El carbono es un elemento notable por varias razones.
Sus
formas alotrópicas incluyen, una de las sustancias más blandas (el grafito) y una
de las más duras (el diamante) y, desde el punto de vista económico, es de los
materiales más baratos (carbón) y uno de los más caros (diamante). Más aún,
presenta una gran afinidad para enlazarse químicamente con otros átomos
pequeños, incluyendo otros átomos de carbono con los que puede formar largas
cadenas, y su pequeño radio atómico le permite formar enlaces múltiples. Así, con
el oxígeno forma el dióxido de carbono, vital para el crecimiento de
las plantas (ver ciclo del carbono); con el hidrógeno forma numerosos compuestos
denominados genéricamente hidrocarburos, esenciales para la industria y el
transporte en la forma de combustibles fósiles; y combinado con oxígeno e
hidrógeno forma gran variedad de compuestos como, por ejemplo, los ácidos
grasos, esenciales para la vida, y los ésteres que dan sabor a las frutas; además
es vector, a través del ciclo carbono-nitrógeno, de parte de la energía producida
por el Sol.8
Estados alotrópicos[editar]
Artículo principal: Alótropos del carbono
Grafito (izquierda) y diamante (derecha), dos alótropos
del carbono. Estructura del grafito
Se conocen cinco formas alotrópicas del carbono, además del
amorfo: grafito, diamante, fullereno, grafeno y carbino.9
Una de las formas en las cuales se encuentra el carbono es el grafito,
caracterizado por tener sus átomos "en los vértices de hexágonos que tapizan un
plano",10 es de color negro, opaco y blando, y es el material del cual está hecha la
parte interior de los lápices de madera. El grafito tiene exactamente los mismos
átomos del diamante, pero por estar dispuestos en diferente forma tienen distintas
propiedades físicas y químicas. Los diamantes naturales se forman en lugares
donde el carbono ha sido sometido a grandes presiones y altas temperaturas. Su
estructura es tetraédrica, que da como resultado una red tridimensional y a
diferencia del grafito tiene un grado de dureza alto: 10 Mohs. Los diamantes se
pueden crear artificialmente, sometiendo el grafito a temperaturas y presiones muy
altas. El precio del grafito es menor al de los diamantes naturales, pero si se han
elaborado adecuadamente tienen la misma dureza, color y transparencia.
La forma amorfa es esencialmente grafito, pero no llega a adoptar una estructura
cristalina macroscópica. Esta es la forma presente en la mayoría de los carbones y
en el hollín.
Disposición geométrica de los orbitales híbridos sp2.
A presión normal, el carbono adopta la forma del grafito, en la que cada átomo
está unido a otros tres en un plano compuesto de celdas hexagonales; este estado
se puede describir como tres electrones de valencia en orbitales híbridos planos
sp² y el cuarto en el orbital p.
Las dos formas de grafito conocidas alfa (hexagonal) y beta (romboédrica) tienen
propiedades físicas idénticas. Los grafitos naturales contienen más del 30 % de la
forma beta, mientras que el grafito sintético contiene únicamente la forma alfa. La
forma alfa puede transformarse en beta mediante procedimientos mecánicos, y
esta recristalizar en forma alfa al calentarse por encima de 1000 °C.
Estructura del diamante
Debido a la deslocalización de los electrones del orbital pi, el grafito
es conductor de la electricidad, propiedad que permite su uso en procesos
de electroerosión. El material es blando y las diferentes capas, a menudo
separadas por átomos intercalados, se encuentran unidas por enlaces de Van de
Waals, siendo relativamente fácil que unas deslicen respecto de otras, lo que le da
utilidad como lubricante.
Disposición geométrica de los orbitales híbridos sp3.
A muy altas presiones, el carbono adopta la forma del diamante, en el cual cada
átomo está unido a otros cuatro átomos de carbono, encontrándose los 4
electrones en orbitales sp³, como en los hidrocarburos. El diamante presenta la
misma estructura cúbica que el silicio y el germanio y, gracias a la resistencia
del enlace químico carbono-carbono, es, junto con el nitruro de boro, la sustancia
más dura conocida. La transición a grafito a temperatura ambiente es tan lenta
que es indetectable. Bajo ciertas condiciones, el carbono cristaliza
como lonsdaleíta, una forma similar al diamante pero hexagonal.
