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CENS #465 - 1º 2 : A Las Puertas Del Olimpo

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Trabajo Integrador: Lengua y Literatura

CENS Nº 465 - 1 º 2ª
Leer los textos. Encontrarán las consignas al final.

A las puertas del Olimpo


Para los griegos las cosas empezaron así ...
Al principio, todo estaba revuelto: el agua no corría, las tierras no eran
sólidas, en fin, reinaba Caos (que en griego quiere decir "la boca del abismo'*). De
Caos nacieron la Noche y la Oscuridad, que lo destronaron y engendraron a Éter
(el aire luminoso de las alturas) y al Día. De ellos nacieron la Tierra y el Mar.
Por aquellos tiempos también existía Eros (el amor), un poder tan
antiguo como Caos, pero que impulsaba a la unión y a la creación. Con su fuerza,
Eros engendró la vida en la Tierra, hasta entonces desierta, y florecieron las
plantas, crecieron los animales, se poblaron las aguas y el Cielo lo abrazó todo.
De la unión entre el Cielo y la Tierra, nacieron doce Titanes enormes y
fortísimos, tres Cíclopes (que se llamaban así porque tenían un solo ojo, ubicado
en medio de la frente) y tres Gigantes. El Cielo, temeroso de la fuerza de sus hijos,
fue encerrándolos a medida que nacían en el abismo del Tártaro.
Finalmente la Tierra, como buena madre, decidió liberarlos y el menor de
los Titanes, Cronos (el Tiempo), eliminó a su padre, ocupó su lugar y comenzó a
reinar junto a sus hermanos.
Cierta vez, Eros convocó a los hijos de un Titán llamados Prometeo y
Epimeteo, y les pidió que modelaran un ser capaz de dominar a todos los animales
que poblaban la Tierra.
Prometeo tomó arcilla húmeda y modeló figuras con forma semejante a la
de los dioses.
Eros les infundió con su soplo el espíritu de la vida, y así nacieron las
personas.
Prometeo quedó tan encantado con las criaturas recién creadas que quiso
ofrecerles algo que las hiciera mucho más parecidas a los dioses. Entonces robó Glosario
Glosario
una chispa del fuego sagrado y se la regaló, para que tuvieran dominio sobre el
fuego. Olimpo. Monte de Grecia.
Ese atrevimiento de Prometeo irritó mucho a los dioses, quienes para Los griegos creían que en su
vengarse crearon a una mujer hermosísima a la que llamaron Pandora. A ella le cima vivia la mayoría de sus
regalaron un cofre y le ordenaron que jamás intentara abrirlo. dioses.
Pandora aceptó la condición y se convirtió en la feliz esposa de Epimeteo.
Durante un tiempo vivieron muy contentos; pero, como bien habían previsto los Abismo del Tártaro. Pozo
dioses, Pandora no pudo contener su curiosidad y abrió el cofre, del que muy profundo en el interior
comenzaron a salir toda clase de males, enfermedades y crímenes, que se de la Tierra, donde los dioses
esparcieron por el mundo. Solo la Esperanza quedó en el fondo de la caja. griegos arrojaban a sus
Así fue como la maldad y las pasiones se fueron adueñando de los prisioneros. En ese lugar de
hombres. La Tierra se empapó de sangre y la Buena Fe, la Justicia y el Pudor la tormento y sufrimiento
abandonaron y volaron hacia el Cielo. Viendo esto, los dioses consideraron que la eternos, con características
raza de los hombres no debía sobrevivir y desbordaron las aguas del Cielo y de la similares al infierno o Hades,
Tierra; tierra y mar se confundieron y solo logró sobrevivir una pareja: un eran custodiados por
hombre, Deucalión, y su esposa Pirra, considerados justos y piadosos. cincuenta gigantes.

Trabajo Integrador: Lengua y Literatura 1


Ambos se mantuvieron a bordo de una débil barca y, cuando las aguas
descendieron, lloraron sobre la tierra desierta rogando piedad a los dioses.
Entonces escucharon una voz poderosa que les decía estas palabras:
"Velad vuestros ojos y tirad hacia atrás los huesos de vuestra abuela".
Después del desconcierto del principio se pusieron a meditar y
comprendieron que su abuela era la Tierra, y que los huesos de la Tierra eran las
piedras.
Entusiasmados, comenzaron a caminar arrojando, a cada paso, una piedra
hacia atrás. De las piedras que arrojaba Pirra nacían mujeres y de las que tiraba
Deucalión surgían hombres.
Así se repobló la Tierra después del tremendo diluvio.
Versión de Beatriz Fernández y Alicia Stacco.

