LAS OBLIGACIONES DE LAS SOCIEDADES O DEBENTURES
1. CONCEPTO
La ley autoriza a las sociedades anónimas a crear una especie
particular de título de crédito: las obligaciones o debentures. A más de
las acciones que, como ya vimos, forman parte de la esencia misma
del concepto de dichas sociedades. El Código de Comercio se ocupa
de las acciones en el capítulo que dedica a la sociedad anónima y de
las obligaciones o debentures dentro de los títulos de crédito.
Las obligaciones o debentures tienen como función económica
financiar a las sociedades anónimas. Se ha señalado que las
sociedades anónimas pueden financiarse de dos modos distinto:
aumentando el capital social o emitiendo obligaciones. En el primer
caso la sociedad se desarrolla con capital propio y en el segundo con
capital ajeno recibido a crédito (1). Aumentar el capital presenta
inconvenientes, uno de ellos es que supone la admisión de nuevos
socios, los que en un momento determinado pueden desplazar
inclusive a los socios antiguos, además de que aunque la necesidad
de dinero sea transitoria, la entrada de los nuevos socios supone una
vinculación por todo el tiempo de vida de la sociedad (2). Emitir
obligaciones es medio de financiación que libera al accionista de
nuevos desembolsos y no significa vinculación de extraños de manera
permanente a la vida de la sociedad; eso sí, es un medio más costoso,
pues para obtener el crédito, la sociedad debe pagar intereses y
frecuentemente tiene que dar el garantía su propio patrimonio.
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El código de Comercio establece que “las obligaciones son títulos de
crédito que incorporan una parte alícuota de un crédito colectivo
constituido a cargo de una sociedad anónima” (Artículo 544). Este
precepto hace énfasis en la obligación como título, pero hay que
aclarar que ésta puede ser considerada en un doble aspecto: como
parte alícuota de un crédito contra la sociedad emisora y como título o
documento representativo de esa parte del crédito (3). Es decir,
supone la existencia de un crédito fraccionado en partes iguales, cada
una de las cuales puede ser suscrita por una persona distinta (4), y de
un título al que se incorporan los derechos y obligaciones derivados de
dicho crédito.
Podemos definir las obligaciones o debentures como los títulos de
crédito que incorporan los derechos correspondientes a una parte
alícuota de un crédito colectivo constituido a cargo de una sociedad
anónima.
La terminología que utiliza el Código de Comercio es dual:
obligaciones y debentures. El primero es un término multívoco y
segundo es más preciso (5). Otros vocablos que se usan para
designar a las obligaciones son el de “bono” y “emisión”; el primero lo
reserva nuestra legislación a las obligaciones creadas por entidades
públicas y bancarias y el segundo es poco utilizado.
3. CARACTERES
Como notas que caracterizan a las obligaciones o debentures
podemos considerar:
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a) Son títulos que pueden ser nominativos, a la orden o al portador
(Artículo 545 C. de c.).
b) Son títulos formales, ya que además de los requisitos generales de
los títulos de crédito deben llenar los específicamente establecidos
para las obligaciones o debentures (Artículo 548 C. de c.)
c) Son títulos seriales, ya que se crean en conjunto y tienen un
contenido uniforme dentro de cada serie (Artículos 546 y 547 C. de c.).
d) Son títulos principales, ya que por sí mismos son representativos de
los derechos que incorporan (Artículo 544 C. de c.). El derecho al
cobro de intereses puede incorporarse a cupones, que vendrían a ser
títulos accesorios ya que representarían un derecho proveniente de las
obligaciones o debentures (Artículo 576 C. de c.).
e) Son títulos completos, ya que se bastan a sí mismos para producir
sus efectos, salvo el caso de que el derecho al cobro de interés se
incorpore a cupones (Artículo 576 C. de c.).
f) Son títulos abstractos, puesto que si bien en las obligaciones se
menciona su causa: el mutuo o crédito contra la sociedad emitente, la
emisión del título causa: el mutuo o crédito contra la sociedad
emitente, la emisión del título lo desliga de una causa (7) y en
consecuencia, “la sociedad no podría oponer que el primer tenedor de
la obligación no haya hecho la debida aportación en dinero, o que la
relación jurídica con él era viciosa en cualquiera forma que sea, ni
siquiera que los títulos hayan “sido robados de la caja social y puestos
en circulación abusivamente” (8).
