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Alzheimer: Estudiante: Paciente: Edad: Patologías

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Estudiante: Andres Eduardo Zavala Alvarado

Paciente: María de Lourdes Saldaña Macías


Edad:84 años de edad
Patologías: Alzheimer

Alzheimer

El Alzheimer comienza lentamente. Primero afecta las partes del cerebro que
controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Las personas con el mal
pueden tener dificultades para recordar cosas que ocurrieron en forma reciente o
los nombres de personas que conocen. Un problema relacionado, el deterioro
cognitivo leve, causa más problemas de memoria que los normales en personas
de la misma edad. Muchos, pero no toda la gente con deterioro cognitivo leve,
desarrollarán Alzheimer.
Con el tiempo, los síntomas del Alzheimer empeoran.
Las personas pueden no reconocer a sus familiares. Pueden tener dificultades
para hablar, leer o escribir. Pueden olvidar cómo cepillarse los dientes o peinarse
el cabello. Más adelante, pueden volverse ansiosos o agresivos o deambular lejos
de su casa. Finalmente, necesitan cuidados totales. Esto puede ser muy
estresante para los familiares que deben encargarse de sus cuidados.
El Alzheimer suele comenzar después de los 60 años. El riesgo aumenta a medida
que la persona envejece. El riesgo es mayor si hay personas en la familia que
tuvieron la enfermedad.

Ningún tratamiento puede detener la enfermedad. Sin embargo, algunos fármacos


pueden ayudar a impedir por un tiempo limitado que los síntomas empeoren.

Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana

Dificultad para planificar o resolver problemas

Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo


Desorientación de tiempo o lugar

Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo los objetos se


relacionan uno al otro en el ambiente

Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito

Disminución o falta del buen juicio

Cambios en el humor o la personalidad

Medicamentos para tratar el Alzheimer

Se puede recetar un medicamento conocido como memantina, un antagonista del


N-metil-D-aspartato (NMDA), para la enfermedad de Alzheimer de moderada a
grave. Se cree que la memantina actúa regulando el glutamato, una importante
sustancia química cerebral. La FDA también aprobó el donepezilo, el parche de
rivastigmina y un medicamento combinado de memantina y donepezilo para tratar
la enfermedad de Alzheimer de moderada a grave. El brexpiprazol es un
antipsicótico atípico que ha sido aprobado para tratar la agitación asociada con la
enfermedad de Alzheimer. A continuación, encontrará más información sobre el
manejo de los síntomas conductuales y los antipsicóticos.

• Brexpiprazol. Antipsicótico atípico. Trata la agitación resultante de la


enfermedad de Alzheimer. Los posibles efectos secundarios incluyen
síntomas del resfriado común, mareos, niveles altos de azúcar en sangre y
ataque cerebrovascular. Se administra una vez al día a través de una
tableta.
• Donepezilo. Inhibidor de la colinesterasa. Trata la enfermedad de
Alzheimer en etapas leve, moderada y grave al impedir la descomposición
de la acetilcolina en el cerebro. Los posibles efectos secundarios incluyen
náuseas, vómitos, diarrea, insomnio, calambres musculares, fatiga y
pérdida de peso. Es una tableta que se administra una vez al día.
• Galantamina. Inhibidor de colinesterasa. Trata los síntomas de la
enfermedad de Alzheimer en etapas leve a moderado al evitar la
degradación de la acetilcolina y al estimular los receptores nicotínicos para
que liberen más acetilcolina en el cerebro. Los posibles efectos secundarios
incluyen náuseas, vómitos, diarrea, disminución del apetito, pérdida de
peso, mareos y dolor de cabeza. Se administra a través de una cápsula de
liberación prolongada que se toma una vez al día o mediante una tableta o
líquido que se toman dos veces al día.
• Memantina. Antagonista de NMDA. Trata los síntomas de la enfermedad
de Alzheimer de moderada a grave bloqueando los efectos tóxicos
asociados con el exceso de glutamato y regula la activación del glutamato.
Los posibles efectos secundarios incluyen mareos, dolor de cabeza,
diarrea, estreñimiento y confusión. Se administra a través de una cápsula
de liberación prolongada, o tableta o líquido que se toma una vez al día.
• Memantina y Donepezilo (combinación fabricada). Antagonista de
NMDA. Trata los síntomas de la enfermedad Alzheimer de moderada a
grave al bloquear los efectos tóxicos asociados con el exceso de glutamato
y al evitar la descomposición de la acetilcolina en el cerebro. Los posibles
efectos secundarios incluyen dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea,
mareos, anorexia y equimosis (pequeños hematomas causados por fugas
en los vasos sanguíneos). Se administra a través de una cápsula de
liberación prolongada que se toma una vez al día.
• Rivastigmina. Inhibidor de colinesterasa. Trata los síntomas de la
enfermedad de Alzheimer leve, moderada y grave al prevenir la
descomposición en el cerebro de la acetilcolina y la butirilcolina (una
sustancia química similar a la acetilcolina). Los posibles efectos
secundarios incluyen náuseas, vómitos, diarrea, pérdida de peso,
indigestión, disminución del apetito, anorexia y debilidad muscular. Se
administra a través de una cápsula dos veces al día o mediante un parche
cutáneo (se aplica a la piel) que se reemplaza una vez al día.

