0% encontró este documento útil (0 votos)
65 vistas4 páginas

El Pecado

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
65 vistas4 páginas

El Pecado

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL PECADO

1 Juan 3.4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la
ley.
El pecado es esa mancha con que nace todo hijo de Adán que le conduce a aquello que destruye el
carácter y corrompe el corazón.
El hombre no es pecador porque peca, sino que peca porque en su esencia es pecador. Ej. Caín,
generación de Noé, La torre de Babel,… Tendemos al pecado en cada área de nuestra vida.
El pecado es parte intrínseca de todo hijo de Adán. Además, todos pecamos individualmente contra Dios
a lo largo de nuestra vida: Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos
3:23
 El pecado puede ser un acto de omisión, dejar de hacer lo que sabemos que Dios nos pide.
 Puede ser por ignorancia, Al no saber lo que Dios requiere de nosotros por no conocer
perfectamente su Palabra, fácilmente transgredimos sus demandas.
Pero no debemos satisfacernos con sólo admitir nuestra ignorancia y consecuentes pecados, debemos
seguir tres pasos:
1. Estudiar con mucho más cuidado la Palabra de Dios para llegar a conocer su ley.
2. Cuando confesamos al Señor nuestros pecados debemos pedirle perdón por los pecados de comisión y
de omisión.
3. Percatarnos de los recursos que tenemos para vencer el pecado (la oración, el Espíritu Santo, la
Palabra de Dios).
Leer Lucas 12:41-48
 Acción o comisión

El hombre ES pecador, y esa pecaminosidad se demuestra por sus actos particulares, El pecado
particular o personal es el acto de hacer, decir, pensar, imaginar cualquier cosa que no esté en perfecta
armonía y conformidad con la mente y la ley de Dios. Leer Mateo 5: 28
Cuando hablamos del pecado en su sentido general, nos referimos a la condición universal del hombre.
Nadie es perfecto en nuestro mundo presente, nadie lo fue en el pasado, y nadie lo será en el futuro
mientras este mundo exista, pero no debemos tomar eso como excusa para pecar. Todo los que
verdaderamente se arrepienten (apartarse del pecado) y cree en Jesús para el perdón de sus pecados
serán (redimidos, justificados y reconciliados).

Cuando consideramos lo mejor en el hombre que vemos que en cada uno hay un centro de orgullo e
interés propio que corrompe nuestros mejores logros y mancha nuestras mejores experiencias. Esto salta
cuando menos lo esperamos y de muchas maneras: en los celos que dañan nuestras amistades, en la
vanidad que sentimos al hacer alguna obra buena, en la fácil conversión del amor en concupiscencia, en
la mezquindad que nos hace menospreciar los esfuerzos de otros, en la distorsión de nuestro buen juicio
por nuestros egoísmos, en nuestro amor a la adulación, en el resentimiento de culpa, en nuestras fuertes
afirmaciones de altos ideales que jamás practicamos.
El ser humano carece de perfección. Los sabios y entendidos en el estudio de la Biblia usan la expresión
«depravación total» para explicar ese mal residente en el alma humana.
Dios pide de nosotros la honestidad. La mentira, aunque lo consideremos sin importancia, es un pecado
ofensivo ante Dios.
Términos Bíblicos para el pecado: hicieron lo malo Jue 2.11, desobediencia Rom 5.19, rebelión
Ex.23.21, transgresión 1Tim 2.14, iniquidad Lev 26.40; Tito 2.14, infracción de la Ley 1 Jn 3.4, delitos
Ef 2.1, impiedad Is 32.6, maldad 1 Jn 1.9, irreverentes 1 Tim 1.9, impío 1 Ped 4.18; Pr 11.31

Elementos de la definición del pecado


1-El pecado es un mal moral que se diferencia del mal natural. El mal moral (ej: asesinato) es una
rebelión personal contra Dios, y es lo que trajo el mal natural (ej: enfermedades).
2-El pecado en definitiva siempre se relaciona con Dios. Tiene consecuencias devastadoras en la
sociedad, en las relaciones y en el cuerpo, pero su problema central es que ofende a Dios y lo provoca a
ira.
3-Es quebrantar la ley de Dios en cualquiera de sus manifestaciones.
EL PECADO
4-El pecado está arraigado en nuestra misma naturaleza y las acciones pecaminosas revelan que
tenemos un corazón depravado. Mat 15.19
5-El pecado trajo como consecuencia una posición de culpabilidad delante de Dios y un estado de
corrupción en todos los seres humanos.

El hombre es un ser contaminado.


1 Juan 1.8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en
nosotros.
Los cristianos también pueden pecar, pero pasar por alto las consecuencias del pecado seria desastroso.
Al pensar en la desobediencia de nuestros primeros padres, ¿tiene Satanás toda la culpa? Y al meditar
en nuestro propio pecado, ¿a quién culpamos? El diablo me obligó a hacerlo!» decimos. Nuestra
tendencia natural es protegernos de culpabilidad y buscar a otro que lleve la condena.

