0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas6 páginas

Maledictología

Cargado por

valentina torres
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • lenguaje y emociones,
  • contexto social,
  • evolución del lenguaje,
  • palabrotas,
  • tabúes en la sociedad,
  • palabras en la infancia,
  • expresiones coloquiales,
  • mecanismos de defensa,
  • comportamiento social,
  • síndrome de Tourette
0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas6 páginas

Maledictología

Cargado por

valentina torres
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • lenguaje y emociones,
  • contexto social,
  • evolución del lenguaje,
  • palabrotas,
  • tabúes en la sociedad,
  • palabras en la infancia,
  • expresiones coloquiales,
  • mecanismos de defensa,
  • comportamiento social,
  • síndrome de Tourette

LENGUAJE

MALEDICTOLOGÍA:
EL ESTUDIO
DE LAS BLASFEMIAS
GEORGERUDY/ GETTY IMAGES/ ISTOCK

Anna Lorenzen | Las palabrotas no gozan de buena reputación. Sin embargo,


usarlas puede aliviar el dolor, reducir la agresividad y aumentar el rendimiento físico.
Seguramente, son la forma más primaria del habla

MENTE Y CEREBRO 33 MAYO/JUNIO 2022


T
odos lo hacemos. De niños y de presidente del Parlamento de Alemania: «Con su
mayores. Tanto si estamos solos permiso, señor presidente, es usted un cabrón».
como si nos encontramos acompa- También insultamos cuando queremos expresar
ñados. Maldecimos y blasfemamos. humor, sarcasmo o sorpresa.
De nuestra boca salen todo tipo de El psicólogo Timothy Jay, del Colegio de Artes
términos escatológicos, sexuales, animales y sacri- Liberales de Massachussets, es uno de los inves-
legios. Al parecer, incluso Wolfgang Amadeus tigadores más productivos en este ámbito. Según
Mozart incluía contenido escatológico en sus sus encuestas, las diez palabrotas en inglés que
cartas. En cambio, los apóstoles de la moral más se utilizaron entre los años 1989 y 2009 eran
del siglo xv castigaban tales obscenidades con fuck, shit, hell, damn, goddamn, Jesus Christ, ass,
la extracción de la lengua o incluso la muerte. oh my god, bitch, sucks (en ese orden: «joder»,
Hoy en día, las instituciones estatales se encar- «mierda», «infierno», «maldita sea», «maldito»,
gan de que las películas y canciones con este «Por Dios», «culo», «Oh, dios mío», «perra», «es
tipo de contenidos, además de otros, entren a un asco, una mierda»).
