UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
Asignatura:
LECTURA E INTERPRETACION DE PLANOS CATASTRALES Y OPERACIONES PARCELARIAS
Facilitador.
Fermín Espinal M.A
TEMA:
Tarea 2
Presentado por:
Licdo Robin Guerrero Sosa
Usuario:
100067066
FEHCA
13/04/2024
Santiago De Los Caballeros
Introducción
El saneamiento catastral es un proceso fundamental en la gestión de la
información catastral que tiene como objetivo corregir errores, omisiones y
discrepancias en los datos registrales de los bienes inmuebles. Este
procedimiento es de vital importancia para garantizar la fiabilidad y exactitud de
la información catastral, lo que a su vez contribuye a la seguridad jurídica de
las transacciones inmobiliarias y a la recaudación fiscal.
En este sentido, la Dirección Regional de Mesuras Catastrales tiene la
responsabilidad de aprobar y supervisar el procedimiento de saneamiento
catastral en su ámbito territorialmente competente, de acuerdo con lo
establecido en los artículos 77 y siguientes de la Resolución 789-2022. En
estos artículos se establecen las directrices y procedimientos que deben
seguirse para llevar a cabo el saneamiento catastral, así como las
responsabilidades de los diversos actores implicados en el proceso.
Una vez que el procedimiento de saneamiento catastral ha sido aprobado por
la Dirección Regional de Mesuras Catastrales, se inicia un proceso que
involucra diversas etapas y actividades. En primer lugar, se realiza un análisis
detallado de la información catastral existente, con el fin de identificar los
errores y discrepancias que deben corregirse. Esta tarea puede implicar la
revisión de documentos registrales, la realización de mediciones físicas en el
terreno y la consulta de otras fuentes de información.
Es importante tener en cuenta que el proceso de saneamiento catastral puede
implicar la participación de varios actores, como propietarios de inmuebles,
notarios, funcionarios catastrales y otros profesionales especializados. Por
tanto, la coordinación y colaboración entre todos los involucrados es
fundamental para garantizar el éxito del proceso.
En resumen, el procedimiento de saneamiento catastral es un proceso
complejo y riguroso que tiene como objetivo corregir errores, omisiones y
discrepancias en la información registral de los bienes inmuebles. La
aprobación y supervisión de este proceso por parte de la Dirección Regional de
Mesuras Catastrales es fundamental para garantizar su correcta ejecución y
para asegurar la fiabilidad de la información catastral.
Objetivo general.
El objetivo general de este estudio es analizar y describir el procedimiento legal
del saneamiento catastral una vez que ha sido aprobado por la Dirección
Regional de Mesuras Catastrales, de acuerdo con los artículos 77 y siguientes
de la Resolución 789-2022, con el fin de identificar los pasos,
responsabilidades y acciones necesarias para llevar a cabo dicho proceso de
manera efectiva y eficiente.
Objetivos específicos.
1. Investigar y analizar los fundamentos legales y procedimientos establecidos
en los artículos 77 y siguientes de la Resolución 789-2022 en relación al
saneamiento catastral.
2. Identificar los actores y responsabilidades implicados en el proceso de
saneamiento catastral una vez aprobado por la Dirección Regional de Mesuras
Catastrales.
3. Describir las etapas y actividades que conforman el procedimiento de
saneamiento catastral, incluyendo la corrección de errores, la actualización de
información y la validación de datos.
Desarrollo
SANEAMIENTO
El saneamiento catastral es el gran proceso que establece la Ley de Registro
Inmobiliario para lograr su objeto, el cual está expresamente consignado en su
artículo 1. Dice: "La presente ley se denomina "Ley de Registro Inmobiliario" y
tiene por objeto regular el saneamiento y el registro de todos los derechos
reales inmobiliarios, así como las cargas y gravámenes susceptibles de registro
en relación con los inmuebles que conforman el territorio de la República
Dominicana y garantizar la legalidad de su mutación o afectación con la
intervención del Estado a través de los órganos competentes de la Jurisdicción
Inmobiliaria."
Además, como el Legislador declaró ese objeto de interés público, el
saneamiento catastral también tiene un carácter de interés eminentemente
público.
