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Rosario Mayo 2023

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Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios Nuestro. En el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío. Por ser Tú quién eres,
Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido.
También me pesa que puedes castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Señor, abre mis labios. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primer Misterio
Gozosos (lunes y sábado): 1º La Anunciación del Ángel a la Virgen María y la Encarnación del Hijo
de Dios.

"Entonces María dijo: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lc 1,38)
Dios escoge por Madre a María, una jovencita de Nazaret, pura, santa, humilde y adornada de todas las
virtudes. ¡Qué poco caso hace Dios de las grandezas humanas!

Procuraré ser limpio de corazón para agradar a Dios. Mantendré mi pureza y me impondré una fecha fija
para mi confesión sacramental.

Gloriosos (miércoles y domingo): 1º La triunfante Resurrección de Jesús.

"¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí: ha resucitado" (Lc 24, 5-6)
Jesús se apareció muy en particular a los pecadores arrepentidos como Pedro, Tomás y la Magdalena.
Se ve en esto su bondad y misericordia.

Viviré cristianamente para poder resucitar gloriosamente, recordando que una vida cristiana culmina en
una muerte cristiana.

Dolorosos (martes y viernes): 1º La oración y agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní.

"Y sumido en agonía, insistía más en su oración" (Lc 22,44)


Jesús no tenía la necesidad de orar; pero quiso hacerlo para enseñarnos qué tanto necesitamos hacerlo.
Hemos de orar para no caer en la tentación, y si caemos, levantarnos del pecado.

Me propongo hacer oración al despertar, antes de dormir y antes de mis actividades más importantes.

Luminosos (jueves): 1° El Bautismo de Jesús en el Jordán.


"Tenía Jesús al comenzar su vida pública, unos treinta años. Por aquellos días, como todo el pueblo se
bautizaba, vino Jesús desde Nazaret de Galilea al Jordán para ser bautizado por Juan. Y he aquí, que
estando Él en oración, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo en forma de paloma se posó sobre Él, y se
oyó una voz del cielo que decía: Este es mi hijo muy amado escúchenlo" (Lc. 3, 21-23; Mt. 3,13)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

1ª Avemaría (10)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia.


Defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo,
especialmente a las más necesitadas.

Canto María en el camino


Mientras recorres la vida
Tú nunca solo estás,
Contigo por el camino
Santa María va.
(CORO) ¡Ven con nosotros a caminar!
Santa María ven.
¡Ven con nosotros a caminar!
Santa María ven.
Aunque te digan algunos
Que nada puede cambiar
Lucha por un mundo nuevo,
Lucha por la verdad.
(CORO)
Si por el mundo los hombres
Sin conocerse van
No niegues nunca tu mano
Al que contigo está
(CORO).
Aunque parezcan tus pasos
Inútil caminar,
Tú vas haciendo camino:
Otros lo seguirán

Segundo Misterio
Gozosos (lunes y sábado): 2º La visita de María Santísima a su prima Isabel.

"Y María entrando en casa de Zacarías, saludó a Isabel" (Lc 1, 40)


María estuvo tres meses en casa de su prima; y a pesar de que era Madre de Dios, sirvió a Isabel como
una diligente empleada.

Prometo ayudar a mis semejantes siempre que pueda, tanto en lo espiritual como en lo material.

Gloriosos (miércoles y domingo): 2º La admirable Ascensión de Jesús al cielo.

"Mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo" (Lc 24, 51)
Nuestra verdadera patria no está en la tierra, sino en el cielo, donde no existen ni el dolor, ni la tristeza,
ni la enfermedad, ni la muerte. Ahí veremos a Dios, gozaremos de su presencia y estaremos eternamente
con El.

Pensando que estamos en este mundo, esperando ir a la patria verdadera, procuraré utilizar los dones
terrenales en tal forma que me ayuden a ganar el cielo.

Dolorosos (martes y viernes): 2º La flagelación de Jesús.