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g) Son títulos aptos para recoger otras declaraciones cartulares
autónomas entre sí (avales, endosos).
Como algunas de las notas características de la obligación
corresponden también a la acción, consideradas ambas como títulos
de crédito, es conveniente señalar sus diferencias: “a) la acción es
parte alícuota de un capital social y atribuye a su titular derechos
corporativos o de socio; la obligación es parte alícuotas de un crédito y
sólo confiere derechos de ésta índole; b) la obligación nace para ser
amortizada fatalmente; la acción no; c) La obligación concede
normalmente un interés fijo, independientemente de los resultados
prósperos o adversos de cada ejercicio social de la entidad emisora; la
acción da derecho a un dividendo variable, según los resultados de
aquél” (9).
4. ELEMENTOS PERSONALES
Los elementos personales que normalmente intervienen en las
obligaciones son la sociedad creadora y el obligacionista. Además
pueden darse las figuras de endosantes y endosatarios, avalistas y
avalados, las cuales se rigen por las regulaciones generales que
hemos visto antes.
a) Sociedad creadora es la entidad que, mediante declaración
unilateral de voluntad, contrae un crédito colectivo representado por
obligaciones o debentures, los cuales crea y emite en la forma y
cuantía en ella determinados con los requisitos establecidos por la ley.
La sociedad creadora o emisora debe ser necesaria una sociedad
anónima (Artículo 544 C. de c.), debe estar regularmente constituida y
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la creación de las obligaciones debe ser autorizada por asamblea
general de accionistas (Artículo 554 inciso 2º, C. de c.). La suscripción
de los títulos a nombre de la sociedad debe hacerse por quienes
tengan a su cargo la ejecución de los acuerdos sociales y su
personería debe estar debidamente acreditada (Articulo 554, inciso 2º,
C. de c.).
b) Obligacionista, es la persona que por ser tenedora de un título, tiene
los derechos que la obligación incorpora. Los derechos de los
obligacionistas son de tres clases: derechos que corresponden
personal e individualmente a cada obligacionista frente a la sociedad
creadora, derechos que competen al obligacionista frente a la
sociedad pero son ejercitados por el representante común y derechos
del obligacionista como miembro de una colectiva (10).
a) Derechos individuales de cada obligacionista. Dentro de este grupo
están los derechos típicos de acreedor, de los cuales algunos se
formulan expresamente en el código de Comercio y otros se hallan
implícitos en la calidad de acreedor. Entre los derechos individuales
del obligacionista están el derecho a la entrega del documento que lo
justifica como obligacionista, el derecho de cobrar intereses en las
fechas correspondientes y el derecho a que se le pague el importe del
título en la fecha preestablecida o de acuerdo con la forma de
amortización prevista. (11).
b) Derechos que se ejercen por medio del presente común. El
representante común actúa como mandatario del conjunto de
obligacionistas y los representa frente a la sociedad creadora y, en su
caso, frente a terceros (Artículo 559 C. de c.). Es función del
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representante: cerciorarse de la existencia y valor de los bienes que
constituyan las garantías especiales que se hayan constituido,
comprobar los datos contables manifestados por la sociedad y
constituirse depositario de los fondos que produzca la colocación de
títulos hasta verificar el cumplimiento exacto de los fines de la emisión,
si dichos fondos se dedicaren a la construcción o adquisición de
bienes y hasta el momento que las mismas se realicen (Artículo 554
inciso 5º, C. de c.); además. Le corresponde: firmar los títulos (Artículo
548 inciso 10º. C. de c.), intervenir en la cancelación de las garantías
(Artículo 558 C. de c.) promover el juicio colectivo mediante el cual se
ejercite la acción que corresponde por el incumplimiento (Artículo 560
C. de c.), asistir con voz a las asambleas de la sociedad creadora y
ser convocado a ellas (Artículo 565 C. de c.), asistir a los sorteos, si es
que los títulos son redimibles en esta forma (Articulo 568 C. de c.). El
representante común puede renunciar o ser removido por la asamblea
de obligacionistas (Artículo 562 y 564 C. de c.), su retribución es a
cargo de la sociedad creadora (Artículo 575 C. de c.).
c) Derechos de los obligacionistas como miembros de la colectividad.
