SUJETOS Y ACTOS DEL PROCESO
Sujetos Procesales
Los Órganos Jurisdiccionales El Juez Los auxiliares jurisdiccionales
SUJETOS PROCESALES
1. El Ministerio Público
Organismo autónomo del Estado que tiene como funciones principales la defensa de la legalidad, los
derechos ciudadanos y los intereses públicos, la representación de la sociedad en juicio, para los
efectos de defender a la familia, a los menores e incapaces y el interés social, así como para velar por
la moral pública; la persecución del delito y la reparación civil. También velará por la prevención del
delito y por la independencia de los órganos judiciales y la recta administración de justicia y las
demás que le señalan la Constitución Política del Perú y el ordenamiento jurídico de la Nación.
1.1. Institución autónoma
Al llegar a la mitad del año de 1979, el Ministerio Público consigue libertad completa en la toma de
decisiones.
Después la institución fue desarrollada en su Ley Orgánica, mediante el Decreto Legislativo 052 del
19 de marzo de 1981, vigente, funcionando conforme a ella hasta la fecha, con las modificaciones
propias de la Constitución Política de 1993 y suspensiones por las disposiciones legales que
dispusieron su reorganización. Entre el 18 de junio de 1996 y el 6 de noviembre de 2000, día en que
se promulgó la Ley Nro. 27367, se creó la Comisión Ejecutiva del Ministerio Público para la
reestructuración como organismo autónomo.
La Constitución Política del Estado, vigente desde el 31 de diciembre de 1993, regula al Ministerio
Público en sus artículos 158, 159 y 160; como el titular en el ejercicio público de la acción penal,
habiéndose derogado los artículos pertinentes del Código de Procedimientos Penales de 1940.
1.2. Características
1.2.1 Autonomía funcional
Los Fiscales actúan independientemente en el ejercicio de sus atribuciones, las que desempeñarán
según su propio criterio y en la forma que estimen más arreglada a los fines de su institución. Siendo
un cuerpo jerárquicamente organizado deben sujetarse a las instrucciones que pudieren impartirles
sus superiores.
1.2.2. Solicitud de información a otras entidades
Cuando fuere necesario para el eficaz ejercicio de las acciones y recursos que competen al
Ministerio Público, el Fiscal de la Nación podrá dirigirse solicitando, por escrito, a los organismos
públicos autónomos, personas jurídicas de derecho público interno, empresas públicas y cualesquiera
otras entidades del Estado, las informaciones y documentos que fueren menester. Las solicitudes
serán atendidas, salvo que se trate de actos no comprendidos en la segunda parte del artículo 87 de la
Constitución y que, con su exhibición, pudiere afectarse la seguridad nacional, a juicio del
organismo de mayor jerarquía de la correspondiente estructura administrativa.
1.2.3. Titularidad de la acción penal del Ministerio Público
El Ministerio Público es el titular de la acción penal pública, la que ejercita de oficio, a instancia de
la parte agraviada o por acción popular, si se trata de delito de comisión inmediata o de aquéllos
contra los cuales la ley la concede expresamente.
2. Imputado
Sin defensa no hay proceso. Este axioma jamás debe ser olvidado, pues engarza perfectamente con
el principio de presunción de inocencia y el derecho de resistencia ante la persecución penal. A la
Constitución y al CPP les importa que al imputado o a la persona que soporta una incriminación,
desde que se adelanta contra él siquiera una sospecha de intervención en un evento criminal, se lo
reconozca como sujeto procesal rodeado de garantías y escudos protectores.
El imputado puede hacer valer por sí mismo, o a través de su Abogado Defensor, los derechos que la
Constitución y las Leyes le conceden, desde el inicio de las primeras diligencias de investigación
hasta la culminación del proceso.
3. Agraviado
Se considera agraviado a todo aquél que resulte directamente ofendido por el delito o perjudicado
por las consecuencias del mismo. Tratándose de incapaces, de personas jurídicas o del Estado, su
representación corresponde a quienes la Ley designe.
