Módulo VII: Órganos nacionales de las relaciones internacionales.
1.- Órganos estatales encargados de las relaciones internacionales. Jefes de Estado. Jefes de
Gobierno. Ministros de Relaciones Exteriores. Funciones y prerrogativas. Privilegios e
inmunidades.
Cuando hablamos de órganos en las relaciones internacionales hablamos de aquellos que
tienen representación estatal externa como el jefe de estado, jefe de gobierno, ministro de
relaciones exteriores, etc.
En nuestro caso se lo reconoce por la CN. Por ejemplo, de la costumbre internacional surgen
las funciones del jefe de estado.
El jefe de Estado es la persona que ejerce y representa con carácter supremo el poder público
que rige en un Estado. En algunos Estados, de acuerdo con su estructura constitucional, el jefe
de Estado es también el Jefe de Gobierno, como ocurre en los regímenes presidenciales, por
ejemplo, en la República Argentina, pero en otros el Jefe de Estado ejerce sólo funciones
representativas, mientras que el jefe de Gobierno ejerce el Poder Ejecutivo, como ocurre en
los regímenes parlamentarios europeos.
El origen del cargo y las atribuciones del Jefe de Estado, están regidos por el derecho interno,
de modo que, son materias ajenas al Derecho Internacional; para éste el Jefe de Estado es el
que encabeza el Poder Público, cualquiera sea el título que invista, el método para su
adquisición, el alcance de sus atribuciones y la forma de su desempeño. Ahora bien, ciertos
actos del Jefe de Estado son de naturaleza internacional.
Las funciones del jefe de estado son:
Posee representación exterior del Estado (art. 7.2 Conv. De Viena sobre Tratados
1969), pero normalmente delega su ejercicio en el ministro de Relaciones Exteriores o
en el representante diplomático que ha acreditado en el respectivo Estado extranjero.
Reconoce a los representantes diplomáticos que los Estados extranjeros acreditan en
él, envía funcionarios consulares al exterior y admite los de otros países, concierta
tratados o se adhiere a ellos, declara la guerra y estipula la paz. (No decir “declara la
guerra” porque está el principio de amenaza o uso de la fuerza desde el 45)
Ministros de relaciones exteriores cumple un rol muy importante en las OI más que nada
Posee representación estatal exterior, Las declaraciones unilaterales que emanan de
él obligan al estado.
Es designado por el jefe de estado y queda subordinado a las órdenes que le dé este,
es por ello que ejecutan la política exterior del país, bajo la dirección del Jefe de
Estado, de Gobierno o del Parlamento según sea el caso, de acuerdo con la
Constitución. Por ejemplo: en la OEA hay un órgano que es un órgano político que se
constituye por todos los cancilleres de los estados miembros; en el MERCOSUR en el
consejo mercado común, todas las decisiones se toman por ministros de economías y
los cancilleres de los estados parte.
Los ministros tienen facultades, en general, para hacer declaraciones de voluntad en
nombre del Estado, en el campo de las relaciones exteriores;
Las comunicaciones de representantes extranjeros deben ser dirigidas a aquel.
Cuando viaja al exterior, en cuanto a las inmunidades, la Convención sobre Misiones
Especiales, establece que gozará de los privilegios e inmunidades reconocidas por el
Derecho Internacional que el jefe de estado.
Órganos periféricos
i. La misión diplomática.
A través de la misión diplomática –órgano permanente de un Estado en territorio- canalizan los
Estados sus relaciones, aunque algunas, por su específica naturaleza política o técnica, queden
a cargo de otros órganos estatales.
Jurídicamente, la misión diplomática es un órgano del Estado acreditante, con personalidad y
estatuto diferenciado del de los miembros del personal de la misión.
No siendo la misión un sujeto del DIP, su representación del Estado no es la que tiene un
mandatario respecto a su mandante: expresa directamente la voluntad del Estado, que sí es
sujeto, y sus actos son atribuibles directamente al sujeto de DIP cuya voluntad expresa.
La protección de los intereses del Estado acreditante y de sus nacionales, para quienes reclama
el tratamiento que prescribe el derecho de gentes, tienen fundamento en la soberanía estatal.
