La educación es un proceso continuo de aprendizaje y desarrollo que abarca desde la infancia
hasta nuestra fase adulta,
y que se lleva a cabo tanto en contextos formales (como escuelas y universidades) como
informales (familia, comunidad, trabajo).
Componentes Fundamentales del Sistema Educativo
a. Currículo
Definición: Conjunto de objetivos, contenidos, metodologías y criterios de
evaluación que guían el proceso educativo.
Diseño Curricular: Implica la selección y organización de contenidos relevantes y
actualizados.
b. Metodologías de Enseñanza
Métodos Activos: Estrategias como el aprendizaje basado en proyectos, el
aprendizaje cooperativo, y el aula invertida.
Tecnologías Educativas: Uso de TICs (Tecnologías de la Información y
Comunicación), plataformas de aprendizaje en línea, y recursos digitales.
c. Evaluación del Aprendizaje
Evaluaciones Formativas: Evaluaciones continuas que proporcionan
retroalimentación para mejorar el aprendizaje.
Evaluaciones Sumativas: Evaluaciones que miden el logro de los objetivos al final
de un período de instrucción.
d. Formación y Desarrollo Profesional Docente
Capacitación Inicial: Programas de formación docente en instituciones de
educación superior.
Desarrollo Profesional Continuo: Talleres, cursos de actualización y programas de
perfeccionamiento para docentes en ejercicio.
Considerando lo anterior, siempre se debe tener presente que para
estructurar un currículum es necesario tomar en cuenta lo que se debe
enseñar y lo que los estudiantes deben aprender.
¿Qué enseñar-aprender?
¿Cuándo enseñar-aprender?
¿Cómo enseñar-aprender?
¿Qué, cómo y cuándo evaluar los aprendizajes?
Las fuentes del currículum surgen de las diferentes teorías curriculares en
el intento de articular posiciones con respecto a las necesidades de una
sociedad y su cultura, para que con ello se puedan seleccionar los
contenidos de valor y los necesarios para alcanzar las metas formativas de
sus estudiantes.
2.1 Las fuentes curriculares
Las fuentes curriculares son fundamentos de los cuales se derivan los principios que
orientan el diseño curricular, así como su desarrollo y evaluación.
Las fuentes curriculares llevan a responder las siguientes preguntas, de acuerdo con
Casarini (2019):
¿Por qué y Plantear las finalidades y propósitos generales del proyecto curricular
para qué
enseñar-
y orientar su desarrollo.
aprender?
¿Qué Seleccionar y organizar los contenidos (conceptos, teorías, principios,
enseñar- datos, técnicas, procedimientos, habilidades y destrezas, herramientas,
aprender? actitudes y valores) cultural y socialmente válidos y necesarios.
¿Cuándo Jerarquizar y secuenciar los objetivos y contenidos curriculares. Esto
enseñar- lleva a definir qué se cubre primero, qué después, en qué orden, y las
aprender? razones de ello.
Desarrollar un planteamiento psicodidáctico sobre los procesos de
¿Cómo
enseñanza-aprendizaje, de acuerdo con las áreas del conocimiento
enseñar-
(disciplinas), adecuándolas a los momentos o etapas particulares del
aprender?
estudiante (niño, adolescente o adulto).
¿Qué,
cuándo y Vincular la evaluación con los fines, contenidos y la metodología de
cómo enseñanza-aprendizaje.
evaluar?
Las fuentes del currículum (Casarini, 2019) son una herramienta para
el diseñador que le permiten articular posiciones sobre cuatro aspectos
de la realidad educativa:
Las
fuentes del La sociedad y la cultura (fuente sociocultural).
currículum La enseñanza y el aprendizaje (fuente psicopedagógica).
El conocimiento y especialización, y el trabajo (fuente
epistemológica).
Políticas educativas (fuente institucional).