El orbital híbrido sp1 que forma enlaces covalentes solo es de interés en química,
manifestándose en algunos compuestos, como por ejemplo el acetileno.
Fullereno C60.
Los fullerenos fueron descubiertos hace 15 años10 tienen una estructura similar al
grafito, pero el empaquetamiento hexagonal se combina con pentágonos (y en
ciertos casos, heptágonos), lo que curva los planos y permite la aparición de
estructuras de forma esférica, elipsoidal o cilíndrica. El constituido por 60 átomos
de carbono, que presenta una estructura tridimensional y geometría similar a un
balón de fútbol, es especialmente estable. Los fullerenos en general, y los
derivados del C60 en particular, son objeto de intensa investigación en química
desde su descubrimiento a mediados de los 1980.
A esta familia pertenecen también los nanotubos de carbono, que pueden
describirse como capas de grafito enrolladas en forma cilíndrica y rematadas en
sus extremos por hemiesferas (fulerenos), y que constituyen uno de los primeros
productos industriales de la nanotecnología.
Aplicaciones[editar]
El principal uso industrial del carbono es como un componente de hidrocarburos,
especialmente los combustibles fósiles (petróleo y gas natural). Del primero se
obtienen, por destilación en las refinerías, gasolinas, queroseno y aceites, siendo
además la materia prima empleada en la obtención de plásticos. El segundo se
está imponiendo como fuente de energía por su combustión más limpia. Otros
usos son:
El isótopo radiactivo carbono-14, descubierto el 27 de febrero de 1940,
se usa en la datación radiométrica.
El grafito se combina con arcilla para fabricar las minas de los lápices.
Además se utiliza como aditivo en lubricantes. Las pinturas anti-radar
utilizadas en el camuflaje de vehículos y aviones militares están
basadas igualmente en el grafito, intercalando otros compuestos
químicos entre sus capas. Es negro y blando. Sus átomos están
distribuidos en capas paralelas muy separadas entre sí. Se forma a
menos presión que el diamante. Aunque parezca difícil de creer, un
diamante y la mina de un lapicero tienen la misma composición química:
carbono.
El diamante es transparente y muy duro. En su formación, cada átomo
de carbono está unido de forma compacta a otros cuatro átomos. Se
originan con temperaturas y presiones altas en el interior de la tierra. Se
emplea para la construcción de joyas y como material de corte
aprovechando su dureza.
Como elemento de aleación principal de los aceros.
En varillas de protección de reactores nucleares.
Las pastillas de carbón se emplean en medicina para absorber las
toxinas del sistema digestivo y como remedio de la flatulencia.
El carbón activado se emplea en sistemas de filtrado y purificación de
agua.
El carbón amorfo ("hollín") se añade a la goma para mejorar sus
propiedades mecánicas. Además se emplea en la formación de
electrodos (p. ej. de las baterías). Obtenido por sublimación del grafito,
es fuente de los fullerenos que pueden ser extraídos con disolventes
orgánicos.
Los fullerenos se emplean en medicina, se ha probado que un derivado
soluble en agua del C60 inhibe a los virus de inmunodeficiencia humana
VIH-1 y VIH-2.10
La fibra de carbono (obtenido generalmente por termólisis de fibras de
poliacrilato) debido a que son de alta resistencia se añade a resinas de
poliéster, obteniéndose los materiales denominados fibras de carbono,
son empleadas para fabricar raquetas de tenis.
La fibra de carbono también se utiliza para la elaboración de bicicletas
de gama alta, logrando un menor peso, mayor resistencia y mejor
geometría.
Las propiedades químicas y estructurales de los fullerenos, en la forma
de nanotubos, prometen usos futuros en el incipiente campo de la
nanotecnología.
