Liturgia Franciscana de San Francisco
Liturgia Franciscana de San Francisco
SE PERMITE SU REPRODUCCIÓN
SIN PERMISO PREVIO DEL EDITOR
I Vísperas
V. Dios mío ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén. Aleluya,
3
¡Oh Padre, cuyo pecho es nuestro hogar,
hoy arriba Francisco del destierro;
a tu divino pecho llamaremos
cuando un día nosotros arribemos! Amén.
SALMODIA
Ant. 1. Francisco, varón católico y del todo apostólico, fue enviado con la buena noticia de la paz.
Salmo 111
FELICIDAD DEL JUSTO
Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.
4
Salmo 141
ORACIÓN DEL HOMBRE ABANDONADO: TÚ ERES MI REFUGIO
A ti grito, Señor;
te digo: «Tú eres mi refugio
y mi lote en el país de la vida.»
Sácame de la prisión,
y daré gracias a tu nombre:
me rodearán los justos
cuando me devuelvas tu favor.
Ant. 3. Bendito sea Dios que eligió a Francisco para ser heraldo del Evangelio.
Cántico
Ef 1, 3-10
EL DIOS SALVADOR
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bendiciones espirituales en los
cielos.
5
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
según el beneplácito de su voluntad,
a ser sus hijos,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en el Amado.
6
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Escúchanos, Señor.
Padre de bondad, guía nuestros pasos por el camino de la paz, siguiendo el ejemplo de
nuestro Padre san Francisco,
– para que, con sincero corazón, vivamos en obediencia, sin propio y en castidad.
Padre altísimo y omnipotente, que dispersas a los soberbios de corazón y enalteces a los
humildes,
– concédenos imitar a nuestro seráfico Padre en la virtud de la humildad.
Padre de amor y misericordia, que marcaste con las señales de la pasión de tu Hijo a tu
siervo Francisco,
– concédenos gloriarnos siempre de la cruz de Cristo.
Padre indulgente, que por las súplicas de nuestro Padre san Francisco otorgaste el perdón
a los pecadores,
– muestra tu rostro a nuestros hermanos difuntos.
Movidos por el Espíritu Santo y llenos de su amor, dirijamos al Padre nuestra oración:
Padre nuestro.
Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.
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CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
Oficio de Lectura
INVITATORIO
Si esta es la primera oración del día:
El amor de Jesús en que tú ardías «¡Quién sois Vos, Señor mío y Dios mío!
transforme en celestial nuestra existencia; ¡Quién soy yo, vil gusano en la tierra!…»
márcanos cuerpo y alma con tu fuego, Y así pasan las horas volando,
con las llagas de Cristo que en ti llevas. y Francisco, extático, sueña:
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SALMODIA
Ant. 1. Dios me hizo olvidar la casa paterna, me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.
Salmo 1
LOS DOS CAMINOS DEL HOMBRE
Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
Ant. Dios me hizo olvidar la casa paterna, me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.
Ant. 2. Estimó mayor riqueza el oprobio de la cruz de Cristo, que los tesoros del mundo.
Salmo 8
MAJESTAD DEL SEÑOR Y DIGNIDAD DEL HOMBRE
9
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies.
Ant. Estimó mayor riqueza el oprobio de la cruz de Cristo, que los tesoros del
mundo.
Ant. 3. He muerto al mundo y mi vida está, con Cristo, escondida en Dios.
Salmo 15
EL SEÑOR ES EL LOTE DE MI HEREDAD
10
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.
PRIMERA LECTURA
Del Libro del Eclesiástico
50, 1b.4 - 5a.6 - 11a.12b.20.22 - 25.27 - 29a
En su vida reparó el templo, y en sus días fortificó el santuario. Él cuidó de su pueblo para evitar su ruina
y fortificó la ciudad contra un posible asedio. ¡Qué glorioso era! Como el lucero del alba en medio de las
nubes, como la luna en su plenilunio; como el sol refulgente sobre el templo del Altísimo, como el arco
iris brillando entre nubes de gloria; como rosal florecido en primavera, como lirio junto a un manantial,
como cedro del Líbano en verano; como fuego e incienso en el incensario; como vaso de oro macizo
adornado con toda clase de piedras preciosas; como olivo cargado de frutos, como ciprés erguido hasta
las nubes. Cuando se ponía la vestidura de gala y se vestía sus elegantes ornamentos, llenaba de gloria el
recinto del santuario.
