1
GLOSARIO DE TEMAS EN CLAVE SINODAL
(Subsidio discrecional para preparar la Asamblea sinodal - Diócesis de Chiclayo)
1.- Iniciación cristiana
La iniciación cristiana es el camino a través del cual el Señor nos introduce en la fe
pascual y en la comunión trinitaria y eclesial, todo esto mediante el ministerio de la
Iglesia. En este ministerio se hace patente el rostro materno de una Iglesia que enseña a
sus hijos a caminar caminando con ellos. Por eso, el itinerario catecumenal, con la
gradualidad de sus etapas y de sus pasos, es el paradigma de todo caminar eclesial
juntos1.
El Bautismo es el sacramento en el cual se funda nuestra fe misma, que nos injerta
como miembros vivos en Cristo y en su Iglesia 2. Luego, por la Confirmación, tenemos
un crecimiento de la gracia bautismal que nos une más firmemente a Cristo 3. Por último,
en la Eucaristía el Señor nos alcanza por el poder de su Pascua4.
Gracias a los sacramentos de iniciación cristiana, a todos los cristianos se les confiere la
responsabilidad de la misión de la Iglesia5, «el hombre recibe la vida nueva en Cristo6».
En efecto, en la iniciación cristiana siempre se entrelazan la escucha de la Palabra y la
conversión de vida, la celebración litúrgica y la incorporación a la comunidad y a la
misión. En este sentido, debemos profundizar en la comprensión de la sinodalidad que
puede provenir de una visión más unitaria de la iniciación cristiana.
2.- Comunión
Cuando hablamos de comunión nos referimos, a un tiempo, a dos realidades
íntimamente unidas: a la plena participación en la Eucaristía, y a la naturaleza de la
relación entre los fieles y entre las Iglesias. Según la primera, la comunión se refiere en
primer lugar, en palabras del Papa Francisco, a la participación en el Cuerpo y la Sangre
de Cristo, que se traduce en unión fraterna7. En cuanto a la segunda, la comunión se
convierte en la nueva forma de relación entre los discípulos del Señor, un nuevo modo
de ser entre nosotros que nos mueve a ser corresponsables los unos de los otros.
La verdadera comunión se fundamenta en la Trinidad. En efecto, el Padre, con el envío
del Hijo y el don del Espíritu Santo, nos introduce en un dinamismo de comunión y
misión que nos hace pasar del “yo” al “nosotros” y nos pone al servicio de los demás8.
Para que haya una verdadera comunión, fundamentada en la Trinidad 9, es preciso que
todos los bautizados se empeñen en ejercitar en reciprocidad la propia vocación, el
propio carisma y el propio ministerio 10. Solo así, la Iglesia podrá hacerse verdadero
1
Cfr., Informe de Síntesis Una Iglesia sinodal en misión (28.X.2023), 3, a.
2
Cfr., FRANCISCO, Audiencia general del 15 de enero de 2014.
3
Cfr., FRANCISCO, Audiencia general del 29 de enero de 2014.
4
Cfr., FRANCISCO, Carta Apostólica Desiderio desideravi ([Link].2022), n. 11.
5
Cfr., Síntesis 8, b.
6
Audiencia general, 19 de febrero de 2014.
7
Cfr., Audiencia General del miércoles 21 de agosto de 2019.
8
Cfr., Síntesis 2, a.
9
Cfr., Ibid.
10
Cfr., Ibid.
2
“coloquio” interiormente y con el mundo, caminando codo a codo con todo ser humano,
al estilo de Jesús11.
3.- Vocaciones
«La palabra “vocación” puede entenderse en un sentido amplio, como llamado de Dios.
Incluye el llamado a la vida, el llamado a la amistad con Él, el llamado a la santidad,
etc. Esto es valioso, porque sitúa toda nuestra vida de cara al Dios que nos ama, y nos
permite entender que nada es fruto de un caos sin sentido, sino que todo puede
integrarse en un camino de respuesta al Señor, que tiene un precioso plan para
nosotros12».
La vocación nunca es cosa de uno solo, sino que involucra de alguna manera a la
comunidad. «Nadie puede hacer una elección de vida solo por sí mismo; la vocación es
siempre para y con los demás. [....] El Señor nunca llama solo como individuos, sino
siempre dentro de una fraternidad para compartir su proyecto de amor, que es plural
desde el principio porque él mismo es Trinidad misericordiosa 13». El trabajo para las
vocaciones, con las vocaciones, no debe ser considerado como proselitismo (en el mal
sentido de la palabra), sino por “contagio”: el crecimiento de la Iglesia es por atracción,
no por proselitismo14.