Cuidados de enfermería

1.Colocar barandillas en la cama.

2.Orientar al paciente sobre el ambiente que le rodea.

3.Espaciar las actividades a lo largo del día intercalando periodos de


reposo.

4.Valorar la incapacidad de vestirse, alimentarse, bañarse, etc …

Fractura de cadera
• Las fracturas de cadera, se producen con mayor frecuencia entre las personas de
edad avanzada, y suelen deberse a una caída leve, sobre todo en quienes sufren
osteoporosis.
• Por lo general, mover la pierna afectada, permanecer de pie y/o caminar causa un
dolor considerable
• El médico confirma el diagnóstico mediante radiografías o, en ciertos casos, con
otras pruebas de diagnóstico por la imagen.
• Normalmente se realiza una intervención quirúrgica para reparar la cadera o a
veces para sustituir la articulación.

(Véase también Introducción a las fracturas.)

Las fracturas son más frecuentes en las personas de edad avanzada, ya que son
más propensas a

• Sufrir osteoporosis (que debilita los huesos)


• Sufrir caídas
• Tomar determinados fármacos que aumentan el riesgo de fracturas de cadera
(véase Fármacos y envejecimiento)

La mayoría de las fracturas de cadera son el resultado de caídas, pero en las


personas mayores con osteoporosis, las fuerzas ejercidas durante las actividades
ordinarias, como girar en la cama, levantarse de una silla o caminar pueden
fracturar la cadera.

La articulación de la cadera está formada por el extremo superior redondeado


(cabeza) del fémur y parte del hueso de la pelvis. La cabeza esférica del fémur se
ajusta dentro de una cavidad en forma de copa del hueso de la pelvis, por lo que
forma una articulación una enartrosis (articulación en esfera y cavidad). Por debajo
de la cabeza, el fémur se estrecha, formando el cuello del fémur. Por debajo del
cuello existe una zona más amplia que contiene dos grandes protuberancias
(llamadas trocánteres). Los fuertes músculos de las piernas y la región glútea se
insertan en los trocánteres mediante tendones.

El fémur: parte de la articulación de la cadera

La mayoría de las fracturas de cadera se producen justo por debajo de la cabeza


del fémur. Hay dos tipos frecuentes:

• Las fracturas de cadera del cuello femoral (subcapital), que se producen en el


cuello del fémur.
• Las fracturas de cadera pertrocantéreas (también llamadas intertrocantéreas), que
pasan por las protuberancias óseas situadas justo por debajo del cuello

Las fracturas de cadera también pueden ocurrir en la cabeza del fémur o por
debajo de las grandes protuberancias óseas, denominándose entonces fracturas
subtrocantéreas.

La fractura del cuello del fémur es particularmente problemática, puesto que


suele interrumpir la irrigación hacia la cabeza del hueso. Sin una buena irrigación
sanguínea, el hueso no puede volver a juntarse, y finalmente se destruye y muere
(lo que se denomina osteonecrosis). Puede desarrollarse una artritis grave y
dolorosa.

Las fracturas pertrocantéreas de cadera raramente interrumpen el suministro de


sangre a la cabeza del fémur. La superficie de fractura del hueso puede sangrar,
pero no lo suficiente para causar problemas graves. Estas fracturas normalmente
son consecuencia de una caída o un golpe directo.

Huesos de la cadera

MODELO 3D
Síntomas de las fracturas de cadera
Las fracturas de cadera suelen ser muy dolorosas y generalmente provocan dolor
en la ingle.

Si los fragmentos óseos se han separado, el sujeto no puede caminar,


permanecer en pie o mover su pierna. Cuando se acuesta, la pierna afectada
puede parecer más corta y está rotada hacia afuera. Sin embargo, si los
fragmentos óseos han quedado impactados y la fractura es pequeña, el paciente
puede caminar y a veces puede tener sólo un dolor leve, y la pierna parece
normal.

Si se produce un sangrado abundante desde el foco de fractura o desde vasos


sanguíneos próximos, el paciente puede sentirse mareado o débil. La zona puede
hincharse, y puede aparecer un hematoma violáceo.

A veces, cuando se rompe la cadera, el dolor parece originarse de la rodilla en


lugar de la cadera. Esto es así porque la rodilla y la cadera comparten las mismas
vías nerviosas. Este tipo de dolor se denomina dolor referido.