formar parte de la lista de material audiovi- En 2014, Wenbo Wang y otros científicos
sual no apto para menores. de la Universidad Estatal Wright analizaron
El lenguaje vulgar tiene un poder inmen- 51 millones de tuits escogidos al azar. Casi el
so; por ejemplo, permite expresar emociones 8 por ciento de esos mensajes digitales cortos
extremas (como la ira y la frustración). Puede contenían lenguaje obsceno. En el 90 por cien-
herir, reprimir y limitar. No obstante, debería to de ellos se leían palabras como fuck, shit,
apreciarse desde un enfoque diferente. Duran- ass, bitch, nigga, hell o whore. A los alemanes
te mucho tiempo, la investigación ha sido de- les gusta maldecir con términos escatológicos
masiado «fina» como para dedicarse a la parte (culo, mierda, cagar, entre otros). En los Países
«sucia» de la comunicación. No fue hasta 1973 Bajos, este tipo de expresiones hacen referen-
que el ingeniero químico alemán Reinhold cia a aspectos patológicos. Así, los improperios
Aman (1936-2019) creó en Estados Unidos la más fuertes incluyen eufemismos para «cán-
disciplina científica de la maledictología. Los cer, tifus y tuberculosis».
expertos en esta ciencia, los maledictólogos, Las palabrotas se utilizan en todas las
investigan el aspecto psicológico, sociológico, capas socioeconómicas. Aun así, las investi-
lingüístico y neurobiológico de las palabras gaciones muestran que las personas con un
soeces, insultos y maldiciones. estatus social bajo maldicen más que las que
Sus estudios han revelado un fenómeno que se encuentran en una posición más elevada.
puede sorprender a más de un mortal: ¡maldecir Posiblemente, porque tienen menos que per-
es beneficioso! Sirve de válvula de escape para der. La personalidad también desempeña un
las agresiones; además, alivia el estrés y el dolor papel importante en este ámbito. Los sujetos
(cuando nos golpeamos el pulgar con un marti- extrovertidos y dominantes expresan impro-
llo, por ejemplo). En otras ocasiones, utilizamos perios con mayor frecuencia. Menos común es
palabras malsonantes de manera consciente para el uso de palabrotas por parte de las personas
ofender a alguien. Como fue la salida de tono de religiosas y aquellas con ansiedad sexual. Los
Joschka Fischer, del partido alemán de Los Ver- mormones renuncian por completo a los im-
des, que tuvo en 1984 con el por entonces vice- properios y únicamente se sirven de eufemis-