4.- Jóvenes
Los jóvenes son la «esperanza viva de una Iglesia en camino 15». También están
llamados a dar testimonio de Cristo en la vida de cada día y a compartir explícitamente
la fe con otros. Con sus dones y sus fragilidades, al tiempo que crecen en la íntima
amistad con Jesús, se hacen apóstoles del Evangelio entre sus coetáneos16.
A lo largo del proceso sinodal, se ha visto que los jóvenes constituyen uno de los grupos
que quieren ser escuchados por la Iglesia. De ahí que esta Asamblea confirma la
necesidad de una opción preferencial por los jóvenes17.
En una sociedad cada vez más globalizada, los jóvenes son los más adecuados para
llevar adelante la misión de la Iglesia en el ambiente digital, además de acompañar al
resto de la comunidad, comprendidos los pastores, a tener una mayor familiaridad con
sus dinámicas18.
5.- Cuidado de la casa común
El cuidado de la casa común es una tarea que compromete a toda la Iglesia 19. No solo
porque la crisis ecológica y los cambios climáticos son una amenaza para la
supervivencia de la humanidad, sino porque el cuidado de la casa común implica
11
Cfr. PABLO VI, Carta Encíclica Ecclesiam suam ([Link].1964), n.67.
12
FRANCISCO, Exhortación Apostólica Postsinodal Christus vivit ([Link].2019), n. 248.
13
FRANCISCO, Audiencia a los participantes en el congreso de los Centros nacionales para las vocaciones de la
Iglesia de Europa (6 de junio de 2019).
14
Cfr., Benedicto XVI, Discurso improvisado del Santo Padre en el congreso de los Centros nacionales para las
vocaciones de la Iglesia de Europa (6 de junio de 2019)
15
FRANCISCO, Mensaje a los jóvenes en el 5° aniversario de la exhortación apostólica post sinodal Christus Vivit
(25 de marzo de 2024).
16
Cfr., Síntesis 8, d.
17
Cfr., Síntesis 16, e.
18
Síntesis 17, d
19
Cfr., Síntesis 8, d.
3
también estar al lado de los pobres: «el grito de la tierra y el grito de los pobres son el
mismo grito20». En efecto, «todo planteo ecológico debe incorporar una perspectiva
social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los más postergados21».
6.- Religiosidad popular
La religiosidad popular es un modo en el que se percibe cómo la fe recibida se encarnó
en una cultura y se sigue transmitiendo 22. «En la piedad popular, por ser fruto del
Evangelio inculturado, subyace una fuerza activamente evangelizadora que no podemos
menospreciar: sería desconocer la obra del Espíritu Santo23».
En este sentido, la sinodalidad resalta las prácticas de piedad popular como otras
expresiones de la oración litúrgica en las que se refleja el genio de las culturas locales.
Ciertamente favorecen la implicación de todos los fieles, favorecen una introducción
gradual en el misterio cristiano y conducen al encuentro con el Señor a quienes tienen
menos familiaridad con la Iglesia24.
7.- Liturgia
La liturgia «es la alabanza, la acción de gracias por la Pascua del Hijo, cuya fuerza
salvadora llega a nuestra vida 25». El Papa nos anima a ver en ella no tanto un proceso
mental y abstracto, sino más bien una manera de configurarse con Cristo mediante la
celebración de sus misterios.
La liturgia celebrada con autenticidad es la primera y fundamental escuela de
discipulado y de fraternidad. Antes que cualquier iniciativa de formación, debemos
dejar formarnos por su potente belleza y por la noble simplicidad de sus gestos26.
En este sentido, es necesario encontrar causes para una formación litúrgica. El Papa
recomienda difundir este conocimiento fuera del ámbito académico, para que todo
creyente crezca en el conocimiento del sentido teológico de la liturgia 27.
8.- Familia
La familia es la «columna maestra de toda comunidad cristiana 28», porque, en cuanto
comunidad de amor, es un lugar privilegiado de educación en la fe. También es la
«relación interpersonal por excelencia29», porque en ella se da una comunión de
personas. Justamente la comunión es la forma de vivir estas relaciones, verdadero motor
de humanización y evangelización.
