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Liturgia Franciscana de San Francisco

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Liturgia de las Horas

San Francisco de Asís


LITURGIA DE LAS HORAS
San Francisco de Asís

Hermanos Misioneros de la Misericordia y de la Paz


2020

Editor: Fr. Erick Covarrubias Vásquez, hmmp.


Información: Liturgia de las Horas Propio de la
Familia Franciscana.
Imágenes: Museo Nacional del Prado

SE PERMITE SU REPRODUCCIÓN
SIN PERMISO PREVIO DEL EDITOR

Para dudas, aclaraciones o donativos comunícate al


tel. 747-138-24-34 o en el
email: [Link]@[Link]
SAN FRANCISCO DE ASÍS
Francisco de Asís es uno de los santos más célebres de toda la hagiografía cristiana, conocido y admirado incluso en ambientes alejados de la
Iglesia. Ha dejado profunda huella en la historia de la Iglesia y de la humanidad a lo largo de todo el segundo milenio. En él se han inspirado
literatos, artistas, pintores, escultores, cineastas, historiadores, políticos y hasta revolucionarios.
Nació en Asís en 1182, en una acomodada familia de comerciantes. Tras una juventud mundana renunció a los bienes paternos, y se entregó por
completo a Dios, como hermano y menor, siguiendo las huellas de la pobreza y humildad de Cristo. Las tres Órdenes franciscanas le reconocen
como su fundador o inspirador. Hombre verdaderamente fraterno, hermano de todos y de todo, evangélico y apostólico, llevó la buena noticia
de Cristo por doquier, entre cristianos y no cristianos, llegando incluso hasta el Sultán de Egipto, quien quedó admirado por este pobrecillo que
no esgrimía más armas que las de la paz y el bien, el respeto, el diálogo y el amor.
Marcado con las llagas de Cristo, abrazado hasta el final a dama pobreza y reconciliado con la hermana muerte, descansó en el Señor en Santa
María de los Ángeles, en la tarde del sábado 3 de octubre de 1226.
Cuando aún no habían pasado ni dos años de su muerte, Gregorio IX lo elevó a la gloria de los altares, el 16 de julio de 1228, en Asís.

I Vísperas
V. Dios mío ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén. Aleluya,

HIMNO Al Padre, al Hijo, al Espíritu


I ascienda nuestra alabanza.
Cae la tarde lentamente Gloria y honor al Dios Trino
mientras las sombras se alargan. por los siglos que no acaban. Amén.
Francisco sabe que llega
la muerte, su dulce hermana. O bien
II
Mantiene enhiesto el espíritu La paz se ha derramado suavemente
aunque la carne está flaca. desde Jesús sobre el llagado cuerpo;
Sus miembros se tornan fríos Francisco dice adiós a sus hermanos,
mientras el alma se abrasa. los ángeles le salen al encuentro.

Todos sus hijos, en torno, Todo está consumado. La fatiga


le dicen su amor con lágrimas, es ahora el cantar del gavillero;
y queda el rebaño triste la pobreza, la esposa engalanada,
porque su pastor se marcha. heredera feliz del reino eterno.

Francisco, que mira al cielo, Viene la muerte en ademán de hermana,


flácida y suave levanta la recibe con cantos y con besos;
una mano que bendice y a Cristo entona el salmo vespertino
dispensadora de gracias. con un coro de alondras sobre el lecho.

Que el error y la lujuria Se han abierto las puertas de la gloria,


no mancillen vuestra casa. se apresuran celestes mensajeros:
Sola la virtud anide «¡Francisco, ven, hermano, con nosotros,
en los cuerpos y en las almas. junto al Señor guardado está tu puesto!»

Y luego voló su espíritu Llegó la noche plácida a la tierra,


como una paloma blanca mientras Francisco amaneció en el cielo;
que en el cielo ha puesto el nido era por fuera el muerto del Calvario,
colgando en divina rama. era por dentro el que surgió en el Huerto.

