EL TEMA ES: EXPOSITIVO.
{DANIEL 2:31-45}
EL TITULO DEL TEMA: LOS CUATRO REINOS TERRENALES Y EL REINO DE DIOS.
INTRODUCCIÓN.
Durante la fase final del cuarto imperio, todos los dominios terrenales serán destruidos y
será establecido el reino de Dios, el cual perdurará para siempre.
Descripción del sueño de Nabucodonosor . Daniel 2:31–33
La estatua era de tamaño enorme y tenía un brillo extraordinario, lo cual le daba un aspecto
imponente y temible. La cabeza de la estatua era de oro puro y de allí en adelante, el
material de cada sección era menos valioso, hasta llegar a los pies, hechos de una frágil
combinación de hierro y barro cocido. Daniel 2:34–35.
El hecho de que la piedra fue cortada, no con mano humana, indica su origen sobrenatural.
Obviamente, la piedra fue lanzada con gran fuerza a la estatua, golpeándola en los pies y
haciéndolos pedazos. Esto hizo que toda la estatua colapsara y en su caída quedara reducida
a polvo, el cual fue arrastrado por el viento sin dejar ningún vestigio de la colosal estatua.
Pero, en cambio, la piedra que destruyó la estatua creció hasta convertirse en un monte tan
grande que llenó toda la tierra. Por grande y portentosa que haya sido la estatua, la piedra
que la destruyó resultó ser mucho más poderosa y su tamaño tal que abarcó a todo el mundo.
I}. INTERPRETACIÓN DEL SUEÑO: EL IMPERIO BABILÓNICO. [Daniel 2:36–
37]. Según Daniel, el sueño mostraba un panorama histórico de la sucesión de cuatro
imperios gentiles, representados por las diferentes partes de la estatua. El primer imperio,
representado por la cabeza de oro puro, era el imperio liderado por el propio rey
Nabucodonosor. Es decir que el primer imperio representado en la estatua es el imperio
babilónico, sobre el cual reinó Nabucodonosor por 43 de los 66 años que duró, entre el 605
y el 539 a.C.
Babilonia, en lo que hoy en día es Irak, fue el reino más rico y poderoso de ese tiempo en el
Medio Oriente. Su principal rey, el rey Nabucodonosor, sitió la ciudad de Jerusalén y llevó
cautivos a muchos judíos, entre los cuales estaba el profeta Daniel, para que le sirvieran a él
en su corte. Nabucodonosor también se llevó objetos y utensilios preciosos del templo de
Dios.
II.} INTERPRETACIÓN DEL SUEÑO: LOS IMPERIOS PERSA Y GRIEGO. Daniel
2:39 (RVR60) Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer
reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra.
La Historia nos muestra que el siguiente gran imperio después del babilónico fue el imperio
medo-persa, hoy en día conocido como IRÁN, establecido por Ciro el Grande. Este es el
imperio que en la estatua está representado por el pecho y los brazos de plata. Posiblemente,
los dos brazos representan las dos partes de la alianza – Media y Persia – que hizo posible el
establecimiento de este imperio dominó por aproximadamente 208 años (539-331 a.C.). En
Daniel 7:5 este imperio está representado por un oso y en 8:20 por un carnero de dos
cuernos.
Fue Ciro el Grande quien en el año 538 a.C. Emitió un decreto permitiendo el libre retorno
de los judíos a la Tierra Prometida, después de los 70 años de cautiverio que habían pasado
bajo el dominio de Babilonia. Muchos judíos regresaron a Jerusalén y reconstruyeron el
templo (Esd. 1:2-4) y los utensilios sagrados que habían sido tomados por Nabucodonosor
fueron traídos de vuelta a debido lugar y uso en Jerusalén (Esd. 1:7-11). Fue también
durante el imperio persa que Nehemías fue gobernador de Judá y lideró la reconstrucción de
los muros de Jerusalén (444-430 a.C.).
