MARCO TEORICO
MALA ALIMENTACION Y DIFICULTADES DE RENDIMIENTO FISICO
EN EL PRIMER PLANTEL DEL TEJAR DE LA CIUDAD DE LA PAZ
2.1 MALA ALIMENTACION
2.1.1 DEFINICION
2.1.2 FALTA DE EDUCACION NUTRICIONAL
2.1.3 HIDRATOS DE CARBONO
2.1.4 DISTRIBUCION DE ALIMENTOS
2.1.5 VARIEDAD Y EQUILIBRIO
2.1.6 COMIDAS POST-EJERCICIO
2.2 DIFICULTADES DE RENDIMIENTO FISICO
2.2.1 DEFINICION
2.2.2 COMPARACION ENTRE ENTRENAMIENTO Y COMPETICION
2.2.3 PREPARACION FISICA INTEGRAL
2.2.4 ENTRENAMIENTOS ESPECIFICOS
2.2.5 FUERZA EXPLOSIVA Y VELOCIDAD
DEFINICION: En las últimas décadas han existido avances en la demanda fisiológica del
futbolistas, antropometría y evolución fisiológica del deportista y biodisponibilidad de energía
durante el entrenamiento y competición. La nutrición es crucial en la vida profesional y personal
del futbolista. Es tal la importancia de estos aspectos nutritivos, que incluso los máximos
organismos han editado guías en las que se aconseja sobre la nutrición idónea del futbolista.
FALTA DE EDUCACION NUTRICIONAL: Como en cualquier deporte de equipo, las necesidades
nutricionales de los futbolistas variarán en función del sexo (y otros factores sociodemográficos
como nivel competitivo, localización geográfica, etc.), además de la composición corporal y la
posición en el terreno de juego, así como el tipo de juego que desempeñen. Las necesidades de
energía en una semana de entrenamiento pueden variar de 2500 kcal en día de descanso a 3500
kcal en un día de entrenamiento intenso o incluso 3500 kcal el día de partido, por lo que habrá que
saber diferenciar correctamente el tipo de entrenamiento que se va a llevar a cabo, de acuerdo a
su duración e intensidad. Para las siguientes recomendaciones vamos a pensar en un futbolista
que pesa 75 kg y que tiene una correcta composición corporal, por lo que su objetivo es preparar y
recuperar de los entrenamientos y partidos lo mejor posible. El aspecto más importante es la
correcta distribución de los hidratos de carbono a lo largo de la semana, mientras que las
recomendaciones de proteína y grasa se mantendrán constantes.
Hidratos de carbono: Los hidratos de carbono son esenciales para el rendimiento
deportivo. Se recomienda una ingesta de 5 a 10 gramos por kilogramo de peso corporal al
día. Durante los días de competición y las 24-48 horas previas al partido, se deben
consumir cantidades más altas, mientras que en días de baja intensidad o fuera de
temporada, las cantidades pueden ser más bajas.
Distribución de alimentos: La correcta distribución de nutrientes es fundamental. Los
hidratos de carbono deben estar presentes en todas las comidas y meriendas a lo largo de la
semana. Además, las recomendaciones de proteína y grasa se mantienen constantes.
Variedad y equilibrio: Una alimentación variada y equilibrada es clave. Los futbolistas
deben incluir cereales, pastas, carnes magras, pescados, huevos, frutas y verduras en su
dieta.
Comidas pre y post-ejercicio: Es importante ingerir carbohidratos antes, durante y
después del ejercicio o partido para maximizar el contenido de glucógeno muscular y
asegurar un buen rendimiento.
DIFICULTADES DE RENDIMIENTO FISICO
DEFINICION: conocer las exigencias físicas a las que se ve sometido el jugador durante la
semana a través de los entrenamientos con el equipo y comparar el nivel de aproximación
de las demandas físicas del jugador en competición y las exigidas durante los
entrenamientos. En este trabajo se estudió el caso de un jugador de fútbol profesional,
donde a través del uso del dispositivo WIMU (GPS), sistema Media Coach y cuestionario
Loadness, se analizó su comportamiento tanto en entrenamiento (sesiones 72h post
competición y 72h pre competición) como en competición, y si hay una aproximación a las
necesidades de la competición. Existen diferencias significativas en las mayorías de
variables distancia recorrida total, distancia 14-21km/h, distancia +21 km/h, número de
sprint, velocidad máxima y las variables de carácter subjetivo RPE y calidad del sueño. Las
sesiones 72h preC tiene algo más de similitud con la competición que las 72h postC, estas
últimas planteadas en situaciones de juegos reducidos, sería interesante complementarlas
con tareas que compensen acciones a máxima velocidad, para así aproximarse más a las
características de la competición.