3
¡Oh Padre, cuyo pecho es nuestro hogar,
hoy arriba Francisco del destierro;
a tu divino pecho llamaremos
cuando un día nosotros arribemos! Amén.

SALMODIA
Ant. 1. Francisco, varón católico y del todo apostólico, fue enviado con la buena noticia de la paz.

Salmo 111
FELICIDAD DEL JUSTO
Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,


su caridad dura por siempre.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,


y administra rectamente sus asuntos,
porque jamás vacilará.
El recuerdo del justo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,


su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;


su caridad dura por siempre
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,


rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.
Ant. Francisco, varón católico y del todo apostólico, fue enviado con la buena noticia de la paz.

Ant. 2. Sácame de la prisión: me rodearán los justos cuando me devuelvas tu favor.

4
Salmo 141
ORACIÓN DEL HOMBRE ABANDONADO: TÚ ERES MI REFUGIO

A voz en grito clamo al Señor,


a voz en grito suplico al Señor;
desahogo ante él mis afanes,
expongo ante él mi angustia,
mientras me va faltando el aliento.

Pero tú conoces mis senderos,


y que en el camino por donde avanzo
me han escondido una trampa.

Mira a la derecha, fíjate:


nadie me hace caso;
no tengo adónde huir,
nadie mira por mi vida.

A ti grito, Señor;
te digo: «Tú eres mi refugio
y mi lote en el país de la vida.»

Atiende a mis clamores,


que estoy agotado;
líbrame de mis perseguidores,
que son más fuertes que yo.

Sácame de la prisión,
y daré gracias a tu nombre:
me rodearán los justos
cuando me devuelvas tu favor.

Ant. Sácame de la prisión: me rodearán los justos cuando me devuelvas tu favor.

Ant. 3. Bendito sea Dios que eligió a Francisco para ser heraldo del Evangelio.
Cántico
Ef 1, 3-10
EL DIOS SALVADOR
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bendiciones espirituales en los
cielos.

Él nos eligió en Cristo,


antes de la fundación del mundo,
para que fuésemos santos
e intachables ante él por el amor.

5
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
según el beneplácito de su voluntad,
a ser sus hijos,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en el Amado.

En él, por su sangre, tenemos la redención,


el perdón de los pecados,
conforme a la riqueza de la gracia
que, en su sabiduría y prudencia,
ha derrochado sobre nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad:

el plan que había proyectado


realizar por Cristo, en la plenitud de los tiempos:
recapitular en Cristo todas las cosas
del cielo y de la tierra.
Ant. Bendito sea Dios que eligió a Francisco para ser heraldo del Evangelio.
LECTURA BREVE Rm 8, 10-11
Si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justicia.
Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de
entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo
Espíritu que habita en vosotros.
RESPONSORIO BREVE
V. Francisco pobre y humilde entra rico en el cielo.
R. Francisco pobre y humilde entra rico en el cielo.
V. Lo aclaman con himnos celestiales
R. Entra rico al cielo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Francisco pobre y humilde entra rico en el cielo.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Francisco, totalmente sumiso al Creador, tuvo sumisas a las criaturas: se servía de ellas
para gloria de Dios.
Cántico de la Virgen María
Lc 1, 46-55
ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,


porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

6
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,


acordándose de su misericordia
–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Ant. He muerto para el mundo, y mi vida está, con Cristo, escondida en Dios. Cuando aparezca
Cristo, vida nuestra, entonces también nosotros apareceremos juntamente con él, en gloria.
PRECES
Invoquemos, hermanos, a Dios Padre, fuente de toda santidad, que, por la intercesión y
ejemplo de nuestro Padre san Francisco, nos guía por el camino de la santidad, y digámosle:

Escúchanos, Señor.

Padre santo, que hiciste a tu siervo Francisco imitador perfecto de tu Hijo,


– haz que nosotros, siguiendo sus huellas, observemos fielmente el Evangelio de Cristo.

