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LA NIÑEZ DE HOY: LA IGLESIA

DEL MAÑANA
DRA. ELENA VÁZQUEZ GONZÁLEZ
ALBERTO MOTTESI UNIVERSITY

LA NIÑEZ DE HOY: LA IGLESIA DEL MAÑANA


DRA. ELENA VÁZQUEZ GONZÁLEZ
DIRECTORA DE GRADO
PROFESORA DE TEOLOGÍA E HISTORIA, 2009

Licenciatura en Teología, con énfasis en Biblia y Teología; Seminario Teológico Centroamericano,


2008; Maestría en Teología, SETECA, [Link] cerrado de la
Magister Theologiae en Teología 20017. Doctorado en Ministerio
de Dallas Theological Seminary 2021.

La Dra. Vázquez es de nacionalidad cubana, reside en Guatemala


desde el año 2005. Actualmente es Directora de Grado en
SETECA. Desde el año 2009 forma parte de la facultad de
docentes del Seminario Teológico Centroamericano impartiendo
clases en el área de historia y teología como: Historia de la
Iglesia I y II, Historia de la Iglesia en América Latina, Catolicismo
Romano y Panorama de Historia de la Iglesia. Además de cursos
ministeriales como: Creatividad y emprendimiento ministerial, Relaciones Sanas: Los unos a los
otros de los Estudios Bíblicos y Cómo escribir para publicar.

Es madre de Melodee Moreno Vázquez de 13 años y Raúl Moreno Vázquez de 11 años. En


los últimos 11 años ha desarrollado un amplio ministerio de exposición de la Palabra como
predicadora y conferencista internacional, exponiendo temas pertinentes para mujeres, familias,
liderazgo y capacitación a docentes. Es fundadora y directora del Ministerio Trasciende 2019.
Es autora de varios libros como: Mujer eres Especial, te invito a descubrirlo, 2014; Caminemos
juntas, 2017; Mujer es tiempo de Trascender, 2018 y El divino Goel, 2019. Ha escrito artículos
para el Periódico La Palabra y reseñas para manual dirigidos a mujeres. Desde el año 2011 tiene
un espacio en la emisora radial guatemalteca, TGN, la radio cristiana más antigua en la ciudad
de Guatemala. En el 2020 fue invitada a ser miembro de la Federación Internacional de Mujeres
Conferencistas FIMC, siendo dentro de la misma la Presidente para Guatemala.
M372 LA NIÑEZ DE HOY: LA IGLESIA DEL MAÑANA
Profesora: Dra. Elena Vázquez
NOTAS DE CLASE
Índice
Tema 1. La enseñanza a los niños en los tiempos bíblicos
Tema 2. Propósito de la enseñanza bíblica a los niños.
Tema 3. Jesús y los niños
Tema 4. ¿Qué es evangelización?
Tema 5. ¿Debo evangelizar a los niños? Parte I
Tema 6 . ¿Debo evangelizar a los niños? Parte II
Tema 7. ¿Quién debe evangelizar a los niños?
Tema 8. La niñez de hoy Parte I
Tema 9. La niñez de hoy Parte II
Tema 10. Las necesidades espirituales de los niños y las niñas Parte I
Tema 11. Las necesidades espirituales de los niños y las niñas Parte II
Tema 12. ¿Existe la posibilidad de que un niño o niña se pierda? Parte I
Tema 13. ¿Existe la posibilidad de que un niño o niña se pierda? Parte II
Tema 14. Invierta en la iglesia del mañana: “Ministerio infantil”

INTRODUCCION
Ante de iniciar esta materia fascinante y desafiante le invito a que recuerde su niñez.

Viajemos en el tiempo y preguntemos ¿Quiénes fueron las personas de influencia en esa etapa de

mi vida? ¿Qué papel jugo la iglesia de mi barrio o la iglesia que mi familia visitaba? ¿Hay alguna

maestra de escuela dominical que aún recuerdo? ¿Llevarme a conocer a Jesús era un asunto de

importancia para los adultos que me rodeaban? ¿Qué diferente hubiera sido mi vida si no me

hubiesen presentado a Jesús a temprana edad? ¿Son los niños importantes en mi ministerio?

1
Clase 1

Tema 1. La enseñanza a los niños en los tiempos bíblicos

Cuando hacemos referencia a la evangelización de los niños debemos de iniciar por la

enseñanza bíblica porque cuando compartimos las buenas nuevas de salvación estamos

enseñando la Palabra de Dios. Así que se hace necesario conocer un poco la historia de la

enseñanza para extender las directrices correctas hacia nuestro tiempo hoy.

El estudio de la enseñanza debe iniciar con la base de la educación religiosa que la

precedió, es decir, la educación de los hebreos del Antiguo Testamento. En los tiempos de los

patriarcas, la educación tenía lugar dentro del contexto familiar. 1 Los jóvenes eran educados y

entrenados en las costumbres hebreas de sus antepasados. A medida que la historia se va

desarrollando algunas familias o clanes se especializaban en transmitir una habilidad o actividad

productiva pasando de padres a hijos los conocimientos de esta. 2

Las madres cuidaban y enseñaban a las hijas y los padres a los hijos.3 ¿Se puede imaginar

el cuadro del padre caminando con sus hijos y ante las preguntas de ellos, el padre respondía

contando las enseñanzas y lecciones dadas por Dios al pueblo? En la antigüedad se practicaba la

enseñanza en el camino. ¿Cuál era el propósito del aprendizaje en el pueblo hebreo? “Debido a

que la educación tenía lugar dentro del contexto del hogar el aprendizaje tenía como objetivo la

1
Armstrong, Bases para la educación cristiana, 13. Desde el principio de los tiempos el hogar o la
familia han sido la institución educacional primordial en la tierra. Cuando se lee el Antiguo Testamento y otra
literatura del período veterotestamentario y se comienza a entender los principios de la raza humana desde la
perspectiva hebrea, se comprende que el plan básico de Dios siempre ha sido que la educación de su pueblo
comenzara en el hogar.

2
Alfonso Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia (Miami, FL: Unilit, 1992), 314.

E W. Heaton, The School Tradition of the Old Testament: The Bampton Lectures for 1994 (Oxford:
3

Oxford University Press, 2001), 49.

2
obediencia a la ley y la transformación del carácter”.4 En la educación hebrea se valoraba el

aprendizaje en el camino siendo parte integral de las tareas cotidianas de la familia.5

La familia tenía la responsabilidad de transmitir la enseñanza, la cual tenía como

finalidad la transformación de la vida y carácter. Por tal motivo el valor educacional en la

enseñanza hebrea era la transformación del aprendiz (Éxodo 12:26, 27; Deuteronomio 4:10; 6:4-

9 y 11:18). Cada pasaje es evidencia de que el hogar hebreo era la principal y más efectiva

agencia para el entrenamiento religioso.

En Éxodo 12, Jehová les pide a los padres que le enseñen a sus hijos y generaciones

cómo Dios los libró de la plaga de la muerte de los primogénitos en Egipto. Los hijos debían

tomar parte en la Pascua y allí ser instruidos acerca de su significado, para conocer el poder de

Jehová su Dios. En Deuteronomio 4:1-8, Moisés le habla al pueblo y demanda obediencia e

integridad en su andar con Dios. En los versículos 5 y 6, Moisés enfatiza que la sabiduría e

inteligencia del pueblo radicaban en guardar y poner por obras los estatutos y decretos que

Jehová había mandado. Luego en el discurso les dice a los padres en el versículo 9 que debían

enseñar a sus hijos y a los hijos de sus hijos. La responsabilidad de los padres era que sus hijos

obedecieran de igual manera a Jehová; por eso se le hace el énfasis de transmitir la enseñanza a

sus descendientes en el hogar.

4
Ferris, John R. Lillis y Ralph E. Enlow, Jr., Educación ministerial que transforma, 16.

5
Armstrong, Bases para la educación cristiana, 13. Podemos imaginar que mucho aprendizaje se
realizaba cada noche mientras las familias, especialmente los hombres, se sentaban alrededor del jardín (las casas
usaban solamente para dormir) recordando, compartiendo, contando historias y leyendas del pasado. Es muy
probable que la educación hebrea se centraba en la familia como resultado de su larga historia como una nación
seminómada.

3
Escuela en Antiguo Testamento

Estudios posteriores arrojan que hubo educación fuera de los hogares hebreos debido a la

influencia de naciones extranjeras. Moisés recibe la educación por medio de maestros egipcios.

Se lee en Hechos 7:22 que Moisés fue enseñado en toda la sabiduría de los egipcios. Los

egipcios tenían maestros encargados de la educación de los príncipes. También en la historia de

Samuel, se narra que los padres lo entregaron al sacerdote Elí para criarle y enseñarle.6 Por otro

lado, hay evidencia bíblica de que las clases pudientes emplearon guardianes o amas, los cuales

eran responsables del cuidado e instrucción de los niños a su cargo. Esta realidad la reflejan

pasajes como Rut 4:16; 2 Reyes 10:5; Isaías 49:23; Número 11:12 y 1 Crónicas 27: 32. La cita

de 1 Crónicas menciona que Jehiel, hijo de Jacmoní, cuidaba y educaba los príncipes. 7

El Antiguo Testamento menciona la existencia de la escuela de los profetas y las

sinagogas. Estas últimas fueron establecidas debido a las diversas influencias de enseñanzas de

religiones paganas a las que estaba siendo expuesto el pueblo judío de la diáspora.

6
Armstrong, Bases para la educación cristiana, 14. La historia de Samuel no se debe considerar como
un caso aislado. El hecho de que Samuel era de la tribu de Efraín y no de la de Leví (la tribu de los sacerdotes),
indica que existía la preocupación de dedicar algunos niños a Dios en forma especial y permitirles crecer bajo la
tutela de un sacerdote.
7
Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, 315 y Armstrong, Bases para la educación cristiana, 14.
Ambos autores hacen referencia a la enseñanza que recibían los niños de familias acaudaladas o de alto nivel. En la
familia real se establecieron ciertas costumbres con el fin de garantizar que los príncipes tuvieran una buena
educación. Uno de los funcionarios del rey David tenía la responsabilidad de la educación de los hijos del rey. De un
estudio de los libros de los profetas se deduce que los príncipes y funcionarios reales eran entrenados en las artes de
la guerra, el gobierno, la diplomacia y la religión de Israel.

4
Escuela en Nuevo Testamento

La educación en el Nuevo Testamento no queda en el hogar, sino que llega a la

sinagoga.8 En la era neotestamentaria en cada ciudad importante se encontraba una sinagoga y

era el lugar esencial para trasmitir la enseñanza.9 En Mateo 9:35 se lee que el Señor recorría las

aldeas y ciudades enseñando en las sinagogas.10 En cuanto a las actividades realizadas en las

sinagogas, Lockward explica que:No debe pensarse que esta actividad sólo se hacía el sábado.

En el resto de la semana, la sinagoga era utilizada también. Las escuelas, como tales, no se

mencionan en el AT. Surgieron en Israel en el siglo inmediatamente anterior al nacimiento de

Señor Jesús. 11

Los judíos acostumbraban a visitar su sinagoga los sábados, pero el resto de la semana las

sinagogas eran centros educativos. Existen varios pasajes en el Nuevo Testamento donde se

mencionan las sinagogas. Los evangelios resaltan en Lucas 4:15, Mateo 4:23 y 9:35 que Jesús

visitaba todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas y predicando el reino de Dios.

8
Packer, Tenney y White Jr., El mundo del Nuevo Testamento, 86-87. El Antiguo Testamento no
menciona la adoración en la sinagoga; pero Filón, Josefo y el Midrash afirman que Moisés comenzó esta institución
en el desierto. Es probable que los exiliados judíos la crearan cuando se reunían para orar, cantar y estudiar la Tora
mientras vivían en tierras extranjeras. Después que los judíos regresaron del exilio, hicieron de la sinagoga una
institución formal.

9
Armstrong, Bases para la educación cristiana, 22. En los lugares donde había poblaciones grandes
de judíos (Jerusalén, Roma, Antioquía, etc.) existían varias sinagogas. Posiblemente existían unas 480 en Jerusalén
en el siglo tercero a de J.C.

10
C. Rene Padilla, Milton Acosta y Rosalee Velloso Ewell, Editor NT. Comentario bíblico
contemporáneo: Estudio de toda la Biblia desde América Latina (Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Certeza
Unida: Ediciones Kairós, 2019), 1215. Mateo lleva al lector a ver a Jesús dejando su casa en Capernaúm y yendo de
pueblo en pueblo, y de ciudad en ciudad, por toda la región de Galilea. Durante el recorrido, Jesús se dedicó a
enseñar en las sinagogas de los judíos, a predicar las buenas nuevas del reino y a sanar a todos los enfermos y
abatidos del corazón.

11
Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, 316. Un famoso erudito y líder del Sanedrín, llamado
Simeón Ben Shetah, fue el primero que creó escuelas elementales en Jerusalén y ciudades aledañas, haciendo
obligatoria la enseñanza, que antes era responsabilidad sólo de los padres.

5
Los evangelistas tienen la intención de resaltar que la enseñanza era parte fundamental del

ministerio de Jesús. En Mateo 4:23, se menciona que la enseñanza, la predicación y la sanación

eran los aspectos básicos de la práctica misionera de Jesús. 12

El libro de Hechos relata que el apóstol Pablo en sus viajes misioneros también visitó

muchas sinagogas. Evidencia de esto: Hechos 9:20; 13:14 y 14:1, entre otras. 13 En la escritura

neotestamentaria se encuentra la mención de “escuela” en Hechos 19:9 que dice que “… se

apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado

Tirano”. En el Nuevo Testamento se puede observar que Pablo creo su propia escuela de

capacitación, probablemente para evangelistas y plantadores de iglesia. La sinagoga era la

institución más importante referente a educación en la cultura judía.14 Como centro educativo

cumplía varios roles dentro de la comunidad judía, pero el propósito era mayormente instructivo.

