UNIVERSIDAD PRIVADA SAN JUAN BAUTISTA
ESCUELA PROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA
Integrantes:
➢ Arias Gonzales Alexandra
➢ Salas Lopez, Josep Renzo
➢ Bustinza Urco Maryori Flavia
➢ Docente:
Vicente
Materia:
Desastres y Emergencias
Sede: San Borja
Turno: Noche
Ciclo: VII
Lima-Perú
2024
Introducción
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es una condición psicológica grave que
afecta a millones de personas en todo el mundo, surgiendo como resultado de la
exposición a eventos traumáticos. Estos eventos, que pueden incluir desastres naturales,
conflictos bélicos, agresiones físicas o sexuales, y accidentes graves, dejan una huella
profunda en la psique de los afectados, manifestándose en una variedad de síntomas
debilitantes que interfieren significativamente con su vida diaria. La búsqueda de
tratamientos eficaces para el TEPT ha llevado al desarrollo de diversas intervenciones
terapéuticas, entre las cuales la Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos
Oculares (EMDR) ha emergido como una de las más prometedoras.
Desarrollada por Francine Shapiro en la década de 1980, la terapia EMDR se basa en la
idea de que los recuerdos traumáticos no procesados adecuadamente son la causa
principal de los síntomas del TEPT. A través de un protocolo estructurado que incluye la
estimulación bilateral, la terapia EMDR facilita el procesamiento de estos recuerdos,
ayudando a los pacientes a reducir su carga emocional y a integrar la información
traumática de una manera más adaptativa. Este informe tiene como objetivo proporcionar
una revisión exhaustiva de la terapia EMDR, analizando su eficacia y comparándola con
otras terapias para el TEPT, así como discutir los beneficios y limitaciones de su
aplicación en diferentes contextos.
1. Introducción al Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es una condición psicológica grave que se
desarrolla en respuesta a la exposición a eventos traumáticos. Estos eventos pueden
incluir experiencias como desastres naturales, accidentes graves, conflictos bélicos,
agresiones físicas o sexuales, y otras situaciones que amenazan la vida o la integridad
física. El TEPT se caracteriza por una serie de síntomas que se dividen en cuatro
categorías principales: reexperimentación, evitación, alteraciones en el estado de ánimo
y la cognición, y alteraciones en la reactividad y la alerta.
Reexperimentación incluye síntomas como flashbacks, donde el individuo siente que el
evento traumático está ocurriendo nuevamente, y pesadillas recurrentes. Los pacientes
también pueden experimentar pensamientos intrusivos sobre el evento, que pueden ser
desencadenados por recordatorios relacionados con el trauma.
Evitación se manifiesta cuando la persona hace esfuerzos significativos para evitar
pensamientos, sentimientos, conversaciones, actividades, lugares o personas que le
recuerden el trauma. Esta evitación puede llevar a un aislamiento social y una reducción
en la participación en actividades que anteriormente eran placenteras.
Alteraciones negativas en el estado de ánimo y la cognición se reflejan en síntomas
como la incapacidad para recordar aspectos importantes del evento traumático,
creencias negativas persistentes sobre uno mismo, los demás o el mundo, y una
disminución en el interés por actividades significativas. Estos síntomas pueden
contribuir a sentimientos de desapego o alienación de los demás, así como a una
incapacidad para experimentar emociones positivas.
Alteraciones en la reactividad y la alerta incluyen una respuesta de sobresalto
exagerada, hipervigilancia, irritabilidad, comportamiento imprudente o autodestructivo,
problemas de concentración y trastornos del sueño. Estos síntomas pueden causar un
deterioro significativo en el funcionamiento diario y la calidad de vida de los individuos
afectados.
El impacto del TEPT en la vida de los pacientes puede ser devastador, afectando no solo
su salud mental, sino también su bienestar físico, relaciones interpersonales, y capacidad
para trabajar o estudiar. Por lo tanto, es crucial identificar y tratar el TEPT de manera
efectiva para ayudar a los pacientes a recuperar una vida funcional y satisfactoria.