La Ley de Registro Inmobiliario define el saneamiento catastral en su artículo
20. Dice: "Es el proceso de orden público por medio del cual se determina e
individualiza el terreno, se depuran los derechos que recaen sobre él y éstos
quedan registrados por primera vez." Para nosotros el saneamiento es el
proceso técnico-judicial de orden público y de alto interés social, que puede ser
litigioso o no, por medio del cual se ubica y se individualiza un terreno con la
finalidad de depurar los derechos que recaen sobre el mis-
PROCESO DE SANEAMIENTO
El proceso de saneamiento tiene su base jurídica fundamental en el artículo 51
de la Constitución de la República. En ese texto sustantivo se consagra la
propiedad privada. Y ya sabemos que en virtud de él nadie puede ser privado
de su propiedad, salvo por causa de utilidad pública o interés social.
En estos casos se tendrá que pagar una justa y previa indemnización,
determinada por un tribunal competente. Si es por causa de calamidad pública,
entonces la justa indemnización podrá ser posterior a la expropiación.
Este texto se impone a cualquier otra norma de nuestro sistema legal en virtud
del principio de la supremacía de la Constitución.
¿QUIÉNES PUEDEN INICIAR EL PROCESO DE SANEAMIEΕΝΤΟ?
Conforme al Párrafo I del artículo 20 de la Ley de Registro Inmobiliario, el
proceso de saneamiento puede ser iniciado por toda persona que tenga algún
interés de que se realice.
Ese interés puede recaer sobre los terrenos o sobre las mejoras que se hayan
fomentado o construido en los mismos. Recordemos que el interés es la
medida de las acciones. Por ejemplo, el acreedor hipotecario de unos terrenos
sin registrar tiene derecho a iniciar el saneamiento de los mismos.
El referido texto legal establece una clasificación bajo los literales a) y b) para
especificar las personas que pueden iniciar el proceso de saneamiento.
COMPETENCIA JUDICIAL PARA CONOCER EL SANEAMIENTO
El proceso de saneamiento, que tiene un carácter de orden público, puede ser
conocido y fallado única y exclusivamente por los tribunales de la Jurisdicción
Inmobiliaria. Así lo consagran los artículos 3, 10, 23, 26, en su Párrafo 4,
especialmente, de la Ley de Registro de Tierras. Los reglamentos reiteran esas
disposiciones legales.
Nuestra Ley, en su artículo 23 es terminante: "Sólo los tribunales de la
Jurisdicción Inmobiliaria son competentes para conocer del proceso de
saneamiento."
También el referido Párrafo 4 del artículo 26 trata de aclarar y precisar la
competencia. Dice: "Cualquier litigio referente al terreno en proceso de
saneamiento es competencia del tribunal apoderado."
Ahora bien, para que el texto legal recién transcrito se pueda entender mejor, y
precisar el momento en el cual la Jurisdicción Inmobiliaria empieza a ejercer su
competencia, es necesario precisar en qué circunstancia se considera que el
terreno está en proceso de saneamiento. Y sobre este punto, la Ley de
Registro Inmobiliario tiene algunos aspectos confusos y contradictorios.
Veamos lo que establecen al respecto sus artículos 3 y 25, Párrafos 8 y 9.
puntuales sobre este particular. Así facilitaremos el estudio del saneamiento a
los que consulten esta obra.
La posesión está contemplada de manera especial en los artículos 21 y 22 de
la Ley de Registro Inmobiliario. Y el Reglamento de los Tribunales de Tierras le
dedica prolijamente los artículos 119, 120, 121, 126 y 131.
El mencionado artículo 21 de la Ley de la materia es sintético en sus
especificaciones y abarcador en sus pretensiones. Estatuye que para los
efectos jurídicos durante el proceso de saneamiento se entenderá por posesión
el hecho de que una persona tenga bajo su poder el inmueble. Este poder
puede ejercerse personalmente o por otra persona que actúe en nombre y
representación, con plena subordinación y dependencia, del que alega tener la
posesión. En efecto, el reclamante que alega tener la posesión tiene que
ejercer la vocación de propietario, el animus dominium de que nos hablaban los
latinos.
Además, en el referido texto legal se reitera la caracterización de la posesión
que está contenida en el derecho común, especialmente en el artículo 2229 del
Código Civil. Declara que la posesión debe ser pública, pacífica, inequívoca e
ininterrumpida para que sea causa de derecho. Y que la misma tiene que
cumplir con el plazo establecido por el derecho común, según el caso de que
se trate. Esto es, el plazo de cinco, diez o veinte años, ya sea que se desee
adquirir por prescripción conocida como usucapión quinquenal, decenal o
veintenal. Recordemos que la prescripción más larga que conoce nuestro
derecho común es la de veinte años, establecida en el artículo 2262 del Código
Civil.
