Gran popularidad tiene su Maja desnuda, en parte favorecida por la polémica
generada en torno a la identidad de la bella retratada. De comienzos del
siglo XIX datan también otros retratos que emprenden el camino hacia el nuevo
arte burgués. Al final del conflicto hispano-francés pintó dos grandes cuadros a
propósito de los sucesos del levantamiento del 2 de Mayo de 1808, que
sentaron un precedente tanto estético como temático para el cuadro de historia,
que no solo comenta sucesos próximos a la realidad que vive el artista, sino
que alcanza un mensaje universal. Entre otros trabajos suyos, su obra
culminante abarca los Disparates,9 al igual que la serie de pinturas al óleo
sobre el muro seco, las Pinturas negras, con que decoró su casa de campo,
la Quinta del Sordo.9 En ellas Goya anticipó la pintura contemporánea y los
variados movimientos de vanguardia que marcarían el siglo XX y son, según J.
M. Matilla, jefe de Conservación de Dibujos y Estampas del Museo Nacional del
Prado, «las primeras manifestaciones del carácter verdaderamente moderno de
Goya, al que no debemos dudar en calificar de primer artista moderno».9
Un modelo romántico para los románticos; un impresionista para los impresionistas,
Goya más tarde se convirtió en un expresionista para los expresionistas y un precursor
del surrealismo para los surrealistas.6
Nigel Glendinning
La obra de Goya incluye unos quinientos óleos y pinturas murales, además de
cerca de trescientos aguafuertes y litografías y centenares de dibujos.10 La
mayoría se conserva en el madrileño Museo del Prado y en Zaragoza, aunque
también hay un buen número de obras en Francia,b especialmente en el Museo
del Louvre, así como en los
de Agen, Bayona, Besançon, Castres, Lille y Estrasburgo.11
Francisco José de Goya y Lucientes1 (Fuendetodos, 30 de marzo de 17462-
Burdeos, 16 de abril de 1828a) fue un pintor y grabador español. Su obra
abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. Su estilo
evolucionó desde el rococó, pasando por el neoclasicismo, hasta
el prerromanticismo, siempre interpretados de una forma personal y original,3 y
siempre con un rasgo subyacente de naturalismo, del reflejo de la realidad sin
una visión idealista que la edulcore ni desvirtúe, donde es igualmente
importante el mensaje ético. Para Goya la pintura es un vehículo de instrucción
moral, no un simple objeto estético.4 Sus referentes más contemporáneos
fueron: Giambattista Tiepolo y Anton Raphael Mengs, aunque también recibió
la influencia de Diego Velázquez y Rembrandt.5 El arte goyesco supone uno de
los puntos de inflexión que entre los siglos XVIII y XIX anuncian la pintura
contemporánea y es precursor de algunas de las vanguardias pictóricas del
siglo XX, especialmente el expresionismo.56 Por todo ello, se lo considera uno
de los artistas españoles más relevantes y uno de los grandes maestros de la
historia del arte mundial.