Se reunían grupos pequeños para leer la Torá y ser educados en ella. Las reuniones no eran

explícitamente con propósito de adoración”.15 Se puede resumir resaltando que las sinagogas

eran centros no solo de instrucción sino de renovación espiritual. El propósito de las sinagogas

12
Padilla, Acosta y Velloso, Comentario bíblico contemporáneo, 1215.

13
Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, 972. El apóstol Pablo, en sus viajes de predicación, visitó
muchas sinagogas. Los primeros cristianos judíos continuaron participando en las reuniones de la sinagoga hasta el
año 90 d.C, cuando los principales de las sinagogas decidieron que ninguno que profesara a Jesús podía ser
miembro.

14
Armstrong, Bases para la educación cristiana, 22-23. Cada congregación local fue servida por su
sinagoga, generalmente en asuntos administrativos tratados por una junta directiva de tres personas. Cada sinagoga
tenía dos oficiales elegidos. El presidente quien tenía la responsabilidad de la dirección de la adoración y de nombrar
las personas para leer, orar y exponer las Escrituras. El siervo se encargaba de los rollos de las Escrituras y señalaba
las personas escogidas por el presidente para su participación en el culto. A veces, el siervo también se encargaba de
enseñar a los niños.

15
Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, 971. Los principales de la sinagoga o ancianos (Marcos
5:22) ejercían el gobierno de la sinagoga, pero los actos principales, como leer las Escrituras, orar o predicar, eran
cosas en las cuales podían participar todos los miembros.

6
era educar e instruir al pueblo de Dios en la enseñanza y práctica de la ley.16 Los líderes de las

sinagogas eran responsables de la disciplina de las personas basada en el cumplimiento de la ley

de Moisés. Así fue en el exilio y también en los tiempos de Jesús y Pablo en el anuncio de las

buenas nuevas.

Clase 2

Tema: Propósito de la enseñanza bíblica a los niños

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de el” (Proverbios 22:6).

Hace ya muchísimas generaciones, Salomón escribió estas palabras que deben grabarse en

el corazón de todo hogar e iglesia en todo el mundo. Aunque la instrucción a los niños es a veces

difícil al no poderse profundizar en los detalles de las historias o acontecimientos, no hay duda de

que la niñez es la época perfecta para comenzar a construir el fundamento cristiano.

No debemos olvidar que la enseñanza de la Palabra de Dios es sin lugar a duda el principio

para formar el corazón de cada niño. Compartir con los niños las historias de la Biblia no tan sólo

permitirá que los niños aprendan sobre Dios, sino que impregnará valores cristianos dentro de sus

pequeños corazones.

¿Recuerda alguna historia bíblica que haya impactado su vida durante su temprana edad? Estoy

segura de que sí.

Los niños deben aprender desde temprano en sus vidas sobre la Biblia, las cosas que Dios

hizo, las maneras de actuar y caminos de Dios para fomentar un interés genuino hacia la iglesia y

la Biblia mientras que aún estén pequeños.

16
Armstrong, Bases para la educación cristiana, 23

7
Sabía usted que es mucho más fácil ayudar a los niños a conocer a Dios a través de la

salvación y redención cuando están pequeños que permitirles que crezcan en un mundo que no

honra a Dios. Las lecciones de la Biblia pueden ser fáciles y divertidas para los niños, padres,

predicadores, y maestros que están envueltos en el proceso de la educación. Nosotros los adultos

somos testigos directos del comportamiento inmoral de los adultos de nuestra generación y tiempo,

tristemente algunos niños llegan a ser más susceptibles a repetir esos comportamientos incorrectos.

La instrucción sobre el pecado en una edad temprana puede proveer un fundamento que ayude a

cada niño a elegir las trayectorias correctas en su vida, en comparación con las opciones incorrectas

que el mundo les enseña las cuales los podrían llevar a situaciones peligrosas.17

Como personas que conocemos la Escritura sabemos que Dios sabe lo que nuestro corazón

siente, y más aún cuando este corazón es el de un niño, por esto mismo tenemos la obligación de

hablarles a nuestros hijos y a los niños y niñas que tenemos a nuestro alrededor con verdad, con la

verdad de Dios, para que tengan la voluntad de ejercer sus virtudes humanas y cristianas. La

enseñanza cristiana no debería ser una opción sino un compromiso que se adquiere cuando

sabemos que seremos papás y somos adultos responsables, pues parte de la palabra de Dios es

llevar por el camino correcto a quienes nos siguen.

Quiero compartirles tres de los propósitos fundamentales de la enseñanza a los niños:18

17
[Link]

18
Pazmiño, R. W. (2002). Principios y práctica de la educación cristiana. Una perspectiva
evangélica. Oregon, EUA: Wipf and Stock Publishers. Esta sección fue tomada también del articulo Metas y
Propósitos de la Educación Cristiana por el Dr. Juan M Ortiz. [Link]
educacion-cristiana/

8
§ Educar para afirmar los valores del reino de Dios.

§ Educar para nutrir la fe.

§ Educar para vivir la libertad.

Educar para afirmar los valores del reino de Dios

La cuestión de los niños y el Reino se relaciona con el problema del poder , “los más

débiles, los pequeños resultan ser privilegiados en los ojos de la economía de Dios. Los niños son

metáfora del discipulado y canales de la revelación divina, en la medida que nos enseñan lo que

Dios quiere como, por ejemplo: humildad, disposición a confiar, aprender, obedecer, perdonar,

disfrutar la vida. Los niños merecen aceptación incondicional, recepción hospitalaria, respeto y

cuidado amoroso, esto es, “recibir al niño en nombre de Jesús”: atención a sus necesidades y su

potencial de crecimiento y aprendizaje.

Tanto la persona de Jesús como su enseñanza acerca de los valores cardinales del reino de

los cielos son objetos de estudio en la educación cristiana. O sea, son su contenido. Pero ¿qué

significa el reino de Dios?, ¿cuál es su alcance?, ¿qué implicaciones tiene para la vida de cada

creyente?

El reino, centro del contenido de la predicación de Jesús, simboliza la presencia activa de

Dios y su poder sobre, en y al final de la historia. Como símbolo comunitario transforma las

circunstancias y trae al escenario un denuedo de esperanza y posibilidad para el corazón abatido y

9
cansado. Para Xavier León-Dufour, el Reino de Dios, con su advenimiento proclama el fin del

dominio de Satanás y de los poderes del pecado y de la muerte sobre los seres humanos.19

Una iglesia que crece saludablemente enseña a los feligreses a encarnar los valores del reino

de Dios en cada acto personal y en cada gesto de afirmación comunitaria. Esto es lo que Efesios

asevera con la expresión, “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”. Esta perfección

encuentra autenticidad en la imitación del modelaje de Jesús y en la confesión universal de la

iglesia que le declara Señor y Cristo.

§ Educar para nutrir la fe

La educación cristiana auténtica promueve la vida en la fe cristiana. Llegar al conocimiento

del Hijo de Dios (Efesios 4:13) o conocer lo que Dios quiere (Romanos 12:2), se aprende, se

enseña. Que mejor escenario para que ocurra el misterio del crecimiento espiritual de la iglesia

que la escuela bíblica. Los elementos distintivos de esa enseñanza germinan en un proceso de

formación. Produce la creencia, la convicción y el entendimiento de la obra de Dios. Ella ilumina

y robustece la confianza en Dios. El estudio de las Sagradas Escrituras nutre la fe, la hace fuerte a

tal magnitud que nos da las herramientas para enfrentar las pseudas-enseñanzas religiosas que

denigran y laceran la dignidad del ser humano. Una fe bien nutrida abraza la confianza, que

descansa en la fidelidad de Dios y en la gracia de su poder salvador, alumbrando el camino para

hacer su voluntad, la plenitud del reino en medio nuestro.

19
León-Dufour, X. (1990). Vocabulario de Teología Bíblica. Barcelona, España: Editorial Herder.

10
§ Educar para vivir la libertad

La iglesia cristiana ha sido instituida para vivir, modelar, educar y propiciar la libertad. Esta

cualidad humana se convierte en uno de los propósitos esenciales del proyecto pedagógico eclesial.

Pero, sin un programa educativo sólido e integral, cuya aspiración sea el redescubrimiento de la

condición de libertad, no aflora la conciencia de haber sido creado a imagen y semejanza divina.

Dicha consideración etimológica debe dirigir al magisterio de la iglesia a reconocer que los

procesos pedagógicos auspiciados por la educación cristiana deben fomentar escenarios

educativos, en donde se propicie que el participante emplee sus funciones intelectuales con el fin

de percibir, vivir y re-vivir la realidad de la libertad.

El descubrimiento del valor superior de la libertad se alcanza por medio de experiencias de

aprendizajes que inspiran al educando a valorar, sentir y anhelar la plena dimensión de esta

condición humana. En la educación cristiana para la libertad y transformación creativa, se diseñan

procesos pedagógicos genuinos que inspiran a los estudiantes a soñar con una mejor sociedad y

convertirse a su vez en mejores seguidores y seguidoras de Jesús. Esto es, permanecer en Cristo

Jesús.

TAREA:
¿Qué práctica comenzó con el tiempo de Moisés y Samuel?
¿Cuáles son los elementos distintivos de la educación cristiana y de la escuela bíblica que nos
guían en el crecimiento eclesial?

Tema de Discusión
¿Cómo era la enseñanza en los tiempos antiguos?

11
Clase 3

Tema. Jesús y los niños

“Así como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes” Juan 20:21

Las enseñanzas y el ministerio de Jesús, de acuerdo con los relatos que encontramos en

los Evangelios, nos iluminan y orientan nuestro ministerio. El pasaje de Juan 20:21 dice así: “Así

como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes”. En los Evangelios encontramos

pequeños fragmentos que hace referencia al trato de Jesús con los niños de la época. Por lo que

la presencia de niños en el ministerio de Jesús es una realidad. Una evidencia de la inclusión de

los niños es el pasaje de Mateo 14:12, donde se narra la alimentación de los cinco mil.20

Observemos a continuación algunos pasajes que respaldan la interacción y presencia de

los niños en el ministerio de Jesús.

En Mateo 18: 1-14 se evidencia el amor divino de Jesús hacia los niños manifestado de

diversas maneras:

v Jesús se identifica con los niños. Mateo 18:5, Cuando los recibimos en su nombre, es

como si le recibiéramos a él.

18 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de

los cielos? 2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, 3 y dijo: De cierto os digo,

que, si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 4 Así que,

20
Schipani, Daniel S, Los niños y el Reino de Dios. (Colombia: Buena Semilla, 1987), 34

12
cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. 5 Y cualquiera

que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

v A Jesús le indigna que se haga tropezar a un pequeño. Mateo 18:6

6
Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que

se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

v Jesús nos dice que no menospreciemos a los pequeños. Mt 18: 10

10
Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los

cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

v Dios no desea que siquiera uno de estos pequeños se pierda. Mt. 18:14

14
Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos

pequeños.

v El Señor está buscando a los pequeños que están perdidos. Mt. 18:11-13

11
Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido. 12 ¿Qué os parece? Si

un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por

los montes a buscar la que se había descarriado? 13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os

digo que se regocija más por aquella, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.

En Mateo 19: 13-15, Marcos 10:13-16 y Lucas 18:15-17 podemos ver la reacción del

Señor Jesús cuando sus discípulos reprendían y despedían a los que traían niños al

Salvador para que él los tocara y bendijera.

13
v Jesús de indignó con los discípulos por su indiferencia hacia los niños. Marcos 10:14
14
Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo

impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.

v Jesús advirtió a los discípulos que no volvieran a hacer lo mismo. Mateo 19:14,

Marcos 10:14, Lucas 18:16.

…..se enojó con sus discípulos y les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan!

v Jesús dio a los discípulos un mandato concerniente a los niños. Mateo 19:14, Marcos

10:14, Lucas 18:16.

14 …..«Dejad que los niños vengan a mí…..

v Jesús hizo una afirmación a los discípulos en cuanto a los niños. Marcos 10:14

….Pues el reino de Dios pertenece a los que son como estos niños

v Jesús bendice a los niños y demostró su amor hacia ellos. Marcos 10:13, 16 , Luc

18:15-17

16
Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

v Jesús sanó como en el caso de la hija de Jairo. Lucas 8:41-54

54
Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate.

14
v Jesús atendió al muchacho endemoniado. Lucas 9:38-43

42
Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero

Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre

v Jesús asegura que los niños son ciudadanos del Reino. Marcos 10:14

14
Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis;

porque de los tales es el reino de Dios.

Este pasaje está en el marco de su enseñanza de que los niños son metáforas del Reino.

Cada uno de los versículos que hemos visto en esta clase nos muestran claramente cuánto

ama Jesús a los niños y desea que vengan a Él. El Señor desea que nosotros como sus discípulos

seamos una vía de acceso para que los niños se acerquen a él y no seamos piedra de tropiezo que

les impidan venir. Es hermoso que nuestro Señor enseñó y demostró sobre la demanda divina de

que debemos de “recibir” a los niños y no le seamos piedra de tropiezo o caída como enseña en

Mateo 18:6 que probablemente alude también a otros hermanos más “pequeños” o “débiles”.

Sin lugar a duda para Jesús los niños son seres preciados a quienes debemos de cuidar,

proteger, guiar, enseñar y a la vez aprender de ellos.21 Esto lo confirma el pasaje de Juan 21:15-

17. Veamos que dicen algunos comentaristas y exegetas sobre este pasaje en relación los niños.

15
Después del desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro:

—Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?[e]

—Sí, Señor—contestó Pedro—, tú sabes que te quiero.

21
Daniel S. Schipani, Editor, Los niños y el Reino de Dios, 27.

15
—Entonces, alimenta a mis corderos—le dijo Jesús.
16
Jesús repitió la pregunta:

—Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

—Sí, Señor—dijo Pedro—, tú sabes que te quiero.

—Entonces, cuida de mis ovejas—dijo Jesús.


17
Le preguntó por tercera vez:

—Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?

