HEMATOLOGIA
La hematología es una rama de la medicina que estudia la morfología de la sangre y los tejidos que la
producen. Permite generar diagnósticos, y trata las enfermedades de la sangre y de sus componentes
celulares. Cubre la composición celular y sérica de la sangre, el proceso de coagulación, la formación de
células sanguíneas, la síntesis de la hemoglobina y todos los trastornos relacionados.
La hematología estudia los hematíes, leucocitos y plaquetas, analiza sus proporciones relativas, el estado
general de las células y las enfermedades provocadas por los desequilibrios entre ellas. Los hematíes
tienen varias funciones importantes, pero la más relevante es transportar oxígeno y CO2. Los leucocitos
son un elemento indispensable en el sistema inmunitario del organismo, mientras que las plaquetas
desempeñan una función esencial en la coagulación de la sangre. Todas las células son necesarias, pero
deben encontrarse en las proporciones adecuadas o los distintos sistemas se descompensarían.
En este contexto, por ejemplo, la anemia consiste en la falta de hematíes, un trastorno provocado por
diversos factores. La leucemia es una enfermedad en la que la médula ósea produce demasiados
leucocitos anómalos, de modo que reemplazan la eritropoyesis y la trombopoyesis y provocan síntomas
peligrosos. La trombocitopenia es una enfermedad adquirida grave o el síntoma de una enfermedad
subyacente.
La hematología identifica dichos desequilibrios. Una de las pruebas de laboratorio más importantes, es el
hemograma completo, un análisis de sangre con un recuento y análisis de los diferentes tipos de células
que forman la sangre. Un hemograma puede contribuir al diagnóstico de estos trastornos para facilitar la
prescripción de tratamientos adecuados.
HEMOGRAMA
HEMOGRAMA COMPLETO
Descripción general
El hemograma completo es un análisis de sangre. Se utiliza para examinar el estado general de salud y
detectar una amplia variedad de afecciones, como anemia, una infección y leucemia.
Un hemograma completo mide lo siguiente:
Los glóbulos rojos, que transportan el oxígeno
Los glóbulos blancos, que combaten las infecciones
La hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno
Los hematocritos, la cantidad de glóbulos rojos en la sangre
Las plaquetas, que ayudan a que la sangre coagule
Un hemograma completo puede mostrar aumentos o disminuciones inusuales en los recuentos de células.
Estos cambios pueden indicar una enfermedad que requiera más pruebas.
Por qué se realiza
El hemograma completo es un análisis de sangre frecuente que se hace por muchos motivos:
Para controlar el estado general de la salud. Un hemograma completo puede formar parte de
una revisión médica para comprobar el estado general de salud y detectar afecciones, como la
anemia o la leucemia.
Para diagnosticar una enfermedad. Un hemograma completo puede ayudar a encontrar la causa
de síntomas como la debilidad, la fatiga y la fiebre. También puede ayudar a encontrar la causa de
una hinchazón, un dolor, hematomas o sangrado.
Para controlar una enfermedad. Un hemograma completo puede ayudar a controlar afecciones
que afectan al recuento de células sanguíneas.
Para controlar un tratamiento médico. Un hemograma completo puede utilizarse para
supervisar un tratamiento con medicamentos que afectan al recuento de células sanguíneas y la
radiación.
Cómo prepararse
Si la muestra de sangre solo se analiza para realizar un hemograma completo, puedes comer y beber
normalmente antes del análisis. Si la muestra de sangre se utilizará para otras pruebas, es posible que
tengas que hacer ayuno durante una cierta cantidad de tiempo antes de realizar la prueba. Pregúntale al
proveedor de atención médica qué tienes que hacer.
Lo que puedes esperar
Para obtener un hemograma completo, un miembro del equipo de atención médica toma una muestra de
sangre mediante la inserción de una aguja en una vena del brazo, generalmente en el pliegue del codo. La
muestra de sangre se envía a un laboratorio. Después de la prueba, puedes volver a tus actividades
habituales de inmediato.
Resultados
Los siguientes valores son los resultados que se esperan de un hemograma completo en adultos: La sangre
se mide en células por litro (células/l) o gramos por decilitro (gramos/dl).