La Universidad América Latina (2021) propone el siguiente modelo para integrar las
fuentes curriculares:
Figura 2.1. Finalidad educativa
Universidad América Latina. (2021). Diseño y Evaluación Curricular. Recuperado de
[Link]
Por otro lado, cada una de las preguntas formuladas en la tabla anterior supone un conjunto
de problemas que deberán ser resueltos por los diseñadores del currículum, por lo que
deben acudir a diversas fuentes como “nutrientes” de la tarea alrededor del currículum:
Figura 2.2. Fuente sociocultural
Universidad América Latina. (2021). Diseño y Evaluación Curricular. Recuperado de
[Link]
Casarini (2019) plantea que el currículo es una construcción que parte del saber pedagógico
donde se integran diferentes fuentes de saberes y conocimientos, entre ellos encontramos
las siguientes:
Fuente psicopedagógica
Fuente epistemológica
Fuente social
Fuente filosófica
La fuente psicopedagógica es la parte central del currículum, ya que en esta yace el proceso
de enseñanza-aprendizaje donde se analiza y determina el rol del docente y el estudiante.
Los aprendizajes están vinculados a los contenidos educativos. Las teorías de aprendizaje
ponen énfasis en algunos tipos de aprendizaje.
La fuente psicopedagógica proporciona información sobre cómo aprenden los estudiantes y
cómo construyen los conocimientos científicos. El interés por conocer el proceso de
adquisición de las ideas ha sido objetivo de la investigación desde hace mucho tiempo, por
lo que Casarini (2019) hace hincapié en las aportaciones más significativas de los últimos
años:
La concepción conductista: se puede enseñar todo con programas organizados
lógicamente.
Investigaciones de Kuhn (1975) y de Toulmin (1977): sobre la importancia de la
investigación científica y la evolución de los conceptos en la sociedad.
La teoría de Piaget: explica cómo se produce el conocimiento donde se considera el
aprendizaje como un proceso constructivo interno, personal y activo que toma en
cuenta las estructuras mentales del que aprende.
La teoría de Vigotsky: donde se aprende en interacción con los demás y se produce
el desarrollo cuando se controla el proceso y se integran las nuevas competencias a la
estructura cognitiva.
La teoría de Ausubel (aprendizaje significativo): a través de la enseñanza se
producen variaciones en las estructuras conceptuales por medio de dos procesos de
diferenciación progresiva y reconciliación integradora.
La metacognición (estrategias de aprendizaje o técnicas de instrucción): se basa
en el conocimiento sobre la propia capacidad de conocer y la capacidad de controlar y
regular el proceso de aprendizaje personal.
La fuente epistemológica-profesional dirige al diseñador a la selección sobre los contenidos
relacionados con un saber y un saber hacer específico.
El saber conjunta las disciplinas de conocimiento que fundamentan el plan curricular a un
nivel educativo específico y para una formación determinada. Esto implica qué se debe
conocer y qué prácticas específicas se deben realizar para garantizar su aplicación, no solo
en el contexto escolar o de aprendizaje, sino en el externo o profesional-social.
Un ejemplo de la presencia de esta fuente epistemológica es observable dentro de un plan
de estudios como el de arquitectura, cuando se define que el arquitecto, para diseñar y
representar espacios y sus dimensiones, requiere aprender a dibujar y eso genera uno o
varios talleres de dibujo donde debe practicar para dominar la técnica.
En la formación del arquitecto, que debe ser capaz de diseñar estructuras de concreto y
hormigón para el desarrollo de sus proyectos arquitectónicos, se plantea que el plan de
estudios cubra el campo del diseño de estructuras, que implica conocimientos de
matemáticas y cálculo integral, y que previamente se hayan desarrollado conocimientos y
habilidades en el ejercicio de la resistencia y mecánica de materiales.
El aspecto epistemológico aborda el problema del conocimiento humano y los criterios para
clasificar los contenidos que se elaboran en las diversas disciplinas; además, permite
conocer la gran diversidad de tipos de saberes que se han creado a lo largo de la historia,
darles significado y producir conocimiento científico, artístico o técnico, entre otros.
