos, tenemos uno en especial que parece


ser el más descrito por la bibliografía, “test de estrés en abducción”,
este test se puede aplicar con la rodilla a 0 o 30 grados de flexión. Si
bien lo que se trata de descubrir en este test es el dolor, también se
debe tomar en cuenta el grado de laxitud de la rodilla al momento de
realizar la maniobra, si la laxitud ocurre a los 30 grados de flexión, pero
no a los 0 grados se podría concluir que hay una lesión del ligamento
colateral medial acompañado de daño en la capsula posterior.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

• Lesión del menisco medial


• Lesión de ligamento cruzado anterior
• Bursitis anserina
• Lesión muscular del vasto medial
• Fractura de tibia

LESION DE MENISCO MEDIAL

Lesiones que involucran desprendimiento de los meniscos afectan


profundamente la biomecánica y cinemática de la rodilla, al igual que
a raíz de esas lesiones los cambios degenerativos en la rodilla se
aceleran (28).

Aunque las lesiones del menisco medial se pueden dar a nivel anterior
o posterior se le describe como una patología “medial” de la rodilla.

EPIDEMIOLOGIA

La incidencia de desgarros en la raíz posterior del menisco medial es


más alta de lo que se pensaba en anteriores años, representan
aproximadamente del 10% al 21% de las roturas y su prevalencia puede
ser aún mayor, sin embargo, las lesiones del cuerno posterior no son
tan comunes.
34

Las lesiones meniscales son más comunes en hombres ya que suelen


estar más involucrados en deportes más agresivos, otro grupo de
riesgo son personas de edad avanzada, específicamente los mayores
de 55 años en donde un menisco degenerado es mucho más propenso
a padecer roturas parciales o totales.

Los factores de riesgo que pueden predisponer más al paciente a


padecer una lesión de este tipo son: edad avanzada, porcentaje de
grasa corporal alto, ser mujer y tener unos bajos niveles de actividad
física (29).

DESGARRO MENISCAL DEGENERATIVO

Este tipo de desgarres ocurren en ausencia de un trauma y se debe


principalmente a la edad de la persona y el grado de degeneración del
menisco.

DESGARRO MENISCAL TRAUMATICO

La mayoría de veces en este tipo de lesión traumático los desgarros


reportados son verticales o longitudinales. Estos desgarros se deben a
una fuerza excesiva y el mecanismo de lesión más común es una lesión
por torsión en una extremidad semiflexionada que soporta peso. Es
común que estas lesiones vengan acompañadas de otras, como, por
ejemplo, lesiones del ligamento medial o el ligamento cruzado anterior
(30).

PRESENTACION CLINICA

• Sensación de bloqueo en la rodilla


• Suele escucharse un “click”, esto es porque la parte desgarrada
del menisco se mueve debajo del cóndilo femoral.
• Dolor medial de rodilla
• Actividades como ponerse en cuclillas o arrodillarse suelen
empeorar el dolor
• Dolor residual intermitente
35

La presentación clínica no varía mucho de una lesión degenerativa a


una traumática (28).

DIAGNOSTICO

En cuanto al diagnóstico tenemos que recopilar muy bien la


información y correlacionar los hallazgos subjetivos con los objetivos.

En cuanto a las pruebas objetivas tenemos:

• Palpación: Puede reproducir el dolor a la palpación en la línea


articular
• Suele haber dificultad para la extensión de rodilla completa
• Imposibilidad de flexionar de manera completa la rodilla a causa
del dolor
• En pacientes con dolor intenso suele haber una marcha
antiálgica

Las pruebas diagnósticas aplicadas de manera aislada carecen de alta


sensibilidad y especificidad, sin embargo, cuando se combinan el test
de Appley, el “Thessaly test” y el test de McMurray suelen aumentar,
así que se recomienda siempre aplicarlas juntas (28).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Si bien el diagnóstico diferencial consta de descartar otras patologías


parecidas, en esta patología el principal diagnóstico diferencial
consiste en identificar el tipo de desgarro que sucedió en el menisco,
así como también la extensión y alcance del desgarro. Dadas estas
condiciones en el diagnóstico diferencial se recomienda el uso de
pruebas de imagen para complementar la clínica y de esta forma
podamos conocer más el alcance de la lesión.
36