A Pedro le dolió que Jesús le dijera la tercera vez: «¿Me quieres?». Le contestó:

—Señor, tú sabes todo. Tú sabes que yo te quiero.

Jesús dijo:

—Entonces, alimenta a mis ovejas.

Algunos estudiosos argumentan que cuando Jesús ordenó estas palabras a Pedro

“Apacienta o cuida mis corderos” se refería a niños. Esta manera de pensar proviene de que los

corderos son los menores del rebaño. En los dos versículos que siguen da a Pedro dos órdenes

adicionales: “Apacienta o cuida de mis ovejas” y “alimenta a mis ovejas”. Según estadísticas

se considera que los dos tercios de la población mundial son adultos y la tercera parte son niños.

Esto nos lleva a pensar que los niños deberían de ser prioridad y preocupación para

cualquier pastor. Los corderos son los niños y las ovejas del futuro. Es responsabilidad de la

iglesia alimentarlos, cuidarlos. Los corderos frecuentemente son incapaces de alimentarse por si

mismos por lo que necesitan ese cuidado tierno y atención especial. Pensemos en nuestros niños

como esos corderos y los adultos como las ovejas. Las ovejas constituyen las dos terceras partes

de la población que necesitan ser pastoreadas:

16
“16 Jesús repitió la pregunta:

—Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

—Sí, Señor—dijo Pedro—, tú sabes que te quiero.

—Entonces, cuida de mis ovejas—dijo Jesús”.

Es atrayente la atención y prioridad que debe darse a los corderos, a los niños. Sin

embargo, veces son la parte de la congregación que recibe atención solo los domingos en la

mañana y en las escuelas bíblicas de vacaciones. El Dr. Richard Lenski, el conocido

comentarista de la Biblia escribe: “Jesús menciona primero a los corderos no porque sean de

menor valor o requieren menos cuidado sino al contrario. Jesús pone énfasis a sus más preciadas

posesiones bajo el cuidado de Pedro. La alimentación y nutrición espiritual de los niños se

establece aquí como la primera parte del oficio apostólico”.

Mateo Henry, el comentarista dijo al predicar a pastores en el año 1713: “Los ministros

de Cristo deben entender que tienen responsabilidades de alimentar a los rebaños del Dios, en

reuniones llevadas a cabo con ese propósito especifico. El amor y la preocupación de Jesús hacia

los niños se ven claramente en la Escritura, nuestro reto es imitar a Jesús y ver a nuestros niños a

través de los ojos de Jesús. Un tesoro muy preciado que es amado, valorado y de gran estima

para el Señor.

17
Clase 4

Tema ¿Qué es la Evangelización?

Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

Cuando pensamos en la evangelización todos reconocemos que la evangelización es la

proclamación de buenas nuevas a pecadores perdidos. El decirles a los perdidos que nuestro Señor

Jesucristo murió por sus pecados, que resucitó, y que puede y desea salvar a aquellos que desean

dejar su pecado (arrepentirse) y confiar en él como su Señor y Salvador (Marcos 16:15; Lucas

24:46–48; 1 Corintios 15:1–4). Ciertamente esta es la base de nuestra predicación.

Este mensaje del evangelio tiene su base en la Biblia, la Palabra de Dios. La Biblia también

deja en claro que hay tan sólo un evangelio (Gálatas 1:8,9) y que este evangelio debe ser predicado

a todos (Marcos 16:15), sean adultos, jóvenes o niños. Creo que esta es una verdad que a veces

olvidamos, la necesidad de que el evangelio sea predicado a todos sin excepción, y en ese “Todo”

están incluidos los niños y las niñas.

Por otro lado, es esencial que la persona que comparte la hermosa noticia conozca este

mensaje del evangelio, no podemos predicar o enseñar algo si no lo conocemos. La evangelización

involucra la enseñanza de cinco aspectos de la verdad bíblica en la mayor medida posible:

Enseñar acerca de Dios a los niños: la fuente de la salvación

Debemos enseñar acerca de su carácter (quién es y cómo es él) y su obra (lo que él ha

hecho). Para comprender el pecado y la necesidad de salvación debemos empezar con una clara

comprensión de quién es Dios.

18
Debemos resaltar:

v Dios es el Creador (Hechos 17:23–29).

v Por lo tanto, el hombre tiene una responsabilidad para con él.

v Dios ha hablado al hombre por medio de la Biblia (1 Corintios 15:3,4).

v Por lo tanto, el hombre debe escuchar la Palabra de Dios.

v Dios es santo y justo (Hechos 17:31).

v Por lo tanto, debe juzgar el pecado.

v Dios es bueno y bondadoso, amante y misericordioso (Juan 3:16).

Por lo tanto, él ha provisto la respuesta a la necesidad del hombre. La santidad de Dios hace que

la salvación sea necesaria y el amor de Dios hace que la salvación sea posible. Debemos siempre

enseñar a los niños estas verdades bíblicas de manera equilibrada.

Enseñar acerca del pecado a los niños: la necesidad que tienen de la salvación

v Debemos enseñar acerca de la naturaleza pecaminosa del corazón humano.

v Debemos explicar lo que es el pecado, y que todos somos pecadores ante un Dios santo.

v Debemos enseñar las consecuencias del pecado.

v Debemos resaltar:

- El pecado se comete contra Dios (Salmo 51:4).

- Es una transgresión de su Ley (1ª Juan 3:4).

-Todos somos pecadores por naturaleza (Efesios 2:3) y por nuestros hechos

(Romanos 3:23). El pecado merece el castigo y la eterna separación de Dios (Romanos 1:18).

Convencer al niño y niña de su pecado es obra del Espíritu Santo. Debemos orar que él haga esta

obra en los corazones y las vidas de los niños a los que enseñamos.

19
Enseñar a los niños acerca de Jesucristo: el camino de la salvación

v Debemos enseñar acerca del Señor Jesucristo; es él quien salva.

v Debemos enseñar acerca de su persona (quién es él), y su obra (lo que él hizo).

v Debemos resaltar:

- Él es Dios el Hijo, el único Salvador (Hechos 9:20).

- Su muerte: su significado e importancia, y su eficacia para expiar el pecado

(Hechos 2:23, 33,38).

- Su resurrección: Él es un Salvador viviente (Hechos 2:24–32).

- Su exaltación: Él es Señor de todo (Hechos 2:33–36).

· Debemos confiar personalmente en Cristo para salvación. Las enseñanzas acerca de su persona

y obra salvadora deben estar estrechamente vinculadas al presentar el evangelio.

Enseñar a los niños acerca del arrepentimiento y la fe: la apropiación de la salvación

La invitación de venir a Cristo es una parte esencial del evangelio (Juan 6:37; Apocalipsis

22:17). Debemos orar que de inmediato se produzca fe y confianza en Cristo.

Debemos resaltar: ·

v La invitación que hace Cristo de venir a él (Mateo 11:28).


28
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

v La necesidad de tener un deseo de dejar atrás las cosas que ha Dios no le agrada

(desobediencia, mentira, envidia etc.) que son pecados y volverse hacia Dios (Hechos2:38;

Hechos 26:20).
Hechos 2:38
Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de

Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

20
v La necesidad de confiar en el Señor Jesucristo desde su temprana edad y empezar una vida

de obediencia (Hechos 16:31; Romanos 10:9,13).


Romanos 10:9
que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón

que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

La verdadera fe siempre incluye el arrepentimiento, y ambos involucran una respuesta a la

invitación de Cristo con tres componentes: la mente, el corazón y la voluntad (Romanos 6:17).

Enseñar a los niños acerca de los beneficios de la salvación

Los niños deben saber lo que sucederá en el momento que confíen en Jesucristo como su

Salvador:

v Todos sus pecados serán perdonados. Serán justificados (Hechos 13:38,39).

v Recibirán vida eterna (Juan 3:16).

v Recibirán el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38).

v Serán regenerados y recibirán una nueva naturaleza (Juan 3:3–8), y Dios esperará ver un

verdadero cambio en sus vidas (Hechos 26:20).

Además, es recomendable practicar los métodos de evangelización que podemos observar en el

ministerio de los evangelistas en el Nuevo Testamento.

El ministerio de ellos involucró:

Ø Proclamación:

Proclamas las grandes verdades del evangelio, sobre todo la verdad central de «Cristo

crucificado» (1 Corintios 1:23).

21
23
pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para

los gentiles locura;

Pero las buenas nuevas de la cruz tan sólo se pueden comprender a la luz de las malas nuevas

en cuanto a nuestro pecado, y nuestro pecado sólo se comprende a la luz del carácter de Dios. Así

que también incluyeron estas verdades

Ø Explicación:

Explicar las grandes verdades del evangelio. Los niños de hoy carecen de un trasfondo bíblico,

así que las declaraciones del evangelio son inadecuadas si no se explican y enseñan correctamente

(Mateo 28:19, 20).

19
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo,

y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy

con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Nuestros niños necesitan enseñanza del evangelio; no sólo enseñanza, no sólo evangelización sino

una combinación de los dos.

Ø Invitación:

Invitación a reaccionar a estas grandes verdades del evangelio. El evangelio exige una

reacción, una reacción del corazón. Los apóstoles siempre desafiaban a sus oyentes inconversos a

reaccionar ante lo que habían oído (Hechos 2:38; Hechos 13:39; Hechos 16:31). Esta no es una

reacción física sino una respuesta del corazón a Dios el Espíritu Santo según él nos convence y

nos señala a Jesucristo.

Ø Aclaración de lo que sucede cuando un pecador confía en Cristo y lo que significa el

convertirse y vivir como cristiano (Hechos 3:26; Hechos 14:15; 2 Corintios 5:17;

1ª Tesalonicenses 1:9).

22
TAREA:
• Comente: ¿Cuáles son las verdaderas necesidades y problemas de los niños a quienes
enseña en su iglesia o comunidad?
• ¿Cómo puede presentarles el evangelio a ellos?
• ¿Qué practicas puede llevar a cabo para imitar a Jesús?

Tema de Discusión:
• ¿Qué enseñanzas y retos nos deja Jesús en su trato y cuidado hacia los niños?

Clase 5

Tema. ¿Debo evangelizar a los niños? Parte I

Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

En las clases anterior vimos el concepto de “evangelización” y que debemos de enseñar en

nuestra evangelización. Pareciera innecesaria hacernos la pregunta de encabezado de esta quinta

clase, sin embargo, no podemos olvidar la importancia de la evangelización a los niños y niñas.

Este curso es pensado en ellos específicamente.

Como hemos visto hasta ahora tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento nos revela que

Dios valora a los niños. Y cada uno de los hombres y mujeres de Dios que encontramos en la

Escritura fueron niños, aunque no en todos los casos se nos narra su infancia en algunos casos sí y

haremos referencia a ellos. Veremos varios ejemplos:

Ø Moisés:

A Moisés lo tenemos desde bebé como un ser escogido por Dios desde el vientre de su

madre con la misión de salvar al pueblo de Dios. Éxodo 2: 1-3

Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, 2 la que concibió, y dio a

luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses. 3 Pero no pudiendo ocultarle más

23
tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en

un carrizal a la orilla del río.

Ø José:

Encontramos a José desde niño que escogido por Dios. El recibía revelación de Dios por

medio de sueños y Dios había trazado un plan con él. José era un niño obediente, cariñoso con su

padre y muy trabajador. Aunque sus hermanos se portaban mal y le molestaban, José obedecía y

era buen hijo. José ayudaba a su padre Jacob en todo lo que podía. Aunque era muy joven, Dios

le empezó a mostrar por medio de sueños, que él sería alguien muy importante. Genesis 37: 2-3

Cuando José tenía diecisiete años, ayudaba a sus hermanos, los hijos de Bilhá y de Zilpá, a

cuidar las ovejas. Pero José le contaba a su padre lo mal que se portaban sus hermanos. 3 Jacob

amaba a José más que a sus otros hijos, pues había nacido cuando ya era muy anciano. Por eso le

hizo una capa de muchos colores.

Ø Sansón:

También debemos de mencionar a Sansón, su nacimiento fue anunciado por un ángel a su

madre y Dios lo levantó para salvar a su pueblo y a su madre Dios le dio todas las instrucciones

sobre el cuidado en sus meses de gestación y los cuidados del bebé. Jueces 13:2-5
2
Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer

era estéril, y nunca había tenido hijos. 3 A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y le dijo: He

aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo. 4 Ahora,

pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda. 5 Pues he aquí que concebirás y darás a luz

un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su

nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.

24
Ø Samuel

El gran profeta Samuel, el niño que fue criado en la casa de Dios y Dios se le reveló a su

temprana a edad y lo escogió, un hijo deseado, llorado y entregado a Dios. 1 Samuel 1:15-17
15
Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he

bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva

por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta

ahora. 17 Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has

hecho.

Ø David:

Desde temprana edad escogido por Dios. Samuel, inspirado por Dios, elige a David, el hijo

pequeño de Jesé, como el sucesor de Saúl. Él va a ser el protagonista de la historia de Israel

durante los años siguientes, primero en el entorno y el enfrentamiento con Saúl, después como rey

en Hebrón y en Jerusalén. 1 Samuel 17:11-12

Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor,

que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa

hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de

buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es.

Ø Ester

La niña Esther escogida por Dios para ser reina y librar al pueblo de Dios de la exterminación

en el reino de Susa. Esther 4:13-14


13
Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Ester: No pienses que escaparás en la casa del rey

más que cualquier otro judío. 14 Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá

de alguna otra parte para los judíos; más tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta

hora has llegado al reino?

25
Son muchos los niños y las niñas que Dios escogió así que sin lugar a duda podemos responder

afirmativamente a la pregunta: ¿Debo evangelizar a los niños?

El Salmo 127:3 dice: "Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una

recompensa.".

El Antiguo Testamento también da importancia a instruir a los niños en la Palabra de Dios

y rodearlos en su verdad continuamente:

Deuteronomio 6: 7; “ y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y

andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.”

Deuteronomio. 11:19 “Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes

en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,”.

