DD - HH - Resumen.
DD - HH - Resumen.
Los derechos humanos son los derechos que tenemos todas las personas por el mero hecho de ser
personas, que se caracterizan por ser ejercidos frente al Estado, en tanto es el único sujeto que
asume obligaciones en la materia y, por tanto, el único que jurídicamente debe actuar en
consecuencia.
Es decir que nos corresponden por nuestra sola condición de personas, sin que nos sea necesario
cumplir con requisito o exigencia adicional alguna. No es relevante profesar una determinada
religión, pertenecer a uno u otro sexo, contar con determinada edad, conformar una etnia en
especial, ni aún gozar de una determinada nacionalidad.
Tal como lo expresa el preámbulo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, éstos no
nacen del hecho de ser nacional de determinado Estado, sino que tienen como fundamento los
atributos de la persona humana.
Por lo tanto, los derechos humanos no son concesiones graciosas que hacen los Estados en favor de
las personas que habitan en sus territorios como tampoco creaciones estatales. De creer que han
sido creados u otorgados por los Estados, podría considerarse que éstos pueden disponer libremente
de ellos, y hasta incluso avanzar en su extinción. Mientras que quien reconoce la existencia de algo no
sólo admite su pre existencia sino que incluso se ve imposibilitado a futuro de ir contra sus propios
actos: el derecho reconocido ya no puede ser desconocido.
Los DD. HH tienen por fundamento los ideales de igualdad y dignidad. La igualdad ha jugado un doble
rol, por una parte permite su consagración, actuando como causa, y por otro, busca su concreción,
siendo consecuencia. Mientras que la dignidad es el mínimo merecimiento que tiene la persona por
su condición de persona.
Los derechos humanos se ejercen frente al Estado, esto es así en tanto son los Estado quienes
asumen las obligaciones de respetarlos y garantizarlos. De ellos depende el efectivo cumplimiento de
los derechos fundamentales.
En suma, son derechos inherentes a nuestras condiciones humanas, que limitan en nuestro favor el
accionar de los Estados. Implican barreras que aquellos no pueden legalmente desconocer en
ejercicio del poder público.
A) Inherentes:
La inherencia es la condición básica de los derechos humanos mediante la que se alude a la calidad
de naturales que ellos poseen, en tanto se conciben como desprendidos de nuestras propias
calidades humanas.
Los DDHH al ser inherentes, corresponden a todas las personas, sin importar nacionalidad, el territorio
donde se encuentre, cultura, edad, religión, idioma ya que los porta en sí mismo.
B) Universalidad:
Por ser inherentes a la condición humana todas las personas son titulares de los derechos humanos
y no pueden invocarse diferencias de regímenes políticos, sociales o culturales como pretexto para
ofenderlos o menoscabarlos.
Este carácter de progresividad indica que los Estados están obligados a avanzar en el nivel de
protección de los derechos fundamentales creando nuevos y mejores mecanismos de tutela.
La progresividad, a su vez, sirve como herramienta para medir el nivel de avance y respeto general
de los derechos fundamentales.
D) Irrenunciabilidad: significa que los derechos humanos no pueden renunciarse, si así fuera, se
estaría desistiendo de la propia condición de persona, lo que resulta imposible, porque los derechos
humanos son inherentes a las personas. En todo momento seguimos siendo titulares de estos
derechos, lo ejerzamos o no. Es por eso que esta cualidad implica una garantía, ya que cualquier
pretensión de renuncia, libremente expresada o no, será nula y no producirá efecto alguno.
Ej: el derecho a la libertad de pensamiento, que parece que no puede ser susceptible de limitación
externa, se puede ver limitado por el no acceso a una educación de calidad, y la educación esta
condicionada a una previa y adecuada alimentación, y a su vez condiciona el posterior acceso a un
trabajo digno, etc.
Los derechos humanos son entonces F) indivisibles: carácter que refiere a las íntimas relaciones
existentes entre los mismos, circunstancia que vincula de manera directa a cada uno de ellos con
cada uno de los restantes: los DD. HH sólo pueden ejercerse y disfrutarse en conjunto, no es posible
hablar de disfrute de algunos derechos humanos mientras otros nos sean vulnerados. 1
Perspectiva filosófica: Puede considerarse que existen desde el origen de la humanidad, basándose
en que son inherentes a la persona.
Perspectiva de las ciencias políticas: se entiende que con las grandes revoluciones comenzó a
desplegarse un “germen” que más tarde daría vida a los DD.HH. Ese “germen” fue la necesidad de los
Estados de reconocer un pequeño puñado de derechos a pocas personas.
Este reconocimiento es a través de las primeras declaraciones de derechos individuales con fuerza
legal que derivan de las revoluciones de independencia norteamericana, iberoamericana y francesa.
El reconocimiento de estos derechos implica limitaciones al alcance de las competencias del poder
público. De esa forma, los Estados que eran absolutamente soberanos, cambian su modo de
funcionamiento, encontrando límites a ese poder absoluto.
“Desde el momento que se reconoce y garantiza en la constitución que hay derechos del ser
humano inherentes a su condición, en consecuencia, anteriores y superiores al poder del Estado, se
está limitando el ejercicio de este”. Pedro Nikken
Perspectiva de las ciencias jurídicas: Tienen origen en el derecho natural que le dio la posibilidad al
derecho positivo a reconocerlos a través legislación internacional en materia de derechos humanos
que surgió tras la Segunda Guerra Mundial, con la creación de las Naciones Unidas y la adopción y
ratificación de los tratados fundamentales de derechos humanos.
1
La cualidad es útil para cuestionar la validez de la segmentación y clasificación en tipos y/o
generaciones.
Los hechos y consecuencias ocurridos tras la Primera y Segunda Guerra Mundial puso en evidencia
que el ejercicio ilimitado del poder público constituye una actividad peligrosa para la dignidad
humana, ya que los Estados por esa entonces gozaban de una soberanía absoluta fuera de toda
supervisión internacional.