BURSITIS ANSERINA

La bursitis anserina es menos común que otro tipo de bursitis como la


prepatelar o infrapatelar, sin embargo, puede causar un dolor intenso
y muy discapacitante. La bursa anserina se encuentra en la inserción
tendinosa de los músculos sartorio, grácil y semitendinoso. Los
pacientes con esta patología suelen tener dolor sobre la articulación
medial de la rodilla y aumento del dolor rotación externa de rodilla (31)

SIGNOS Y SINTOMAS

El examen físico puede revelar sensibilidad puntual en la parte anterior


de la rodilla, justo debajo de la articulación medial de la rodilla en la
inserción tendinosa de la pata de ganso. Es común que se encuentre
acumulación de líquido alrededor de la bursa, la flexión activa resistida
de la rodilla puede provocar el dolor al igual que una máxima flexión de
rodilla pasiva puede reproducir el dolor. Al contrario de otro tipo de
bursitis es raro que esta bursa se infecte (31).

DIAGNOSTICO

En cuanto al diagnóstico, además de toda la historia clínica, los signos,


síntomas y hallazgos con pruebas, también se complementa con
estudios de sangre para descartar alguna infección que tenga que ser
atendida (31).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Entre los principales diagnósticos diferenciales encontramos:

• Artrosis de rodilla
• Lesión del ligamento colateral medial
• Tendinopatía de la pata de ganso, aunque en este caso, como
hemos descrito en el apartado de esta tendinopatía, no es para
nada raro y de hecho es muy común encontrar una bursitis y una
tendinopatía de la pata de ganso coexistiendo al mismo tiempo
• Neuropatía del femoral
37

• Lesión del menisco medial


• Síndrome de dolor patelofemoral
38
39

DOLOR LATERAL DE RODILLA

En esta sección se describirán 4 patologías las cuales pueden causar


dolor en la zona lateral de la rodilla

1. Lesión de ligamento colateral lateral


2. Tendinopatía del poplíteo
3. Lesión de menisco lateral
4. Síndrome de la cintilla iliotibial

LESION DEL LIGAMENTO COLATERAL LATERAL

El ligamento colateral es una estructura importante que previene los


movimientos excesivos en varo de rodilla, al igual que lo descrito en el
ligamento colateral medial y con otros ligamentos, este tejido puede
estar en 3 grados de lesión distintos, fase I, fase II y fase III, en esta
ocasión no abordaremos esto porque ya ha sido explicado en párrafos
anteriores.

Las lesiones del ligamento colateral lateral son mucho menos


frecuentes comparadas a las del LCM. Si bien las fuerzas de valgo
dinámicas forzadas son muy comunes en la práctica deportiva, las
fuerza en varo no son tan comunes, esto se cree que es uno de los
principales contribuyentes a que este ligamento no se lesione con
tanta frecuencia, sin embargo, el mecanismo en varo no es el único
mecanismo de lesión que puede tener esta patología, las fuerzas de
hiperextensión y rotación externa de rodilla podría ser otra forma de
lesión en este ligamento (27).

Aunque la lesión de este ligamento es un suceso extraño no es


imposible de que suceda, de hecho, es común que cuando este tejido
se ve afectado casi siempre hay una lesión secundaria de otros tejidos,
la literatura nos recomienda que ante la sospecha de una lesión de este
tipo se necesita valorar las estructuras neurovasculares ya que es muy
probable que también hayan sido afectadas (27).
40

SINTOMAS

En general, los síntomas en una lesión del ligamento colateral lateral


son muy parecidos al de una lesión del LCM, lo que cambia
evidentemente es la cara en donde se presentan los síntomas,
evidentemente en este caso se presentan en el lado lateral de la rodilla.
Los síntomas más comunes son:

• Dolor en la cara lateral de la rodilla


• El dolor suele ir acompañado de una sensación de bloqueo de
rodilla
• El dolor en grado I y II suele ser más intenso que en una lesión de
grado III
• En lesiones de alto grado la sensación de inestabilidad en la
rodilla es muy frecuente (27).

EXAMEN FISICO

El examen físico consta de una palpación en todo el recorrido del


ligamento tratando de encontrar signos de inflamación que nos
indiquen una posible lesión en el tejido, es de relevancia mencionar
que existen sujetos en los que el ligamento colateral lateral no se
encuentra presente, esto por causas congénitas.