Recuento de glóbulos rojos Hombres: de 4350 millones a 5650 millones de células/l
Mujeres: de 3920 millones a 5130 millones de células/l
Hemoglobina Hombres: de 13,2 a 16,6 gramos/dl
(de 132 a 166 gramos/l)
Mujeres: de 11,6 a 15 gramos/dl
(de 116 a 150 gramos/l)
Hematocrito Hombres: del 38,3 % al 48,6 %
Mujeres: del 35,5 % al 44,9 %
Recuento de glóbulos blancos De 3400 millones a 9600 millones de células/l
Recuento de plaquetas Hombres: de 1350 millones a 3170 millones/l
Mujeres: de 1570 millones a 3710 millones/l
No es una prueba definitiva
Un hemograma completo no suele tener todas las respuestas sobre un diagnóstico. Es posible que para los
resultados que estén fuera del rango esperado se necesite seguimiento, o no sea necesario hacerlo. Un
proveedor de atención médica podría necesitar observar los resultados de otras pruebas, así como los
del hemograma completo.
Por ejemplo, tal vez los resultados un poco más altos que el rango esperado en un hemograma
completo no sean un motivo de preocupación si la persona es saludable y no tiene síntomas de ninguna
enfermedad. En ese caso, puede que no se necesite una cita de seguimiento. Pero en el caso de una
persona que reciba tratamiento contra el cáncer, obtener resultados poco comunes en un hemograma
completo pueden indicar que es necesario un cambio de tratamiento.
En algunos casos, cuando los resultados son mucho más altos o mucho más bajos que el rango esperado,
el proveedor de atención médica puede pedirte que consultes con un hematólogo, que es un médico
especialista en trastornos de la sangre.
Lo que podrían indicar los resultados
Los resultados de los siguientes conceptos, por encima o por debajo de los valores típicos de un
hemograma completo, pueden indicar un problema.
Recuento de glóbulos rojos, hemoglobina y hematocrito. Los resultados de estos tres recuentos
están relacionados, porque cada uno mide una característica de los glóbulos rojos.
Cuando los valores de estas tres áreas son más bajos de lo habitual, es un signo de anemia. La
anemia tiene muchas causas. Por ejemplo, niveles bajos de determinadas vitaminas o hierro,
pérdida de sangre u otra enfermedad. Las personas con anemia pueden sentirse débiles o cansadas.
Estos síntomas pueden deberse a la propia anemia o a lo que la causa.
Un recuento de glóbulos rojos superior al habitual se denomina eritrocitosis. Un recuento elevado
de glóbulos rojos o unos niveles altos de hemoglobina o hematocrito podrían indicar una afección
médica, como un cáncer de sangre o una enfermedad cardíaca.
Recuento de glóbulos blancos. Un recuento bajo de glóbulos blancos se conoce como leucopenia.
La causa puede ser una enfermedad, como un trastorno autoinmunitario que destruye los glóbulos
blancos, problemas de médula ósea o cáncer. Ciertos medicamentos también pueden provocar un
descenso del recuento de glóbulos blancos.
Un recuento de glóbulos blancos más alto de lo habitual suele deberse a una infección o
inflamación. También puede indicar un trastorno del sistema inmunitario o una enfermedad de la
médula ósea. Un recuento elevado de glóbulos blancos también puede ser una reacción a un
medicamento o al ejercicio intenso.
Recuento de plaquetas. Un recuento de plaquetas más bajo de lo habitual se conoce como
trombocitopenia. Si es más alto de lo habitual, se conoce como trombocitosis. Cualquiera de las
dos puede ser signo de una enfermedad o un efecto secundario de un medicamento. Ante un
recuento de plaquetas que esté fuera del rango habitual, probablemente será necesario realizar más
pruebas para diagnosticar la causa.
ANALISIS DE HEMOGLOBINA
Descripción general
Un análisis de hemoglobina mide la cantidad de hemoglobina en la sangre. La hemoglobina es una
proteína que se halla en los glóbulos rojos, que transporta oxígeno a los órganos y tejidos del cuerpo y
dióxido de carbono desde los órganos y tejidos hasta los pulmones.
Si el análisis de hemoglobina revela que tu nivel de hemoglobina es más bajo de lo normal, significa que
tienes un recuento de glóbulos rojos bajo (anemia). La anemia puede tener diferentes causas, como
deficiencias vitamínicas, sangrado y enfermedades crónicas.
Si un análisis de hemoglobina muestra un nivel superior al normal, hay varias causas posibles: el trastorno
de sangre policitemia vera, vivir a gran altura, fumar y estar deshidratado.
Por qué se realiza
Es posible que debas someterte a un análisis de hemoglobina por varios motivos:
Para evaluar tu salud general. Tu médico puede recomendar el análisis de hemoglobina como
parte de un hemograma completo durante un examen médico de rutina, para controlar tu salud
general y para detectar diversos trastornos, por ejemplo anemia.
