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Aprendizaje y Ansiedad en Grupos

Ansiedades básicas desde la Psicología Social.

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Adrii Hormachea
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En esta oportunidad trabajaremos con los conceptos de: aprendizaje, miedos básicos y

praxis o proceso corrector. Dichos conceptos son tomados del diccionario de psicología
social creado por Enrique Pichón Riviere.

APRENDIZAJE: Apropiación instrumental de la realidad, para modificarla. Está íntimamente


relacionado con la idea de adaptación activa a la realidad, en tanto esta implique una
relación dialéctica mutuamente modificante (la cual conoceremos más adelante) y
enriquecedora entre sujeto y medio.

En el contexto de los grupos humanos, el aprendizaje es uno de los seis vectores o


fenómenos grupales universales (que también conoceremos más adelante).

Concepto.- "Aprender es realizar una lectura de la realidad, lectura coherente, no aceptación


acrítica de normas y valores. Por el contrario, apuntamos a una lectura que implique
capacidad de evaluación y creatividad (transformación de lo real). Esta concepción del
aprendizaje como praxis, como relación dialéctica, nos lleva necesariamente a postular que el
enseñar y el aprender constituyen una unidad, que deben darse como proceso unitario, como
continua y dialéctica experiencia de aprendizaje en la cual el rol docente y el rol humano son
funcionales y complementarios".

Aspectos individuales y grupales.- El aprendizaje es un proceso que involucra aspectos de


cada individuo y del grupo.

En relación al individuo, "las relaciones intrasubjetivas, o estructuras vinculares internalizadas,


articuladas en un mundo interno, condicionarán las características del aprendizaje de la
realidad. Este aprendizaje será facilitado u obstaculizado según si el proceso de interacción
funciona como un circuito abierto, de trayectoria en espiral, o como un circuito cerrado, viciado
por la estereotipia".

A nivel grupal, al aprendizaje es concebido como uno de los vectores de la situación de grupo.
En este sentido, "se logra por la sumación de información de los integrantes del grupo,
cumpliéndose en un momento dado la ley de la dialéctica de transformación de cantidad en
cualidad. Se produce un cambio cualitativo en el grupo, que se traduce en términos de
resolución de ansiedades, adaptación activa a la realidad, creatividad, proyectos, etc."

ANSIEDAD BASICA: Miedo o ansiedad que se genera en las personas frente a todo
intento de adaptación al medio.

Pichón Rivière, basándose en las ideas de Melanie Klein, ha identificado fundamentalmente


dos tipos de ansiedad básica: el miedo a la pérdida y el miedo al ataque, y frente a las
cuales se instrumentarán medidas defensivas.

Concepto y tipos.- "La ansiedad aparece cuando emergen los primeros indicios del cambio",
y más concretamente, "toda situación de aprendizaje, haciendo extensiva la noción de
situación de aprendizaje a todo proceso de interacción, a todo tipo de manipuleo o
apropiación de lo real, a todo intento de respuesta coherente y significativa a las demandas de
la realidad (adaptación), genera en los sujetos dos miedos básicos, dos ansiedades básicas
que hemos caracterizado como el miedo a la pérdida y el miedo al ataque:

a) Miedo a la pérdida del equilibrio ya logrado en la situación anterior, y

b) miedo al ataque en la nueva situación en la que el sujeto no se siente adecuadamente


instrumentado.

Ambos miedos que coexisten y cooperan configuran, cuando su monto aumenta, la ansiedad
ante el cambio, generadora de la resistencia al cambio". Pichón Rivière relaciona el miedo a la
pérdida y el miedo al ataque con dos conceptos kleinianos: sentimiento de culpa o ansiedad
depresiva (en el miedo a la perdida), y ansiedad paranoide (en el miedo al ataque).