"Entonces Pilato tomó a Jesús y Mandó azotarle" (Jn 19,1)


Jesús quiso padecer la flagelación para la expiación de los pecados de deshonestidad que marchitan
tantas flores juveniles, que roban la salud a tantos cuerpos y que ocasionan la perdición eterna de tantas
almas.

Huiré de todo acto y espectáculo que repugne la moral cristiana. Evitaré que los pequeños y jóvenes vean
programas deshonestos.

Luminosos (jueves): 2° Las bodas de Caná

"Se celebraba una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Fueron invitados también a
la boda Jesús y sus discípulos. Y como faltaba vino, María le dijo a Jesús: "No tienen vino". Respondió
Jesús: "¿Qué nos va a ti y a mí? Además no ha llegado mi hora". Pero la madre dijo a los que servían:
"Haced lo que Él os diga".

Había colocadas seis tinajas de piedra y Jesús les dijo: "Llenen de agua las tinajas" Y les dice: "Llévenlo
al maestrala" Cuando éste gustó el vino dijo: "Todo hombre pone primero el vino bueno y cuando ya han
tomado el peor, pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora". (Jn 2, 2-11)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

1ª Avemaría (10)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia.


Defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo,
especialmente a las más necesitadas.

Canción “Entre tus manos”


(CORO) Entre Tus manos está mi vida, Señor.
Entre Tus manos pongo mi existir.
Hay que morir para vivir.
Entre Tus manos confío mi ser.

Si el grano de trigo no muere


Si no muere solo quedará.
Pero si muere, en abundancia dará
Un fruto eterno que no morirá.

Tercer Misterio
Gozosos (lunes y sábado): 3º El nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el portal de Belén.

"Y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre" (Lc 2, 7)
Jesús nos da un ejemplo de humildad contra la vanidad y soberbia de la vida; de pobreza contra el hambre
insaciable de riquezas; de mortificación contra el desmesurado afán de delicias.

Prometo llevar con resignación las penas, incomodidades y tribulaciones que deba sufrir, por amor a
Jesús que quiso sufrir por mi desde el momento de Su nacimiento.

Gloriosos (miércoles y domingo): 3º La venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y los
Apóstoles.

"Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de
ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo" (Hch 2, 3-4)
Los Apóstoles cambiaron: de tímidos se convirtieron en valerosos, de ignorantes en sabios; de tibios en
la fe en fervorosos. Pedro predicó su primer sermón convirtiendo a tres mil personas.

No me bastará ser católico; daré testimonio de que he recibido al Espíritu Santo en el Bautismo y lo he
aceptado en plenitud en la Confirmación, practicando mi fe.

Dolorosos (martes y viernes): 3º La coronación de espinas de Nuestro Señor.

"Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza" (Jn 19, 2)
Sí, Jesús es el rey de las inteligencias y de los corazones; Rey que redime de la esclavitud del pecado a
los individuos, a las familias, a los pueblos y a las naciones.

Seguiré la doctrina de Jesús para reinar con El eternamente. Seré valiente para profesar públicamente
mi fe y para cumplir sin avergonzarme mis deberes de piedad.

Luminosos (jueves): 3° El anuncio del Reino de Dios

"Jesús comenzó a predicar la Palabra de Dios y decía: "Se cumplió el tiempo y ha llegado el reino de
Dios: arrepentíos y creed en el Evangelio" Y su fama se extendió por toda la región. (Mt. 4, 13-17 Mc.
1,15 Lc 4,15)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

1ª Avemaría (10)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia.


Defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo,
especialmente a las más necesitadas.

Caminaré
Caminaré en presencia del Señor (x2)
Amo al Señor porque escucha mi voz suplicante,
Porque inclina su oído hacia mí el día que Lo invoco.
Caminaré en presencia del Señor (x2)
Me envolvía en sus redes la muerte, caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor, ¡Señor, salva mi vida!
Caminaré en presencia del Señor (x2).

Cuarto Misterio
Gozosos (lunes y sábado): 4º La purificación de María Santísima y la presentación de Su Hijo en
el Templo de Jerusalén.