Para diagnosticar una enfermedad. Tu médico puede sugerir un análisis de hemoglobina si
tienes debilidad, fatiga, dificultad para respirar o mareos. Estos signos y síntomas pueden indicar
anemia o policitemia vera. Un análisis de hemoglobina puede ayudar a diagnosticar esta
enfermedad u otras enfermedades.
Para controlar una enfermedad. Si te han diagnosticado anemia o policitemia vera, tu médico
puede pedir un análisis de hemoglobina para controlar tu enfermedad y guiar el tratamiento.
Cómo prepararse
Si la muestra de sangre solo se analiza para determinar la hemoglobina, puedes comer y beber
normalmente antes del análisis. Si la sangre se utiliza para realizar otros análisis, tal vez debas ayunar
durante un período determinado de tiempo antes de la toma de la muestra. El médico te dará instrucciones
específicas.
Lo que puedes esperar
Para hacer un análisis de hemoglobina, un miembro del equipo de atención médica toma una muestra de
sangre mediante un pinchazo en la yema de un dedo o la inserción de una aguja en una vena del brazo. En
el caso de los bebés, la muestra se puede obtener mediante un pinchazo en el talón.
Se envía la muestra de sangre a un laboratorio para su análisis. Puedes retomar tus actividades habituales
de inmediato después de que se tome la muestra.
Resultados
El rango saludable de hemoglobina es:
Para los hombres, de 13,2 a 16,6 gramos por decilitro
Para las mujeres, de 11,6 a 15 gramos por decilitro
Los rangos saludables para los niños varían con el sexo y la edad. El rango para un nivel saludable de
hemoglobina puede variar ligeramente según el centro médico.
Resultados más bajos que lo normal
Si tu nivel de hemoglobina es inferior al normal, tienes anemia. Hay muchas formas de anemia, cada una
con causas diferentes, que pueden comprender:
Insuficiencia de hierro
Insuficiencia de vitamina B-12
Insuficiencia de folato
Sangrado
Los tipos de cáncer que afectan la médula ósea, como la leucemia
Enfermedad renal
Enfermedad hepática
Hipotiroidismo
Talasemia, un trastorno genético que provoca bajos niveles de hemoglobina y glóbulos rojos
Si previamente te diagnosticaron anemia, un nivel de hemoglobina más bajo que el normal puede indicar
la necesidad de cambiar tu plan de tratamiento.
Resultados más altos que lo normal
Si tu nivel de hemoglobina es mayor que el normal, puede ser el resultado de:
Policitemia vera, un trastorno sanguíneo en donde tu médula ósea produce demasiados glóbulos
rojos
Enfermedad pulmonar
Deshidratación
Vivir en una altura elevada
Tabaquismo agudo
Quemaduras
Vómitos excesivos
Ejercicio físico extremo
Si previamente te diagnosticaron policitemia vera, un nivel de hemoglobina elevado puede indicar la
necesidad de cambiar tu plan de tratamiento.
Si tu nivel de hemoglobina está por debajo o por encima del nivel normal, es posible que tu médico quiera
evaluar los resultados del análisis de hemoglobina junto con los de otras pruebas, o quizás se necesiten
otros análisis para determinar las próximas medidas a tomar.
Método de microhematocrito
Materiales requeridos:
- Capilares rojos y azules (75 mm x 1,5 mm).
- Plastilina.
Procedimiento:
♦ Tomar la muestra en capilares rojos heparinizados directamente del pulpejo del dedo, o utilizar
capilares azules sin heparina para sangre venosa
con anticoagulante de Wintrobe o EDTA. Debe llenarse aproximadamente
70% - 80% del capilar.
♦ Ocluir (tapar) un extremo del capilar con plastilina.
♦ Colocar el capilar sobre la plataforma del cabezal de una centrífuga de
microhematocrito, con el extremo ocluido adherido al reborde externo de la
plataforma.
♦ Centrifugar por 5 minutos entre 10 000 - 12 000 rpm.
Resultados (lectura)
La lectura se realiza con una escala estandarizada que expenden en el comercio.
Uso de la escala:
♦ Sostenga el tubo frente a la escala de manera que el fondo de la columna
de eritrocitos (no el extremo inferior del tubo) quede exactamente al mismo
nivel de la línea horizontal correspondiente al cero.
