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UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA LA MOLINA

FACULTAD DE AGRONOMÍA

DEPARTAMENTO ACADÉMICO DE HORTICULTURA

CURSO: FRUTICULTURA GENERAL

MONOGRAFÍA: PODA EN FRUTALES

Integrantes:
- Torres Palacin, Brando Nicolas (20200107)
- Valer Llerena, Brenda Mariana (20200110)

Docente:
Parodi Macedo, José Guillermo

LA MOLINA - LIMA - PERÚ


Introducción

La poda en frutales es una práctica milenaria que ha sido perfeccionada a lo largo de los
siglos con el objetivo de optimizar la producción y calidad de los cultivos. Esta técnica,
que combina ciencia y arte, es esencial para el manejo adecuado de huertos frutales, ya
que incide directamente en el desarrollo, salud y rendimiento de los árboles.

El presente trabajo monográfico se adentra en el fascinante mundo de las podas en


frutales, explorando sus fundamentos, técnicas y la influencia que ejerce en la fisiología
de las plantas. Desde las antiguas civilizaciones hasta los métodos contemporáneos, la
poda ha desempeñado un papel crucial en la agricultura, evolucionando para satisfacer
las demandas de la producción moderna y la sostenibilidad ambiental.

A lo largo del documento, profundizaremos más acerca de la poda, analizando sus


beneficios, tipos, momentos oportunos y desafíos. Además, examinaremos cómo esta
práctica se adapta a diversas especies de frutales, destacando la importancia de ajustar
las técnicas a las necesidades específicas de cada cultivo.

Desde la formación estructural de los árboles hasta la gestión de la carga frutal, la poda
se revela como una herramienta multifacética que va más allá de la simple tijera y el
árbol. Su comprensión y aplicación son esenciales para agricultores, horticultores e
interesados del cultivo de frutas que buscan maximizar la producción, mejorar la calidad
de los frutos y promover la longevidad de sus huertos.

A través de este estudio, aspiramos a arrojar luz sobre los aspectos fundamentales de la
poda en frutales, proporcionando una visión integral que inspire la implementación de
prácticas sostenibles y eficientes en la gestión de huertos frutales.

Objetivos
- Conocer la definición de poda y su importancia en las especies frutales.
- Reconocer las principales ventajas y desventajas de la poda en especies frutales.
- Reconocer los equipos y protocolos indispensables en el proceso de poda.
- Conocer el manejo de la poda en especies frutales específicas.

Desarrollo del trabajo

1.1. Poda

El tamaño de un árbol frutal está influenciado por diferentes factores que interaccionan
entre sí y determinan su crecimiento, entre los que se puede citar: factores nutricionales
(agua, suelo, luz), factores hormonales (auxinas, citoquininas, giberelinas, etileno) y
factores genéticos (hábito de crecimiento de la especie considerada) (Ontivero Urquiza et
al., 2022). Las plantas sin podar presentarán un crecimiento natural bajo una forma
determinada que podrá ser globosa (ciruelo) o piramidal (perales y cerezo).
Figura 1: Hábito de crecimiento natural de árboles frutales

La poda es una práctica habitual en plantas frutales, mediante la cual se regula la


capacidad vegetativa y reproductiva del frutal. Se puede definir como “la operación que
consiste en eliminar partes del árbol para influir de alguna manera en su
comportamiento fisiológico.” En los frutales, la brotación y floración depende mucho de la
exposición de sus yemas a la luz, por lo que, si no se le conduce y poda adecuadamente,
la producción de frutos se irá desplazando hacia la periferia del árbol.