Historia del camalote


Dicen que antes, en el río Paraná, no existían los camalotes. Que la tierra
era tierra; el agua, agua; y las islas, islas. Antes, cuando no habían llegado los
españoles, en las orillas del río, vivían los guaraníes.
Fue en 1528 cuando los hombres de Diego García remontaron,
lentamente, primero el Mar Dulce y, después, el Paraná, pardo e inquieto como
un animal salvaje, a bordo de una carabela y de un patache*. El jefe llegaba como
gobernador del río de Solís, pero, al alcanzar la desembocadura del Carcarañá, se
encontró con que el cargo ya estaba ocupado por otro marino al servicio de
España, Sebastián Caboto. Durante días, los comandantes discutieron en el fuerte
Sancti Spiritu, mientras las tropas aprovechaban el entredicho para acostumbrar
el cuerpo a la tierra firme y recuperar algunas alegrías. Exploraron los alrededores
y disfrutaron de la hospitalidad guaraní. Así fue que una joven india se enamoró
de un soldado de García. Durante el verano, cuando García y Caboto
abandonaron el fuerte rumbo al interior, ellos se amaron. Que uno no
comprendiera el idioma del otro no fue un obstáculo, más bien contribuyó al
amor, porque todo era risa.
Mientras tanto, las relaciones entre los españoles y los guaraníes se iban
Glosario
Glosario desbarrancando. Los indios los habían provisto, los habían ayudado a descargar
Patache: embarcación ligera los barcos y habían trabajado para ellos en la fragua*, todo a cambio de hachas de
que se usa para explorar la hierro y de algunas otras piezas. Pero los blancos no demostraron saber cumplir
costa y para enviar mensajes los pactos y humillaron con malos tratos a quienes los habían ayudado a
de una nave a otra. sobrevivir. Hasta que los indios se cansaron de tener huéspedes tan soberbios y,
fragua: fogón en el que se una noche, incendiaron el fuerte. Los pocos españoles que sobrevivieron se
forjan los metales refugiaron en los barcos, donde esperarían el regreso de Caboto y de García.
Enhiestos: derechos, Después del incendio, el amor entre el soldado y la india se volvió más
levantados difícil, más escondido y más triste. Todos los días, en sus citas secretas, ella
porás: espíritus invisibles intentaba retenerlo con sus caricias y sus regalos y, sin embargo, no conseguía más
que, según los guaraníes, que pulir el recelo del joven.
estaban vinculados con los Hasta que llegaron los jefes, se encontraron con la tierra arrasada y
animales y las plantas que decidieron volverse a España por donde habían venido. Las semanas de los
habitaban los ríos y los preparativos fueron muy tristes para la muchacha guaraní, que andaba todo el día
montes. por la orilla, medio oculta entre los sauces, esperando ver a su amado aunque
fuera un momento. Y, como no hubo despedida, la partida en cierto modo la
2 Trabajo Integrador: Lengua y Literatura
tomó de sorpresa. Una mañana apenas nublada, cuando llegó hasta el río, vio que
los barcos se alejaban. Los miró enfilar hacia el canal profundo y luego navegar,
siempre hacia abajo, con sus mástiles enhiestos* y sus estandartes al viento.
Después de un rato, eran ya tan chiquitos que parecía imposible que hubieran
cargado tanto... Y, enseguida, el primer recodo se los tragó.
Durante días y días, la india lloró sola el abandono: hubiera querido tener
una canoa, las alas de una garza, cualquier medio que le permitiera alejarse por el
agua, más allá de los verdes bañados de enfrente, llegar allí donde le habían
contado que el Paraná se hace tan ancho y tan profundo, para seguir la estela de
los barcos y acompañar al culpable de su pena.
Todos sus pensamientos los escucharon los porás* de la costa, que se los contaron
a Tupá y a su esposa, dioses del agua. Y una tarde, estos cumplieron su deseo y la
convirtieron en camalote. Por fin, se alejaba de la orilla; por fin, flotaba en el agua
fresca y oscura; por fin, navegaba ella también, siempre río abajo, como una verde
balsa gigantesca, arrastrando consigo troncos, plantas y animales, dando albergue
a todos los expulsados de la costa, los eternos viajeros del río.

