INTRODUCCIÓN
A lo largo de los últimos setenta años, el contenedor o container, se ha constituido en un sistema
de transporte de carga que se utiliza con acelerada intensidad en el contexto de los mercados
nacionales e internacionales, produciendo un significativo impacto en las economías y en la
unificación de la carga de mercancías. Se trata entonces de un método de transporte de carga de
fácil adopción, el cual involucra una serie de factores técnicos, económicos y administrativos para
su correcta aplicación, así como la exigencia de facilidades portuarias, terminales interiores, barcos,
equipos para la manipulación, transporte, adecuadas vías terrestres y la existencia de un sistema
mundial verdaderamente integrado para su normal operación.
El transporte marítimo es el medio de transporte más importante para el comercio en el mundo,
acaparando el 80% del envío de importaciones y exportaciones
Los contenedores son recipientes de carga utilizados para almacenar y transportar mercancías en
camiones, trenes y barcos. Existen diferentes tipos de contenedores que varían en dimensiones,
estructura y material, dependiendo del tipo de producto que se vaya a transportar.
El contenedor marítimo comenzó a utilizarse durante las Segunda Guerra Mundial para
facilitar el transporte de mercancía bélica. Más tarde se generalizaron y comenzaron a
emplearse para todo tipo de cargas, lo que supuso una revolución en el comercio marítimo
internacional.
Es importante destacar que los contenedores están sujetos a normativas y regulaciones
internacionales. La placa de seguridad CSC (Convention for Safe Containers) muestra información
legal sobre la aprobación del tipo de contenedor y sus clasificaciones, como masa, apilamiento y
estantería.
En resumen, los contenedores se clasifican en diferentes tipos según su estructura, tamaño y
características especiales. Los contenedores estándar, refrigerados, open top, high cube y especiales
son algunos de los tipos más utilizados en el transporte de mercancías.
El origen de los contenedores
Los antecedentes de los contenedores se remontan a los primeros intentos de estandarización en
el transporte de mercancías a lo largo de la historia. Fue en la década de 1950, cuando el visionario
empresario estadounidense Malcolm McLean patentó un diseño de contenedor moderno. Esta
innovación revolucionaria permitió una carga y descarga más eficiente de las mercancías, tanto en
barcos como en camiones y trenes, simplificando drásticamente el proceso de transporte.
Impacto en la logística moderna:
La introducción de contenedores ha revolucionado la logística moderna. Ha permitido a las
empresas reducir los tiempos de tránsito, optimizar el almacenamiento y mejorar la seguridad de
las mercancías. Además, ha impulsado la globalización del comercio, conectando a las empresas con
mercados internacionales de manera más eficaz.
¿Quién inventó el contenedor?
La solución a este problema vino de un hombre que no sabía nada de Barcos. Malcom P. McLean,
era un camionero de Estados Unidos quien construyó una de las empresas de transporte terrestre
más importantes del país.
La idea surge mientras McLean descargaba su camión en un puerto y se percató de la pérdida de
tiempo que acarreaba la carga y descarga. Entonces planteó un sistema que permitiera apilar la
carga dentro de una gran caja y que se pudiera transportar por igual en barcos o camiones.
Confiando en su idea, McLean vende su empresa de transportes y empieza a construir
contenedores. Posteriormente compra el buque “Ideal X”, el cual se transformó para que pudiera
cargar 58 de sus contenedores.
Es así como en abril de 1956, se realiza el primer viaje con contenedores a bordo del Ideal X desde
New Jersey hasta Houston, marcando un hito para el futuro del transporte marítimo.
En menos de una década se consolida el uso de los contenedores y cada naviera construía sus
propios contenedores, pero estos tenían distintos tamaños. Por esta razón, para 1968 la ISO
(Internacional Standard Organization) estandariza las dimensiones de los contenedores para hacer
los envíos más eficientes.
Los contenedores marítimos comercializados se utilizan para muchas aplicaciones diferentes, como
transporte internacional, almacenamiento estático o modificados para oficinas, tiendas o viviendas.
Ibercontainer clasifica el contenedor para indicar el propósito para el que podrían ser adecuados.
La terminología de calificación estandarizada permite evaluar el contenedor mediante su código de
calificación descriptivo y, sujeto a los términos de cualquier contrato entre las partes para evaluar
su idoneidad.
El contenedor ha ido evolucionando y con el tiempo se han diseñado nuevas unidades que se
adaptan a casi cualquier naturaleza de mercancía o tipo de carga.
En transporte marítimo, el contenedor más utilizado es el contenedor cerrado o seco (dry
container) para carga general. En su interior, las mercancías o productos se estiban en palés, cajas,
bidones, etc. Es un contenedor estanco y cerrado cuyas paredes y suelos son rígidos y generalmente
se fabrica utilizando acero. Dispone de una puerta a través de la cual la mercancía se introduce en
el interior mediante carretillas o transpaletas.
Los contenedores Dry Van son los contenedores estándar usados para el transporte de todo tipo de
cargas. A diferencia de otro tipo de contenedores, el Dry Van no cuenta con sistemas de
refrigeración ni está diseñado para transportar productos a temperatura controlada.