PRINCIPIOS FISIOLÓGICOS DE LA PODA

1. El aire y la luz favorecen la alimentación y el crecimiento de los órganos


de las ramas de un árbol
Con la poda la planta tiene la posibilidad de incrementar la carboxilación a través
del intercambio de gases donde se ha reducido la concentración de dióxido de
carbono. Por otra parte, la poda realizada en el periodo de reposo o en plena
actividad del árbol, incrementa la penetración de la luz en la copa del árbol, lo
que influye en la calidad de las hojas restantes y mejora la fotosíntesis.
2. El desarrollo de los órganos vegetativos y el de los órganos reproductivos
compiten entre sí.
Cuando los frutos están presentes en la planta atraen los nutrientes hacia ellos y
solo quedan disponibles para otros órganos de la planta cuando ellos han
completado todos sus requerimientos nutritivos. Es así que la fructificación reduce
el transporte de carbohidratos hacia los órganos vegetativos.
3. La savia destinada a una rama podada se distribuye entre los órganos
vecinos.
El flujo de savia está determinado por la cantidad de hojas que tiene una rama. Si
se corta una porción de una rama la presión radical impulsara el agua desde las
raíces hacia el punto de corte y una vez cicatrizado, la presión ejercida por ese
flujo, estimula la brotación de los meristemas vecinos, al ser más irrigados.
4. Las yemas alimentadas con un flujo mayor de savia bruta evolucionan a
ramas vegetativas.
La savia rica en minerales que asciende desde las raíces, produce una relación
C/N a favor del N. Esto ayuda al desarrollo de brotes vegetativos desde las
yemas, en detrimento de la inducción floral.
5. Las yemas alimentadas con un flujo mayor de savia evolucionan a
estructuras reproductivas.
Los fotoasimilados se desplazan a través de la planta a través del floema, por lo
tanto, el enriquecimiento de una yema con este flujo, permite una mayor
acumulación de carbohidratos y con ello un aumento de la relación C/N necesario
para favorecer la inducción floral.
6. La poda enérgica de todas las ramas viejas da como resultado menor
número de ramas, pero de mayor longitud.
Cuando se realiza una poda drástica, hay un gran flujo de savia hacia las yemas
próximas al corte. Así las yemas cercanas al corte, brotan más pronto y tienen un
mayor desarrollo, inhibiendo por dominancia apical a las yemas inferiores. De
esta manera brotan ramas muy vigorosas cercanas al punto de corte.
7. La poda escasa de todas las ramas viejas da como resultado mayor
número de ramas, pero de menor longitud.
Esta poca poda intensa produce la brotación de muchas yemas con menor edad
que las de la base de la rama. Esto ocurre porque las yemas más jóvenes tienen
un grado de domancia menor que las yemas basales de la rama.

Un árbol no podado presentará la tendencia a producir en la periferia de la copa, dar un


número excesivo de frutos de pequeño tamaño y un gran desarrollo de plantas. En estos,
la proliferación de ramas será grande y cada una de ellas será cada año más débil lo que
se traducirá en una vida útil o comercial más corta.

Figura 2: Forma de la copa en un árbol sin podar y podado

1.2. Importancia de la poda en especies frutales


La poda constituye una actividad agrícola destinada a regular el crecimiento de las
plantas y establecer una estructura adecuada desde el momento de la siembra. Este
proceso busca lograr un equilibrio entre el sistema de raíces y la parte visible del árbol.
En el caso de las plantas jóvenes, la poda es esencial para desarrollar una estructura
sólida que sustente el crecimiento del follaje y garantice una producción eficiente en el
futuro. Por otro lado, en árboles adultos, la poda se realiza para mantener un tamaño y
una forma específicos, además de facilitar actividades como tratamientos fitosanitarios y
la cosecha. En resumen, el objetivo fundamental de la poda es obtener un rendimiento
óptimo del árbol a través de una estructura apropiada (InfoAgro, 2022).
1.3. Tipos de poda
Podas de formación
Como su nombre lo indica, es aquella poda que se realizará durante los primeros años de
establecimiento de un árbol frutal. Tiene por finalidad, guiar y/o modificar el hábito
natural de crecimiento de la planta, para que esta produzca antes, más y mejores frutos
(Canepa, 1988). Esta poda favorece el desarrollo de ramas de segundo y tercer piso, se
recomienda dejar 3 a 5 ramas por eje (base) En esta poda es fundamental conocer el
sistema de conducción con que se ha programado el huerto (formas libres y/o
apoyadas). El sistema de conducción elegido dependerá además del portainjerto ya que
si estos son de poco desarrollo será necesario algún tipo de apoyo. A continuación
mencionaremos 2 técnicas de poda de formación:

- Poda de formación en vaso o copa.- Consiste en un tronco, generalmente corto,


del que por su despunte han de crecer 3, 4 o 5 ramas principales que dejarán un
centro abierto para facilitar la entrada de luz solar. Su forma definitiva
corresponde a un cono invertido. La formación en copa tradicional produce
árboles de gran tamaño lo que resulta en huerto de poca densidad por hectárea.
Su principal ventaja es su centro abierto que permite una buena captación de la
luz solar, como desventajas pueden citarse su gran estructura que dificulta su
manejo, la necesidad de soportes para mantener la posición de las ramas
principales y la competencia de la parte alta del árbol que sombrea la madera
frutal inferior, desplazando la producción a los sectores altos y menos accesibles
(Canepa, 1988).
- Poda de formación piramidal o estructuras con eje central.- Se forma
manteniendo un eje central, único y dominante; al que se le van agregando 3 o 4
ramas anualmente. Los frutales formados con esta estructura tienen más ramas
de armazón, cuyo largo decrece con la altura, lo que facilita la iluminación
haciéndolos productivos hasta el tronco. Las ventajas se pueden resumir en que
se forman árboles relativamente pequeños, hay buena captación del sol, fácil
manejo y se obtiene una buena coloración de frutos. Entre los inconvenientes que
pueden presentarse se debe mencionar su más difícil conducción y dificultad para
obtener un resultado uniforme.
- Poda de formación en palmeta.- La forma que más importancia tiene es la
palmeta italiana regular. Como todas las palmetas, consta de un eje central, en
este caso recto y vertical, de 2m a 4m de altura, sobre el que se insertan cada
0,5-0,7m, pisos formados por 2 ramas simétricas, rectas, situadas en el mismo
plano, inclinadas respecto al eje entre 45° y 60° y atadas a alambres orientados
paralelamente al suelo. Se instalan entre 4 y 5 pisos situándose el primero a
70cm de aquel, y se busca que toda la longitud de los brazos esté cubierta de
estructuras fructíferas cortas y sin ramificaciones secundarias. Esta formación
retrasa bastante la entrada en plena producción, ya que la palmeta se forma a
razón de un piso por año; por otra parte, exige de personal muy cualificado para
la poda de los primeros años (Agustí, 2010).

Podas de fructificación
La poda de fructificación es la poda que se aplica para mantener la forma y también
renovar o favorecer las formaciones del árbol que producen fruta, para procurar la
producción regular (López et al., 2015). Esta poda se realiza con el objetivo de buscar la
mejor distribución nutricional posible entre las ramas. Los árboles cuando están en
crecimiento tienden a alcanzar el equilibrio entre vegetación y fructificación, pero la
exigencia agrícola obliga a modificar dicho equilibrio hacia una mayor producción. La
nutrición de una rama facilita la nutrición de sus vecinas y facilita su iluminación. Todo lo
que contribuya a reducir el vigor de las ramas, evitando su crecimiento longitudinal
excesivo y favoreciendo su desarrollo horizontal, mejora la producción y la calidad de los
frutos. En la mayoría de los casos esta poda es dirigida para frutales caducifolios, no se
realiza en ningún perennifolio.
- Poda española.- Consiste en un simple despunte sobre alguna yema visible de
madera situada entre ⅔ y la mitad del ramo, con los que se mantienen los frutos
de la mitad inferior, no se alarga en demasía la estructura improductiva y se
facilita la emisión de ramos de reemplazo y se despunta como el año anterior.
Practicada en frutales destinados a la industria (melocotoneros “Jerónimo”,
“Maruja, “Sudanell”, etc.)
- Poda francesa.- En esta técnica se deja unos ramos intactos, para que
fructifiquen, mientras que se despuntan otros por encima de las 2 yemas basales.
Los primeros aseguran la cosecha y los segundos emiten dos ramos nuevos
mixtos. Al año siguiente, los ramos que han fructificado se eliminan y de los dos
ramos mixtos nuevos se despunta el superior y se acorta dos yemas al inferior. Y
así en los años sucesivos.
- Poda americana.- Se seleccionan los ramos más largos, que no se despuntan, de
modo que el peso de los frutos, que cuajan en toda su longitud, los arquee. Con
ello se provoca la emisión de reemplazos en la parte basal del ramo. Al año
siguiente se elige al mejor de estos y el ramo que ya ha fructificado se elimina.