Los límites de estas funciones estarán dados por el DIP, en particular el que impone el deber
de no intervención en los asuntos internos del Estado receptor.
La esencia de la diplomacia es la negociación en todas aquellas cuestiones que afecten la
relación bilateral, como las originadas en un reclamo por derechos o intereses económicos de
los nacionales del Estado acreditante o el cumplimiento del tratado, etc.
Es fundamental para el manejo de las relaciones con otros Estados el conocimiento de su
política interna y exterior. La misión diplomática es una buena fuente de informaciones, que
deben obtenerse por medios lícitos.
ii. Deberes de la Misión
1. No intervención en los asuntos internos del Estado receptor: deriva del principio de no
intervención del DIP.
2. comunicaciones con el gobierno local: deben encauzarse siempre a través del ministerio de
relaciones exteriores de éste o el ministerio que se haya convenido. También hay una
prohibición al Estado acreditante de establecer oficinas de la misión en lugares diferentes a su
sede sin el consentimiento del Estado receptor.
3. sumisión a la ley local: la violación de las leyes del Estado receptor bajo el amparo de los
privilegios e inmunidades diplomáticas constituiría un abuso. Los miembros de la misión
deberán respetar las normas de tránsito, entrar y salir del Estado receptor en la forma
establecido por éste.
iii. Los miembros de la misión
1. El jefe de la misión: la Convención consagra tres categorías:
Embajadores o nuncios, acreditados ante los jefes de Estado, o jefes de misión de
rango equivalente
Enviados, ministros o internuncios, acreditados ante los jefes de Estado
Encargados de negocios, acreditados ante los ministros de relaciones exteriores.
2. nombramiento del jefe de la misión: es de competencia interna del Estado acreditante, pero
debe obtener el consentimiento del Estado receptor, lo que se llama pedido de placet. Tal
pedido puede ser rechazado sin explicar las razones de tal actitud.
3. entrada en funciones: desde que presenta al jefe del Estado receptor las cartas credenciales,
firmadas pro el jefe de su Estado, que lo acreditan oficialmente para ejercerlas. Los encargados
de negocios tienencartas de gabinete firmadas por el ministro de relaciones exteriores del
Estado acreditante para ser presentadas ante su par del Estado receptor. La fecha de
presentación de credenciales o de comunicación de llegada, según sea la práctica del Estado
receptor, determinará el orden de precedencia entre los jefes de la misión.
4. acreditaciones múltiples: el Estado acreditante podrá, previa notificación, acreditar a un
único jefe de misión ante dos o más Estados, caso de los llamados embajadores concurrentes,
o bien destinar a ellos a cualquier miembro del personal diplomático, salvo que alguno de los
estados receptores se oponga expresamente.
Si un Estado acredita a un jefe de misión ante dos o más Estados podrá establecer una Misión
diplomática dirigida por un encargado de negocios ad interim en cada uno de los Estados en
que el jefe de la misión no tenga su sede permanente. A la inversa, dos o más Estados pueden
acreditar a una única persona como jefe de misión ante un tercer Estado, salvo que éste se
oponga expresamente a ello.
5. fin de funciones: lo hace el Estado acreditante a través de la presentación de las cartas de
retiro o recredenciales, que el jefe de la misión presenta antes de su partida al jefe del Estado
receptor, o en el caso de los encargados de negocios al ministro de relaciones exteriores.
Puede ser por rotación interna del servicio exterior, por razones políticas o particulares
(jubilación, enfermedad, etc).
6. el encargado de negocios ad interim: producida la partida del jefe de misión o caso de
ausencia temporaria, el funcionario que le sigue en jerarquía pasa a reemplazarlo, sin
necesidad de acreditación. El jefe de misión antes de su partida lo comunica al Estado
receptor. Si no hay nadie, lo puede hacer el personal administrativo y técnico.
iv. El personal diplomático.