Como lo recuerda el Papa Francisco, la familia «introduce a la necesidad de las uniones
de fidelidad, sinceridad, confianza, cooperación, respeto; anima a proyectar un mundo
20
Síntesis 4, e.
21
FRANCISCO, Carta Encíclica Laudato Si ([Link].2015), n. 93.
22
Cfr., FRANCISCO, Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium ([Link].2013), n. 123.
23
Ibid., n. 126.
24
Cfr., Síntesis 3, m.
25
FRANCISCO, Desiderio desideravi, n. 41.
26
Cfr., Síntesis 3, k.
27
FRANCISCO, Desiderio desideravi, n. 35.
28
Síntesis 8, c.
29
FRANCISCO, Audiencia en el Vaticano promovido por la Federación Europea de las Asociaciones Familiares
Católicas (1 de junio de 2017)
4
habitable y a creer en las relaciones de confianza, también en condiciones difíciles;
enseña a honrar la palabra dada, el respeto por las personas, el compartir los límites
personales y de los demás30».
Ninguna otra institución podrá sustituir el papel de la familia, por lo que esta debe ser
ayudada y potenciada, para no perder nunca el justo sentido de los servicios que la
sociedad presta a sus ciudadanos31.
9.- Sacramentos
Los sacramentos son los signos sagrados en los que «se comunica una memoria
encarnada, ligada a los tiempos y lugares de la vida, asociados a todos los sentidos;
implica a la persona, como miembro de un sujeto vivo, de un tejido de relaciones
comunitarias32». Dicho en palabras sencillas, en los sacramentos «se nos garantiza la
posibilidad de encontrarnos con el Señor Jesús y de ser alcanzados por el poder de su
Pascua33»; cada una de las acciones y palabras de Cristo, por tanto, nos alcanzan en la
celebración de los sacramentos.
De ahí que la sinodalidad exija que los fieles tengan una participación de los
sacramentos orientada a la vida en comunidad, pues cada bautizado es un agente
evangelizador. La nueva evangelización debe implicar, pues, un protagonismo de todo
el pueblo de Dios. A tener de esto, el Papa enseña que «el Pueblo de Dios es un Pueblo
discípulo porque recibe la fe; y misionero, porque transmite la fe34».
10.- Doctrina social de la Iglesia
La doctrina social de la Iglesia es el conjunto de enseñanzas relativas a la vida social
presentadas por la Iglesia. Estas enseñanzas tienen ante todo un carácter positivo y
propositivo, orientadas a una acción transformadora que no dejan de ser un signo de
esperanza que brota del corazón de Cristo35.
Asimismo, contribuye a una visión del mundo opuesta a la visión individualista, en la
media en que se basa en la interconexión entre las personas y tiene como meta el bien
común. A la vez, se opone a la visión colectivista, que hoy resurge en una nueva
versión, oculta en los proyectos de normalización tecnocrática. La doctrina social está
anclada en la palabra de Dios, para orientar los procesos de promoción humana a partir
de la fe en Dios hecho hombre36.
La doctrina social de la Iglesia es un recurso muy poco conocido, sobre el cual hay que
retornar. Las Iglesias deberán esforzarse en hacer más conocidos sus contenidos y en
favorecer su apropiación a través de prácticas que pongan en juego la inspiración37.
11.- Formación inicial y permanente
30
FRANCISCO, Audiencia General del miércoles 7 de octubre de 2015.
31
Cfr., Santa Misa por las familias, Guayaquil, Ecuador, 6 de julio de 2015.
32
FRANCISCO, Carta Encíclica Lumen Fidei ([Link].2013), n. 40.
33
FRANCISCO, Desiderio desideravi, n. 11.
34
FRANCISCO, Audiencia General del 15 de enero de 2014.
35
Cfr., FRANCISCO, Evangelii Gaudium, n. 183.
36
Cfr. FRANCISCO, Discurso a los miembros de la fundación Centesimus Annus Pro Pontifice el sábado 23 de
octubre de 2021.
37
Cfr., Síntesis 4, n.
5
En la asamblea sinodal se puso de manifiesto que «el centro de la formación está en la
profundización del kerygma, es decir, del encuentro con Jesucristo que nos ofrece el don
de una nueva vida»38. Por tanto, la formación no está reservada para los religiosos,
clérigos y teólogos, sino debe ser la respuesta de todo bautizado a los dones entregados
por el Señor (la fe), de tal manera que así los haga fructificar y los ponga al servicio del
pueblo de Dios.39
«El tiempo que el Señor dedicó a la formación de los discípulos revela la importancia de
esta acción eclesial, con frecuencia poco aparente, pero decisiva para la misión 40». En
este sentido, es necesario y urgente crear una cultura de formación permanente y, a su
vez, animar este tipo de proyectos a nivel local.
