La Sociedad de Paracas y su Legado Cultural
La cultura Paracas se desarrolló en los valles de Chincha, Pisco e Ica, al sur de Lima, entre los años
1000 y 700 d.C. Entre sus costumbres estaba: El culto a los muertos.
Allí en 1925, Julio C. Tello descubrió un gran cementerio con cadáveres de seres de cráneo alargado a los que
llamó “paracas”, palabra que significa “gente de frente grande” o “lluvia de arena”, en alusión al fuerte viento que
sopla en esos parajes desérticos.
PERIODOS DE SU HISTORIA: 1. LAS CAVERNAS FUNERARIAS: Se les da este nombre porque se han
encontrado tumbas en forma de garrafa o copa invertida. La parte inferior tiene un mayor ensanche; la forma de las
cavernas es globular y allí se encuentran ubicados los dos cadáveres formando los fardos funerarios. 2. LAS
GRANDES NECRÓPOLIS: Las tumbas en este periodo adoptan la forma cuadrangular, cual si fueran
habitaciones subterráneas en cuyos pisos se han depositado los fardos, los mismos que tienen forma cónica. Hay
que advertir que la determinación de los dos periodos no se distinguen fácilmente en los restos encontrados, y ello
sólo es posible a través de un estudio minucioso.
Los Paracas vivieron de la pesca, la caza, la recolección de frutos y mariscos y del cultivo de sus
valles, es reconocida por sus hermosos textiles y por la manera como enterraron a sus muertos.
LOS FARDOS FUNERARIOS: Cuando un paraquense importante, se le sometía a un proceso de momificación,
para lo cual se le sacaba las vísceras y el cerebro mientras que se le desgrasaba exponiéndolo cerca del fuego. Una
vez secado, la piel se pegaba a los huesos y recién se procedía a enfardelarlo. La momia era colocada en posición
de “cuclillas” o “fetal”, es decir, sentada con las rodillas pegadas al tórax y los brazos recogidos, con las manos
como queriéndose coger la cara. Seguidamente se le colocaba dentro de un canasto de junco con una serie de
objetos que en vida utilizaba el difunto: ceramios, narigueras, armas, vestimentas, herramientas, etc., que según la
creencia le servirían en la “otra vida”.
. GRANDES CIRUJANOS: Los Paracas tuvieron un alto desarrollo en cuanto a operaciones quirúrgicas,
especialmente las llamadas trepanaciones craneanas. TREPANACIONES CRANEANAS: Trepanar es perforar el
cráneo valiéndose de instrumentos especiales como el tumi, el cincel tumi, etc., que hacían las veces de finísimos
cuchillos y bisturíes, fáciles de manejar y de operar. Luego de realizar la perforación y posiblemente tratada la
causa del mal, obturaban la abertura con una plancha de oro o de mate (planta vegetal), el individuo en la mayoría
de casos seguía viviendo. Otro aspecto de cirugía fue la deformación de cráneos mediante las ligaduras y tablillas,
especialmente en la nobleza como símbolo de distinción dentro de la sociedad. Ellos lo hacían para indicar su
condición de riqueza.
. EL ARTE TEXTIL: Los Paracas alcanzaron su máxima expresión con el arte textil. Las técnicas desarrolladas, los motivos
decorativos y sus coloridos son espectaculares y los tejidos destacan por sus dimensiones, especialmente los mantos
confeccionados en época de Paracas Necrópolis, que alcanzan un promedio de dos metros y medio de largo por más de un
metro de ancho. El tratamiento del color revela el perfeccionamiento de su técnica del teñido. Sobre la base de siete colores
se logró una amplia gama de colores secundarios distribuidos armónica y simétricamente, lo que permitiría diferenciarlo de
una serie de figuras iguales. Entre los motivos decorativos se mantiene como imagen religiosa al ser oculado, figuras
humanas con rica indumentaria, motivos geométricos, representaciones de animales, etc.
La Cerámica: La cerámica esta representada por cántaros, platos y ceramicos de picos verticales unidos por gollete puente;
la superficie presenta matices amarillos, rojos, verdes y negros con decoraciones geométricas y algunas estilizaciones felinas
que nos indican la relación de Paracas con la cultura Chavín.