LOS ACTOS POSESORIOS
En el nuevo régimen legal de los derechos inmobiliarios registrados sólo se
reconocen los actos posesorios, con fines de adquirir derechos en el proceso
de saneamiento, que están especificados en el artículo 21 de la Ley de
Registro Inmobiliario.
LA PRUEBA DE LA POSESIÓN
En este Tratado de Derecho Inmobiliario le dedicamos un Capítulo a la prueba.
En él hacemos un exhaustivo estudio de este importante elemento legal. No
obstante, en este apartado precisa- remos dos o tres ideas para facilitar el
estudio del saneamiento.
Todo el que alega algo debe probarlo, si quiere que prospere en justicia su
pretensión. El fardo de la prueba le incumbe al que hace la alegación. La
prueba está abundantemente pautada en el derecho común. Los artículos 1315
y 1316, especialmente, del Código Civil tratan de la obligación de probar y de
los medios de prueba, respectivamente.
Nuestra Ley de Registro Inmobiliario le dedica el artículo 22 a la prueba de la
posesión y el 65 a la prueba pericial. El Reglamento de los Tribunales de
Tierras es mucho más amplio y específico en este tema. Le dedica a la prueba
los artículos 34, 36, 56, 63 ,77,101,120y 121 .
Pues bien, el mencionado artículo 22 de la Ley de Registro Inmobiliario
establece que en materia de posesión, la prueba es libre. Por tanto, se admiten
todos los medios de prueba.
Ahora bien, el referido texto legal establece una importante El tribunal no podrá
decidir por sentencia la limitación del derecho de propiedad basándose
solamente en la que se haya presentado para probar la prueba testimonial,
esta particularidad, faculta al juez o a los jueces a "...ordenar cualquier otra
medida complementarios Con lo que se establece el papel activo del juez o de
los jueces del proceso de saneamiento.
Ciertamente, el juez o los jueces del saneamiento tienen que confirmar la
posesión probada por el reclamante únicamente con la prueba testimonial con
otras medidas. Tales como el descenso, inspecciones y comprobación a los
terrenos; la inspección realizada por un Agrimensor o por cualquier funcionario
o institución, interrogatorios in situ, que puede ser realizada por el juez o los
jueces o por cualquier otra persona que ellos designen; la certificación del
alcalde pedáneo del lugar donde estén ubicados los terrenos, si son rurales, o
del Ayuntamiento, si es urbano; un acta de notoriedad, etc. Todo conforme al
artículo 121 del Reglamento de los Tribunales de Tierras.
ETAPAS DEL PROCESO DE SANEAMIENTO
El proceso de saneamiento, conforme al artículo 24 de la Ley de Registro
Inmobiliario, se realiza en tres etapas. A saber: 1) la etapa de mensura; 2) la
etapa del proceso judicial y 3) la etapa del registro.
LA ETAPA DE LA MENSURA CATASTRAL
El proceso de saneamiento catastral. Sin la primera no se puede Recordemos
que la mensura catastral es realizar el segundo. De manera que debemos
conocer con claridad y detalles lo que es imprescindible para la mensura
catastral.
MOMENTO EN QUE SE INICIA LA MENSURA
Es muy importante determinar el momento en que se inicia la mensura
catastral. Sobre todo porque con ella comienza el proceso de saneamiento.
Cuando analizamos la competencia de la Jurisdicción Inmobiliaria, vimos las
contradicciones que existen en la Ley de la materia sobre ese asunto y la
mensura.
Para los fines de este apartado, vamos a valernos del Párrafo 1 del artículo 25
de la Ley de Registro Inmobiliario. Estatuye: "La mensura se inicia con la
autorización para la realización de la misma otorgada por la Dirección Regional
de Mensuras Catastrales territorialmente competente, la cual debe estar
precedida por la solicitud de autorización hecha por el reclamante."