Ansiedades y defensas.- Una característica fundamental de la ansiedad es su monto o


intensidad, lo que hará que ellas sean tolerables o intolerables. En el caso de que sea
intolerable el sujeto montará defensas contra ellas, entre las cuales Pichón Rivière identifica
varias, como las defensas neuróticas, las psicóticas, las perversas, las criminales y las
suicidas (pasando aquí a la adaptación pasiva de la realidad, es decir, a la enfermedad por el
sufrimiento que producen dichas ansiedades y, en su caso más trágico, la muerte).

Ansiedades, pretarea y tarea.- Pichón Rivière considera las ansiedades básicas sobre todo
en relación a las situaciones grupales, en razón de que estas son de por sí ansiógenas. Así,
por ejemplo, en el trabajo grupal se pueden distinguir tres instancias: la pretarea, la tarea y el
proyecto. En la pretarea ocurre el surgimiento de las ansiedades básicas y se ponen en juego
las defensas contra ellas, mientras que en la tarea se realiza la elaboración de las mismas.
Más concretamente, en la pretarea "se ponen en juego las técnicas defensivas del grupo
movilizadas por la resistencia al cambio y destinadas a postergar la elaboración de las
ansiedades. La 'tarea' consiste precisamente en este abordaje donde el objeto de
conocimiento se hace penetrable a través de una elaboración que implica la ruptura de la
pauta estereotipada que funciona como estancamiento del aprendizaje y deterioro de la
comunicación".

Ejemplo: hablamos de pretarea cuando por ejemplo se da la primera clase de Psicología


Social I, se produce el primer encuentro entre ustedes, no se conocen, no saben con quiénes
y con que se encontraran, eso produce un monto de ansiedad ante lo desconocido. También
se da cuando, en un primer momento antes de que comience la clase; ustedes se saludan,
conversan sobre diferentes cosas que hacen a su vida cotidiana, hablan sobre otras materias
o sobre la tarea que debe presentar en la cursada del día. Se pasa a la tarea cuando se
comienza la clase y todxs trabajamos sobre un tema en común poniendo de manifiesto
nuestras ideas y conocimientos previos intentando llegar a un aprendizaje común donde
tengamos la posibilidad de romper con las estructuras rígidas que nos atraviesan en lo
individual y lo grupal.

PROCESO CORRECTOR O PRAXIS: Proceso mediante el cual se disminuye el monto de


las ansiedades básicas a los efectos que el individuo o el grupo puedan dejar de emplear
defensas esterotipadas y comiencen a instrumentar técnicas más adecuadas en la tarea de
preservación de lo bueno y control de lo malo, y de la adaptación activa a la realidad.

Concepto.- El proceso terapéutico (o la operación psicoterapéutica, o el proceso corrector) se


propone como objetivo "una disminución de las ansiedades psicóticas básicas”. En
consecuencia, como terapeutas, no hablamos de "curación", sino que intentamos disminuir un
monto determinado de miedos básicos, de ansiedades de pérdida y de ataque, de manera
que el yo del sujeto no deba recurrir al empleo de mecanismos defensivos que,
estereotipándose, configuren la enfermedad y le impidan una adaptación activa a la realidad".

Este proceso consiste, en última instancia, "en un proceso de aprendizaje de la realidad y de


reparación de la red de comunicación disponible para el sujeto. Es la confrontación que
implica la experiencia correctora cuando el sujeto puede integrarse, en una situación de
sufrimiento tolerable por la discriminación (identificación) de los miedos básicos, lo que
determina un manejo más adecuado de las técnicas del yo en la tarea de preservación de lo
bueno y control de lo malo". Esta corrección "se logra a través de la 'explicación de lo
implícito” (lo que sucede en el interior de uno mismo o en el interior del grupo que aún no sale
a flote, no se muestra), vale decir, mediante el trabajo de interpretación.

