ABOGACIA
Derecho Constitucional
Docente Pampin Eduardo
Foro 1
Desde la reforma de 1994 y la recepción de instrumentos internacionales
de derechos humanos universales y regionales, el Estado argentino ha
aceptado, libre y soberanamente, un orden interno que ya no puede
concebirse desligado o separado de las obligaciones convencionales
asumidas. Todo forma parte de un nuevo escenario que debe apreciarse
de manera armónica por el intérprete al momento de definir soluciones
justas. Estamos frente a un Estado constitucional y convencional de
derecho que obliga a una lectura “aggiornada”, actualizada, de los
principios que deben inspirar nuestras normas y políticas, reafirmando el
protagonismo y centralidad de la persona humana en las decisiones que
deben tomar los poderes del Estado.”
Es importante afirmar que en el modelo del estado constitucional de
derecho la Constitucion Nacional es la norma fundamental, por ende las
demás leyes se encuentran subordinadas a la misma.
A partir de la reforma de 1994 a la Constitución Nacional, los jueces
ejercen 2 tipos de control. Por un lado el control de constitucionalidad,
este control es el que históricamente ejercen desde siempre los jueces
mediante el control de constitucionalidad, es decir defender la
supremacía de la Constitución Nacional que encontramos en el Art 31,
defensa de la constitución y del orden jerárquico que establece.
A su vez encontramos el control de convencionalidad. Con la inclusión
del art. 75 inc 22 y la jerarquía constitucional de los tratados de derechos
humanos mencionados en ese artículo, los jueces, sin dejar de ejercer el
control de constitucionalidad deben ejercer además el control de
convencionalidad es decir que nuestro sistema normativo respete
además de la constitución las convenciones del art. 75 inc 22 y las que en
el futuro adquieran esa jerarquía, el orden inferior será válido sino altera
la Constitución y los tratados del art. 75 inc 22. Podemos citar como
ejemplo que este último control previene para que nuestro país sea
acusado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por
incumplimiento de alguna cláusula del Pacto de San José de Costa Rica.