EN SÍNTESIS
Los improperios pueden ofen- Las blasfemias dependen de cada La corteza prefrotal controla la
der y herir. Sin embargo, utili- época. Viven de romper tabús, expresión de improperios, valora
zarlos también tiene ventajas. sirven de vía de escape de la las situaciones sociales y repri-
La maledictología estudia los agresividad y mitigan el dolor. me las conductas inadecuadas.
aspectos psicológicos, socioló- Además, pueden aumentar el Las personas con el síndrome de
gicos, lingüísticos y neurobioló- rendimiento físico y la credibi- Tourette presentan alteraciones
gicos de maldecir. lidad del quien las dice. en el mecanismo inhibitorio.

MENTE Y CEREBRO 34 MAYO/JUNIO 2022


mos (al menos, cuando se hallan en compañía mayoría de sociedades. Aunque incluso en este
de otros). Es un mito frecuente que el uso de caso surgen excepciones, ya que los seguidores
blasfemias y palabrotas sea señal de un léxi- de la cultura afroamericana de hip-hop utilizan
co deficiente. Por el contrario, contar con un dicha expresión a modo de saludo irónico.
extenso vocabulario de reniegos y expresiones Se reconoce si un término se considera tabú
peyorativas indica una buena capacidad de cuando el hablante lo disimula con un eufe-
lenguaje, descubrieron Timothy y Kristin Jay mismo. Por ejemplo, cuando dice «córcholis»
en un estudio de 2015. en lugar de «mierda». La connotación de tabú
siempre está relacionada con la palabra en sí:
Romper con las palabras tabú da igual que expresemos «mierda» porque
Todos los improperios tienen una caracterís- sentimos dolor o porque nos referimos real-
tica en común: el tabú. Que algo se perciba mente al excremento. Por el contrario, el
como una ofensa o la transgresión de tabúes término infantil «popó» o el médico «defeca-
depende, en gran medida, de la situación. La ción» no resulta tan problemático. Los niños
relación que existe entre los interlocutores, aprenden las primeras palabrotas alrededor
la intención que tiene la persona que maldice de los dos años de edad. Al principio son neu-
y la entonación constituyen factores decisi- tras, pero en combinación con la reacción de
vos. Además, las palabras tabú se encuentran los padres y los castigos, adquieren un senti-
sujetas a la época. Así, expresiones blasfemas do negativo. Si bien eso no sirve de nada. «Las
como «¡Oh, Dios!» han perdido su causticidad personas pueden acordarse de que les lavaron
en muchas culturas occidentales. O la palabra la boca con agua y jabón, mas el efecto deseado
racista «negro»: hace décadas no suponía nin- no se consiguió», observa Jay.
gún problema, mas hoy en día se evita en la Los humanos tenemos muy arraigado el im-
pulso de maldecir. Pero ¿cuál es el poder de tal
perorata? Multitud de datos apuntan a que los
improperios se diferencian de manera categó-
rica del resto del lenguaje. A nivel lingüístico,
salta a la vista, puesto que maldecir constituye
un acto del habla reducido. De manera similar
a las expresiones de alerta como «¡fuego!»,
las palabrotas resultan poco complejas. André
Meinunger, del Centro Leibniz de Lingüística
General, en Berlín, señala que su simplicidad
y expresividad representa una forma primige-
nia del discurso moderno. Además, al contrario
que otros términos, los improperios provocan,
Corteza tanto en el emisor como en el receptor, una
prefrontal fuerte reacción fisiológica.
En un estudio de 2013, J. J. Tomash y Phil
UN ÁREA CEREBRAL Reed, de la Universidad de Swansea, compro-
PARA LAS BLASFEMIAS baron dicho efecto en 26 estudiantes. Observa-
ron que la conductancia de su piel aumentaba
La corteza prefrontal sirve de mecanis- cuando escuchaban palabras tabú («mierda»,
mo de control: valora las situaciones so-
por ejemplo) en comparación con términos con
ciales y reprime los comportamientos in-
deseados. Este mecanismo se encuentra un matiz emocional negativo («cáncer») o neu-
alterado en las personas con síndrome tros. Esta respuesta se manifestaba sobre todo
de Tourette, trastorno que se caracteri- en los participantes que en su infancia habían
za por los tics motores y del lenguaje.
sufrido castigos a menudo por maldecir.
En ocasiones, los afectados pronuncian
palabras vulgares de modo compulsivo. Las blasfemias en la lengua materna son las
Según revelan los estudios con técnicas que causan un mayor efecto. Si se escuchan
de neuroimagen, su lóbulo frontal pre- en una segunda lengua, la reacción fisioló-
senta menos fibras nerviosas.
gica se debilita, constató en 2004 Catherine
Caldwell-Harris, de la Universidad de Boston.