De manera que la autorización es la que determina el inicio de la mensura. Por
tanto no es la solicitud ni la fijación de la fecha de la mensura las que dan
comienzo a esos importantes trabajos técnicos. A propósito del inicio de la
mensura, como primera fase del saneamiento, el Magistrado Leonardo Mirabal,
Juez del Departamento Norte del Tribunal Superior de Tierras, con asiento en
Santiago, dictó una importante conferencia en que sugirió lo siguiente: "Si lo
buscan como abogado para sanear un terreno lo primero que debe hacer,
antes de empezar, para evitar duplicidad de mensuras, gastos innecesarios y
pérdida de tiempo y dinero, es obtener el número de la designación catastral
del terreno que desea sanear con los colindantes o con una oficina de
agrimensores, y con esa numeración visitar la Secretaría del Tribunal de
Tierras de Jurisdicción Original donde se encuentre ubicado el terreno y pedirle
a la Secretaria del Tribunal que le busque en los archivos los planos de ese
Distrito Catastral, para
EL CONTRATO DE MENSURA
Uno de los requisitos que establece el Reglamento General de Mensuras
Catastrales para formar el expediente de la solicitud de autorización para la
realización de la mensura, son los datos del contrato suscrito por el Agrimensor
con el o los reclamantes. Esto es la fecha del contrato, el Notario que legaliza
las firmas y el número de colegiatura de éste. Todo de acuerdo al literal f del
artículo 40.
El contrato de mensura es el acto jurídico suscrito entre el solicitante de la
autorización de la mensura, que también es
EL CARÁCTER DE OFICIAL PÚBLICO DEL AGRIMENSOR
Cuando el Agrimensor realiza los trabajos técnicos de mensura, debidamente
autorizados por la Dirección Regional de Mensuras Catastrales
correspondiente, actúa como profesional que cumple función con la calidad de
un oficial público, que su no es lo mismo que un funcionario público.
Recordemos que un funcionario público recibe un sueldo mensual por su
función, pero el oficial público no. Éste cobra
LA SOLICITUD DE AUTORIZACIÓN DE LA MENSURA
Ningún Agrimensor puede realizar trabajos de mensura con pretensiones de
que la Dirección Regional de Mensuras Catastrales se los revise y apruebe,
para luego hacerlos valer en un proceso de saneamiento, si primero no solicitó
y obtuvo la autorización de rigor para ejecutar esos trabajos. De manera que la
solicitud de autorización de la mensura es un requisito previo ineludible para
que se inicie el saneamiento catastral. Así lo deja bien claro el Párrafo 1 del
artículo 25 de la Ley de la materia.
El Párrafo 2 del artículo 25 de la Ley de Registro Inmobiliario es el que
establece que en "...la solicitud de autorización de la mensura, el reclamante
solicita que la Dirección Regional de Mensura Catastrales correspondiente
autorice al agrimensor a realizar los trabajos de mensura, la cual debe
pronunciarse dentro de un plazo de veinte (20) días. La solicitud lleva implícita
la petición de que la Dirección Regional de Mensuras Catastra- les apodere al
tribunal de jurisdicción original territorialmente competente."
RÉGIMEN DE PUBLICIDAD DE LA MENSURA
Existe un verdadero sistema de publicidad para garantizar que la ejecución de
la mensura catastral no sea clandestina. Está pauta- da por los artículos 68 y
69 de la Ley de Registro Inmobiliario.
La finalidad que persigue esa publicidad es que la mayor cantidad de personas
se entere de que los trabajos de mensura se van a realizar. Así todos los que
pretendan tener derechos en los terrenos podrán manifestarse o dar constancia
de ese interés, tanto frente al Agrimensor designado como ante la Dirección
Regional de Mensuras Catastrales.
Mientras más publicidad se haga a la mensura catastral mejor será para el
proceso de saneamiento y la adjudicación de títulos que hará la Jurisdicción
Inmobiliaria. Una mensura técnicamente bien ejecutada, con conocimiento de
todos los interesados en los terrenos, garantiza que los verdaderos propietarios
de los terrenos y las mejoras existentes en ellos serán los adjudicatarios de los
títulos.
El Agrimensor, en su carácter de oficial público de la Jurisdicción Inmobiliaria,
está obligado a informar por escrito, pre- vio a los trabajos de campo, a todos
los colindantes, ocupantes, reclamantes e interesados del inmueble que será
mensurado. Se cuidará de conservar acuse de recibo o prueba de la
comunicación entregada.
LA EJECUCIÓN DE LA MENSURA CATASTRAL
La ejecución de la mensura catastral está pautada por el Párrafo 1, del artículo
25 de la Ley de Registro Inmobiliario. Este texto legal es claro al especificar
que la mensura se inicia con la autorización que otorga la Dirección Regional
de Mensuras Catastrales territorialmente competente. Y que esa autorización
tiene que ser el producto de la solicitud que ya analizamos en el apartado
anterior.
Además, los trabajos técnicos de mensura en el campo tienen que estar
precedidos por la amplia publicidad que pautan la Ley de la materia y los
Reglamentos.