Padre de bondad, guía nuestros pasos por el camino de la paz, siguiendo el ejemplo de
nuestro Padre san Francisco,
– para que, con sincero corazón, vivamos en obediencia, sin propio y en castidad.

Padre altísimo y omnipotente, que dispersas a los soberbios de corazón y enalteces a los
humildes,
– concédenos imitar a nuestro seráfico Padre en la virtud de la humildad.

Padre de amor y misericordia, que marcaste con las señales de la pasión de tu Hijo a tu
siervo Francisco,
– concédenos gloriarnos siempre de la cruz de Cristo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Padre indulgente, que por las súplicas de nuestro Padre san Francisco otorgaste el perdón
a los pecadores,
– muestra tu rostro a nuestros hermanos difuntos.

Movidos por el Espíritu Santo y llenos de su amor, dirijamos al Padre nuestra oración:
Padre nuestro.

Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.

7
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Oficio de Lectura
INVITATORIO
Si esta es la primera oración del día:

V. Señor abre mis labios


R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

Ant. Venid, adoremos a Cristo Rey, que enaltece a los humildes.

Si antes se ha rezado ya alguna otra Hora:

V. Dios mío ven en mi auxilio


R. Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén. Aleluya.
HIMNO O bien
I II
Francisco, gracia en flor, forma de humildes, Luce el cielo su manto de estrellas
que plantaste tu viña en la pobreza, en la noche callada y serena;
viviendo en su pureza el Evangelio, cuando todos descansan y duermen,
diste a la Iglesia nueva primavera. fray Francisco absorto está en vela.

Luz en vaso de barro, antorcha viva, Y sus ojos, al cielo elevados,


haznos buscar la gloria verdadera, son plegaria de amor y de entrega,
las sendas que tu vida nos trazara, y su voz, un susurro de rezos,
danos seguirlas siempre con firmeza. convertidos en dulces poemas.

El amor de Jesús en que tú ardías «¡Quién sois Vos, Señor mío y Dios mío!
transforme en celestial nuestra existencia; ¡Quién soy yo, vil gusano en la tierra!…»
márcanos cuerpo y alma con tu fuego, Y así pasan las horas volando,
con las llagas de Cristo que en ti llevas. y Francisco, extático, sueña:

Hermano universal, ángel de paz, ¡es heraldo del Rey de la gloria,


danos alma pacífica y fraterna. y la Dama Pobreza es su dueña!
Benigno patriarca de los pobres, Ya no cuentan dolores ni gozos,
guíanos hasta el cielo y sus riquezas. sufrimientos y dichas no cuentan.

Contigo a Cristo en cruz nos abrazamos, Demos gloria al Dios increado,


pedimos que el Amor amado sea. Trino y Uno en personas y esencia,
Por ti glorifIcamos al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
que te hizo efigie suya, fiel, perfecta. Amén. alabanzas y gloria eternas. Amén.

8
SALMODIA
Ant. 1. Dios me hizo olvidar la casa paterna, me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.

Salmo 1
LOS DOS CAMINOS DEL HOMBRE
Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.

Será como un árbol


plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.

No así los impíos, no así;


serán paja que arrebata el viento.
En el juicio los impíos no se levantarán,
ni los pecadores en la asamblea de los justos;
porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.

Ant. Dios me hizo olvidar la casa paterna, me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.

Ant. 2. Estimó mayor riqueza el oprobio de la cruz de Cristo, que los tesoros del mundo.

Salmo 8
MAJESTAD DEL SEÑOR Y DIGNIDAD DEL HOMBRE

Señor, dueño nuestro,


¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.


De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,


la luna y las estrellas que has creado.
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él?

9
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies.

Rebaños de ovejas y toros,


y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

Señor, dueño nuestro,


¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ant. Estimó mayor riqueza el oprobio de la cruz de Cristo, que los tesoros del
mundo.
Ant. 3. He muerto al mundo y mi vida está, con Cristo, escondida en Dios.

Salmo 15
EL SEÑOR ES EL LOTE DE MI HEREDAD

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.


Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios.»
No hay bien para mí fuera de ti.
En los santos que hay en la tierra,
varones insignes,
pongo toda mi complacencia.

Se multiplican las desgracias


de quienes van tras dioses extraños;
yo no derramaré sus libaciones con mis manos,
ni tomaré sus nombres en mis labios.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,


mi suerte está en tu mano:
me ha tocado un lote hermoso,
me encanta mi heredad.

Bendeciré al Señor que me aconseja,


hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.

Por eso se me alegra el corazón,


se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos,
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción.

10
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.

Ant. He muerto al mundo y mi vida está. con Cristo, escondida en Dios.

V. Señor has sellado a tu siervo Francisco.


R. Con las marcas de nuestra redención.

PRIMERA LECTURA
Del Libro del Eclesiástico
50, 1b.4 - 5a.6 - 11a.12b.20.22 - 25.27 - 29a

Como sol refulgente sobre el templo real

En su vida reparó el templo, y en sus días fortificó el santuario. Él cuidó de su pueblo para evitar su ruina
y fortificó la ciudad contra un posible asedio. ¡Qué glorioso era! Como el lucero del alba en medio de las
nubes, como la luna en su plenilunio; como el sol refulgente sobre el templo del Altísimo, como el arco
iris brillando entre nubes de gloria; como rosal florecido en primavera, como lirio junto a un manantial,
como cedro del Líbano en verano; como fuego e incienso en el incensario; como vaso de oro macizo
adornado con toda clase de piedras preciosas; como olivo cargado de frutos, como ciprés erguido hasta
las nubes. Cuando se ponía la vestidura de gala y se vestía sus elegantes ornamentos, llenaba de gloria el
recinto del santuario.

Rodeado de una corona de hermanos, como retoños de cedro en el Líbano o como tallos de palmera
engarzados. Entonces él bajaba y elevaba las manos sobre toda la asamblea de los hijos de Israel, para
pronunciar con sus labios la bendición del Señor y tener el honor de invocar su nombre.

Y ahora bendecid al Dios del universo, el que hace grandes cosas por doquier, el que enaltece nuestra vida
desde el seno materno y nos trata según su misericordia. Que nos dé la alegría de corazón y que haya paz
en nuestros días, en Israel por los siglos de los siglos. Doctrina de ciencia e inteligencia ha condensado
en este libro, de su corazón derramó sabiduría a raudales.

Dichoso el que repase estas enseñanzas; el que las guarde en su corazón se hará sabio. Y si las pone en
práctica, en todo será fuerte, porque la luz del Señor iluminará su camino.

RESPONSORIO 1Cor 2, 1-2.4


R. Mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la
manifestación y el poder del Espíritu.
V. Pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste
crucificado.
R. Sino en la manifestación y el poder del Espíritu.

11
SEGUNDA LECTURA
De la carta a los fieles, de san Francisco de Asís
(2CtaF2.3 .5.1 0-14.18-[Link]-88: San Francisco de Asís: Escritos, biografías, documentos de la época.
Nueva edición corregida y actualizada, BAC, Madrid 201 1, pp. 63-70)
Amémos a Dios y adoremosle con puro corazón
Puesto que soy siervo de todos, a todos estoy obligado a servir y a administrar las fragantes palabras de
mi Señor. Por eso, me he propuesto haceros llegar, por medio de esta carta y de mensajeros, las palabras
de nuestro Señor Jesucristo, que es la Palabra del Padre, y las palabras del Espíritu Santo, que son espíritu
y vida.

Esta Palabra del Padre, siendo sobremanera rico, quiso escoger la pobreza en este mundo, junto con la
bienaventurada Virgen, su Madre. Y puso su voluntad en la voluntad del Padre, diciendo: Padre, hágase
tu voluntad; no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. Y la voluntad de su Padre fue que su bendito
y glorioso Hijo, a quien nos dio y que por nosotros nació, se ofreciese a sí mismo, por medio de su propia
sangre, como sacrificio y hostia en el altar de la cruz; no por sí, por quien todo fue hecho, sino por nuestros
pecados, dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas. Y quiere que todos seamos salvados por él y
que lo recibamos con un corazón puro y con un cuerpo casto.