12.- Colonizaciones ideológicas
Según el papa Francisco, la colonización ideológica consiste en «entrar en un pueblo
con una idea que no tiene nada que ver con él; con grupos del pueblo sí, pero no con el
pueblo, y así colonizar un pueblo con una idea que cambia o pretende cambiar su
mentalidad o su estructura41».
Además, el Papa menciona que son tres indicadores de las colonizaciones culturales e
ideológicas de todos los tiempos: «se quita la libertad, se deshace la historia, la memoria
del pueblo y se impone un sistema educativo a los jóvenes. Todos, todos hacen así [...].
Incluso con guantes blancos [...]42».
13.- Ideología de género
Para el papa Francisco «la ideología de género, en este momento, es de las
colonizaciones ideológicas más peligrosas. Va más allá de lo sexual. ¿Por qué es
peligrosa? Porque diluye las diferencias, y lo rico de los hombres y de las mujeres y de
toda la humanidad es la tensión de las diferencias. Es crecer a través de la tensión de las
diferencias. La cuestión del género va diluyendo las diferencias y haciendo un mundo
igual [...]. Y eso va contra la vocación humana43».
El problema no está en quienes tienen una tendencia homosexual, sino en el
adoctrinamiento que se busca imponer en toda la cultura occidental, contraria a la
verdad objetiva. Además, esa visión del hombre, sin diferencia de sexos, vacía todo
fundamento antropológico de la familia.44
14.- Nuevos areópagos
En el libro de los Hechos de los apóstoles se narra que Pablo es conducido al areópago
por filósofos que lo habían oído en una plaza de la ciudad, con el fin de que desarrollara
ahí su discurso.45 El areópago, en tiempos de Pablo, era un espacio abierto donde se
38
Síntesis 14, d
39
Cfr. Ibid., 14, a
40
Ibid., 14, a
41
FRANCISCO, Conferencia de prensa durante el vuelo de Manila a Roma (19 de enero de 2015).
42
FRANCISCO, Homilía ([Link]. 2017), Capilla de la casa de Santa Marta.
43
Piqué, E., Comunicación personal, 10 de marzo del 2023, Recuperado de:
[Link]
las-colonizaciones-nid10032023/
44
Cfr. FRANCISCO, Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris laetitia ([Link].2016), n. 56.
45
Cfr. Hch 17, 18-34
6
pronunciaban grandes discursos, donde se discutían asuntos públicos, donde se reunían
los filósofos para comunicar sus ideas y donde originalmente se reunía el consejo
judicial supremo.
En esta línea, los nuevos areópagos son los grandes centros de propagación de ideas
donde también se debe anunciar el Evangelio, al igual que Pablo. Para el Papa
Francisco, dentro de los nuevos areópagos está la parroquia, el barrio, la familia, el
estudio, el trabajo, lo rural y los ámbitos propios de la vida. 46 Asimismo, la cultura
digital no es un área ajena a la misión de la Iglesia. En ella también debe dar testimonio
a la cultura contemporánea.47
15.- Educación
Una gran dificultad de la educación posmoderna es la tendencia generalizada a la
deconstrucción del humanismo. Existe una dictadura de los resultados, la cual considera
a la persona como un “objeto de laboratorio” o como una “máquina”, dejando de lado su
crecimiento integral.48 En contraposición a la oferta posmoderna está la propuesta
católica: «Lo propio de la educación católica en todos los ámbitos es la verdadera
humanización, una humanización que brota de la fe y que genera cultura49».
Por otro lado, la labor educativa no es una cuestión de productividad económica o de
propaganda política, sino que es, ante todo, un acto de esperanza en quienes se tiene
delante (los estudiantes), en su progreso personal, en el horizonte de su vida y en su
contribución a la sociedad50.
16.- Opción preferencial por los pobres
La diferencia entre el acercamiento de la Iglesia a los pobres y la ayuda que ofrecen
otras instituciones a estos es que «en los pobres, la comunidad cristiana encuentra el
rostro y la carne de Cristo, que, siendo rico, se hizo pobre» 51 Solo en esa medida la
Iglesia es capaz de brindar amor a los pobres y no un mero asistencialismo. Es decir,
«respeto, acogida y reconocimiento, sin los cuales, proporcionar comida, dinero o
servicios sociales, representa una forma de asistencia, ciertamente importante, pero que
no se hace plenamente cargo de la dignidad de la persona52».