Así como vimos en la clase anterior las interacciones de Jesús con los niños y sus

declaraciones sobre los niños en el Nuevo Testamento demuestran de manera similar la valoración

que Dios hace de ellos (Marcos 10: 13-16; Mateo 18: 2–6).

14
Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis;

porque de los tales es el reino de Dios. 15 De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios

como un niño, no entrará en él.

Del mismo modo, Efesios 6: 4 instruye a los padres:

"Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e

instrucción del Señor."

26
Debido a que los niños son una bendición tan importante, necesitan ser evangelizados e

instruidos en el camino del Señor. Proverbios dice: "Instruye al niño en el camino correcto, y aun

en su vejez no lo abandonará." (Proverbios 22: 6).

A la luz de lo que ya hemos visto, podemos dar una respuesta clara y precisa y estoy segura

de que todos estamos de acuerdo de que la respuesta es positiva. En la siguiente clase veremos

más evidencias bíblicas, teológicas e histórica que respaldan la necesidad de la evangelización a

los niños. Las mismas servirán de apoyo para cualquier pastor, maestro de escuela dominical y

líder que tenga en su corazón el llamado de iniciar o fortalecer un ministerio dedicado a los niños.

Clase 6

Tema. ¿Debo evangelizar a los niños? Parte II

Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

La clase anterior iniciamos a dar respuesta a esta pregunta y hoy veremos más evidencias

bíblicas, teológicas e históricas que nos respaldan a responder positivamente a la necesidad de la

evangelización de los niños y niñas. Conoceremos como a través de la historia diversas enseñanzas

y frases de hombres de Dios que reconocieron el valor de la evangelización a los niños.

No podemos olvidar que debemos evangelizar a niños porque el Señor Jesús nos ha dado

el mandato de hacerlo. Su último mandato para nosotros fue: «Anuncien las buenas nuevas a toda

criatura» (Marcos 16:15). Eso incluye a niños, de todas las edades.

15
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

27
En Romanos 1:16 Pablo declara que el evangelio es «poder de Dios para la salvación».

16
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo

aquel que cree; al judío, primeramente, y también al griego

Hay poder en el evangelio y el Espíritu Santo usa el evangelio para convencer a niños y

niñas de su pecado, llevarlos a Jesucristo y regenerarlos. El poder está en este maravilloso mensaje

y no en nosotros mismos ni en nuestros métodos. Este es el principal motivo por el cual

evangelizamos a niños. El Señor Jesús nos lo ha mandado. No debemos esquivar o evitar este

mandato. Es sencillo, claro y preciso.

“Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que

les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si

alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición!”

(Gálatas 1:8, 9).

El Dr. Francis Schaeffer, escritor y maestro cristiano de renombre internacional, dijo en una

conferencia para los que trabajan con niños:

“Hay tan sólo un evangelio tanto para adultos como para niños. La evangelización de niños no es
otro evangelio sino un problema de traducción en el que debemos proclamar las grandes verdades
de la fe cristiana de manera muy sencilla. La razón principal de mi convicción que los niños
pequeños realmente pueden entender las verdades fundamentales del evangelio es que creo en el
ministerio del Espíritu Santo para comunicarles el mensaje de salvación y santificación. No existe
adulto, por más inteligente que sea, que pueda entender el evangelio sin la iluminación del Espíritu
Santo.”

Dos hechos adicionales ayudarán a respaldar la importancia de obedecer al mandato de nuestro

Señor de predicar el evangelio a niños:

28
v La población mundial actualmente es de 8.000 millones. Más de un tercio de 25.45 % la

población total del mundo son niños. En varios países del tercer mundo, esta proporción se

eleva a la mitad de la población. ¡Qué enorme campo para misiones! Así que cuando el

Señor Jesús habló de evangelizar a “toda criatura”, debemos recordar que por lo menos la

tercera parte de los referentes son niños, y por lo tanto una importante proporción de la

población mundial.

v La niñez es una etapa en la vida de todos, y una por la cual todos debemos atravesar. ¡Eso

significa que los dos tercios que no son en la actualidad niños, en algún momento lo han

sido!

Hoy en día existen muchas iglesias y muchos creyentes que han obedecido este mandato del

Señor Jesús y que están evangelizando a niños, pero lamentablemente la realidad nos muestra que

no son la mayoría. Por otro lado, existe un buen número de iglesias evangélicas y muchos creyentes

voluntarios que trabajan con niños, pero no creen necesario evangelizarlos.

Además, existen iglesias y creyentes que casi no tienen ninguna clase de ministerio con niños.

Nuestra oración es que Dios nos abra los ojos a todos no sólo para ver la gran necesidad que hay

de evangelizar a los niños, y darnos cuenta de las grandes oportunidades que existen para este

ministerio, sino sobre todo para entender el hecho de que Jesucristo nos ha mandado hacerlo.

Los teólogos Calvino, Knox y Lutero enfatizaban la evangelización a los niños y nuestra

responsabilidad hacia ellos.

Lutero, por ejemplo, dijo: «Si el Reino de Dios ha de venir con poder, debemos empezar con

los niños, y debemos enseñarles desde la cuna».

29
Martín Lutero también dijo:

«Me conmueve profundamente ver que niños y niñas pueden orar, creer y hablar de Dios y de

Cristo más que antes».

En 1530 predicó un sermón en el cual dijo: «Debemos tener pastores que enseñen el evangelio y

el catecismo a los de corta edad y a los que lo ignoran».

El renombrado Metropolitan Tabernacle de Carlos Spurgeon en Londres tuvo un extenso

ministerio de evangelización de niños en escuelas dominicales y otros lugares. De vez en cuando

también realizaron reuniones evangelísticas para niños a las que asistieron hasta 8,000 personas,

de las cuales muchas declararon su fe en Cristo. Diecisiete años más tarde, Spurgeon podía señalar

a varios «pilares de la iglesia» quienes habían sido convertidos de niños en estas reuniones.

Se sabe de Robert Murray McCheyne, el conocido pastor y predicador escocés quien fuera

grandemente usado por Dios en la primera mitad del siglo XIX, que «el piso de su oficina estaba

colmado de niños que buscaban al Salvador». Se dice que el Dr. Andrew Bonar de Glasgow,

Escocia, el igualmente conocido pastor y predicador y biógrafo de McCheyne, tuvo «reuniones

especialmente para niños y jóvenes en su iglesia en los que los miembros se vieron conmovidos

hasta derramar lágrimas». Él mismo declaró que la mayoría de sus ancianos «tenían hijos pequeños

que se regocijaban en Jesús».22

El Rev. Juan Wesley el padre del metodismo, inició el Gran Movimiento de Renovación

Espiritual del siglo XVIII en Inglaterra, que luego se extendió por todo el mundo, dando lugar a la

fundación de la Iglesia Metodista. Desde sus inicios el metodismo se caracterizó por su

22
Sam Doherty “Por qué evangelizar a los niños? Una valiosa ayuda para comprender la meta
primordial en el ministerio con niños es su salvación. (Costa Rica: Desarrollo Cristiano Internacional, 2002), 21-24.

30
perseverancia en la predicación de la Palabra de Dios a toda persona, y su alto espíritu de

solidaridad con los más pobres de la sociedad. A través del servicio, como una manera de hacer

realidad el gran amor de Dios se expandió por medio de las acciones de ayuda social, entre ellas,

la educación. En ese contexto Wesley fundó el 24 de junio de 1748, en Kingswood, Inglaterra, una

escuela para la instrucción elemental de los niños. En sus inicios contaba con sesenta niños que en

su mayor parte eran pobres. Tenían un régimen de vida muy disciplinado, donde el domingo era

el único día asueto para ellos. Asistían diariamente a la escuela a partir de las cinco de la mañana.

Este acontecimiento marcó el inicio de la obra educativa de la Iglesia Metodista en el mundo, como

un medio eficaz de enseñar la Palabra de Dios e impartir el conocimiento para la formación integral

del alumno y que éste sea un instrumento de amor y servicio en su sociedad.

En la Escritura encontramos varios versículos que respaldan la evangelización a los niños,

a continuación, mencionaré algunos:

Éxodo [Link] Y lo harás saber a tu hijo en aquel día, diciendo: ``{Esto} es con motivo de lo

que el SEÑOR hizo por mí cuando salí de Egipto."

Deuteronomio 4:10 {Recuerda} el día que estuviste delante del SEÑOR tu Dios en Horeb,

cuando el SEÑOR me dijo: ``Reúneme el pueblo para que yo les haga oír mis palabras, a fin de

que aprendan a temerme todos los días que vivan sobre la tierra y {las} enseñen a sus hijos."

Salmos 78:4. No {lo} ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación

venidera las alabanzas del SEÑOR, su poder y las maravillas que hizo.

Salmos 48:[Link] atentamente sus murallas, recorred sus palacios, para que {lo}

contéis a la generación venidera.

31
Deuteronomio 32:46 Les dijo: Fijad en vuestro corazón todas las palabras con que os

advierto hoy, las cuales ordenaréis a vuestros hijos que {las} obedezcan cuidadosamente, todas las

palabras de esta ley.

Salmos 145:4. Una generación alabará tus obras a {otra} generación, y anunciará tus

hechos poderosos.

Tema de Discusión:

• Mencione dos versículos en el Antiguo Testamento y dos versículos del Nuevo


Testamento que sirvan como respaldo bíblico de la evangelización a los niños. Además
de mencionarlo exponga la enseñanza teológica encuentra en los cuatro.

Clase 7

Tema 7: ¿Quién debe evangelizar a los niños?

Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty23

Hay varias respuestas a esta pregunta y todas son correctas según la dirección de Dios y

las circunstancias. Esta pregunta se la hice primero a mi hijo de 12 años y su respuesta fue: “Los

padres, mamá, los padres son los responsables de hablarnos de Dios”, y la realidad es que tiene

razón. Dios diseñó la familia como el ambiente donde deben crecer los niños y ser educados.

v Los padres

23
Sam Doherty, ¿Por qué evangelizar a los niños? Desarrollo Cristiano Internacional, 2002.
32
Así que como dijo mi hijo, es lo más natural que los padres evangelicen a sus hijos. Esta

evangelización puede suceder de manera natural en la vida diaria, al conversar juntos, o en el

contexto de los devocionales familiares que son tan importantes. Los padres cristianos son también

los más indicados para testificar a sus hijos de sus experiencias con el Señor. Son las personas más

cercanas a los niños, y así los niños pueden verificar mejor si el testimonio es verdadero.

Por supuesto, esto exige que los padres modelen también un buen testimonio con su manera

de vivir. Si los padres hablan del Señor, pero viven todo lo contrario, sus hijos no van a querer

seguir al Señor. Así que no podemos olvidar que los padres cristianos son los responsables delante

de Dios de enseñar a sus hijos a comprender la doctrina del arrepentimiento, de la fe en Cristo, el

Hijo del Dios viviente, del bautismo en aguas y las ordenanzas que practicamos en nuestras

congregaciones.

Los padres deben enseñar a sus hijos a orar y que Dios siempre está dispuesto a escuchar

sus oraciones. Aparte de sus oraciones personales y familiares habituales, ellos pueden orar en

cualquier momento que necesiten ayuda especial o que deseen expresar su agradecimiento. Es muy

importante que los niños sepan que pueden hablar con nuestro Padre Celestial y procurar que les

dirija. Podemos enseñar que Dios siempre está listo para ayudarlos. Podemos apoyarlos para que

aprendan a orar individualmente en la mañana, en la noche y en cualquier momento en que

necesiten ayuda. Además, podemos enseñarles en cuanto a la importancia de la oración familiar.

¿Qué hacemos con los niños que no nacen en hogares de padres cristianos? Existe un alto

porcentaje de niños y niñas que nacen en hogares no cristianos, hogares ateos o con otras

religiones, ellos no tienen el privilegio de escuchar sobre Jesús y el plan de salvación. Y así es

como tenemos una segunda respuesta a esta pregunta.

33
v Todos los cristianos pueden evangelizar a los niños.

Es probable que encontremos creyentes que digan que no tienen inclinación a evangelizar

niños por lo que creen que particularmente aquellos que tienen el don de evangelizar a los niños,

son los que deben hacerlo. La escritura nos enseña que la evangelización es un mandato para todo

cristiano, y no se limita a unos pocos que tengan el don. Todo cristiano tiene contacto con niños

de alguna manera, sea en el hogar, la iglesia, o el vecindario.

A todos debe de preocupar el bienestar físico y social de los niños y hacer lo posible por

ayudar a los que tienen alguna necesidad en esas áreas. ¿Acaso no debería ser lo mismo en el

ámbito espiritual? Cada uno puede como mínimo orar por la salvación de los niños y niñas.

Además, todos podemos dar un folleto del evangelio a un niño, o invitarle a una reunión para

niños. Cada uno puede testificarle a algún niño que conocemos. ¡No necesitamos dones o

habilidades especiales para hacer algo para evangelizar a niños!

Quiero enfatizar que TODO creyente puede evangelizar a un niño o niña. Esto puede

suceder en visitas a las familias, o en reuniones de la iglesia. No es necesario separar a los niños

de los adultos, pues el evangelio es el mismo para niños como para adultos como vimos en la

clase anterior. Estamos todos de acuerdo que hay un solo evangelio, más debemos de tener en

cuenta que si tenemos niños escuchando el plan de salvación, simplemente hablemos de una

manera que un niño puede entender, y así podemos alcanzar a niños y adultos juntos.

Si los padres no son cristianos, lo más recomendable es evangelizar a la familia entera. El

niño está bajo la autoridad de sus padres. Entonces, si un niño se convierte y sus padres no son

cristianos, esto pone al niño en una situación bastante incómoda. Dios puede cuidarlo y mantenerlo

fiel, pero su vida espiritual normalmente no puede florecer hasta que llegue a la adolescencia o

34
más allá (o hasta que sus padres se conviertan). En un caso así, una familia cristiana puede tomar

la iniciativa y decisión de “adoptar espiritualmente a este niño y ser para el “padres espirituales”.