Rodeado de una corona de hermanos, como retoños de cedro en el Líbano o como tallos de palmera
engarzados. Entonces él bajaba y elevaba las manos sobre toda la asamblea de los hijos de Israel, para
pronunciar con sus labios la bendición del Señor y tener el honor de invocar su nombre.
Y ahora bendecid al Dios del universo, el que hace grandes cosas por doquier, el que enaltece nuestra vida
desde el seno materno y nos trata según su misericordia. Que nos dé la alegría de corazón y que haya paz
en nuestros días, en Israel por los siglos de los siglos. Doctrina de ciencia e inteligencia ha condensado
en este libro, de su corazón derramó sabiduría a raudales.
Dichoso el que repase estas enseñanzas; el que las guarde en su corazón se hará sabio. Y si las pone en
práctica, en todo será fuerte, porque la luz del Señor iluminará su camino.
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SEGUNDA LECTURA
De la carta a los fieles, de san Francisco de Asís
(2CtaF2.3 .5.1 0-14.18-[Link]-88: San Francisco de Asís: Escritos, biografías, documentos de la época.
Nueva edición corregida y actualizada, BAC, Madrid 201 1, pp. 63-70)
Amémos a Dios y adoremosle con puro corazón
Puesto que soy siervo de todos, a todos estoy obligado a servir y a administrar las fragantes palabras de
mi Señor. Por eso, me he propuesto haceros llegar, por medio de esta carta y de mensajeros, las palabras
de nuestro Señor Jesucristo, que es la Palabra del Padre, y las palabras del Espíritu Santo, que son espíritu
y vida.
Esta Palabra del Padre, siendo sobremanera rico, quiso escoger la pobreza en este mundo, junto con la
bienaventurada Virgen, su Madre. Y puso su voluntad en la voluntad del Padre, diciendo: Padre, hágase
tu voluntad; no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. Y la voluntad de su Padre fue que su bendito
y glorioso Hijo, a quien nos dio y que por nosotros nació, se ofreciese a sí mismo, por medio de su propia
sangre, como sacrificio y hostia en el altar de la cruz; no por sí, por quien todo fue hecho, sino por nuestros
pecados, dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas. Y quiere que todos seamos salvados por él y
que lo recibamos con un corazón puro y con un cuerpo casto.
¡Oh, cuán dichosos y benditos son los que aman a Dios y hacen lo que dice el Señor mismo en el Evangelio:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo. Amemos,
pues, a Dios y adorémoslo con puro corazón y mente pura, porque él, buscando esto por encima de todo,
dice: Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad. Es preciso, por ello, que todos los
que lo adoran lo adoren en espíritu de verdad. Y dirijámosle alabanzas y oraciones día y noche, diciendo:
Padre nuestro, que estás en los cielos; porque es necesario que oremos siempre y no desfallezcamos.
Y de manera especial los religiosos, que renunciaron al mundo, están obligados a hacer más y mayores
cosas, sin omitir éstas. No debemos ser sabios y prudentes según la carne, sino, más bien, sencillos,
humildes y puros.
Yo, el hermano Francisco, vuestro menor siervo, os ruego y suplico encarecidamente, por la caridad
que es Dios y con la voluntad de besar vuestros pies, que os sintáis obligados a acoger, poner por obra
y observar con humildad y caridad éstas y las demás palabras de nuestro Señor Jesucristo. Y a todos
aquellos y aquellas que benignamente las acojan, las entiendan y envíen copias a otros, si perseveran en
ellas hasta el fin, bendíganlos el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo.
Amén.
HIMNO Te Deum
Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.
