Conclusiones
Estudiar las diferentes unidades de concentración y realizar cálculos precisos para la
preparación de soluciones son objetivos que fortalecen las bases teóricas y prácticas de la
química. Estos objetivos no solo mejoran la precisión y la eficiencia en experimentos y procesos
industriales, sino que también desarrollan habilidades esenciales en los estudiantes y
profesionales, optimizan el uso de recursos, y facilitan la comunicación científica y la
innovación. En conjunto, estos conocimientos y habilidades son fundamentales para el avance
en múltiples campos científicos y tecnológicos, contribuyendo positivamente a la investigación,
la industria, y la educación
3. Defina que es solubilidad y que factores pueden afectarla.
La solubilidad es una medida de la capacidad de una sustancia (el soluto) para disolverse en un
solvente específico para formar una solución homogénea a una temperatura y presión
determinadas. En términos simples, es la cantidad máxima de soluto que puede disolverse en
una cantidad determinada de solvente, produciendo una solución saturada.
Factores que pueden afectar la solubilidad:
Temperatura: Para sólidos y líquidos, generalmente, un aumento en la temperatura
aumenta la solubilidad. Sin embargo, hay excepciones. Para gases, la solubilidad
generalmente disminuye con el aumento de la temperatura.
Presión: La solubilidad de los gases en los líquidos aumenta con un aumento en la
presión (Ley de Henry). La presión tiene poco efecto sobre la solubilidad de sólidos
y líquidos.
Naturaleza del soluto y el solvente: La solubilidad depende de la polaridad de las
moléculas. "Lo similar disuelve a lo similar" es una regla general: los solutos polares
se disuelven mejor en solventes polares, y los solutos no polares se disuelven
mejor en solventes no polares.
Tamaño de las partículas del soluto: Las partículas más pequeñas tienden a
disolverse más rápido que las partículas más grandes debido a una mayor
superficie de contacto con el solvente.
Agitación o mezcla: Agitar o mezclar puede aumentar la solubilidad al dispersar las
partículas del soluto y permitir un contacto más uniforme con el solvente.
Naturaleza química del soluto y solvente: Interacciones químicas específicas, como
enlaces de hidrógeno o fuerzas de Van der Waals, pueden afectar
significativamente la solubilidad.
pH del solvente: En algunas sustancias, la solubilidad puede depender del pH del
medio. Por ejemplo, la solubilidad de los ácidos y bases puede variar con el pH.
Presencia de otros solutos: La presencia de otros solutos en la solución puede
afectar la solubilidad debido a interacciones adicionales entre los diferentes
componentes.
Estos factores interactúan de manera compleja y pueden variar según la naturaleza específica
del soluto y el solvente involucrados.