Podas de limpieza
Es una práctica que se debe realizar todos los años en la especie frutal ya que la planta
durante todo el tiempo está expuesta a distintas amenazas como plagas, enfermedades,
condiciones ambientales extremas, etc. Esta poda se realiza después de cada campaña y
consiste en eliminar las ramas enfermas, secas y de poca producción. La realización de
esta técnica ayudará a que el rendimiento se mantenga constante en todas las
campañas siguientes. El árbol frutal se mantendrá alejado de plagas y enfermedades
cada inicio de campaña, además que favorece el crecimiento de otras ramas. Una de las
desventajas podría ser que al eliminar ramas enfermas de un árbol se puede transmitir
la enfermedad a otros árboles si es que no se desinfecta las herramientas utilizadas
(Crespo, 2017).

Podas de rejuvenecimiento
Es una poda fuerte empleada en algunos casos cuando los frutales empiezan a disminuir
su producción, con el fin de renovar las ramas de un árbol con cierta edad y en las
especies que soportan podas fuertes, como los frutales de pepita (López et al., 2014).
Para llevar a cabo esta poda es necesario eliminar ramas viejas, secas o dañadas, así
como también ramas que crecen de manera desordenada o que no están en el mismo
plano. Este tipo de poda debe realizarse de manera adecuada y en el momento adecuada
ya que puede ser muy estresante para la planta y puede afectar su crecimiento y
desarrollo (Velázquez, 2023).

1.4. Ventajas y desventajas


La poda en frutales es una práctica agrícola beneficiosa que puede tener varias ventajas,
entre las cuales se incluyen:
1. Mejora en la producción de frutas: La poda adecuada puede estimular el
crecimiento de nuevas ramas y brotes, lo que puede aumentar la cantidad de
flores y frutas producidas.

2. Calidad de la fruta: La poda puede contribuir a frutas de mejor calidad al


permitir que la luz y el aire lleguen de manera más efectiva a todas las partes de
la planta, lo que reduce la incidencia de enfermedades y mejora la maduración
uniforme.

3. Control del tamaño de la planta: La poda ayuda a controlar el tamaño de la


planta, lo que facilita la cosecha y el manejo. Además, puede ser útil en espacios
limitados, como en huertos domésticos.

4. Prevención de enfermedades: La poda puede ayudar a eliminar ramas


muertas o enfermas, reduciendo así la propagación de enfermedades y plagas.

5. Formación de la estructura: La poda temprana en la vida de un árbol frutal


puede ayudar a establecer una estructura sólida y equilibrada, lo que contribuye a
la longevidad y la productividad a largo plazo.

6. Estimulación del crecimiento: Al eliminar ramas viejas y madera muerta, la


planta dirige su energía hacia el crecimiento de nuevos brotes y ramas,
fomentando la renovación y vitalidad.

7. Facilita el acceso a la luz solar: La poda adecuada permite que la luz del sol
llegue a todas las partes de la planta, lo que es esencial para la fotosíntesis y el
desarrollo saludable de la fruta.

8. Manejo de la carga de frutas: La poda puede ayudar a equilibrar la carga de


frutas en la planta, evitando la sobrecarga de ramas y reduciendo el riesgo de
roturas.

Aunque también podría presentar ciertas desventajas:

​ 1. Riesgo de daño: Una poda incorrecta o excesiva puede dañar el árbol,


aumentando la susceptibilidad a enfermedades y reduciendo la producción de
frutas.
​ 2. Necesidad de experiencia: La poda requiere conocimientos específicos, y
una poda inadecuada puede tener consecuencias negativas en lugar de beneficiar
al árbol.
​ 3. Costo de mano de obra: En grandes huertos, la poda puede requerir mano
de obra significativa, lo que puede aumentar los costos de producción.
​ 4. Posible estrés para el árbol: Una poda excesiva o mal ejecutada puede
causar estrés al árbol, afectando temporalmente su crecimiento y producción.
​ 5. Posibilidad de infecciones: Las heridas causadas por la poda pueden ser
puertas de entrada para enfermedades si no se toman las precauciones
adecuadas.
​ 6. Necesidad de mantenimiento continuo: La poda es una práctica que
generalmente requiere mantenimiento regular a lo largo de la vida del árbol, lo
que puede ser una carga para algunos agricultores o jardineros.

Es importante llevar a cabo esta práctica con cuidado y conocimiento para evitar posibles
desventajas y maximizar los beneficios.