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Laudes
INVITATORIO
(Si Laudes no es la primera oración del día
se sigue el esquema del Invitatorio explicado en el Oficio de
Lectura)
Y por la hermana luna, de blanca luz menor, La luz que nace hoy de nuevo,
y las estrellas claras que tu poder creó, el aire que se ilumina;
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son, el hombre que ya camina
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor! a su trabajo y su afán.
Y por la hermana tierra, que es toda bendición, Dad gloria a Dios, Uno y Trino,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión que todo nos da en Jesús.
las hierbas y los frutos y flores de color, Gloria al que ofrece en la cruz
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor! camino, vida y verdad.
Y por los que perdonan y aguantan por tu amor Cantad su gloria por siempre,
los males corporales y la tribulación: y, su alabanza cantando,
¡felices los que sufren en paz con el dolor, pregone que estáis amando
porque les llega el tiempo de la consolación! al Dios de toda bondad. Amén.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Ant. Fue hallado íntegro y justo, y en el tiempo de la ira hizo posible la reconciliación.
Ant. 2. Loaba de continuo al Señor; a las estrellas, al viento, a las aves, a todas las criaturas,
invitaba a alabar al Creador.
Cántico
Dn 3, 57-88. 56
TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
14
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Ant. 3. El Señor levantó al humilde, lo exaltó hasta los límites del orbe.
15
Salmo 149
ALEGRÍA DE LOS SANTOS
RESPONSORIO BREVE
V. Mi corazón y mi carne, retozan por el Dios vivo.
R. Mi corazón y mi carne, retozan por el Dios vivo.
V. Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor.
R. Retozan por el Dios vivo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Mi corazón y mi carne, retozan por el Dios vivo.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Se mantuvo alegre al compartir los padecimientos de Cristo y, ahora que se ha manifestado
su gloria, rebosa de gozo.
16
Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79
EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
PRECES
Glorifiquemos a Cristo, que, por su muerte y resurrección, edificó su Iglesia y nos ha
llamado a su seguimiento por medio de Francisco, y supliquemos humildemente diciendo:
Tú que viniste a evangelizar a los pobres, enséñanos a propagar tu reino de palabra y obra,
– y a instaurarlo con valentía entre los hombres.
Tú, que eres luz de los pueblos y maestro de santidad, haz que permanezcamos firmes en
la fe verdadera,
– para que proclamemos tu nombre en todo el mundo.
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Tú, que diste el mandamiento nuevo de que nos amáramos unos a otros,
– concédenos trabajar por el bien de todos los hombres.
Tú, que elegiste a tu siervo Francisco para que te siguiera por el camino de la humildad y
la pobreza,
– danos un corazón humilde y solidario con los pobres y excluidos de la sociedad.
Movidos por el Espíritu Santo y llenos de su amor, dirijamos al Padre nuestra oración:
Padre nuestro.
Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
18
II Vísperas
V. Dios mío ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén. Aleluya,
HIMNO
Ven, Francisco, a tus hermanos,
visita a los pobrecillos;
ven, traspasado de amor
por las heridas de Cristo;
como nueva primavera
después del invierno frío,
¡ven, Francisco!
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SALMODIA
Ant. 1. Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste,
crucificado.
Salmo 112
ALABADO SEA EL NOMBRE DE DIOS
Salmo 145
FELICIDAD DE LOS QUE ESPERAN EN DIOS
20
Sácame de la prisión,
y daré gracias a tu nombre:
me rodearán los justos
cuando me devuelvas tu favor.
Ant. Mueriendo su misma muerte, para conocerlo a él, y la fuerza de su resurreción.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El Señor se fija en el pobre para ponerlo a salvo, y levanta del polvo al humilde; muchos se
asombrarán al verlo y alabarán a Dios.
21
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Ant. El Señor se fija en el pobre para ponerlo a salvo, y levanta del polvo al humilde; muchos se
asombrarán al verlo y alabarán a Dios.
PRECES
Invoquemos, hermanos, a Dios Padre, fuente de toda santidad que, por la intercesión y
ejemplo de nuestro Padre San Francisco, nos guía por el camino de la santidad, y digámosle:
Padre altísimo y omnipotente, que dispersas a los soberbios y enalteces a los humildes,
– concédenos imitar a nuestro padre san Francisco en la virtud de la humildad y la pobreza.