Es todo miembro de la Misión diplomática que esté directamente afectado al desempeño de
las funciones de la misión. Son los ministros consejeros y secretarios de embajada, así como
los agregados especializados. La designación de los miembros del personal por parte del
Estado acreditante no requiere el previo consentimiento del Estado receptor, basta la
notificación correspondiente. Se exceptúan los agregados militares pues sí requieren
consentimiento.
Previa notificación al Estado receptor, el acreditante renueva libremente a los miembros de la
misión.
v. El personal técnico y administrativo.
Son los que careciendo de estado diplomático, están afectados al cumplimiento de tareas de
apoyo (secretarios privados, clavistas, archiveros, intérpretes, etc). No hay diferencia en
cuanto al nombramiento y remoción con el personal diplomático.
vi. El personal de servicio.
Son aquellos miembros afectados al servicio doméstico de la misión. Esta categoría comprende
los criados de la residencia del jefe de misión, sus chóferes, etc. No hay diferencia en cuanto al
nombramiento y remoción con el personal diplomático.
vii. Personas no pertenecientes al personal de la misión que gozan de un estatuto especial
1. familiares de los agentes diplomáticos: los miembros de la familia, desde los del jefe de la
misión hasta los del personal administrativo y técnico, que formen parte de su casa, esto es
que residan junto al funcionario en forma permanente, gozarán de los mismos privilegios e
inmunidades que el miembro de la misión.
En el caso de los agentes diplomáticos, será requisito no tener la nacionalidad del Estado
receptor, en el del personal administrativo y técnico no tener tampoco residencia permanente
en el Estado receptor, aún si no se tiene su nacionalidad.
2. criados particulares: son las personas empleadas por los miembros de la misión para tareas
domésticas. Los que no sean nacionales del Estado receptor ni tengan en él residencia
permanente, aunque no tienen derecho a privilegios e inmunidades, gozan de ciertas
facilidades.
viii. Declaración de persona non grata.
Cuando un miembro de la Misión diplomática realiza actos que hicieren imposible su
permanencia en el Estado receptor, como la comisión de un delito u otra violación grave de las
leyes del Estado receptor, o la violación de las obligaciones de no intervención mediante actos
de injerencia ilícita en los asuntos internos, etc, el Estado receptor, encontrándose inhibido de
recurrir a coacción alguna contra el funcionario, sólo puede ordenarle la salida de su territorio
mediante la declaración de “persona non grata” para los agentes diplomáticos o de “persona
no aceptable” para los demás miembros de la misión. El retiro debe realizarse en un plazo
razonable, y el Estado acreditante no retira al personal el Estado receptor puede desconocerlo
en su carácter de miembros de la misión.
ix. Privilegios e inmunidades diplomáticas.
Se distingue entre privilegios, que son beneficios extraordinarios que se garantizan a la misión
y a sus miembros e inmunidades que son garantías extraordinarias que se les otorgan contra la
aplicación coactiva de las normas jurídicas del Estado receptor.
1. Fundamento: se distinguen tres teorías:
Teoría del carácter representativo del agente diplomático: es la más antigua y es
tributaria de la concepción de soberanía que imperó hasta la revolución francesa, en
virtud del cual las relaciones exteriores se daban entre los príncipes, es decir, entre
personas. El agente diplomático, como representante del monarca, era casi un alter
ego de su mandante y acreedor del mismo respeto y consideración.
Teoría de la extraterritorialidad: sirvió para fundamentar los privilegios e inmunidades
diplomáticos desde el siglo XVII hasta principios del XX, superando a la anterior.
Mediante una ficción jurídica, el derecho reputa que el agente diplomático nunca ha
abandonado su territorio nacional y Grocio extiende la ficción a los locales de la misión
diplomática.
Teoría del interés de la función: entiende que los ministros y embajadores no pueden
alcanzar el fin para el cual han sido designados si no se hallan provistos de todas las
prerrogativas necesarias para asegurar el éxito legítimo, que les permita ejercer sus
funciones con toda libertad, seguridad y fidelidad. Esta es la doctrina consagrada en la
convención.