1.5. Equipos utilizados

Las herramientas de poda se distinguen en dos tipos:

Herramientas de poda manual


Principalmente las tijeras, que se pueden clasificar de acuerdo al tipo de corte o al
tamaño y grosor de rama a cortar (Leroy Merlin, 2023):

De acuerdo al corte:
● Tijeras by pass: Tienen una hoja cortante y una contrahoja que sujeta la rama.
Son recomendables para madera verde, puesto que realizan un corte más limpio.
● Tijeras de yunque o cizallas: Tiene una hoja cortante y un yunque que soporta la
rama que se va a cortar. Indicadas para cortar maderas duras o muertas, ya que
comprimen la rama antes de cortarla.
(Leroy Merlin, 2023).

Figura 3: Diferencias entre tijeras de tipo by pass y yunque.


Fuente: Continente Ferretero, s.f.

De acuerdo al tamaño y grosor de rama:


● Tijeras de una mano: Sirven para cortar ramas de hasta 2,5 cm de diámetro.
● Tijeras de dos manos: Sirven para cortar ramas de hasta 4-5 cm de diámetro.
● Tijeras tipo pértiga: Sirven para la poda en altura de ramas.
(Leroy Merlin, 2023).

Herramientas de poda mecánica


Uso de tijeras eléctricas, de mayor eficiencia y mayor costo.
Herramientas adicionales
Junto a las tijeras, se deben emplear otro tipo de herramientas complementarias para
una buena poda. Estas incluyen:
● Serruchos
● Cuerdas o arneses en caso sean necesarios.
● Palas para la recolección de los restos vegetales.
● Material desinfectante para la limpieza de las cuchillas antes y después de la
poda.
● Equipo de protección personal para los encargados de realizar la poda.
● Afilador para las cuchillas.

1.6. Protocolos de sanitización y profilaxis

La limpieza en las podas es un factor clave para el éxito del cultivo. La herida por poda
es una puerta abierta para el ataque de hongos e insectos perforadores, pues se
exponen al exterior tejidos internos del árbol. El estado del arbolado es importante de
tomar en cuenta, pues individuos en estado de debilidad (estresados por condiciones
climáticas adversas), tienen los mecanismos de defensa poco activos (Tejerina, 2015).
La profilaxis, realizada sobre todo en las podas de rejuvenecimiento, es útil para la
eliminación de ramas viejas que estorban el crecimiento de nuevos brotes y además son
hospedaje de hongos y/o plagas.

Se pueden realizar medidas preventivas que contribuyan a un estado óptimo de sanidad


en el cultivo, como son:
- Desinfección periódica de herramientas.
- Eliminación de tejidos necróticos o podridos hasta encontrar tejido sano.
- Retirar y/o quemar los restos de poda para reducir los inóculos.
- Evitar la poda en días con condiciones climáticas desfavorables.
- Sellar las superficies de corte con cicatrizantes y fungicidas.
(Cultifort, s.f.).

1.7. Podas especiales


En manzano

La poda en manzano, junto a la de otros frutales “de pepita”, debe comenzar con la
identificación de dos aspectos fundamentales: los órganos de fructificación y la época
más conveniente. Para Malus domestica, las yemas de flor, brindillas coronadas y las
lamburdas son los principales órganos de fructificación, y la época idónea para la poda es
en los meses de invierno, durante el descanso vegetativo típico de los caducifolios (Salia,
2009).

Poda de formación:
Se da durante los primeros 5 años de vida del frutal. Se escogen individuos de buen
estado sanitario. Durante el primer año, la poda estará orientada a rebajar la altura de la
planta a 80-120 cm, e incluso en variedades vigorosas se recomienda un doble rebaje,
realizando el segundo cuando la yema principal alcance los 15 centímetros para
favorecer un crecimiento más abierto. Los brotes que estén por debajo de los primeros
30 centímetros deberán ser eliminados, de modo que para el siguiente invierno ya se
inicie la selección de ramas madre.
Para el segundo año, se busca abrir el ángulo de inserción de las ramas madre
seleccionadas, pues el manzano tiende a tener un crecimiento muy vertical que no
permitiría sostener toda la carga frutal futura, para lo cual se eliminan crecimientos
laterales o chupones. Para el tercer y cuarto año, se busca conseguir la altura definitiva
del árbol y el establecimiento de las ramas madre con un vigor muy similar. En caso no
se logre, se deben eliminar ramillas laterales para favorecer el crecimiento longitudinal.
Por otro lado, se deberá estimular el crecimiento de ramas secundarias que nazcan de
las madres y tiendan a crecer hacia fuera de forma horizontal. Esto se logra con el
despunte del tercio apical de ramillas laterales (Torres, 1992).