Proceso corrector y grupo operativo.- Pichón Rivière propuso el empleo de la técnica del
grupo operativo para encarar el proceso corrector. En efecto, las técnicas operativas permiten
fortalecer el yo de los pacientes haciéndolos más plásticos y flexibles, logrando así una
disminución de los miedos básicos y una adaptación activa a la realidad. La tarea prioritaria
en el grupo es "la elaboración de un esquema referencial común (ECRO grupal), condición
básica para el establecimiento de la comunicación, la que se dará en la medida en que los
mensajes puedan ser decodificados (entendidos) por una afinidad o coincidencia de los
esquemas referenciales del emisor y el receptor". "Cuando la tarea que se propone a los
integrantes del grupo es la de la "curación" (en nuestro esquema, la disminución de las
ansiedades psicóticas), éstos, al compartir un esquema referencial, pueden reiniciar su
reaprendizaje, la refacción de sus redes de comunicación averiadas durante el proceso de
enfermedad, fortalecer su yo para abordar y destruir la resistencia al cambio y reorganizar una
nueva etapa, cuya evaluación realizamos sobre la base de los criterios de adaptación activa a
la realidad, modificación de sí y operación en el medio".

"Mediante la tarea realizada en los grupos operativos el sujeto adquiere o recupera un


pensamiento discriminativo (identificatorio, no es sinónimo de discriminación) social, por el
que, progresivamente y a través del aprendizaje, se produce la experiencia correctora: el
paciente logra conciencia de su propia 'identidad' y de la de los demás, en un nivel real".

Proceso corrector y grupo terapéutico.- Un grupo terapéutico es aquel que tiene como
tarea la curación, siendo el ejemplo prototípico el grupo familiar en terapia. En este contexto,
el proceso corrector puede ser descripto desde cuatro puntos de vista:

a) Los momentos de la operación terapéutica. Son cuatro: diagnóstico (que es lo que tiene
el paciente, cuál es su padecimiento), pronóstico (cuales pueden ser los resultados, logros),
tratamiento (de qué manera vamos a llegar a esos resultados) y profilaxis (como se cuidara,
que necesitara hacer para no volver a la situación anterior). Cada una de estas dimensiones
estará centrada tanto en el paciente y en el grupo (familiar) como en la situación
(padecimiento). Por ejemplo, lo que se diagnostica es el paciente, el grupo y la situación. "El
enfoque grupal permite hacer una evaluación diagnóstica, pronóstica, terapéutica y profiláctica
mucho más operativa que la que resulta de centrar el problema en el paciente con exclusión
de su medio familiar”.

b) Sus niveles de intervención. Desde el punto de vista de la tarea correctora, se puede


intervenir a tres niveles: psicosocial, sociodinámico e institucional. El nivel 'psicosocial' "se
refiere a las relaciones del paciente con cada uno de los otros miembros del grupo familiar. En
este sentido el abordaje del grupo se hace a través de la 'representación interna' (como cree
él que es cada uno de los miembros) que el enfermo tiene de cada uno de sus familiares, es
decir, lo que se denomina 'grupo interno'. El análisis de los vínculos internos permite mejorar
los vínculos externos (al curarse el enfermo a su vez "cura" al grupo externo, a los demás, a
través de sus cambios de actitudes)". Debemos tener presente que "la interacción en un
grupo familiar se estructura sobre la base de un interjuego de imágenes internas. Cuando en
un grupo se produce la emergencia de una enfermedad mental, los integrantes tendrán una
imagen del sujeto que enferma, la que se va a conjugar con las imágenes que él tiene de los
otros integrantes, de sí mismo y con lo que cree que los otros piensan de él". "La tarea
correctora consiste en la ratificación (reafirmación) o rectificación (modificación) de estas
imágenes en interjuego. Cuando alguien enferma en un grupo familiar se da una tendencia a
la exclusión de ese miembro, surgiendo el 'mecanismo de la segregación' (separación) de
cuya intensidad dependerá el pronóstico del paciente. La marginación se produce porque el
enfermo mental es el depositario de las ansiedades de su grupo, y se lo trata de alejar con la
fantasía de que con él desaparecerá la ansiedad" o el problema. El nivel 'sociodinámico' "se
refiere al abordaje del grupo en su totalidad, y al estudio de lo que Lewin denomina dinámica
grupal. El nivel 'institucional' "se refiere al abordaje de la familia como institución a través
del estudio de la historia familiar, de su estructura socioeconómica y de sus relaciones
intergrupales y ecológicas: con otras familias, el vecindario, el barrio, el club, la iglesia, etc."