♦ Desplace el tubo a través de la escala hasta que la línea marcada con el
número 1,0 quede al nivel del tope de la columna de plasma. Vigile que el
fondo de la columna de eritrocitos continúe sobre la línea cero. El tubo
debe encontrarse completamente en posición vertical.
♦ La línea que pase al nivel del tope de la columna de eritrocitos indicará la
fracción de volumen de éstos.
Valores de referencia:
Hombres 40% - 50%
Mujeres 38% - 44%
Niños (5 años) 38% - 44%
Lactantes (3 meses) 37% - 42%
Recién nacidos 50% - 58%
ANALISIS DEL GRUPO SANGUINEO
Los análisis del grupo sanguíneo se hacen antes de que una persona reciba una transfusión de sangre y
para verificar el grupo sanguíneo de una mujer embarazada. La sangre humana se clasifica según ciertos
marcadores (llamados antígenos) que se encuentran en la superficie de los glóbulos rojos. La prueba
también se puede hacer para saber si existe la probabilidad de que dos personas sean parientes de sangre.
Los antígenos más importantes son los antígenos de los grupos sanguíneos (ABO) y el antígeno Rh, el
cual se halla presente (positivo, +) o ausente (negativo, -). Por ello, los dos análisis de grupo sanguíneo
más comunes son las pruebas de ABO y Rh.
Prueba de ABO
La prueba de ABO muestra que la persona tiene uno de los cuatro tipos de sangre: A, B, AB u O. Si sus
glóbulos rojos tienen:
El antígeno A, usted tiene sangre tipo A. La parte líquida de la sangre (plasma)
tiene anticuerpos que atacan la sangre tipo B. Aproximadamente el 42% de las personas (42 en
100) en los Estados Unidos tiene sangre tipo A, con un 6% que tiene sangre tipo A-negativo (A-)
y un 36% que tiene sangre tipo A-positivo (A+).nota 1
El antígeno B, usted tiene sangre tipo B. Su plasma tiene anticuerpos que atacan la sangre tipo
A. Aproximadamente el 10% de las personas (10 en 100) en los Estados Unidos tiene sangre tipo
B, con un 2% que tiene B-negativo (B-) y un 8% que tiene B-positivo (B+).nota 1
Ni el antígeno A ni el B, usted tiene sangre tipo O. Su plasma tiene anticuerpos que atacan los
tipos de sangre A y B. Alrededor del 44% de las personas (44 en 100) en los Estados Unidos
tiene sangre tipo O, con un 7% que tiene sangre tipo O-negativo (O-) y un 37% que tiene O-
positivo (O+).nota 1
Ambos antígenos A y B, usted tiene sangre tipo AB. Su plasma no tiene anticuerpos que
reaccionen contra los tipos de sangre A o B. Aproximadamente el 4% de las personas (4 en 100)
en los Estados Unidos tienen sangre tipo AB, con un 1% que tiene sangre tipo AB-negativo
(AB-) y 3% que tiene AB-positivo (AB+).nota 1
La sangre recibida en una transfusión debe tener los mismos antígenos que la suya (sangre compatible). Si
recibe una transfusión que tiene antígenos diferentes (sangre incompatible), los anticuerpos en su plasma
destruirán a los glóbulos del donante. Esto se llama reacción a la transfusión, y se produce
inmediatamente al recibir una transfusión de sangre incompatible. La reacción a la transfusión puede ser
leve o causar una enfermedad grave e incluso la muerte.
El tipo de sangre O negativo no tiene antígenos. Se le llama el tipo "donante universal", ya que es
compatible con cualquier tipo de sangre. El tipo de sangre AB-positivo se conoce como "receptor
universal" debido a que la persona que lo tiene puede recibir sangre de cualquier tipo. Aunque los tipos
"donante universal" y "receptor universal" se pueden utilizar para clasificar la sangre en caso de
emergencia, siempre se realizan análisis de grupo sanguíneo para evitar reacciones a la transfusión.
Algunas veces, los antígenos menores (que no sean A, B y Rh) que se producen en los glóbulos rojos
también pueden causar problemas y, por lo tanto, también se verifica su compatibilidad antes de hacer
una transfusión de sangre.
Hoy en día, las reacciones graves a transfusiones son poco frecuentes debido a los análisis del grupo
sanguíneo.
Prueba del Rh
El grupo sanguíneo Rh comprueba la existencia del antígeno Rh (también llamado factor Rh) en los
glóbulos rojos. Si sus glóbulos rojos:
Tienen el antígeno Rh, su sangre es Rh positivo.
No tienen el antígeno Rh, su sangre es Rh negativo.