Es necesario aclarar que la pobreza material no es la única forma de pobreza, nuestro
mundo también conoce la pobreza espiritual 53. La experimentan aquellos que no
encuentran sentido a su vida, aquellos que no son capaces de dar amor, pero sobre todo
la sufren quienes aún no han conocido el Evangelio. Por ellos la Iglesia también siente
una predilección maternal.
17.- Diálogo ecuménico-interreligioso
46
Cfr. FRANCISCO, Discurso a los participantes en el congreso del foro internacional de acción católica (Jueves 27
de abril de 2017).
47
Síntesis 17, b.
48
Cfr. FRANCISCO, Videomensaje al congreso mundial de la oficina internacional de la educación católica (8 de
junio de 2019).
49
FRANCISCO, Mensaje a los participantes del Congreso «La Iglesia en la Educación. Presencia y Compromiso»,
(20 de febrero de 2024).
50
Cfr. Ibid.
51
Síntesis 4, h.
52
Ibid., 4, a.
53
Ibid., 4, d.
7
El ecumenismo es el esfuerzo por restablecer la unidad de todos los cristianos. «Es en el
Bautismo donde encontramos el fundamento de la comunión entre los cristianos y el
anhelo de la plena unidad visible 54». En efecto, como afirma Pablo, en un solo bautismo
hemos sido bautizados para formar un solo cuerpo55.
Ante las divisiones de la Iglesia católica con las iglesias ortodoxas y con las demás
comunidades eclesiales, el Papa anima a confiar en el Espíritu Santo. Afirma que, «si le
somos dóciles, Él sabrá armonizar también lo que a nosotros nos parece difícil conciliar,
porque Él es en sí mismo armonía. El Espíritu es armonía [...] pensemos en la mañana
de Pentecostés, cuando hubo una gran “división” de diferentes carismas… Pero después
Él hizo la armonía56». En este sentido, se debe tener en cuenta que el ecumenismo es, en
primer lugar, una gracia del Espíritu Santo. Por ello, es sumamente importante la
oración por la unidad de los cristianos.
Otro modo de caminar juntos hacia la unidad del Cuerpo de Cristo es por medio de la
colaboración de todos los cristianos en el ejercicio de las obras de la caridad. Así,
uniendo fuerzas, se afronta con mayor fortaleza los desafíos pastorales de nuestro
tiempo: el anuncio del evangelio, la pobreza, el servicio por la justicia y la paz 57.
18.- Clericalismo
El clericalismo es un “modo de ser y hacer” que privilegia la misión del sacerdocio
ministerial como único factor determinante en la configuración del interior de la Iglesia.
Es una forma de mundanidad espiritual que nace de una mala comprensión de la
llamada divina, que lleva a concebirla más como un privilegio que como un servicio, y
se manifiesta en un estilo de poder mundano que rehúsa dar razones 58. Impide
desarrollar la madurez y la responsabilidad cristiana de buena parte del laicado 59. El
laico debe ser laico, bautizado, y tiene la fuerza que viene de su bautismo para servir,
pero con su vocación laical. 60 Debe existir una corresponsabilidad vivida entre laicos y
pastores que permita superar las divisiones, los miedos y la desconfianza mutua. Es
momento de que los pastores y los laicos caminen juntos, en cada ámbito de la vida de
la Iglesia, en cada lugar del mundo61. El Papa anima a “extirpar” el clericalismo de la
Iglesia62.
19.- Espiritualidad
La vida espiritual del cristiano no es pacífica, lineal y sin desafíos; al contrario, exige
una lucha constante: la lucha cristiana por mantener la fe, por enriquecer los dones de la
fe en nosotros. El combate espiritual nos lleva a mirar de cerca aquellos vicios que nos
54
FRANCISCO, Discurso a los miembros de la comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la
Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales (23 de junio de 2022).
55
Cfr. 1Co 12, 12-13.
56
FRANCISCO, Discurso a la comisión internacional de diálogo entre los discípulos de Cristo y la Iglesia católica
(28 de junio de 2023).
57
Síntesis 7, e.