Es así que en el año 1945 fue creada la Organización de las Naciones Unidas, con el objetivo de
garantizar la paz y la seguridad internacional, para lo cual era indispensable brindar una adecuada
protección a los derechos fundamentales.
En 1946 se creó la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que consiguió elaborar el
proyecto de Declaración Universal de Derechos Humanos en dos años. Es así que la Declaración fue
adoptada por la Asamblea General el 10 de diciembre de 1948.
4. Clasificación:
Todos los derechos humanos poseen la misma jerarquía, todos son indispensables para disfrutar
plenamente de los restantes, y de una vida digna. Esto se encuentra íntimamente relacionado con la
idea de indivisibilidad. La clasificación obedece a fines pedagógicos, de ningún modo puede ni debe
usarse para pretender o justificar, superioridades o inferioridades de unos respecto de otros.
a. Derechos civiles y políticos: encontramos los relativos a la vida, a la integridad; a la libertad física,
de pensamiento, de conciencia, de religión, de opinión y de expresión; a la igualdad, a la honra, a la
privacidad, a la familia, a la justicia, a la seguridad, a la propiedad, a la nacionalidad, y al nombre,
entre otros.
Aclaración: las relaciones que se dan entre ambos grupos de derechos resultan ser tan fuertes que
no existen derechos que pertenezcan exclusivamente a una u otra clasificación.
También la teoría de las generaciones es falsa, todos los derechos surgieron en un mismo momento
y todos ellos fueron reconocidos jurídicamente al mismo tiempo en el escenario internacional.
Erróneamente se ha dicho que para respetar y garantizar los derechos de primera generación a los
Estados les alcanza con no hacer, mientras que para cumplir con los de segunda generación deben
hacer. Ello no es así ya que en unos y otros son imprescindibles tanto las abstenciones como las
acciones estatales.
Sin perjuicio de esto, los derechos económicos, sociales y culturales se caracterizan esencialmente
por ser programáticos, ya que son los que necesitan, en mayor medida, de programas que viabilicen
el más adecuado acceso a ellos por parte de niñas, niños, mujeres y hombres.
Los Estados deben diseñar, implementar y controlar la adecuada ejecución de los programas que
fueren necesarios para hacer posible el goce efectivo de los derechos mencionados, la sola
existencia de una legislación pertinente que los reconozca no basta.
Por otra parte, el respeto y la garantía de uno y otro derecho exigen de la no discriminación en el
acceso y ejercicio de los derechos por parte de todas las personas sometidas a la jurisdicción de
cada Estado, entre otras obligaciones negativas.
Afectación del disfrute de uno o varios derechos consagrados como humanos por la conducta
directa o indirecta, positiva o negativa, de un funcionario o funcionaria del Estado.
No basta con que el derecho vulnerado tenga reconocimiento como derecho humano para hablar
técnicamente de una violación a derechos humanos, es necesario que esa violación venga como
consecuencia de una acción o de una omisión estatal, es decir que además del derecho de que se
trate, resulta necesario evaluar la condición de la persona agresora.
Son únicamente los Estados los sujetos que asumen obligaciones jurídicas en materia de respeto y
garantía de todos y cada uno de los derechos humanos a favor de todas y cada una de las personas
que habitan circunstancial, temporal o permanentemente en sus territorios, y por esta razón sólo
ellos pueden incurrir técnicamente en lo que se llama violación de derechos fundamentales. Sólo
puede incumplir una obligación quien la contrajo previamente.
a. Violacion por acción: cuando el Estado, mediante un funcionario o funcionaria, haga
aquello que debía no hacer. Hacer lo indebido.
b. Violación por omisión: cuando el Estado deje de hacer aquello respecto de lo cual
estaba obligado jurídicamente. No hacer lo debido.
c. Violacion directa: cuando un agente público dé lugar al acto de agresión violatorio de
derechos fundamentales por sí mismo,
d. Violacion indirecta: cuando no provenga de un funcionario o funcionaria, sino de un
particular actuando bajo las órdenes, aquiescencia o tolerancia del Estado.
Excepciones a la regla de que el Estado es el unico que puede incurrir en violacion de DD.HH:
1. Cuando el agente agresor sea un particular actuando con la aquiescencia del Estado.
2. Particular que actúa bajo las órdenes del Estado,
3. Escenario de violencia de género. Se considera que el particular actúa de manera
violenta y machista ya que creció en una sociedad con estos valores, porque asi el
Estado lo permitio.
7. La responsabilidad Estatal
Cuando el Estado incumple su deber inicial de respeto y/o garantía de los derechos humanos, dando
lugar a la violación de DD.HH surge una nueva serie de obligaciones estatales respecto del hecho
ocurrido, estas obligaciones son las de: investigar lo sucedido, sancionar a la persona o a las
personas responsables y reparar los efectos de la violación en favor de la víctima, y/o sus familiares.
Sólo cuando el Estado no lo hace, o lo hace inadecuadamente, porque no investigó con todos los
medios que tenía a su alcance, o porque haciendo esto no sancionó de la forma debida a sus
responsables, o aún cuando sancionando no reparó plenamente los intereses de las víctimas o sus
familiares, se podrá estar en presencia de lo que se denomina responsabilidad internacional del
Estado.
En esos casos todos y todas tenemos la posibilidad de acudir a los mecanismos de reclamación y
protección de los derechos humanos consagrados en los sistemas internacionales de protección de
los derechos humanos.
OBLIGACIONES ESTATALES
Todos los derechos humanos imponen a los Estados las obligaciones generales de respeto y
garantía.
● Son obligaciones que recaen sobre todos los poderes del Estado y en todos sus niveles.
El Estado a través del PL, PE Y PJ asume estas obligaciones. Cualquier persona que
cumpla funciones estatales asume estas mismas obligaciones, porque actúa en
representación del Estado.