Si la fractura de cadera obliga al paciente a permanecer en cama durante mucho


tiempo, está en mayor riesgo de desarrollar problemas graves. Los problemas
debidos al encamamiento incluyen

• Úlceras por presión


• Coágulos de sangre, que pueden ocasionar una embolia pulmonar
• Confusión mental
• Neumonía
• Pérdida de tejido muscular y una disminución de la capacidad física general
(pérdida de condición física)

Las personas mayores son más propensas a presentar problemas debidos al


reposo en cama, y dichos problemas pueden tener consecuencias más graves. La
fractura de cadera puede cambiar la forma en que viven. Las personas de edad
avanzada pueden resultar incapaces de realizar sus actividades habituales. Es
posible que necesiten a una persona que les ayude en el hogar o pueden tener
que vivir en una residencia de ancianos. El paciente puede deprimirse si la fractura
limita su actividad u ocasiona una dependencia.

Diagnóstico de las fracturas de cadera


• Radiografías
• A veces resonancia magnética nuclear o tomografía computarizada

(Véase también Diagnóstico de fracturas.)


Los médicos sospechan una fractura de cadera basándose en la descripción que
la propia persona haga de la lesión, en los síntomas y en los resultados de la
exploración física.

Se puede confirmar la fractura de cadera, ya manifiesta, mediante una radiografía.


Sin embargo, las radiografías a veces parecen normales incluso aunque esté
presente una fractura, por ejemplo cuando la fractura es menor y los fragmentos
se encuentran todavía en su lugar. Así, si el médico sigue sospechando la
existencia de una fractura de cadera o si la persona sigue sufriendo dolor y es
incapaz de mantenerse de pie al cabo de un día o más después de una caída, se
puede realizar una resonancia magnética nuclear (RMN) para detectar pequeñas
fracturas. A veces se utiliza la tomografía computarizada (CT), pero es menos
precisa para detectar pequeñas fracturas de cadera.

Tratamiento de las fracturas de cadera


• Por lo general, cirugía para reparar o reemplazar la cadera
• Rehabilitación

Por lo general, el tratamiento de una fractura de cadera consiste en la cirugía, ya


que reduce el tiempo que el paciente tiene que permanecer en cama y reduce el
riesgo de que aparezcan problemas graves relacionados con el reposo en cama.
La cirugía permite a la persona levantarse de la cama y empezar a caminar lo
antes posible. Por lo general, la persona puede dar unos pasos con un andador 1
o 2 días después de la operación.

Después del tratamiento de una fractura de cadera, la rehabilitación (fisioterapia)


se inicia lo antes posible.

¿Sabías que...?

• La cirugía es el tratamiento de elección para las fracturas de cadera


porque permite caminar antes y evitar problemas graves que pueden
originarse al permanecer en cama durante mucho tiempo.

Las caderas fracturadas se pueden reparar o reemplazar quirúrgicamente. El


procedimiento utilizado para la reparación se denomina reducción abierta con
fijación interna (open reduction and internal fixation, ORIF). Si la fractura no es
demasiado grave se repara la cadera. La cadera puede ser reemplazada (lo que
se denomina artroplastia) cuando la fractura es grave o cuando el suministro de
sangre a la cabeza del fémur se ha interrumpido.

Las personas mayores que esperan una cirugía de cadera en la unidad de


emergencias pueden sentir dolor. Para ayudar a controlar el dolor, los médicos
pueden inyectar un anestésico en un nervio de la cadera. Este procedimiento
(llamado bloqueo nervioso) evita que los nervios envíen señales de dolor al
cerebro.

Reconstrucción de cadera

Las fracturas del cuello femoral pueden repararse mediante la introducción de


unas varillas metálicas a través del cuello hasta la cabeza del fémur.

Las fracturas intertrocantéricas de cadera pueden repararse utilizando un


tornillo de compresión deslizante y su respectiva placa metálica, que mantiene los
fragmentos óseos en la posición normal mientras la fractura se cura. Dicha fijación
suele ser lo suficientemente fuerte para que la persona pueda ponerse de pie y
cargar su peso sobre la pierna afectada poco después de la intervención
quirúrgica. Aunque el hueso suele curarse en unos 2 meses, la mayoría de los
afectados necesita al menos 6 meses para sentirse igual de cómodo y fuerte y
para poder caminar como antes de la fractura. Sin embargo, cada vez más, las
fracturas de cadera se tratan mediante un sistema de tornillos intramedulares (un
tipo de tornillo utilizado para estabilizar el hueso) o mediante una sustitución total
de cadera.

Reparación de una cadera fracturada

La articulación de la cadera se repara cuando la fractura no es demasiado grave.


