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Aborto y derechos en Perú: realidades y retos

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BIOLOGICAMENTE

un embrión no es lo mismo que un ser humano. Trataré de explicar que el término ’vida humana’ no es un concepto
biológico, sino una abstracción que resulta de convenciones sociales, jurídicas y/o religiosas
ADOPCION
Hay casos de recién nacidos que son abandonados y las resoluciones se demoran hasta dos años. Eso me parece exagerado,
porque no debería durar ni seis meses. Incluso algunas se expiden cuando el menor ya es adolescente fuente: Ministerio de
la Mujer
SALUD
Cuando Mónica llegó a Satipo (Junín) desde su comunidad nativa Boca Chichireni, lo primero que hizo fue dirigirse a un
supuesto consultorio médico de la zona. Ella quería practicarse un aborto clandestino. Tenía 25 semanas de gestación.Pero
la interrupción de su embarazo no ocurriría en aquel lugar, sino en una habitación del hospedaje ‘El Encanto’, un lunes 19
de octubre de 2020.

Allí llegaría Ángel Hurtado, supuesto especialista sanitario, para encontrarse con su paciente.A las horas de iniciado el
procedimiento, los gritos de la mujer de 20 años alertaron a un inquilino del hospedaje, quien dio aviso a los encargados del
local y estos a personal de serenazgo para que inspeccione el lugar.

Cuando la encontraron, Mónica estaba desangrándose. Fue trasladada al hospital de Pangoa para luego ser transferida al
hospital Manuel Higa Arakaki. Murió poco después, diagnosticada con exposición de útero y fallecimiento por shock
hipovolémico a causa de un aborto provocado.Mónica es solo una de tantas historias de abortos inseguros reportadas en
2020, año en que se documentó también la muerte de una joven de 22 años tras un fallido aborto con pastillas; el suicidio
de Diana Alemán, una extranjera víctima de criminalización sobre la práctica; y el fallecimiento de una mujer de 36 años,
quien intentó interrumpir su embarazo en un consultorio clandestino de Jesús María.

Foto: Elige bien Peru

EL ESTADO
En el Perú, el Capítulo II del Título I del Código Penal, concretamente en los artículos 114[3] y 120[4], criminalizan a la mujer
que se practica un aborto, incluso ante embarazos producidos por violaciones sexuales, inseminaciones artificiales no
consentidas o cuando el feto presente graves taras físicas o psíquicas. La única excepción a esta norma es el aborto
terapéutico, que puede ser practicado en caso de que la vida o la salud de la gestante se encuentren en grave riesgo.
Si bien el Estado tiene la potestad de establecer los tipos penales necesarios para proteger determinados bienes jurídicos
(como la vida del concebido, en este caso), a la luz del Derecho Internacional de los Derechos Humanos el mantenimiento
de la penalización casi absoluta del aborto supone el quebrantamiento de diversos estándares vinculados a los derechos de
igualdad, integridad y seguridad personal; a la vida y salud; a no ser sometido a un trato cruel, inhumano y degradante; al
debido proceso; y otros. Fuente: PUCP
La penalización absoluta del aborto, que induce a una mujer con la decisión de abortar a acudir a procedimientos
clandestinos,puede ser considerada una vulneración a la vida y a la integridad física y psíquica; y, en esa línea, bajo
determinados supuestos (como el embarazo forzado a consecuencia de una violación sexual), constituye una vulneración a
la prohibición de tratos crueles, inhumanos y degradantes. Fuente: PUCP
VIOLENCIA SEXUAL
En este contexto, es necesario señalar que, de acuerdo con datos del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables,
entre enero y febrero de 2023, se reportaron 8381 casos de violencia contra niñas, niños y adolescentes, de esa cifra 33 %
son de violencia sexual y 70 % se trata de víctimas que son niñas y adolescentes mujeres, lo que evidencia una
vulnerabilidad extrema de este grupo poblacional, recordó la Defensoría del Pueblo
En el ámbito educativo, las/os estudiantes también están expuestos a violencia. De acuerdo con cifras del Sistema
Especializado en Reporte de Casos sobre Violencia Escolar (Siseve), del Ministerio de Educación, desde el 2022 a la fecha, se
han reportado 12 203 casos en sus diferentes manifestaciones: violencia psicológica, física y sexual.
Esta última registra 2464 casos que incluyen acoso, tocamientos y hostigamiento sexual, además de violación sexual en 261
casos que involucran a estudiantes de todas las edades; de dicha cifra, 122 corresponden a actos cometidos por el personal
de las instituciones educativas. Fuente: DEFENSORIA DEL PUEBLO
https://www.defensoria.gob.pe/wp-content/uploads/2023/04/NP-223-2023-Día-de-niñas-niños-y-adolescentes.pdf

GINEBRA (13 de junio de 2023) - El Comité de los Derechos del Niño de la ONU determinó que Perú ha violado los derechos
a la salud y a la vida de una niña indígena y rural víctima de violación al no proporcionarle información ni acceso al aborto
legal y seguro.

El Comité ha hecho pública hoy su decisión tras escuchar la queja presentada por Camila (seudónimo), quien fue violada por
su padre desde los nueve años hasta que se quedó embarazada a los trece.

Camila nació en Huanipaca, departamento de Apurímac, una zona rural de la sierra peruana. Cuando se quedó embarazada
en 2017, un familiar la llevó a un hospital de Abancay, donde rompió en llanto y anunció al personal de salud que no quería
tener un hijo de su padre ni estar embarazada. Esa petición fue reiterada en muchas visitas médicas posteriores mientras su
estado de salud mental se fue agravando. Sin embargo, no le informaron de su derecho a solicitar el aborto terapéutico.

El aborto está penalizado en Perú salvo para prevenir un riesgo para la vida o un riesgo grave y permanente para la salud de
la madre. Con la ayuda de una ONG, Camila solicitó al hospital de Abancay el acceso al aborto terapéutico conforme a la
legislación nacional, y también presentó una solicitud de interrupción voluntaria del embarazo a la fiscal encargada de la
investigación penal por violación para que se designara un centro de salud que evaluara su caso. Sin embargo, nunca recibió
respuesta del hospital ni de las autoridades judiciales.

Por el contrario, el personal médico insistió en organizar controles prenatales regulares ignorando el estado de Camila.
Cuando Camila no acudía a los controles prenatales, el personal médico se personó varias veces a su casa, en ocasiones
acompañado de agentes de policía, para presionarla a que continuara con el embarazo, lo que provocó su estigmatización y
acoso en su familia y comunidad y la obligó a abandonar la escuela y, más tarde, su pueblo.

Tras tener un aborto espontáneo, Camila fue acusada y condenada por autoaborto sin más pruebas que sus repetidas
declaraciones de que no deseaba proseguir con el embarazo.

Camila fue acosada asimismo por la fiscal encargada de su caso de violación. La fiscal ordenó el examen de la escena del
crimen con la presencia obligatoria de Camila y su padre y citó repetidamente a Camila a declarar. La fiscal también desvió
la investigación de la violación para centrarse en reunir pruebas incriminatorias del presunto delito de autoaborto. Fuente:
Naciones Unidas https://www.ohchr.org/es/press-releases/2023/06/peru-violated-child-rape-victims-rights-failing-
guarantee-

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