Entre los derechos mínimos que pueden señalarse están: el de
participar en las asambleas de obligacionistas, y votar en las mismas
(Articulo 566 C. de c.); el de elegir representante común, en caso de
remoción, renuncia o falta (Artículos 562, 563 y 564 C. de c.). El de
igualdad, es decir, recibir un trato igual al de las obligaciones de la
misma serie; exigir al presentante común que practique los actos
conservatorios de los derechos correspondientes a los obligacionistas
en común y los haga efectivos y deducirle responsabilidad en su caso
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(Artículos 559 y 560 C. de c.); y derechos de impugnar los acuerdos
de las asambleas de obligacionistas y de disentir de ellos, caso este
último en que tienen el derecho a dar por vencidos sus títulos (Artículo
566 párrafo 3º, C. de c.).
Los obligacionistas para la protección de sus derechos se organizan
en una agrupación legal y no voluntaria, de carácter permanente (12),
cuyo órgano de decisión es la “asamblea de obligacionistas”.
La asamblea de obligacionistas ha sido definida como “la colectividad
de los titulares de obligaciones reunidos legalmente para decidir sobre
asuntos de su competencia” (13). La ley señala que “los
obligacionistas podrán reunirse en asamblea general, cuando sean
convocados por la sociedad deudora, por el representante común, o
por un grupo no menor del veinticinco por ciento (25%) del conjunto de
obligacionistas, computado por capitales” (Artículo 561 C. de c.). La
asamblea de obligacionistas se rige por las normas establecidas para
las asambleas de accionistas, salvo disposición legal expresa,
correspondiendo al representante común las atribuciones que en
aquellas son propias de los administradores y aplicándose las reglas
de las asambleas extraordinarias, siempre que se trate de remover al
representante común y de consentir en la modificación de la escritura
de creación (Artículo 566 C. de c.). La asambleas de obligacionistas
no puede quebrantar los derechos individuales de los obligacionistas y
sí, por mayoría, adopta acuerdos que los lesionen, la minoría disidente
puede dar por vencidos sus títulos (Artículo 566 párrafo 3º, C. de c.).
5. REQUISITOS
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Las obligaciones son títulos formales que, para producir sus efectos,
necesitan reunir determinados requisitos. Dichos requisitos son los
generales de todos los títulos de crédito (Artículo 386 C. de c.) y los
que en forma específica se establecen en el Código de Comercio para
los títulos de obligaciones (Artículo 548).
Los requisitos que debe llenar el título de obligación son:
1. LA denominación de “obligación social o debenture” (Artículo 548
inciso 1º. C. de c.).
2. La fecha y lugar de creación (Artículo 386 inciso2o, C de c.).
3. El nombre, objeto y domicilio de la sociedad creadora (Artículo 548
inciso 2º, C. de c.).
4. El motivo del capital autorizado y la parte pagada del mismo, así
como el de su activo y pasivo, según el resultado de la auditoria que
deberá practicarse, precisamente para proceder a la reacción de
obligaciones (Artículo 548 inciso 3º. C. de c.).
5. El importe de la emisión, con expresión del número y del valor
nominal de las obligaciones (Artículo 548 inciso 4º, C. de c.).
6. La clase de título (nominativo, a la orden o al portador) y su valor
nominal de cien quetzales o múltiplos de cien (Artículo 545 C. de c.).
