Qué es eficacia
Es la ejecución o realización de una tarea o el cumplimiento de un objetivo, sin importar cómo dicha meta es lograda, los medios, el tiempo o los
recursos involucrados en su ejecución. Dicho de otra forma, se refiere a la materialización de un propósito. Institucionalmente, es la capacidad
administrativa para lograr las metas de logros educativos.
Su etimología proviene del latín efficax, que quiere decir “cualidad de hacer lo que está destinado ser”, formada a partir de elementos lexicales tales
como el prefijo ex, que significa “hacia afuera”; la raíz facere, que alude a “hacer”; y el sufijo ia, que se refiere a “cualidad”. De allí que la palabra
“eficaz”, entonces será aquella persona u organización con la cualidad o capacidad de llevar a cabo un plan propuesto y cumplir su misión.
Eficacia según la RAE
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, la palabra está definida como la capacidad de lograr el efecto que se desea o espera.
También define la palabra “eficaz” como el dicho sobre alguna cosa que produce el efecto propio o esperado, o aquella persona competente que
cumple su objetivo.
Eficacia según autores
La mayoría de los autores describe el término de manera similar, pero en sus propias palabras, se tiene que la eficacia es:
Idalberto Chiavenato (Doctor en administración):
«La medida del logro de resultados»
Stephen Robbins y Mary Coulter:
«Hacer las cosas correctas»
Reinaldo Oliveira Da Silva:
«El logro de los objetivos propuestos con la realización de actividades para alcanzar las metas establecidas; y la medida en que se alcanza
el objetivo o resultado»
Simón Andrade:
«La manifestación administrativa de la eficiencia, o eficacia directiva»
Manuel Fernández Ríos y José Sánchez:
«Capacidad de una organización para lograr los objetivos, incluyendo la eficiencia y factores del entorno»
Peter F. Drucker:
«Condición mínima para sobrevivir luego que el éxito se ha alcanzado»
Christopher Freeman:
«El grado de congruencia entre los objetivos y los resultados observables»
Eficacia en la administración
Dentro del ámbito administrativo organizacional, la eficacia administrativa se trata de la consecución de las metas de una institución con los
recursos disponibles para tal fin, realizando los procesos de manera correcta.
A pesar que la efectividad en una institución es importante, no bastará por sí sola dentro de la misma, para alcanzar el éxito y posicionarse en el
mercado. Dentro de una empresa, es realmente la productividad la que determinará su alcance y proyección, pues es lo que diferencia a la eficacia y
la eficiencia.
En este contexto, la eficacia administrativa medirá los resultados de acuerdo a los objetivos propuestos, asumiendo que los mismos se encuentran
alineados a la visión definida por la empresa, considerando el entorno y la situación de la misma.
Dentro de las organizaciones surgió un concepto de gestión, que es la ecoeficiencia o eficacia ambiental, que se refiere al uso eficiente de recursos,
sin afectar la calidad de sus procesos y servicios ofrecidos por la misma, evitando un impacto negativo significativo en el medioambiente.
Diferencia entre eficacia y eficiencia
Nunca debe confundirse la noción de eficacia con la idea de “eficiencia”, ya que es la utilización racional de los recursos con los que se cuenta,
para así lograr alcanzar el objetivo previamente propuesto. Es decir que la eficiencia es el uso adecuado de los recursos disponibles, al menor costo
y tiempo posibles (siendo eficaz en la administración del tiempo), pero sin dejar a un lado el factor calidad. La idea es evitar el derroche, lo que
demuestra que hay más de una manera de alcanzar los objetivos planteados. Se puede ser eficaz sin ser eficiente y viceversa, pero es importante
equilibrar ambos aspectos para lograr notoriedad y productividad en la ejecución de las acciones.
Un ejemplo de las diferencias entre eficacia y eficiencia, sería que se deben imprimir 6 etiquetas de tamaño 7×7 centímetros. En este caso, ser eficaz
consistiría en imprimir las 6 etiquetas, sin importar cuantas hojas sean utilizadas para ello, pues bien podría realizarse una en cada hoja. Mientras que,
ser eficiente, consistiría en editar un documento en el que puedan acomodarse las 6 etiquetas en una misma hoja, realizando ajuste de márgenes para
que todas quepan en ella.
5 ejemplos de eficacia
Eficacia en el trabajo
En este contexto, un trabajador puede ser eficaz siempre y cuando sea capaz de cumplir las tareas asignadas. Por ejemplo, un vendedor de zapatos
que tenga una meta diaria de vender 10 pares y lo consiga.