Historia[editar]
El carbono fue descubierto en la prehistoria y ya era conocido en la antigüedad, a
pesar de que en esta la manufacturaban mediante la combustión incompleta de
materiales orgánicos. Los últimos alótropos conocidos, los fullerenos (C60), fueron
descubiertos como subproducto en experimentos realizados con gases
moleculares en la década de los 80. Se asemejan a un balón de fútbol, por lo que
coloquialmente se les llama futbolenos.
Newton, en 1704, intuyó que el diamante podía ser combustible, pero no se
consiguió quemar un diamante hasta 1772 en que Lavoisier demostró que en la
reacción de combustión se producía CO2.
Tennant demostró que el diamante era carbono puro en 1797. El isótopo más
común del carbono es el 12C; en 1961 este isótopo se eligió para reemplazar al
isótopo oxígeno-16 como base de los pesos atómicos, y se le asignó un peso
atómico de 12.
Los primeros compuestos de carbono se identificaron en la materia viva a
principios del siglo XIX, y por ello el estudio de los compuestos de carbono se llamó
química orgánica.
Abundancia y obtención[editar]
El carbono no se creó durante el Big Bang porque hubiera necesitado la triple
colisión de partículas alfa (núcleos atómicos de helio) y el Universo se expandió y
enfrió demasiado rápido para que la probabilidad de que ello aconteciera fuera
significativa. Donde sí ocurre este proceso es en el interior de las estrellas (en la
fase RH (Rama horizontal)) donde este elemento es abundante, encontrándose
además en otros cuerpos celestes como los cometas y en las atmósferas de los
planetas. Algunos meteoritos contienen diamantes microscópicos que se formaron
cuando el Sistema Solar era aún un disco protoplanetario.
En combinaciones con otros elementos, el carbono se encuentra en la atmósfera
terrestre y disuelto en el agua, y acompañado de menores cantidades
de calcio, magnesio y hierro forma enormes
masas rocosas (caliza, dolomita, mármol, etc).
El grafito se encuentra en grandes cantidades en Rusia, Estados
Unidos, México, Groenlandia y la India.
Los diamantes naturales se encuentran asociados a rocas
volcánicas (kimberlita y lamproita). Los mayores depósitos de diamantes se
encuentran en el África (Sudáfrica, Namibia, Botsuana, República del
Congo y Sierra Leona).11 Existen además depósitos importantes
en Canadá, Rusia, Brasil y Australia.[cita requerida]
Compuestos inorgánicos[editar]
El más importante óxido de carbono es el dióxido de carbono (CO2), un
componente minoritario de la atmósfera terrestre (del orden del 0,04 % en peso)
producido y usado por los seres vivos (ver ciclo del carbono). En el agua forma
trazas de ácido carbónico (H2CO3) —las burbujas de muchos refrescos— pero, al
igual que otros compuestos similares, es inestable, aunque a través de él pueden
producirse iones carbonato estables por resonancia.
Algunos minerales importantes, como la calcita, son carbonatos.
Los otros óxidos son el monóxido de carbono (CO) y el más raro subóxido de
carbono (C3O2). El monóxido se forma durante la combustión incompleta de
materias orgánicas y es incoloro e inodoro. Dado que la molécula de CO contiene
un enlace triple, es muy polar, por lo que manifiesta una acusada tendencia a
unirse a la hemoglobina, formando un nuevo compuesto muy peligroso
denominado Carboxihemoglobina, impidiéndoselo al oxígeno, por lo que se dice
que es un asfixiante de sustitución. El ion cianuro (CN−), tiene una estructura
similar y se comporta como los iones haluro.
Con metales, el carbono forma tanto carburos como acetiluros, ambos muy ácidos.
A pesar de tener una electronegatividad alta, el carbono puede formar carburos
covalentes como es el caso de carburo de silicio (SiC) cuyas propiedades se
asemejan a las del diamante.
Véase también: Química orgánica
Isótopos[editar]
Artículo principal: Isótopos del carbono
En 1961 la IUPAC adoptó el isótopo 12C como la base para la masa atómica de los
elementos químicos.