MENTE Y CEREBRO 35 MAYO/JUNIO 2022


Pero en su estudio, en el que participaron
personas bilingües de español e inglés
que residían en Estados Unidos, solo los
inmigrantes latinoamericanos que ha-
bían aprendido inglés durante la adoles-
cencia presentaban dicho fenómeno. Si
habían crecido en EE.UU. reaccionaban
del mismo modo ante las palabras tabú
en su idioma materno (español) como en

RAPIDEYE/ GETTY IMAGES/ ISTOCK


la segunda lengua (inglés).
Kevin LaBar, de la Universidad Duke,
y Elizabeth Phelps, de la Universidad
Harvard, comprobaron en 1998 en un
trabajo que las personas recordamos
mejor las palabrotas que las palabras
neutras. Seguramente se deba a la acti-
vación cerebral que producen. En con-
creto, activan la amígdala, estructura que,
Las personas utilizan las palabrotas para desahogarse, reducir la
como parte del sistema límbico, con- sensación de estrés y aliviar los sentimientos negativos.
tribuye a las valoraciones emocionales
e influye en la formación de la memoria en el El lenguaje vulgar puede alimentar la hosti-
hipocampo. Los sujetos a los se les había extir- lidad y el miedo en los demás, así como poner
pado tejido cerebral de la amígdala a causa de en peligro el estatus social. Pero también tiene
una lobotomía, no presentaban dicha facilidad efectos positivos. Por ejemplo, en lo que se refie-
memorística, hallaron los investigadores. En re a credibilidad, descubrieron en un trabajo de
2004, Elizabeth Kensinger y Suzanne Corkin, 2005 Eric Rassin y Simone van der Heijden, por
por aquel entonces en el Instituto de Tecnolo- aquel entonces en la Universidad Erasmus de
gía de Massachussets (MIT), confirmaron en Róterdam. Los dos psicólogos jurídicos solicita-
otro estudio los resultados de LaBar y Phelps. ron a 70 personas que leyeran declaraciones fic-
Los participantes recordaban mejor las palabras ticias de individuos sospechosos de un delito y
que generaban una activación cerebral elevada, que valoraran su credibilidad. Según indicaron,
incluso si las escuchaban mientras estudiaban. las que contenían un mayor número de expre-
Las autoras concluyen que el cerebro procesa las siones fuertes resultaban más creíbles. Entre
palabras tabú de manera automática, con inde- estas, se podía leer: «No, maldita sea. Como ya
pendencia de si les prestamos o no atención. he declarado diez veces no tengo nada que ver
con ello. […] Ya hace casi dos horas que estoy en
Maldecir también tiene sus ventajas esta jodida habitación.[…] ¡Qué mierda!»
Las palabras tabú también dificultan el acceso al En 2014, Nicoletta Cavazza y Margherita
léxico interno, descubrió en una investigación de Guidetti, de la Universidad de Módena, llegaron
2016 Christopher Madan, en la actualidad en la a una conclusión similar. Se preguntaban por
Universidad de Nottingham. Junto con su equipo qué el partido de Beppe Grillo obtuvo tantos vo-
solicitó a 39 estudiantes que indicaran, apretan- tos en las elecciones parlamentarias italianas de
do una tecla con la mayor rapidez posible, si una 2013. Después de todo, el antes cómico siempre
secuencia de letras se correspondía con una pa- había llamado la atención con su lenguaje poco
labra. Los voluntarios se mostraron más lentos convencional y rudo. Para su investigación, mos-
a la hora de responder cuando se trataba de im- traron entradas ficticias de un blog a 110 ciuda-
properios en comparación con los términos neu- danos italianos con edades comprendidas entre
tros o emocionales. Es probable que ello se deba los 20 y 68 años (el 60 por ciento eran mujeres).
a una suerte de mecanismo de defensa interno. Los participantes pensaban que el objetivo de
Un análisis posterior más exhaustivo reveló que las científicas era investigar para unas próxi-
el efecto no se explicaba por las intensas emo- mas elecciones. De nuevo, ocurrió. Si los textos
ciones que provocaban las palabras, sino por su contenían improperios, los sujetos los conside-
grado de tabú. raban más convincentes. Pero ello no influía

