Jeffry Gomez Moreira
Antibióticos
Los antibióticos son medicamentos que combaten las infecciones bacterianas en
personas y animales. Funcionan matando las bacterias o dificultando su crecimiento y
multiplicación.
Los antibióticos se pueden tomar de diferentes maneras:
Por vía oral (por la boca): Pueden ser pastillas, cápsulas o líquidos
Tópicamente: Puede aplicarse en crema, aerosol o ungüento que se ponga en
la piel. También podría ser un ungüento para los ojos, gotas para los ojos o
gotas para los oídos
A través de una inyección o por vía intravenosa: Esto suele utilizarse para
infecciones más graves
Este tipo de fármacos actúan impidiendo que las bacterias se reproduzcan o bien
destruyéndolas. No todos los tipos de antibióticos son iguales, existen antibióticos de
distintas clases, diseñados para combatir diferentes tipos de bacterias.
Lo que no mucha gente sabe, es que los antibióticos tratan las enfermedades de
tipo bacteriano, no las virales, pues estas últimas están causadas por virus, unos
microorganismos distintos a las bacterias.
Algunas de las infecciones más frecuentes de tipo viral, y que por tanto no deben ser
tratadas con antibióticos son:
La mayoría de los dolores de garganta y de tos
Resfriado
Gripe
Bronquitis
Gastroenteritis de origen viral
Algunas infecciones de los senos paranasales
Ciertas infecciones de oído
Una infección puede comenzar como una infección bacteriana. O una infección
bacteriana puede seguir a una infección viral que no mejora. Cuando una infección
viral no mejora después de 10 días o más, o cuando una infección viral comienza a
mejorar y luego empeora inesperadamente, podría haber una probabilidad mayor de
una infección bacteriana.
Una infección bacteriana suele afectar una sola zona parte del cuerpo, como los senos
paranasales, los pulmones, los oídos o las vías urinarias. Las infecciones bacterianas
comunes incluyen sinusitis, neumonía, faringitis estreptocócica, otitis e infecciones de
la vejiga. Si no se trata, una infección bacteriana puede extenderse al torrente
sanguíneo. Esta afección se llama bacteriemia.
¿Cómo Actúan los Antibióticos?
Jeffry Gomez Moreira
Los antibacteriales luchan contra las bacterias infecciosas en el cuerpo. Atacan el
proceso de la enfermedad al destruir la estructura de las bacterias o su capacidad de
dividirse o reproducirse. Los científicos con frecuencia ordenan los antibacterianos por
categorías de la siguiente manera:
Algunos antibacterianos (por ejemplo, penicilina, cefalosporin) matan las
bacterias absolutamente y se llaman bactericidas. Pueden atacar directamente
la pared de la célula bacterial, que lesiona la célula. Las bacterias ya no
pueden atacar al cuerpo, lo que evita que estas células hagan más daño dentro
del cuerpo.
Otros antibacterianos (por ejemplo, tetraciclina, eritromicina) bloquean el
crecimiento y reproducción de las bacterias. Con frecuencia se llaman
antibióticos bacteriostáticos, evitan que los nutrientes lleguen a la bacteria, lo
que les impide dividirse y multiplicarse. Debido a que se necesitan millones de
bacterias para continuar con el proceso de la enfermedad, estos antibióticos
pueden detener la infección y darle al sistema inmunológico del cuerpo tiempo
para atacar.
¿Cuándo se utilizan Antibióticos?
Los antibióticos se utilizan para tratar las infecciones causadas por bacterias, unos
microorganismos unicelulares que pueden provocar enfermedades en los seres vivos.
Cualquier antibiótico no sirve para tratar cualquier enfermedad bacteriana. Esto se
debe a que, como hemos comentado, cada tipo de bacteria tiene unas características
concretas, y por eso necesita un antibiótico específico.
Los antibióticos se agrupan en clases, en función a sus propiedades, su estructura
química, su espectro de acción y el tipo de bacterias que combaten.
Una de las clasificaciones más conocida es la clasificación en función al espectro de
acción, en este sentido podemos diferenciar dos tipos de antibióticos:
Amplio espectro: antibióticos que actúan sobre muchas especies diferentes
de bacterias.
Espectro reducido: antibióticos que actúan sobre un grupo reducido de
especies bacterianas.
Los antibióticos pueden dividirse en grupos con características similares. Cada grupo
puede englobar fármacos naturales (se encuentran en la naturaleza) o semisintéticos
(partiendo de un determinado antibiótico se modifica su composición química para
mejorar sus propiedades). A continuación, enumeramos los principales grupos y los
antibióticos más comunes incluidos en cada uno de ellos:
Clase de antibiótico Antibióticos principales
Jeffry Gomez Moreira
Penicilina Amoxicilina, ampicilina.
Quinolonas Ciprofloxacino, levofloxacino, moxifloxacino.
Macrólidos Azitromicina, claritromicina, eritromicina.
Cefalosporinas Cefaclor, cefalexina, cefuroxima.
Tetraciclinas Doxiciclina.
Sulfonamidas Sulfametoxazol, trimetoprim.
Aminoglucósidos Gentamicina, tobramicina.
¿Cómo usar Antibióticos correctamente?
Cuando tome antibióticos, es importante que sea de manera responsable:
Siempre siga las instrucciones cuidadosamente: Termine su tratamiento incluso
si se siente mejor. Si deja de tomarlos demasiado pronto, algunas bacterias
pueden sobrevivir y volver a infectarle
No guarde sus antibióticos para después
No comparta antibióticos con otras personas
No tome antibióticos recetados para otra persona: Esto puede retrasar el mejor
tratamiento para usted, enfermarlo aún más o causar efectos secundarios
¿Cuáles son las consecuencias del mal uso de los Antibióticos?
Es fundamental ser conscientes de que si tomo un antibiótico cuando presento una
infección viral no curaré la infección viral ni veré una mejora de los síntomas, pero
además existen efectos altamente contraproducentes como:
Se genera resistencia al antibiótico.
No evita que otras personas se contagien.
Puede provocar efectos secundarios.
Determinados antibióticos pueden alterar la flora intestinal o debilitarte.
Jeffry Gomez Moreira
Del mismo modo, también es perjudicial cambiar la dosis prescrita, pues además de
los anteriores efectos, puede causar toxicidad. Esto es aplicable a todo tipo de
fármacos, no solo a los antibióticos. La respuesta de cada persona a un medicamento
depende de varios factores, entre ellos el genético. También es fundamental seguir las
recomendaciones del prospecto y las indicaciones del médico a la hora de tomarlos.
¿Qué efectos Secundarios pueden tener los Antibióticos?
Los antibióticos salvan muchas vidas y es imprescindible administrarlos para tratar
infecciones bacterianas. Sin embargo, automedicarse con ellos es una práctica que
tiene serias consecuencias negativas, ya que, además de generar resistencias,
también nos expone de forma innecesaria a ciertos efectos secundarios que pueden
provocar algunos medicamentos antibióticos, como, por ejemplo:
Mareos.
Náuseas.
Sarpullido.
Reacciones alérgicas de distinta gravedad.
Alteran el microbiota pudiendo causar:
o Diarrea.
o Infecciones por hongos (candidiasis).
o Infección por la bacteria Clostridium difficile, que puede dañar el colon y
llegar a causar la muerte.