Daniel describió el segundo imperio como un reino inferior al de Nabucodonosor y
sucesivamente la inferioridad de los siguientes imperios es expresada por el valor menor de
los materiales de la estatua. Sin embargo, el imperio persa no fue inferior en tamaño, pues
en efecto abarcó mucho más territorio que Babilonia. Se han propuesto muchas
explicaciones para la inferioridad de los imperios subsiguientes, pero la mejor hasta ahora es
que se trata de una inferioridad en el sentido moral. Con el paso de cada imperio, la
condición general del mundo empeora debido al creciente aumento de la corrupción y los
vicios, lo cual apunta al hecho de que la pecaminocidad de la humanidad seguirá
aumentando hasta el final de la Historia. En efecto, la fase final del cuarto imperio descrito
por Daniel – el imperio del Anticristo – alcanza un nivel de blasfemia, crueldad y maldad
sin precedentes. Según esta profecía, los imperios del mundo no van hacia la utopía sino por
el contrario, al caos y la destrucción.
Seguidamente, Daniel anunció un tercer reino de bronce representado por el vientre y los
muslos de la estatua. Ese nuevo imperio fue Grecia. Alrededor del 332 a.C., los ejércitos del
gran conquistador Alejandro Magno atacaron al imperio medo-persa y lo derrotaron en una
serie de batallas y estableció un dominio que perduró por aproximadamente 185 años (331-
146 a.C.).
Alejandro Magno dio inicio al proceso de helenización, ¿Qué es “helenización”? Es el
esparcimiento de la cultura, el idioma y la religión griega en el mundo civilizado de ese
entonces. Después de la muerte de Alejandro en el 323 a.C., sus generales lucharon entre sí
por el poder y después de más de 40 años de guerra (323-280 a.C.), el imperio griego quedó
dividido en cuatro áreas: Egipto (los Tolomeos), Siria (los Seléucidas), Macedonia (los
Antigónidos), y Pérgamo (los Atálidos).
Por más de 150 años, los judíos estuvieron bajo el control de los Tolomeos o de los
Seléucidas. Entre el 175 y el 163 a.C., el rey Seléucida, Antíoco IV Epífanes trató de obligar
a los judíos a dejar de practicar la ley mosaica y las costumbres judías y a adoptar la cultura
griega. En el 167 a.C., Antíoco profanó el templo judío sacrificando un cerdo en el altar al
dios griego Zeus. En respuesta a esta agresión, un sacerdote judío llamado Judas Macabeo
lideró una revolución, la cual triunfó y el templo fue purificado y re-dedicado en el 164 a.C.
Esto es lo que todavía se conmemora con la fiesta anual de Januká – la fiesta de las
luminarias. O la consagración del templo.
III.} INTERPRETACIÓN DEL SUEÑO: EL REINO IMPERIO ROMANO. Daniel
2:40 Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas
las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. Las piernas de hierro de la estatua representan
aquel imperio que dominó al mundo después de Grecia – el imperio romano. Nótese el gran
énfasis que Daniel hace en la fuerza física y la violencia de este reino cuando dice que será
fuerte como hierro y desmenuza, rompe y quebranta todo. Ciertamente, Roma gobernó a los
pueblos con mano de hierro e hizo pedazos a todos los que osaron ponerle resistencia. El
imperio romano unido dominó el mundo por aproximadamente 500 años (146 a.C. – 395
d.C.). En el año 63 a.C., el general romano Pompeyo conquistó Jerusalén y en el 37 a.C.,
Herodes el Grande fue nombrado rey de Judea. En el 27 a.C., César Augusto se convirtió en
el primero emperador romano. Durante su gobierno, Herodes el Grande amplió y embelleció
las instalaciones del templo judío en Jerusalén y en algún momento entre los años 6 y 4 a.C.,
Jesús nació en Belén. Jesús fue crucificado y sepultado bajo la autoridad de Poncio Pilato,
gobernador de Judea. Tres días después, Jesús resucitó de entre los muertos y fue visto por
más de 500 personas. Era alrededor del año 30.
