Posiciones corporales. Movilizaciones. Complemento 1.
Técnica para uso de muletas. El uso de muletas está indicado en el caso de lesión o debilidad
de los miembros inferiores en los que no es recomendable descargar el peso del cuerpo sobre
ningún miembro. Antes de comenzar a deambular, el paciente debe adoptar la posición idónea,
para lo que se colocará de pie con las muletas separadas unos 15 cm. por delante y a los lados de
cada pie (posición de trípode).
Marcha alterna en cuatro puntos. El paciente no puede sostener todo su peso sobre
las extremidades inferiores. Distribuye el peso entre las piernas y las muletas. Adelanta
la muleta derecha una distancia de 15-20 cm. (o hasta que el paciente se encuentre
seguro). Se adelanta el pie izquierdo, hasta el nivel de la muleta. Se adelanta la muleta
izquierda y para finalizar, se adelanta el pie derecho.
Marcha en tres puntos. El paciente puede soportar el peso sobre una pierna y
sostenerlo parcialmente con la otra. Adelantar ambas muletas y la pierna más débil.
Adelantar luego la pierna más fuerte.
Marcha alternante entre dos puntos. El paciente no puede soportar el peso con las
piernas, pero tiene fuerza en los brazos. Adelantar la muleta izquierda y el pie derecho
al mismo tiempo. Adelantar la muleta derecha y el pie izquierdo al mismo tiempo.
Marcha oscilante o de balanceo. El paciente no puede soportar el peso sobre una
pierna, pero tiene fuerza y coordinación muscular. Adelantar las dos muletas al mismo
tiempo. Levantar el peso corporal con los brazos y balancearlo hasta alinearlo con las
muletas o bien más allá de las muletas.
Técnica para el uso de bastones. El empleo de bastones proporciona apoyo y seguridad al
caminar y disminuye el esfuerzo que tiene que realizar el paciente para desplazarse.
Se lleva en el lado más fuerte del cuerpo para repartir el peso del cuerpo entre la pierna más débil
y el bastón.
Cogiendo el bastón con la mano del lado no afectado, poner el bastón a unos 10 cm, de
la pierna no afectada, distribuir el peso entre los pies y el bastón. A continuación, se
desplazará el peso a la pierna no afectada y se moverá el bastón unos 10 cm, por
delante del cuerpo. Mover el pie o pierna afectada hacía delante de forma que quede
paralelo con el bastón.
Desplazar el peso a la pierna no afectada por delante del bastón y al bastón. Mover la
pierna no afectada por delante del bastón. Si se ha dado correctamente este paso el
talón quedará ligeramente más allá del extremo del bastón. Adelantar la pierna
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afectada de forma que quede paralela a la otra pierna.
El empleo del bastón está indicado en pacientes con lesiones unilaterales, pérdida del equilibrio o
problemas inflamatorios en una articulación, que ocasiona dolor al apoyar y necesita descarga,
pero está contraindicado si la lesión es bilateral, en cuyo caso se emplean muletas o andadores.
La longitud del bastón debe adaptarse a la talla del paciente y debe extenderse desde el trocánter
mayor del fémur hasta el suelo. El extremo para su apoyo debe tener un regatón de goma para
evitar resbalar en algunos suelos.
Uso de grúas o transfer.
Las tablas de transferencia se colocan entre las dos superficies y se desliza al paciente sobre
ellas mediante una sábana, evitando levantar al paciente a pulso..
Los discos de transferencia son discos giratorios que se colocan en el suelo con los pies del
paciente sobre el disco, permitiendo girar 90º al paciente, sin que el profesional tenga que hacer
movimientos de giro. El paciente debe tener la capacidad de mantenerse de pie, aunque sea con
ayuda.
Las grúas son dispositivos metálicos que por medio de una bomba hidráulica y de determinados
complementos permiten la elevación, transporte y acomodamiento de personas en diferentes
lugares.
Traslado en camilla.
Colocarse detrás de la cabeza del paciente, empujando la camilla de tal forma que los pies del
paciente vayan por delante. De esta forma se evita que sea golpeada la cabeza del paciente.
Al entrar en el ascensor, el profesional camina hacia atrás, entra primero y pasa la cabecera de la
camilla saliendo primero el profesional tirando de la camilla por los pies.
Para subir por una superficie con pendiente, el profesional gira la camilla para que ambos se
encuentren de espaldas a la pendiente y se asciende tirando de la camilla.
Una conjunción es una forma de trasladar al paciente, que se describe con la posición del
camillero y garantiza la comodidad y seguridad del paciente.