Cómo se realiza la reparación depende del lugar donde se localice la fractura del
fémur:

• Fracturas del cuello del fémur (subcapitales): estas fracturas se localizan


inmediatamente por debajo de la cabeza del fémur. Pueden colocarse unos
tornillos metálicos que proporcionen apoyo a la cabeza femoral.
• Fracturas pertrocantéreas: estas fracturas se producen a través de las grandes
protuberancias óseas (trocánteres) situadas por debajo del cuello del fémur. En
estas fracturas, se pueden utilizar un tornillo de compresión deslizante y una placa
lateral. Pueden utilizarse otros tratamientos, como el reemplazo de cadera, en
función de la situación de cada paciente.

La reparación de cadera permite a la persona conservar su propia articulación.

Sustitución de cadera

Parte o la totalidad de la articulación de la cadera puede ser reemplazada. Antes


de reemplazar la articulación, los médicos extirpan los fragmentos óseos.
Si es necesaria una prótesis parcial de cadera (hemiartroplastia), el médico
utiliza una pieza de metal en forma de bola (prótesis), diseñada para encajar en la
cavidad articular del hueso de la pelvis. La prótesis incluye un vástago resistente
que se ajusta en el interior del fémur. Algunas prótesis se fijan al hueso con un
cemento plástico de consolidación rápida. Otras prótesis llevan un recubrimiento
poroso o cerámico especial, al que puede unirse directamente el hueso vivo
situado a su alrededor. Las personas mayores que caminan muy poco y, por lo
tanto, ejercen poca presión sobre la articulación de la cadera, generalmente se
tratan con una sustitución parcial de cadera.

A veces es necesaria una prótesis total de cadera (artroplastia total de cadera),


por ejemplo, cuando es probable que se interrumpa el suministro de sangre de la
cadera tras una fractura del cuello del fémur. El reemplazo total de cadera
presenta mayores riesgos que el reemplazo parcial de cadera. Pero, debido a que
da como resultado una mejor funcionalidad, se usa cada vez más en personas
mayores que están activas. En la sustitución total de cadera, se sustituyen la
cabeza femoral y la superficie de la cavidad donde encaja.

Sustitución de cadera

VÍDEO

Después de la mayoría de las operaciones de sustitución de la cadera, la persona


suele comenzar a caminar 1 o 2 días a posteriori de la operación, apoyada en un
par de muletas o en un andador; a las 6 semanas solo utiliza un bastón para
caminar.

Las prótesis articulares no duran para siempre. Las personas intervenidas,


especialmente si son activas o si su peso corporal es elevado, pueden necesitar
que se les practique otra intervención quirúrgica al cabo de 10 o 20 años.

La sustitución de una articulación suele ser una buena opción para las personas
de edad avanzada, ya que en ellos es menos probable que se tenga que repetir la
operación. Además, las personas de edad avanzada experimentan importantes
mejoras al poder caminar casi inmediatamente después de la operación.

Sustitución de cadera

Parte o toda la articulación de la cadera puede ser sustituida:

• Sustitución parcial de la cadera (hemiartroplastia): cuando la cabeza del fémur


se lesiona gravemente, puede sustituirse con una pieza artificial (prótesis)
metálica.
• Sustitución total de la cadera (artroplastia total de cadera): en algunas
ocasiones, la superficie que recubre la cavidad donde se acomoda la cabeza del
fémur (formando la articulación de la cadera) también debe reemplazarse. La
cavidad articular se sustituye por un armazón metálico recubierto de un material
plástico resistente

Medicamentos

Cirugía

El tipo de cirugía generalmente depende del lugar y la gravedad de la fractura, de


si los huesos fracturados no están bien alineados (fractura desplazada), de tu
edad y de tus afecciones médicas subyacentes. Estas son algunas opciones:

• Reparación interna con tornillos. Se insertan tornillos de metal en el hueso para


mantenerlo unido mientras la fractura se cura. A veces, los tornillos están sujetos a
una placa de metal ubicada a lo largo del hueso del muslo (fémur).
• Reemplazo total de cadera. El extremo superior del fémur y el acetábulo del
hueso pélvico se reemplazan con piezas artificiales (prótesis). Los estudios
muestran cada vez más que el reemplazo total de cadera es más conveniente y
está relacionado con mejores resultados a largo plazo en adultos sanos que viven
de forma independiente.
• Reemplazo parcial de cadera. En algunos casos, no es necesario remplazar el
acetábulo de la cadera. El reemplazo parcial de cadera puede ser recomendable
para adultos que tienen otras afecciones médicas o que ya no viven de manera
independiente.

Cuidados de enfermería
. Ayudar al paciente a colocar los zapatos

Cubrir las heridas con ropa limpia o con gasas estériles y controlar el
sangrado.

. No se debe aplicar presión directa sobre un hueso


. Conservacion,restablecimiento y autocuidado de la vida que se
fundamenta en la relación terapéutica enfermería-paciente

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