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Principios del Derecho Procesal Penal en México

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MÉXICO CAMPUS NORTE

Universidad Anáhuac
“Derecho Procesal Penal”
Profesor: Luis Carranza Figón

Trabajo final
“Principios procesales penales”

Alumna:
Abril Alejandra Jiménez Trejo

ID:
00458258

Fecha:
28 de junio de 2022
PRINCIPIOS PROCESALES PENALES DE MÉXICO

Como toda institución jurídica el proceso cuenta con reglas establecidas en la ley
pero también con principios que derivan de la Constitución, de los Tratados
Internacionales y de la doctrina misma, que han sido reconocidos en lo general por
todos los tribunales y todos aquellos participes de este, por ello es importante que
analicemos los más relevantes o de mayor importancia.

Estos principios son reglas que tienden a garantizar el debido proceso y el respeto
por los derechos fundamentales y humanos principalmente de las partes en el
proceso como son la víctima y el imputado; estos forjan elementos indispensables
que diferencian el proceso de otros medios para la resolución de conflictos, como la
autotutela o autocomposición, y además de todo fomentar a que los sistemas sean
lo más equilibrado y justos posible; estos principios deben de operar en cohesión,
deben ser aplicados todos y cada uno de ellos de manera armoniosa, pues si uno se
quebranta el resto de los principios podría verse amenazado o incluso se
quebrantará en ese mismo instante, llegando así a un quebrantamiento del debido
proceso.

El debido proceso, como muchos doctrinales lo mencionan, se refiere a llevar a


cabo un proceso con todos los derechos fundamentales, es el conjunto de principios
que tiene el proceso, que a su vez son derechos fundamentales mínimos, básicos e
indispensables para que se desarrolle el proceso. La violación de alguno de estos
principios provocaría el rompimiento del debido proceso y por lo tanto se estaría
entorpeciendo y enviciando este mismo, por lo que únicamente terminaría siendo
contraproducente para ambas partes.1

A pesar de que el seguir los principios es la manera más sencilla y justa de llegar a
la resolución de un conflicto, además de rápida, la violación de estos es más común
de lo que se esperaba, el desconocimiento e ignorancia de la existencia de dichos
principios termina afectando gravemente a todo el sistema penal mexicano, pues da
pie a que se realicen actos de corrupción por el simple hecho de exigir que se
cumplan los derechos fundamentales; por ejemplo, es bastante común encontrarse
que al detenimiento de una persona no se le cumpla la presunción de inocencia,
claro está cuando no se le haya atrapado en flagrancia, y a cambio de hacer valer
este derecho piden un precio. Ejemplos como este nos encontramos millones,
incluso existía uno demasiado cínico dentro del sistema penal antes del cambio que
hubo por la reforma en 2008. 2

Antes de que se hiciera el cambio por la reforma en el sistema procesal penal en el


2008, nos encontrabamos ante uno de los ejemplos más claros de la violación de
principios dentro del mismo sistema procesal penal mexicano, pues anteriormente

1
Dagdug Kalife, Alfredo, “Los derechos fundamentales relacionados con el procedimiento penal”,
Manual de Derecho Procesal Penal: Teoría y Práctica, 2da. ed., México, Ubijus Editorial, 2018, pp.
40-41
2
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 11.
era muy común encontrarse con que en las audiencias en lugar de encontrarse con
el juez de control presente, este mandaba a su secretario o auxiliar a las audiencias
y estos eran quiénes oían a todas las partes y llevaban acabo el proceso, estos
secretarios hacian la función que debía de ejercer el juez, claro está, que sin la
misma jurisdicción y respeto que tenían los jueces de control, pues a pesar de ser
ellos quiénes estuvieron presentes a lo largo del proceso, escuchando a ambas
partes y conociendo del tema, el juez de control era quién daba la sentencia, él
seguía deciendio a pesar de no haber estado presente en ninguna de las
audiencias, quebrantando completamente el principio de inmediación.