Si vamos al Nuevo Testamento podemos apreciar que la práctica preferida de los apóstoles fue

evangelizar a familias enteras. Ellos fueron testigos de ver familias enteras convertidas al

evangelio, tenemos algunos ejemplos:

ü La familia de Cornelio (Hechos 10:24.44-48),

ü La familia de Lidia (Hechos 16:14-15),

ü La familia del carcelero en Filipos (Hechos 16:29-34),

ü La familia donde creció Timoteo (2 Tim.1:5, 3:14-15).

No debemos olvidar que es necesario evangelizar a todos, inclusive a los que son miembros de

una iglesia. En la situación actual, muchos visitantes de iglesias nunca han nacido de nuevo. Cada

persona, sea adulto o niño, sea miembro de iglesia o no, tiene que ser confrontado con la pregunta:

¿Perteneces a Jesucristo? ¿Has nacido de nuevo? ¿Muestra tu vida las señales de un nuevo

nacimiento? O como pregunta mi madre a toda persona que conoce y saluda ¿Eres salvo? También

hay otro grupo de creyentes y estos son lo que desarrollan el ministerio infantil.

v Pastores. maestros de escuela dominical y obreros que trabajan voluntariamente con niños

En tercer lugar, he colocado a aquellos que tienen algún puesto de responsabilidad y que tienen

mayor oportunidad para evangelizar a los niños. Esto incluye a pastores que tienen responsabilidad

por toda la comunidad de la iglesia; maestros de escuela dominical y obreros que trabajan

voluntariamente con niños, ya sea dentro o fuera de la iglesia; (Efesios 6:1–4; Colosenses 3:20,21).

Todos estos grupos deben estar alertas a oportunidades para compartir el evangelio con los niños

que tienen a su cargo. Juan Bunyan, autor de El Progreso del Peregrino y también pastor, escribió:

35
«Desearía estar pescando a niños y niñas». Me pregunto si cada uno de nosotros podría decir lo

mismo.

Aquellos creyentes que Dios ha llamado a un ministerio a tiempo parcial o completo con niños,

deben de comprender su propósito (Romanos 12:7; 1 Corintios 12:28; Efesios 4:11,12) y, en

muchos casos, el don de evangelización (Efesios 4:11). Estas personas tienen una responsabilidad

especial de evangelizar a niños, y toda la comunidad de creyentes debe animarlos y apoyarlos en

este su ministerio. La evangelización de niños tiene que estar basada absoluta y completamente

en la Biblia. Esa es nuestra guía. Ese es el manual inspirado por Dios para la evangelización, y en

ella vemos claramente el MENSAJE que debemos enseñar en evangelización, y los métodos que

debemos usar. Por último, recordemos: Evangelizamos a los niños porque el Señor Jesús así nos

lo ha mandado (Marcos 16:15)

Carlos Spurgeon escribió

“Los niños necesitan el evangelio, todo el evangelio, el evangelio puro; deben conocerlo,

y si el Espíritu de Dios les enseña, tienen la misma capacidad de recibirlo que las personas

mayores. Enseñen a los pequeños que Jesús murió, el Justo por los injustos, a fin de

llevarlos a Dios. Tomen ánimo; el mismo Dios que ha salvado a tantos niños, salvará a

muchos más, y tendremos gran gozo al ver a centenares acudir a Cristo.»

(Citado de Come Ye Children)

«Pueden estar doblemente seguros de que están obedeciendo la voluntad de Dios porque

hay ciertos preceptos con relación a los pequeños, tales como: "Apacienta mis corderos" e

"Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará".

36
El amor que nos ha redimido también nos constriñe. Sintamos la mano de Jesús, esa mano

que fue traspasada, y oigamos que el Redentor dice: "Como el Padre me envió a mí, así yo los

envío a ustedes" y a raíz de ese encargo, debemos de buscar a los pequeños en obediencia a su

voluntad. El que obedece hace bien, y en ese sentido, el servicio entre los pequeños es hacer el

bien.

Además, es hacer el bien porque da gloria a Dios... Siempre que intentemos algo que

promueva la gloria divina, estamos haciendo el bien. Cuando damos a conocer la gracia de Jehová,

cuando obramos de acuerdo a sus propósitos de amor, cuando hablamos la verdad que honra a su

amado Hijo; en toda ocasión cuando el Espíritu Santo da testimonio a través nuestro de las eternas

verdades del evangelio, se hace el bien hacia Dios. No podemos incrementar su gloria intrínseca,

si no es a través de su Espíritu, y una de las mejores maneras de hacer esto es darle suma

importancia a enseñar a los niños el temor del Señor de modo que ellos sean semillas para servirle

y regocijarse en su salvación.»

(Citado de Words of Counsel for Christian Workers)

37
Clase 8

Tema: La niñez de hoy parte I

Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la
presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen
de hambre en las entradas de todas las calles.”

Lamentaciones 2:19

La niñez es una de las grandes bendiciones que Dios ha dado a los padres y a la iglesia,

donde no hay niños no hay alegría, una iglesia sin niños es como estar en un desierto. ¿Puede

imaginarse una iglesia sin niños? ¿Un servicio dominical sin niños? Tristemente de manera regular

a los niños se les ha dado poca atención, por esa razón se hace necesarios cursos como estos, para

líderes, pastores, estudiantes de teología. Estos cursos nos ayudan a recordarnos a través de la

Escritura la importancia de establecerse lo que algunos han llamado “la Iglesia Infantil”. La iglesia

es una y no puede ignorar a los pequeños; es la edad en que se les debe alcanzar; porque de esa

manera la iglesia cumple su misión. En esta clase veremos la triste realidad de la niñez en el mundo

y la urgencia de ser sensibles y actuar a favor de los niños.

DEFENDAMOS A LA NIÑEZ DE LAS AMENAZAS DEL MUNDO

Todos somos conscientes de los diversos ataques y enemigos que enfrenta nuestra niñez

hoy. Como iglesia no podemos quedarnos quietos e indiferente, es un campo de batalla que

debemos enfrentar bien armados para proteger y defender a nuestra niñez. El enemigo está

consciente de la importancia de los niños para Dios y para la generación futura así que es menester

actuar y pronto ante el llamado de Dios. Los niños tienen un gran número de enemigos que no solo

los dañan físicamente sino psicológicamente, emocionalmente, espiritualmente y como iglesia

tenemos las herramientas para ayudarles. A continuación, abordaremos un tema delicado y aunque

38
no nos gusta es una realidad en el mundo de hoy. Como iglesia no debemos cerrar nuestros ojos

ante esta realidad si deseamos cumplir con el mandato que nos dejó el Señor de compartir las

buenas nuevas a toda criatura.

UNA MIRADA A LA SITUACION MUNDIAL DE LA NIÑEZ

Más de 1.200 millones de niños están amenazados por algún conflicto, la pobreza generalizada

o la discriminación contra las niñas, según un nuevo informe de 'Save the Children', lanzado antes

del Día Internacional del Niño el 1 de junio.

• 1.000 millones de niños y niñas carecen de uno o más servicios esenciales para la

supervivencia y el desarrollo.

• 8,8 millones de niños y niñas en todo el mundo mueren anualmente antes de cumplir

cinco años:

§ 3 millones de estos niños mueren de neumonía.

§ 1,5 millones mueren de diarrea.

• 4 millones de recién nacidos en todo el mundo mueren durante su primer mes de vida.

• 148 millones de menores de cinco años en las regiones en desarrollo tienen un peso

insuficiente para su edad.

• 51 millones de niños y niñas carecen de un certificado de nacimiento.

• 18 millones de niños y niñas sufren los efectos del desplazamiento.

• 500 millones–1.500 millones de niños y niñas son víctimas de la violencia.

• 15 millones de niños y niñas han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA.

• 2 millones de niños y niñas menores de 15 años viven con VIH en todo el mundo.

• Más de 1 millón de niños y niñas son detenidos por medio de procesos judiciales.

• 14 millones de mujeres jóvenes dieron a luz entre los 15 y los 19 años

39
Los niños son amenazados.

Por el maltrato de los padres y familiares, por los compañeros de escuela, por la televisión,

por la lectura de literatura de contenido obscena, por juguetes negativos, internet, grupos juveniles

delincuenciales (maras), el alcohol, drogas, pornografía, prostitución, y otros.

¿Qué es el maltrato infantil?24

El maltrato infantil ocurre cuando una persona que debería cuidar de un niño, le causa

daños emocionales o físicos (corporales). Puede afectar tanto a los niños como a las niñas de

cualquier familia. Generalmente, los daños emocionales (o traumas psicológicos) duran mucho

más de lo que tardan en curarse las lesiones físicas o corporales. Conocer los peligros del maltrato

infantil y saber cómo actuar cuando sospecha que existe maltrato es clave para mantener a los

niños seguros.

Tipos de malos tratos

El maltrato físico Ocurre cuando se daña el cuerpo del niño.


Pegar fuerte con la mano o con un objeto,
como un cinturón, puede dejar moretones o
cortes y causar dolor. Sacudir, empujar,
ahogar o estrangular, dar puñetazos, agarrar
haciendo daño y dar patadas también son
formas de maltrato físico.

24
Stephanie A. Deutsch, MD [Link]

40
Consiste en mantener contacto sexual o
El abuso sexual actividades de carácter sexual que no
implican contacto (como tomar o compartir
La mayoría de los casos de abuso sexual fotos de contenido sexual) entre:
suelen implicar a un adulto o pariente cercano • un adulto y alguien menor de 18 años
de confianza. A menudo, al niño se lo • un niño mayor o adolescente y un niño
presiona o se lo convence a participar en la mucho más joven
actividad sexual, se le ofrecen regalos o se le • una persona que tiene poder sobre
pide que lo mantenga en secreto, en vez de otra, independientemente de las
forzarlo físicamente a mantener actividades edades que tengan.
sexuales.

Consiste en que un adulto no hace lo que es


La negligencia necesario para cuidar de un niño, esto
significa no proporcionarle:
• comida, domicilio o ropa
• cuidados médicos , supervisión
• atención (lo que se conoce como
negligencia emocional, cuando se
ignora al niño)
• educación, enseñanza
Ocurre cuando los adultos que cuidan de un
El maltrato emocional: (o maltrato niño lo critican, amenazan, denigran o
psicológico) rechazan, sin mostrarle amor, y hacen que se
sienta despreciable o mal consigo mismo.

Ocurre cuando los adultos usan drogas o


El abuso de sustancias beben demasiado alcohol. Esto puede poner
en peligro a los niños que los adultos tienen a
cargo. Puede hacer que los adultos descuiden,
lastimen física, sexual o emocionalmente a un
niño. Cuando los adultos usan drogas o beben
demasiado alcohol, en muchos estados, esto

41
se considera maltrato infantil, incluso en
ausencia de negligencia o de maltrato físico.

Ocurre cuando un adulto que se hace cargo de


un niño le causa daños debido a un exceso de
El maltrato médico cuidados médicos, como uso de medicación,
visitas médicas, operaciones o pruebas que no
son necesarias.

• que los adultos permitan que un niño


En algunos estados, se considera maltrato beba alcohol o consuma drogas
infantil: ilegales
• que los adultos fabriquen, tomen o
venden drogas ilegales delante de un
niño
• que una mujer consuma drogas
ilegales durante el embarazo

¿Qué debemos hacer si sospechamos que un niño está recibiendo malos tratos?25
Si cree que un niño puede estar recibiendo malos tratos o si un niño le explica que lo están
maltratando, póngase en contacto con:

• los servicios de protección infantil de su localidad


• la policía de su localidad
• el hospital de su localidad

Si reside en los Estados Unidos puede ponerse en contacto con la línea telefónica de atención
permanente para el maltrato infantil en los Estados Unidos. No es necesario que dé su nombre. No
hace falta que estemos seguro de que hay maltrato, basta con que lo sospechemos. Las autoridades
se encargarán de investigar para saber si está habiendo maltrato. Es mejor informar a las

25
[Link]

42
autoridades sobre los maltratos y que se descarte esa posibilidad que no actuar cuando se está
preocupado por un posible maltrato y que el niño siga sufriendo.

¿Qué más debería saber?

No todas las sospechas de maltrato infantil acaban siendo verdaderas. Pero todas ellas
merecen que se tomen en serio y que se reaccione deprisa. Cuanto antes se identifiquen y se
detengan los maltratos, más rápido el niño y la familia podrán comenzar a recibir cuidados
médicos, terapia y asesoramiento psicológico. Por lo tanto, si sospecha maltratos, rompa el silencio
y hable. Si su hijo le explica que está recibiendo maltrato, tómeselo muy en serio. Todos los niños
merecen ser escuchados, protegidos y ayudados.

TAREA
¿Por qué debe usted evangelizar a los niños?

Tema de Discusión:
¿Cuál es la realidad de los niños en tu país natal o tu comunidad?

43
Clase 9:
Tema: La niñez de hoy parte II
Una clase de esta magnitud que tiene el privilegio de contar con estudiantes de diversos
continentes nos da la oportunidad de conocer, orar y actuar a favor de todos los niños. La realidad
de los niños y las niñas de diferentes continentes es triste y lamentable. Conozcamos según las
estadísticas que ocurre en diferentes partes del mundo además de la realidad mundial que
compartimos en la clase anterior.

MIRADA DE OTRA REALIDAD EN AMERICA LATINA26

Casi 81 millones de niños sufren pobreza en América Latina y el Caribe. Casi 81 millones
de niños en América Latina y el Caribe se encuentran en situación de pobreza, de acuerdo con un
estudio elaborado por UNICEF y la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL).
El estudio Pobreza infantil en América Latina y el Caribe revela que el 45% de los niños se ve
afectado por una privación moderada o grave en sus derechos y advierte que existe una gran
diferencia entre países.