● El Estado asume estas obligaciones en relación a todas las personas que se encuentran
en su jurisdicción, de forma temporal, circunstancial o permanente, sin distinción de
ninguna índole, por ej por motivos de nacionalidad, sexo, genero, etnia, religión, etc.
● Estas obligaciones tienen que ser cumplidas por el Estado de buena fe. El mayor acto de
soberanía estatal ocurre cuando esté ratifica un tratado de ddhh y se obliga
internacionalmente. A partir de ese acto, comienzan a regir dos reglas: 1) el
cumplimiento de las obligaciones de buena fe, 2) el Estado no puede invocar
disposiciones internas para incumplir con un tratado.
OBLIGACIÓN DE RESPETO:
Las personas por el hecho de ser personas están revestidas de un núcleo de derechos que hace a su
dignidad intrínseca, y al poder público le está vedado el ingreso allí, o la interferencia en el disfrute de
aquellos.
Los derechos humanos, por ser intrínsecos a las personas, son superiores al poder del Estado, por lo
que actúan como barreras o límites a la actuación del poder público.
OBLIGACIÓN DE GARANTÍA:
El deber de garantía genera la obligación de adecuar todo el aparato estatal para que los derechos
humanos puedan ser disfrutados por cada una de las personas que habitan en el territorio de cada
Estado.
El deber de garantía de los derechos humanos puede identificarse en general con la labor de todo el
aparato del Estado, y específicamente la toma de medidas para permitir el pleno disfrute de
aquellos, prevenir violaciones que provengan de agentes estatales y entre particulares, investigar de
manera expedita las denuncias de violaciones, restablecer los derechos que han sido violados,
reparar integralmente a las víctimas, y las acciones indispensables para que hechos semejantes no
vuelvan a repetirse.
Deber de prevención:
Consiste en que el Estado debe tomar medidas, ya sea de carácter jurídico, político, administrativo y
cultural, por adelantado a efectos de prevenir violaciones a los derechos humanos, ello implica
anticiparse a posibles hechos y buscar la manera de que los mismos no se produzcan.
La obligación de prevenir es de medios y no se demuestra su incumplimiento por el mero hecho de
que un derecho haya sido violado. No es posible hacer una enumeración detallada de esas
medidas, que varían según el derecho de que se trate y según las condiciones propias de cada
Estado Parte.
Deber de investigar:
El Estado está, por otra parte, obligado a investigar toda situación en la que se hayan violado los
derechos humanos.
Debe ser asumida por el Estado como un deber jurídico propio y no como una simple gestión de
intereses particulares, que dependa de la iniciativa procesal de la víctima o de sus familiares o de la
aportación privada de elementos probatorios, sin que la autoridad pública busque efectivamente la
verdad.
Si sus hechos no son investigados con seriedad, resultarían, en cierto modo, auxiliados por el poder
público, lo que comprometería la responsabilidad internacional del Estado.
Deber de reparar:
El Estado debe asegurar a la víctima una adecuada reparación, esto es, una reparación integral, que
va más allá de lo económico.
A su vez, el Estado debe tomar medidas para que los hechos no se repitan: cerramos el círculo con la
obligación de prevención. Si hubo una violación, se debe examinar la causa, estudiar los motivos y
tomar medidas para que los hechos no vuelvan a suceder.
Esta obligación también es parte del deber de garantía. Consiste en tomar medidas para hacer
efectivos los derechos establecidos en los instrumentos jurídicos internacionales.
En materia de derechos civiles y políticos, los Estados se obligan en términos de resultado. Los
Estados asumen los deberes jurídicos de satisfacer de manera inmediata, y sin importar las
condiciones del contexto, los derechos civiles y políticos. (Para constatar el incumplimiento el
particular debe de demostrar la vulneración del derecho, lo que se traduce en la no obtención del
resultado. )
Por otra parte, en lo atinente a derechos económicos, sociales y culturales asumen obligaciones de
medios. Se comprometen a tomar todas las medidas a su alcance, asignando el máximo de los
recursos disponibles, para alcanzar el desarrollo progresivo de los derechos económicos, sociales y
culturales. (En este caso, el Estado debe demostrar que hizo todo lo posible para cumplir pero no le
fue posible, es decir que se invierte la carga de la prueba.)
En un caso la obligación es llegar a la meta, en el otro hacer todo lo posible para alcanzarla.
Los sistemas internacionales de Derechos Humanos son estructuras integradas por instrumentos
internacionales, normas internacionales, órganos internacionales, procedimientos internacionales y
producciones jurídicas internacionales relativas a la promoción y protección de los derechos
humanos.
Los sistemas internacionales de protección de derechos humanos se integran por tres elementos
centrales, generalmente consagrados y derivados de instrumentos internacionales de derechos
humanos (adquieran estos el nombre tratados, pactos, de convenciones, protocolos, incluso
declaraciones). Estos elementos son:
Con esto advertimos que los instrumentos internacionales de derechos humanos no sólo
reconocen derechos a favor de las personas sino que frecuentemente van más allá y establecen
mecanismos para que esos derechos sean efectivamente reconocidos y para ello muchos veces se
crean órganos encargados de monitorear la efectiva aplicación de los derechos, dotados de
normas procesales que indican el modo en que tienen que actuar frente a las circunstancias que se
les pueden presentar.
2. Génesis y desarrollo de los sistemas internacionales
Los sistemas derivan del derecho internacional, esto es así porque fue el derecho internacional y no
los derechos locales los que permitieron inicialmente un desarrollo conceptual de la disciplina de los
derechos humanos.
Es así que en el año 1945 fue creada la Organización de las Naciones Unidas. Tan solo tres años
después nació en el ámbito continental la Organización de Estados Americanos. Ambas entidades
surgieron con el objetivo prioritario de garantizar la paz y la seguridad internacionales y para esto era
indispensable brindar una adecuada protección a los derechos fundamentales.