Figura 4: Poda de formación en manzanero durante el primer año.


Fuente: Torres, 1992.

Poda de producción:
Está determinada según el crecimiento que se tuvo en la temporada y el vigor del árbol.
La madera más valiosa se encontrará en dardos altamente productivos de 2 a 5 años de
edad, distribuidos lo más uniforme posible (Torres, 1992).

Las podas de producción del manzano tienen varios objetivos:


- Renovación de ramas fructíferas.

A. B.
Figura 5: Poda de producción en manzanero.
A. indica la ubicación idónea de ramas fructíferas;
B. menciona la renovación de dichas ramas.
Fuente: Salia, 2009.

- Recorte de las yemas de flor.


- Iluminación y aireación de la planta.

Figura 6: Relación de la poda con la iluminación y aireación.


Fuente: Salia, 2009.

Las podas de producción van de acuerdo al grupo:

Grupo Golden: La fructificación tiene lugar en


ramas de madera de 1-3 años y sobre brindillas
coronadas, por lo que la poda se pensará en un
marco de 3 años. Primero, se seleccionan ramas
de dos años y brindillas para proporcionar la
primera cosecha. Por otro lado, se dejan las ramas
de un año para la segunda cosecha, y finalmente,
se hacen cortes de ramas dejando tocones a dos
yemas que darán lugar a la tercera cosecha (Salia,
2009).

Figura 7: Poda de producción en manzaneros del


grupo Golden. Fuente: Salia, 2009.

Grupo Granny Smith o Fuji: Estas variedades fructifican en su mayoría sobre madera de
un año. Se plantea la renovación de la madera en un marco de dos años, manteniendo
las ramas de un año y eliminando las formaciones fructíferas que hayan superado los dos
años (Salia, 2009).

Grupo Reinetas: Estas variedades presentan flor en formaciones de tres años en las
zonas bajas de la planta, por lo que el marco de poda se prolonga a 3-4 años y se realiza
de manera más ligera, buscando obtener fruta sobre la misma rama y no estimular la
actividad vegetativa (Salia, 2009).

Poda de renovación:
Se realiza eliminando ramas viejas que ya no producen madera nueva, cortándolas no a
ras sino a unos pocos centímetros, para facilitar la emisión de brotes nuevos de
reemplazo (Salia, 2009).

En melocotón

El melocotonero se adapta a distintas formas, siendo el vaso y el eje central las de


mayor uso. Los órganos de fructificación en esta especie son muy particulares, pues se
produce únicamente sobre madera del año anterior y sólo fructifica una vez por rama.
Los principales órganos son las ramas mixtas, brindillas y ramilletes de mayo. Con
respecto a su época de poda, se da bien inmediatamente después de la caída de la hoja,
o a finales del reposo vegetativo de invierno poco antes del inicio de la floración (Saila,
2010).

Poda de formación:
Enfocada en dirigir el crecimiento del melocotonero hacia una formación en vaso o copa.
Se realiza en los tres primeros años de crecimiento de la planta. Durante el primer año,
se podan todas las ramas del árbol para incentivar una brotación más baja. En el
segundo año, el tamaño de las ramas principales que forman el vaso se disminuye a sus
⅔. Adicionalmente, se eliminan las ramas que se encuentren en la mitad inferior del
tronco. En el tercer año se repite el recorte de las ramas principales a sus ⅔ de longitud
y adicionalmente se retiran ramas que crecen hacia el interior del árbol (Manual de Poda,
2023).

Poda de producción:
La poda de producción en Prunus persica tiene como objetivo principal retrasar el
envejecimiento debido al alargamiento de las ramas fructíferas, ya que la rama o partes
de ella que han producido no fructifica más, se busca desplazar la producción hacia los
extremos del árbol. Los cortes se evitan hacerse al ras, y por el contrario se busca dejar
un tocón de pocos centímetros que sirva de protección a la rama principal tras secarse
después del corte (Saila, 2010).

Debido a la peculiaridad de la fructificación, se distinguen tres casos:

En ramas mixtas que han producido completamente, se


elimina la parte que ha producido la fruta, dejando un par
de yemas de la base para obtener ramas de reemplazo
(Saila, 2010).

Figura 8: Poda en ramas mixtas en


melocotonero. Fuente: Salia, 2010.