Es evidente que de la correcta ejecución de los trabajos de la mensura
catastral depende en gran parte la corrección del proceso de saneamiento y
adjudicación de títulos de los terrenos en cuestión.
Ya vimos las formalidades previas a la ejecución de la mensura que se deben
cumplir. Ahora analizaremos los trabajos de la mensura catastral propiamente
dicha.
Los trabajos de la mensura catastral pueden y deben ser divididos en dos
partes. A saber: a) los trabajos de campo y b) los trabajos de gabinete. Están
previstos en el artículo 138 del Reglamento General de Mensuras Catastrales.
Veamos en qué consiste cada uno de ellos.
LA ETAPA JUDICIAL
La etapa judicial comienza con el apoderamiento del Tribunal de Tierras de
Jurisdicción Original territorialmente competente. Recordemos que ese
apoderamiento lo hace la Dirección Regional de Mensuras Catastrales
correspondiente, jamás el reclamante.
El artículo 26 de la Ley de Registro Inmobiliario da el concepto del proceso
judicial. Dice: "Es el procedimiento por ante los tribunales de la Jurisdicción
Inmobiliaria que depura el derecho a registrar."
A partir de este momento, con la etapa judicial, comienza la oportunidad para
que los reclamantes hagan valer jurídicamente sus pretensiones. Aquí se
conocerán los alegatos de todos los interesados en el inmueble sometido al
proceso de saneamiento, y se adjudicarán los derechos a quien o quienes
correspondan.
APODERAMIENTO DEL TRIBUNAL
Recordemos que antes, con la Ley de Registro de Tierras, los jueces de
jurisdicción original eran apoderados por el Presi- dente del Tribunal de Tierras;
pero con la Ley de Registro Inmobiliario se introdujo el apoderamiento directo
de los jueces de jurisdicción original, conforme al artículo 10 de la nueva Ley.
Sin embargo, la regla del apoderamiento directo del Tribunal de Tierras de
Jurisdicción Original experimenta una excepción con el proceso de
saneamiento. Esto es, que los reclamantes no pueden apoderar al Tribunal
directamente.
Están obligados a realizar primero la solicitud de autorización para la mensura
y una vez obtenida, el Agrimensor designado realiza los trabajos técnicos y los
presenta a la Dirección Regional de Mensuras Catastrales territorialmente
competente, que fue la que otorgó la autorización.
Esta Dirección revisará los trabajos técnicos, y después de aprobarlos tiene la
obligación de apoderar al Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original
territorialmente competente en los siguientes quince (15) días de la aprobación
de los trabajos técnicos. Es vital que los abogados entiendan esta excepción.
La repetiremos luego, por la estrategia didáctica de este Tratado de Derecho
Inmobiliario.
Durante los primeros quince (15) días siguientes a su apoderamiento, el
Tribunal de Jurisdicción Original notificará a los reclamantes de los terrenos
sometidos al proceso de saneamiento y al Abogado del Estado para que sepan
que ha comenzado la etapa judicial. Antes de la primera audiencia, los
reclamantes tienen que cumplir con los requisitos de publicidad establecidos.
El Abogado del Estado tiene el derecho de expresar su opinión sobre el
proceso de saneamiento, esto es, oponerse al mismo o dar su aquiescencia.
Su opinión debe ser expresada con cinco (5) días de antelación a la
celebración de la primera audiencia. En caso de que el Abogado del Estado,
por la razón que fuera, no emita su opinión, entonces se considerará que no
tiene interés en el proceso de saneamiento y que el Estado Dominicano no se
opone. Por tanto, el saneamiento continuará su rol. El Juez de Jurisdicción
Original apoderado procederá a la fijación de la audiencia en que se
comenzará a conocer del pro- ceso de saneamiento catastral, en su segunda
etapa, Esa audiencia tiene que celebrarse en un la judicial. Plazo no mayor de
sesenta (60) días, contado partir del momento en que se a recibió el
apoderamiento informará al Abogado del Estado de la fecha en que se
celebrará la primera audiencia del saneamiento.
Recordemos que este Tribunal apoderado tiene competencia para conocer de
todos los asuntos legales y judiciales que se relacionen con los terrenos
sometidos al proceso de saneamiento. Esa es la atribución en razón de la
materia de esta Jurisdicción Inmobiliaria. Así lo consagran los artículos 3, 10,
26, entre otros, de la Ley de Registro de Tierras.