58
Informe síntesis: 11, c
59
Cfr. Papa Francisco, Videomensaje a los participantes en la peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de
Guadalupe. Ciudad de México, 16-19 de noviembre 2013.
60
Cfr. Discurso del Santo Padre Francisco a los miembros de la Asociación "Corallo" 22 de marzo de 2014
61
Cfr. Discurso del Santo Padre Francisco a los participantes en un Congreso Organizado por el Dicasterio para los
Laicos, la Familia y la Vida, 18 de febrero de 2023
62
Cfr., FRANCISCO, Visita a la parroquia romana de Santo Tomás Apóstol del 16 de febrero de 2014.
8
encadenan y a caminar, con la gracia de Dios, hacia aquellas virtudes que pueden
florecer en nosotros, trayendo la primavera del Espíritu en nuestras vidas. Quien
considera que ya ha conseguido cierto grado de perfección, que no necesita de
conversión, que no necesita confesarse, o que no vale la pena el esfuerzo, vive en la
luna, vive en la obscuridad y no distingue el bien del mal. Por el contrario, debemos
pedir a Jesús que nos dé la capacidad y la fuerza de confrontarnos con nuestra debilidad,
la valentía de abandonarnos a su misericordia y la sensatez de no bajar la guardia en este
esfuerzo. El enemigo está al acecho y hay que estar alerta para no dejarse engañar 63.
20.- Mujeres
«Las mujeres son protagonistas de una Iglesia en salida, a través de la escucha y la
atención que prestan a las necesidades de los demás, y con una marcada capacidad de
sostener dinámicas de justicia en un clima de “calor doméstico”, en los diferentes
ambientes sociales en los que obran. Escucha, meditación, acción amorosa: estos son los
elementos constitutivos de una alegría que se renueva y se comunica a los demás, a
través de la mirada femenina, en el cuidado de la creación, en la gestación de un mundo
más justo, en la creación de un diálogo que respete y valore las diferencias64».
Las mujeres están comprometidas, a menudo más que los hombres, a nivel de 'diálogo
de la vida' en el ámbito interreligioso, y así contribuyen a una mejor comprensión de los
desafíos característicos de una realidad multicultural. Así, pues, «las mujeres en la
Iglesia deben ser valorizadas, no “clericalizadas65”».
La Iglesia las necesita, porque la Iglesia es mujer: es hija, esposa y madre, y ¿quién
mejor que la mujer para revelarnos su rostro? Ayudémonos, sin presiones ni desgarros,
sino con un atento discernimiento, dóciles a la voz del Espíritu Santo y fieles en la
comunión, a encontrar caminos adecuados para que la grandeza y el papel de las
mujeres sean más valorados en el Pueblo de Dios66.
21.- Cuidado de las culturas autóctonas
Las culturas aborígenes no son para convertirlas a una cultura moderna; son para
respetarlas. Debemos considerar dos cosas: primero, andar por su camino de desarrollo
y, segundo, escuchar los mensajes de sabiduría que nos dan a nosotros. Porque es una
sabiduría no enciclopédica. Es la sabiduría del ver, del escuchar y del tocar de la vida
cotidiana. Ignorar a las comunidades originales en la salvaguarda de la tierra es un grave
error, es el funcionalismo extractivista, por no decir una gran injusticia. En cambio,
valorar su patrimonio cultural y sus técnicas ancestrales ayudará a emprender caminos
para una mejor gestión ambiental67.
Son necesarios nuevos paradigmas para el compromiso pastoral con las poblaciones
indígenas, en la línea de un camino conjunto y no de una acción realizada a ellos y para
63
Cfr. FRANCISCO, Audiencia general, 03 de enero de 2024.
64
FRANCISCO, Mensaje a las participantes en un seminario web organizado por
la consulta femenina del Consejo Pontificio de la Cultura sobre el tema "las mujeres leen al Papa Francisco" 7 de
octubre de 2020
65
FRANCISCO, Entrevista para La Stampa del 10 de diciembre de 2013.
66
A los participantes en el congreso internacional interuniversitario "Mujeres en la Iglesia: artífices de humanidad",
07 de marzo 2024.
67
Cfr., FRANCISCO, Discurso a los participantes en la 6ª Reunión Mundial del Foro de los Pueblos Indígenas, 10 de
febrero de 2023
9
ellos. Su participación en los procesos de decisión a todos los niveles puede contribuir a
una Iglesia más vibrante y misionera68.