7. La indicación de la cantidad efectivamente recibida por la sociedad
creadora en los casos en que la emisión se coloque bajo la par o
mediante el pago de comisiones (Artículo 548 inciso 5º. C. de c.).
8. El tipo de interés (Artículo 548 inciso 6º, C. de c.).
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9. La forma de amortización de los títulos (Art. 548 inciso 7º. C. de c.).
10. La especificación de las garantías especiales que se constituyan,
así como los datos de su inscripción en el registro correspondiente
(Artículo 548 inciso 8º, C. de c.).
11. El lugar, la fecha y el número de la escritura de creación, así como
el nombre del Notario autorizante y el número y fecha de la inscripción
de la escritura en el Registro Mercantil (Artículo 948 inciso 9º. C. de
c.).
12. El lugar y fecha de pago de los intereses y del capital (Artículo 386
inciso 4º, C. de c.).
13. El lugar y fecha de creación del título (Artículo 386 inciso 2º, C. de
c.).
14. La firma de los administradores de la sociedad autorizados para el
caso (Artículo 386 inciso 5º, C. de c.).
15. La firma del representante común de los obligacionistas (Artículo
548 inciso 10º, C. de c.).
6. CREACION
La creación de una obligación es un proceso complejo en el cual se
pueden distinguir tres momentos fundamentales
a) El motivo o causa remota por la cual la sociedad procede a la
creación de las obligaciones o debentures, para constituir un crédito
colectivo en su contra. Este motivo puede ser: realizar pagos
pendientes, hacer compras, desarrollar la empresa en general, “Esta
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causa o motivo es irrelevante para la vida de los títulos, y no puede
decirse que constituya la relación subyacente”.
b) El momento de la creación, el cual se divide en dos fases: la
escritura de creación y la creación material de los títulos, que culmina
con la suscripción de los mismos por las personas autorizadas. Este
momento está desvinculado del motivo que dio origen a la creación de
los títulos.
c) El momento de la emisión, o sea el acto de poner en circulación las
obligaciones ya creadas incorporadas en los títulos. La emisión “es un
acto abstracto, independiente de la relación subyacente, la que
generalmente será un contrato de compraventa de valores; pero que
también puede ser una dación de pago, o algún otro contrato”. La
emisión tiene un carácter abstracto y “no influye sobre la vida del
título”. Como la obligación está ya creada. “la sociedad creadora
estará obligada, aun cuando el título se ponga en circulación contra su
voluntad o por emisión violenta o criminal, como en el caso de robo de
los títulos”.
El código de Comercio establece que “la creación de los títulos de
obligaciones se formalizara en escritura pública, por declaración
unilateral de voluntad de la sociedad creadora” y que “el testimonio se
inscribirá en el Registro Mercantil y en los registros correspondientes a
las garantías específicas que se constituya” (Artículo 553 C. de c.).
También determina el contenido de la escritura de creación.
(Artículo 554 C. de c.), disponiendo que debe incluir: los datos que
identifiquen a la sociedad creadora (artículo 548 incisos 2º, y 3º, C. de
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c.), los elementos que singularicen al crédito que se constituye y a los
títulos que los representan (Articulo 548 incisos 4º, 5º, 6º, y 7º, C. de
c.), especificación de las garantías con sus datos de registro (Artículo
548 inciso 8º. Y 554 inciso 3º, C. de c.) y además, la designación del
representante común de las obligacionistas, el monto de su
retribución, la constancia de la aceptación del cargo y la declaración
de haberse cerciorado, en su caso, de la existencia y valor de los
bienes que constituyan las garantías especiales, de constituirse como
depositario de los fondos que produzca la colocación de los títulos
hasta verificar el cumplimiento exacto de los fines de la emisión, si
dichos fondos se dedicaren a la construcción o adquisición de bienes y
hasta el momento en que dicha construcción o adquisición se realicen,
y de haber comprobado los datos contables manifestados por la
sociedad. Si el objeto del crédito es la adquisición de bienes, estos
deben pormenorizarse (Artículo 554 inciso 4º, C. de c.).