"María y José llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor" (Lc 2,22)
¿Por qué nos excusamos con tanta facilidad cuando se trata de cumplir con nuestros deberes?

Cumpliré con mis obligaciones sin rebeldía, considerándome criatura de Dios. Acataré las leyes de la
Iglesia de Jesucristo, a la que pertenezco.

Gloriosos (miércoles y domingo): 4º La Asunción de María al cielo en cuerpo y alma.

"¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" (Lc 1, 45)
¿Nos preparamos nosotros con una vida santa para tener una muerte santa?

Pediré siempre a la Virgen Santísima en el Rosario, que sea mi abogada ante Dios en la hora de mi
muerte.

Dolorosos (martes y viernes): 4º El camino hacia el Calvario, llevando Jesús la Cruz a cuestas, por
nuestros pecados.

"Y Jesús cargando su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario" (Jn 19, 17)
Hemos de llevar nuestra cruz, hemos de padecer tristezas y dolores. Nos será difícil caminar entre penas
y trabajos. Tendremos nuestras caídas y no nos desanimaremos. Dios lo permite para que pensemos
más en la vida eterna que nos espera. Pidámosle que no nos deje caídos.
Al sufrir alguna pena, pensaré en lo que padeció Jesús por mí y cuando sea demasiado el sufrimiento le
pediré que Él sea mi Cireneo.

Luminosos (jueves): 4° La Transfiguración

"Tomando Jesús a Pedro, Santiago y Juan, subió a un monte a orar. Mientras oraba su rostro se
transformó, su vestido se volvió blanco y resplandeciente, y Moisés y Elías hablaban con Él. Pedro le dijo
a Jesús: Maestro ¡qué bien se está aquí! Hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para
Elías. Mientras decía esto, apareció una nube que los cubrió y salió una luz que decía: "Este es mi hijo
elegido, escuchadle". (Lc. 9, 28-36)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

1ª Avemaría (10)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia.


Defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo,
especialmente a las más necesitadas.

JUNTO A TI MARÍA
Junto a ti María,
Como un niño quiero estar,
Tómame en tus brazos
Guíame en mi caminar.

Quiero que me eduques,


Que me enseñes a rezar
Hazme transparente,
Lléname de paz.

Quinto Misterio
Gozosos (lunes y sábado): 5º María y José encuentran a Jesús en el Templo, después de tres días.

"Después de tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores." (Lc 2, 46)
La Sagrada Familia fue al Templo según su costumbre. ¿Tenemos nosotros esta costumbre de ir al
Templo por lo menos los días mandados? Encontraron a Jesús en el Templo donde se quedó para
demostrar que los hijos tienen voluntad de seguir su vocación y que los padres no deben oponerse a ella.

Guardaré siempre el respeto al Templo, Casa de Dios. Procuraré ayudar a los demás a tener devoción a
la Iglesia.
Gloriosos (miércoles y domingo): 5º La Coronación de María Santísima como Reina y Señora del
universo.

"Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol con la luna bajo sus pies y una corona de
doce estrellas sobre su cabeza" (Ap 12, 1)
Jesús antes de morir, nos dio a María como nuestra Madre, es nuestra abogada y medianera. Es el
refugio de los pecadores. Pongamos en ella nuestra confianza, acudamos a ella en nuestras penas y
sufrimientos.

Trataré de rezar el rosario todos los días.

Dolorosos (martes y viernes): 5º La crucifixión y muerte de nuestro Señor.

"Lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio" (Jn 19, 18)
Jesús muere por ti, mírale bien. Tiene sus manos clavadas para no castigarte y abiertas para abrazarte.
Tiene sus ojos cerrados para no confundirte y abiertos para mirarte amorosamente. Sus labios se cierran
para no clamar venganza y se abren para perdonarte.

Besaré el crucifijo al levantarme por la mañana y al acostarme. Cuando me llegue alguna tentación
apretaré el crucifijo de mi Rosario o el que llevo al cuello.