La dama de blanco de la Recoleta


En el cruce de Azcuénaga y Vicente López, justo detrás del Cementerio
de la Recoleta, un joven perteneciente a la alta sociedad porteña vio sentada en la
vereda a una muchacha con un largo vestido blanco que abrazaba sus piernas
sollozando. Era el año de 1930. Compadecido, se acercó a la muchacha, le habló,
le alcanzó un pañuelo para que secara sus lágrimas y la ayudó a ponerse en pie.
Fue entonces cuando pudo contemplar la gran belleza de la joven, cuyos rizos
entre rubios y rojizos caían sobre su pálido rostro. Emocionado, la invitó a tomar
un café. Empezaron a andar y el atento joven notó que la muchacha temblaba.
Adivinó que era por la fresca brisa que llegaba desde el Río de la Plata, se quitó el
saco y lo colocó sobre sus hombros. La joven le sonrió.
Caminaron una cuadra desde el oscuro paredón derecho del Cementerio ,
hasta el café La Veredita, que existe todavía aunque ha cambiado de nombre. Se
llama ahora La Biela; allí charlaron y bebieron animadamente por varias horas. La
muchacha no quiso decirle el motivo de su pena y le rogó su comprensión; él,
caballerosamente, no preguntó más, pero sí quiso saber el nombre de su
acompañante. Ella le dijo que se llamaba Luz María y le contó que le gustaba la
poesía, y que algunos poetas amigos le habían dedicado varios versos. Como ya
estaba anocheciendo, pidieron un último café. Mientras bebían sus rostros se
aproximaron tanto que el joven se animó y besó sus labios. Para su sorpresa, los
sintío demasiado fríos, pero no tuvo tiempo de pensar nada, porque la muchacha
se puso nerviosa y empezó a temblar. “Me tengo que ir”, dijo Luz. Se levantó de
pronto de la mesa, y volcó el café sobre el saco del joven, que aún tenía sobre sus
hombros. “Me tengo que ir... tengo que volver", exclamó y salió casi a la carrera. El
muchacho, sorprendido, dejó dinero suficiente para pagar la consumisión y la
propina y salió rápidamente del local. Alcanzó a ver a Luz corriendo por los
jardines de la plaza que está frente al cementerio, en dirección a sus puertas.
Cuando llegó al portón, lo encontró cerrado pero alcanzó a ver tras las rejas cómo
la fugitiva se internaba en la calle principal del cementerio, y tomaba luego otra
que se bifurcaba a la derecha. Por más que buscó, el joven no pudo encontrar el
lugar por donde había ingresado la muchacha. Sumamente alterado, comenzó a
golpear las rejas y a llamarla a gritos.
Trabajo Integrador: Lengua y Literatura 3
El cuidador del cementerio, al oir el escándalo, se acercó al portón.
“¡Déjeme entrar!", le gritó el joven, “¡Una mujer entró aquí!” El cuidador le
respondió que era imposible, que el cementerio no tenía otra entrada, y que ese
portón estaba cerrado hacía ya unas horas. El joven, al borde del llanto, le explicó
toda la historia “¿Le dijo que se llama Luz María?”, le preguntó el cuidador. El
joven se sorprendió de que supiera el nombre de la chica, porque no recordaba
habérselo mencionado. Para colmo de su asombro, vio cómo le abría la reja. Una
vez adentro recorrió el mismo camino que había hecho la joven, y al llegar a la
primera calle que se bifurca a la derecha, vio allí su saco, manchado de café,
tapando una escultura que representaba a una mujer delgada, reposando sobre un
lecho de rosas. Al levantarlo descubrió el rostro de la estatua y comprobó que era
la joven de la que se había enamorado
Confundido, se alejó un poco del sepulcro y leyó en la entrada de la
bóveda: "Luz María García Velloso." El muchacho se sintió desfallecer, sus piernas
flaquearon un instante y si no fuera por la mano segura del encargado del
cementerio, que lo ayudo a aporyase en una de las paredes, habría caído al piso.
Justo en ese lugar, alcanzó entonces a leer algunos versos de una de las tantas
poesías esculpidas en honor a la fallecida.
Blanca nívea reposa sobre un lecho de rosas,
la acaricia la brisa donde flota su aroma,
Luz María, una tierna y dulce adolescente
yace frente a tus ojos, como bella durmiente.
Duerme su sueño eterno, el sueño de la muerte
esperando tal vez que un beso la despierte,
el beso que quizás ella siempre ha esperado,
el beso del amor, de un príncipe encantado…
El cuidador le pidió al confundido joven que lo acompañara a la pequeña
oficina donde pasaba las noches, cumpliendo su trabajo. Empezó a explicarle:
“Fue hace cinco años, en 1925. La madre de esta joven...” El joven lo interrumpió.
Le aseguró al viejo empleado que conocía la historia, pero que no la había
asociado a la joven con la que había estado hablando, ni siquiera cuando le dijo su
nombre.
En efecto, el joven sabía, porque toda la alta sociedad porteña sabía, la
trágica historia de la familia García Velloso.
Enrique García Velloso fue un precursor del teatro criollo, primer
presidente de la Casa del Teatro y autor, entre otras obras, de “El Barrio de las
Ranas” y “El Tango en París”. Era afecto a las tertulias y le gustaba organizarlas en
su casa, que a menudo era visitada por artistas de toda índole: actores y actrices,
cantantes, músicos, escritores... Así, rodeada de personas de fina sensibilidad fue
creciendo Luz María, su única hija; la niña llegó a desarrollar una exquisita
habilidad para recitar poesías en esas tertulias hogareñas.
Lamentablemente, Luz tenía leucemia y falleció en 1925, a la edad de
quince años. Como era hija única, su muerte fue un terrible golpe para la familia,
y en particular para su madre, quien había depositado todos sus sueños y anhelos
en Luz María. Tanto fue su dolor, que obtuvo la un permiso especial para
permanecer día y noche en la bóveda , del Cementerio de la Recoleta,en la que
fueron depositaron los restos de Luz; allí pasó varios meses llorando día y noche.
Para cuando pudieron convencerla de que abandonara ese mortificante hábito, ya
4 Trabajo Integrador: Lengua y Literatura
se había instalado en la sociedad porteña el rumor de que esta diaria permanencia
de la madre cerca de los restos de Luz María no la dejaba partir del todo de este
mundo, ni descansar en paz.
Pero pasó el tiempo, la madre se resignó y así la desgracia de la familia
García Velloso dejó de ser el comentario de todos. Hasta que en el año 1930 un
muchacho de una rica familia porteña protagonizó una macabra historia, que trajo
el recuerdo de Luz María, recuerdo que sobrevive hasta hoy. Dicen que la historia,
con otros protagonistas, se ha repetido generación tras generación, hasta el
tiempo presente: es así como ha trascendido las fronteras sociales y culturales, en
boca de incontables narradores que prefieren nombrar a la aparición no por su
nombre y apellido, sino por el apelativo que la hizo famosa: la Dama de blanco.