Las obligaciones pueden crearse en series diferentes, pero siempre
que dentro de cada serie confieran derechos iguales, sancionándose
con nulidad el acto de creación contrario a este principio de igualdad
(Articulo 546 C. de.). La emisión debe hacerse por orden de series,
siendo prohibido emitir nuevas series mientras la anterior no esté
totalmente colocada (Articulo 547 C. de c.).
7. CIRCULACION
Por lo que hace a su forma o ley de circulación, las obligaciones
pueden ser nominativas, a la orden o al portador (Articulo 545 C. de
c.). El régimen jurídico de la circulación será el que corresponde a
cada una de las referidas categorías de títulos de crédito, con la sola
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salvedad de que, cuando se hayan creado en series diferentes, para
poner en circulación una nueva serie es indispensable que la serie
anterior este totalmente colocada (Articulo 547 C. de c.).
De consiguiente, las obligaciones nominativas se transfieren por
endoso, entrega del título y registro; las obligaciones a la orden, por
endoso y entrega del título; y las obligaciones al portador, por la sola
entrega manual del título.
8. PAGO
Las obligaciones incorporan el derecho al reembolso o reintegro de
una parte alícuota de un crédito colectivo constituido a cargo de una
sociedad anónima (Articulo 544 C. de c.). La sociedad está obligada a
hacer dicho reembolso en el lugar y fecha expresados en los títulos de
obligaciones y en la escritura de creación. Es el exacto cumplimiento
de dicha obligación de reembolso lo que constituye el pago.
Desde el punto de vista de los requisitos subjetivos, el pago de las
obligaciones tiene el siguiente régimen: debe realizarlo la sociedad
creadora o deudora; está legitimado para recibirlo al tenedor del título
que lo posea conforme a su ley de circulación, lo exhiba y lo entregue
en el momento de ser pagado (Articulo 389, 415, 430 y 431 C. de c.).
Como requisito objetivos puede decirse que el pago debe llenar los
siguientes: ser en moneda efectiva, ser integro o conforme a los
expresado en el título y en la escritura de creación o en convenio con
los obligacionistas, ser puntual y ser hecho en el lugar preestablecido.
El pago de las obligaciones o debentures puede ser: normal, si se
hace en el momento previamente fijado al crearse los títulos, o
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anticipado si es que se convino así en asamblea de obligacionistas o
se estableció, al crearse los títulos, que estos serían redimibles por
sorteo.
La ley regula con cierta minuciosidad la redención por sorteo. A tal
efecto, establece que el sorteo debe celebrarse ante Notario y con la
asistencia de los administradores de la sociedad deudora y del
representante común de los obligacionistas (Articulo 568 C. de c.); que
los resultados del sorteo deben publicarse en el Diario Oficial y en otro
de los de mayor circulación (Articulo 569 C. de c.); indicando la fecha
de pago, que será después de los quince días siguientes a la última
publicación (Articulo 570 C. de c.) y dentro del mes que siga a la fecha
del sorteo (Articulo 571, C. de c.); que la sociedad deudora debe
depositar en un banco el importe de los títulos sorteados, a más tardar
un día antes del señalado para el pago (Articulo 572 C. de c.), caso en
el cual se dejan de causar interés (Articulo 573 C. de c.); y que si los
tenedores no se presentan a cobrar el importe de los títulos dentro de
los noventa días siguiente el señalado para el pago, la sociedad puede
retirar sus depósitos, sin que ello la exima de su obligación de
pagarlos a su presentación (Artículo 574 C. de c.).
El efecto general del pago de las obligaciones es extinguir cuantos
derechos nazcan de los referidos títulos. Los efectos varían según
quien haga el pago, el efecto liberatorio pleno lo produce el pago
hecho por la sociedad deudora y por sus avalistas; si paga un
endosante, se libera él, los endosantes posteriores y sus avalistas; si
paga un avalista, los efectos liberatorios serán los que correspondan a
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la persona por la cual pagó. Se sigue en esta materia el régimen
establecido para los títulos de crédito en general.
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