MENTE Y CEREBRO 36 MAYO/JUNIO 2022


en su decisión electoral. Una ofensa directa al Stephens descubrió otro efecto: blasfemar in-
adversario político no se ve con buenos ojos, crementa la capacidad de rendimiento físico.
señalan las autoras. Con todo, si los políticos Para comprobarlo, solicitó a los participantes
utilizan lenguaje coloquial y grosero de vez en de su investigación que pedaleasen sobre una
cuando, pueden parecer más cercanos. bicicleta estática y que soltaran improperios
En 2004, la lingüista Nicola Daly, hoy en cuando aumentaba la intensidad del ejercicio.
la Universidad de Waikato, investigó en un
estudio el papel del lenguaje vulgar en las di- Resistencia al dolor
námicas de grupo. A partir del ejemplo de tra- Curiosamente, las palabrotas parecen aliviar
bajadores de una fábrica de jabón demostró no solo el dolor físico, sino también el so-
que los foráneos solo logran integrarse si adop- cial, como es el caso de la exclusión. En 2017,
tan el lenguaje coloquial de los miembros del Michael Philipp, de la Universidad Massey,
grupo y transmiten su solidaridad con la ayu- y Laura Lombardo, de la Universidad de
da de determinadas palabrotas (como «joder»). Queensland, lo comprobaron en un estudio con
Algunos investigadores recomiendan incluso a 62 participantes. Les pidieron que plasmaran
los directivos que permitan que los empleados por escrito un capítulo de su vida en el que se
se expresen con un lenguaje poco convencional hubieran sentido marginados o, por el contra-
o soez (siempre que no se discrimine a nadie) rio, integrados. A continuación, debían colocar
con el fin de mejorar el ambiente laboral. sus manos en agua helada y, según su propia
Un objetivo importante de blasfemar consis- elección, soltar improperios o palabras neutras
te en el desahogo catártico. Este tiene un efecto a voz en grito. Las personas que describieron
de válvula y favorece el relajamiento psíquico. un recuerdo doloroso reaccionaron con mayor
Si se pregunta a las personas por la razón de sus sensibilidad al daño que les causaba el frío. En
improperios, con frecuencia indican reducir el este caso, las blasfemias producían dos efectos:
estrés y las emociones negativas. Además, alivia por un lado, aliviaban el dolor emocional, y,
el dolor. La primera investigación al respecto la por otro, aumentaban la tolerancia al frío.
llevó a cabo Richard Stephens, de la Universi- Pero expresar obscenidades también puede
dad Keele. Solicitó a 67 estudiantes que man- ser patológico. Ciertos daños neurológicos se
tuvieran la mano sumergida en agua helada, acompañan de un uso excesivo de palabrotas.
lo que causa una sensación dolorosa. Los par- En otros, en cambio, los afectados son, de re-
ticipantes que pronunciaban palabras vulgares pente, incapaces de maldecir. Estos casos re-
en lugar de neutras, aguantaban, de media, 40 velan el lugar exacto del cerebro, en el que se
segundos más con la mano bajo el agua. Asimis- localiza el lenguaje vulgar. Al parecer, el hemis-
mo, mostraban una menor percepción del dolor ferio derecho desempeña una función esencial,
y su corazón latía con mayor rapidez. al contrario de lo que sucede con el lenguaje
Los investigadores sospechan que maldecir «convencional». A finales del siglo xix, el ciru-
incrementa el nivel de agresividad y favorece el jano francés Paul Broca (1824-1880) descubrió
estado de alerta del organismo. La reacción de la afasia bautizada con su apellido en uno de
lucha o huida del sistema nervioso autónomo sus pacientes más famosos, Leborgne. A cau-
conduce a la atenuación del dolor. Este supues- sa de una lesión en el lóbulo frontal izquierdo,
to se apoya, por ejemplo, en el hecho de que el esta persona solo era capaz de decir «tan tan».
estrés también provoca una reacción de lucha La información que, por lo general, omiten los
o huida en el cuerpo y, como es sabido, tiene un informes es que, sorprendentemente, podía se-
efecto de alivio del dolor. Stephens fundamen- guir blasfemado («¡Maldita sea!»). Ya que su
tó su teoría de la agresividad con un trabajo de hemisferio derecho se encontraba intacto, los
seguimiento en 2012. Junto con Claire Allsop, neuroanatomistas concluyeron que este ejercía
también de la Universidad Keele, provocó la una mayor función en el lenguaje automático e
conducta agresiva de los participantes median- incontrolado humano, incluidas las palabrotas.
te un videojuego de disparos en primera per- La corteza prefrontal, la región anterior del
sona. ¿Resultado? Los sujetos presentaron una lóbulo frontal, desempeña un trabajo de control
mayor tolerancia al dolor a causa del frío en y se encarga de «mesurar» los improperios. De
comparación con los que habían estado jugan- esta manera, valora las situaciones sociales y
do al golf virtual (grupo de control). En 2018, reprime el comportamiento inadecuado. ¿Qué