Los mitos
Los mitos yysusu función
función
En la actualidad, con los adelantos científicos y tecnológicos, las
preguntas sobre el origen de la lluvia y del trueno o sobre cómo se produce el
movimiento de los astros nos parecen fáciles de responder. Sin embargo, para los
pueblos antiguos estas cuestiones resultaban inexplicables. A través de ciertos
relatos, llamados mitos, intentaron aclarar los misterios de los ciclos de la vida y
de la muerte, y explicar cómo comenzaron a existir todas las cosas (el hombre, el
fuego, las enfermedades, los astros, etc.).
Los personajes de los mitos son dioses y semidioses, seres sobrenaturales
que, a partir de lo que crearon desde los orígenes, hicieron que el hombre fuera lo
que es.

Las respuestas
Las respuestasde
de loslos mitos
mitos
Las explicaciones que brindan los mitos antiguos pueden resultarnos
extraordinarias o sobrenaturales, pero para los pueblos que las crearon tenían
carácter de verdad y eran el centro de sus creencias religiosas. Por ese motivo,
relatar un mito no era un mero entretenimiento, sino una celebración que se
realizaba en el marco de ceremonias importantes, como los casamientos, los
entierros y la iniciación a la vida adulta. Al escucharlo, los habitantes de estos
pueblos podían remontarse a los orígenes de su comunidad, a un tiempo
primordial en el que los dioses lo habían creado todo. Así, en los mitos, obtenían
el conocimiento necesario y la justificación de las actividades cotidianas como,
por ejemplo, la forma en que debían cultivar y cazar.
El objetivo principal era revelar a cada pueblo el origen común del
mundo, del hombre y de la vida. Y, además, enseñarle que su historia sobrenatural
era significativa y un ejemplo a imitar.