Conjunción A. Se utiliza para pacientes leves, conscientes y orientados. La realiza un
camillero.
Conjunción B. Se utiliza para trasladar pacientes graves, inconscientes, desorientados y
para cualquier paciente que se tenga dudas. La realiza un solo camillero.
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Conjunción Y. La camilla es guiada por 2 camilleros. Se utiliza cuando la cama es muy
pesada o el paciente está en estado crítico. También se utiliza para el traslado de
cadáveres o éxitus.
Traslado en silla de ruedas.
Para transportar a un paciente en silla de ruedas se empuja desde atrás, excepto cuando se sale o
entra en el ascensor. Al entrar en el ascensor, se tira de la silla hacia atrás desde el interior del
ascensor. Para salir, se da la vuelta a la silla dentro del ascensor, se sale y se tira de ella hacia
fuera.
Al subir una rampa, si está poco inclinada se lleva como en el llano, empujando. Pero si la rampa
está inclinada, se inclina la silla hacia atrás situándose detrás de ella, con la espalda en dirección
al recorrido, tirando al caminar de espaldas.
Al atravesar una puerta, se tira de la silla excepto si se abre por dispositivo electrónico, que se
empujará. Transporte de pacientes.
La denominación de transporte sanitario se refiere a aquel medio que se emplea para el
desplazamiento de personas enfermas, accidentadas o que por cualquier razón sanitaria precisan
un vehículo especial acondicionado para la situación.
Se pueden clasificar los transportes dependiendo del carácter del transporte, urgencia vital y
según el medio de transporte.
A) Según el Carácter del Transporte:
- Transporte Primario: es el que se realiza desde el lugar donde se ha
producido la emergencia: domicilio, trabajo, carretera, etc. hasta el hospital de
referencia del paciente. Se denomina primario por ser el primer contacto que el paciente
tiene con los equipos sanitarios y no por el medio de transporte que emplea o por la
gravedad del accidente.
- Transporte Secundario: es el que se realiza entre dos centros sanitarios. Los
medios empleados pueden ser variados: se puede emplear para trasladar a un paciente
de un centro a otro para tratamiento o cuidados específicos, realizar prueba diagnóstica,
traslado al centro que le corresponda, traslado a centro concertado privado, etc.
- Transporte Terciario: dentro del propio centro: traslado desde unidad de
hospitalización a otra planta a realizar prueba diagnóstica o complementaria, es el más
habitual, requiere un personal menos específico y está menos protocolizado.
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B) Según la Urgencia Vital:
- Transporte Emergente: es el transporte de emergencia en pacientes con atención
sanitaria inmediata que están en situación de riesgo vital inminente. Se realiza sin
demora y con una prioridad absoluta, desde que se da el aviso.
- Transporte Urgente: para pacientes con patologías con riesgo vital o una
disfunción orgánica grave. Aunque en principio no de forma inmediata, está su vida en
peligro o pueden aparecer secuelas invalidantes. Es un traslado que se debe realizar con
prontitud pero que se puede demorar unas horas al ser trasladado tras restablecer una
indicación bien diagnóstica o terapéutica y cuando se han estabilizado las funciones
vitales.
- Transporte Demorable: son todos aquellos que no precisan activar de forma
inmediata los sistemas de transporte. Estos se dividen en:
- No urgentes: son los que se realizan en pacientes cuya situación clínica
es estable.
- Programados: se realizan a centros sanitarios de forma periódica:
radioterapia, rehabilitación, hemodiálisis, etc.
C) Según el Medio Empleado:
Las distancias menores de 150 km. se suelen realizar en ambulancia, 150-300 km. en
helicóptero y más de 300 km. en avión. El barco y el tren se emplean para situaciones
especiales.
1. Terrestre: se realiza en vehículos especialmente acondicionados, denominados
ambulancias. El transporte sanitario será de diferente tipo de vehículos: ambulancias
asistenciales, no asistenciales y colectivas.
Asistenciales: están acondicionadas para permitir asistencia técnico-sanitaria en
ruta.
Pueden ser:
Asistenciales para soporte vital avanzado o ambulancias medicalizadas:
deben llevar al menos un Técnico de Transporte Sanitario, un médico y un
ATS/DUE con capacidad demostrable en transporte asistido, técnicas de
reanimación y de soporte vital avanzado.
Asistenciales para soporte vital básico o no medicalizadas: deben llevar un
conductor y al menos otra persona con formación adecuada para prestar
cuidados de soporte vital básico y de enfermería.