De acuerdo con Casarini (2019), la escuela y la sociedad se vinculan por medio de las
funciones sociales importantes, entre ellas la socialización de nuevas generaciones y su
preparación para las futuras responsabilidades dentro de una organización del trabajo y de
los roles sociales. Por lo tanto, la educación, o la escuela en sí, forma parte de una sociedad
y educa para ella, ya que se transmiten conocimientos, técnicas y procedimientos, valores
sociales e ideologías dominantes.
Esta fuente revisa cuáles son las necesidades o requerimientos sociales y culturales en el
contexto de la institución educativa o escuela. La escuela atiende las intenciones educativas
de la sociedad, dependiendo de sus necesidades de desarrollo, y el currículum es el
elemento mediador entre institución educativa y sociedad, a través del cual se logran los
propósitos preestablecidos, es decir, las demandas socioculturales son las que determinan el
currículo.
Las demandas que dirige la sociedad a la escuela son el conjunto de conocimientos, valores,
actitudes, habilidades, técnicas, valores, ideologías y destrezas que llevan a la inserción y
socialización del estudiante dentro de los cánones culturales de un grupo social
determinado. Los retos de la época actual pueden enfrentarse desde la prospección de la
educación como agente de desarrollo, esto se refiere a las cualidades, actitudes, conductas y
conocimientos que permiten crear un ámbito cívico, apto para que se respeten los
particularismos y se compartan valores comunes.
Un ejemplo de cómo responde la escuela a las demandas de la sociedad es cuando en un
plan de estudios se imparte el curso de ética, donde no solo se ven aspectos de la ética
inherentes a la profesión, sino a los valores intrínsecos del ser humano, con el interés de
fomentarlos y practicarlos. De esta manera, las instituciones educativas se convierten en
responsables de formular el currículum. En primer término, atienden a las metas específicas
para el estudiante que lo llevan a conformar un tipo de sociedad predeterminada, de
acuerdo con los valores socioculturales vigentes en esa comunidad. Estos valores pueden
ser conservadores cuando el interés es salvaguardarlos y mantenerlos prevalecientes o, por
el contrario, se pueden perseguir nuevos que propicien el cambio de la sociedad.
El aspecto pedagógico integra el concepto de la enseñanza a nivel teórico y práctico, es
decir, la aportación de contenido temático de la disciplina o campo de conocimiento;
además, establece aquellas prácticas requeridas para generar tal conocimiento o su
aplicación. También establece lo que el docente debe conocer y cuál debe ser su práctica
docente.
Es importante destacar que la forma en que se da el aprendizaje humano es muy variada.
Esa es la razón de que existan diferentes teorías de aprendizaje que pretenden responder a
las diferentes necesidades de los estudiantes desde su corriente de pensamiento. A la hora
de diseñar un currículo es necesario recordar que algunas teorías tienden a poner mayor
énfasis en algunos tipos de aprendizaje y omitir otros.
De acuerdo con múltiples teóricos, para que un currículum sea efectivo se deben tomar en
cuenta diferentes teorías de aprendizaje y no una sola. Esto lo reafirma Casarini (2019) al
mencionar que, desde la perspectiva tanto del currículum como de la didáctica, el
conocimiento sobre los procesos de aprendizaje debe cumplir dos condiciones:
1. Abarcar los distintos tipos y procesos de aprendizaje con una perspectiva holística e
integral.
2. Demostrar la relación de los hechos y el aprendizaje obtenido tanto en el aula como en
un laboratorio, con la experiencia de cada estudiante.
2.1 Las tradiciones curriculares
De acuerdo con Casarini (2019), existen cuatro concepciones sobre el currículo que
determinan la forma de su diseño:
1. Como estructura organizada de conocimiento: es la más clásica y permanente de
las concepciones. Pone énfasis en el aspecto académico.
o Centra al conocimiento como eje de la educación.
o Planea el conocimiento como permanente, esencial y verdadero.
o La escuela debe transmitir el conocimiento.
o El estudiante desarrolla la inteligencia por el conocimiento.
o Las disciplinas del conocimiento son la fuente de conocimiento.