2. la inviolabilidad diplomática: se la caracteriza como la inmunidad contra la coerción e
implica que el Estado receptor está inhibido de ejercer cualquier medida de carácter coactivo o
que, de algún modo, implique el uso de la fuerza contra personas o cosas afectadas a la
actividad diplomática o, en el caso de las personas, la limitación de la libertad ambulatoria.
Los agentes del Estado receptor tienen la prohibición de ingresar a los locales de la misión o a
la residencia particular de los agentes diplomáticos. Tampoco pueden aquellos agentes realizar
medidas de ejecución forzada dentro de los locales de la misión o de la residencia particular de
los agentes diplomáticos. Esta prohibición rige aún en caso de ruptura de relaciones
diplomáticas. La inviolabilidad se extiende a los bienes muebles, ya que éstos son de un uso
esencial para la misión, aún los que no se encuentren necesariamente dentro de sus locales,
como un auto o un barco.
También goza de absoluta libertad en sus comunicaciones con el Estado acreditante, sin
interferencias de ningún tipo por parte de las agencias del Estado receptor. Se extiende a todas
las demás misiones y consulados, teniendo como límite el consentimiento del Estado receptor
para instalar equipos de radio.
La correspondencia oficial tiene inviolabilidad absoluta. Está prohibido abrir o retener la valija
diplomática y garantizada la inviolabilidad del correo diplomático que la lleve. Los archivos
también son inmunes.
3. Protección especial de la misión: se refiere a la obligación impuesta al Estado receptor para
prevenir actos de particulares que sean lesivos contra la misión. Se traduce en una vigilancia
especial en los locales de la Misión diplomática, dentro de los límites razonables.
4. inviolabilidad de los agentes diplomáticos: es absoluta y no admite excepción en ningún
caso, aún si se tratare de flagrante delito. La inviolabilidad alcanza a sus documentos,
correspondencia y bienes. El agente diplomático no tiene obligación de comparecer al tribunal
como testigo.
5. protección especial de los agentes diplomáticos: la protección física de los agentes
diplomáticos obliga al Estado receptor a tomar los recaudos necesarios para impedir cualquier
acto de particulares contra su persona o decoro.
6. inmunidad de jurisdicción: implica que no pueden los agentes diplomáticos ser sometidos a
la jurisdicción del Estado receptor. Esta inmunidad complementa y refuerza la inviolabilidad
personal y tiene su mismo fundamento. Resta aclarar que la inmunidad de jurisdicción no
exime al agente diplomático de la jurisdicción de los tribunales del Estado acreditante, o sea,
de su propio Estado.
Inmunidad penal: es absoluta e ilimitada para cualquier clase de delito. Si se prueba la
participación de un agente diplomático en un delito, se lo puede declarar persona non
grata y luego pedir la extradición una vez regresado a su país para someterlo a la
jurisdicción territorial.
Inmunidad civil: fue muy resistida, y se la admite con tres excepciones: acciones reales,
sucesorias y derivadas de actividades profesionales o comerciales. Se fundamentan
estas excepciones en la irrelevancia que ellas tienen para el desempeño de la función
diplomática. La inmunidad de jurisdicción civil cede si el agente diplomático presenta
una demanda ante un tribunal civil del Estado receptor y es objeto de una
reconvención o contra demanda por parte del accionado: ya no podrá invocar
inmunidad contra dicha reconvención. La inmunidad administrativa de los agentes
diplomáticos es complemento de la anterior y se refiere a las sanciones de tipo
contravencional o de policía, con idéntico alcance que la civil.
7. renuncia a la inmunidad: sólo el Estado que envía al agente es capaz de renunciar a ella,
pues la misma se otorga teniendo en cuenta el interés del Estado acreditante. La renuncia a la
inmunidad de jurisdicción posibilitará la puesta en marcha del mecanismo jurisdiccional del
Estado receptor en relación con el agente diplomático, pero la sentencia que se dicte no podrá
ser ejecutada a menos que medie una nueva renuncia. Esto se denomina inmunidad de
ejecución.