Padre de amor y de misericordia, que marcaste con las señales de la pasión de tu Hijo a tu
siervo Francisco,
– concédenos gloriamos siempre de la cruz de nuestro señor Jesucristo.
Padre misericordioso, que has ensalzado, junto a ti en tu reino, a nuestro padre san
Francisco,
– muestra tu rostro a nuestros hermanos difuntos.
Terminemos nuestra oración pidiéndole al Señor que venga su Reino sobre nosotros y
que al igual que san Francisco, lo hagamos con confianza sabiéndonos hijos de un Padre
común: Padre nuestro.
Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
22
Oraciones varias
HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ ORACIÓN Y ACCIÓN DE GRACIAS
¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz! …Nada, pues, impida, nada separe, nada se
Que allí donde haya odio, ponga yo amor; interponga; nosotros todos, en todas partes, en
donde haya ofensa, ponga yo perdón; todo lugar, a toda hora y en todo tiempo, todos
donde haya discordia, ponga yo unión; los días y continuamente, creamos verdadera
donde haya error, ponga yo verdad; y humildemente, y tengamos en el corazón y
donde haya duda, ponga yo fe; amemos, honremos, adoremos, sirvamos, alabemos
donde haya desesperación, ponga yo esperanza; y bendigamos, glorifiquemos y sobreexaltemos,
donde haya tinieblas, ponga yo luz; engrandezcamos y demos gracias al altísimo y
donde haya tristeza, ponga yo alegría. sumo Dios eterno. Trinidad y Unidad, Padre e Hijo y
Espíritu Santo, creador de todas las cosas y salvador
¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto de todos los que en él creen y esperan y lo aman;
ser consolado como consolar; que, sin principio y sin fin, es inmutable, invisible,
ser comprendido, como comprender; inenarrable, inefable, incomprensible, inescrutable,
ser amado, como amar. bendito, loable, glorioso, sobreexaltado, sublime,
excelso, suave, amable, deleitable y sobre todas las
Porque dando es como se recibe; cosas todo deseable por los siglos. Amén.
olvidando, como se encuentra; INVITACIÓN A RESTITUIR TODOS LOS BIENES
perdonando, como se es perdonado; AL SEÑOR
muriendo, como se resucita a la vida eterna. Y restituyamos todos los bienes al Señor
Amén. Dios altísimo y sumo,
y reconozcamos que todos son suyos,
ANTE EL CRUCIFIJO DE SAN DAMIÁN
Oh alto y glorioso Dios, y démosle gracias por todos ellos,
ilumina las tinieblas ya que todos los bienes de él proceden.
de mi corazón Y el mismo altísimo y sumo,
y dame fe recta, el solo Dios verdadero,
esperanza cierta posea, a él se le tributen
y caridad perfecta, y él reciba todos los honores y reverencias,
sentido y conocimiento, todas las alabanzas y bendiciones,
Señor, para que cumpla todas las acciones de gracias y la gloría,
tu santo y veraz mandamiento. Amén porque suyo es todo bien,
y sólo él es bueno.
PARÁFRASIS DEL PADRENUESTRO SALUDO A LAS SANTAS VIRTUDES
¡Oh santísimo Padre nuestro: Salve, reina sabiduría,
creador, redentor, consolador y salvador nuestro! el Señor te salve con tu hermana
…Venga tu reino: para que reines en nosotros por la santa pura simplicidad!
la gracia, ¡Señora santa pobreza,
y nos hagas llegar a tu reino, donde está la visión el Señor te salve con tu hermana
manifiesta de ti, la santa humildad!
el amor perfecto a ti, ¡Señora santa caridad,
la unión bienaventurada contigo, el Señor te salve con tu hermana
la fruición de ti por siempre…… la santa obediencia!
¡Santísimas virtudes,
a todas os salve el Señor, de quien venís y procedéis!…
23
Hermanos Misioneros dela Misericordia y de la Paz
Impreso en México
02 de octubre de 2020
24
¡En alabanza de
Cristo
y su siervo
Francisco!