Fue así que desde las dos organizaciones rápidamente comenzaron a construirse sistemas de
protección de los derechos humanos, pues el tema había dejado de ser de interés exclusivo de las
naciones, para pasar a ser considerado, también interés de la comunidad internacional en su
conjunto.
Aunque estas declaraciones no fueron vinculantes en sus inicios -las declaraciones por su propia
naturaleza no lo son-, el desarrollo del derecho internacional les asignó ese carácter haciéndolas de
cumplimiento obligatorio para los Estados.
Pero como en aquel entonces no eran obligatorias, la comunidad internacional tuvo la necesidad de
continuar trabajando en pos de la adopción de tratados de los que derivaran obligaciones jurídicas
inmediatas.
Un tratado es un acuerdo de voluntades entre dos o más Estados celebrado por escrito y regido por
el derecho internacional, del que comúnmente derivan derechos y obligaciones recíprocas.
Este concepto genérico de tratado sufre algunas modificaciones cuando se habla de tratados de
derechos humanos. En ellos los Estados no se conceden entre sí obligaciones y derechos, sino que
asumen obligaciones frente a cada una de las personas que habitan en sus territorios, y son estas
quienes adquieren los derechos que en cada tratado se consagran.
Cuando un Estado firma y ratifica un tratado de ddhh está asumiendo un compromiso, ante quienes
habitan en su jurisdicción y también frente a la comunidad internacional en su conjunto, a través del
cual expresa su voluntad de respetar y garantizar los derechos humanos contenidos en él.
Tratado general: aquel tratado que refiera a una diversidad de derechos y que brinde protección a
todas las personas, sin distinción de ningún tipo.
Tratado específico: tratado que, o refiera a un derecho o tema en particular, o brinde protección a
un conjunto de personas que posea una característica en común.
a. los tratados en los que ellos reposan reconocen derechos obligando a los Estados Partes a
respetarlos y garantizarlos
b. también porque los órganos internacionales, que monitorean la conducta de los Estados, al
hacerlo cooperan con ellos en la identificación de las medidas a adoptar para un más
adecuado estándar de protección y garantía de los derechos fundamentales
c. finalmente porque obligan, frente a un supuesto de violación de derechos humanos, a
investigar, sancionar y reparar, generando obstáculos para el triunfo de la impunidad.
Ademas nos permiten denunciar casos de violación de derechos humanos cuando el país en el que
el hecho sucedió no puede o no quiere investigar los sucesos, o no sanciona a la persona
responsable, o no repara a la víctima o a sus familiares.
Los sistemas internacionales son complementarios, en tanto vienen a fortalecer los sistemas
jurídicos internos actuando cuando éstos no funcionan, por ese motivo se dice también que son
subsidiarios.
Por lo que nunca podremos pensar en denunciar ante un órgano internacional si antes no
denunciamos ante un órgano interno y además agotar los mecanismos de jurisdicción interna, lo
que implica haber obtenido el fallo del máximo órgano judicial en condiciones de pronunciarse
sobre el asunto que nos ocupe.
Habiendo alcanzado ese pronunciamiento, y no habiendo encontrando el respeto a las normas de
derechos humanos en que fundamos nuestras pretensiones, sí podemos presentar una denuncia
ante, por ejemplo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Se dice que los tratados internacionales de derechos humanos atentan contra la soberanía de las
naciones, que son competencias abusivas o intromisiones indebidas, y esto no es así.
Los países ya no son soberanos como lo eran antes. El concepto de soberanía ha cambiado y ello
fue asi porque los Estados ha si lo han querido. Antiguamente eran plenamente soberanos, no había
por encima de ellos autoridad superior, lo que les permitía obrar libremente en toda ocasión. En la
actualidad los compromisos asumidos por los Estados en materia de derechos humanos, e incluso
en relación a otros asuntos, restringen fuertemente esas esferas de libertad. Y esos compromisos
fueron asumidos mediante una serie de actos ejercidos libre y soberanamente.
ACLARACIÓN: las normas que se derivan de los tratados internacionales de derechos humanos
cuentan con una jerarquía superior, de manera que si una norma es de origen interno y otra de
origen internacional, deberá prevalecer siempre esta última, excepto que la primera brinde una
respuesta más favorable a los intereses de las personas involucradas en el caso que fuere.
Los países miembros de las organizaciones de las Naciones Unidas y los Estados Americanos, se
encuentra alcanzados, por esa mera circunstancia, por la Declaración Universal de Derechos
Humanos, y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.
En lo que respecta a los tratados, en el marco de las Naciones Unidas encontramos dos pactos de
especial trascendencia: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Los dos pactos fueron aprobados por la Asamblea General de Naciones Unidas el 16 de diciembre de
1966. La mayor parte de las naciones no estaban dispuestas a comprometerse de igual modo
respecto de ambos tipos de derechos, la existencia de dos bloques de países enfrentados
ideológicamente durante la guerra fría motivó el surgimiento paralelo de los dos instrumentos,
buscando así alentar en unos y otros la asunción de compromisos, o bien respecto de derechos
civiles y políticos, o bien respecto de los restantes.
Estos dos pactos, junto a la Declaración Universal de Derechos Humanos, conforman los que se da
en llamar la Carta Internacional de los Derechos Humanos en el ámbito universal.
Estos son los instrumentos más importantes que comprometen las conductas de las autoridades en
ejercicios de funciones públicas, son instrumentos de alcance general porque abordan una
importante cantidad de derechos humanos y porque brindan protección en favor de todas las
personas.
En el sistema universal y en el americano existe una amplia variedad de instrumentos que son de
naturaleza específica y que por tanto refieren a ciertas temáticas en particular o protegen
exclusivamente a determinados grupos o colectivos de personas.
En los dos sistemas existen convenciones que procuran eliminar la discriminación y la violencia
sufrida por las mujeres. El flagelo de la tortura y la abolición de la pena de muerte son otros temas de
tratamiento común en ambos sistemas.