8. inmunidad fiscal: los agentes diplomáticos están fuera de la potestad tributaria del Estado
receptor. Alcanza a todos los gravámenes e impuestos nacionales, provinciales y municipales,
ya sean personales o reales, con las excepciones derivadas de impuestos sobre inmuebles,
sucesiones y actividades profesionales o comerciales personales del agente diplomático,
impuestos indirectos y derechos de registro, aranceles judiciales, hipoteca y timbre en bienes
inmuebles.
2.- Agentes diplomáticos. Concepto. Funciones. Designación. Comienzo y término de la
misión. Jerarquías. Inmunidades diplomáticas. Convención de Viena de 1961 sobre
relaciones diplomáticas. Convención de Nueva York de 1969.
Se rige por la costumbre internacional (que surge con la paz de westfalia y establece la
obligación de enviar misiones diplomáticas) y por la Convención de Viena de 1961.
Los diplomáticos son agentes que un Estado envía a otro para desarrollar las relaciones
internacionales entre ambos. La Convención entiende por “agente diplomático” el jefe de la
misión o un miembro del personal diplomático de la misión; La Convención de Viena, clasifica a
los agentes diplomáticos, de la siguiente manera:
1. Embajadores o Nuncios acreditados ante los jefes de Estado y otros Jefes de misión de rango
equivalente.
2. Los enviados, los ministros e internuncios acreditados ante los Jefes de Estado.
3. Los Encargados de Negociaciones acreditados ante los Ministros de Relaciones Exteriores.
FUNCIONES: Artículo 3: 1. Las funciones de una misión diplomática consisten principalmente
en:
a. representar al Estado acreditante ante el Estado receptor;
b. proteger en el Estado receptor los intereses del Estado acreditante y los de sus nacionales,
dentro de los límites permitidos por el derecho internacional;
c. negociar con el gobierno del Estado receptor;
d. enterarse por todos los medios lícitos de las condiciones y de la evolución de los
acontecimientos en el Estado receptor e informar sobre ello al gobierno del Estado
acreditante;
e. fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las relaciones económicas, culturales y
científicas entre el Estado acreditante y el Estado receptor.
2. Ninguna disposición de la presente Convención se interpretará de modo que impida el
ejercicio de funciones consulares por la misión diplomática.
Aquí hay dos palabras claves: REPRESENTAR y NEGOCIAR. La primera es una función política,
representando al estado. La segunda es porque los agentes diplomáticos negocian con el
estado receptor, por ejemplo, un tratado. Además, se habla de “proteger los intereses”, lo cual
es una función compartida con los cónsules.
Después habla de “informar” por medios lícitos como por ejemplo por una ley, el BO, el
noticiero, cartas, etc.; por lo tanto, no podría hacer espionaje o meterse en temas internos del
otro estado. El último punto es muy importante, las “relaciones de amistad "entre los dos
estados. Por ejemplo: cuando juez fue embajador en Ecuador, y Ecuador dio por finalizada la
función diplomática de juez por los dichos de este. El punto 2 del art dice que, si no hay
oficinas consulares, esa función la puede suplir la embajada, pero NUNCA al revés. Esa es una
de las principales diferencias con los agentes diplomáticos.
Comienzo y término de la misión.
INICIO: Art. 4: El Estado acreditante nombra al agente, pero deberá ser admitido por el Estado
receptor (que no está obligado) El estado acreditante lo nombra al agente y el receptor tiene
que aceptarlo.
Art. 13: Para asumir la función debe presentar las “CARTAS CREDENCIALES” o comunicar su
llegada presentando copias ante el ministro de Relaciones Exteriores. Entonces para dar inicio
a la función diplomática, el agente diplomático debe presentar las cartas ante el órgano
ejecutivo (PE) del estado receptor y de este modo se inicia la función diplomática.
Art. 14: Cartas Credenciales para embajadores, enviados o ministros acreditados ante el Jefe
de Estado. Cartas de Gabinete para los encargados de negocios que se acrediten ante el MRE.
Las cartas son el poder.
Hay tres categorías de agentes diplomáticos (enumeradas más arriba) pero en realidad hay
dos, porque los
1eros y 2dos se acreditan ante el estado receptor. Los últimos tiene una categoría inferior,
donde cambia el nombre de poder a “cartas de gabinete” que se presentan antes el ministro
de relaciones exteriores.