En los delitos cuyo resultado sea la muerte del agraviado tendrán tal condición los establecidos en el
orden sucesorio previsto en el artículo 816° del Código Civil.
También serán considerados agraviados los accionistas, socios, asociados o miembros, respecto de
los delitos que afectan a una persona jurídica cometidos por quienes las dirigen, administran o
controlan.
Las asociaciones en los delitos que afectan intereses colectivos o difusos, cuya titularidad lesione a
un número indeterminado de personas, o en los delitos incluidos como crímenes internacionales en
los Tratados Internacionales aprobados y ratificados por el Perú, podrán ejercer los derechos y
facultades atribuidas a las personas directamente ofendidas por el delito, siempre que el objeto social
de la misma se vincule directamente con esos intereses y haya sido reconocida e inscrita con
anterioridad a la comisión del delito objeto del procedimiento.
4. Actor Civil
La acción reparatoria en el proceso penal solo podrá ser ejercitada por quien resulte perjudicado por
el delito, es decir, por quien según la ley civil esté legitimado para reclamar la reparación y, en su
caso, los daños y perjuicios producidos por el delito.
Tratándose de víctimas menores de edad, el defensor público de víctimas o el abogado del Centro de
Emergencia Mujer del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables asumen la representación
legal para el proceso penal y podrán presentar la correspondiente solicitud de constitución en actor
civil. La constitución en actor civil deberá efectuarse antes de la culminación de la Investigación
Preparatoria.
5. Tercero Civil
Las personas que conjuntamente con el imputado tengan responsabilidad civil por las consecuencias
del delito, podrán ser incorporadas como parte en el proceso penal a solicitud del Ministerio Público
o del actor civil.
La solicitud deberá ser formulada al Juez en la forma y oportunidad prevista en los artículos 100° –
102°, con indicación del nombre y domicilio del emplazado y su vínculo jurídico con el imputado.
6. Personas Jurídicas
El Juez decretará, asimismo, la privación de los beneficios obtenidos por las personas jurídicas como
consecuencia de la infracción penal cometida en el ejercicio de su actividad por sus funcionarios o
dependientes, en cuanto sea necesaria para cubrir la responsabilidad pecuniaria de naturaleza civil de
aquéllos, si sus bienes fueran insuficientes.
Si el hecho punible fuere cometido en ejercicio de la actividad de cualquier persona jurídica o
utilizando su organización para favorecerlo o encubrirlo, el Juez deberá aplicar todas o algunas de
las medidas siguientes: 1. Clausura de sus locales o establecimientos, con carácter temporal o
definitivo. La clausura temporal no excederá de cinco años. 2. Disolución y liquidación de la
sociedad, asociación, fundación, cooperativa o comité. 3. Suspensión de las actividades de la
sociedad, asociación, fundación, cooperativa o comité por un plazo no mayor de dos años. 4.
Prohibición a la sociedad, fundación, asociación, cooperativa o comité de realizar en el futuro
actividades, de la clase de aquellas en cuyo ejercicio se haya cometido, favorecido o encubierto el
delito.
7. Querellante Particular
En los delitos de ejercicio privado de la acción penal, conforme al numeral 2 del artículo 1°, el
directamente ofendido por el delito podrá instar ante el órgano jurisdiccional, siempre
conjuntamente, la sanción penal y pago de la reparación civil contra quien considere responsable del
delito en su agravio.
ACTOS DEL PROCESO PENAL
1. Investigación Preparatoria
Tiene por finalidad reunir los elementos de convicción, de cargo y de descargo, que permitan al
Fiscal decidir si formula acusación o no. En ese sentido, el titular del Ministerio Público busca
determinar si la conducta incriminada es delictiva, así como las circunstancias o móviles de la
perpetración, la identidad del autor, partícipes y de la víctima y la existencia del daño causado.
La Investigación Preparatoria es dirigida por el Fiscal quien, por sí mismo o encomendando a la
Policía, puede realizar las diligencias de investigación que conlleven al esclarecimiento de los
hechos. Estas puede realizarse por iniciativa del Fiscal o a solicitud de alguna de las partes y siempre
y cuando no requieran autorización judicial ni tengan contenido jurisdiccional.