Hay temas que no son abordados por ambas entidades sino por una u otra de ellas. Así, en Naciones
Unidas hay una convención internacional sobre los derechos del niño y la niña, otra para la
prevención y sanción del delito de genocidio, otra relativa a la eliminación de todas las formas de
discriminación racial, y finalmente una sobre protección de las personas trabajadoras migrantes y
sus familias. Paralelamente, en los Estados Americanos, encontramos una convención
interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación de las personas con
discapacidad, y una convención para la eliminación de la desaparición forzada de personas.
A tener en cuenta:
● Casi todos los instrumentos señalados trabajan bajo un axioma medular, el principio
rector de la no discriminación, contemplando sólo la posibilidad de discriminar en
forma positiva.
● Otro principio fundamental está dado por la obligación que nace de cada instrumento
de adecuar el derecho interno al derecho internacional, es decir que si en el derecho
interno hay una norma incompatible con alguna de las consagradas en el instrumento
internacional, aquella debe ser derogada o modificada mediante una actividad
legislativa que la adecue a la obligación asumida en el instrumento.
● Por otro lado, los instrumentos en ocasiones señalan que existe un núcleo duro de
derechos que resultan insuspendibles, que no pueden ser dejados sin efecto ni aún en
situaciones de guerra.
1965 Pacto Internacional de Derechos Civiles 1985 Convención Internacional para Prevenir y
y Políticos ……… …….. ……… Sancionar la Tortura
1989 Convención Internacional sobre los 2013 Convencion Internacional contra Toda
Derechos del Niño. ……… ……… forma de Discriminacion e Intolerancia
1990 Convención Internacional sobre los 2013 Convención Internacional contra el Racismo,
Derechos de los Trabajadores Migrantes Discriminacion Racial y otras formas
y sus Familias. Conexas de Intolerancia
200 Convención Internacional sobre los 2015 CI para la Protección de los Derechos
6 Derechos de las Personas con Humanos de las Personas Mayores.
Discapacidad. ……… ………
La perspectiva pro persona es un método jurídico de interpretación y aplicación que atraviesa todo el
funcionamiento del derecho de los ddhh y lo diferencia de otras vertientes del derecho internacional.
1. Principio teleológico:
El primer elemento es el principio teleológico (cumplimiento del objeto y fin de la norma específica
sustantiva o procedimental respectiva, y del instrumento de tutela en el que la misma se encuentra
contenida). Es fundamental que al momento de la interpretación y aplicación de una disposición de
derechos humanos de parte de un órgano internacional se considere si el rumbo tomado es
consistente con el objeto de la disposición particular, por un lado, y con el propósito del instrumento
general dentro del cual se encuentra insertada la misma, por el otro.
El principio pro persona se ha visto generalmente como un precepto que compromete únicamente a
los Estados, sin embargo es también un criterio rector para los órganos internacionales de
supervisión. En efecto, dichos órganos no están solamente facultados sino también obligados a
"interpretar pro persona" para cumplir adecuadamente sus funciones.
Carecería de sentido que los a la exigencia a los Estados para que estos realicen aplicaciones y
análisis extensivos de los derechos humanos contenidos en los instrumentos internacionales, y por el
otro que los propios órganos internacionales encargados de interpretar y aplicar dichos instrumentos
internacionales puedan realizar abordajes restrictivos.
Es imprescindible que los órganos internacionales de tutela otorguen por un lado a cada derecho el
máximo alcance posible en su contenido, así como que, por el otro, cada norma restrictiva —por
ejemplo, las que establecen suspensiones temporales de derechos— se consideren con los alcances
más limitados.
También la interpretación pro persona faculta a los órganos internacionales a que efectúen un
ejercicio analítico sobre la posible integración de contenidos específicos de obligaciones fijadas en
diferentes normas jurídicas a las disposiciones generales de cada tratado en particular que les toca
aplicar, con el propósito de enriquecer los mismos.
Significa que la interpretación jurídica que efectúen los órganos internacionales de tutela cuando
examinan una norma en una situación general o un caso particular de derechos humanos, derive en
los efectos propios del tratado, convención o protocolo en cuestión.
existen multiplicidad de órganos internacionales de interpretación y aplicación de derechos
humanos. Estos en tanto interpretan y aplican disposiciones procedimentales y sustantivas que son
comunes, han de nutrirse adecuadamente de la muy diversa producción que generan. La interacción
entre dichos órganos internacionales no solamente es beneficiosa sino que asimismo resulta
deseable para armonizar sus producciones.
También la fertilización cruzada se aplica "intra sistema", por ejemplo cuando un órgano de la
Organización de las Naciones Unidas acude a la interpretación de otro comité que funciona dentro
del mismo sistema.
La indivisibilidad evita la jerarquización de unos derechos sobre otros e impide que los Estados elijan
cuáles respetar y garantizar prioritariamente, y lo invoquen como argumento para justificar
incumplimiento respecto de derechos "menos importantes". Esto se sustenta en el origen de todos los
ddhh: la dignidad inherente de la persona.
La interdependencia postula la conexión que existe entre todos los derechos humanos, por lo que el
disfrute o violación de uno de ellos impacta necesariamente de manera positiva o negativa en los
restantes. Así, cada derecho humano se convierte en fuente y su garantía plena facilitará el ejercicio
de los otros.
Cuando los órganos internacionales aplican estos principios en perspectiva pro persona, deben
examinar la situación de forma integral y no fragmentada, ya que si bien cada uno de aquellos posee
un mandato específico de aplicación, no puede desconocerse las implicancias para los derechos
civiles y políticos que poseen las violaciones a los derechos económicos, sociales y culturales, y
viceversa. De hecho, una misma situación puede implicar tanto violación a un derecho civil y político
como a otro económico, social o cultural. Ej: negación de medicamentos para el tratamiento de
enfermedades terminales, lo que constituye una afectación al derecho a la salud (derecho social) y
al mismo tiempo un trato que puede ser degradante o inhumano según el caso (derecho civil).