¡Oh, cuán dichosos y benditos son los que aman a Dios y hacen lo que dice el Señor mismo en el Evangelio:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo. Amemos,
pues, a Dios y adorémoslo con puro corazón y mente pura, porque él, buscando esto por encima de todo,
dice: Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad. Es preciso, por ello, que todos los
que lo adoran lo adoren en espíritu de verdad. Y dirijámosle alabanzas y oraciones día y noche, diciendo:
Padre nuestro, que estás en los cielos; porque es necesario que oremos siempre y no desfallezcamos.

Y de manera especial los religiosos, que renunciaron al mundo, están obligados a hacer más y mayores
cosas, sin omitir éstas. No debemos ser sabios y prudentes según la carne, sino, más bien, sencillos,
humildes y puros.

Yo, el hermano Francisco, vuestro menor siervo, os ruego y suplico encarecidamente, por la caridad
que es Dios y con la voluntad de besar vuestros pies, que os sintáis obligados a acoger, poner por obra
y observar con humildad y caridad éstas y las demás palabras de nuestro Señor Jesucristo. Y a todos
aquellos y aquellas que benignamente las acojan, las entiendan y envíen copias a otros, si perseveran en
ellas hasta el fin, bendíganlos el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo.
Amén.

RESPONSORIO Jer 11, 4; Mt 11, 29; 1Cor 11, 1


R. Hacedme caso y obrad conforme a lo que os mande, y encontraréis descanso para vuestras
almas.
V. Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo.
R. Y encontraréis descanso para vuestras almas.

HIMNO Te Deum

Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.

12
Laudes
INVITATORIO
(Si Laudes no es la primera oración del día
se sigue el esquema del Invitatorio explicado en el Oficio de
Lectura)

V. Señor abre mis labios


R. Y mi boca proclamará tu alabanza
HIMNO O bien
I II
Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor, Hoy a Francisco celebra
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor; el mundo con alegría.
tan sólo tú eres digno de toda bendición Hoy una nueva armonía
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención. resuena en la creación.

Loado seas por toda criatura, mi Señor, Que en la mañana temprana


y en especial loado por el hermano sol, Francisco a todos invita,
que alumbra y abre el día, y es bello en su esplendor, para venir a la cita
y lleva por los cielos noticia de su autor. y bendecir al Señor.

Y por la hermana luna, de blanca luz menor, La luz que nace hoy de nuevo,
y las estrellas claras que tu poder creó, el aire que se ilumina;
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son, el hombre que ya camina
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor! a su trabajo y su afán.

Y por la hermana agua, preciosa en su candor, El ave que mañanera


que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor! canta con gozo profundo…
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol Todo es hoy gozo en el mundo
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado, mi Señor! por el Hermano Mayor.

Y por la hermana tierra, que es toda bendición, Dad gloria a Dios, Uno y Trino,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión que todo nos da en Jesús.
las hierbas y los frutos y flores de color, Gloria al que ofrece en la cruz
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor! camino, vida y verdad.

Y por los que perdonan y aguantan por tu amor Cantad su gloria por siempre,
los males corporales y la tribulación: y, su alabanza cantando,
¡felices los que sufren en paz con el dolor, pregone que estáis amando
porque les llega el tiempo de la consolación! al Dios de toda bondad. Amén.

Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!


Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

¡No probarán la muerte de la condenación!


Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.
13
Ant. 1. Fue hallado íntegro y justo, y en el tiempo de la ira hizo posible la reconciliación.
Salmo 62, 2-9
EL ALMA SEDIENTA DE DIOS

¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,


mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario


viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré


y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

Ant. Fue hallado íntegro y justo, y en el tiempo de la ira hizo posible la reconciliación.