Por tanto, todos los asuntos relacionados con la posesión de los terrenos, que
esté conociendo un Juez de Paz o cualquiera de los tribunales ordinarios,
tendrá que ser declinado al Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original
apoderado, en razón de que dejan de ser competentes para conocer de esos
casos.
CELEBRACIÓN DE LAS AUDIENCIAS DE SANEAMIENTO
A la audiencia que fije el Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original apoderado
del proceso de saneamiento deberán comparecer todas las personas que
tengan o pretendan tener derechos sobre los terrenos.
Formularán en ella sus reclamaciones, y presentarán las pruebas y alegatos
correspondientes. Será una audiencia abierta, amplia, contradictoria, oral y
completa, sin restricciones para nadie.
El Tribunal de Jurisdicción Original apoderado está obliga- do a fijar la primera
audiencia en un plazo no mayor de sesenta (60) días, contado a partir de la
recepción del expediente que le envía la Dirección Regional de Mensuras
Catastrales.
Es vital tener en cuenta que el saneamiento es un proceso de orden público y
todos los habitantes del planeta Tierra tienen derecho a ser reclamantes del
inmueble sometido al proceso y por tanto pueden estar presentes en la
audiencia, para hacer valer sus pretensiones.
LA SENTENCIA DEL JUEZ DE JURISDICCIÓN ORIGINAL
Una vez que el Juez del saneamiento ha celebrado la o las audiencias que
sean pertinentes para la debida y completa instrucción del caso, y se hayan
agotado los plazos otorgados, si es que los solicitaron, entonces el expediente
quedará en estado de recibir fallo.
La Ley de Registro Inmobiliario consagra la Mora Judicial en su artículo 67.
Establece que una vez que el expediente que- da en estado de recibir fallo, el
juez está obligado a fallarlo en los próximos sesenta (60) días. Podrá solicitar
una prórroga de treinta (30) días más, por causas justificadas.
Será el Presidente del Departamento del Tribunal Superior de Tierras al que
pertenezca el que le otorgará la prórroga. El Juez del saneamiento procederá a
ponderar el expediente. Apreciará las pruebas presentadas por los
reclamantes. No puede quedar ningún argumento de importancia jurídica para
la solución del caso que no sea debidamente estudiado, ponderado y
respondido por el Juez. También hará los cálculos de tiempo de posesión de
los
reclamantes que no tengan títulos y aleguen en su favor la prescripción
adquisitiva más extensa de nuestro derecho, que es de veinte años, conforme
al artículo 2262 del Código Ci- vil. Podrán igualmente alegar la prescripción
más breve, ya sea por el tiempo de cinco, diez, según el caso, cuando tengan
títulos que la avalen y cumplan con los demás requisitos legales.
CARÁCTER DE LA DECISIÓN DE JURISDICCIÓN ORIGINAL
Las sentencias de los Jueces de Jurisdicción Original tienen un carácter igual a
la de los tribunales ordinarios. Tienen que ser notificadas por actos de alguacil
de la Jurisdicción Inmobiliaria y son atacadas por los recursos que establece la
Ley.
Por tanto, la sentencia de saneamiento dictada por el Juez de Jurisdicción
Original puede ser impugnada por medio del recurso de apelación. El plazo
para interponerlo es de treinta (30) días a partir de la notificación de la
sentencia. Si no se interpone el recurso de apelación en el plazo señalado,
queda pen- diente todavía el recurso de revisión por causa de fraude.
Conclusión
En conclusión, el procedimiento legal del saneamiento catastral, una vez
aprobado por la Dirección Regional de Mesuras Catastrales, es un proceso
fundamental para corregir errores y discrepancias en la información registral de
los bienes inmuebles.
La correcta ejecución de este proceso, siguiendo los lineamientos establecidos
en la Resolución 789-2022, es crucial para garantizar la seguridad jurídica en
las transacciones inmobiliarias y para mantener la integridad de la información
catastral.
La coordinación y colaboración entre los diversos actores implicados en el
proceso, así como la validación de los resultados obtenidos, son aspectos
clave para asegurar la eficacia y fiabilidad del saneamiento catastral. Por tanto,
es fundamental contar con un marco normativo claro y con procedimientos bien
definidos para llevar a cabo este importante proceso de manera adecuada y
eficiente.
Bibliografía
Ley 108-05 sobre registro inmobiliario
Resolución 789-2022
ANEXO LOS ACTOS QUE SON UTILIZADOS