FIN: Art. 43. Cuando el E. acreditante comunique al receptor que ha concluido o cuando el E.
receptor comunique al acreditante que se niega a reconocerlo como miembro de la misión.
Art. 9: Declaración de “persona non grata”:
1. El Estado receptor podrá, en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su
decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático
de la misión es persona no grata, o que cualquier otro miembro del personal de la misión no es
aceptable. El Estado acreditante retirará entonces a esa persona o pondrá término a sus
funciones en la misión, según proceda. Toda persona podrá ser declarada no grata o no
aceptable antes de su llegada al territorio del Estado receptor.
2. Si el Estado acreditante se niega a ejecutar o no ejecuta en un plazo razonable las
obligaciones que le incumben a tenor de lo dispuesto en el párrafo 1, el Estado receptor podrá
negarse a reconocer como miembro de la misión a la persona de que se trate. En cualquier
momento, aun antes de la llegada, el estado receptor lo puede declarar persona no grata sin
tener que dar motivos de ello, más que nada para evitarse una controversia internacional (se
sabe porque, pero no se dice). Por lo general es porque cometió un delito, se entromete en
asuntos internos o porque hace espionaje. Desde la declaración de persona no grata se le
quitan las inmunidades por eso se tiene que ir inmediatamente, porque en ese caso podrá ser
detenido, por ejemplo, como en el caso del embajador de México que robo un libro. Es muy
común la declaración de persona no grata entre los embajadores de los estados
Jerarquía: los agentes diplomáticos suelen clasificarse en jefe de misión (con sus diversas
denominaciones), ministros, ministros consejeros, consejeros y secretarios; siendo cada vez
más frecuente el empleo de otras categorías –como agregados– vinculadas al ejercicio de
funciones sustantivas concretas.
Inmunidades: esas garantías extraordinarias. La Convención sobre las Misiones Especiales
reconoce las siguientes:
1. Inviolabilidad de los locales de la Misión y de los archivos y documentos:
2. Inviolabilidad de la correspondencia oficial y de la valija
3. Los representantes de los Estados y el personal diplomático de la Misión gozarán de
inviolabilidad, es decir, no podrán ser detenidos, ni arrestados. El mismo personal gozará en
sus alojamientos particulares de la misma inviolabilidad y protección de los locales de la Misión
Especial
4. Los representantes del Estado y el personal diplomático de la Misión gozarán de inmunidad
de jurisdicción penal, civil y administrativa, en las mismas condiciones establecidas para los
diplomáticos.
5. Se le concede franquicia arancelaria para los objetos importados al efectuar la primera
entrada en el territorio del Estado receptor.
3.- Agentes consulares. Concepto. Funciones. Jerarquías. Inmunidades. Convención de Viena
de 1963 y 1975 sobre relaciones consulares.
Los agentes consulares son funcionarios que trabajan en los consulados de un país en el
extranjero, con el objetivo de proteger los intereses y prestar asistencia a los ciudadanos
nacionales que se encuentren fuera de sus fronteras.
Los cónsules son funcionarios destacados por un Estado en el territorio de otro para defender,
dentro de los límites de su función, los intereses del Estado que envía y de los nacionales que
allí se encuentren, promover las relaciones bilaterales económicas y comerciales así como
ejecutar en el territorio del Estado receptor actos administrativos, notariales y de registro que
tendrán efecto en el territorio del Estado que envía.
Por tanto, la tarea del cónsul no es política. El cónsul carece del carácter representativo el
Estado que tiene el agente diplomático. Su misión esencial es la defensa de los intereses de las
personas físicas o jurídicas del Estado que envía
La génesis de la institución consular tiene un origen privado y comercial, siendo los primeros
cónsules aquellos representantes de los grupos de mercaderes de los países occidentales que
se habían establecido en el imperio Bizantino a partir del siglo XII.
La normativa internacional sobre esta materia está codificada por la Convención de Viena
sobre relaciones consulares de 1963.