La CIDH entiende a la igualdad y no discriminación como principio rector, como derecho y como
garantía, es decir que se trata de un principio cuya trascendencia impacta en todos los demás
derechos consagrados a nivel del derecho interno y del derecho internacional.
Artículo II. Todas las personas son iguales ante la Ley y tienen los derechos y deberes consagrados
en esta declaración sin distinción de raza, sexo, idioma, credo ni otra alguna.
Artículo 1. Obligación de Respetar los Derechos 1. Los Estados Partes en esta Convención se
comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno
ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de
raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.
Artículo 24. Igualdad ante la Ley Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen
derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley.
El principio de igualdad es uno de los principios rectores de todo el derecho internacional de los
derechos humanos. En efecto, el derecho a ser tratado con igual consideración y respeto, a no
recibir un trato discriminatorio y a que el Estado promueva las condiciones para que la igualdad
sea real y efectiva, es un presupuesto necesario para el goce efectivo y universal de los restantes
derechos humanos. Por esta razón, la igualdad tiene, en el derecho internacional, el doble carácter
de principio rector y de derecho fundamental.
Discriminacion
Toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que se basen en determinados motivos, como
la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional o
social, la posición económica, el nacimiento o cualquier otra condición social, y que tengan por
objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de
igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas.
Distinciones de trato
Estas son diferencias compatibles con la Convención Americana por ser razonables y objetivas,
mientras que las discriminaciones constituyen diferencias arbitrarias que redundan en el detrimento
de los ddhh. Para que una distinción sea considerada objetiva y razonable debe perseguir un
propósito legítimo y emplear medios proporcionales a la finalidad de la distinción, de lo contrario
resulta incompatible con la Convención y la normativa internacional. (=Desigualdad positiva)
Igualdad formal
Se limita a exigir criterios de distinción objetivos y razonables y por lo tanto, a prohibir diferencias
de trato irrazonables o arbitrarias. La CIDH ha sostenido que si bien la igualdad formal ante la ley no
garantiza la eliminación de los casos de discriminación en la práctica, esto hace posible el incentivo
de transformaciones en la sociedad que refuercen el respeto por la igualdad ante la ley.
Igualdad material
Parte del reconocimiento de que ciertos sectores de la población requieren la adopción de medidas
afirmativas que permitan su equiparación. Ello implica la necesidad de un trato diferenciado cuando,
debido a las circunstancias, la igualdad de trato suponga suspender o limitar el acceso a un servicio,
bien o el ejercicio de un derecho.
Discriminacion estructural
La Comisión ha entendido que el Estado debe tomar medidas acordes para disminuir y eliminar la
situación de inferioridad o exclusión contra determinada persona o grupo de personas. Para ello, se
debe realizar una valoración amplia del contexto histórico, temporal y geográfico.
Se utiliza este concepto para aquellos casos en que se presenta la confluencia en forma transversal
de múltiples factores de vulnerabilidad y riesgo de discriminación asociados a una serie de
condiciones particulares, como por ejemplo la condición de niña, mujer, persona en situación de
pobreza y persona viviendo con el VIH. Se debe tener en cuenta que si uno de los factores no hubiese
existido, la discriminación habria tenido una naturaleza diferente.
En tal sentido, sólo pueden invocarse como justificación “razones de mucho peso”. Este análisis
estricto es precisamente la garantía de que la distinción no se encuentra basada en los prejuicios y/o
estereotipos que habitualmente rodean las categorías sospechosas de distinción.
Fuente de derecho: Expresión que, por vía de metáfora, refiere a todo hecho o acto del que emana el
nacimiento, la modificación o la extinción de normas y/o principios de valor jurídico, cuenten o no
con fuerza vinculante.
FUENTES NORMATIVAS:
Instrumento internacional: documentos celebrados por escrito, comúnmente entre Estados, regidos
por el derecho internacional en donde se consagran derechos y obligaciones internacionales.
Especies:
“en las condiciones de su vigencia” todo derecho consagrado en un instrumento debe ser
interpretado y aplicado tal y como se interpreta en el ámbito internacional.
¿Qué se deduce sobre el punto a partir de la lectura de la Convención de Viena sobre Derecho de
los Tratados?
A partir de la lectura de la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados, se deduce que los
instrumentos internacionales de derechos humanos están por encima del derecho interno del Estado.
Esto lo podemos ver reflejado a través de sus artículos 26 y 27.
Artículo 26. "Pacta sunt servanda". Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por
ellas de buena fe.
Artículo 27. El derecho interno y la observancia de los tratados. Una parte no podrá invocar las
disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado. Esta norma
se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 46.
Órgano internacional de supervisión y/o control: Expresión genérica que refiere, en el campo de los
derechos humanos, a los órganos universales y regionales cuyas misiones son las de supervisar el
cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por los Estados en materia de
derechos humanos, a los fines de cooperar con ellos y ayudar en la mejora de los niveles de disfrute.
Cada uno de los comités monitorea el nivel de acatamiento de un distinto tratado, aplicándose en
cada caso aquel del que el órgano depende. Se destacan por estar integrados por personas
independientes de los gobiernos de los países de los que son nacionales -y de todo otro Estado-, por
cuanto actúan a título individual, siendo elegidas y renovadas periódicamente. Dicha condición le
otorga al órgano y a sus pronunciamientos un claro carácter técnico no político.
Producciones jurídicas/pronunciamientos:
Decisiones internacionales en las que se interpretan las disposiciones consagradas en los tratados.