Ant. 2. Loaba de continuo al Señor; a las estrellas, al viento, a las aves, a todas las criaturas,
invitaba a alabar al Creador.
Cántico
Dn 3, 57-88. 56
TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Ángeles del Señor, bendecid al Señor;


cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;


ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;


astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;


vientos todos, bendecid al Señor.

14
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;


témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;


noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;


rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,


ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor;


cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;


mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;


aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;


bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;


siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;


santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,


ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,


alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.
No se dice Gloria
Ant. Loaba de continuo al Señor; a las estrellas, al viento, a las aves, a todas las criaturas,
invitaba a alabar al Creador.

Ant. 3. El Señor levantó al humilde, lo exaltó hasta los límites del orbe.

15
Salmo 149
ALEGRÍA DE LOS SANTOS

Cantad al Señor un cántico nuevo,


resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,


cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria


y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos


y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada


es un honor para todos sus fieles.

LECTURA BREVE Gál 1, 15-16.24

Aquel que me escogió desde el seno de mi madre


y me llamó por su gracia, se dignó revelar a su
Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles.
Y glorificaban a Dios por causa mía.

RESPONSORIO BREVE
V. Mi corazón y mi carne, retozan por el Dios vivo.
R. Mi corazón y mi carne, retozan por el Dios vivo.
V. Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor.
R. Retozan por el Dios vivo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Mi corazón y mi carne, retozan por el Dios vivo.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Se mantuvo alegre al compartir los padecimientos de Cristo y, ahora que se ha manifestado
su gloria, rebosa de gozo.

16
Cántico de Zacarías
Lc 1, 68-79
EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos


y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros
padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,


arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,


porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,


nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Ant. Se mantuvo alegre al compartir los padecimientos de Cristo y, ahora que se ha manifestado
su gloria, rebosa de gozo.

PRECES
Glorifiquemos a Cristo, que, por su muerte y resurrección, edificó su Iglesia y nos ha
llamado a su seguimiento por medio de Francisco, y supliquemos humildemente diciendo:

Conservanos, Señor, en tu servicio.

Tú que viniste a evangelizar a los pobres, enséñanos a propagar tu reino de palabra y obra,
– y a instaurarlo con valentía entre los hombres.

Tú, que eres luz de los pueblos y maestro de santidad, haz que permanezcamos firmes en
la fe verdadera,
– para que proclamemos tu nombre en todo el mundo.
17
Tú, que diste el mandamiento nuevo de que nos amáramos unos a otros,
– concédenos trabajar por el bien de todos los hombres.

Tú, que elegiste a tu siervo Francisco para que te siguiera por el camino de la humildad y
la pobreza,
– danos un corazón humilde y solidario con los pobres y excluidos de la sociedad.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que hiciste de Francisco hermano de toda la creación,


– haz que nuestra vida sea un canto de alabanza a ti por las obras de tus manos.

Movidos por el Espíritu Santo y llenos de su amor, dirijamos al Padre nuestra oración:
Padre nuestro.
Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

18
II Vísperas
V. Dios mío ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos, amén. Aleluya,
HIMNO
Ven, Francisco, a tus hermanos,
visita a los pobrecillos;
ven, traspasado de amor
por las heridas de Cristo;
como nueva primavera
después del invierno frío,
¡ven, Francisco!

Ven, que los hombres te vean


por el mundo peregrino:
liberado, sin alforja
y sin dinero en el cinto;
y anuncia la paz y el bien
con los labios florecidos,
¡ven, Francisco!

Ven con los brazos sin armas,


hermano suave y pacífico;
ven, menor de los menores,
de corazón compasivo;
profeta sin amargura,
ven con el ramo de olivo,
¡ven, Francisco!

Ven, penitente gozoso,


que lloras de regocijo;
heraldo loco de amor
y paz de los enemigos;
ven por los barrios y plazas,
juglar del perdón divino,
¡ven, Francisco!