Las cosmogonías
Las cosmogonías
El mito que explica cómo fue creado el universo tal como se lo conoce se
llama cosmogonía y, en cada pueblo, es el primer intento del hombre por
entender cómo surgió y cómo funciona lo que lo rodea.
Como el origen del mundo es la creación primera y esencial, la
cosmogonía sirve como modelo para todo lo que es creado a partir de ese origen.
Por eso, cuando un mito relata el origen de algo, no solo presupone y expande la
cosmogonía, es decir, la creación inicial, sino que además puede completarla si
Trabajo Integrador: Lengua y Literatura 5
relata cómo se modificó ese mundo después de su creación.
Aunque los pueblos antiguos elaboraron sus cosmogonías a partir de sus
propias tradiciones y con diferentes objetivos, es posible encontrar en todas ellas
algunos elementos comunes.
• El tiempo inicial de la creación es un tiempo primitivo y mítico, fuera del
que perciben los hombres.
• La creación del mundo es obra de uno o varios dioses, seres superiores y
sobrenaturales.
• El dios original inicia, el proceso y luego sus, descendientes completan
su tarea. En muchas cosmogonías, el control del mundo creado provoca
enfrentamientos entre los distintos dioses
• La nada, un vacío en el que actúa un dios creador que lo completa. El
caos, un universo desorganizado, sin forma ni definición. Una materia original que
se separa en Tierra y Cielo.
• Por lo general. se asocia la Tierra a una divinidad femenina y el Cielo, a
un dios masculino.
• El ser humano aparece en una de las últimas etapas de la creación,
ubicado jerárquicamente entre los dioses, seres superiores, y los animales. seres
inferiores.

Las leyendas
La leyenda es una narración que surge del asombro que provocan, en una
comunidad, los animales, los aspectos geográficos o los fenómenos de la
naturaleza. Este tipo de relato plantea una explicación sobrenatural acerca del
origen de tales aspectos. Los hechos narrados en las leyendas ocurren en un
tiempo histórico y en un ámbito geográfico reconocible.
A diferencia de otros textos, que también ilustran sobre el surgimiento de
las cosas, la leyenda se caracteriza por situarse en un tiempo histórico y por
referirse a un lugar específico y reconocible para la comunidad que la generó.
Este tipo de textos narran hechos de carácter sobrenatural, es decir, que
no se pueden explicar por medio de la razón, como la metamorfosis de un
personaje, que ocurre en muchas leyendas. La metamorfosis es la transformación
de un ser humano en una planta, en una animal, en una montaña, en un río,
etcétera. En la leyenda del camalote, la joven guaraní abandonada por el soldado
español es convertida por sus dioses en un camalote. En general, las metamorfosis
están basadas en una semejanza entre elementos naturales y características
humanas; por ejemplo, una roca puede parecerse a un hombre, o el gemido de un
pájaro, al llanto de una mujer.
Las leyendas son relatos que circularon dentro de las sociedades, al
principio, en forma oral, y fueron transmitidos de generación en generación. Por
eso, existen diferentes versiones de una misma leyenda, a la que se le suprimen, se
le añaden o se le modifican detalles. Con el tiempo, estos relatos orales fueron
recopilados y redactados por escrito.
Diferencias con los mitos
Tanto en las leyendas como en los mitos, se ofrecen explicaciones
sobrenaturales acerca del origen de los elementos que integran la naturaleza que
rodea a la comunidad que los crea. Ambos tipos de relato tienen origen popular,
es decir son de creación colectiva y se difundieron en principio por transmisión
oral.
6 Trabajo Integrador: Lengua y Literatura
Pero los mitos se diferencian de las leyendas en que ocurren en un pasado La importancia social de las
remotísimo en el que los dioses y los hombres comparten el espacio. En cambio leyendas.
las leyendas ocurren en el tiempo de los hombres, señalado en algunas por una Las leyendas forman parte de
circunstancia histórica, tambien antigüo, pero en el que las divinidades son más la cultura de los pueblos y,
distantes y suelen intervenir de un modo más discreto: respondiendo a una por lo tanto, podemos
súplica o premiando acciones abnegadas de los héroes de las leyendas. Por esto se rastrear, en ellas, las
dice que los mitos son relatos sagrados, que tienen relación con las creencias de la costumbres, la lengua, la
comunidad, en tanto que las leyendas son relatos profanos, no religiosos. organización, las creencias de
Otra diferencia es que, en ocasiones, los mitos ocurren en una geografía cada comunidad.
indeterminada (como ocurre en A las puertas del Olimpo), en tanto que en las
leyendas suceden en un espacio geográfico reconocible.