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No Asistenciales: destinadas al traslado de pacientes en camilla y que salvo
mínimos establecidos no tendrán que estar específicamente acondicionadas ni
dotadas para asistencia en ruta. El único personal que llevan es un técnico en
emergencias y a veces un ayudante, el equipo será u maletín de primeros
auxilios y material de soporte vital básico.
Colectivas: para transporte colectivo de pacientes sin carácter de urgencia ni
de enfermedades infecto-contagiosas. Dispondrán de furgón con capacidad
máxima de 9 plazas.
2. Aéreo: helicóptero (con dotación de un piloto, un médico con cualificación, un
ATS/DUE experimentado en cuidados y transporte de enfermos críticos), avión
sanitario o de línea regular adaptado para alojar enfermo.
3. Marítimo: se puede realizar en barco-hospital o en embarcación rápida cuando
ocurra el accidente en el mar y no se pueda emplear un helicóptero.
Posiciones de traslado de pacientes.
Las posiciones básicas de traslado son:
1. Tronco semiincorporado como Fowler o semifowler: patologías respiratorias
y traumatismos craneoencefálicos.
2. Decúbito Supino: posible traumatismo medular. Decúbito supino con piernas
flexionadas: enfermos con dolor o traumatismos abdominales.
3. Posición antishock: pacientes con síncope o que pueden desarrollar un shock
hipovolémico, hipotensión, hipoglucemia.
4. Morestín: sujeción axilar y pélvica, en TCE y fractura de columna.
5. Lateral de seguridad o Sims: paciente con bajo nivel de conciencia, despejar
vía aérea, prevenir aparición y aspiración vómitos.
6. Decúbito lateral izquierdo: embarazadas a partir de los 6 meses para evitar el
síndrome de hipotensión en decúbito supino por compresión del útero sobre la vena
cava inferior.
Contención mecánica o física.
Consiste en el uso de un dispositivo físico para restringir los movimientos de una parte del
cuerpo o impedirlos en su totalidad con el objetivo de prevenir las actividades físicas que puedan
poner en situación de riesgo o en peligro de lesión al enfermo o a otras personas de su entorno.
Siempre debe autorizarse por el médico por escrito, en la hoja de órdenes médicas.
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Sólo debe aplicarse si no existen otras medidas alternativas que puedan solucionar el problema,
siendo una actuación sanitaria. Su duración será tan breve como sea posible, para dar paso,
cuando el estado del paciente lo permita a otras medidas terapéuticas psicofarmacológicas.
Previa indicación firmada por el médico en los cuidados a administrar, el personal de enfermería
realiza el procedimiento de contención, con la presencia de celadores. Se debe informar al
paciente de las medidas a tomar, que debe conocer la prescripción y el motivo. Si es una persona
incapaz, se consultará a los familiares o personas vinculadas para solicitar su consentimiento.
El número de personas óptimo para realizar la contención es de 5, una persona para sostener cada
extremidad y otra para sujetar la cabeza. Un miembro del equipo, generalmente enfermera,
dirigirá la contención.
Se tumbará al paciente en decúbito supino con la cabecera elevada al menos 30º y sin almohada
para permitir el contacto con el medio, salvo cuando haya descenso del nivel de conciencia o
riesgo de aspiración pulmonar en que se colocará en decúbito lateral izquierdo.
En caso de inmovilización total (de 5 puntos) se colocarán en primer lugar las correas de la
cintura, después de miembros inferiores y por último los miembros superiores.
En caso de inmovilización parcial (de 4 puntos), se inmoviliza la cintura, extremidades
inferiores y una de las extremidades superiores.
En caso de inmovilización parcial (de 3 puntos) se efectuará en forma diagonal, brazo
izquierdo y pierna derecha o brazo derecho y pierna izquierda, tras la inmovilización del tronco
mediante el cinturón ancho abdominal.
Las piernas se sujetarán a nivel de los tobillos y los brazos a nivel de las muñecas.
En un paciente con contención se debe aumentar la atención del mismo. Debe ser observado al
menos cada 15-30 minutos. El médico responsable evaluará al paciente en las primeras cuatro
horas. En general, la duración máxima es de 8 horas. Si se mantiene la indicación de la
contención, se debe indicar verbalmente y por escrito.
Caídas.
La OMS define la caída como “consecuencia de cualquier acontecimiento que precipite al
paciente al suelo en contra de su voluntad”. Esta precipitación suele ser repentina, involuntaria e
insospechada y puede ser confirmada por el paciente o por un testigo.
El riesgo de caídas se mide mediante la escala de J. H. Downton.
La escala de Tinetti es una escala doble, de marcha y de equilibrio utilizada para valorar el
riesgo de caídas en el anciano.
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