Leasing
El leasing es un contrato que facilita, tanto a empresas como a particulares,
el arrendamiento financiero de un bien inmueble o mueble a cambio de una cuota
periódica (que incluye el coste de la cesión, los intereses y los gastos de
financiación). El contrato de leasing incluye, a su vencimiento, una opción de
compra sobre el bien, normalmente por importe de una cuota.
¿Quién interviene en el proceso de leasing?
Arrendador: adquiere el bien, siguiendo instrucciones del arrendatario, y le
cede su uso por un periodo de tiempo determinado.
Arrendatario: es la empresa o particular que contrata el leasing. Está
obligada a abonar las cuotas durante el periodo de vigencia del contrato,
así como de elegir si lo adquiere o no.
¿Cómo funciona el leasing?
Adquisición del producto: la empresa de leasing adquiere el bien elegido por el
cliente, siguiendo sus indicaciones.
Firma del contrato: se cierra el acuerdo entre arrendador (empresa de leasing) y
arrendatario, por el cual este último disfrutará del producto en las condiciones
acordadas y durante el tiempo fijado.
Pago de las cuotas: cada mes, y durante el tiempo que esté vigente el vínculo, el
arrendatario abonará al arrendador la cuota pactada, que incluye el coste del bien
y los intereses.
Compra, prórroga o devolución: una vez finalice el contrato, el arrendatario deberá
adquirir la propiedad del bien ejercitando la opción de compra, prorrogar el alquiler
o devolverlo al arrendador.
¿Qué tipos de leasing existen?
Los tipos de leasing que se pueden contratar son 5:
Leasing financiero: el más común de todos, supone la firma de un contrato
a través del cual el arrendador (empresa de leasing) pone un bien a
disposición del arrendatario, de forma que este pueda utilizarlo en los
términos y condiciones acordados y tras el pago de una cuota. Esta última
debe venir desglosada en el contrato.
Leasing operativo: a diferencia del leasing financiero, en este tipo de
leasing la intención del arrendatario no es la de adquirir el bien a la
finalización del contrato sino la de poder utilizarlo durante un tiempo
determinado para después devolverlo al arrendador.
Leasing-back: la empresa que desea arrendar, vende un bien de su
propiedad a una empresa de leasing, obteniendo liquidez.
Leasing mobiliario: es aquel que incluye el arrendamiento de un bien de
carácter mobiliario, es decir, un producto que puede ser transportado de un
lugar a otro sin que esto pueda originar un deterioro del mismo y, con esto,
una pérdida de valor.
Leasing inmobiliario: el objeto del contrato de leasing es un inmueble, como
son las naves industriales o las oficinas. Requiere, al igual que la anterior, el
pago de una cuota periódica.
Ventajas del leasing:
Permite financiar el 100% del valor que tenga el bien
Mantiene casi intacta la liquidez a disposición del empresario.
Permite una mejor planificación.
Posibilidad de adquirir el producto.
Combate la obsolescencia programática
Ofrece importantes ventajas fiscales:
Los bienes alquilados deben estar dirigidos a la actividad empresarial.
El contrato debe incluir, siempre, la opción de compra.
La parte de la cuota correspondiente a recuperación del bien debe ser constante o
creciente durante la vigencia del contrato.
El contrato debe tener una duración de 10 años para bienes inmuebles y 2 años
para bienes muebles (como mínimo).