La oficina consular.
Las funciones consulares pueden ser ejercidas por cónsules de carrera o por cónsules
honorarios. Los primeros son funcionarios del Estado que éste envía para permanecer durante
un cierto período en la sede, al igual que los agentes diplomáticos. Los segundos son personas
que residen normalmente en el Estado receptor que inclusive pueden tener su nacionalidad y
que por su relevancia o méritos especiales, obtienen la designación consular honoraria por
parte del Estado que envía.
Las oficinas consulares tienen las siguientes jerarquías:
• Consulados generales
• Consulados
• Viceconsulados
• Agencias consulares
Toda oficina consular ejerce sus funciones dentro de un ámbito territorial determinado que
abarcará una porción del Estado receptor constituida por las regiones más próximas a la
ciudad donde la oficina tenga su sede. Este ámbito se denomina circunscripción consular, y sus
límites no pueden alterarse sin el consentimiento del Estado receptor.
b. El jefe de la oficina consular.
Para designar al jefe de la oficina consular, el Estado que envía deberá recabar el asentimiento
del Estado receptor. El Estado que envía remite al Estado receptor una carta patente en la cual
consignará la circunscripción en la que el designado ejercerá sus funciones. El Estado receptor
manifiesta su asentimiento a través del exequátur, que podrá ser denegado sin expresar la
razón.
Puede haber una administración provisional mientras no obtenga el exequátur, si el cónsul ya
está en el Estado receptor.
c. El personal de la oficina consular.
La oficina consular cuenta con personal consular de carrera y personal administrativo y
técnico. Su designación y remoción es libre, previa notificación al Estado receptor.
Los empleados contratados localmente están sometidos al régimen laboral común del Estado
receptor. En caso de ausencia temporaria o definitiva del titular, la oficina consular quedará a
cargo del funcionario consular de carrera que le siga en jerarquía.
d. Fin de las funciones.
Pueden cesar en sus funciones por las mismas causas que los de la Misión diplomática y el
hecho se notifica al Estado receptor. Éste puede remover al jefe de la oficina mediante
revocación del exequátur y a los demás miembros mediante la notificación de que ha cesado
de considerar a la persona de que se trate como miembro del personal consular.
e. Privilegios e inmunidades consulares
i. Inviolabilidad de la oficina consular.
Es más restringida, por cuanto los agentes del Estado receptor sólo tienen limitado su acceso a
los locales consulares en l parte destinada exclusivamente para trabajo de oficina, salvo con el
consentimiento de su titular, el que se presume en caso de incendio u otro peligro grave.
No está prevista la exención de embargo, registro y medias de ejecución vigentes para la
Misión diplomática.
Tampoco goza de inviolabilidad la residencia particular del jefe y miembros de la oficina
consular. Del mismo modo, los locales, bienes y medios de transporte de la oficina consular, si
bien no podrán ser objeto de requisa (desapoderamiento temporario) sí podrán serlo de
expropiación por causa de defensa o utilidad pública.
ii. Inviolabilidad de los miembros de la oficina consular.
Los funcionarios y demás miembros de la misión consular no pueden ser detenidos, salvo
casos de delitos graves
o cuando exista sentencia firme. En caso de procedimiento penal deberán comparecer y las
autoridades deberán tratarlos con deferencia. En caso de que fueren llamados a testificar
deberán comparecer, salvo para declarar sobre aquellos hechos vinculados con el ejercicio de
sus funciones.
Tampoco estarán obligados a exhibir documentos o correspondencia oficial. En caso de
detención de un miembro de la oficina consular o de inicio de un proceso penal en su contra,
el Estado que envía deberá comunicarlo de inmediato al Estado que envía.
iii. Inmunidad de jurisdicción.
Los funcionarios de carrera y demás miembros de la misión estarán exentos de la jurisdicción
de los tribunales del
Estado receptor por actos ejecutados en el ejercicio de sus funciones oficiales, con las
excepciones previstas en materia civil para agentes diplomáticos, y de accidentes ocurridos
fuera del ejercicio de sus funciones.
f. Comienzo y fin de la misión especial Cónsules honorarios.