Esta etapa se inicia con el conocimiento o sospecha de la comisión de un hecho presuntamente
delictivo y puede ser promovida por los denunciantes o hacerse de oficio, cuando se trate de un
delito de persecución pública.
Durante esta etapa le corresponde al Juez de la Investigación Preparatoria autorizar la constitución
de las partes; pronunciarse sobre las medidas limitativas de derechos y medidas de protección;
resolver excepciones, cuestiones previas y prejudiciales; realizar los actos de prueba anticipada y
controlar el cumplimiento del plazo de esta etapa.
La investigación preliminar comprende dos partes:
a) La Investigación Preliminar (Diligencias Preliminares)
En un momento inicial y por un plazo de 20 días, el Fiscal conduce, directamente o con la
intervención de la Policía, las diligencias preliminares de investigación para determinar si debe pasar
a la etapa de Investigación Preparatoria. Estas implican realizar los actos urgentes o inaplazables
para verificar si han tenido lugar los actos conocidos y su delictuosidad, así como asegurar los
elementos materiales de su comisión, individualizar a las personas involucradas y asegurarlas
debidamente.
Cuando la Policía tenga noticia sobre la comisión de un delito, debe comunicarlo al Ministerio
Público, pudiendo realizar y continuar las investigaciones que haya iniciado y practicar aquellas que
le sean delegadas una vez que intervenga el Fiscal. En todos los casos, la institución policial debe
entregar el correspondiente informe policial al Fiscal.
A partir de las diligencias preliminares, el Fiscal califica la denuncia. Si aprecia que el hecho no
constituye delito, no es justiciable penalmente o hay causas de extinción previstas en la Ley, el
representante del Ministerio Público debe ordenar el archivo de lo actuado. En caso de que el hecho
sí calificase como delito y la acción penal no hubiere prescrito pero falta identificar al autor o
partícipes, el Fiscal puede ordenar la intervención de la Policía para tal fin. Igualmente puede
disponer la reserva provisional de la investigación si el denunciante hubiera omitido una condición
de procedibilidad que dependa de él.
Finalmente, cuando a partir de la denuncia del informe policial o de las diligencias preliminares
aparezcan indicios reveladores de la existencia de un delito, este no ha prescrito, se ha
individualizado al imputado y se cumplen los requisitos de procedibilidad, el Fiscal debe disponer la
formalización y continuación de la Investigación Preparatoria.
b) La Investigación Preparatoria
Durante la Investigación Preparatoria, el Fiscal dispone o realiza nuevas diligencias de investigación
que considere pertinentes y útiles; no pudiendo repetir las efectuadas durante las diligencias
preliminares. Estas solo pueden ampliarse siempre que ello sea indispensable, se advierta un grave
defecto en su actuación previa o ineludiblemente deba completarse por la incorporación de nuevos
elementos de convicción.
El Fiscal puede exigir información de cualquier particular o funcionario público. Asimismo,
cualquiera de las partes procesales puede solicitarle la realización de diligencias adicionales.
Para realizar las diligencias investigatorias, el Fiscal puede solicitar la intervención de la Policía y
hasta el uso de la fuerza pública de ser necesario para el cumplimiento de sus actuaciones. Cuando el
titular del Ministerio Público requiera la intervención del Juez de la Investigación Preparatoria –
como la imposición de medidas coercitivas o la actuación de prueba anticipada- debe necesariamente
formalizar la investigación, salvo en las excepciones de Ley.
Durante la Investigación Preparatoria se puede autorizar la circulación y entrega de bienes delictivos
y la actuación de agentes encubiertos.
Finalmente, en los casos en que se venza el plazo de la Investigación Preparatoria sin que el Fiscal la
haya concluido, cualquiera de las partes puede solicitar al Juez de la Investigación Preparatoria que
disponga su conclusión.
2. Etapa Intermedia
Esta segunda etapa se centra en la decisión adoptada por el Fiscal luego de haber culminado la
Investigación Preparatoria de pedir el sobreseimiento de la causa (se abstiene de la acción penal,
evitando el proceso penal y la imposición de la pena al existir un acuerdo entre imputado y víctima
que busca la reparación del daño causado) o la acusación.