Seguido a la palpación podemos aplicar pruebas ortopédicas para


valorar el tejido. Existen varias pruebas, sin embargo, la más usada y
estudiada en esta patología es la de “Prueba de esfuerzo de aducción”.
Esta prueba a pesar de ser de las más usadas, tan solo presenta una
sensibilidad y especificidad del 25% por lo que los resultados de la
prueba deben ser tomados con cautela (27).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Estas son las condiciones que pueden ser un diagnóstico diferencial en


la patología:

• Lesión del menisco lateral


41

• Síndrome de la banda iliotibial


• Tendinopatías (poplíteo o femoral)
• Artrosis de rodilla

TENDINOPATIA DEL POPLITEO

Esta tendinopatía no es muy común de encontrar en clínica y más en


personas no deportistas, sin embargo, entre las poblaciones más
frecuentes de encontrar esta lesión es en poblaciones más deportistas
como los corredores de larga distancia. Al igual que en otras
tendinopatías, el tendón del poplíteo se puede presentar reactivo ante
cargas que no son toleradas, un ejemplo es que, en corredores de larga
distancia, el poplíteo al ser un músculo que estabiliza la rodilla suele
verse muy cargado en movimientos de rodilla repetitivos (34).

SINTOMAS

Aunque en este e-Book se describe como un dolor en la cara lateral, en


clínica se puede encontrar como un dolor posterolateral en la
articulación de la rodilla. Los síntomas comunes son: inicio de dolor
agudo y dolor a la palpación. El dolor suele empeorar cuando el
músculo vuelve a cargarse y actividades físicas como caminar, correr y
subir escaleras no suelen verse bien toleradas por pacientes con esta
condición. Como dijimos en el párrafo anterior, esta patología suele ser
muy diagnosticada en corredores y triatletas profesionales, por ende,
encontrar esta patología en poblaciones no deportista no es muy
común, sin embargo, no debemos excluir el hecho de que un paciente
no deportista puede presentar esta lesión a raíz de un traumatismo
directo (34).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

El diagnóstico de esta patología suele darse con una historia clínica y


una exploración física, las pruebas de imagen no suelen ser necesarias
a no ser que pensemos en alguna bandera roja.
42

Es importante que en nuestro diagnóstico diferencial podamos


diferenciar esta patología con una rotura del cuerno posterior de algún
menisco, estas roturas suelen confundirse con esta tendinopatía. Otros
diagnósticos diferenciales son:

• Osteocondritis disecante
• Síndrome de la bandilla iliotibial
• Quiste de Baker

LESION DEL MENISCO LATERAL

El mecanismo de lesión más común en esta patología es por una fuerza


torsión con la extremidad anclada en el piso, al igual que se han
descrito otros mecanismos como una hiperflexión de rodilla
acompañada de una rotación interna del pie, esto genera una fuerza
de valgo que suele poner en compromiso al menisco. De igual forma
suelen haber lesiones degenerativas en donde los microtraumatismos
repetitivos pueden condicionar a una rotura del menisco (28).

Existen varios tipos de roturas en los meniscos:

• Radial
• Agarradera
• Solapa
• Degenerativa
• Longitudinal

Es común que tras una lesión de este tipo el paciente no logre una
flexión o extensión de rodilla completa, este movimiento limitado
puede ir acompañado de una crepitación articular (28).

SINTOMAS Y EXAMEN FISICO

El paciente suele presenta un dolor de rodilla muy intensa, hinchazón


y bloqueo articular en las etapas más agudas de la lesión.
43

Dentro de las lesiones de menisco tenemos unos criterios diagnósticos


los cuales nos hacen pensar con mayor grado de sospecha que
estamos ante una lesión de este tipo, en este criterio diagnostico se
considera de manera casi segura que existe una lesión de este tipo
cuando se presenta tres o más de estos hallazgos:

• Dolor a la palpación en la línea articular


• Dolor en la línea articular durante la hiperflexión de rodilla
• Dolor durante la rotación interna del pie con la rodilla flexionada
• Musculo cuádriceps débil
• Dolor en la línea articular al realizar una hiperextensión de rodilla
(28).

EXAMEN FISICO

Dentro del examen físico contamos con algunas pruebas ortopédicas


que resultan ser grandes coadyuvante en el diagnóstico de la
patología:

1. Prueba de McMurry
2. Prueba de Ege
3. Prueba de Teselia
4. Prueba de Steinman

Es importante que el diagnóstico de esta patología se correlacione con


pruebas de imagen que confirmen el diagnóstico, especialmente en
poblaciones deportistas (29).