Clases de leyendas
Clases de leyendas
Las leyendas pueden clasificarse, de acuerdo con el aspecto que explican,
en: naturalistas (plantas, animales), geológicas (formaciones rocosas, ríos),
heroicas (aventuras y hazañas de héroes) y de monumentos (estatuas,
construcciones).
En las ciudades actuales, también circulan relatos que se conocen como
leyendas urbanas. Las casas embrujadas o el joven que descubre que la muchacha
que conoció en el baile la noche anterior había muerto hacía varios años son
algunos ejemplos de este tipo de leyendas que se desarrollan en el ámbito
ciudadano.
A diferencia del mito, que también ilustra sobre el surgimiento de las
cosas, la leyenda se caracteriza por situarse en un tiempo histórico determinado y
por referirse a un lugar específico y reconocible para la comunidad que la generó.
Así, en "Historia del camalote", reconocemos al pueblo aborigen que habitaba las
riberas del río Paraná, los guaraníes, y una situación histórica: la llegada de los
conquistadores españoles a nuestras tierras.

Las leyendas
Las leyendas urbanas urbanas
Las leyendas urbanas son narraciones orales de hechos sorprendentes o
sobrenaturales, que se suponen realmente sucedidos en grandes ciudades y en
tiempos modernos a personas desconocidas, pero relativamente cercanas .
Se las califica como "urbanas" porque suceden en ámbitos ciudadanos, o
bien en otros, lejanos y exóticos, cuando el hombre de la ciudad se translada a
ellos. Tambien transcurren en las rutas que los unen. Se las llama "leyendas"
porque comparten características con las leyendas tradicionales.
* Son historias populares: no surgen de la inventiva de un único autor, sino que
son una creación anónima y colectiva: numerosos integrantes de la comunidad las
reproducen y, al hacerlo, agregan o suprimen detalles, introducen variaciones en
la historia, mezclan y refunden relatos similares, etc.
* Son de difusión oral, si bien esta no es exclusiva: los modernos medios masivos
de comunicación (radio, televisión) suelen presentarlas junto a los temas de
actualidad. También circulan por Internet, en cadenas de correo electrónico y a
través de las redes sociales.
* Son expresión de un temor al mundo circundante, que no se debe a la furia de la
naturaleza o los animales salvajes. En la ciudad se teme a los riesgos de la vida
Trabajo Integrador: Lengua y Literatura 7
moderna: accidentes con máquinas, en las rutas, violencia callejera, etc. También
aparecen temores generados por lo desconocido: fenómenos paranormales,
ovnis, espíritus, mutaciones genéticas, etc.
* Existen diferentes versiones de estos relatos: la misma historia parece haberle
ocurrido a diferentes personas en lugares y épocas distantes.
- Tienen finalidad didáctica: las leyendas tradicionales ofrecían al hombre antiguo
explicaciones acerca del funcionamiento del mundo y modelos de conducta. Las
leyendas urbanas son relatos moralizantes: previenen contra las relaciones con
desconocidos, contra el descuido personal y la vida desordenada, promueven el
respeto la familia y la religión, etc.
Las leyendas urbanas presentan hechos imposibles de comprobar; pero
son construidas de modo tal que resultan versosímiles. Ocurren en espacios
familiares y reconocibles (cementerios, supermercados, locales de comida rápida,
cines) y en un tiempo cercano; las acciones son llevadas a cabo por personajes
arquetípicos ("un hombre", "una mujer", "una pareja", etc) y se atribuye la historia
a una fuente confiable: una revista reconocida, un programa de televisión, una
institución científica, y, la mayoría de las veces, "al amigo de un amigo".

Consigna
Después de haber leído atentamente los textos anteriores, responder:
¿Qué tipo de texto es A las puertas del Olimpo , un mito, una leyenda o una
leyenda urbana?
¿Responder la misma cuestión refiriendola a Historia del Camalote y La dama de
blanco de la Recoleta?
Enumerar las características que permitieron reconocer cada texto (al menos
cuatro para cada texto)

8 Trabajo Integrador: Lengua y Literatura

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