2. Como base de las experiencias de aprendizaje: incluye al estudiante dentro de la
ecuación tomando en cuenta lo que debe aprender para integrarse a su medio.
o Destaca la adquisición y desarrollo de habilidades, capacidades y destrezas.
o Amplía el concepto de contenidos.
o Incluye experiencias de aprendizaje que se basan en las áreas del desarrollo
cognitivo, psicológico, social y físico del estudiante, desde el inicio de la
escolarización.
o Prefiere los procesos psicológicos del estudiante sobre los sociales o los
conocimientos.
o Orienta sobre los procesos de aprendizaje.
o La enseñanza se basa en el aprendizaje del estudiante.
3. Como sistema tecnológico de producción: implica la formulación de objetivos de
aprendizaje de forma estructurada. Su creador es Bobitt, el padre moderno del
currículo.
o Visualiza a la escuela como un sistema de producción.
o Destaca la eficiencia y calidad de los resultados visibles en el comportamiento.
o Interesan los resultados más que los medios.
o Es un medio para lograr los fines.
o Los objetivos se determinan antes.
o El resto de los componentes son instrumentos para el logro de los objetivos o
fines.
o Cubre la necesidad de controlar procesos educativos masivos.
o Favorece la división del trabajo.
o Da al docente un papel de ejecutor de programas.
o Brinda una visión estructurada del currículum.
4. Como reconstructor del conocimiento: lo ubica en el contexto institucional, que es
puente entre la teoría y la práctica. Recupera la dimensión histórica, política, social, y
cultural del currículo.
o Visualiza la puesta en práctica como un factor importante.
o Incluye al docente como investigador de la acción y sus procesos de enseñanza
personales.
o El docente ejerce los tres papeles: planea, ejecuta y evalúa.
o Es un proyecto integral, flexible y global.
o No distingue entre instrucción y currículum.
o Los elementos del plan de estudio se retroalimentan: intención, desarrollo y
aplicación.
o Los fines son solo guías de aprendizaje y enseñanza.
o Tanto el estudiante como el docente tienen un papel en el contexto.
En general, estas formulaciones sobre el currículum se centran en dos posturas, teoricista y
pragmatista. La primera centra su importancia en la teoría sobre la práctica, mientras que la
segunda centra la importancia en la práctica sobre la teoría. La elección de la postura
proviene de las fuentes curriculares.
Existen tres tipos de currículo educativo, entre ellos tenemos el formal, real (vivido) y
oculto (Universidad América Latina, 2021).
Cuando se habla de un curriculum formal nos referimos a un plan de estudios que consiste
en una planeación del proceso de enseñanza-aprendizaje que se basa en una estructura
académica, administrativa, legal y económica. Tanto el plan de estudios como los
programas de cursos se deben presentar en un documento que debe incluir lo siguiente:
Objetivos generales y particulares de aprendizaje.
Organización y secuencia de contenidos.
Actividades de aprendizaje y estrategias de enseñanza.
Modalidades de evaluación
Distribución del tiempo.
En síntesis, el plan de estudios y los programas son documentos utilizados como guías que
contienen las finalidades, contenidos y acciones que se deben llevar a cabo por parte del
docente y sus estudiantes.
El currículum real (o vivido) es cuando el currículum formal se pone en práctica y
requiere la contrastación y ajuste entre un plan curricular y la realidad del aula.
El currículo oculto, de acuerdo con Mujica (2022), es aquel que es menos evidente en el
salón de clases, ya que representa información, conceptos o clases a los que los estudiantes
no están expuestos. Suelen ser lecciones derivadas de la cultura de la escuela, así como
comportamientos y actitudes esperadas.