SINDROME DE LA BANDA ILIOTIBIAL

Este síndrome presenta una estadística en la cual se cree que afecta


entre el 7% y el 14% de los corredores y se asocia no solo a ellos, sino
también a otras actividades como ciclismo, deportes de campo,
natación, senderismo y baloncesto. El dolor suele ser descrito en la
parte lateral de la rodilla, sin embargo, el dolor puede irradiar hacia la
cadera o el músculo.
44

La etiología de esta patología ha sido de gran debate en los últimos


años, existen algunas teorías las cuales nos indican que esta lesión se
produce a raíz de una fricción que se genera entre la banda iliotibial y
el epicóndilo lateral del fémur, esta fricción podría ocurrir en
movimientos de flexo-extensión repetitivos. Igual tenemos otras
teorías como una compresión de tejidos adyacentes (bursas y tejidos
más profundos). (32)

FACTORES DE RIESGO

• Mala gestión de la carga


• Cambios repentinos en la exposición a la carga
• Correr en colinas tanto en ascenso como en descenso
• Excesiva rotación interna de la tibia
• Pronación excesiva del pie
• Debilidad en abductores de cadera

Estos 3 últimos factores de riesgo deben ser tomados con precaución,


debido a la alta variabilidad anatómica y funcional entre individuos (32).

HISTORIA CLINICA

Preguntas interesantes a hacer en esta patología son:

¿Cuál es el sitio exacto del dolor y qué actividades empeoran los


síntomas? En el síndrome de la banda iliotibial es común que el dolor
se encuentre 2 – 3 centímetros encima de la línea articular de la rodilla,
sobre el epicóndilo lateral.

¿Qué deportes practicas?, ¿El dolor se alivia con el descanso?, ¿Tu


entrenamiento ha aumentado en este tiempo? El dolor en el SBI suele
ocurrir con mayor frecuencia en corredores, al igual que se suele aliviar
con el descanso y los aumentos en la carga suelen ser un factor
desencadenante de esta patología.
45

Es importante también preguntar sobre síntomas de rigidez en la


rodilla, inestabilidad o derrama articular, ya que estos signos y
síntomas están más relacionados a una patología intraarticular (33).

EXAMEN FISICO

• Evaluar si la persona presenta signos de patología intraarticular


(hinchazón, efusión o cambios en la piel)
• La prueba de sentadilla en una pierna suele reproducir los
síntomas del paciente
• Pruebas de menisco negativas
• Test de provocación como el de Ober o el de Noble suelen
reproducir los síntomas del paciente y pueden ayudar con el
diagnóstico
• Evaluar las deficiencias en rangos de movimiento o patrones de
activación muscular (33).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

La principal patología a descartar en caso de pensar en este síndrome


de la banda iliotibial es la rotura de menisco lateral ya que estas dos
patologías suelen causar confusión en los síntomas, sin embargo,
también tenemos otras importantes como tendinopatía del bíceps
femoral, fracturas por estrés, síndrome patelofemoral y lesión del
ligamento colateral lateral.
46
47

DOLOR POSTERIOR DE RODILLA

Dentro de los dolores de rodilla, el más común es el anterior y el menos


común es el posterior, sin embargo, en la cara posterior también
contamos con múltiples lesiones las cuales tienen el potencial para
causar dolor en nuestros pacientes, de ahí surge la importancia de
tener un conocimiento amplio en cuanto a condiciones que son
causantes potenciales de dolor posterior de rodilla.

En este e-Book se abordarán 3 en específico:

1. Quiste de Baker
2. Lesión del ligamento cruzado anterior
3. Tendinopatía del semimembranoso

QUISTE DE BAKER

El quiste de Baker o también conocido quiste poplíteo es una


hinchazón que se genera en la parte posterior de la rodilla, este quiste
suele ocurrir por lesiones en tejidos pasivos de la articulación,
reacciones inflamatorias o posterior a una artroplastia de rodilla.

Los quistes de Baker pueden variar en tamaño, los hay desde muy
pequeños hasta algunos grandes, normalmente los de mayor tamaño
son los que generan dolor al comprimir tejidos adyacentes que pueden
disparar señales nociceptivas, entre los tejidos más afectados se
encuentra la vena poplítea que si no se trata se puede complicar hasta
volverse una tromboflebitis (35).