El carbono-14 es un radioisótopo con un periodo de semidesintegración de 5730
años que se emplea de forma extensiva en la datación de especímenes orgánicos.
Los isótopos naturales y estables del carbono son el 12C (98,89 %) y
el 13C (1,11 %). Las proporciones de estos isótopos en un ser vivo se expresan en
variación (±‰) respecto de la referencia VPDB (Vienna Pee Dee Belemnite,
fósiles cretácicos de belemnites, en Carolina del Sur). El δC-13 del CO2 de
la atmósfera terrestre es −7‰. El carbono fijado por fotosíntesis en los tejidos de
las plantas es significativamente más pobre en 13C que el CO2 de la atmósfera.
La mayoría de las plantas presentan valores de δC-13 entre −24 y −34‰. Otras
plantas acuáticas, de desierto, de marismas saladas y hierbas tropicales,
presentan valores de δC-13 entre −6 y −19‰ debido a diferencias en la reacción
de fotosíntesis. Un tercer grupo intermedio constituido por
las algas y líquenes presentan valores entre −12 y −23‰. El estudio comparativo
de los valores de δC-13 en plantas y organismos puede proporcionar información
valiosa relativa a la cadena alimenticia de los seres vivos.
Precauciones[editar]
Obrero en la planta de negro de carbón en Sunray,
Texas (foto por John Vachon, 1942)
Los compuestos de carbono tienen un amplio rango de toxicidad. El monóxido de
carbono, presente en los gases de escape de los motores de combustión y
el cianuro (CN) son extremadamente tóxicos para los mamíferos, entre ellos las
personas. Los gases orgánicos eteno, etino y metano son explosivos e
inflamables en presencia de aire. Por el contrario, muchos otros compuestos no
son tóxicos sino esenciales para la vida.
El carbono puro tiene una toxicidad extremadamente baja para los humanos y
puede ser manejado e incluso ingerido en forma segura en la forma
de grafito o carboncillo. Es resistente a la disolución y ataque químico, incluso en
los contenidos acidificados del tracto digestivo. Esto resulta en que una vez que
entra a los tejidos corporales lo más probable es que permanezcan allí en forma
indefinida. El negro de carbón fue probablemente el primer pigmento en ser usado
para hacer tatuajes y se encontró que Ötzi el hombre del hielo tenía tatuajes
hechos con carbón que sobrevivieron durante su vida y 5200 años después de su
muerte.12 Sin embargo, la inhalación en grandes cantidades del polvo de carbón u
hollín (negro de carbón) puede ser peligroso, al irritar los tejidos del pulmón y
causar una enfermedad conocida como neumoconiosis de los mineros del carbón.
De forma similar el polvo de diamante usado como un abrasivo puede ser dañino
si se ingiere o inhala. También las micropartículas de carbón producidas por los
gases de escape de los motores diésel se pueden acumular en los pulmones al
ser inhaladas.13 En estos ejemplos, los efectos dañinos pueden resultar de la
contaminación de las partículas de carbón con elementos químicos orgánicos o
de metales pesados más que del carbón en sí mismo.
Generalmente el carbono tiene baja toxicidad para casi toda la vida en la Tierra,
sin embargo, para algunas criaturas es tóxico - por ejemplo, las nanopartículas de
carbón son toxinas mortales para la Drosophila.14
También el carbono se puede quemar vigorosa y brillantemente en la presencia de
aire a alta temperatura, como en el caso del Incendio de Windscale, el que fue
causado por la repentina liberación de energía Wigner acumulada en el núcleo de
grafito. Grandes acumulaciones de carbón, que han permanecido inertes por
centenares de millones de años en la ausencia de oxígeno, pueden incendiarse
espontáneamente cuando son expuestas al aire, como por ejemplo en los
desechos de las minas de carbón.
Entre la gran variedad de compuestos de carbono se pueden
incluir venenos letales tales como la tetradotoxina, la ricina lectina obtenida de las
semillas de ricino (Ricinus communis), el cianuro (CN−) y el envenenamiento por
monóxido de carbono.