Cada comité tiene competencia para dictarlas en relación con los derechos receptados en el
tratado cuya vigencia supervisa. En estos documentos se definen los alcances de una determinada
norma, se actualizan sus interpretaciones y se precisan de manera creciente las obligaciones
estatales que de ella se derivan. Ocasionalmente, se orientan a dar pautas sobre el modo en que
deben actuar los Estados frente a los mecanismos de supervisión. Estas producciones se derivan de
las iniciativas de los órganos.
2. Observaciones finales:
3. Informes finales:
Decisiones internacionales en las que se emiten conclusiones respecto de casos individuales. Cada
comité tiene competencia para examinar las comunicaciones recibidas con base en el tratado cuya
vigencia supervisa. En estos documentos se evalúa la admisibilidad de la denuncia y se expresan las
consideraciones pertinentes, y si se accede al fondo, se determina si los hechos acreditados han
configurado violaciones, y en los casos que así resulta, se señalan los derechos afectados, se
identifican las víctimas, se brindan las razones en las que el pronunciamiento se sostiene, y se
indican medidas de reparación. Estas producciones se derivan del mecanismo de peticiones
individuales.
Uno de los dos órganos principales del sistema interamericano de protección de los derechos
humanos, dedicado a promover y proteger derechos humanos en las américas por vía de informes
relativos a casos individuales, celebración de audiencias temáticas, elaboración de informes sobre
países y sobre temas. Se destaca por estar conformada por siete personas independientes de los
gobiernos de los países de los que son nacionales -y de todo otro Estado-, por cuanto actúan a título
individual, siendo elegidas y renovadas periódicamente. Al igual que sucede con los comités también
aquí encontramos un valor en su carácter no político.
Producciones jurídicas/pronunciamientos:
Informes finales:
Uno de los dos órganos principales del sistema interamericano de protección de los derechos
humanos, dedicado a promover y proteger derechos humanos en las américas por vía de fallos en
casos individuales y el dictado de opiniones consultivas. Se destaca por estar conformada por siete
personas independientes de los gobiernos de los países de los que son nacionales -y de todo otro
Estado-, por cuanto actúan a título individual, siendo elegidas y renovadas periódicamente. La
independencia de sus integrantes le brinda al órgano un carácter técnico, no político.
Opiniones consultivas:
Decisiones internacionales en las que se responden consultas presentadas por los Estados, o la
Comisión. En estos documentos se emiten dictámenes en los que se interpretan disposiciones
consagradas en instrumentos interamericanos o se evalúan niveles de compatibilidad entre
iniciativas estatales y compromisos internacionalmente asumidos por las naciones. Estas
producciones se derivan de las solicitudes de opinión consultiva que le son formuladas al órgano.
Sentencias:
La democracia es esencial para el disfrute de derechos humanos, es así que si bien con ella no
alcanza, es imposible sin ella, es decir que es una condición necesaria pero insuficiente.
Nuestro país sufrió seis quiebres constitucionales que interrumpieron la vigencia del sistema
democrático, los golpes fueron perpetrados en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976.
Solo uno fue más tarde conocido como el del terrorismo de estado, en el que el poder público se
dedicó a infundir el terror, en forma masiva y sistemática, se trata de la dictadura civico militar del
24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983.
Fue un tiempo que se caracterizó por la desaparición forzada, el encierro clandestino, la tortura
persistente, la ejecución extrajudicial, la apropiación de bebés, la sustracción de identidades y el robo
de bienes.
A semanas de iniciada la dictadura, las primeras desapariciones forzadas comenzaron a tener lugar.
Una de ellas fue la de Mónica Mignone. Su padre, Emilio Mignone, (abogado una de los mayores
defensores de los derechos humanos en nuestra nación) empezó su búsqueda inmediata, es asi que
cansado de los desatendidos reclamos internos, decidió presentar una denuncia por el caso de su
hija ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Fue la primera que por entonces llegó al
órgano regional.
De ese modo iniciaba su camino por la verdad y la justicia, primero por su hija, inmediatamente
después por tantas otras personas que, como ella, se transformaban rápidamente en las iniciales
víctimas de la dictadura.
Alcanzaron dos semanas para recoger declaraciones de dictadores, también para celebrar
reuniones y recabar centenares de testimonios de ex funcionarios, referentes sociales y familiares
de víctimas. Algunas personas recuperaron sus libertades.
Con las certezas de los hechos constatados, el órgano elaboró y presentó al año siguiente un
informe dando cuenta de sus conclusiones. El mundo recibía así información incuestionable al
tiempo que Amnistía Internacional sumaba la suya. En el país, el documento titulado Derechos
Humanos en Argentina 1979 - 1980, estaba prohibido, pero circulaba escasa y clandestinamente.
En 1982 Estela de Carlotto lograba alzar su voz ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones
Unidas, y con ella lo hacía casi toda una sociedad. Las condiciones estaban dadas.
La dictadura desgastada necesitaba un golpe de efecto para recuperar los apoyos perdidos y vio en
Malvinas la posibilidad de lograrlo. La derrota en la guerra no debió ser necesaria para que se
comprendiera que el tiempo del terror estaba definitivamente concluido.
Se debió llamar a elecciones. A menos de tres meses de entregar el poder, la dictadura se otorgó el
perdón mediante la “Ley de Pacificación Nacional”, conocida como la “Ley de Autoamnistía”. La
misma establece en su art. 1 “Decláranse extinguidas las acciones penales emergentes de los delitos
cometidos con motivación o finalidad terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17
de junio de 1982”.
El 10 de diciembre de 1983 volvió la democracia con la asunción a la presidencia de Alfonsín, así se puso
en marcha el actual período constitucional.
El 22 de diciembre de 1983, el Congreso de la Nación sancionó la primera ley del nuevo periodo
democratico estableciendo la nulidad insaneable, por inconstitucionalidad, de la ley de
autoamnistía militar.
Ante el temprano rechazo de la amnistía que se habían auto concedido los militares, el primer
gobierno constitucional prosiguió con la creación de la Comisión Nacional sobre Desaparición de
Personas (CONADEP) el 15 de diciembre de 1983, mediante decreto presidencial.