Este contenedor de mercancías tiene una estructura metálica que le proporciona rigidez y
protección y tiene puertas en un extremo para facilitar la carga y descarga. está cerrado en sus
cuatro lados y se fabrica tanto en aluminio como en acero. El tamaño más común de los Dry Van es
de 20 y 40 pies, aunque también se puede encontrar en 10, 30, 45 y hasta 53 pies.
En transporte marítimo los contenedores más utilizados son el dry container, para carga seca, y el
tank container para productos líquidos”
Otro tipo de contenedor habitual, en el caso que la mercancía que se transporta sea un líquido, es
el contenedor cisterna o tanque (tank container). Se utiliza para el transporte marítimo de graneles
líquidos, como, por ejemplo, aceites, resinas, leche, vino, agua mineral, etc. Este tipo de contenedor
también se utiliza para transportar mercancías peligrosas, desde productos corrosivos hasta líquidos
tóxicos o inflamables. El contenedor tiene forma de cisterna y se fabrica con acero inoxidable o
aluminio. La base de este contenedor lleva un sistema de anclaje que permite que sea trincado en
el buque.
Otros tipos de contenedores
Existen otras muchas variedades de contenedores en función de la carga que un barco puede
transportar. Estos contenedores son:
Contenedor frigorífico (reefer container). Es un contenedor térmico que lleva incorporado un
sistema o equipo de refrigeración que mantiene la temperatura estable en el interior. El contendor
se conecta a la corriente eléctrica dentro del buque. Se utiliza para el transporte marítimo de
productos perecederos, como, carne, pescado, etc.
Estas características hacen que los contenedores Reefer sean ideales para el transporte de productos
farmacéuticos, productos perecederos, flores y otros artículos que requieran condiciones de
temperatura controlada en todo el proceso logístico.
Contenedor isotermo (insulated container). Es un contenedor que se utiliza para transportar
plantas vivas o mercancías peligrosas que necesitan una temperatura constante. Está construido
con materiales aislantes que impiden que el calor o frío exterior penetre en el interior del
contenedor. Puede disponer de sistemas que permitan modificar la atmósfera interior, así como de
equipos de refrigeración.
Contenedor hipobárico (hipobaric container). Es un contenedor que se utiliza para el transporte de
productos vegetales perecederos, como frutas o flores. Además del control de la temperatura y la
humedad, dispone de un equipo que permite modificar la concentración de gases en el interior del
contenedor y así impedir que la mercancía se estropee.
Contenedor granelero (bulk container). Es un contenedor que se utiliza para el transporte de carga
seca a granel, como por ejemplo productos químicos, cemento, fertilizantes, harina, sal, etc. La
mercancía se introduce en el contenedor a través de una escotilla superior y mediante mangueras
o tuberías flexibles.
Contenedor jaula (livestock container). Es un tipo de contenedor que se utiliza para transportar
animales vivos. Para favorecer la ventilación, una de las paredes no es maciza. Este tipo de
contenedor también se utiliza a veces para transportar productos siderúrgicos.
Contenedor plataforma (flat rack container). Es un contenedor cuya estructura es únicamente una
plataforma, es decir, sin paredes. Generalmente se utiliza para aquellas mercancías cuyas
características de peso o de dimensiones no permiten que sean transportadas en contenedores más
comunes, como por ejemplo maquinaria, cables, bobinas o productos forestales.
Contenedor sin techo (open top container). Es un contenedor que no dispone de techo y que puede
cargarse utilizando grúas y cubrirlo con una cubierta flexible o lona de plástico. Puede tener puertas
en los paneles frontales o laterales, y se utiliza para transportar cargas grandes cargas, por ejemplo,
cristal, mármol, madera o material de construcción.
Contenedor de automóviles (car container). Es un contenedor abierto, sin paredes laterales, que
puede llevar techo o no y cuyo interior está acondicionado para el transporte y sujeción de
vehículos.
Contenedor de gran capacidad (high cube container). Es un contenedor cerrado de mayor altura
que otros tipos de contenedores que se utiliza especialmente para el transporte de mercancías
voluminosas y de poco peso.
Los contenedores High Cube son muy similares a los contenedores estándar (Dry Van) salvo por la
altura, ya que los High Cube cuentan con una altura de 2,9 metros frente a los 2,44 metros de un
contenedor estándar. Se fabrican en acero y son especialmente adecuados para el transporte de
mercancía voluminosa y de poco peso.
Contenedor ISO (ISO container). Contenedor de dimensiones, capacidad y peso acordes con las
normas ISO (International Standard Organización), apto para el transporte intermodal de
mercancías.
Qué medidas tienen los contenedores para el transporte marítimo
Como hemos comentado anteriormente, los contenedores están normalizados por las normas
ISO668 y 1496, siendo sus dimensiones motivo de definición.
Las medidas generales de un contenedor para el transporte marítimo son de 20 y 40 pies.