Por ejemplo, si tiene usted los antígenos A y Rh, su grupo sanguíneo es A positivo (A+). Si su sangre
tiene el antígeno B, pero no el antígeno Rh, su grupo sanguíneo es B negativo (B-).
El tipo de sangre Rh es especialmente importante para las mujeres embarazadas. Se puede presentar un
problema cuando una mujer que tiene sangre Rh negativo queda embarazada de un bebé (feto) que tiene
sangre Rh positivo. Esto se conoce como incompatibilidad de Rh. Si la sangre de un bebé Rh positivo se
mezcla con la sangre de una madre Rh negativo durante el embarazo o el parto, el sistema inmunitario de
la madre produce anticuerpos. Esta respuesta de anticuerpos se llama sensibilización al Rh y, según
cuándo se produzca, puede destruir los glóbulos rojos del bebé.
La sensibilización al Rh generalmente no afecta la salud del bebé durante el embarazo en el cual ocurre la
sensibilización. Sin embargo, es más probable que se vea afectada la salud de un bebé con sangre Rh
positivo durante un embarazo posterior. Después de que haya ocurrido la sensibilización, el bebé puede
tener problemas leves o graves (llamados enfermedad del Rh o eritroblastosis fetal). En raras ocasiones, si
la enfermedad de Rh no se trata, el bebé puede morir.
Al principio del embarazo, se hace una prueba de Rh para comprobar el grupo sanguíneo de la mujer. Si
es Rh negativo, puede recibir una inyección de inmunoglobulina Rh, que casi siempre previene que
ocurra la sensibilización. Los problemas de la sensibilización al Rh se han vuelto muy poco frecuentes
desde que se desarrolló la inmunoglobulina Rh.
TOMA DE MUESTRA:
PROCEDIMIENTO
El profesional de la salud que le extraiga sangre:
Cotejar los datos de identificación indicados en la hoja de solicitud de exámenes.
Si corresponde, verificar alguna restricción de la dieta.
Verificar el pago de los exámenes mediante la existencia de las respectivas boletas de pago.
Preparar el material a utilizar para el procedimiento de recolección de muestra, separando
los tubos requeridos.
Rotular los tubos a utilizar con los apellidos y nombre del paciente.
Colocarse los guantes
Destapar el extremo de la aguja que ingresará en el tubo, enroscarla en el adaptador para
tubos. Insertar el tubo en el adaptador, sin que la aguja perfore el tapón.
Escoger una vena adecuada para la punción y extracción, generalmente las del pliegue del
codo: la basílica, la cefálica o la mediana cubital.
Colocar la bandeleta de látex de 5 a 10 cm por encima de la zona elegida, haciendo un nudo
corredizo durante no más de un minuto. Indicar al paciente que abra y cierre la mano
enérgicamente varias veces hasta que la vena se encuentre ingurgitada y que luego mantenga
la mano cerrada.
Limpiar la zona elegida con una torunda de algodón humedecida con alcohol 70%. Dejar
secar al aire.
Tomar el adaptador con el tubo insertado y la aguja enroscada. Destapar el extremo de la
aguja que ingresará en la vena.
Realizar la venopunción con la fijación de la vena con el dedo pulgar 2.5 a 5 cm. POR DEBAJO
del sitio e insertar la aguja con el bisel hacia arriba, con un ángulo de 15º entre la aguja y la
piel. Colectar los tubos respetando el orden correcto de extracción, con la inversión de cada
tubo DE INMEDIATO después de la recolección. La inversión debe ser suave (6 veces para su
homogenización con los aditivos).
Realizar la punción venosa sin tocar con las manos el área elegida desinfectada.
Posteriormente, proceder a la recolección de la sangre mediante la inserción del otro extremo
de la aguja en el tubo, atravesando la tapa.
Al iniciar el llenado del tubo, retirar la bandeleta de látex y solicitar al paciente que abra la
mano.
Dejar que se produzca el llenado total del tubo de acuerdo al vacío determinado, en caso
contrario existiría riesgo significativo de producirse hemólisis de la muestra.
En caso que se requiera la extracción de más de un tubo, retirar el tubo del adaptador e
insertar el siguiente.
El orden de extracción de muestras de acuerdo al tipo de frasco o tubo con sistema al vacío
es el siguiente:
1. Hemocultivo
2. Citrato de sodio (tapa celeste)
3. Velocidad de sedimentación (tapa negra)
4. Sin anticoagulante (tapa roja)
5. Sin anticoagulante, con gel separador (tapa amarilla)
6. Heparina de litio (tapa verde)
7. EDTA K2 (tapa lila)
8. Fluoruro de sodio (tapa gris)
Se debe retirar el tubo antes de retirar la aguja con el adaptador, en caso contrario existiría
riesgo significativo de producirse hemólisis de la muestra.