En el primer caso, el titular del Ministerio Público puede pedir el sobreseimiento de la causa cuando:
El hecho no se realizó.
Este no es atribuible al imputado.
No está tipificado.
Hay una causa de justificación, de inculpabilidad o de no punibilidad.
La acción penal se ha extinguido.
No existe razonablemente la posibilidad de incorporar nuevos datos a la investigación.
No haya elementos de convicción suficientes para solicitar fundadamente el enjuiciamiento
del imputado.
El sobreseimiento puede ser total o parcial. Esta decisión se debate en una audiencia preliminar
convocada por el Juez de la Investigación Preparatoria y, de proceder, tiene carácter definitivo y la
autoridad de cosa juzgada, ordenando el archivo de la causa.
De otro lado, en el caso de que el Fiscal decida formular acusación, el Juez de la Investigación
Preparatoria debe convocar a la audiencia preliminar con la finalidad de debatir sobre la procedencia
o admisibilidad de cada una de las cuestiones planteadas y la pertinencia de la prueba ofrecida.
Para la instalación de esta audiencia es obligatoria la presencia del Fiscal y del defensor del acusado
y no pueden actuarse diligencias de investigación o de pruebas específicas, salvo el trámite de
prueba anticipada y la presentación de prueba documental. El Juez también debe pronunciarse sobre
los eventuales defectos de la acusación, las excepciones o medios de defensa, el sobreseimiento (que
puede dictarse de oficio o a solicitud del acusado o su defensa), la admisión de los medios de prueba
ofrecidos y las convenciones probatorias.
Finalizada la audiencia el Juez resuelve inmediatamente todas las cuestiones planteadas, salvo que
por lo avanzado de la hora o lo complejo de los asuntos por resolver, difiera la solución hasta por
cuarenta y ocho horas improrrogables. En este último caso, la decisión simplemente se notifica a las
partes.
Si los defectos de la acusación requieren un nuevo análisis del Ministerio Público, el Juez dispone la
devolución de la acusación y suspende la audiencia por cinco días para que corrija el defecto, luego
de lo cual se reanuda.
Posteriormente, el Juez dicta el auto de enjuiciamiento, en el cual, además, debe pronunciarse sobre
la procedencia o subsistencia de las medidas de coerción o reemplazarlas, pudiendo disponer, de ser
el caso, la libertad del imputado. Posteriormente, será el Juez Penal el que dicte el auto de citación a
juicio.
3. Juicio Oral
Es la etapa principal del nuevo proceso penal y se realiza sobre la base de la acusación. Es regida por
los principios de oralidad, publicidad, inmediación y contradicción, además de la continuidad del
juzgamiento, concentración de los actos, identidad física del juzgador y presencia obligatoria del
imputado y su defensor. El Juicio Oral comprende los alegatos preliminares, la actuación probatoria,
los alegatos finales y la deliberación y sentencia.
Una vez instalada la audiencia, esta debe seguir en sesiones continuas e ininterrumpidas –salvo las
excepciones contempladas en la Ley- hasta su conclusión. Esta se realiza oralmente y se documenta
en un acta que debe contener tan solo una síntesis de la misma. Asimismo, debe quedar registrada en
medio técnico de audio o audiovisual, según las facilidades del caso.
En función al principio de oralidad, toda petición o cuestión propuesta debe ser argumentada
oralmente, al igual que la presentación de pruebas y, en general, todas las intervenciones de quienes
participan en ella. Además, las resoluciones, incluyendo la sentencia, son dictadas y fundamentadas
oralmente, quedando registradas conjuntamente con el resto de las actuaciones de la audiencia en el
correspondiente medio audiovisual, sin perjuicio de su registro en acta cuando corresponda.
El Juez Penal o el Presidente del Juzgado Colegiado, según sea el caso, dirigen el juicio y ordena los
actos necesarios para su desarrollo, correspondiéndole garantizar el ejercicio pleno de la acusación y
defensa de las partes.