CLINICA

La presentación clínica del quiste de Baker suele ser bastante evidente,


sin embargo, la sintomatología y sus signos pueden ser comunes a
otras patologías, los principales signos y síntomas del Quiste de Baker
son:

• Sensación de rigidez en la rodilla


48

• Dolor en la parte posterior en la rodilla


• Hinchazón y masa palpable en la parte posterior. Esta masa
palpable, repetimos, puede ser grande o de tamaño muy
pequeño el lugar más habitual donde se encuentra en el lado
medial del espacio poplíteo, sin embargo, en masas de mayor
tamaño el quiste puede moverse de lugar.
• Rango de movimiento limitado, especialmente en la flexión de
rodilla en donde puede haber un tope blando a raíz del quiste
(35).

DIAGNOSTICO

El diagnóstico de esta patología está basado en una buena interacción


entre la historia clínica, el examen físico y las pruebas de imagen.

En el examen físico lo importante es palpar y tratar de encontrar el


quiste en caso de que no sea tan fácil localizarlo visualmente, de igual
forma debemos concentrarnos en evaluar el rango de movimiento y
signos o síntomas de problema neurovascular, como alteraciones en la
sensibilidad o color de la piel. Existe otra cuestión importante con
respecto a la valoración objetiva y es que muchas veces debe guiarse
a un método de descarte ya que el quiste de Baker asemeja su
sintomatología con condiciones intraarticulares como desgarro de
meniscos o lesiones de ligamento cruzado anterior por lo que aplicar
pruebas ortopédicas que nos ayuden a descartar es una buena opción.

En cuanto a las pruebas de imagen, al contrario de otras patologías


estas son muy importantes para el diagnóstico de la patología, el
“estándar de oro” es la resonancia magnética, sin embargo, otros
métodos de imagen pueden igual ser muy útiles (35).
49

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

Los quistes de Baker suelen confundirse en gran medida con lipomas,


sin embargo, estos últimos suelen tener una consistencia mucho más
blanda.

Otras patologías que nos sirven de diagnóstico diferencial son:

• Tumor benigno en la rodilla


• Hemangioma
• Tumor maligno
• Miositis osificante
• Desgarro meniscal

LESION DEL LIGAMENTO CRUZADO POSTERIOR

Las lesiones del ligamento cruzado posterior son menos frecuentas


que las del ligamento cruzado anterior, esto se debe en gran parte al
grosor del ligamento, al igual que con otras lesiones ligamentosas se
divide en tres grados que miden el alcance de la lesión (36).

El mecanismo de lesión más común en esta condición es el de la


hiperextensión con una torsión lo cual produce una fuerza de varo o
valgo excesiva que resulta en la lesión de este ligamento, es
importante decir que las lesiones de LCP en la mayoría son aisladas sin
embargo existen ocasiones en que puede coexistir algún daño a otro
tejido (36).

Existen dos tipos de lesiones en LCP, las agudas y las crónicas, en las
agudas los síntomas son claros ya que la lesión acaba de ocurrir y al
igual que en otra lesión tisular tenemos signos y síntomas como: dolor,
hinchazón, hemartrosis y dificultad para mover la rodilla. En cambio,
con las lesiones tipo crónicas si puede existir dolor, sin embargo, el
mayor síntoma es de la inestabilidad de rodilla, esto es de especial
importancia en los deportistas ya que su rendimiento se ve limitado
por la inseguridad que siente el deportista (36).
50

EXAMEN FISICO

El examen físico debe ir acompañado como siempre de una correcta


historia clínica. Lo importante en el caso aguado es evaluar si
realmente estamos frente a una lesión de este tipo, aunque suele ser
complicado porque las lesiones agudas dados sus síntomas y signos
suelen ser difíciles de valorar.

En el caso de la patología crónica es importante evaluar los rangos de


movimiento, la fuerza muscular y la capacidad funcional del paciente
ya que habrá lesiones crónicas que no permitan al paciente si quiera
controlar su peso.

Cabe recalcar que al igual que en otras lesiones es importante el


descarte de fractura (36).