COMPARACION ENTRE ENTRENAMIENTO Y COMPETICION: Es por tanto
evidente que cuanto más se trabaje durante el entrenamiento más probabilidad de éxito
competitivo existe. Sin embargo, hemos de diferenciar entre el rendimiento en el
entrenamiento y el rendimiento en la competición, siendo ambos tipos necesarios para la
mejora de la práctica deportiva.
El rendimiento en el entrenamiento hace referencia a la asimilación de la información, la
ejecución y el desarrollo de los hábitos, aptitudes y mejora de los contenidos técnico-
coordinativos, táctico-cognitivos, físico-condicionales y psicológicos del deportista.
Por otro lado, el rendimiento en la competición implica la puesta en práctica eficiente y
de los recursos disponibles que se han aprendido durante el entrenamiento en función de las
demandas específicas del juego real. Es la más pura resolución de problemas en el menor
tiempo posible y con el mayor éxito posible.
PREPARACION FISICA INTEGRAL: Al igual que el entrenamiento
físico contextualizado, el método integrado busca la mejora de las capacidades físico-
condicionales de una manera contextualizada y con una transferencia directa con el juego
real del fútbol.
Sin embargo, se diferencia del método contextualizado en que entran en juego todas las
dimensiones del rendimiento del futbolista. Es decir, al realizar una tarea de mejora de la
preparación física a través del método integrado, debe entrar en juego el aspecto físico-
condicional, pero también los aspectos técnicos, tácticos y psicológicos.
Desde esta perspectiva, según el Manual de Juegos con efectivos reducidos y preparación
física integrada de la FIFA (6), la preparación física integrada permite integrar las
cualidades físicas en situaciones de juego específicas del fútbol. Así, integrar la actividad es
proponer una preparación específica del fútbol en la que, en la misma sesión, se agregan la
dimensión técnica individual y la dimensión táctica, con la presencia de compañeros y
adversarios y un dominante atlético.
Por tanto, esta perspectiva del entrenamiento físico, se diferencia con respecto a las dos
visiones anteriores. Así, en los ejemplos propuestos como métodos de entrenamiento
contextualizado, entraban en juego las dimensiones del rendimiento físico y técnico, pero
no aparecía, en ningún momento, el aspecto táctico del juego.
Tal y como afirman Casamichana et al. (4), en las visiones anteriores no estaríamos
entrenando al fútbol; estaríamos entrenando al deportista. Pero deporte y deportista no
son lo mismo.
ENTRENAMIENTOS ESPECIFICOS: El fútbol es uno de los deportes más populares,
por lo que muchos sueñan con jugar a nivel profesional y buscan como mejor realizar
el entrenamiento de un futbolista para llegar a su meta. Es importante no sólo a nivel
deportivo, como juego y pasatiempo, sino también a nivel social. Cuando se juega en un
club de fútbol es importante trabajar ejercicios específicos para el entrenamiento de un
futbolista. El objetivo es mejorar en facetas técnicas o tácticas.
También es importante recuperarse de lesiones a través de rehabilitaciones.
El entrenamiento de un futbolista forma parte de una rutina de ejercicios que cumplen
un objetivo concreto. Los profesionales entrenan para mejorar el rendimiento, tanto
individual como colectivo y en competición.
MARCO CONCEPTUAL
MALA ALIMENTACION Y DIFICULTADES DE RENDIMIENTO FISICO EN EL
PRIMER PLANTEL DEL TEJAR DE LA CIUDAD DE LA PAZ
MALA ALIMENTACION:
El juego del fútbol requiere un elevado gasto energético producido, en parte, por la elevada
distancia recorrida durante un partido. Conforme aumenta el nivel competitivo mayor es la
intensidad a la que se realizan los esfuerzos y mayor es el número de partidos jugados por
temporada. La realización por partido de unas 30 a 50 carreras, de 10 a 15 metros, de muy
alta intensidad, es determinante para provocar una dramática reducción de las reservas
energéticas del futbolista que deben ser reconstituidas gracias a una correcta alimentación.