Eficacia en el deporte
Un corredor de atletismo que llega a su meta, un futbolista que logra meter un gol, un basquetbolista que logra encestar, o en sí el equipo que logra
ser ganador.
Eficacia en la escuela
Un alumno que realizó los trabajos asignados y estudió para los exámenes, por lo que logra aprobar el curso, sin tomar en cuenta si el promedio es
bajo o alto, pero que de igual forma aprobó.
Eficacia en la salud
Un tratamiento que cumple una persona con algún padecimiento, logrando aliviar el malestar. Otro ejemplo en este ámbito puede ser la capacidad de
un medicamento de aliviar un síntoma, combatir alguna enfermedad o generar el efecto deseado, como la eficacia de los métodos anticonceptivos, en
el cual el objetivo es que no se produzca la fecundación del óvulo.
Eficacia en la comunicación
La elaboración y lanzamiento de una campaña, cuyo mensaje alcance al público meta expresando su intencionalidad original, independientemente de
los medios utilizados.
EFICIENCIA
Significado de Eficiencia
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Qué es Eficiencia:
Eficiencia es virtud o facultad para lograr un efecto. También, es la acción con que se logra ese efecto. La palabra eficiencia es de origen
latín efficientĭa.
La palabra eficiencia se puede utilizar en varios contextos. La eficiencia en administración se refiere a la utilización correcta y con la menor
cantidad de recursos para conseguir un objetivo o cuando se alcanza más objetivos con los mismos o menos recursos.
La eficiencia en economía se puede observar de 2 maneras, la primera es la utilización de los recursos que conforman una sociedad para satisfacer
las necesidades y deseos de los individuos que la conforman o, es la utilización de la cantidad mínima de recursos que se necesitan para la producción
con el fin de obtener ganancias u objetivos planteados.
En el área de la física, la eficiencia física se refiere a la energía que se invierte en comparación a la energía obtenida en un proceso o dispositivo.
Además, como eficiencia física se observa a la habilidad que dispone el ser humano para realizar sus actividades diarias y, con suficiente energía en
reserva para ser usada en los momentos de ocio, en este caso la eficiencia física implica la buena condición física que posee un ser humano que puede
atraer una agilidad mental y estabilidad emocional.
En el área de educación, también se observa el término eficiencia terminal el mismo permite conocer el porcentaje de alumnos que termina un nivel
educativo de manera regular, es decir, dentro del tiempo estipulado.
Asimismo, el conjunto de acciones o prácticas que puede realizar el hombre con el fin de disminuir el consumo de energía, es lo que se conoce
como eficiencia energética, es una manera de adoptar una conducta responsable, disminuir gastos y promover la sostenibilidad ambiental.
En conclusión, la eficiencia es la correcta utilización de recursos disponibles para la obtención de resultados o lograr los objetivos planteados.
Eficiencia y eficacia
El término eficiencia se confunde con el de eficacia y ambos son totalmente distintos. La eficiencia indica a la utilización apropiada de los recursos y
los resultados obtenidos, en cambio, la eficacia es la capacidad que posee una persona para lograr sus objetivos o metas planteadas.
En ocasiones, se puede ser eficiente sin ser eficaz y viceversa, ya que una persona puede conseguir lo que desea, es decir, ser eficaz pero utilizando
más recurso de lo normal por lo que no es eficiente. En referencia a este punto, lo ideal es que un individuo sea eficaz y eficiente, alcance lo que se
proponga bajo la correcta utilización de recursos.
RECURSOS FINANCIEROS
¿Qué son los recursos financieros?
Los recursos financieros son aquellos recursos de una empresa que conforman el conjunto de efectivo y activos con determinado grado de liquidez,
es decir, con capacidad de ser transformados en dinero en efectivo. Estos recursos están compuestos por dinero en efectivo, depósitos
bancarios, préstamos, cheques, entre otros.
Los recursos financieros pueden ser obtenidos a través de aportes de capital por parte de socios, mercados capitales y entidades financieras. De esta
manera, estos recursos representan uno de los medios para cumplir los objetivos de una organización, por lo tanto, la gestión y uso controlado de
estos es necesario en toda organización si se desea alcanzar un balance óptimo del sistema financiero.
El departamento de tesorería es el encargado de asignar y gestionar los recursos financieros, mientras que el de contabilidad es el encargado de
realizar su respectivo registro y control, referente a los movimientos y transacciones realizadas con estos.
Tipos de recursos financieros
A continuación, se relacionan los principales tipos de recursos financieros:
Tipos de recursos financieros de una empresa.
Recursos propios
También conocidos como patrimonio, los recursos propios pertenecen en su totalidad a la empresa. Estos pueden ser:
Dinero en efectivo: todo el dinero que posee determinada empresa u organización, con capacidad de utilizarse
para inversiones.