El principio de inmediación hace referencia a que quién juzgue debe estar presente
en todas las audiencias procesales, el juez debe estar en contacto personal con
todas las partes, estar presente durante el desahogamiento de las pruebas, oír los
alegatos, para poder dictar una sentencia; es lógico la importancia del principio de
inmediación, pues qué sentido tiene llevar a cabo las audiencias si el que dicta la
sentencia no está presente, en ese caso debería mejor de leer el expediente y
ahorrarse las audiencias. El hecho de que el juez de control esté presente durante
las audiencias es para que viva de mano propia como ambas partes se contradicen,
observando esto le permitirá generar su propio juicio al respecto, hará una
valoración directa de ambas partes y sus pruebas, observar esto le permite incluso
presenciar si alguna de las partes miente por cómo muestra su defensa

Las audiencias son llevadas a cabo para que en estas las partes digan todo lo que
deseen decir, en estas se verá la autenticidad y eficacia de las pruebas que cada
quién muestre, que el juez esté presente en este permite la valoración directa de
cada una de las partes y que de su propio juicio de esto, que observe en persona la
forma en la que actúan cada una de las partes y como muestran su postura ayudará
a la realización de un juicio que permita llevar a una sentencia, de aquí la
importancia de que el juez se encuentre presente en las audiencias.

De igual forma, en este mismo principio, nos encontramos con el principio de


inmediación insustituible, es decir, que aquellos jueces que lleven al órgano
jurisdiccional de un juicio oral, deben ser los mismos a lo largo de todo el juicio, el
que conoce del caso es el que debe de decidir, y este debe de estar presente a lo
largo de todo el juicio oral, con algunas excepciones de fuerza mayor únicamente.

Esto mismo nos lleva al principio de proporcionalidad, el juez que estuvo presente
en las audiencias y que conoce del caso al final del proceso debe de dar una
sentencia, pero la autoridad deberá de optar por la que menos restrinja los derechos
fundamentales del imputado, a pesar de que el juez vea que el imputado se merece
el peor de los castigos, este debe de optar por el que tenga la misma eficacia o
incluso una similar a aquella sentencia que más vulneraría al imputado, ya que este
sigue siendo una persona con derechos y no se le puede dar una pena que lo
vulnere; la medida que elija el juez debe ser absolutamente necesaria. La
interrelación de estos principios sale desde que el juez al estar presente dentro de
las audiencias, le permite generar un juicio sobre el caso e ir pensando en la mejor
sentencia que le pueda ser aplicada al denunciado, ya que debe de saber y haber
convivido con ambas partes, para poder dar la mejor sentencia, que esta sea
absolutamente necesaria y dar la justicia que se debe para la víctima.

Sin embargo, para poder llegar a una sentencia, aparte de ser necesaria la
presencia del juez, también es necesario que ambas partes lleguen a contradecirse,
de aquí el principio de contradicción, el cuál hace posible que ambas partes se
enfrenten entre sí, cada uno dando su posición aportando las pruebas necesarias
para apoyar sus argumentos. Es posible que el acusado decida no hacer uso de
este principio, no obstante, es una decisión que él mismo tome, debe de tener la
opción de defenderse o no, de aquí que se le llame “contradicción”, pues ambas
partes pueden asistir y contradecirse mutuamente, cada una para defenderse,
brindando su postura y pruebas que lo comprueben, para que el juez pueda
escuchar a ambos y llegar a una sentencia de acuerdo a lo que mostraron las
partes.

Este principio sirve como una protección para el acusado, ya que es posible que una
persona vaya a denunciar, ya sea por querella o denuncia, por el ministerio público
o un privado, sobre un delito que ha cometido una persona jurídica, lo que significa
el inició del proceso, sin embargo, está persona debe de ser avisada de que se le
está acusando de algún delito porque tiene el derecho de defenderse ante lo que se
le acusa, tiene el derecho de contraponerse, ambas partes tendrán la posibilidad de
contradecir al otro, de aquí este principio. Este mismo viene sumamente conectado
con el principio de igualdad de armas, que como su nombre lo dice hace referencia
a la igualdad que deben de tener las partes para presentar su caso cada uno en
condiciones que no los pongan en desventajas con respecto al otro.

Para que el principio de contradicción pueda operar es necesario del principio de


igualdad de armas, ambas partes deben de tener la igualdad para afirmar, probar,
alegar e impugnar,

En cierta parte ese es el sentido de llevar un proceso, se trata de que la persona


que acusa de a conocer de un delito que se haya cometido, mientras la otra persona
tiene el derecho de presentar su contraposición y ya sea contradecir a la que lo
acusa o estar de acuerdo, eso ya dependerá de

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