PRUEBAS

El uso de pruebas es limitado en las lesiones más agudas, la


inflamación, hinchazón, dolor muchas veces no nos permitirán llegar a
un resultado preciso, sin embargo, posterior a algunos días pueden
aplicarse con mayor seguridad, entre las pruebas más usadas para esta
patología tenemos:

• Prueba de Lachman
• Cajón posterior
• Signo de hundimiento posterior
• Prueba activa del cuádriceps (37).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

En el diagnóstico diferencial tenemos las siguientes condiciones:


Ligamento de LCA, lesión en meniscos, lesión de la capsula posterior y
lesión de ligamento colateral medial.
51

TENDINOPATIA DEL SEMIMEBRANOSO

Es una tendinopatía muy poco común y muy probablemente cuando


estemos frente a un dolor posterior de rodilla sea de las ultimas causas
a pensar, sin embargo, existe y en algunos pacientes puede ser difícil
de diagnosticar, se desconoce mucho sobre esta patología sin
embargo sí que está documentada en la literatura (38).

Los mecanismos de lesión descritos para esta patología son como en


el síndrome de la banda iliotibial, se cree que la tendinopatía es
ocasionada por la fricción entre el tendón, la capsula, el cóndilo
femoral y el tendón del semitendinoso (38).

Sin embargo, al igual que en otras tendinopatías el aumento en la carga


igual es un mecanismo de lesión común, aunque esto se desconoce si
es por el simple hecho de que, a mayor movimiento, mayor fricción o
a una incapacidad de los tenocitos a responder ante esa carga.

No es raro encontrar esta lesión acompañada de otras como por


ejemplo artrosis de rodilla y esto es importante en poblaciones de
adultos mayores ya que es una de las poblaciones en donde es más
común encontrar esta tendinopatía (38).

CLINICA

El dolor suele ser parecido al de otros tendones, una presentación de


dolor progresivo que puede exacerbarse después de un aumento de la
carga. Los pacientes suelen ser capaces de señalarlo “a punta de dedo”
y es cuando se señalen el tendón del musculo, sin embargo, existen
casos donde se pueden haber dolores referidos a zonas cercanas de la
lesión (39).

DIAGNOSTICO

El diagnóstico es similar a otras tendinopatías, no son necesarias las


pruebas de imagen al menos que se quiera descartar banderas rojas,
sin embargo, el procedimiento es similar, una correcta historia clínica
52

y una buena valoración física deberían bastar para tener el diagnostico


(38).

SIGNOS SINTOMAS E HISTORIA CLINICA

• Dolor a la palpación del tendón


• Pruebas de carga resistida suelen reproducir el dolor del paciente
• Es importante preguntar por aumentos en la carga de
entrenamiento
• Importante preguntar sobre la naturaleza del dolor (39).

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

En el diagnostico diferencial tenemos al esguince del LCM, la bursitis


anserina, síndrome de la cintilla iliotibial y otras patologías
intraarticulares, como por ejemplo el desgarro de meniscos o incluso
una artrosis de rodilla.
53
54

OTRAS PATOLOGIAS

En esta sección se encuentran todas esas patologías que, al ser más


generales en cuanto a la presentación clínica del dolor, las hemos
colocado en este apartado, sin embargo, eso no les quita importancia,
al contrario, muchas de las condiciones patológicas encontradas en
esta sección son patologías de seriedad que debemos saber identificar
y en dado caso derivar al profesional correspondientes

Entre las patologías que encontramos acá están;

1. Tumores
2. Fracturas
3. Osteocondritis disecante
4. Síndrome compartimental
5. Trombosis venosa profunda
6. Dislocación recurrente
7. Compromiso neurovascular
8. Neuropatía safena
9. Neuropatía peroneo común

TUMORES

Los tumores en la rodilla pueden ser de tipo benigno o maligno, entre


los de tipo benigno encontramos los quistes meniscales, los quistes en
la articulación tibio-fibular proximal y los quistes del ganglio del
ligamento cruzado anterior. Estos quistes suelen dar como principal
síntoma dolor a la palpación (en caso de ser posible), dolor al
movimiento y rango de movimiento disminuido (40).

Por el otro lado también tenemos los tumores malignos que si bien no
son comunes en la rodilla sí que pueden ser una condición que cause
dolor en el paciente. La parte más distal del fémur y la proximal de la
tibia constituyen la localización más frecuente de tumores malignos en
55

la articulación, siendo el más frecuente el osteosarcoma del


adolescente (40).

FRACTURAS

Las fracturas son unas de las principales sospechas que debemos tener
ante un caso traumático de nuestro paciente, y como habrás visto,
existen muchas patologías en donde el principal diagnóstico
diferencial son las fracturas (41).