En ramas mixtas que han tenido una nueva brotación, se


cortará la que ha producido, dejando dos yemas en su base
para obtener madera de renovación. El nuevo brote se corta
de manera larga para asegurar una buena producción
(Saila, 2010).

Figura 9: Poda en ramas con nueva


brotación en melocotonero.
Fuente: Salia, 2010.

En ramas de renovación que surgen al curvarse por el peso


de la fruta, también se realiza un corte de manera larga
para mantener las ramas productivas cercanas al armazón
del árbol (Saila, 2010).

Figura 10: Poda en ramas de renovación


en melocotonero. Fuente: Salia, 2010.

Poda de renovación:
Se realiza en árboles con indicios de envejecimiento, con un tiempo de producción entre
20 y 40 años. Se puede realizar de forma drástica, eliminando todo el follaje del árbol y
dejando prácticamente la base del tronco y las ramas principales; o de forma progresiva
cada 3 años, podando desde lo alto de la copa hasta la base de las ramas (Manual de
Poda, 2023).

En vid

La poda en vid constituye un hito importante en el proceso productivo, ya que tiene un


gran efecto fisiológico ejercido sobre el rendimiento y calidad de la fruta. En las
variedades de uva de mesa, es nombrada el “primer raleo”, porque es la primera medida
de control de la producción que acota el número de yemas y define el número de brotes
y racimos potenciales que se obtendrán en la temporada (Torres, 2017).

Otro aspecto importante en la poda es la densidad del cultivo,ya que se necesita que la
zona de crecimiento y producción frutal esté bien determinada, para facilitar los distintos
manejos a lo largo de la campaña, pero sobretodo ordenar y orientar tempranamente a
los cargadores, para favorecer la entrada de luz en la planta y así disminuir el número de
intervenciones en verde (Torres, 2017).

Los órganos de fructificación de la vid son las yemas, que se ubican en el nudo del
sarmiento, junto a la inserción del pecíolo de la hoja, y tienen forma de cono abultado,
se ubica. Se encuentran constituídas por dos unidades: la yema principal o yemario, y la
yema pronta (Aliquó, Catania y Aguado, 2015) .
Figura 11: Constitución del órgano de fructificación de la vid.
Se tiene el yemario (yema primaria, que es la que brota, junto a las
yemas secundarias), y la yema pronta (la que constituye la feminela).
Fuente: Aliquó et al., 2009.

En la vid, es conveniente pintar los cortes mayores de 2,5 cm con una mezcla de
látex+fungicida (Ej.: carbendazim) o pasta bordelesa al 10%, para evitar que sean
puerta de entrada para enfermedades fúngicas de la madera como “hoja de
malvón”, “yesca”, “eutipiosis”, etc. (xxxx

Poda invernal:
Se realiza durante el período de receso vegetativo. Es de gran importancia porque define
los cargadores que generarán la producción de la temporada. Para evitar un desequilibrio
o atraso en los estados fenológicos, esta poda se debe realizar antes de que comience la
actividad de las yemas distales (Torres, 2017).

Poda de producción:
Se realiza en plantas ya formadas en plena producción. Busca mantener un equilibrio
entre la producción, vigor y capacidad, por lo que se eliminan sarmientos innecesarios
que alteren el balance vegetativo-productivo. Dependiendo del sistema de conducción,
se realizará una poda específica a lo largo de la vida productiva del frutal (UNALM,
2012).

Sistema de conducción: Método orientado de acuerdo a la variedad del cultivo, a


la capacidad económica del agricultor, a la disponibilidad del material necesaria
para una instalación, al tipo de suelo y otros factores. En el Perú, se utilizan
sistemas de conducción de acuerdo al material dejado en la planta durante la
poda, separado en:

● Sistemas de conducción de pequeña expansión vegetativa, principalmente


para uva destinada a la industrialización.
● Sistema de vaso o arbolito, para variedades viníferas.
● Sistema de conducción de mediana expansión vegetativa, el más
económico y difundido en Perú.
● Sistema de conducción de gran expansión vegetativa, usado
exclusivamente para uva de mesa.
(UNALM, 2012).