c) el análisis de los fenómenos universales de todo grupo: "El análisis sistemático de las
situaciones grupales nos ha posibilitado registrar un conjunto de procesos relacionados entre
sí, que nos permiten, por su reiteración, considerarlos como fenómenos universales de todo
grupo, en su estructura y dinámica". Estos 'universales' son:

1) Los miedos básicos: tanto el miedo a la pérdida de la estructura ya lograda, como el miedo
al ataque en la nueva situación a estructurar.

2) La "situación terapéutica negativa" frente a la situación de 'cambio' configurada por el


miedo al cambio y la resistencia al cambio.

3) Un sentimiento básico de 'inseguridad' (la fórmula es "más vale pájaro en mano que cien
volando").

4) Los procesos de 'aprendizaje' y 'comunicación': ambos aspectos forman una unidad y son
interdependientes. La comunicación es el riel del aprendizaje.
5) Las 'fantasías básicas': de enfermedad, de tratamiento y de curación.

d) el análisis de los conceptos y pasos operacionales del ECRO: El terapeuta se


manejará, al encarar la tarea correctora, con un ECRO que incluya los siguientes conceptos y
pasos operacionales:

1) El concepto de 'portavoz': el enfermo es el portavoz de la enfermedad grupal (es quien por


medio de la enfermedad manifiesta lo que sucede a nivel familiar).

2) El análisis de los 'roles': funciones sociales perturbadas; roles que se asumen en


situaciones de emergencia; rigidez o rotatividad; liderazgos.

3) El análisis de las ideologías (cuales son las creencias, ideas de ese grupo familiar).

4) El análisis del 'malentendido básico' (comunicación).

5) El análisis de los 'secretos familiares': todo el mundo los conoce pero nadie habla de ellos.

6) El análisis de los mecanismos de 'splitting' (de lo terrible, enloquecedor).

7) El análisis de los mecanismos de 'segregación' y de sus infraestructuras.

8) El análisis de los mecanismos de 'preservación'.

9) Las fantasías de 'omnipotencia' e 'impotencia', que fácilmente se proyectan en el terapeuta


(el terapeuta es el ser omnipotente que lo resuelve todo o el ser impotente que nada puede
hacer).

10) El análisis de la 'situación triangular básica' reeditada en seres de situaciones triangulares


intragrupales (en la familia: madre-padre-hijx; en los grupos operativos: sujetos-tarea-
coordinador).

11) La evolución de los medios o 'logística' (las herramientas que se han implementado en el
tratamiento.

Para los Psicólogos Sociales, como agentes de cambio, nuestro campo de acción
será entonces el de los miedos o ansiedades básicas, que son inherentes al ser
humano pero que, usualmente, se encuentran sobredimensionados o abultados por
la sociedad en la cual estamos insertos. Nuestra tarea profesional consistirá en
procurar esclarecer su origen y el carácter irracional de esos temores.
Enrique Pichón-Rivière y Ana Pampliega de Quiroga afirman que la tarea del
Psicólogo Social es trabajar con los referidos miedos, que crean la incertidumbre y
la inseguridad social que son comunes a todos los individuos. Estas dos
ansiedades básicas surgen en la situación de conflicto con la percepción de la
hostilidad propia y la ajena. Para el Psicólogo Social habrá que dejar los miedos
de lado para operar desde la fisura, construyendo las estrategias tendientes a
tales fines. Es sabido que con los miedos no se puede pactar: o los vencemos o
nos vencen.
El miedo a la pérdida se manifiesta en las circunstancias de cambio, al abandonar
el sujeto lo conocido. Es el sentimiento de quedarse sin lo que se posee, el temor
a la pérdida de nuestra estructuración ya lograda. Algo así como la ansiedad ante
la pérdida de un status determinado. Por su parte, el miedo al ataque se
manifiesta como temor hacia lo desconocido, la ansiedad ante una nueva situación
a estructurar. Es el temor al ataque frente a las nuevas condiciones de vida del
sujeto. Muchas veces la persona siente que pasa de la omnipotencia a la
impotencia, siendo la labor del Psicólogo Social propiciar la capitalización de
la propia potencia.