En el año 70, los romanos destruyeron la ciudad de Jerusalén y el templo judío. En la fase
final de su historia el imperio romano se dividió en el imperio de oriente y el imperio de
occidente. El último emperador del occidente gobernó hasta el 476 d.C., mientras que el
lado oriental del imperio continuó hasta el año 1453 d.C. Teniendo en cuenta que cada uno
de los imperios anteriores fue conquistado por otro, cuando Roma conquistó a Grecia, en
efecto superó a todos los imperios que habían sido derrotados por Grecia. {Daniel 2:41–
43}. Daniel enfatiza que los pies y los dedos de la estatua son en parte de barro cocido… y
en parte de hierro para dar a entender que este será un reino dividido. Lo significativo de
esta mezcla es que estos dos materiales no se adhieren bien el uno al otro – mientras que el
hierro provee fortaleza, el barro cocido produce fragilidad. Esta imagen parece representar
el intento de juntar dos materiales completamente distintos en una sola mezcla que resulta
infructuosa, pues lo que hace es debilitar ambos pies de la estatua. La división del reino se
acentúa aun más en el hecho de que no solamente las piernas y los pies son divisiones sino
que cada pié se divide aun más en los dedos, en donde se hace más evidente la fragilidad de
la mezcla del hierro con el barro cocido. Esto se indica claramente en los versículos 42-43
que en la Nueva Versión Internacional dicen de la siguiente manera:
Daniel 2:42-43 (NVI) Y como los dedos eran también mitad hierro y mitad barro, este
reino será medianamente fuerte y medianamente débil. 43 Su Majestad vio mezclados el
hierro y el barro, dos elementos que no pueden fundirse entre sí. De igual manera, el
pueblo será una mezcla que no podrá mantenerse unida.
La forma en la cual sería constituido este reino incluiría una variedad de elementos que
impediría que ese reino tuviera una unidad auténtica. La fase final de este cuarto imperio se
caracteriza por una especie de confederación o alianza en lugar de ser un solo poder
firmemente establecido. A pesar de que los pueblos aliados constituirán un solo reino, entre
ellos prevalecerá una mezcla que no podrá mantenerse unida; serán un imperio pero nunca
serán verdaderamente un mismo pueblo porque cada uno se aferrará a su propia identidad.
Obviamente, el número de los dedos de la estatua es diez, puesto que esta tiene forma
humana. La visión que aparece en el capítulo 7 de Daniel confirma el número y la
identificación de los dedos, ya que el capítulo 7 corresponden a los mismos cuatro imperios
representados en las partes de la estatua. En el capítulo 7, surgen diez cuernos de la cuarta
bestia y este simbolismo corresponde a los diez dedos que surgen de la división del cuarto
imperio de la estatua. {Daniel 7:7, 24}
Como puede apreciarse, Daniel 7:24 declara específicamente que los diez cuernos que salen
de la cuarta bestia representan diez reyes, o sea diez reinos o naciones, de tal manera que
podemos asumir que los diez dedos de los pies de la estatua significan lo mismo.
CONCLUSIÓN
La conclusión es que poco tiempo antes de la Segunda Venida de Cristo, diez reinos o
naciones se unirán para formar una coalición que surgirá de las ruinas del antiguo imperio
romano. Ya que Roma es parte de Europa y la actividad de ese imperio se centró en Europa,
es razonable asumir que esta región tendrá un rol importante en ese imperio futuro. En
Daniel 7, el profeta dice que de este imperio vendrá aquel líder mundial malévolo de los
días finales, comúnmente conocido como el Anticristo.
IV}. INTERPRETACIÓN DEL SUEÑO: EL ESTABLECIMIENTO DEL REINO DE
DIOS. {Daniel 2:44–45} En este pasaje se declara específicamente que aquella roca que
destruye la estatua y llena la tierra simboliza el reino de Dios que será establecido por Cristo
en la tierra inmediatamente después de su Segunda Venida. Los pies de la estatua, entonces,
representan aquel imperio terrenal que estará en el poder cuando Cristo vuelva. Ya que los
pies y los dedos de hierro y barro cocido salen de las piernas de hierro que simbolizan el
antiguo imperio romano, estos dos imperios están íntimamente relacionados.
El reino terrenal de Dios será establecido en los días de estos reyes que constituirán el
nuevo imperio romano de los últimos días. Ese es el significado de que la roca golpee los
pies de la estatua causando su destrucción. Este nuevo reino no será jamás destruido como
lo fueron todos los reinos anteriores que sucumbieron ante los ataques de otro reino con más
poder. Cuando fueron derrocados, esos reinos pasaron a manos de otra gente, pero el reino
de Dios no será dejado a otro pueblo. Ese reino permanecerá para siempre.