Luminosos (jueves): 5° La Institución de la Eucaristía

"Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con sus discípulos y les dijo: "Ardientemente he querido comer
ésta Pascua con ustedes antes de padecer, porque no la comeré más hasta que sea cumplida en el reino
de Dios. Tomando el cáliz, dio gracias y dijo: tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi
sangre que será derramada por ustedes. Después tomó el pan, dando gracias lo partió y se los dio
diciendo: Este es mi cuerpo que será entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mía." (Lc. 22, 14-
23)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

1ª Avemaría (10)
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia.


Defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo,
especialmente a las más necesitadas.

MARÍA MÍRAME
(Coro)María mírame, María mírame
Si tú me miras él también me mirara
Madre mía mírame, De la mano llévame
Muy cerca de él que ahí me quiero quedar.

María cúbreme con tu manto


Que tengo miedo no se rezar
Que por tus ojos misericordiosos
Tendré la fuerza, tendré la paz.

Coro

Madre consuélame de mis penas


Es que no quiero ofenderte más
Que por tus ojos misericordiosos
Quiero ir al cielo y verlos ya.

Oh soberano santuario, Sagrario del Verbo Eterno. Libra Virgen del infierno, a los que rezamos tu
Rosario.
Emperatriz poderosa, de los mortales consuelo ábrenos Virgen el cielo con una muerte dichosa, y danos
pureza de alma, tu que eres tan poderosa.

Dios te Salve María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto en tus manos
ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre
todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos ponemos
nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia el Señor es contigo; bendita tú eres entre
todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en
tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames, nuestros dones y carismas para que los
perfecciones y todas nuestras necesidades para que las remedies, llena eres de gracia; el Señor es
contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida
sin la culpa Original

Dios te salve, Reina y Madre, madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve
a ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de
lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después
de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce
siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y
promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amen.
Letanías de la Santísima Virgen
Señor, ten piedad Virgen clemente,
Cristo, ten piedad Virgen fiel,
Señor, ten piedad Espejo de justicia,
Cristo, óyenos Trono de la sabiduría,
Cristo, escúchanos Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Dios Padre celestial. Ten misericordia de Vaso digno de honor,
nosotros. Vaso insigne de devoción,
Dios Hijo, Redentor del mundo. Rosa mística,
Dios Espíritu Santo. Torre de David,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios. Torre de marfil,
Casa de oro,
Santa María, Ruega por nosotros Arca de la Alianza,
Santa Madre de Dios, Puerta del cielo,
Santa Virgen de las Vírgenes, Estrella de la mañana,
Madre de Cristo, Salud de los enfermos,
Madre de la Iglesia, Refugio de los pecadores,
Madre de la Misericordia Consuelo de los migrantes
Madre de la divina gracia, Consoladora de los afligidos,
Madre de la Esperanza, Auxilio de los cristianos,
Madre purísima, Reina de los Ángeles,
Madre castísima, Reina de los Patriarcas,
Madre siempre virgen, Reina de los Profetas,
Madre inmaculada, Reina de los Apóstoles,
Madre amable, Reina de los Mártires,
Madre admirable, Reina de los Confesores,
Madre del buen consejo, Reina de las Vírgenes,
Madre del Creador, Reina de todos los Santos,
Madre del Salvador, Reina concebida sin pecado original,
Virgen prudentísima, Reina asunta a los Cielos,
Virgen digna de veneración, Reina del Santo Rosario,
Virgen digna de alabanza, Reina de la familia,
Virgen poderosa, Reina de la paz. (3)

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Perdónanos, Señor.


Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Ten piedad y misericordia de nosotros.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las oraciones que te hacemos en
nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todos los peligros, Oh Virgen gloriosa y bendita. Ruega por
nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de
nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración
Te pedimos, Señor, nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y
por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre virgen María, seamos librados de las tristezas
presentes y gocemos de la eterna alegría.
Por Jesucristo nuestro señor.
Amen.
Por las intenciones del Papa
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amen.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las
Mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Jaculatoria final
Ave María Purísima, Sin pecado concebida.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios Nuestro. En el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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