2. Descripción de la Terapia EMDR
La terapia EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing, por sus siglas en
inglés) es una intervención psicoterapéutica desarrollada por Francine Shapiro en la
década de 1980. Esta terapia se basa en la idea de que los trastornos psicológicos, como
el TEPT, son causados por recuerdos no procesados de eventos traumáticos. La terapia
EMDR facilita el procesamiento de estos recuerdos, ayudando a los pacientes a reducir
la carga emocional y a integrar la información traumática de manera más adaptativa.
Historia y Desarrollo de la Terapia EMDR
Francine Shapiro descubrió accidentalmente el efecto beneficioso de los movimientos
oculares sobre los pensamientos perturbadores mientras caminaba por un parque en
1987. Observó que mover los ojos de un lado a otro parecía reducir la intensidad
emocional de sus pensamientos negativos. Esto la llevó a desarrollar una serie de
protocolos y procedimientos que se convirtieron en la base de la terapia EMDR. Desde
entonces, la terapia EMDR ha sido ampliamente investigada y adoptada en la práctica
clínica en todo el mundo.
Mecanismos de Acción de EMDR
El mecanismo exacto por el cual la terapia EMDR funciona no se comprende
completamente, pero hay varias teorías. Una teoría sugiere que los movimientos
oculares y otros tipos de estimulación bilateral facilitan el procesamiento de la
información y la desensibilización de los recuerdos traumáticos al imitar el proceso de
sueño REM, durante el cual se cree que el cerebro procesa las experiencias del día. Otra
teoría propone que la estimulación bilateral ayuda a reducir la intensidad emocional de
los recuerdos traumáticos al activar simultáneamente ambos hemisferios cerebrales, lo
que permite una integración más efectiva de la información perturbadora.
Procedimiento y Fases de la Terapia EMDR
La terapia EMDR se realiza en ocho fases, cada una de las cuales tiene un propósito
específico en el proceso de tratamiento:
Historia clínica y planificación del tratamiento: En esta fase, el terapeuta recopila
información sobre la historia del paciente y los eventos traumáticos que han contribuido
a su TEPT. Se establecen objetivos terapéuticos y se desarrolla un plan de tratamiento
personalizado.
Preparación: El terapeuta explica el proceso de EMDR al paciente y establece una
relación terapéutica de confianza. Se enseñan técnicas de manejo del estrés para
asegurar que el paciente pueda manejar cualquier malestar que surja durante el
tratamiento.
Evaluación: Se identifican los recuerdos traumáticos específicos que se van a tratar y se
analizan los componentes sensoriales, cognitivos y emocionales de esos recuerdos. Se
establecen las creencias negativas y positivas asociadas con el recuerdo traumático.
Desensibilización: El paciente se concentra en el recuerdo traumático mientras realiza
movimientos oculares o recibe otro tipo de estimulación bilateral. Este proceso continúa
hasta que el recuerdo pierde su carga emocional y ya no provoca angustia.
Instalación: El objetivo de esta fase es fortalecer una creencia positiva sobre uno
mismo que se ha asociado con el recuerdo traumático. El paciente se concentra en la
creencia positiva mientras continúa recibiendo estimulación bilateral.
Escaneo corporal: El terapeuta ayuda al paciente a identificar cualquier tensión o
malestar físico residual asociado con el recuerdo traumático y lo procesa utilizando
estimulación bilateral hasta que se disipa.
Cierre: Se asegura que el paciente se sienta estable y se le dan técnicas de auto-cuidado
para manejar cualquier malestar que pueda surgir después de la sesión. El paciente
recibe apoyo y recursos para continuar su recuperación entre sesiones.
Reevaluación: En las sesiones siguientes, el terapeuta y el paciente evalúan el progreso
del tratamiento y determinan si se necesita trabajar en otros recuerdos traumáticos o
aspectos del TEPT.
3. Revisión de la Literatura sobre EMDR y TEPT
Metodología de la Revisión Bibliográfica
La revisión de la literatura se realizó utilizando la base de datos ProQuest, enfocándose
en estudios publicados entre 2013 y 2015 que investigaran la efectividad de EMDR en
el tratamiento del TEPT. Se emplearon palabras clave como "EMDR" y "TEPT" para
identificar estudios relevantes. De los resultados iniciales, se seleccionaron siete
artículos que cumplían con los criterios de inclusión, los cuales fueron revisados y
analizados para extraer datos significativos sobre la eficacia de EMDR.