Las fracturas hablando en rodilla son varias, sin embargo, las más
comunes son fracturas de la rótula, fracturas en la meseta tibial,
fracturas en la cabeza del peroné y fracturas en el fémur distal, aunque
también existen fracturas por avulsión en lesiones ligamentosas,
debemos tener especial cuidado cuando valoramos a un paciente ya
que es importante descartar esta condición

Una herramienta indispensable para descartar estas fracturas son las


reglas de Ottawa en rodilla. Criterios en las reglas de Ottawa:

1. Edad mayor a 55 años


2. Sensibilidad patelar aislada sin otra sensibilidad ósea
3. Sensibilidad de la cabeza del peroné
4. Incapacidad para flexionar la rodilla mayor a 90º
5. Incapacidad para soportar peso inmediatamente después de la
lesión

Si cualquiera de los 5 componentes está presente en el paciente, este


debe ser candidato a radiografía (41).

OSTEOCONDRITIS DISECANTE

La osteocondritis disecante es una enfermedad que afecta al hueso


subcondral y su origen es idiopático, esta patología es muy propensa a
provocar dolor en los pacientes. La OD forma parte del grupo de
“lesiones osteocondrales” que también son un conjunto de patologías
56

importante a tener en cuenta como una condición patológica más en


la rodilla.

Se divide de dos formas, la juvenil (JOCD) y la adulta (TOC). (42)

TOC

Las causas de la osteocondritis disecante en adultos son desconocidas,


pero se hablan de orígenes multifactoriales. Existen cuatro etapas en
el TOC:

Etapa I: Surge un proceso isquémico en una parte del hueso subcondral

Etapa dos: Osteonecrosis subcondral

Etapa tres: Lesiones de desprendimiento parciales del hueso


subcondral

Etapa cuatro: Desprendimiento total del fragmento óseo

CLINICA

• Síntomas de rigidez y sensación de inestabilidad


• El dolor aumenta con la actividad
• Suele haber una hinchazón a raíz del exceso de líquido sinovial
• Los rangos de movimiento pueden verse afectados dado que hay
un fragmento impidiendo los movimientos osteo-cinemáticos
normales.
• En la exploración física podemos encontrar un cuádriceps débil,
derrame de líquido, hinchazón en la articulación, movimientos
de rodilla limitados y en cuanto a pruebas, tenemos la de Wilson
(42).

Las pruebas de imagen suelen ser de ayuda para medir el grado de


afección o alcance de la patología, sin embargo, no podemos
relacionar el nivel de daño con la cantidad de dolor. Un dato importante
es que las personas pueden tener osteocondritis disecante sin ningún
síntoma (42).
57

SINDROME COMPARTIMENTAL

Un síndrome compartimental puede ocurrir en varias zonas del cuerpo.


Esta patología está definida como un aumento en la presión dentro de
un espacio compartimental que provoca una disminución de perfusión
en el tejido dentro de ese compartimento.

Cualquier evento que aumenta la presión del compartimento puede


ocasionar este síndrome, sin embargo, la causa más popular son las
fracturas de diáfisis tibial, en el caso de la rodilla este síndrome se
puede presentar a raíz de una oclusión de la arteria poplítea (42).

PRESENTACION CLINICA

Uno de los datos más importantes a tener en cuenta dentro de la


historia clínica es el hecho de que el paciente suele presentar dolor
cuando realiza ejercicio de forma que conforme la actividad se hace
más larga e intensa el dolor va en aumento hasta que obliga al paciente
a abandonar la actividad.

En esta patología podemos encontrar:

• Dolor a la palpación de la zona


• Dolor al estirar los tejidos
• Sensación de firmeza, que puede ser comparado con el lado
contralateral
• En el examen neurológico pueden encontrarse hallazgos
positivos.

Es importante que ante la sospecha de este síndrome se realice la


derivación adecuada, ya que la única forma para diagnosticarlo es
mediante pruebas de imagen o técnicas invasivas (43).
58

TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA

La trombosis venosa profunda es una condición que puede causar


dolor en la zona de la pierna que fácilmente puede ser confundido con
otra patología, sin embargo, esta condición es seria y de ser detectada
se requiere de una derivación inmediata al médico (44).

Los trombos se desarrollan como resultado de la hipercoagulación y la


estasis alrededor de las válvulas venosas. La mayoría de estos trombos
comienzan en la pantorrilla (44).