En algunos casos particulares, es posible utilizar contenedores de 10 pies como sucede en los de
tipo Dry Van.
Pero ¿A qué equivale esta medida?
Conversión de pies a metros
La longitud de los contenedores se mide en pies, una unidad de longitud tan antigua como efectiva.
El valor de 1 pie es igual a 0,3048 m.
De este modo, las medidas estandarizadas para los contenedores equivaldrían a:
• 10 pies = 3,048 metros.
• 20 pies = 6,096 metros.
• 40 pies = 12,192 metros.
TODA LA INFORMACIÓN Y ESPECIFICACIONES DE LAS MEDIDAS DE LOS CONTENEDORES MARÍTIMOS
Descargar información sobre las medidas de los contenedores
Los contenedores son el factor clave para que el transporte marítimo sea una referencia en el
sector de la logística Mundia.
Eficiencia y reducción de costes
El uso de contenedores marítimos permite una mayor eficiencia en el transporte de mercancías.
Al ser estandarizados, los contenedores pueden cargarse y descargarse rápidamente, lo que
reduce los tiempos de espera en los puertos y agiliza la cadena de suministro.
Además, los contenedores se pueden apilar, lo que optimiza el espacio en los buques y permite
transportar una mayor cantidad de carga en cada viaje, lo que se traduce en una reducción de costes
para las empresas.
Basta con comparar los costes que se derivan del transporte marítimo de contenedores con otras
modalidades, como por ejemplo el transporte aéreo (muy especialmente para cargas voluminosas
o pesadas) para comprobar el ahorro que ofrece el traslado de mercancías vía marítima.
Al reducirse los tiempos de espera y facilitarse la manipulación de la carga, los contenedores
disminuyen enormemente los costes operativos y logísticos.
Protección y seguridad de la carga
Uno de los capítulos más importantes para las empresas que recurren al transporte marítimo de
mercancías es, sin duda alguna, el de la seguridad y la protección de la carga.
Pues bien, a este respecto cabe destacar que los contenedores marítimos están fabricados
con materiales resistentes, como el acero corten, que los hace duraderos y capaces de soportar las
condiciones adversas que pueden encontrarse en el transporte marítimo.
Y es que estos recipientes han sido diseñados específicamente para proteger hasta las cargas más
delicadas de la humedad, la lluvia, el sol y otros factores ambientales que, potencialmente, podrían
llegar a dañarla.
A esto hay que sumarle el proceso de sellado y precintado al que se somete a los contenedores
antes de partir del puerto de origen para impedir el acceso a su interior a personal no autorizado y,
por ende, daños y robos causados por terceros.
Para colmo, cada vez más plataformas de compraventa de contenedores marítimos implementan
sistemas de seguimiento y control, como por ejemplo dispositivos GPS, que permiten monitorear su
ubicación y estado en tiempo real, así como avisar en caso de rotura de sellados y precintos durante
su transporte.
Sostenibilidad y responsabilidad medioambiental
El transporte marítimo en contenedores también ofrece ventajas en términos de sostenibilidad y
responsabilidad medioambiental.
Al permitir transportar una gran cantidad de carga en cada viaje, los contenedores marítimos
contribuyen a reducir las emisiones de CO2 por tonelada de carga transportada en comparación
con otros medios de transporte, como el aéreo o el terrestre.
Además, los buques portacontenedores están implementando cada vez más tecnologías y prácticas
sostenibles, como el uso de combustibles más limpios y sistemas de gestión de energía, para
minimizar su impacto ambiental.
Asimismo, muchos contenedores marítimos que ya no son aptos para el transporte de mercancías
se reutilizan y reciclan en proyectos de construcción, viviendas, oficinas y otras aplicaciones, lo que
contribuye a reducir la huella ecológica de la industria del transporte marítimo.
Convenio Internacional sobre la Seguridad de los Contenedores.
Los contenedores marítimos almacenan cargas y tienen como función ser un medio para trasladar
las mismas, variando en su tamaño y funcionamiento, de acuerdo con las necesidades que se
tengan.
Cabe resaltar que estas unidades de almacenamiento están fabricadas de acuerdo con la ISO-668,
la cual, es una normativa que clasifica el tamaño, las medidas y especificaciones de peso con las que
deben cumplir los contenedores.
La seguridad que ofrecen los contenedores comenzó a ser objeto de análisis fundamental en la
década de 1960, pues a partir de un mucho mayor uso de los mismos y de cada vez una mayor
construcción de buques portacontenedores que se dio durante esos años, la Organización Marítima
Internacional (OMI) comenzó a tomar seriamente el compromiso de estudiar la seguridad del uso
de contenedores en el transporte marítimo.
Fue así como en 1972, la OMI, en colaboración con la Comisión Económica para Europa, desarrolló
el Convenio Internacional sobre la Seguridad de los Contenedores.
El principal objetivo del convenio es “mantener un elevado nivel de seguridad de la vida humana en
el transporte y la manipulación de contenedores, estableciendo procedimientos de prueba
generalmente aceptables y prescripciones conexas de resistencia”, además de “facilitar el