Resultados de Estudios Clave (2013-2015)
Los estudios seleccionados abordan diversas aplicaciones y efectos de la terapia EMDR
en pacientes con TEPT. A continuación, se presentan algunos de los hallazgos más
destacados:
Correlatos de la terapia EMDR en neuroimagen funcional y estructural: Algunos
estudios han utilizado técnicas de neuroimagen para investigar los cambios cerebrales
asociados con la terapia EMDR. Se ha observado que EMDR puede producir cambios
en la actividad cerebral en áreas relacionadas con el procesamiento emocional y la
memoria, lo que sugiere que la terapia ayuda a desensibilizar y reprocesar recuerdos
traumáticos a nivel neurológico.
EMDR y psicosis: Un estudio exploró la eficacia de EMDR en pacientes con psicosis
comórbida y encontró que la terapia puede ser útil para reducir los síntomas de TEPT en
esta población, aunque se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos.
EMDR en trastorno límite de personalidad: Otro estudio investigó el uso de EMDR en
pacientes con trastorno límite de la personalidad y encontró mejoras significativas en
los síntomas de TEPT y en la regulación emocional de los pacientes.
Protocolos individuales y grupales de EMDR: Se han realizado estudios controlados que
demuestran la eficacia de EMDR tanto en contextos individuales como grupales. En
particular, un estudio con niños víctimas de violencia mostró que los protocolos
grupales de EMDR eran efectivos para reducir los síntomas de TEPT y mejorar el
bienestar emocional.
Comparación de EMDR con Otras Terapias para TEPT
La terapia EMDR se ha comparado con otras terapias tradicionales para el TEPT, como
la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia de Exposición Prolongada (TEP).
Los estudios han mostrado que EMDR es tan efectivo, y en algunos casos más efectivo,
que estas terapias en términos de rapidez para reducir los síntomas y mejorar el
bienestar general de los pacientes. Además, EMDR requiere menos esfuerzo por parte
del paciente para recordar y narrar detalladamente el evento traumático, lo que puede
ser menos estresante para algunos individuos.
4. Resultados y Discusión
Eficacia de EMDR en el Tratamiento de TEPT
Los estudios revisados confirman que la terapia EMDR es una intervención eficaz para
el tratamiento del TEPT. La investigación ha demostrado que EMDR puede producir
mejoras significativas en la reducción de los síntomas del TEPT, como la
reexperimentación, la evitación y la hipervigilancia. Además, los pacientes tratados con
EMDR han reportado mejoras en su calidad de vida, incluyendo una mejor regulación
emocional y una mayor capacidad para participar en actividades diarias.
Conclusión General
La revisión de la literatura y el análisis de los estudios sobre la terapia EMDR
confirman su eficacia como tratamiento para el Trastorno de Estrés Postraumático. Los
resultados muestran que EMDR no solo reduce significativamente los síntomas del
TEPT, sino que también mejora la calidad de vida de los pacientes, facilitando una
mejor regulación emocional y una mayor capacidad para participar en actividades
cotidianas. Comparada con otras terapias tradicionales como la Terapia Cognitivo-
Conductual y la Terapia de Exposición Prolongada, EMDR se destaca por su rapidez en
la reducción de síntomas y su menor demanda emocional en los pacientes.
Sin embargo, aunque la terapia EMDR ha demostrado ser altamente eficaz, es
importante reconocer sus limitaciones. La necesidad de formación especializada para
los terapeutas y la variabilidad en la respuesta de los pacientes son aspectos que deben
considerarse. A pesar de estas limitaciones, EMDR ofrece una herramienta valiosa y
versátil en el arsenal de tratamientos para el TEPT, con un potencial significativo para
futuras aplicaciones y adaptaciones en el campo de la salud mental.
En conclusión, la terapia EMDR representa una innovación crucial en el tratamiento del
TEPT, proporcionando esperanza y alivio a aquellos que sufren de las secuelas del
trauma. La continua investigación y desarrollo de esta terapia no solo contribuirán a una
comprensión más profunda de sus mecanismos de acción, sino que también ampliarán
su aplicabilidad y efectividad, beneficiando a una mayor cantidad de pacientes en el
futuro.
Imágenes representando la emoción del Desagrado