La presentación clínica en la TVP suele ser variada de un individuo a


otro, incluso algunos pacientes resultan asintomáticos. Los signos
comunes en esta patología son:

• Descoloramiento
• Dolor
• Calor
• Hinchazón
• Sensibilidad afectada

Tenemos herramientas como el criterio de “Wells” los cuales nos


pueden ayudar a detectar esta patología en clínica. Sin embargo, el
diagnóstico debe darse mediante prueba de imagen para conocer
realmente cual debe ser el enfoque del tratamiento (44).

DISLOCACIÓN RECURRENTE

Cuando nos referimos a dislocación recurrente en las patologías de


rodilla nos referimos en principal a las dislocaciones de la rótula ya que
es una lesión muy común que suele ocurrir con mayor presencia en
adultos jóvenes, estos pacientes tienden a presentar una baja función
de la rodilla, dolor y una calidad de vida disminuida (45).

Las DR suelen ocurrir tras una lesión del ligamento femororrotuliano


que es uno de los principales componentes en brindar estabilidad a la
59

rótula. Existen varias formas en las que puede darse la situación de esta
patología, entre ellas están los traumatismos directos o lesiones sin
traumatismo en donde una fuerza de valgo muy potente puede
condicionar al desarrollo de la patología (45).

La presentación clínica presenta un patrón lógico ya que los síntomas


del paciente son de inseguridad, inestabilidad, sensación de que “se les
va” y una hinchazón evidente en caso de ser una lesión aguda (45).

Entre los principales diagnósticos diferenciales tenemos a las fracturas


rotulianas, desgarro del tendón rotuliano y rótula bipartita.

COMPROMISO NEUROVASCULAR

El compromiso neurovascular es una condición de urgencia para el


paciente, se da en casos donde hay una luxación de la articulación de
la rodilla, debido a esta luxación suele haber compromiso vascular por
una lesión en la arteria poplítea. En la mayoría de los casos la
extremidad debe ser amputada a causa de la lesión de la arteria (47).

Las luxaciones de rodilla no son tan comunes, aunque en traumatismos


de alta energía sí que pueden presentarse. Afecta tanto a tejidos
capsulo-ligamentosos, así como también tejidos neurovasculares. Es
importante ver signos y síntomas como frialdad cutánea o cianosis en
el paciente, estos son indicativos de CN (47).

NEUROPATIA SAFENO

Si bien no es común una neuropatía del safeno como principal causa


de dolor en la región antero-medial de la rodilla sí debe tomarse en
cuenta como una hipótesis más dentro de nuestro diagnóstico
diferencial. Sus múltiples ramas que proceden de él dan lugar a la
sensibilidad del muslo, pierna y pie (48).

Este tipo de neuropatías pueden proceder por alguna lesión traumática


o incluso por una mecano-sensibilidad neural aumentada, esto no solo
60

puede producir alteraciones en la sensibilidad del recorrido nervioso


sino también disfunciones neuromusculares en los miotomas
implicados.

Los dolores neuropáticos pueden ser quemantes, punzantes,


eléctricos, sordos, e incluso palpitantes además de que suelen
presentar una naturaleza nocturna que es cuando más se exacerban
los síntomas. Una buena forma de valorar este nervio es mediante la
prueba de tensión neural del safeno (48).

NEUROPATIA PERONEO COMÚN

Al igual que la neuropatía del safeno, esta condición no es común de


encontrar en dolores de rodilla, pero como siempre, es una opción más
a valorar dentro de clínica ya que sus ramas sensitivas inervan las
regiones posterolaterales de la pierna (que a veces puede
representarse como un dolor en la rodilla). Es un nervio muy vulnerable
a lesiones por su ubicación y puede ser dañado por: traumatismos, post
cirugías, fracturas del peroné, presión por inmovilizaciones
prolongadas, luxaciones rotulianas y fracturas en la meseta tibial (48).

En cuanto a su valoración y diagnóstico tenemos las pruebas de


tensión para el nervio peroneo común y el singo de Tinel.

Cuando nos referimos a pruebas de tensión al igual que en las demás


neuropatías es importante tener en cuenta los siguientes criterios.

1. Diferenciación de síntomas
2. Reproduce el dolor del paciente
3. Cambia con un componente distante
4. Valorar el lado contralateral (48)
61

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