En Bolivia, El Salvador, Guatemala, Honduras y Perú, más de dos tercios de los niños son
pobres; en Chile, Costa Rica y Uruguay, menos de uno de cada cuatro niños sufre pobreza.
Para elaborar el informe se analizaron temas como la nutrición; el acceso al agua potable y
a servicios de saneamiento; la calidad de las viviendas y el número de personas por habitación;
la asistencia a la escuela; y el acceso a medios de comunicación.27

8,2 millones de niños de entre 5 y 17 años trabajan en América Latina y el Caribe. La


mayoría de estos niños son adolescentes varones, y el 33% son niñas. El trabajo infantil está
presente tanto en las zonas rurales como en las urbanas, y el 48,7% se encuentra en el sector

26
[Link]
eliminar-el-trabajo-infantil
27
[Link]
caribe

44
agrícola. Algo menos del 50% de los que participan en el trabajo infantil lo hacen en el trabajo
familiar.

Sabías que más del 50% de los niños realizan trabajos peligrosos, es decir, peligrosos para
su salud, educación y bienestar. El trabajo infantil es una triste realidad para demasiados niños en
esta región. "La combinación de la pérdida de empleo, el aumento de la pobreza y el cierre de
escuelas en el tiempo de la pandemia 2020 fue una tormenta para la proliferación del trabajo
infantil. Abandonar la escuela y entrar prematuramente en el mercado laboral reduce las
posibilidades de conseguir mejores empleos en el futuro, perpetuando la trampa de la pobreza",

El trabajo infantil perjudica a los niños y niñas física y mentalmente. El trabajo infantil
compromete la educación, restringiendo sus derechos y limitando sus oportunidades futuras, lo
que conduce a círculos viciosos intergeneracionales de pobreza y trabajo infantil.

MIRADA A OTRA REALIDAD EN ALGUNOS PAISES DEL CONTINENTE


AFRICANO28

La iglesia no debe ignorar la realidad de nuestro mundo y si deseamos evangelizar a nuestra


niñez es necesario conocer este campo misionero con sus retos. En África están ubicados los 28
países más pobres del mundo, una situación que pone en peligro la supervivencia y el bienestar de
los grupos sociales más vulnerables, entre ellos, las mujeres y los niños menores de 3 años. Esto
contrasta enormemente con los países más ricos del mundo, entre los que no hay ninguno del
continente africano.

La pobreza no es solo falta de dinero. Sus consecuencias a largo plazo pueden resultar
irreversibles para las próximas generaciones de africanos, quienes están llamados a liderar un
cambio para mejorar las condiciones de vida en el continente. Algunos de los problemas más
destacados de los niños y niñas son los siguientes:

28
[Link]

45
Ø Pobreza. La pobreza no solo supone la falta de acceso a comida, sino problemas de salud
como la desnutrición, que puede causar deficiencias físicas y mentales en los niños y niñas.
Ø Falta de acceso a la Educación. Muchos niños se enfrentan a numerosos obstáculos en su
día a día.
Ø La ausencia de recursos básicos para su supervivencia, pero sobre todo las condiciones de
vulnerabilidad y el incumplimiento de sus derechos fundamentales dan lugar a otros
problemas mucho más graves asociados a la pobreza:

Retraso físico y mental La desnutrición infantil causa deficiencias


físicas y mentales en los niños, que son,
recordemos, cerca de la mitad de los habitantes
de todo el continente. Impide su crecimiento y
desarrollo en condiciones normales y, en los
casos más graves, les genera graves
discapacidades.

Proliferación de enfermedades. La pobreza es el caldo de cultivo perfecto para


la propagación de virus y epidemias que en
condiciones normales podrían tratarse y
prevenirse. Según los datos proporcionados
por algunas organizaciones no
gubernamentales, solo la malaria causa la
muerte de 3.000 niños cada día .

Altos niveles de orfandad La muerte de muchos padres por culpa de las


guerras o por las condiciones socioeconómicas
ha provocado que hoy día haya unos 50
millones de niños huérfanos en África, según
calculan algunas ONG.

Reclutamiento forzoso y abusos En los países que sufren guerras, además de los
riesgos asociados a la pobreza, los niños tienen
una alta probabilidad de ser retenidos
forzosamente por bandos en conflicto o de ser
reclutados como esclavos sexuales, sobre todo
las niñas y las adolescentes.

46
Clase 10
Tema: Las necesidades espirituales de los niños y las niñas Parte I
Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

Todo ser humano para subsistir necesita cubrir ciertas necesidades primarias, secundarias,
materiales y espirituales. Podemos considerar que las necesidades espirituales son inherentes al
ser humano, emergen del interior de la persona y se manifiestan. Los niños no son la excepción.
Ellos también tienen necesidades espirituales, y así como es importante conocer las necesidades
primarias, secundarias y materiales de los niños y niñas es necesario conocer también sus
necesidades espirituales. En esta clase compartiremos sobre las necesidades espirituales de los
niños.

Todos los niños tienen necesidades espirituales

¿Qué nos dice la Biblia en cuanto a estas necesidades?

v La Palabra de Dios nos enseña que TODA persona que nace en este mundo (excepto el
Señor Jesucristo) está espiritualmente muerto.

Efesios 2:1; “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados,”

Efesios 2:5 “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con
Cristo (por gracia sois salvos),”

v La Palabra de Dios nos enseña que toda persona que nace en este mundo tiene una
naturaleza pecaminosa (Salmo 51:5; Salmo 58:3; Efesios 2:3) y que esa naturaleza
pecaminosa pronto se manifiesta en acciones pecaminosas (Isaías 53:6; Romanos 3:23).

Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”,

v La Palabra de Dios nos enseña que toda persona nace fuera del reino de Dios (Mateo 18:3),
y necesita ser regenerado para ingresar en aquel reino (Juan 3:5).

Juan 3:5 “ Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

47
La Biblia también deja en claro tres cosas:

v La única manera que una persona, sea niño, sea joven o mayor, puede recibir vida espiritual
y vida eterna es mediante el arrepentimiento y una fe personal en Jesucristo (Juan 5:24;
Hechos 11:18; Colosenses 2:13).

Juan 5:24 “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene
vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida.”
Colosenses 2:13 “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

v La única manera que una persona, sea joven o mayor, puede recibir una nueva naturaleza
es mediante fe en Jesucristo (2 Corintios 5:17)

2 Corintios 5:17 “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”

v La única manera que una persona, sea joven o mayor, puede ingresar al reino de Dios es
mediante el nuevo nacimiento (Juan 3:3, 5) y la conversión (Mateo 18:3).

Juan 3:3, 5 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo,
que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

En consecuencia, queda claro sobre la base de la Biblia que un niño que no ha confiado en
Jesucristo como su Salvador, no importa la edad que tenga, está espiritualmente muerto. Es un
pecador por naturaleza y está fuera del reino de Dios y permanecerá en esta condición hasta que
confíe en Jesucristo como su Salvador.

Esto también es verdad acerca de niños que nacen en un hogar cristiano. La Biblia nos dice
claramente que gozan de un privilegio al nacer en tal hogar (1 Corintios 7:14). “14 Porque el marido
incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera
vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.”
48
Pero también están espiritualmente muertos, con una naturaleza pecaminosa y fuera del
reino de Dios. Necesitan confiar en Jesucristo como su Salvador, al igual que cualquier otro niño,
aunque sí tienen mayor oportunidad de hacerlo debido a su hogar y su trasfondo cristianos.

Los niños sólo pueden confiar en Jesucristo si oyen el evangelio (Romanos 10:13–17), y si
responden al obrar del Espíritu Santo en sus corazones (Juan 16:8–11). Cuando responden con fe
y arrepentimiento cobran vida espiritual, reciben vida eterna y una nueva naturaleza, e ingresan al
reino de Dios.

Analicemos:

• ¿Deseamos que nuestros niños permanezcan en un estado de muerte espiritual, con


una naturaleza totalmente pecaminosa y fuera del reino de Dios?
• ¿O deseamos que estén espiritualmente vivos, con una nueva naturaleza que agrada
a Dios, y eternamente en el reino de Dios?

Si deseas que la segunda pregunta se haga realidad para tus niños, entonces TIENES QUE
EVANGELIZARLOS. Es sólo mediante la evangelización, la enseñanza del evangelio y su
respuesta ante él, que tus niños pueden confiar en Jesucristo. Entonces estas maravillosas
consecuencias pueden hacerse realidad para ellos.

¿No es este un motivo vital para evangelizar a niños?

Además, sabemos sobre la base de la experiencia y nuestros recuerdos de niñez sabemos


que los corazones de niños son tiernos, que pueden ser muy sensibles, y sentirse culpables por el
pecado. Son más sensibles que los adultos y sienten la culpa con más facilidad que los adultos. En
Jesucristo y en su evangelio está la respuesta a todas sus necesidades espirituales.

El evangelio provee la respuesta que les puede dar perdón, paz, victoria y seguridad. ¿Por
qué esperar hasta la adolescencia antes de darles las respuestas que necesitan para los problemas
de la niñez?

Pregunta de Debate

¿Qué puedes hacer como hijo e hija de Dios por los niños vulnerables que
conoces?

49
Clase 11
Tema: Las necesidades espirituales de los niños y las niñas Parte II
Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

Conocer las necesidades materiales primarias, básicas y espirituales de los niños nos

ayudará para ser más efectivos y pertinentes en el ministerio que realicemos con ellos. Los niños

enfrentan el mal y las tentaciones en el mundo actual, tristemente suceden tantas cosas

espantosas entre nuestros niños hoy, como drogas, crímenes, violencia, pornografía, enseñanzas

falsas, ocultismo, alcoholismo y videos malsanos. La única solución y defensa frente a estas es

Jesucristo y su salvación. Jesucristo puede fortalecer a nuestros niños y capacitarlos para que

vivan para él y resistan la tentación y el mal.

v ¿Es correcto que una madre le advierta a su hijo que no cruce una calle transitada?

v ¿Si vieras a un niño jugando al borde de un acantilado le dirías que tuviera cuidado de no

caer?

v ¿Qué harías si te dieras cuenta de que un niño, quizá tu propio hijo, estaba agarrando un

cuchillo de mucho filo u otro objeto aún más peligroso?

En cada caso la acción del adulto en cuestión se determina según el peligro potencial que

enfrenta el niño y su responsabilidad de tomar las medidas posibles para ayudar al niño a evitar

el peligro. Hoy nuestro mundo está cada año más parecido a un campo de mina para nuestros

niños y niñas. El mal uso de la tecnología está abriendo puertas destructivas para nuestros niños.

Pareciera que el diablo está atacando a nuestros niños hoy de manera muy particular. Creo que

ninguna generación previa de niños ha tenido que enfrentar el mal y las tentaciones como hoy en

día. Es como si el diablo tuviera un plan para destruir a nuestros niños. Él ve su valor y su

potencial, aun cuando nosotros no lo vemos.

50
Tenemos una historia en la Escritura que nos ayuda a ejemplificar esta realidad. Esta

narrativa la tenemos en el evangelio de Marcos 9:20-24.

20
Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho,
quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. 21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto
tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 22 Y muchas veces le echa en el fuego y en
el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y
ayúdanos. 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24 E inmediatamente el
padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.

En esta historia el padre pidió al Señor Jesús que sanara a su hijo quien estaba poseído por

un demonio. Le dijo al Señor Jesús que su hijo había estado en esta condición y con este problema

desde su niñez, y que vez tras vez los demonios habían intentado «matarlo» (vs 22). Yo creo que

esta es la meta del enemigo para nuestros niños hoy: destruirlos. Como hijos de Dios, pastores,

estudiantes de teología necesitamos estar conscientes de esto. Pero también tenemos que darnos

cuenta de que Dios ha provisto un camino de salvación y salida para nuestros niños mediante

Jesucristo, y que es nuestra responsabilidad mostrarles y enseñarles este camino de salvación.

La situación se complica y la necesidad de evangelización aumenta por el hecho de que en

muchos países (sobre todo en Europa) los niños tienen poco trasfondo del evangelio, o incluso

carecen completamente de él y no conocen las verdades bíblicas. Esto no siempre fue así en países

como Inglaterra donde generaciones anteriores recibieron mucha enseñanza bíblica. Los campos

estaban «blancos para la siega». Pero hoy no es así. Si levantamos la vista, vemos una escena de

devastación espiritual. En vez de campos blancos para la siega vemos hectáreas de espinos, zarzas

y maleza. Y los ministros que evangelizan a niños en países como estos prácticamente tienen que

empezar desde el comienzo.

El deseo de Dios es que todos nosotros, adultos o niños, encontremos salvación en Cristo

Jesús. Dios no desea que ningún niño se pierda para siempre. Esto queda claro en las palabras de

51
Jesús en Mateo 18:11,14. Dijo esto en el contexto de un niño a quien sostenía en sus brazos. “El

Hijo del Hombre vino a salvar lo que se había perdido”(Mateo 18:11). “Así también, el Padre de

ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños” (Mateo 18:14).

Estos versículos nos muestran en primer lugar que Dios el Padre no desea que ningún

pequeño se pierda para siempre, y en segundo lugar que el Hijo vino a salvarlos. Sabía usted que

uno de los principales motivos por los que hay pocos que evangelizan a niños, y pocos están

involucrados en un ministerio a tiempo completo para evangelizar a niños, es porque muchos no

ven ni comprenden las necesidades de nuestros niños. Es mi oración que este curso sea usado por

el Señor para abrir nuestros ojos y comprendamos que evangelizar, enseñar y ministrar a los

niños es una necesidad latente en todo el mundo.

Todos deseamos ministrar donde existe una necesidad. Si vemos a los niños como

criaturas simples e inocentes quienes no comprenden lo que es el pecado, que de alguna manera

ya están en el reino de Dios por su nacimiento o bautismo y que de ninguna manera podrían estar

eternamente perdidos, entonces no vemos la necesidad de evangelizarlos. Y el enemigo ha

tomado ventaja o le hemos dado ventaja con nuestros niños al pensar de esa manera. Debemos de

ser consiente que, aunque tradicionalmente evangelizamos a los que tienen necesidades más

aparentes: el adulto, el adolescente, el borracho y el drogadicto. Esto no quiere decir que los

niños no necesitan ser evangelizados, todo lo contrario, si evangelizamos y ganamos a nuestros

niños y niñas para Cristo tendremos menos pecadores adultos que evangelizar.