El miedo a la pérdida (ansiedad depresiva, en términos de Melanie Klein) y el


miedo al ataque (también ansiedad persecutoria) están presentes en las
situaciones de cambio, tales como divorcios, separaciones, mudanzas, desempleo,
violencia familiar, duelos, enfermedades, vejez, síndrome del nido vacío, inicio de
nuevos estudios, etc. Aparecen y se instalan en nuestro mundo interno cuando no
nos sentimos instrumentados ni creemos poseer los medios suficientes para
hacerles frente. Ambos temores producen lo que en esta profesión conocemos
como resistencia al cambio o reacción correctora negativa. Veámoslo más claro en
el siguiente esquema:

Miedo al Cambio = miedos a la pérdida y al ataque


Resistencia al Cambio = reacción correctora negativa

En el acontecer grupal con el que trabaja el profesional de la Psicología Social,


generalmente cuando uno de los miedos básicos aparece manifiesto o explícito, el
otro queda latente o implícito. Hay un interjuego permanente entre el temor a la
pérdida de lo ya conocido (lo viejo) y el temor al ataque de lo que puede venir ( lo
nuevo). Ambas ansiedades son universales esenciales de toda tarea grupal, es
decir, de nuestro oficio como operadores sociales eficaces o agentes del cambio
planificado. La cuestión no consiste en no tener miedos, sino en trabajar para
superarlos mediante otros paradigmas que apunten a nuevas formas de pensar,
sentir y hacer.

El pasaje de lo viejo (o lo conocido) a lo nuevo (o lo no conocido) -que se repite de


modo constante en cada sujeto- es precisamente lo esencial del cambio. Todo lo
viejo alguna vez fue nuevo, como así también el destino de lo nuevo es convertirse
en viejo. Todo cambio significa, en un primer momento, la dispersión de nuestros
roles sociales. En Psicología Social, nos encontramos con grupos y personas que
podríamos denominar conservadoras, donde lo viejo suele ser siempre lo bueno y
deseable
Los miedos y las ansiedades básicas nos hacen sentir vulnerables, sin
los medios o herramientas necesarias para afrontar esa nueva realidad que se nos
presenta. Tal vez una de las tareas profesionales del Psicólogo Social consista en
poder trocar “miedos” por “medios”, utilizando para ello los instrumentos de
nuestro esquema conceptual referencial operativo (ECRO pichoniano). Sabemos,
además, que los miedos pueden ser paralizantes pero también lo son
estimulantes. Hay miedos que ayudan al grupo a reconocer el deseo, por lo que
solemos decir que el deseo es compañero del miedo, del temor y de la ansiedad.
Si partimos del concepto de que todo deseo lo es de dificultad, de intranquilidad,
pues como agentes de cambio y operadores sociales podremos ayudar a las
personas y a los grupos a convertir esos temores básicos universales (a la pérdida
de lo viejo conocido y al ataque de lo nuevo por conocer) en simples miedos o
ansiedades estimulantes, dejando atrás toda paralización de las potencialidades
del ser humano. Las situaciones de crisis y de cambios son constantes específicas
de nuestra disciplina científica: la Psicología Social. Ante la resistencia al cambio
ofrezcamos un PROYECTO superador e innovador a nuestros consultantes.

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