Ven, ángel de buenas nuevas,


háblanos de Jesucristo;
ven, boca del Evangelio,
cristiano sabio y sencillo;
hermano tan deseado,
Francisco tan bien querido,
¡ven, Francisco!
Al Padre, al Hijo, al Espíritu
ascienda nuestra alabanza.
Gloria y honor al Dios Trino
por los siglos que no acaban. Amén.

19
SALMODIA
Ant. 1. Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste,
crucificado.
Salmo 112
ALABADO SEA EL NOMBRE DE DIOS

Alabad, siervos del Señor,


alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,


su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que habita en las alturas
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,


alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo.
A la estéril le da un puesto en la casa,
como madre feliz de hijos.
Ant. Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste, crucificado.

Ant. 2. Muriendo su misma muerte, para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección.

Salmo 145
FELICIDAD DE LOS QUE ESPERAN EN DIOS

A voz en grito clamo al Señor,


a voz en grito suplico al Señor;
desahogo ante él mis afanes,
expongo ante él mi angustia,
mientras me va faltando el aliento.

Pero tú conoces mis senderos,


y que en el camino por donde avanzo
me han escondido una trampa.

Mira a la derecha, fíjate:


nadie me hace caso;
no tengo adónde huir,
nadie mira por mi vida.

20
Sácame de la prisión,
y daré gracias a tu nombre:
me rodearán los justos
cuando me devuelvas tu favor.
Ant. Mueriendo su misma muerte, para conocerlo a él, y la fuerza de su resurreción.

Ant. 3. Será el Señor tu luz perpetua, y tu Dios será tu esplendor.


Cántico
Ap 15, 3-4
CANTO DE LOS VENCEDORES
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo,
por la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo. Yo llevo
en mi cuerpo las marcas de Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo
esté con vuestro espíritu, hermanos. Amén.
RESPONSORIO BREVE
V. Tu victoria, Señor, ha engrandecido su fama.
R. Tu victoria, Señor, ha engrandecido su fama.
V. Le concedes bendiciones incesantes.
R. Ha engrandecido su fama.
V. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Tu victoria, Señor, ha engrandecido su fama.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El Señor se fija en el pobre para ponerlo a salvo, y levanta del polvo al humilde; muchos se
asombrarán al verlo y alabarán a Dios.

Cántico de la Virgen María


Lc 1, 46-55
ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,


porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:


dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

21
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Ant. El Señor se fija en el pobre para ponerlo a salvo, y levanta del polvo al humilde; muchos se
asombrarán al verlo y alabarán a Dios.

PRECES
Invoquemos, hermanos, a Dios Padre, fuente de toda santidad que, por la intercesión y
ejemplo de nuestro Padre San Francisco, nos guía por el camino de la santidad, y digámosle:

Por tu siervo Francisco, escúchanos, Señor.

Padre santo, que hiciste a tu siervo Francisco fiel imitador de tu Hijo,


– haz que nosotros, siguiendo sus pasos, seamos siempre testigos fieles del Evangelio de
Cristo.

Padre santo, que en tus criaturas te muestras omnipotente y buen Señor,


– haz que las sintamos a todas ellas como hermanas, y a ti como el Padre y el Creador.

Padre bueno, guía nuestros pasos por el camino de la paz,


– para que, con sincero corazón, seamos artífices de justicia y reconciliación, y testigos de
la paz y el bien.

Padre altísimo y omnipotente, que dispersas a los soberbios y enalteces a los humildes,
– concédenos imitar a nuestro padre san Francisco en la virtud de la humildad y la pobreza.

Padre de amor y de misericordia, que marcaste con las señales de la pasión de tu Hijo a tu
siervo Francisco,
– concédenos gloriamos siempre de la cruz de nuestro señor Jesucristo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Padre misericordioso, que has ensalzado, junto a ti en tu reino, a nuestro padre san
Francisco,
– muestra tu rostro a nuestros hermanos difuntos.