Reflexionemos:

¿Cuál es la solución para los niños y las niñas?

52
Supongamos que todos los niños en su comunidad o en su país tuvieran una enfermedad

que nadie podría curar, y que, en consecuencia, se empezaran a morir uno por uno. Supongamos,

además que, de alguna manera, usted es el único que descubre la cura y el remedio para esa

enfermedad. ¿Qué harías? ¿Te quedarías en casa con los brazos cruzados mientras los niños en tu

derredor sufren y mueren? Estoy segura de que no. Creo firmemente que irías a tantos niños como

le fuera posible y les dirías cuál es la cura y los animarías a que la usaran. Estoy seguro de que

también reclutarías a otros adultos y compartirías con ellos el descubrimiento. Así su ayuda podría

multiplicarse y muchos niños más se verían curados.

Este es tan sólo un ejemplo de las buenas nuevas del evangelio para los niños. Pero creo

que es un buen ejemplo y descriptivo de la situación actual. Hemos visto sobre la base de la

Palabra de Dios las necesidades y los problemas que tienen los niños y estas necesidades y

problemas son mucho más serios que una enfermedad física, porque llevan consecuencias mucho

más graves. La buena noticia es que Dios y su Palabra nos han dado la respuesta. Nosotros, como

hijos de Dios sabemos sobre la base de la Biblia que la respuesta a las necesidades de los niños

está en el evangelio de nuestro Señor Jesucristo y en la reacción de ellos.

Reflexionemos:

v ¿No deberíamos la solución a los niños que tanto la necesitan?

v ¿No es este un estímulo e incentivo para que evangelicemos a los niños?

Creo que todos hemos respondido afirmativamente y deberíamos ayudar a otros adultos a

comprender esta verdad para que juntos podamos alcanzar a muchísimos niños más. Entonces

podremos regocijarnos al ver que el Espíritu Santo obra en los corazones de niños y niñas y los

lleva a Jesucristo.

53
Clase 12
Tema: ¿Existe la posibilidad que un niño o niña se pierda? Parte I
Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

Ya hemos visto que todo niño (que no ha confiado en Cristo) está espiritualmente muerto,

posee una naturaleza pecaminosa y está fuera del reino de Dios. Esto es tan cierto para un niño

pequeño como para un niño de 8 ó 10 ó 12 años. Sin embargo, la Biblia también enseña que una

persona que desobedece la voz de Dios, y desecha la salvación que él provee está bajo el juicio y

la ira de Dios (Juan 3:18, 19,36; Efesios 5:6), y que, si se muere en esa condición, se perderá para

siempre. Este es un principio general a lo largo de la Palabra de Dios de modo que también debe

aplicarse a niños que tengan la edad suficiente como para entender el evangelio, y para rechazar

la voz de Dios. Aunque suena triste y doloroso.

Conforme a la Escritura todos aquellos que conscientemente han elegido «preferir las

tinieblas a la luz» (Juan 3:19) serán juzgados por Dios. Aquel que tiene la oportunidad y la

«capacidad» para creer, pero elige no hacerlo «no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá

bajo el castigo de Dios» (Juan 3:36).

La realidad es que no podemos hacer caso omiso de una enseñanza tan clara de la

Palabra de Dios; y tenemos que darnos cuenta que los niños no quedan excluidos siempre y cuando

tengan la edad suficiente para entender el evangelio, y rechacen lo que Dios les dice. No podemos

permitir que nos gobiernen la tradición o los sentimientos, sino lo que claramente enseña la Palabra

de Dios, y no debemos tomar en cuenta nuestras emociones al respecto.

En Apocalipsis 20:12–14 leemos en cuanto al Gran Trono Blanco del Juicio de Dios: «Vi

también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono... Los muertos fueron

juzgados... conforme a lo que estaba escrito en los libros... La muerte y el infierno fueron arrojados

54
al lago de fuego... Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago

de fuego.»

Juan usa las palabras «mikros» y «megas»: pequeños y grandes. Mientras las dos palabras

se refieren principalmente al rango o la importancia algunos estudiosos creen que también podrían

referirse a tamaño y edad. Los niños que han alcanzado la edad suficiente para entender y que no

son salvos, serán juzgados.

Si un niño tiene la edad suficiente para saber que ha pecado ante Dios, y para entender que

Jesucristo murió por su pecado, y si conscientemente rechaza el camino de la salvación, entonces

ese niño está bajo el juicio de Dios, y si muriera en esa condición estaría perdido para siempre.

Sin lugar a duda con base en la Escritura podemos creer que existe la posibilidad de que

los niños se pierdan para siempre. ¿Acaso no es lógico creer que si un niño puede ser salvo para

siempre si confía en Cristo, también puede perderse para siempre si no confía en Cristo?

¿A qué edad es posible? Nadie lo puede determinar así que es mejor responder que no lo

sabemos. La Biblia no nos lo dice. Pero algunos creen que quizás es antes de los 14 ó 15 años. Y

sin embargo es esta edad la que muchos tienen en mente cuando piensan en la edad de

responsabilidad.

La mentalidad de un niño o niña de 14 años antes de los años 90 no es la misma a la de

nuestro tiempo por dar un ejemplo. Por mucho que queramos buscar estadísticas sólo Dios conoce

los corazones de los niños y sólo él sabe quiénes tienen edad suficiente para entender y rechazar.

Eso no nos compete a nosotros. Siempre le enseño a mis estudiantes en temas de salvación que los

juicios soteriológicos le perteneces a Dios, no a nosotros.

Por nuestra parte sí tenemos el mandato (Marcos 16:15) “ Y les dijo: Id por todo el mundo

y predicad el evangelio a toda criatura.” Este mandato implica también evangelizar a todos los

55
niños como vimos en las clases anteriores. Luego podemos dejar las consecuencias en manos de

Dios. Él hará lo que es mejor y correcto. PERO ES NECESARIO QUE OIGAN EL EVANGELIO.

¿Qué de los párvulos?

Queda claro que lo que hemos dicho en las clases anteriores no se aplica a párvulos y niños

que aún no han alcanzado la edad de entendimiento y responsabilidad. Están espiritualmente

muertos, tienen una naturaleza pecaminosa y están fuera del reino de Dios. Eso está claro. Pero

todavía no están bajo la ira y el juicio de Dios porque aún no son personas responsables. Todavía

no le han rechazado conscientemente, y hemos visto que dicho rechazo es lo que trae condenación

(Juan 3:18 - 19). “18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado,

porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la

luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran

malas.”

Por lo tanto, yo creo afirmativamente que si un párvulo, o un niño que no ha alcanzado la

edad de responsabilidad, muere, entra inmediatamente en la presencia de Dios. Aún no es

responsable, no ha rechazado a Jesucristo y por lo tanto no queda condenado.

Carlos Spurgeon dijo en un sermón la mañana del domingo 29 de septiembre de 1861:


«Basamos sobre la bondad de la naturaleza de Dios nuestra convicción de que los párvulos que
mueren son salvos. La doctrina de que algunos párvulos se pierden es totalmente repugnante y
contraria al concepto que tenemos de Aquél cuyo nombre amamos. ¿Su Dios desecharía a un
párvulo? Si su Dios hiciese eso, me alegra decirles que no es a ese Dios al cual yo adoro.»

Estos párvulos y pequeños están espiritualmente muertos y fuera del reino de Dios.

¿Entonces cómo pueden ingresar al cielo? La Biblia no lo explica. Podría ser que Dios regenera a

estos pequeños que no son responsables y que nunca le han rechazado, mediante un acto de gracia

56
en el momento de la muerte. Entonces pueden ingresar al cielo porque por un acto soberano de

Dios han recibido vida espiritual y por ende pueden entrar a su reino.

En la Escritura tenemos el caso de un bebe que muere enfermo, el hijo del Rey David con

Betsabé. Cuando el pequeño hijo de David estaba gravemente enfermo y a punto de morir (2

Samuel 12:15-19) él estuvo sumamente afligido. Pero cuando el bebé murió (2 Samuel 12:19)

David ya dejó de afligirse. ¿Por qué? Posiblemente porque creyó que algún día se reuniría con su

hijo. Dijo: «Yo iré adonde él está, aunque él ya no volverá a mí» (2 Samuel 12:23). Esto fue un

gran consuelo para David.

TAREA
¿Qué pudieras hacer para contrarrestar la obra del enemigo en contra de nuestros niños y niñas?

Pregunta de Debate:
¿Ha evangelizado alguna vez a un niño? Comparta su experiencia si lo ha hecho, de
lo contrario le invito a que lo haga y luego haga su tarea.

Clase 13
Tema: ¿Existe la posibilidad que un niño o niña se pierda? Parte II
Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

«El Hijo del Hombre vino a salvar lo que se había perdido» (Mateo 18:11).

«Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos

pequeños» (Mateo 18:14).

Estos versículos nos muestran que existe la posibilidad de que alguno se pierdan para

siempre y es a causa de esta posibilidad que debemos evangelizar a los niños. En Mateo 18 el

Señor Jesús nos relata la historia de una oveja perdida. En el contexto de estos versículos

podríamos concluir que esta oveja puede representar tanto a un adulto, joven, o un niño. Él, el

57
Buen Pastor, va en busca de esa oveja perdida; la encuentra y la trae a casa con regocijo. Esta es

una ilustración de su amor y su obra de salvación.

¿Pero no es acaso también un ejemplo para nosotros como sus pastores delegados (1 Pedro

5:2–4; Juan 21:15)? Cuando nos damos cuenta de que todo niño está perdido en cuanto a su

posición y que existe la posibilidad de que se pierda para siempre en cuanto a la eternidad, ¿no

deberíamos salir y buscarlos con el evangelio?

R. Hudson Pope, fue un renombrado evangelista de niños quien trabajó con la entidad que

ahora se conoce como Unión Bíblica. Escribió:

«Si observamos los mensajes de muchas personas que se dirigen a niños, parece que
desconocieran que un niño es un pecador que necesita un Salvador. Los mensajes en su mayoría
constan de cuentos con una moraleja que muestran la necesidad de que el niño sea bondadoso,
atento, bueno, etc. A menos que los niños que reciban el mensaje sean salvos, esta enseñanza no
es más que "salvación por obras..." El mandato de nuestro Señor fue de predicar el evangelio a
toda criatura (Marcos 16:15). Esto tiene que incluir a niños, pues si no es así, ¿a qué edad debemos
comenzar?»

Mateo Henry, conocido por su Comentario de la Biblia, en una ocasión dijo:

«Miremos con compasión a la gran cantidad de niños, aun en nuestro país, a quienes no se
les enseña estas palabras sanas, sino que se los cría en la ignorancia y lo profano, extranjeros y
enemigos de Cristo y del verdadero cristianismo. Son pobres y son necios porque no conocen los
caminos del Señor ni el juicio de su Dios. Si algo pueden hacer, señores, tengan compasión de
ellos y ayúdenlos; recojan a algunos de estos niños abandonados, quienes puedan hacerlo, y
rescátenlos de la ruina, encaminándoles hacia la enseñanza.»

Que Dios nos ayude a ver las necesidades de los niños y a procurar satisfacer esas

necesidades mediante la predicación del evangelio. «Qué hermosos son, sobre los montes, los pies

del que trae buenas nuevas; del que proclama la paz, del que anuncia buenas noticias, del que

proclama la salvación, del que dice a Sión: "¡Tu Dios reina"!» (Isaías 52:7).

58
«¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa

y nueve y va por los montes a buscar la que se ha descarriado?» (Mateo 18:12 RV-95).

«¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: "¡Cuán hermosos son los pies de

los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!"» (Romanos 10:15 RV-95).

Es una urgencia, una orden en imperativo. “Evangelizamos a los niños porque están

perdidos y necesitan ser salvados”. Hasta que no aceptemos esta realidad y las necesidades

espirituales de los niños, seguiremos entreteniendo a los niños en la iglesia en lugar de compartirles

las verdades del evangelio y su necesidad de arrepentirse.

Carlos Spurgeon escribió:

Esto requerirá que le enseñes al niño que necesita un Salvador. No dudes en realizar esta
tarea . . . Dile que debe nacer de nuevo. Estos niños y estas niñas necesitan el perdón por medio
de la sangre preciosa tanto como lo necesitamos cualquiera de nosotros... Diles cuál es el
castigo del pecado, adviérteles de lo terrible que es. Sé tierno, pero diles la verdad. No escondas
la verdad del niño pecador, por más terrible que sea. Ahora que ha alcanzado la edad de
responsabilidad, si no cree en Cristo, le irá mal en el día de juicio.
(Citado de Come Ye Children)

Su niño necesita que se le enseñe. Nació en iniquidad; su madre lo concibió en pecado. Su


corazón es malo; no conoce a Dios, y jamás conocerá al Señor si no se le enseña.
Ustedes dicen ser instrumentos de Dios para sembrar la semilla en el corazón de ese niño.
Recuerden que, si esa semilla no se siembra, el niño estará eternamente perdido, llevará una
vida alejada de Dios, y a la hora de la muerte le corresponderá el castigo eterno.
(Citado de Come Ye Children)

Si piensan que sus propios hijos no necesitan ser convertidos, que los niños de padres

creyentes son en alguna medida mejores que los demás, que tienen dentro de ellos el bien que sólo

debe ser desarrollado, faltará una gran motivación en su sincero esfuerzo. Créanme, hermanos, sus

59
hijos, mis hijos necesitan que el Espíritu de Dios les dé corazones nuevos y espíritus rectos, o si

no se irán por el mal camino como otros niños.