Inversores: en algunas empresas participan socios o accionistas, quienes facilitan el capital para luego obtener beneficios de
dicha empresa (acciones).
Utilidades y reservas: el dinero que surge de la comercialización de bienes y servicios.
Recursos ajenos
Son aquellos que no proceden de un capital propio a la empresa, sino que están sujetos a la financiación externa, es decir, son obligaciones de pago.
Estos recursos ajenos complementan la disponibilidad de capital de la empresa y pueden ser:
Préstamos de acreedores y proveedores: aquel recurso financiero (producto o servicio) con capacidad de liquidez que la
empresa posee, pero que debe a un proveedor o acreedor.
Créditos bancarios o privados: para poder mantenerse y llevar a cabo nuevas inversiones, las empresas emplean
los créditos que ofrecen los bancos, y que a su vez se le retribuyen pagando intereses determinados.
Emisión de valores: acciones, bonos, títulos públicos, entre otros.
Importancia de los recursos financieros
La importancia de los recursos financieros radica en que son una parte esencial de la organización, debido a que conforman el principal medio para
realizar inversiones que permiten alcanzar los objetivos. De esta manera, como los recursos financieros permiten financiar a la empresa, por lo tanto,
son el sustento de esta.
Los recursos financieros permiten lograr el crecimiento y desarrollo de las organizaciones. En consecuencia, sin la existencia de estos recursos una
empresa no podría existir, ya que, estos son el medio para adquirir todos los implementos, maquinaria, capital humano y materias primas necesarias
para llevar a cabo sus operaciones.
Ejemplos de recursos financieros
A continuación, se relacionan algunos ejemplos de recursos financieros:
Dinero en efectivo. Aportes de los Utilidades.
socios o
accionistas.
Ganancias de los productos y servicios Créditos.
realizados.
Acciones, bonos,
títulos. Subvenciones del
Estado.
RECURSOS NO FINANCIEROS
Activo no financiero
Actualizado el 1 noviembre 2021ivo no financiero es aquel cuyo valor proviene de sus características (físicas o inmateriales) yEs decir, un
activo no financiero tiene un valor por sí mismo, por sus propiedades o rasgos. No depende de la exigencia del cumplimiento de un
acuerdo.
Algunos ejemplos de activos no financieros son los bienes inmuebles y las maquinarias, pero también las patentes y las licencias de uso.
Propiedades de un activo no financiero
Algunas propiedades de este tipo de activos son las siguientes:
No puede negociarse en los mercados financieros.
No son activos muy líquidos. Esto se refiere a la facilidad para convertirse en efectivo, que es menor en el caso del activo no
financiero porque no es tan fácil de intercambiar. Esto, en comparación con los activos financieros, que pueden encontrar
compradores y vendedores rápidamente, por ejemplo, en la bolsa de valores. En cambio, para vender, supongamos, una
vivienda, pueden pasar muchos meses o incluso años.
Un activo no financiero puede servir de activo subyacente de un activo financiero. Por ejemplo, el oro, que es un activo no
financiero, puede ser el activo subyacente de un futuro para comprar o vender oro, que es un activo financiero. En este caso,
se podría pactar la compra de oro a un precio determinado, imaginemos que 1.800 dólares la onza, en un plazo de seis meses.
Lo que se transa es el contrato de futuro, pero el valor de este derivado es un bien material, el oro.
Este tipo de activos pueden servir como garantía real para respaldar una deuda. Por ejemplo, las hipotecas tienen
normalmente como respaldo el propio bien inmueble objeto de la transacción. Por lo tanto, si el deudor incumple con
devolver el financiamiento, el acreedor podría exigir el cumplimiento de la obligación mediante la ejecución (venta) del
inmueble.
Tipos de activo no financiero
Podemos distinguir dos tipos principales:
Tangibles: Son aquellos activos que son materiales, por lo que pueden ser percibidos mediante sentidos como el tacto. Puede
tratarse de un lingote de oro, un vehículo, un edificio, etc.
Intangibles: Son aquellos bienes inmateriales que no pueden ser percibidos por los sentidos. Nos referimos, por ejemplo, a
una patente sobre un invento, o a los derechos de propiedad intelectual sobre una marca.
Otra forma de clasificar a los activos no financieros es entre aquellos que provienen de un proceso de manufactura, como las
maquinarias y otros activos fijos, y aquellos que no pasan por un proceso de producción, y que más bien pueden ser utilizados para
fabricar otros bienes o servicios. En este último caso, nos referimos, por ejemplo, a los recursos naturales como los minerales.