Terminemos nuestra oración pidiéndole al Señor que venga su Reino sobre nosotros y
que al igual que san Francisco, lo hagamos con confianza sabiéndonos hijos de un Padre
común: Padre nuestro.
Oración
Señor y Dios nuestro, todo bien, que otorgaste a nuestro padre san Francisco la gracia de
asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas,
para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor
Jesucristo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

22
Oraciones varias
HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ ORACIÓN Y ACCIÓN DE GRACIAS
¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz! …Nada, pues, impida, nada separe, nada se
Que allí donde haya odio, ponga yo amor; interponga; nosotros todos, en todas partes, en
donde haya ofensa, ponga yo perdón; todo lugar, a toda hora y en todo tiempo, todos
donde haya discordia, ponga yo unión; los días y continuamente, creamos verdadera
donde haya error, ponga yo verdad; y humildemente, y tengamos en el corazón y
donde haya duda, ponga yo fe; amemos, honremos, adoremos, sirvamos, alabemos
donde haya desesperación, ponga yo esperanza; y bendigamos, glorifiquemos y sobreexaltemos,
donde haya tinieblas, ponga yo luz; engrandezcamos y demos gracias al altísimo y
donde haya tristeza, ponga yo alegría. sumo Dios eterno. Trinidad y Unidad, Padre e Hijo y
Espíritu Santo, creador de todas las cosas y salvador
¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto de todos los que en él creen y esperan y lo aman;
ser consolado como consolar; que, sin principio y sin fin, es inmutable, invisible,
ser comprendido, como comprender; inenarrable, inefable, incomprensible, inescrutable,
ser amado, como amar. bendito, loable, glorioso, sobreexaltado, sublime,
excelso, suave, amable, deleitable y sobre todas las
Porque dando es como se recibe; cosas todo deseable por los siglos. Amén.
olvidando, como se encuentra; INVITACIÓN A RESTITUIR TODOS LOS BIENES
perdonando, como se es perdonado; AL SEÑOR
muriendo, como se resucita a la vida eterna. Y restituyamos todos los bienes al Señor
Amén. Dios altísimo y sumo,
y reconozcamos que todos son suyos,
ANTE EL CRUCIFIJO DE SAN DAMIÁN
Oh alto y glorioso Dios, y démosle gracias por todos ellos,
ilumina las tinieblas ya que todos los bienes de él proceden.
de mi corazón Y el mismo altísimo y sumo,
y dame fe recta, el solo Dios verdadero,
esperanza cierta posea, a él se le tributen
y caridad perfecta, y él reciba todos los honores y reverencias,
sentido y conocimiento, todas las alabanzas y bendiciones,
Señor, para que cumpla todas las acciones de gracias y la gloría,
tu santo y veraz mandamiento. Amén porque suyo es todo bien,
y sólo él es bueno.
PARÁFRASIS DEL PADRENUESTRO SALUDO A LAS SANTAS VIRTUDES
¡Oh santísimo Padre nuestro: Salve, reina sabiduría,
creador, redentor, consolador y salvador nuestro! el Señor te salve con tu hermana
…Venga tu reino: para que reines en nosotros por la santa pura simplicidad!
la gracia, ¡Señora santa pobreza,
y nos hagas llegar a tu reino, donde está la visión el Señor te salve con tu hermana
manifiesta de ti, la santa humildad!
el amor perfecto a ti, ¡Señora santa caridad,
la unión bienaventurada contigo, el Señor te salve con tu hermana
la fruición de ti por siempre…… la santa obediencia!
¡Santísimas virtudes,
a todas os salve el Señor, de quien venís y procedéis!…

23
Hermanos Misioneros dela Misericordia y de la Paz
Impreso en México
02 de octubre de 2020

24
¡En alabanza de
Cristo
y su siervo
Francisco!

Hermanos Misioneros de la Misericordia y de la Paz


Casa San Juan Pablo II
Av. de los Gobernadores s/n, Col. La Virgen, C. P. 39097,
Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, México.
Tel. 747-138-24-34, e-mail: [Link]@[Link]

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