Tipos de poda: Dentro de cada sistema, encontraremos distintos tipos de poda o


combinaciones de ella, de acuerdo a los objetivos de la plantación. Entre los
principales se tiene:

● Poda corta o Poda Royat: Consiste en dejar los pitones con 1 a 3 yemas;
usado en sistemas de conducción de tipo arbolito o espaldera, y empleada
para variedades vigorosas como quebranta, torontel, cereza, entre otras.
● Poda severa: Similar a la poda corta, pero más severa, dejando solamente
las yemas basales o casqueras.
● Poda larga: Consiste en dejar los cargadores con 5 a 12 yemas; usado en
sistemas de conducción tipo parrón, y empleada para variedades como
Cabernet Sauvignon, Moscatel, Albilla y Thompson Seedless.
● Poda mixta: Consiste en dejar en una planta tanto pitones como
cargadores, siempre los primeros por debajo de los segundos.
(UNALM, 2012).

Figura 12: Tipos de poda para las principales variedades de uva.


Fuente: Torres, 2017.

Poda de rejuvenecimiento:
Se realiza para conseguir formar cargadores robustos de buena ubicación, suprimiendo
las ramas que tienen cargadores débiles, alejados de la cepa o que carecen de ellos. En
vid, la facilidad para emitir brotes de yemas adventicias sobre madera vieja, permite
corregir fácilmente el crecimiento de las yemas.

En arándanos
Los arándanos, a comparación de especies arbóreas, requiere poco mantenimiento en
poda.

Poda de formación:
Se dará durante los dos primeros años de plantación, con el objetivo de eliminar las
yemas florales y ramas delgadas y débiles. Se busca un equilibrio entre el follaje y la
fruta en años subsecuentes.

Poda de producción:
Consiste en la eliminación de todos los brotes que producen la temporada pasada, junto
a brotes cruzados y ramas viejas. Se busca mejorar la aireación y la entrada de luz al
interior de la planta. Después de cada campaña, se recomienda la reducción de altura
hasta los 50 cm sobre el suelo y solo dejar 2 a 3 ramas principales por planta (INTAGRI,
s.f.).

Poda en verde:
Realizada durante la primavera y verano, cuando el follaje es verde y los brotes tienen
un crecimiento activo. La capacidad de responder al despunte dependerá de la condición
de la yema, que irá reduciéndose a lo largo de la temporada. Esta poda tiene como
objetivo estimular la emisión de brotes laterales anticipados y permite ajustar el número
de ramas en reemplazo a una poda invernal (INTAGRI, s.f.).
Poda invernal:
Realizada durante el letargo de la planta. Se tiene como base la relación inversamente
proporcional entre el número de brotes y el vigor, y se realiza a partir del cuarto año
(INTAGRI, s.f.).

Poda de rejuvenecimiento:
Utilizada cuando se tenga que revigorizar la planta de arándano como consecuencia de
haber dejado de podar o por realizar una poda muy suave. Este tipo de poda puede
llevarse a cabo de 3 distintas formas:
● Poda de cañas a ras de suelo. Este tipo de poda se recomienda en situaciones
extremas donde la renovación que se requiere es completa.
● Poda de cañas a media altura. Responde a la necesidad de renovación total, pero
aprovecha mejor la estructura existente de la planta y reduce el tiempo para
restablecer el nivel productivo original en relación a la anterior.
● Poda mixta: Se rebajan a media altura de 2 a 3 ramas viejas de la planta, pero se
deja en producción el resto de las ramas. Este tipo de poda demora más tiempo
en producir los efectos deseados, pero no disminuyen los niveles productivos
como las dos anteriores.

(INTAGRI, s.f.)

Conclusiones
- Se reconoce a la poda como una práctica hortícola crucial que optimiza el
crecimiento, salud y producción de frutos. Su importancia radica en una
producción mejorada de frutas, mejora de forma y estructura, control de
enfermedades, aumento de la penetración de la luz solar y la mejora de la
circulación del aire.
- Se identifican las principales ventajas y desventajas de la poda Ventajas de la
poda, como el mayor rendimiento, mejora de la salud de los árboles y facilitación
de la cosecha; al igual que riesgos de estrés por poda excesiva y mayor
vulnerabilidad al estrés ambiental.
- Se reconoce la importancia de las prácticas de sanitización y profilaxis como
medidas preventivas para evitar problemas por patógenos.
- El conocimiento de las medidas de poda para especies frutales de importancia
económica es importante para la maximización de las ganancias y la preservación
de los individuos productores por el mayor tiempo posible.

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