Aplicar compresión con una torunda de algodón..
Vendar el sitio de la punción DESPUES de verificar que el sangrado se detuvo.
Desechar el equipo de punción y otros residuos biopeligrosos, de acuerdo a las normas de
bioseguridad.
BD Vacutainer
El método BD Vacutainer es un sistema cerrado que consiste en extraer sangre al vacío, lo que garantiza
máxima seguridad de principio a fin.
Asegura un mayor confort a los pacientes.
Proporciona una toma de muestras segura tanto para el trabajador de la salud como para el paciente.
Evita derrames y contaminación por trasvasado de muestras.
Los tubos están calibrados y solo se recolecta el volumen de sangre exacto que se requiere para cada
análisis.
Permite tener una muestra de calidad.
Reduce los problemas de calidad de muestras.
Menos pasos, menor manipulación y menor riesgo de contaminación.
Conduce a pruebas de diagnóstico exactas.
El Sistema BD Vacutainer es recomendado y utilizado mundialmente por garantizar mayor confort para el
paciente y la mejor calidad de muestra, permitiendo así obtener el mayor nivel de confiabilidad en los
esultados de los análisis clínicos.
Son tubos para extracción de sangre preparados al vacio de un sistema que se llama Vacutainer, es de
Becton y la descripción para lo que es cada tubo de los colores que mencionas es la siguiente, aunque no
son los únicos, ya que el catalogo que maneja Becton es muy extenso, estos son los más utilizados
mundialmente:
TUBO CON TAPA ROJA
Este tubo no contiene anticoagulante, por lo tanto, sirve para las determinaciones bioquímicas
de rutina: creatinina, transaminasas, etc.,además de las determinaciones serológicas. Una vez
tomado el volumen requerido se puede dejar a temperatura ambiente o refrigerado. Las
determinaciones de glucosa y de potasio, son las únicas que se verían alteradas pasadas más
de 4 [Link]én se utiliza para las mediciones de electrolitos y bicarbonato de monitores.
TUBO CON TAPA AZUL
Tubo para hemostasia full draw, en vidrio con fondo de doble espesor, con buffer
citrato 0.129 M equivalente a una concentración de citrato de sodio al 3.8 %, con un volumen
aproximado de aspiración de 4.5 ml, de 13 x 75 mm, con tapa de seguridad HEMOGARD y
tapón siliconado hemorrepelente, con el interior recubierto con doble capa de silicona. Para pruebas de
coagulación.
TAPA LILA:
Contiene EDTA como anticoagulante, el cual se llena al vacío con 3 ml de
sangre mezclando suavemente. Se utiliza para la determinación de
hematocrito hemograma y/o recuentos.
Lo más importante es mantener la relación entre sangre y anticoagulante
para evitar falsos resultados.
Una vez tomada la muestra se puede dejar a temperatura ambiente o
refrigerar hasta su traslado.
TUBO CON TAPA AMARILLA
Tubo para serología, sin anticoagulante, con gel separador, en vidrio con fondo de
doble espesor, con el interior recubierto de silicona y activador de coágulo, con un volumen
aproximado de aspiración de 6.0 ml, de 13 x 100 mm, con tapa de seguridad HEMOGARD y
tapón siliconado hemorrepelente.
TUBO CON TAPA NEGRA
Tubo para ERS, (ERITROSEDIMENTACION) en vidrio con fondo de doble espesor, con buffer citrato
0.129 M
equivalente a una concentración de citrato de sodio al 3.8 %, con un volumen aproximado de
aspiración de 2.4 ml, de 13 x 75 mm, con tapa de seguridad HEMOGARD y tapón siliconado
hemorrepelente. Útil para medir la velocidad de sedimentación globular.
TUBO CON TAPA CELESTE
Tubo con 143 unidades USP de Heparina de Sodio para el estudio de traza de metales.
El tubo es de vidrio con fondo de doble espesor, con un volumen aproximado de aspiración de
7.0 ml, de 13 x 100 mm. Y posee cantidades mínimas de elementos traza (zinc, magnesio,
hierro, plomo, calcio, cobre, arsénico, manganeso, cadmio, cromo y antimonio) por lo que no
interfieren con el análisis. Con tapón Hemogard que está libre de metales.