Algunas personas se han atrevido a clasificar el pecado, en grande o pequeño, blanco o negro.
¿Quién determina lo que es pecado? ¿El hombre? , ¿La sociedad? ¿La ciencia? ¿Dios?
El hecho es que por pequeña que sea una transgresión a sus mandamientos, le ofende a Dios.

La biblia nos enseña en realidad cual malo somos, toda doctrina que le enseña al hombre a
satisfacerse y aceptarse tal como es conduce al error y al autoengaño, pues está basada en una perniciosa
ignorancia de lo que es el hombre en su esencia.
Cuando nos apartamos de la fidelidad a la Palabra de Dios, caemos en desobediencia que es el principio
de la
caída de la raza humana. Cuando no se tiene en cuenta la Palabra de Dios, se pierde todo el temor que se
le debe.
Está demás decir que nuestro proceder al pecar es igual. Consideramos la fruta prohibida. Atraídos por
lo que esa fruta nos promete, la deseamos. Pensamos en la Palabra de Dios que condena tal acción, pero
entra en el pensamiento la perversa tergiversación de que Dios es amor, que si pecamos Él nos
perdonará.

Santiago 1: 13-15 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no
puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia
concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el
pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Gen 6:5-6, 11-12


Al leer la Biblia hay que recordar que a los «hijos de fe» Dios los está preparando para el cielo, donde
no hay pecado, ni mancha, ni nada que sea imperfecto o que desagrade a Dios (Apoc 21.25–27).

Leyendo de la tierna e insistente lucha de Dios con su pueblo desobediente y rebelde, entendemos por
qué es tan exigente. Comprendemos también por qué le fue necesario darles las leyes y los
mandamientos. Entendemos por qué les mandó hombres como Moisés y Josué, David y los profetas.
Estos sirvieron de ejemplo; sirvieron de guías. Por medio de ellos Dios les enseñó sus caminos; por
medio de ellos los reprendió cuando eran desobedientes.

No nos gusta la foto que la Biblia nos da, y la tendencia es:


1. Evitar los textos bíblicos que tratan el tema del pecado y no estudiarlos.
2. Apuntar a pecados más horribles que los nuestros que vemos en nuestros vecinos, en criminales
locales,
en los gobiernos tiránicos, en las empresas explotadoras, etc.
3. Ver cómo arreglamos la comunidad y el mundo con programas sociales, en lugar de buscar remedio y
cura
para nuestro propio mal.

Mateo 7:1-5
EL PECADO
Si en algo jamás debemos engañarnos es sobre este tema del pecado. En primer lugar, porque Dios nos
ha dado un remedio completo y perfecto para vencerlo. En segundo, porque el pecado es el cáncer más
destructor del mundo, que inevitablemente traerá el terrible castigo de Dios. Ignorar su presencia y su
poder sobre nosotros es permitir que este enemigo, que está tan presente en la fortaleza de nuestro ser
nos destruya interna y eternamente. (Gal 5:16-17)

PARA CIERRE

Nos acordamos del cuento de la rana que se encontraba en una olla de agua. Prendieron el fuego y
empezó a calentarse el agua. Al principio la rana disfrutaba del agua tibia y sabrosa. Pero siguió
calentándose, y la rana no trató de saltar para salvarse. Murió a causa de su indiferencia al peligro en
que se encontraba.
Así es la persona que descuida este tema, que opina que el pecado es algo inocuo (que no hace daño
físico o moral) y rehúsa tratar con la realidad de esta terrible enfermedad que ha infectado a todo
hombre, mujer, viejo y joven.

La Ignorancia nos lleva a falsas Conclusiones


Se cuenta que un joven, que quería ser ordenado como pastor, a pesar de que no tenía
preparación bíblica, insistía en que se le examinara porque estaba seguro de su llamado al
ministerio.
Así fue que un grupo de pastores se reunió y procedieron a evaluar los conocimientos
bíblicos del candidato al pastorado.
La primera pregunta que se le hizo fue: «¿Cuál es tu libro preferido en la Biblia?»
Contestó:
—El evangelio según el Buen Samaritano.
Los pastores se miraron entre sí, y uno le preguntó:
—¿Nos podrías contar algo de lo que dice ese evangelio?
—Por supuesto —dijo el joven, y con gran entusiasmo
prosiguió:
EL PECADO
—Hubo pues un samaritano que salió camino a Jericó. Pasando por la ciudad se dirigió a
Jerusalén.Asu paso cayó entre ladrones. Estos le golpearon cuarenta días y
cuarenta noches y lo dejaron por muerto. Cuando pudo levantarse, parecía estar lleno de
mosto y tuvo hambre. Entonces los cuervos vinieron y le dieron de comer. Le traían
pan por la mañana y carne por la noche. Se levantó luego el samaritano de aquel lugar y
regresó a Jericó. Aconteció que entrando a Jericó, levantó sus ojos y vio a Jezabel
sentada sobre la muralla. Entonces dijo a los que estaban con él: «Échenla de la muralla.»
Y la echaron una vez. Y repitió: «Tírenla otra vez.» Y la tiraron hasta setenta veces siete.
De los restos recogieron doce cestas y fue grande su ruina.
Decidme, en el día de la resurrección, ¿de quién será ella esposa?

También podría gustarte