(Citado de un sermón predicado el 17 de octubre de 1886 de Carlos Spurgeon)

¿En qué sentido se puede decir que a los niños les falta capacidad? ¿Les falta capacidad
de arrepentimiento? De hecho, que no. ¿Acaso no he visto a una niña llorar hasta
enfermarse porque ha hecho mal? Una tierna conciencia ha hecho que muchos niños se
sientan sumamente tristes cuando han estado conscientes de alguna falta. ¿Acaso no
recordamos alguno de nosotros las agudas saetas de convicción de pecado que punzaban
nuestro corazón cuando éramos aún niños? Yo recuerdo con claridad un período en el que
no podía descansar a causa del pecado, y busqué con amarga desesperación al Señor. Los
niños tienen la capacidad de arrepentirse cuando el Espíritu de Dios así obra en ellos.
Esto no es conjetura, pues nosotros mismos somos testigos vivientes del hecho. (Citado
de Come Ye Children)

Como comentamos en la clase anterior sabemos que los párvulos entran al reino, pues

estamos convencidos que todos los de la raza humana que mueren en su infancia están incluidos

en la elección por gracia, y son partícipes de la redención que obró nuestro Señor Jesús. No importa

lo que piensen algunos, la Palabra de Dios y la naturaleza misma de Dios, nos llevan a la

conclusión que todos los que dejan este mundo siendo aún bebés son salvos. Si es así, y así lo

creemos, los párvulos tienen que ser salvos simplemente por la buena voluntad de Dios porque él

los ha hecho suyos.

Son llevados al reino de los cielos por la libre y soberana gracia de Dios. ¿Cómo pues son

salvos? ¿Por obras? No, pues nunca las han realizado. ¿Por su inocencia natural? No, pues si esa

inocencia le hubiera dado ingreso al cielo, también hubiera alcanzado para librarlos del dolor y de

la muerte. Mueren a causa de la caída de Adán. Sin embargo, viven de nuevo porque Jesús murió

y resucitó y ellos están en él.

60
Se pierden, en cuanto a esta vida, pero también viven eternamente por medio de una justicia

en la que no tuvieron parte alguna: la justicia de Jesucristo quien les redimió. No sabemos mucho

del asunto, pero suponemos que son regenerados antes de ingresar al cielo; pues lo que nace del

cuerpo es cuerpo, y para ingresar al mundo espiritual deben nacer del Espíritu. Pero, sea lo que

fuere lo que se opera en ellos, está claro que no ingresan al reino por medio del intelecto ni de la

voluntad ni por mérito, sino por gracia, que no tiene nada que ver con lo que ellos han hecho ni

sentido.

Clase 14

Tema: Invierta en la Iglesia del Mañana


Tomado y adaptado del libro ¿Por qué evangelizar a los niños?, Sam Doherty

Los niños necesitan un centro de instrucción cristiana.

1. Para que conozcan lo importante de vivir según lo ordenado por Dios.

2. Para que conozcan las verdades de Las Sagradas Escrituras.

3. Para contrarrestar toda amenaza del enemigo.

4. Para que crezcan con el conocimiento de Dios.

Es evidente que el ministerio educativo de la iglesia necesita asentarse sobre una base

sólida. Se requiere una fundamentación polifacética debido a la riqueza y la complejidad de la

tarea que nos ha sido encomendada. De ahí que procuremos establecer ciertos fundamentos

indispensables para la práctica de la educación cristiana de niños.29 Existe una gran diferencia

entre la vocación a enseñar en el ámbito secular y el don espiritual de la enseñanza dentro del

ministerio cristiano. De la misma manera, la enseñanza impartida desde cualquier área del saber

29
Daniel S. Schipani, Editor, Los niños y el Reino de Dios, 27.

61
es diferente a la enseñanza cristiana. “La educación en la tradición evangélica es diferente a

cualquier otra tradición educativa ya que el lineamiento de su fe y práctica está casi

exclusivamente cimentado sobre la autoridad y contenido bíblico”.30

La educación cristiana tiene impregnada la fe y la espiritualidad en su ejercicio. Además,

los maestros cristianos enfrentan retos y desafíos que no enfrentan otros docentes. Los maestros

cristianos deben enseñar para cambiar vidas y no solo trasmitir conocimiento como lo hacen los

demás maestros. El ministerio de la docencia cristiana no se enfoca solo en el trabajo del maestro

sino en su labor en conjunto con la persona del Espíritu Santo. La enseñanza bíblica tiene

propósitos eternos y esto nos conlleva a tomar muy en serio el ministerio docente y sus

implicaciones. La pertinencia de las enseñanzas en la Escritura sobre la educación para nosotros

es obvia. Se requiere que cada iglesia tome mucho más en serio el ministerio de la educación

cristiana de niños, comenzando por replantarse las prioridades y los supuestos con que

normalmente operamos.

Levante un ministerio de Niños en su Iglesia


¿Por qué es importante el ministerio de niños en la iglesia?

Es necesario que nuestras iglesias tengan una perspectiva apropiada del ministerio de

niños para alcanzarlos, evangelizarlos y discipularlos efectivamente. Si lo hacemos de esta

manera, nos estaremos uniendo a Dios en cumplir la Gran Comisión, y también prepararnos para

ganar a una generación para Cristo.

El Doctor Armin Mauerhofer fue hasta hace poco pastor de una de las iglesias evangélicas

libres más grandes de Suiza. Cuando la iglesia era aún pequeña, él vio el gran potencial en los

30
Roberto W. Pazmiño, Principios y prácticas de la educación cristiana: Una perspectiva evangélica
Oregon: Wipf and Stock, 2002), 16.
(

62
niños de Langenthal, y decidió construir para el futuro. Él y su iglesia planificaron y desarrollaron

dos tipos de ministerio a los niños del pueblo y las zonas aledañas:

v Una escuela dominical para los hijos de miembros de la iglesia

v Varios clubes bíblicos realizados en días de semana en hogares, alcanzando a niños

que no formaban parte de la iglesia

Estos dos grandes grupos de niños permanecieron separados hasta llegar a la adolescencia,

cuando se unieron bajo el ministerio de jóvenes de la iglesia. El Doctor Mauerhofer dice que su

iglesia fue construida sobre la base de este ministerio evangelístico de niños, y que muchos de los

que ahora están en la iglesia fueron alcanzados y recibieron la salvación mediante los clubes

bíblicos.

Él vio que el futuro de la iglesia estaba en manos de los niños, e invirtió en ellos. La

inversión finalmente fue muy fructífera. Hoy como profesor en el Seminario Teológico Evangélico

Libre de Basilea, Suiza, quiere que sus alumnos entiendan que su ministerio más importante será

el llevar a niños a Cristo y alcanzar a los niños perdidos de su vecindario. Continuamente enfatiza

que los niños creyentes son los misioneros, pastores y líderes del mañana.

«Tenemos que estar conscientes que en verdad vale la pena invertir en los niños». En

consecuencia, algunos de sus estudiantes en el seminario le han dicho: «Algún día nosotros

seremos pastores y entonces tendremos ministerio de niños en nuestras iglesias».

Todo obrero de niños necesita tener lentes bifocales espirituales.

v Evangeliza a los niños porque ve su necesidad actual de Jesucristo y su salvación.

v Pero también evangeliza porque ve su potencial para el futuro, y está invirtiendo en ese

futuro.

63
El trabajo entre niños es por lo tanto una inversión doble. Invertimos en las vidas de niños tales

como son, e invertimos en lo que serán en el futuro.

A un niño le preguntaron: «¿Qué piensas ser cuando seas grande?»

Él contestó: «Quizá un misionero; quizá un gánster».

«¿Qué quieres decir?», preguntó su interlocutor.

«Bueno», dijo el niño, «todo depende de quién me atrape primero».

Es cierta la afirmación que el futuro está en manos de los niños. Es igualmente verdad que

los niños están en nuestras manos. Por lo tanto, el futuro está en nuestras manos, y debemos

preguntarnos: «¿Qué estamos haciendo con él?»

Juan Wesley, el gran predicador del siglo XVIII, y fundador del metodismo, escribió: «A

menos que podamos encargarnos de la nueva generación, el actual avivamiento de religión tan

sólo durará la edad de un hombre». Nosotros, como él, debemos pensar en el futuro, no sólo en el

presente.

Moisés y la generación futura

Moisés dejó esto muy en claro al pueblo de Israel en el libro de Deuteronomio. Mientras

se preparaban para entrar a la Tierra Prometida, por lo menos en cuatro ocasiones Moisés enfatizó

que su futuro en esa tierra dependía de su actitud hacia sus niños y el trato que les dieran.

Les ordenó: «Enséñenselas a sus hijos» (Deuteronomio 11:19) y a la vez les señaló el

resultado de la obediencia a ese mandato: «Así… ustedes y sus descendientes prolongarán su

vida sobre la tierra» (Deuteronomio 11:21).

También les mandó: «Incúlcaselas continuamente a tus hijos» (Deuteronomio 6:7).

64
Pero había introducido este mandato con una explicación de lo que sucedería si lo

obedecían: «Así te irá bien y serás un pueblo numeroso en la tierra donde abundan la leche y la

miel, tal como te lo prometió el SEÑOR y Dios de tus padres» (Deuteronomio 6:3).

Este mismo énfasis se puede ver en Deuteronomio 4:9 -,10 y en Deuteronomio 31:12 -13.

Deuteronomio 4:9 -,10: 9

Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus
ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus
hijos, y a los hijos de tus hijos. 10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando
Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán,
para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos;

Deuteronomio 31:12 -13

12
Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus
ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas
las palabras de esta ley; 13 y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová
vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar
posesión de ella.

Moisés y Josué, y la generación futura

Moisés también tenía en mente a la «generación futura» cuando, a raíz del mandato de

Dios, instituyó la Pascua. Uno de los principales propósitos de la Pascua era el de ser una ayuda

visual para enseñar a las generaciones futuras acerca del poder de Dios. «Y cuando sus hijos les

pregunten: "¿Qué significa para ustedes esta ceremonia?", les responderán: "Este sacrificio es la

Pascua del SEÑOR..."» (Exodo 12:26–27).

Josué siguió su ejemplo al erigir las doce piedras del río Jordán como recuerdo de lo que Dios

había hecho allí: «Servirán como señal entre ustedes. En el futuro, cuando sus hijos les pregunten:

65
"¿Por qué están estas piedras aquí?" Ustedes les responderán: "El día en que el arca del pacto del

SEÑOR cruzó el Jordán, las aguas del río se dividieron frente a ella..."» (Josué 4:6,7).

Estos fueron hombres que comprendieron que el futuro de la nación estaba en manos de los niños,

y querían prepararse para aquel día.

El salmista y la generación futura

El salmista también compartió esta preocupación por la «generación futura» al escribir el

Salmo 78. Prometió en el versículo 4 que no escondería de los niños la Palabra de Dios:

«Hablaremos a la generación venidera del poder del SEÑOR, de sus proezas y de las maravillas

que ha realizado». Su propósito era «para que los conocieran las generaciones venideras... Así

ellos pondrían su confianza en Dios» (vs 6 y 7). Luego subraya su deseo y su oración por los niños,

y por «la generación venidera», que ellos «así no serían como sus antepasados: generación

obstinada y rebelde, gente de corazón fluctuante, cuyo espíritu no se mantuvo fiel a Dios» (vs 8).

Él estaba convencido de que si no alcanzaba ya a la generación futura, volverían a ser como la

generación actual y se repetiría el mismo ciclo vez tras vez.

Nosotros y la generación futura

Esto debería ser un desafío para nuestros corazones. Los niños de hoy son la Iglesia de

mañana y el pueblo de mañana; descuidarlos es asumir un grave riesgo. Debemos prepararnos para

el mañana alcanzando hoy a nuestros niños con el evangelio. Nuestra inversión en ellos será buena

y provechosa, aunque no siempre vemos los resultados de la inversión tan pronto como

quisiéramos. Es muy común invertir dinero con la idea de ganancias en el futuro. Habiéndolo

hecho, esperamos con paciencia las ganancias aseguradas. De igual manera cosecharemos los

resultados de nuestra evangelización de niños, si aprendemos a ser pacientes. De una manera

66
maravillosa Dios con frecuencia nos da muchas ganancias presentes por nuestra inversión. Estas

son adicionales a las que recibiremos en el futuro.

Martín Lutero dijo en alguna ocasión, referente a la enseñanza de los menores:

«Sé que aparte de la predicación, esta es la mejor, la más segura y la más útil vocación, y
no estoy seguro cuál de las dos es mejor pues es difícil reformar a los viejos pecadores con quienes
trata el predicador, mientras que el árbol joven se puede doblar sin que se rompa.»

Cuando llegó la libertad a Europa Oriental, un líder cristiano dijo: «Concentrémonos en la

mayor medida posible en los niños. Son ellos los que han sido menos envenenados e influenciados

por el mal del comunismo.» Y es así en todas partes.

En Marcos 10:15 el Señor Jesús dice:

«Les aseguro que el que no reciba el reino de Dios como un niño, de ninguna manera

entrará en él».

En Mateo 18:3 el Señor Jesús dice:

«Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el

reino de los cielos».

Antes que un adulto pueda ser salvo, debe volverse como un niño, “sencillo, humilde,

confiado y dependiente”. No se requiere que el niño se torne como un adulto; más bien el adulto

tiene que volverse como un niño. Para el adulto esto es difícil, pero para el niño no lo es, él ya es

un niño. Es por naturaleza sencillo, humilde, confiado y dependiente. Aunque esté tan

espiritualmente muerto como un adulto, seguramente está un paso más cerca del reino que este.

Además, como es menor, ha vivido menos años en el pecado, y su corazón está más abierto y

tierno.

67
Dios puede usar todas estas cualidades naturales para guiar al niño hacia un conocimiento

que le dé salvación en Jesucristo sin que tenga que pasar por las experiencias a veces traumáticas

de un adulto que tiene que «volverse como niño».

Salomón escribe a niños y jóvenes en Eclesiastés 12:1

«Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y

vengan los años en que digas: "No encuentro en ellos placer alguno"».

CONCLUSIONES

(Citado de un sermón predicado el 17 de octubre de 1886)


La mente en los primeros años tiene mucha plasticidad. Los primeros siete años de nuestra

existencia con frecuencia moldean a todos los demás. En todo caso, démosle al niño enseñanza

santa durante los primeros doce años de su vida y será difícil borrarla.

68

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