Los locales consulares honorarios no gozan de ninguna forma de inviolabilidad. El Estado
receptor tiene la obligación de protegerlos contra toda intrusión o daño.
Los archivos sólo gozan de inviolabilidad en cuanto estén separados de los papeles privados.
Las franquicias aduaneras sólo se extienden a los artículos de uso oficial de la oficina.
El cónsul honorario no goza de inmunidad de jurisdicción salvo para actos vinculados con el
ejercicio de sus funciones oficiales, incluyendo prestar testimonio.
La exención fiscal sólo se extiende a los sueldos percibidos por el cónsul honorario en tal
calidad.
g. Secciones consulares de las misiones diplomáticas.
Tanto Viena de relaciones diplomáticas y Viena sobre relaciones consulares, autorizan el
ejercicio de funciones consulares por las misiones diplomáticas. Se habilita una sección
consular en la Misión diplomática y se asigna a determinados funcionarios para el ejercicio de
la función consular. Como son miembros de la Misión diplomática, están protegidos por los
privilegios e inmunidades en su calidad de tal.
FUNCIONARIOS CONSULARES DE CARRERA/PROFESIONALES: son funcionarios públicos
del Estado que los nombra y poseen la nacionalidad de éste. Son pagados por el Estado
que los envía y no ejercen, en general, otras funciones que las profesionales, no
pueden hacer más nada que la actividad consular.
FUNCIONARIOS CONSULARES HONORARIOS: pueden ser súbditos del Estado que los
designa o extranjeros, y ejercen el comercio u otras profesiones, viven de su oficio (no
de lo de cónsul como los profesionales porque no son funcionarios públicos). Su
servicio es gratuito, aunque pueden recibir una subvención para gastos de locales y
representación. Se lo elije por lo contactos que tiene, por la gente que conoce, porque
conoce como es la vida de ese lugar en el que está. Por ejemplo: pagani que es el socio
fundador.
4.- Organización del servicio exterior argentino. Ley 20.957
Es nuestra ley interna del servicio exterior de la nación. El Servicio Exterior de la Nación está
integrado por: un cuerpo permanente activo que se desempeñará en funciones diplomáticas,
consulares y de cancillería, otro permanentemente pasivo, un grupo de agregados laborales,
un servicio de agregados especializados (agregados militares, culturales, económicos etc.; se
trata de personas que están al tanto de esas actuaciones e informan de ellas al gobierno) y
funcionarios designados por el Poder Ejecutivo, con rango protocolar.
El Servicio Exterior de la Nación comprende:
1. Embajador extraordinario y plenipotenciario.
2. Ministros plenipotenciarios de 1º y de 2º clase.
3. Consejero de embajada y cónsul general.
4. Secretario de embajada y cónsul de 1º clase.
5. Secretario de embajada y cónsul de 2º clase.
6. Secretario de embajada y cónsul de 3º clase.
7. El personal del Servicio Exterior desempeñarán funciones en las misiones diplomáticas,
en las representaciones consulares y en la cancillería conforme al sistema de rotación
que se determine.
8. La jefatura de las Misiones será desempeñada por los ministros plenipotenciarios de
1º y 2º clase, acreditados temporal o permanentemente.
Los funcionarios del Servicio Exterior de la Nación cumplen las siguientes funciones:
1. representar a la Nación
2. promover intereses de la República
3. sostener los derechos que se acuerdan en los tratados, fomentar las relaciones
políticas, culturales, económicas, etc.
4. registrar nacimientos y defunciones para su posterior inscripción en los registros de la
República.
Son algunas de las obligaciones las siguientes: prestar juramento antes de asumir y cumplir
fielmente con sus funciones, defender el prestigio, dignidad e intereses de la Nación, informar
periódica y documentalmente al Estado, preservar la inviolabilidad de toda documentación
reservada, secreta y confidencial, etc. Son algunos derechos de los funcionarios: gozar de
estabilidad, usar el título de la categoría, recibir sueldos, retribuciones, gozar de ciertas
inmunidades y privilegios, etc.