22.- Corresponsabilidad
La misión de evangelizar que Cristo dejó a su Iglesia no corresponde exclusivamente a
los clérigos, sino a todos los bautizados. Por tanto, todos deben ser conscientes de que
«[...] cada uno es portador de la dignidad derivada del Bautismo y está llamado a la
corresponsabilidad en la común misión de evangelización 69». El ejercicio de dicha
corresponsabilidad, en todos los niveles de la Iglesia, es esencial para la participación
activa de los fieles y para una Iglesia sinodal70.
Uno de los medios para practicar la corresponsabilidad en las parroquias son los
organismos de participación eclesial, como los consejos pastorales y consejos
económicos71. Estos organismos, presididos por el párroco, permiten la participación
activa de los fieles y, a su vez, hace posible que el párroco escuche y dialogue con su
pueblo. En este punto, es necesario aclarar que estos consejos no se comportan como
una democracia. Al final, el párroco es el que decide, pero ello no debe llevarle a
comportarse cómo un déspota, sino debe tener una actitud de escucha, acogida y de
diálogo.
23.- Migrantes
Muchos de los migrantes, presionados por conflictos bélicos, desastres naturales,
inestabilidad política, imposibilidad de vivir una vida digna, sin que falten mafias que
lucran con el dolor y las migraciones, se han visto presionados a dejar su patria en busca
de un mejor futuro72. El tiempo presente [desde el pecado original] nos muestra que el
‘nosotros’ querido por Dios está roto y fragmentado, herido y desfigurado. Los
nacionalismos cerrados, el individualismo radical y el colectivismo que masifica,
resquebrajan o dividen el ‘nosotros’, tanto en el mundo como dentro de la Iglesia73.
El cristiano, al tiempo que concede acogida sincera, debe luchar con todos los medios
eficaces que la caridad cristiana lo permita, contra las mafias y gobiernos que las
fomentan esta migración de manera inhumana. De hecho, se puede evidenciar que
“muchos… llevan las heridas de la erradicación, de la guerra y de la violencia” 74. Todos
los cristianos debemos imitar la actitud del buen samaritano con los migrantes. Estamos
llamados a hacernos prójimos de todos los viandantes de hoy, en ese sentido los
migrantes deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados. 75 Además, «frente a
las actitudes cada vez más hostiles respecto a los migrantes, estamos llamados a
practicar una acogida abierta, a acompañarlos en la construcción de un nuevo proyecto
de vida y a construir una verdadera comunión intercultural entre los pueblos76».
68
Informe síntesis: 5, n.
69
Síntesis 1, a.
70
Cfr., Ibid., 8, b.
71
Cfr., Ibid., 12, k.
72
Cfr. FRANCISCO, Mensaje para la 90 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (15 diciembre 2003)
73
Cfr. FRANCISCO, Mensaje para la 107.ª jornada mundial del migrante y del refugiado (26 setiembre 2021)
74
Síntesis 1ª parte, 5d.
75
Cfr. FRANCISCO, Reflexión del Santo Padre en la XVI asamblea general ordinaria del sínodo de los obispos (19
de octubre de 2023).
76
Síntesis 5, d.
10
24.- Sacerdocio bautismal
El sacerdocio bautismal –también llamado real por configurarnos con Cristo Rey- es
aquel por el cual todos los cristianos, sin ningún tipo de distinción, participan –por el
hecho de estar bautizados- del único sacerdocio de Cristo. «Más unidos a Él, despliegan
la gracia del Bautismo y la de la Confirmación a través de todas las dimensiones de la
vida personal, familiar, social y eclesial, y realizan así el llamamiento a la santidad
dirigido a todos los bautizados77». En este sentido, el Papa señala que no debemos
olvidar nunca que toda vocación específica, incluida la del Orden sagrado, es
cumplimiento del Bautismo78.
Para el Papa Francisco, el sacerdocio bautismal significa «hacer de sí una oferta grata a
Dios ofreciéndole testimonio por medio de una vida de fe y de caridad, poniéndola al
servicio de los demás, sobre el ejemplo del Señor Jesús 79». De esta santa realidad brotan
todos los derechos y deberes dentro de la Iglesia, la misma corresponsabilidad que
requiere la sinodalidad.
77
Catecismo de la Iglesia Católica n. 941.
78
FRANCISCO, Discurso al simposio "por una teología fundamental del sacerdocio", jueves, 17 de febrero de 2022.
79
FRANCISCO, Audiencia general, 9 de mayo del 2018.