MENTE Y CEREBRO 37 MAYO/JUNIO 2022


ocurre cuando este mecanismo de control falla? En 2009, detectó, mediante una investigación
El síndrome de Tourette ofrece una respuesta. con técnicas de neuroimagen y junto con otros
Dicho trastorno se caracteriza por síntomas científicos, anomalías en las conexiones neurona-
como tics vocales y motores, es decir, vocaliza- les del lóbulo frontal de personas que presenta-
ciones y movimientos involuntarios y repenti- ban el síndrome de Tourette. Según concluyeron
nos. Además, el 20 por ciento de los pacientes los investigadores en su estudio, tales alteracio-
presentan coprolalia, la expresión compulsiva nes provocaban la desinhibición del sistema lím-
de palabras malsonantes. Estudios mediante téc- bico y de los ganglios basales.
nicas de neuroimagen revelan, entre otros datos, Probablemente, no por casualidad, malde-
que en estas personas la sustancia blanca del ló- cir tiene mucho en común con expresiones no
bulo frontal inferior está reducida. Este tipo de lingüísticas como llorar y chillar. Estas acciones
lesiones también se observaron en el paciente pa- también suelen ser involuntarias y manifiestan
radigmático Phineas Gage: en 1848, una barra de emociones negativas. Asimismo, a nivel neu-
hierro le perforó los dos lóbulos frontales. Cam- robiológico, se encuentran bajo el control del
bió radicalmente. Si bien conservaba su habla hemisferio derecho. En 2015, neurocientíficos
fluida, se mostraba desinhibido, se comportaba de la Universidad de Singapur constataron que
de manera ofensiva y era incapaz adaptar su len- maldecir y chillar pertenecen a estructuras fun-
guaje brusco al contexto social. Del mismo modo, cionales similares. Para su estudio, solicitaron
la tendencia a maldecir y reprender en las perso- a los participantes que mantuvieran la mano
nas con la enfermedad de Alzheimer se relaciona en agua helada. Mientras tanto podían proferir
con las lesiones en dicha región cerebral. gritos de dolor, escuchar grabaciones de voces gri-
Psicólogos de la Universidad de Gante soli- tando, apretar un botón o no efectuar nada. Solo
citaron a personas sanas que dijeran, bajo el aguantaban durante más tiempo el dolor del frío
escáner, pares de palabras en un orden que fá- si se les permitía gritar. Al parecer, los gritos tie-
cilmente conducía a diferentes tipos de deslices nen un efecto analgésico similar a los imprope-
de la lengua. Algunas de las confusiones daban rios en los experimentos de Stephens.
lugar a palabras tabú. Aunque no formaba par- Algunos investigadores ven claros parale-
te de la tarea, los sujetos intentaban reprimir lismos entre los improperios humanos y los
esos términos vulgares. Ello se reflejaba en una sonidos de los animales. Según sugieren, la ac-
mayor activación del lóbulo frontal inferior en ción de maldecir se ha ido desarrollando con el
comparación, cosa que no sucedía con los erro- paso de la evolución y ha dado paso de la mera
res neutros. Es probable que el mero hecho de vocalización al lenguaje humano. Meinunger
pensar en una palabra tabú provoque su inhi- comparte esta idea: «Sorprende que maldecir
bición, regulada por el lóbulo frontal. y blasfemar no se hayan propuesto como un
lenguaje primario en el sentido más amplio.
Cuando la unidad de control fracasa Parece obvio que las expresiones de disgusto
Si el mecanismo de control falla, determinadas formaban parte de los primeros actos de habla.
áreas cerebrales pueden verse comprometidas. También en los improperios actuales hay mu-
En 2018, Shlomit Finkelstein, de la Universidad cho de arcaico».
Emory, informó en un estudio de dos casos ex-
Anna Lorenzen es doctora en neurobiología
cepcionales de síndrome de Tourette con copro- y periodista científica.
lalia. Uno de los pacientes mostraba pocos de
los típicos tics motores. Sus compulsiones con-
sistían, en un 90 por ciento, en arrebatos ver-
bales. El otro era un joven de 15 años de edad
PARA SABER MÁS
que cada dos segundos decía «joder». En ambos
The utility and ubiquity of taboo words. T. Jay en Perspectives on Psychological
casos se detectó una activación muy elevada en Science, vol. 4, 2009.
áreas del sistema límbico (en la corteza cingu-
lar anterior y en la corteza insular), así como EN NUESTRO ARCHIVO
en los ganglios basales. Estos hallazgos coinci-
Procesamiento cerebral del lenguaje. Angela D. Fiederici en MyC, n.º 5, 2003.
den con los resultados de Kirsten Müller-Vahl, de Por qué maldecir aumenta el rendimiento físico. Anton Benz en www.investigacionyciencia.
la Facultad de Medicina de Hannover. es, 12 de mayo de 2022.

MENTE Y CEREBRO 38 MAYO/JUNIO 2022

También podría gustarte