Numerosos estudios realizados con tecnología GPS, demuestran que las distancias
recorridas durante un partido de fútbol están en torno a los 10000 metros (1).
Para proporcionar estrategias nutricionales a jugadores de fútbol, es fundamental conocer
las demandas energéticas y saber que sustratos se utilizan durante los partidos.
El glucógeno muscular es el sustrato más importante para los jugadores de fútbol.
Numerosos estudios, ya clásicos, informaron de la importancia de los hidratos de carbono
para el rendimiento de los futbolistas (2) y cómo los depósitos de glucógeno muscular eran
casi totalmente agotados durante la segunda parte del partido. Posteriormente podemos
encontrar muchas otras investigaciones que reportan resultados en este sentido (3,4). En
estudios muy recientes como el de Krustrup y colaboradores (5), se demostró que, en la
mayor parte de las fibras musculares del vasto lateral del cuádriceps, la depleción de los
depósitos de glucógeno muscular al final del partido fue total o casi total.
Las demandas energéticas y metabólicas de los jugadores de fútbol durante los
entrenamientos y los partidos varían a lo largo de la temporada, varían según los niveles de
competición y según las características individuales de los jugadores. El coste de energía
medio estimado para un entrenamiento o un partido en futbolistas de elite está alrededor de
1500 kcal en hombres y 1000 kcal en mujeres. Los futbolistas deberían comer una amplia
variedad de alimentos que proporcione suficientes carbohidratos como combustible (6).
En un estudio realizado por Leblanc y colaboradores (7,8), informaron que el consumo
calórico diario de futbolistas profesionales se encontraba en un rango que iba de 2352±454
a 3395±396, aporte calórico que se considera insuficiente si lo comparamos con las
recomendaciones que estarían en un rango de 3819 a 5185kcal al día.
Asimismo, estos mismos autores reportaron que las dietas de estos futbolistas eran
desequilibradas. Siendo muy excesivo el aporte calórico en base grasas, entre 29 y 34%
frente al 20% recomendado, en detrimento de los hidratos de carbono. Resultados similares
se encontraron en el reciente estudio realizado por Ruiz y colaboradores (8).
El objetivo de este trabajo fue presentar como tema de actualización una propuesta
general de la estructura de la dieta para preparar la competición de futbolistas seniors,
basada en la disociación calórica de la dieta, buscando una sobrecarga de hidratos de
carbono.
La nutrición es un factor importante tanto en la vida diaria como para deportistas
profesionales. Para los jugadores de fútbol, además de los entrenamientos, a lo largo de sus
carreras, la alimentación juega un papel clave para mantenerse en óptimas condiciones
físicas. Se ha descubierto que el rendimiento en los partidos puede mejorar si los
deportistas llevan a cabo cambios en sus estilos de alimentación. A continuación, se
explican los beneficios de la nutrición y cómo alimentarse para triunfar en el fútbol.
Es imperativo que los futbolistas realicen planes nutricionales adecuados para mantener sus
cuerpos en un nivel de salud óptima. Esto significa tener una dieta balanceada que contenga
carbohidratos, proteínas, frutas y verduras. Los carbohidratos son temas esenciales para los
deportistas, ya que les proporcionan energía a corto plazo. Sin embargo, deben evitar el
exceso de azúcar, ya que da energía de forma rápida, pero resulta contraproducente a la
hora de mejorar el rendimiento.
Las proteínas tienen un papel importante para los futbolistas, ya que son los nutrientes
principales que estimulan el crecimiento muscular y reparan los tejidos musculares después
de los entrenamientos intensos. Las fuentes de proteínas incluyen carne de pollo y pavo,
huevos, lácteos, frijoles, frutos secos y soja. Deben ser ingeridas de forma moderada,
evitando así el efecto contrario.
Las verduras y las frutas son esenciales para los deportistas, ya que proporcionan
vitaminas y minerales. Las verduras aportan sales minerales, hierro y antioxidantes. Por su
parte, las frutas tienen fibra, magnesio, zinc y potasio. Incluirlos en la dieta les ayuda a
satisfacer la necesidad de calorías, así como también a prevenir ciertos problemas de salud
como la anemia, la fatiga y los problemas gastrointestinales.
Los hidratos de carbono complejos son fundamentales para los deportistas profesionales.
Estos productos proporcionan la energía que usan las células del cuerpo para mantenerse
activas durante el día. Estos alimentos incluyen arroz integral, pasta integral, avena y pan
integral. Estos alimentos también contienen fibra, la cual mejora el sistema inmunológico y
reduce el riesgo de problemas cardiovasculares.