Su conformación consistia en una serie de personas con trayectoria en diversas áreas. Figuras
provenientes de la cultura, el periodismo, la religión, la filosofía, el derecho y otros campos
disciplinares, le sumaron prestigio y ello motivó que se multiplicaran los índices de confianza al
interior de la sociedad.
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo primero del decreto, la CONADEP tenía por objeto
“esclarecer los hechos relacionados con la desaparición de personas ocurridos en el país”. Su
función debería resultar complementaria al accionar judicial y no
sustitutiva de este.
El Jefe de Estado ya había resuelto que el documento serviría de base probatoria para lo que sería el
Juicio a las Juntas Militares. Y así fue. Entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985 se realizaron las
audiencias públicas en las que declararon 833 personas. El proceso judicial en el que se investigó y
condenó a cinco de los máximos responsables de la dictadura fue un paso trascendental,
reconocido y aplaudido en el mundo entero.
Con aquella sentencia histórica, leída el 9 de diciembre de 1985, terminaban los primeros dos años de
la muy joven democracia. Puntos importantes: los actos de anulación de la autoamnistía, la creación
de la CONADEP y el Juicio a las Juntas.
La sentencia del Juicio a las Juntas dispuso la necesidad de avanzar sobre la responsabilidad penal
por los delitos cometidos en la dictadura, comenzando múltiples denuncias en los distintos
tribunales del país. Se generó así un marco de creciente malestar emanado de bases y cúpulas
militares y frente a la presión que impusieron, se impulsó la Ley de Punto Final y la Ley de Obediencia
Debida. Ambas fueron aprobadas por el Congreso de la Nación, en diciembre de 1986 y junio de 1987.
Más tarde se las conocería como las leyes del perdón.
Artículo 1.-Se extinguirá la acción penal respecto de toda persona por su presunta participación en
cualquier grado, en los delitos del artículo 10 de la Ley Nº 23.049, que no estuviere prófugo, o
declarado en rebeldía, o que no haya sido ordenada su citación a prestar declaración indagatoria,
por tribunal competente, antes de los sesenta días corridos a partir de la fecha de promulgación de
la presente ley.
En las mismas condiciones se extinguirá la acción penal contra toda persona que hubiere cometido
delitos vinculados a la instauración de formas violentas de acción política hasta el 10 de diciembre
de 1983.
Artículo. 1º -Se presume sin admitir prueba en contrario que quienes a la fecha de comisión del
hecho revistaban como oficiales jefes, oficiales subalternos, suboficiales y personal de tropa de las
Fuerzas Armadas, de seguridad, policiales y penitenciarias, no son punibles por los delitos a que se
refiere el artículo 10 punto 1 de la ley Nº 23.049 por haber obrado en virtud de obediencia debida
La misma presunción será aplicada a los oficiales superiores que no hubieran revistado como
comandante en jefe, jefe de zona, jefe de subzona o jefe de fuerza de seguridad, policial o
penitenciaria si no se resuelve judicialmente, antes de los treinta dias de promulgación de esta ley,
que tuvieron capacidad decisoria o participaron en la elaboración de las órdenes.
En tales casos se considerará de pleno derecho que las personas mencionadas obraron en estado
de coerción bajo subordinación a la autoridad superior y en cumplimiento de ordenes, sin facultad
o posibilidad de inspección, oposición o resistencia a ellas en cuanto a su oportunidad y
legitimidad.
De este modo se dio un nuevo periodo de impunidad respecto a los delitos cometidos durante el
periodo de la última dictadura.
Tal cuadro de impunidad se completó en 1989 y 1990, cuando en un segundo gobierno constitucional
(Menem) se promovió los indultos de quienes habían sido condenados. Las medidas alcanzaron a
más de mil personas.
Nada de lo actuado había abordado los hechos de robo de bebés y sustracción de sus identidades.
Advertirlo permitió el inicio de nuevos procesos judiciales para investigar y juzgar a responsables de
esos delitos. Abuelas de Plaza de Mayo fue quien actuó. Por entonces, el mundo reconocía
expresamente el derecho humano a la identidad.
Algunos años después en las Américas se aprobaría un tratado contra la desaparición forzada de
personas, también inspirado en los hechos del país y la región.
En 1998 el Congreso Nacional derogó las leyes de impunidad. Y en octubre de aquel año Carmen
Aguiar de Lapacó, luego de haber reclamado internamente, denunció ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos la falta de investigación judicial de los hechos que habían
motivado la desaparición de su hija Claudia y los derivados de ella. La justicia fundaba su negativa
en la imposibilidad de aplicar sanciones en caso de identificar responsables, pero ella al menos
necesitaba saber la verdad, lo que habían hecho con su hija. El órgano regional le dijo al Estado que
debía honrar el derecho a la justicia, el que albergaba el derecho a la verdad, y le obligó investigar,
aunque no pudiera condenar. Allí nacieron los más tarde conocidos como Juicios por la Verdad, que
durante años se llevaron adelante en numerosas cámaras federales del país.
En 2003, en el marco de un nuevo gobierno democrático,el Congreso Nacional anuló las leyes de
impunidad. La Corte Suprema de Justicia de la Nación las declaró inconstitucionales en 2005. Los
fundamentos de las medidas se apoyaron en fuentes de derechos humanos.
Los Juicios por la Verdad continuaron, pero pudieron ir más allá, aplicando penas a responsables. Y
muchos otros fueron iniciados. Son muchos los juicios sustanciados y las penas aplicadas. Pero son
también muchos los que aún se encuentran pendientes.
Las banderas de Memoria, Verdad y Justicia reclaman lo indispensable. Es el derecho que asiste a
quienes fueron víctimas directas, a sus familiares, a la sociedad toda. Tiene que ver con nuestro
pasado, pero también con nuestro presente y futuro.