DIFICULTADES DE RENDIMIENTO FISICO
El fútbol es un deporte colectivo, que ha evolucionado tanto en normativa de juego como en
notoriedad, hasta convertirse en uno de los deportes de equipo más populares del mundo con
más de 265 millones de practicantes (FIFA, 2007), lo que ha dado lugar a que se produzcan muchas
investigaciones sobre este deporte. En el fútbol ganar significa marcar más goles que el contrario,
sin embargo, el estado del marcador (EM) y el rendimiento físico no siempre están relacionados de
manera directa. Es frecuente encontrar explicaciones por parte de entrenadores de fútbol
reconociendo que el equipo que gana no siempre es el mejor equipo que se ha visto en el terreno
de juego (Martin & Lago, 2005), por tanto, las demandas físicas de los jugadores han despertado
un gran interés en los últimos 30 años (Castellano et al., 2011). Las demandas físicas en el fútbol
han sido intensamente estudiadas en los jugadores masculinos (Lago et al., 2010). El análisis del
perfil de actividad del jugador permite describir las exigencias físicas que requiere un jugador en
competición. Hasta el momento, estos perfiles han sido medidos a través de distancias recorridas
en diferentes rangos de velocidad (Castellano et al., 2011). En los últimos años, Lago et al. (2016)
indican que existe un gran equilibrio entre las principales ligas europeas. Los investigadores, a
través de estos estudios han permitido conocer en profundidad lo que sucede durante un partido
de fútbol, lo que nos proporciona información para poder preparar mucho mejor a nuestros
deportistas (Mohr et al., 2003), por tanto, nos sirve para controlar y evaluar las cargas del
entrenamiento, es decir, optimizar el rendimiento, programar contenidos e individualizar, para así
no fatigar o sobreentrenar al deportista, para que puedan realizar las demandas físicas que existen
en su competición, además de prevenir lesiones (Romero-Caballero & Campos-Vázquez, 2020). Por
ello, autores (Bush et al., 2015; Castellano et al., 2011; Lago et al., 2010; Rampinini et al., 2007)
han sido pioneros en contextualizar sus estudios de la respuesta física competitiva del jugador de
fútbol a través de las variables contextuales. El fútbol es un deporte complejo que incorpora
movimientos impredecibles durante un partido donde los jugadores tienen que realizar una
transición entre esfuerzos multidireccionales de alta intensidad (cortos) seguidos de acciones de
baja intensidad (Bradley & Ade, 2018). Hay que añadir que este deporte está sometido por
factores estratégicos que modifican los comportamientos de los jugadores (Lago et al., 2010).
El funcionamiento cognitivo está adquiriendo especial relevancia a la hora de estudiar los
factores que influyen en el rendimiento en fútbol. Si bien la relación entre funciones
cognitivas y rendimiento deportivo cuenta con una literatura extensa en futbolistas adultos,
no ocurre lo mismo en jugadores de edades tempranas, donde dicha asociación no se ha
explorado en profundidad. Este trabajo surge con el propósito de conocer el estado de la
cuestión y profundizar en esta línea de investigación en categorías infantiles y juveniles, de
edades comprendidas entre los 8 y 19 años. Para ello, se ha llevado a cabo una revisión
sistemática sobre las relaciones existentes entre el funcionamiento cognitivo y el
rendimiento deportivo en jóvenes futbolistas. Para la realización de dicha revisión
sistemática se analizaron los artículos publicados sobre esta cuestión en los últimos 10 años
siguiendo el método PRISMA. Para una búsqueda exhaustiva de la literatura existente se
han utilizado las bases de datos Web of Science (WoS), SCOPUS, Dialnet, PubMed y
Google Scholar, entre otras, incluyendo artículos publicados tanto en lengua castellana
como inglesa. Finalmente, 12 artículos fueron analizados e incluidos en la revisión. Los
resultados mostraron que existen relaciones significativas entre las funciones cognitivas y
el rendimiento en jóvenes futbolistas, de entre las cuales destacan variables como la
atención, el control inhibitorio, la flexibilidad cognitiva o la toma de decisiones,
encontrándose diferencias entre las puntuaciones obtenidas por futbolistas de élite y las
obtenidas por deportistas amateurs o población general, siendo significativamente mayores
en el primer grupo.